Inevitable - Cap 1- Tiempo
~Melly~
Me levanto de la cama a escuchar unos ruidos extraños en la casa, provenientes de la habitación de mi madre el cual se encontraba frente a la mía, destapó de mi pequeño cuerpo la cálida manta con diseños de flores rojas, amarillas y azules, el cual me había regalado mi abuelo por mi cumpleaños numero 5, sentí un frío aire de invierno al destaparme completamente, bajé silenciosamente de la cama, al tocar el suelo con mis pies un escalofrío se revolvía en mi interior, cerca de la cabecera de la cama divise mis zapatos rojos de charol.
Me los puse y caminé hacia la puerta para ir en busca de aquel ruido extraño que sonaba como arcadas o quejidos de dolor en la habitación de mi madre.
Gire el pomo de la puerta lentamente, asome mi cabeza fuera para observar los pasillos, no podía ver casi nada ya que la oscuridad tragaba todo los muebles de los alrededores, dirigi mi atención luego a la puerta entreabierta de la habitación de mi madre. Con miedo fui a su habitación.
-Mami, mami donde estas- mi voz salía en susurros, sentía un miedo inexplicable, todo mi cuerpo temblaba, y no sabía si era por frío o por miedo.
Poco a poco fui caminando por su habitación en dirección al baño ya que los sonidos provenían de aquel lugar
-Mami- dije cuando lentamente iba abriendo la puerta del baño.
Solo rojo pude ver, todo de un color rojo carmesí, el cuerpo de mi madre estaba esparcido por todo el baño, sus brazos estaban cortados en tres pedazos escurridos por el suelo, la cabeza de mi madre estaba colgando de las cortinas de la regadera, los dedos de sus manos se encontraban dentro de su boca, su cuerpo se encontraba completamente abierto en la tina, sus órganos esparcidos por todo el baño, mi ojos no podían apartarse del rostro de mi madre sin cuerpo, sus ojos abiertos y llenos de terror.
No sabía que ocurría, pero algo entendía muy bien, y es que esta era la última ves que veía a mi madre y que nunca más podría recibir sus cálidos abrazos y besos.
…
Lentamente fui abriendo los ojos, los cálidos rayos de sol se asomaban por la enorme ventana de la habitación de mi hermano.
Perezosa mente me incorporé de la cálida cama, restrege mis ojos con evidente cansancio ya que ayer en la noche mi abuelo me hizo leer hasta altas horas las Analectas de Confucio.
Estire los brazos y me dispuse a ir al baño a asearme. Lave mi rostro y dientes rápidamente, me saque la enorme camiseta con diseños de calavera de mi hermano, aunque suene raro uso sus remeras como pijamas para dormir es la ropa más cómoda que uso, luego me di un baño espumante con burbujas y jugué un rato con don pato y doña pata en la tina, aún en mis 15 años me gusta jugar en la bañera, aunque se escuche infantil realmente me encanta jugar en la bañera, son como mis sesiones de relajación.
Luego de dos horas prácticamente jugando en el baño, mi estomago ruega por comida, ya que si no está mi hermano para sacarme de aquí puede que dure hasta 4 horas dentro, sin más envuelta en una toalla salgo del baño.
Veo el reloj que está pegado a la cabecera de la cama y noto que son las ocho y media recién, suspiró para mis adentros, mi hermano otra ves se fue sin avisar.
Voy al closed que comparto con mi hermano, y si señores aunque una vez más suene extraño mi hermano mayor y yo compartimos habitación, bueno más bien seria que lo obligo a compartir su habitación ya que desde los 6 años dormía con el, al cumplir los 13 años el ya no quería dormir conmigo supuestamente por que ya estoy grandecita, debo admitir que lo intenté lo juro, pero cada noche volvía a meterme en su cama, no podía evitarlo ya sea dormida o consciente volvía a su habitación, y sin más remedio mi hermano cedió y todos los días volvimos a dormir juntos, mi abuelo cada que tiene oportunidad me reprende por este motivo, siempre diciendo «deberías dejar de depender de tu hermano mayor Melly, el ta tiene 22 años y tu 15, que pasará cuando quiera traer a su novia a dormir o cuando se casen, acaso toda tu vida vas a depender de él para poder dormir» y siempre respondo con honestidad «podemos dormir los tres juntos abuelo, la cama de mi hermano es enooome, podrán entrar otras 3 mujeres mas» el rostro de mi abuelo se vuelve morada para luego pasar a pálida y por último roja de coraje, y vuelve a reprenderme más, no entiendo que tiene de malo dormir juntos, o dormir con su novia aunque mi hermano aún no la tenga, siempre mi abuelo dice sobre las necesidades de un hombre, y cuando les pregunto cuales son siempre me responden evasivamente, hmf, algún día lo sabré.
Elijo una pollera larga floreada negra de corte campana con una blusa de manga larga hasta los codos de color morado.
Mi cabello lo amarro con una goma con diseños florales rosas y por último me coloco mis sandalias favoritas que por supuesto son floreadas también, todas las cosas con diseños floreados son mis favoritas, la mayoría de mi ropa bueno toda mi ropa tiene algún que otro diseño floral lo mismo pasa con mis accesorios y zapatos.
No me coloco ningún maquillaje, no me gusta nada nadita de esos polvos y demás cosas extrañas que utilizan las mujeres para engañar a los demás, mi abuelo una ves me había dicho que siempre hay que desconfiar de una mujer y más si esta maquillada.
Ya lista salgo de la habitación y me dirijo a la cocina, ya que mi estomago no para de gritar ¡COMIDA!. En los pasillos saludo con una gran sonrisa a esos enormes hombres con traje negro que se encargan de protegernos y vigilar la casa, como yo los llamo, los Batmans caseros, ya que he visto cuando entrenan a escondidas del abuelo, y es increíble la agilidad y fuerza que poseen, una vez los vi escalar las murallas con una soga lo cual me recordó a una escena de Batman y de ahí el sobre nombre.
Todos se inclinan en respeto, siempre les digo que no es necesario pero nunca me hacen caso, nunca se quedan a hablar conmigo más de dos palabras, y sospecho que la culpa la tiene mi abuelo, en fin, tarareando una canción del opening de ranma bajo las escaleras con dirección a la cocina.
-Muy buenos días- digo con alegría al entrar a la enorme cocina, todos dejan lo que están haciendo y con una inclinación de cabezas saludan.
La señora Selec me prepara un jugo de manzana con durazno y un apetitoso emparedado de queso y verduras ya que hace más de siete años soy vegetariana, capaz nunca olvide la expresión de mi abuelo y hermanos cuando dije que sería vegetariana, hasta llegaron al punto de contratar un psicólogo para para mi, pero decidida ya no comi carne, y todo por mi pequeña mascota Britny, un conejo blanco el cual pertenecía a mi madre y luego a mi, tras su muerte toda carne que veía en mi mente aprecia su rostro esponjoso y peludo sentía que comía su propia carne, aunque de esto solo puedo culpar a mi segundo hermano mayor Eduard, ya que al morir mi conejo el por diversión hacia que cocinarán ya sea para la cena el almuerzo o el desayuno conejo asado, a la estaca, a la salsa, hervido, frito, salteado y diversas formas más, aún pienso en los pobres conejitos que pasaron por el matadero que se hace llamar cocina.
Al terminar de desayunar voy al despacho de mi abuelo, el cada mañana me enseña todo lo que tendría que aprender en el colegio, pero como no puedo asistir a uno mi abuelo se encarga de enseñarme.
Siempre suplico para que me dejen ir a un colegio pero nunca logro convencerles, este año ya se que pediré para cumpleaños.
Al llegar al despacho tocó tres veces la puerta de color marrón oscuro, un pase con su particular voz ronca me da a entender que no está de humor.
-Buenos días abuelito- saludo y rodeo su escritorio para darle un beso y abrazo.
-Nada de buenos días señorita, ya son las 10 de la mañana, llevas atrasada para tu clase una hora, y otra cosa Melly, cuantas veces te he dicho que dejes de dormir con tu hermano- su frente se arruga y toma de mi nariz apretandolo.
-Ayayayyayaay, abuelo duele, está bien, está bien dejare de dormir con Maks… bueno lo intentaré- lo último lo dije casi en un susurro con una voz de mosquito
-Nada de intentar señorita, cuantas veces tengo que decirte, tu y tu hermano ya están grandes, es hora de que no dependas tanto de él, por dios Melly, ¡¡hasta escuche que aún se bañan juntos!!- su rostro se contagia de coraje
-Abuelito- me tiré a los brazos de mi abuelo y lo abracé- no te enojes Melly entiende, no te enojes, todo es culpa de Melly- dije suavemente para apaciguarlo.
Un largo suspiro salió de sus labios.
-Entiende Melly, todo lo hago por tu bien, dentro de poco irás a la casa de las montañas ya que allí estarás más segura mientras solucionamos los problemas con los Rizzo, así que tienes que acostumbrarte a estar sin tu hermano.
-Abuelo aunque no entienda que esta pasando, por favor déjame estar con ustedes, resolvamos los problemas juntos- el solo se dedico a mirarme con tristeza y pesar
-Mi niña, es peligroso estar ahora en casa, los de la mafia italiana te quieren a ti para fusionar los clanes, ya les dimos la opción de tener a tus otras dos hermanas pero te eligieron a ti, tus hermanos y yo no permitiremos que te lleven, entiende que dentro de dos semanas viajarás a Brasil, en cuestión de tiempo ya te iras- suspiró y sus ojos se llenaron de determinación- no dejaremos que esos infelices se salgan con la suya, eres la luz de la familia pequeña- volvió a tomar mi nariz y moverlo de un lado a otro- Asi que deja de dormir con tu hermano y acostúmbrate a dormir sola- espeto para luego soltarme
-Abuelo y que tiene de malo la mafia italiana para no ir con ellos, sería como unas vacaciones ¿no?- el me miro y suspiro
-El día en que comprendas que significa y conlleva la palabra mafia seria el día en que los cielos caigan
Con orgullo respondi
-Entendemos como mafia a las organizaciones criminales que se dedican al crimen organizado o aquellos grupos que defienden intereses económicos sobrepasando lo establecido por la ley– dije las palabras que había leído en linea hace tiempo- Son como los robin hods modernos.
Mi abuelo solo me observo y negó con la cabeza
-Quien diría que en la gran familia de mafiosos de rusia Kuznetsov estaría una idiota ignorante como tú.
Solo sonreí ante las palabras de mi abuelo, mis hermanos y el siempre dicen que soy ignorante e inocente pero comprendo todas las cosas que hacen, la noche anterior escuche a mi hermano decir «entreguen la mercancía en el orfanato, los socios los llevarán de ahi» y supe que esta ayudando a un orfanato o como la otra ves que oí decir a mi abuelo por teléfono «llévalos a la habitación del dolor, les enseñaremos una lección por traicionarnos» así me di cuenta que mi abuelo es una persona compasiva y que comprende a los demás ya que le enseñaría en ves de castigarlos.
…
Al terminar mis clases con mi abuelo, decidí ir a mi jardín de margaritas, ya que tengo varios jardines en casa, están los jardines de lavanda, tulipanes, margaritas, rosas, jazmín, las fuentes de loto etc, una gran variedad de colores y tamaños, el cual fue cortesía de mi abuelo.
Una de las cosas que más me gusta hacer es ir a los jardines y oler el dulce aroma que irradian las hermosas flores, son mi tesoro más preciado.
Gracias al cielo tengo a mi buen compañero fiel, Thomas el jardinero, el cual me ayuda a mantener los jardines limpios y bien cuidados, libre de insectos o cualquier cosa que pueda dañar mis hermosas flores.
Al llegar, veo a Thomas acostado con los ojos cerrados en la banca que está cerca de las margaritas.
Tenia la intención de sorprenderlo, por ello voy despacio acercandome, sin hacer un solo ruido, paso a paso voy estoy más cerca de el a el.
A solo un paso de distancia, el, de un momento a otro sin darme cuenta suelta un grito asustandome.
F doy un gritito asustada y me tropiezo con mis propios pies, cayendo así, al suelo, pero logró atajarme con una mano en el suelo y me equilibró con la otra en el aire, pareciera que estoy haciendo un paso de baile.
El rie sin parar, veo como lagrimas se escapan de sus ojos.
-Vamos thomas… ya para de reír, no es gracioso- digo en un susurro ya que de la vergüenza no puedo hablar fuerte. Le doy un leve golpe en la espalda para que pare de reír.
-Se… señorita… es que jjjj el paso que hizo jjjj es verdaderamente único- término explotando de vuelta en risas, no podía hablar de tanto que reía.
-Que te es tan chistoso señor Bort- una voz fría se escuchó a nuestras espaldas.
Como si del mismísimo diablo se tratara, el cuerpo de thomas se tensó, al instante paró de reír y adopto una expresión neutra de respeto, giro hacia la voz y respondió
-Buenas tardes señor Maks, disculpe mi falta de respeto- hizo una leve reverencia de respeto hacia mi hermano.
Giro a verlo y noto que la expresión de mi hermano no es nada buena.
-Si sabes que es una total falta de respeto que estés respirando en el mismo espacio que Melly, ve a la oficina de Clark y pide tu castigo- lo miro con asco- la próxima no será solo un castigo, ahora largo.
Sabia que si interfiria para ayudar a thomas le irá mucho peor, lo mismo sucedió cuando Ángel, uno de los guardaespaldas de la residencia habló conmigo, mi hermano lo echó de la casa.
Según había escuchado, lo había eliminado cruelmente, pero estoy segura que lo echo lejos de casa para que no vuelva, espero que viva bien, era una persona muy agradable.
Thomas al escuchar sus palabras, da una reverencia de agradecimiento y se va rápidamente.
-No quiero que te vuelvas a acercar a el Melly- Maks me mira con advertencia, solo me encojo en la banca y asiento.
Mi hermano Maks y yo somos muy unido, aunque hay días en los que me asusta su actitud, nunca se en que esta pensando, suele ser muy controlador con quien estoy o con quien hablo. Pero es en el que más confío y amo. Aún no logro poder dormir sin el, mi dependencia por el es tanta que hasta nos solemos bañar juntos. Claro está a escondidas del abuelo.
-Como fue tu día hermano- me levanto de la banca y le doy un beso e la mejilla
-Todo bien pequeña, ¿qué tal el tuyo?- me toma de la cintura y me hace sentar en su regazo, mientras el toma asiento en la banca.
-Super bien, el abuelo me enseñó los códigos de cifrado, aunque no entendí muy bien eso de poder hackear, es muy confuso- dije haciendo un puchero, era realmente estresante esos millones de números, 0 y más 0 por todos lados
-Ya verás que lo entenderás rápido pequeña, eres la más inteligente y hermosa de la familia- me dijo dándome suaves caricias por mis piernas y dejando un vasto beso en la nariz.
Luego de charlar toda la tarde con mi hermano, la tarde había llegado a su fin, y el anochecer se hacía presente, marcando su turno de trabajo.
Mi hermano Maks, tomó mi mano y nos dirigimos a la habitación a asearnos para cenar, esta noche vendrán mis primos y tíos para una cena familiar.
Ya en la habitación, nos dirigimos en el baño.
Mi hermano me devistio lentamente, aún no entendía por qué el tenía que sacarme la ropa, ya le había dicho que podía hacerlo solo, pero el siempre decía que lo haría y que tenía prohibido que otro lo haga.
Ya desnuda corri a la tina para jugar con las espumas, al rato mi hermano se acerco y metió conmigo.
Estaba de espaldas a el entre sus piernas jugando con doña pato y don pato, mientras mi hermano enjabonaba mi espalda.
Sentí como algo duro golpeaba mi trasero, y supe que la bestia despertó, bueno es así como mi hermano decía.
No entendía cómo esa cosa fea que colgaba de mi hermano, de un momento a otro este blanda y luego dura.
Siempre que preguntaba a mi hermano por que ocurría eso, el me respondía que yo le daba vida, que despierto la bestia de el, creo que mi hermano está loco, ¿como podría despertar a una bestia?, en mejor que vea a un médico y se lo quite.
No le di mucha importancia a la cosa dura que tocaba mi espalda, ya estoy acostumbrada, siempre cuando dormimos siento como roza con mis piernas y mano, sin preocuparme seguí jugando.
A mis espaldas sentí como mi hermano se movía, bueno más bien sus manos, con su mano derecha movia todo el agua de la bañera, olas y más olas, con la izquierda acariciaba mi cintura de arriba a abajo, luego de un momento sentí como todo su cuerpo se tensó, se levantó levemente presionando su mano en mi cintura, sento un liquido cálido que caía por mi espalda, nunca pensé que los jabones fueran cálidos, luego le preguntaré a Selec de donde lo compro.
Mi hermano volvió a entrar completamente en la bañera, recostó su cabeza por mi hombro y empezó a olerme. Su nariz rozaba por mi cuello dándome cosquillas, sus manos subieron lentamente de mi cintura a mis pechos, apretandolos y masajeandolos.
-Es hora de lavarte pequeña- me susurro con una voz ronca, su lengua acaricio mi oreja izquierda, recordé a los gatos de Eduard los cuales se lamian para limpiarse e una risita se escapo de mis labios. Mi hermano luego tomo una esponja con la cual me limpio la espalda, los brazos y las piernas.
Luego de terminar de bañarnos, nos apresuramos a vestirnos ya que Selec había venido a avisar que ya todos llegaron.
Mi hermano se decidio por un traje marrón tierra con una camisa azul cielo claro y unos zapatos de cuero del mismo color del traje.
Yo en cambio opte por un conjunto cómodo pero elegante. Elegí un vestido blanco con diseños florales rosas suelto, con unos zapatos blanco con taco floreados, mi hermano luego peinó mi cabello, hizo un recogido simple por detrás, como accesorios me coloqué unas pulseras de perlas blancas con toques de plata e diamante y unos aros en forma de flor con perlas, en mi cabello solo coloque un sujetador de plata floreada.
Ya listos salimos de la habitación con rumbo al comedor, en donde ya todos se encontraban. Mi hermano me decía una y otra vez que no me apartara de su lado en toda la cena, también debía evitar tener cualquier tipo de contacto con los otros primos y especialmente con mi hermano Sergey quien por algún motivo mi abuelo echo de la casa, solo venia en reuniones familiares, aún sigo sin entender por qué no me permiten estar cerca de el.
Solo sonreí ante las palabras de mi hermano, no creo que pueda controlar mis ganas de hablar con Sergey, es mi hermano mayor que amo un montón, aunque sus juegos son un tanto raros, el último juego que jugamos fue cuando tenía 9 años el de «lamer una parte del cuerpo de Melly» era un juego estupido, como podía lamer yo una parte de mi cuerpo, por suerte llego Maks y desde entonces nunca más volvimos a jugar ya que el abuelo lo echo de casa, aún así me encanta pasar tiempo con el, siempre me cuanta historias románticas de amor y aventura.
-Has entendido Melly, no te alejes de mi, y en ningún momento te quedes sola con Sergey
-Ya, ya entendí hermano, aún no entiendo que tienen en contra de Sery- así lo decía de cariño- hace tiempo que no lo veo, lo extraño
Tomo mi mano y me giro para estar frente a el, su expresión era de ira y advertencia
-Melly, ya lo hablamos, no me hagas enojar- baje la cabeza indicando que no estaba de acuerdo, el tomo mi mentón y levanto mi rostro.
-Dime, quieres que elimine todas las flores de la casa
Estas palabras me dejaron en shok, tomé su rostro entre mis manos y lo acerque al mío, le di un beso en su nariz y contesté
– Esta bien hermano, solo hablaré con Sergey cuando esté con gente
Antes de que pueda volver a regañar o amenazar, sali de su agarre y me adentre al comedor casi corriendo, presentía que esta iba a ser una larga pero muy larga noche.