Resumen
En este período en que innumerables actores principales de reparto siempre intentan contraatacar, cambiar de rumbo o simplemente negarse a asumir el papel, su propósito de existir es cumplir el papel de un buen protagonista masculino de reparto y mantener su deber en la medida de sus posibilidades. Para añadir el brillo necesario a las historias y a este mundo. Es una pena que alguien que no teme a los enemigos divinos tenga miedo de sus compañeros de equipo.
Amargamente, se da cuenta de que por alguna razón inexplicable, está siendo molestado una y otra vez por un infeliz que se niega a seguir el guión… Para recorrer el camino de un buen protagonista masculino secundario, se involucra en una batalla de ingenio y coraje con esa persona. Queriéndose y matándose mutuamente, no se puede escapar de las burlas del destino… ¡¿Por qué es tan difícil querer ser un protagonista responsable y diligente?!