¿Reencarne en mi mismo? - Capitulo 3
De vuelta en el bosque luego de 4 horas circulando su mana Chris ya tenia toda su camisa empapada de sudor debido al esfuerzo, estaba tratando con todas sus fuerzas el reprimir su poder debido a que era mejor tener una fuerte fundación que poder inestable, nadie podía decir cuantos genios realmente superiores a el se arruinaron solo por tener prisas al obtener poder utilizando medicinas prohibidas o simplemente entrenando como salvajes solo para aumentar su poder pero olvidándose de su base, Cuando eso genios por fin parecían poderosos en realidad no eran mas que basura, incluso un niño podía derrotarlos. Debido a ello Chris que podría haber avanzado a Maestro Tardío e incluso Maestro Intermedio decidió reprimirse en Maestro inicial, la etapa de Maestro era la mejor para generar una buena fundación debido a que no hay un gran cambio en contraste con su contra parte mas débil, sólo hay un aumento, mas bien pequeño, de calidad y no de poder y por ello él crear una fundación con esa calidad es mejor que perseguir ciegamente él poder, actualmente es una enseñanza en todas las academias mágicas pero en su época era mas un secreto a voces entre expertos y experiencia compartida por los instructores de nobles que no querían que sea divulgada a los plebeyos.
“Demonios, no recordaba que esta parte era tan complicada, supongo que el cuerpo juega un papel importante en la magia. Debería prestar mas atención a las clases de mi padre sobre el templado del cuerpo, a pesar de saber la mayoría de cosas igualmente esta bien prestar atención a lo básico.” Dijo Chris mientras se levantaba a estirar, Por fin consiguió llegar a Maestro, había que admitir que la diferencia entre el Estigma de la vida y el Estigma de Dios no era algo que pudiera ser explicado con palabras sencillas, llegados a este punto Chris estaba curioso sobre esos genios con Estigma del Universo pero lamentablemente nunca llegó a cruzarse con uno, lo mas poderoso contra qué Chris peleo fue un pequeño Genio con el Estigma de Dios qué tenia un talento superior incluso entre sus pares hasta el punto de poder usar a la perfección 4 tipos de magia, acercándose finitamente al Estigma del Universo. En aquel entonces era él heredero al trono de Elfgum y era demasiado arrogante debido a ello, cuando se entero qué un imbécil con Estigma de la vida se creía poderoso decidió desafiarlo solo para ser humillado de manera contundente. Desde ese día ese genio se volvió adicto al entrenamiento pero sin olvidar sus bases, cuando murió el Rey de Elfgum tuvo que ascender al trono frenando de manera contundente su entrenamiento y deteniéndose en las puertas de Avanzado 8va etapa.
Chris ya estaba por emprender el camino a su casa cuando escucho un pequeño ruido no muy lejos de allí y decidió investigar, encontró un pequeño zorrito naranja que estaba acorralado entre un árbol y tres lobos adultos, al parecer 2 de ellos tenían heridas hechas con pequeñas garras. Chris llegó la conclusión que esos lobos intentaban cazar al pequeño zorro pero este a pesar de ser igual a un niño de 5 años en edad humana era fuerte y consiguió hacerle daño significativo a esos dos lobos pero hasta ahí llegaba su poder, solo podía dañarlos y no matarlos.
Los lobos estaban por hacer su movimiento en contra del pequeño zorro cuando Chris apareció por detrás y los mato de una manera contundente, podría haber sido demasiado insensato matarlos de una manera tan contundente pero lo que mas odiaba Chris en este mundo era él fuerte intimidando al débil y mas aun si esa intimidación se daba mediante números y no verdadera fuerza.
Chris miro con curiosidad al pequeño zorro que parecía estar casi ileso enfrentándose a tres enemigos pero al ver los ojos cautelosos del zorro decidió no hacer nada y en cambio se dio la vuelta para regresar a su hogar, quien hubiera pensado que en él momento que Chris se diera la vuelta una lágrima empezaría a caer por la mejilla del pequeño zorro mientras comenzaba a sollozar. Chris vio esto y pensó que él pequeño zorro parecía un poco lindo, podría mantenerlo como mascota y entrenarlo para ser un pequeño aliado cuando este de viaje.
“Oye amiguito deberías estar muy solo en este bosque, ¿No quieres venir a casa conmigo? Hay mucha comida y es mucho mas cálido que este frio bosque” Dijo Chris mirando con una sonrisa al zorrito, al escuchar eso y mirar a Chris el pequeño zorro comenzó a llorar aun mas fuerte mientras corría hacia Chris para saltar hacia el.
“Parece que has estado muy solo. Descuida se lo que significa crecer sin cariño o alguien que te guíe, yo te protegeré” decía Chris mientras retomaba el camino a casa.
Mientras Chris recogía al pequeño zorro en lo profundo del bosque ocurría una escena peculiar
“Como dejaste escapar al experimento 204, era él mas perfecto entre todos los que hemos hecho, tiene 10 tipos de sangre diferentes y es él depredador mas letal que podría existir en este mundo, si lo dejamos crecer nadie podría detener a esa bestia salvaje cuando se vuelva loca, y créeme que cuando eso suceda nosotros seremos sus primeras víctimas” Gritaba un hombre fornido mientras dirigía una mirada con intención asesina a un joven con bata.
“eto… L-lo siento capitán, me descuide un segundo y ya había escapado, parecía tan inofensivo que pensé que no haría nada” dijo él joven mientras temblaba de miedo sin siquiera atreverse a mirar al hombre frente a él
*Suspiro* “le dije al jefe que poner a niños a hacer trabajo de hombres era peligroso, no hay nada que hacer, si ese zorro no quiere que lo encontremos, definitivamente no podremos hacerlo, concentrémonos en poder hacer un experimento similar o mas fuerte para poder controlarlo y tener al menos un seguro” Dijo el hombre antes de agregar “Ya puedes irte, recuerda no bajar la guardia nunca, incluso ante el experimento mas débil, serán pequeños pero definitivamente crecerán hasta ser monstruos temibles, recuerda tratarlos bien así puedes ganarte su confianza” Cuando él joven se fue, este hombre se tiro sobre una silla en la habitación mientras miraba él techo y cerraba los ojos, recordaba a ese pequeño que parecía tan tímido pero que hacia que su cuerpo se helará cada vez que mirabas sus ojos, esos ojos que podrían penetrar el alma e infringir miedo a cualquiera. “Solo queda rezar que nadie se lo encuentre e intimide porque si llega a generar un odio irracional hacia los humanos. Estaremos perdidos” pensaba el hombre antes de concentrar su mirada en papeles encima de su escritorio y volver a su actividad diaria.