Tu NovelasLigera
  • Inicio
  • Login
  • Biblioteca
    • Mujer como protagonista
  • Novelas Originales
  • Subir capitulos
    • Editar Capitulos
  • Mi panel
    • Marcadores
    • Subir Novela
    • Como subir novela
    • Panel y Crear Novela
    • Mis Novelas Guardadas
    • Editar Perfil
    • Logout
Buscar
  • Inicio
  • Login
  • Registrar Cuenta
  • Mis Marcadores
  • Biblioteca
  • Salir
Next

The Hero - Capítulo 00

  1. Home
  2. Novelas
  3. The Hero
  4. Capítulo 00
Next

Capítulo 00.
Desafortunado

¡Ring! ¡Ring! ¡Ring!

Ese maldito sonido de la alarma otra vez. Es como oír a los demonios gritar en tus oídos, mientras te encuentras en ese sueño celestial alejado de este infierno llamado realidad.

Pero ese es el precio a pagar por vivir como los demás, por forjarte un futuro, el cual por cierto no me interesa.

Juro que, si pudiera vivir bajo un puto puente, pero con internet, comida y mis necesidades básicas, entre las cuales destaco mi computadora; Viviría como un Rey, aunque para los demás no sea así.

En fin, solo puedo apagar esta maldita alarma y prepararme para mi destino, la secundaria.

Cepillarme, bañarme, cocinarme, vestirme, y salir corriendo como un demonio para no volver a llegar tarde. Esa es la rutina de un buen estudiante, aunque muchos digan lo contrario por alguna razón. En fin, es algo a lo que yo llamo la rutina, la más jodida de mis rutinas.

Pero al final es solo algo para mejor ¿No?

Pues la verdad no lo creo. Si, aunque ahora mismo voy a 3° de secundaria y tengo 15 años, si hay algo que me dice la experiencia, es que después de salir de esto, va a venir algo peor.

¡Por ley tiene que pasar, es que estoy seguro que pasara!

En fin, solo puedo seguir este ridículo juego.

Ojalá la vida fuera tan fácil como esas novelas de fantasía. Muchas aventuras, peleas dignas de epopeyas, y muchas mujeres hermosas al punto que incluso si quisieras jugar al virgen no podrías aguantar ante tanta carne.

Pero eso no sucederá, es lo que es; Fantasía.

Mientras me encontraba en mis pensamientos más fantasiosos, el tiempo avanzaba, y yo me movía con él. Hice cada cosa se suponía debía hacer, hasta que sin darme cuenta ya estaba listo.

Salir por la puerta debería ser considerado un acto de normalidad, pero a mí nunca me gusto salir, me sentía extraño, fuera de mi zona de confort.

Es como sacar a un pez fuera del agua, y aunque este pez podía respirar fuera del agua, sin duda seguía con incomodidad, con ese sentimiento de extrañeza que sencillamente no se iba, no importa cuánto estuviera afuera.

Así me sentía ahora. No importa cuánto saliera, seguía sintiendo esa pesadez al pasar por esa puerta.

Baam!

Ese sonido nítido y fuerte, al menos deshacía mis dudas. La puerta está cerrada, mi camino ya estaba en marcha.

Mientras salía me encontré con algunos vecinos, por supuesto nada que valga la pena decir aparte del típico saludo rápido.

Aunque llevaba viviendo aquí muy poco tiempo, me sentía bien, era tranquilo, era especial esta sensación de soledad que, aunque asfixiante, siempre resulto muy reconfortante.

Así era mi vida, una vida normal, a excepción de esta soledad.

Pero no me quejo, me gusta como esta todo ahora.

Mientras iba de camino a la secundaria, no pude evitar pensar que me depararía en el futuro. Pues debía admitir que no era el mejor estudiante, aun así, me las arreglaba con mis compañeros que siempre me ayudaban un poco, y ese poco me permitía seguir en mi pereza, en estas cero dedicaciones al estudio.

Sí, yo sin duda no era el mejor estudiante, pero dalo por hecho, hay peores. Al menos eso me decía a mí mismo.

Mientras iba saliendo de mi apartamento, me puse a mirar mi teléfono, si es que le puedes llamar así. Este sin duda era un teléfono de gama baja, no importa por donde le miraras, tenía rota su pantalla. Una pantalla de porquería, que a pesar de los golpes que ha recibido, ha durado más de lo que promete a primera vista.

Quizás no era el mejor teléfono, pero era mi teléfono.

Aun así, con todos mis pensamientos revueltos en mi cabeza, y mi ya poca atención en mi telefono, seguí avanzando, solo podía hacer eso, avanzar.

Que importaba el mañana, si el hoy estaba presente. Que me importa el después, si puedo morir ahora.

Esos eran mis pensamientos. Y aunque no me considero un pesimista, sin duda soy un realista que apunta hacia allí.

Seguí caminando, hasta que algo me llamo a atención. Un hombre muy raro, realmente raro, su cara, su cabello teñido de un verde chillón, esa ropa que parecía de proxeneta de los 80-90.

No solo era raro, era bastante gracioso a la vista, no pude evitar reírme un poco. Por supuesto, o no era el único que pensaba igual, mientras esperaba cruzar la calle, muchos se reían entre voces del hombre, hablando de él, que probablemente era un payaso, probablemente no tenía padres y nadie le enseño nada en su vida.

Esas palabras eran duras, venenosas y afiladas. Sin duda una muestra de la sociedad moderna.

En fin, tampoco es que me importara.

Mientras pensaba, vi que la luz roja del semáforo, esa que tanto había esperado, al fin había llegado.

No es que hubiera autos aparentes por ahí, pues en realidad la calle estaba vacía, apenas había gente, pues, aunque para mí era tarde, sin duda para muchos esta hora era demasiado temprano.

05:30.

Confirmaba mi celular, esa incógnita no tan incógnita.

Incluso esa gente burlándose del tipo de verde, no eran más que unas pocas personas, cada una yendo a su lugar.

De hecho, ahora mismo mientras iba a cruzar la calle, esa poca gente ya se había dispersado, yo estaba solo, a excepción de un chico bastante parecido a mí, probablemente también un estudiante.

Mientras cruzaba, escuchaba mis pasos. No podía dejar de preguntarme que me deparaba hoy en la secundaria, ese lugar que odio, pero que albergaba a esos pocos compañeros que poseo.

Mientras pensaba y probablemente sonreía tontamente, vislumbre un coche… No, no era un coche, era un camión.

Ese camión era demasiado rápido, al punto que creo no respetaba sin duda las leyes de velocidad.

Pero, lo preocupante, es que ese camión venía a toda velocidad hacia donde estaba.

Esta maldita calle estaba en una curva ¡Una maldita curva!

Sin duda una receta para el desastre con tipos como estos al volante, y el problema es que yo era el que probablemente lo pagaría.

Si, sin duda se acercaba demasiado a mí.

Hmm, odio pensar esto, pero creo que moriré.

¡Y una mierda! Está claro que moriré.

Existirá la vida después de la muerte, ese otaku interior en mi quería creer eso, que incluso si muero, no desaparecería de este mundo, o al menos no dejaría de existir.

BAAAM!!!

Eso sonido, me dejo pensando en mucho, porque era el sonido del camión chocando conmigo, estaba seguro.

No sentía nada, nada de nada.

Y aunque podía ver, y oír, me preguntaba hasta cuándo.

Siento como si hubiera perdido mis fuerzas para hablar, por lo tanto, aparte de ese gemido forzado que salió de mi boca, no había salido nada más.

Mientras sentía como si las fuerzas abandonaban mi cuerpo, y como la sangre intentaba salir por mi boca, me preguntaba si había un Dios en este mundo, aunque llegados a este punto, no me importaba. Yo era un ateo, siempre lo he sido.

Mientras me debilitaba aún más mentalmente, oí pasos… no, eso era más rápido que los pasos normales, probablemente alguien corriendo.

Ahora que lo recuerdo, ese camión ya es visible en esta calle, probablemente ya se fue. Ni siquiera una mirada suya valgo, Eso es un hecho.

Y aquellos pasos que oí, ya se habían acercado hasta mí, era aquel joven igual a mí, el otro estudiante.

Le vi abrir los labios. “No te preocupes, ya estoy llamando a una ambulancia, estarás… bien”

Esa última palabra, incluso yo vi la duda. Ahora que me doy cuenta de algo, estoy lejos de donde fui atropellado, ya me imagino lo bien que estaré ahora.

A aquel joven, le temblaban los labios mientras respondía la llamada. Le oí hablar muy rápido y nervioso. Como si fuera alguien cercano al herido, pero puedo asegurar que a él no le conozco de nada.

“No t-…” Intente abrir la boca y decirle que no se preocupara, al final sabía que sin duda iba a morir.

Pero incluso eso fue algo que no pude hacer, apenas abrí la boca, salió sangre, el dolor de la falta de aire me asalto de repente, como si fuera una explosión. Ese sensación dolorosa y asfixiante, yo sin duda jamás la olvidare,

Vi más preocupación en su cara. Parece que mi intento de calmar las cosas tuvo el efecto contrario.

Sonreí, sabía que sería mi última expresión. Al menos eso me haría lucir genial ¿Verdad?

Hmm, ya no siento nada. De hecho, no sé en qué momento deje de ver, solo negro se veía, pero llegue a preguntarme si en verdad estaba viendo. Creo saber la respuesta.

No importa nada, al final yo, Damian Wilson, me fui con una sonrisa en mi boca, y una persona que al menos me dio unos últimos minutos bastante agradables.

Next

Comments for chapter "Capítulo 00"

COMENTARIOS

  • DMCA
  • Politica de privacidad
  • Terminos de Servicio y Politica de privacidad
  • Login

© 2026 Tunovela All rights reserved