The Loud House: New Lincoln - V1C16 - Enfermo
Capítulo 16 – Enfermo
Al siguiente día, en la mañana, Luna se despertó y miró a su lado, viendo a su hermano en un estado que no era para nada bueno. Para variar, casi que estaba encima de él.
Su rostro estaba un poco rojo, respiraba con algo de dificultad y pequeñas gotas de sudor bajaban lentamente de su frente hasta caer en la almohada pasando por sus mejillas.
Viendo que era algo temprano, salió de allí y pensó por un momento lo que iba a hacer. Al final, tomó la decisión de buscar algo para frío para apoyar en su frente así como una pequeña servilleta para limpiar el sudor de su rostro.
Con la toalla mojada, algo para limpiar el sudor de su hermano y un vaso de agua, de nuevo entró al cuarto de este, viendo que su hermano ahora tenía los ojos abiertos pero estando en la misma condición que antes, sin ninguna mejora.
“Has despertado” Dijo mientras se sentaba a un costado de él. “¿Te encuentras bien?”
“No lo sé, tú dime” Fue su respuesta mirando sólo con la vista a Luna incapaz de mover un dedo de lo pesado que se estaba sintiendo.
Luna vio que su hermano seguía sudando por lo que pasó la pequeña toalla que tenía en sus manos, limpiando toda su cara prácticamente y luego colocando el trapo mojado en su frente y le ayudaba a beber un poco el vaso de agua que tenía, tomando todo por completo.
“Ahora sólo necesitas descansar un largo rato y te pondrás mejor” Estiró un poco la mejilla de su hermano mientras sonreía a lo que este respondía con una mueca y nuevamente le miraba con los ojos, pestañeando varias veces.
“¿Te vas a quedar aquí entonces?” Ella asintió. “¿No irás a clases?” Volvió a asentir a la nueva pregunta de su hermano. Su rostro hizo una expresión complicada. “No te preocupes, puedo soportar esto, no hace falta que faltes a tus clases”
Ella, sorprendida con lo que dijo, habló. “Pero… tu estado no es el mejor, ¿no crees que es mejor que me quede aquí para cuidarte?” Discrepaba con su hermano al decirle que no la necesitaba para que le cuide.
“Estaré un poco mejor luego de dormir, no te preocupes, en serio. Insisto en que vayas a tus clases” Cerró los ojos para comenzar a dormir, acomodándose mucho mejor en su cama.
Ella le veía y si su rostro fuera visto por él, Lincoln podría ver una expresión un tanto triste por parte de ella que fue borrada rápidamente con un rostro serio. Suspiró, se levantó para irse no sin antes ver a su hermano nuevamente intentando dormir. Dudas en su cabeza empezaron a aparecer pero, tan sólo salió del cuarto para dirigirse al suyo que compartía junto con Luan.
Ya era hora que todas se empezaran a levantar para prepararse para sus clases aunque, la lluvia del día de ayer no había parado. Si había frenado la intensidad de la misma pero seguía lloviendo de todas formas.
Cuando entró a su cuarto, pudo ver que su hermana, Luan, se encontraba ya levantada. Ambas cruzaron sus miradas por unos segundos a lo que su hermana habló.
“¿Acabas de usar el baño?” Preguntó mientras ella estaba envuelta en una bata lista para usar el baño.
“Ah, sí, acabo de usar el baño hermana”
“Claro… ¿el baño lo usaste para ti o para llevar cosas a nuestro hermano enfermo?”
Luna estaba por un momento a subir a su cama. Ambas aparte de compartir una habitación, tenían una litera siendo ella la que dormía arriba. Cuando estaba por subir a su cama, escuchó claramente lo que dijo, quedándose congelada en el lugar.
“¿Cómo lo sabes?” Miraba por encima de su hombro, aun estando casi al subir a su cama, tratando de no mostrar la cara a su hermana quién parecía saber sobre el estado de Lincoln.
“No importa cómo lo sé, solamente lo sé. ¿Él está bien?” Preguntó bastante curiosa del tema y también, mostrando un poco de preocupación en su voz. La suerte no estaba para nada en el lado de su hermano estos días.
“Estará bien” Dijo con indiferencia tras un corto lapso de tiempo sin decir nada. Subió a su cama, recostándose y dando la espalda a su hermana mientras se acomodaba mejor. “Despiértame en un rato”
Luan sólo dijo que lo haría y se fue de allí, directo al baño al igual que sus hermanas que también se estaban levantando yendo para ir al baño, dejando a Luna sola con sus múltiples pensamientos incapaz de poder pegar ambos ojos.
———
Lincoln quería estar sólo para poder descansar sin tener que estar constantemente vigilado por su hermana Luna que, al notar su forma actuar con él, parecía actuar como si fuese su madre.
El mero hecho de que ella actuase de esa forma puede ser por una razón, una razón que seguro involucra tener que pensar y lo menos que ahora quería hacer era pensar, recordar, etc.
Aun teniendo algunas dudas de su propio cuerpo, sabe que en unas horas estaría mucho mejor que ahora. Desearía estar mejor para poder salir a ver la lluvia mientras se sumerge en sus pensamientos.
Era sólo un deseo, una aspiración ahora mismo. Realmente apenas podía respirar sin siquiera agitarse y apenas podía hablar también, haciendo como podía para haberle dicho aquello a Luna.
Inmediatamente, entre sus pensamientos y acurrucándose más en su calientita cama, la puerta de su cuarto se abrió otra vez muy bruscamente y sintiendo cómo dos cosas pesadas saltaban encima de su estómago, irrumpiendo su tranquilidad y haciendo que casi escupiera de todo.
“¿Te encuentras bien hermano?” Las gemelas entraron de golpe, saltaron encima de su hermano y preguntaron si se encontraba bien. No sabían que este estaba que no podía hablar porque lo desinflaron al saltar en su estómago.
“No… No… puedo hablar…” Las pocas palabras salían de su boca, con mucha dificultad señalando o tratando de señalar su estómago.
Las gemelas se quedaron viendo a su hermano que intentaba decir algo pero ninguna palabra podía escuchar de él.
“Creo que sus presencias lo acaban de dejar sin aire jajaja, ¿entienden? Ya, en serio, están arriba de su estómago” Luan entraba también al cuarto de Lincoln advirtiendo que Lola y Lana estaban encima del peliblanco que estaba que su cara pedía auxilio a gritos.
Ambas notaron esto mejor y se bajaron para pararse a su lado, viéndolo tomar mucho aire y quejándose del dolor que estaba pasando. Se disculparon con él pero este no le importaba de todas formas aun sabiendo que pudo estar casi muriendo. Eran niñas y sus hermanas menores que se preocupaban por él.
“¿Estás bien ahora Lincoln?” Preguntó Luan tocando la frente de Lincoln no sin antes de quitarle la toalla mojada sintiendo aparte de su frente mojada, un calor abrasador. “Vaya… Realmente vuelas de fiebre”
“Dime algo que no sepa hermana…” Lincoln cerró sus ojos al escuchar la resolución de su hermana, diciendo algo que ya sabía.
Las demás hermanas aparecieron de nuevo, mirando a Lincoln que estaba recostado y con la cara roja todavía.
Se acercaron hasta la cama de él para mirarlo a la cara, viendo a un tomate de pelo blanco que no se veía bastante bien. Pese a eso, este sonreía un poco.
“Lincoln, literalmente, pareces un tomate por cómo te ves. En serio, deberías quedarte en la cama y descansar bastante” Lori se acercó hasta su hermano para hacer lo mismo que Luan, tocando su frente y sintiendo también un calor abrasador. “Tranquilo que tus hermanas te cuidarán…”
“Bueno… Gracias entonces… ¿Puedo dormir entonces?” Lincoln quería dormir pero no le dejaban. Sus hermanas siempre aparecían en un buen momento, era normal. Se preocupaban por él y estaba feliz.
Vagos recuerdos volvían a aparecer en su cabeza. Memorias en donde también era socorrido de esta manera y peor algunas veces por su salud. Entonces ellas siempre estaban encima de mí cuando estaba de esta manera pensaba y miraba a sus hermanas con caras de preocupación.
“Está bien. Recuerda que estaremos para ti cuando necesites algo” Respondió Lori a su pedido de dormir y echó a todas de su cuarto para salir no sin antes, darle un pequeño saludo con su mano y cerrar la puerta momentos después.
Momentos después, al fin pudo cerrar los ojos para dormir y tratar de recuperarse con él debido tiempo.
———
Los padres de los 11 hijos decidieron que todos debían ir a sus respectivas escuelas, obviando la situación de su hijo que estaba en la cama debido a su enfermedad (siendo un resfrío y altas temperaturas) y no le harían hacer nada de nada.
Pasaría el resto del día acostado, cada tanto revisando su estado para ver si este presentaba alguna mejora.
Siendo más específicos, el padre, Lynn Loud señor, estaría al cargo de cuidar a Lincoln junto con Lily que también cuidaría mientras su esposa, Rita Loud, iba a trabajar luego de un rato de estar viendo el estado de su hijo, durmiendo plácidamente.
Al igual que parte de sus hermanas, ella también corroboró el estado de su hijo.
El calor que antes las demás sintieron que era abrasador, Lincoln demostraba una breve mejora de estado ya que al tomarle la temperatura, despertándole para hacer esto, era de 39 grados a diferencia de hace un rato que tenía poco más de 40. Sólo al cabo de casi una hora había bajado 2 grados de temperatura.
Le dio un beso en la frente y se despidió para irse a trabajar a lo que este también se despidió de ella, levantando su mano en señal de saludo y una buena mejoría, quedando sólo con su padre y su hermana menor.
Cerrando la puerta, Lincoln se sentó en su cama, mirando otra vez sus manos y respirando profundamente. “Sólo unas horas y ya me siento mejor. Esto parece más un milagro de mi cuerpo nuevamente…” El dolor de piernas que antes sentía para caminar, para corroborar su estado, se levantó y trató de dar algunos pasos. Claro, sentía esa pesadez de la fiebre que le dificultaba caminar pero el dolor ya no lo sentía.
Tras un pequeño rato, se volvió a sentar en la cama y luego acomodándose nuevamente para quedar tapado. Escuchaba pasos acercándose y no quería dejar que le vieran tratando de caminar.
“¿Hijo?” La puerta se abrió, dejando ver a un hombre de mediana edad con pelo en los costados de su cabeza y una pequeña cantidad de cabello arriba con una hermosa niña en brazos. “Lily quiere verte” Lily quería acercarse a su hermano y cuando lo vio, estiraba sus brazos para que este le tomara.
Se sentó en su cama, estiró sus brazos y tomó a Lily quien le miraba con una gran sonrisa y le daba un abrazo mientras refregaba su cara con la de él. Lo malo fue que luego empezó a estirar sus mejillas con fuerza, haciendo que el peliblanco se riera un rato.
“Veo que estos días ella parece quererte mucho más que antes hijo. Dime, ¿te sientes un poco mejor?” Asintió levemente. “Eso es bueno. Tu madre y yo no queremos que nada malo te pase así que campeón, procura seguir descansando” Tomó a Lily de los brazos de Lincoln y prosiguió. “Saluda al hermano Lincoln hija” Ella le saludo, solo entendiendo el brazo agitado y no los balbuceos que esta daba.
Luego de eso y uno rato después, ya era casi las 4 de la tarde.
La lluvia seguía siendo presente y dentro de poco sus hermanas volverían de sus escuelas.
¿Qué pasó en ese lapso? Nada.
Desde el mediodía, el mostraba una buena recuperación y seguro en unas horas más estaría perfecto.
Al final, seguía igual que antes, manteniendo esa temperatura corporal un poco por encima de la media pero que, dentro de todo, podía hablar bien, caminar en todo caso algo bien, etc. Los estornudos y la tos se presentaron como por arte de magia.
Mientras él estaba como antes, sin mejora alguna, sus hermanas, al cabo de un rato de llegar y saber por su padre (que curiosamente hablando, faltó a su trabajo para cuidar a Lincoln) que su hermano seguía igual, se organizarían entre turnos para cuidar a su enfermo hermano.