The Loud House: New Lincoln - V1C26 - Invasora III
Capítulo 26 – Invasora III
Sin decir o moverse, Lincoln no sabía para nada qué hacer con su hermana que se movía levemente sus caderas así como susurrando en su oído así como soplando despacio y mordiendo ya que estaba su oreja.
Entre eso y más cosas que le ponían muy incómodo así como muy apenado, le imposibilitaba demasiado hablar, evitando la mirada por completo de su hermana que no quería verla.
“Vamos Linky, no tengas vergüenza de esto, es normal que un chico y una chica hagan esto…” Ella tomó la mandíbula de su hermano, quería ver los ojos de él, los ojos que tanto ella anhelaba con todo sus deseos, esperando unos ojos de igual sentimiento de los cuales ella contenía en este momento. Lamentablemente, los ojos que su hermano tenía no eran comparados a nada de lo que ella esperaba, era totalmente diferente. Ojos de temor así como terror estaban en él. “¿Lincoln…?”
Los repentinos ojos de Luna que llevaban consigo lujuria, queriendo cumplir el presunto favor que este le pedía, cambiaron a preocupación, todo ella misma cambiaron, dejando de lado sus pensamientos sucios que tenía y siendo cambiado por una preocupación enorme así como un sentimiento amargo sobre ella.
“…” Lincoln se quedó callado, viendo que los ojos de su hermana que parecían estar enterrados en su cara, también viendo el terror que este tenía ahora mismo. Él mismo estaba sintiendo terror y si no era eso, estaba sintiendo temor por estar experimentando algo nuevo, no, algo nuevo no. Una escena en donde esta experiencia que estaba viviendo se repetía, solo que en esa ocasión, era menor.
En su cabeza, en su cerebro, comprendió rápidamente que aquel breve recuerdo borroso era justamente de su hermana mayor y él.
Aunque parecía estúpido, debía agradecer a Luna por haber hecho lo que hizo, otorgándole una experiencia casi parecida a la vivida anteriormente, incapaz de poder recordar que por hacerlo, estaba temblando.
Para ese entonces, toda acción lujuriosa que Luna tenía dentro de su cabeza para satisfacer a su hermano, se fueron. Estaba concentrada en la expresión de su hermano y más ahora que se encontraba temblando, poniendo ambas manos en el rostro de él preguntando la razón de su temblor.
Lincoln tras un largo rato ignorando a su hermana que seguía encima suya, dejó de temblar lentamente y tomó las muñecas de ellas con ambas manos, una por cada mano y sin alguna expresión en su rostro dijo: “Gracias…”
“¿Gracias?” Confundida, Luna no entendió para nada lo que su hermano le dijo. “¿Por qué me agradeces?”
Soltó las muñecas de ella, ahora siendo él quién tomaría su rostro, aun conservando un rostro inexpresivo. “Porque recordé algo traumático”
———
Luna al escuchar eso, rápidamente se sentó a un costado de su hermano, mirándolo con una cara bastante sorprendida y en shock.
Más fue su sorpresa al saber que este quería preguntarle sobre algo en específico, justamente, algo que tenía que ver con su infancia y unos recuerdos que, al querer recordarlos, su cabeza dolía bastante así como ver recuerdos borrosos y una sensación de miedo en ellos. Además, quería conocer más sobre ella y sobre sus hermanas. Sus recuerdos, aunque de a poco recuperándolos, estaba seguro que no recordaría todo sobre ellas.
Ahora mismo, ella se sentía terrible por haber malinterpretado lo que este iba a pedirle, dejando ver una faceta muy distinta a lo que acostumbraba a ser ella. Era posible que su hermano pensara mal, sintiendo que casi violaba a su hermano sólo, solamente por entender algo que no era.
“Oye…” Pero su hermano levantó su mano, sentado en el sofá con ambas piernas encima de ellas, sentado mientras se tomaba ambas rodillas y miraba a la nada misma.
“Entendiste otra cosa, ya está. Gracias a eso, pude recordar algo pero… ¿por qué?” Miraba que el rostro de su hermano se mostraba demasiado complicado, una tristeza enorme salía de ella. “¿Por qué mi hermana me haría eso? ¿Por qué?” Ella intentó querer consolar a su hermano que continuaba con su triste expresión pero evadió su mano, tomándola de la muñeca y apoyándola en los cojines del sofá. “Mira… Sé que te preocupas por mí más que mamá, pero ahora no hermana, lo siento pero… No” Negaba con su cabeza mientras seguía pensando en aquello.
Tras un largo rato, él seguía sosteniendo la mano su mano, cabizbajo y sin ganas de decir algo. La miraba de reojo hasta que, para su sorpresa, levantó su muñeca y entrelazó sus dedos con los de ella, juntando sus manos.
Tras otros segundos, soltó su mano y le miró con una sonrisa a pesar de tener una expresión triste.
“Lincoln, en serio… Lo siento mucho, no quería hacer na–“
“Basta. No hace falta decir algo, ya lo sé, no querías hacerme esto, lo entiendo. No hace falta aclarar nada más” Miró a su hermana a la cara, ahora teniendo una expresión bastante seria en ella. “Quiero estar sólo, dormir más que nada…”
Tras eso, ella comprendió claramente que quería que se fuera para dormir.
Se quedó con la idea al final para pasar la noche con él, juntos y viendo que este fue echado de su propio cuarto, pues aprovecharía para hablar, convivir, hacerle recordar, todo con él.
Todo salió como no lo esperaba, sintiendo un nudo dentro de ella.
Apretó con fuerza su puño al igual que su labio, viendo que su hermano le pedía que se vaya para que este pudiera dormir. Aunque le costó hacerlo, terminó suspirando para luego irse a su cuarto.
Por otro lado, Lincoln, se reposó en el sofá, estirando un poco, pensando bastante en lo que acaba de pasar en tan poco tiempo, doliéndole la cabeza y tomándose la misma.
“De no ser por ese recuerdo, seguro que la situación se me hubiese ido de las manos”
———
Como pudo, durmió algo, lo suficiente como para poder estar algo descansado.
Como buen domingo y buen anciano que era, se levantó temprano por la mañana que sin más nada que hacer, fue directo a su cuarto invadido por una muchacha que no mostraba indicios de querer hablar con él.
Daba igual, necesitaba hablar con ella un poco.
Subió directo a su cuarto, abrió la puerta de ella, viendo a su hermana que dormía como un tronco, desparramada en su cama mientras roncaba y contenía alguna de sus cosas encima de ella, varias pelotas de varios deportes.
“Ya hasta tiene sus cosas aquí… Vaya…” Lincoln estaba sorprendido de que Lynn trajera sus cosas a su cuarto, ya adueñándose de este. Negaba con la cabeza, no esperando buenos resultados.
Se acercó hasta ella, haciendo lo que Luna le había hecho antes para que despertase, empezó a picar su rostro un poco hasta que parecía abrir los ojos poco a poco, cansada y muy dormida todavía.
“¿Eh…? ¿Qué pasa?” Se refregaba los ojos, tratando de despertar o al menos ver algo mejor. Vio que su hermano menor, Lincoln, estaba parado frente a ella con una mala cara y cruzado de brazos. “¿Qué haces aquí perdedor?” Su voz se notaba que estaba dormida pero, viéndolo, un poco de ira trascendía de ella pese a su estado adormilado.
“Quiero dormir aquí en mi cuarto” Su voz también escondía algo de enojo pero se mostraba sereno. “No quiero dormir en el sofá de nuevo, no con lo de ayer” Se acordaba lo de Luna y aunque fue sólo en aquél momento, tampoco era algo que quería que pasara, aparte de dormir en otro lugar que no sea su cuarto.
“Pues acostúmbrate de dormir allí porque de aquí no me iré para nada”
“Entonces seremos compañeros de cuarto, porque tampoco me voy a ir de aquí”
Se miraron feo por un rato, acercándose el uno a otro estando cara a cara. La cara dormida aún de Lynn se notaba bastante, haciendo que verla a los ojos sea un poco complicada pero eso no quitaba que ella le miraba de la misma manera que él.
“Te molestaste porque hablé con Lucy, ¿por qué?” La repentina pregunta hizo que la enérgica Lynn abriera los ojos, sorprendida por la pregunta que le estaba haciendo. “¿Por qué te molestaría que supiera algo?”
“Porque siempre que te digo algo, nunca me crees, nunca. No importa si te digo que soy tu hermana, irías a otra persona para preguntar si lo que te digo es verdad “
“¿De qué estás hablando?”
“¿Acaso no lo recuerdas? Ah claro, no puedes hacerlo porque no recuerdas nada, que conveniente” Ella se levantó y caminaba de un lado a otro frente a su hermano, mostrando un lado que él no recordaba para nada… que justamente no recordaba nada. En eso, ella le tomó de la ropa que llevaba puesta, el pijama, tomándolo con ambas manos y con bastante fuerza, llevándolo contra la pared. “¿No lo recuerdas hermanito? ¿Quieres que te ayude para recordarlo?”
La voz de su hermana entraba por un lado de su oreja y no salía por otro, se quedaba allí, rondando por su cabeza cada segundo.
Intentó separarse de ella pero la fuerza que esta ejercía era mayor a la de este, bastante, tanto que poco podía moverla. Su agarre incluso llego a cambiar apoyando su brazo en su cuello y quitándole de a poco el aire que tenía.
Al cabo de unos segundos después, sintiendo que casi se iba a desmayar por la falta de aire, le soltó, cayendo al suelo sobre sus rodillas y tomándose el cuello por el dolor y por el aire que le faltaba, respirando como podía y con dificultad. Tosía en su intento de recuperar aire. Levantó la cabeza sólo para ver a su hermana que se sentó nuevamente en la cama, mirando al suelo.
Negaba con su cabeza mientras apoyaba sus manos en sus piernas.
Lincoln se levantó, con algo de aire dijo: “Si lo que has dicho es cierto, sólo puedo disculparme contigo aunque no lo recuerde del todo…” Hizo una pausa y se sentó cerca de ella, a su lado mejor dicho. “Lynn, siento mucho si de verdad he hecho eso. Aunque no lo recuerde, que lo digas tú significa bastante para mí que apenas puedo recordar algo. Mírame” Ella levantó su cabeza, viendo la mirada de su hermano. “En serio lo siento por todo lo que haya hecho en el pasado. Pero ahora, tras ese golpe en la cabeza, soy alguien nuevo. Sí, quizás en el pasado has dicho algo que seguro fue importante, casi igual a las demás y algo que quisiera recordar pero, como dije, hoy soy alguien nuevo y no voy a repetir las cosas que he hecho seguramente en el pasado, ya no…”
Sus palabras continuaron por un largo rato, tanto que la noción del tiempo de ambos se perdió. Lincoln hablaba y Lynn escuchaba, conservado su cara de pena por lo que había dicho a su hermano.
Ahora ella se encontraba en un fuerte dilema. Este Lincoln no recordaba la gran mayoría de cosas que había vivido. Sus momentos con ella y sus hermanas. Momentos en donde ha tenido buenos ratos y otros malos, muy malos. Al igual que Luna, Lynn no quería que dichos recuerdos fueran recuperados por lo malo que fueron para él.
“Oye Lincoln” De un momento a otro, ella interrumpió a su hermano que seguía hablando de esto, atrayendo por completo su atención. “¿Recuerdas algo feo?” Fue simple y directa. No sabía también usar otras palabras para preguntarle sobre lo sucedido hace años.
Este sonrió y le apoyó la mano en el hombro. “Tenemos toda la noche para hablar de ello, compañera de cuarto” Se separó de ella, buscó algo de ropa, la misma y nueva de siempre, se cambió frente a ella que dicha imagen tampoco le preocupaba mucho. Ya vestido, se acercó nuevamente a ella y dijo casi a las risas. “Ah, también te quiero hermana” No sin antes claro, darle un pequeño golpe leve en la cabeza a lo que salió corriendo de allí a las risas, dejando a Lynn.
Le había hecho lo mismo que cuando este había insultado a uno de sus ídolos del boxeo.