The Loud House: New Lincoln - V1C39 - Compensación
Capítulo 39 – Compensación
Cada una de sus hermanas fueron a sus cuartos, cambiándose y poniéndose la ropa para afrontar un nuevo día escolar ya con unas sonrisas sabiendo que Lincoln había despertado y al parecer, de mostraba muy bien tanto de salud como su ánimo.
Cada una de ellas se fue saludándole cuando había entrado a la casa para volver a cambiarse la ropa sucia que llevaba a lo que también miró a sus padres si no debía ir a la escuela.
“Tú estudias aquí, desde casa hijo. Tienes todas tus cosas en tu cuarto” La respuesta de su padre le hizo asentir unos momentos. Fue hasta su cuarto y vio en un lugar las cantidades grandes de libros que tenía al igual que sus cuadernos llenos de fórmulas así como otros con muchas palabras, reconociendo todo lo que leía con una leve sonrisa.
Volvió a bajar con otra muda de ropa encima, la misa que llevaba pero limpia en este caso. Tener la misma prenda de ropas y varias de ellas, aunque era algo tonto, no le gustaba cambiar mucho el estilo que llevaba ahora mismo hasta que tuviera más dinero para comprar ropa o simplemente le pediría a Leni que le hiciera algo.
¿Por qué lo primero que hizo al despertar fue pelear con Lynn? Porque se había levantado con bastante energía de sobra y que, viendo que justo cuando se levantó la vio a ella dirigirse al baño, le dio un pequeño susto y le pidió practicar un poco, algo que ella luego de salir de su asombro de verle aceptó sin dudar y muy emocionada y fueron corriendo al patio de la casa.
Estuvieron un largo rato intercambiando golpes y cuando las demás aparecieron, ambos ya estaban al punto del desmayo del cansancio pero, tomaron un segundo aire y continuaron con una victoria para él aunque, ahora recordando cómo terminó todo al final, sentía que había perdido.
“Por cierto Lincoln, ya que te quedarás aquí, ¿podrías ver a Luna?” Dijo su madre a lo que él, luego de bajar le miró confundido.
“¿A Luna? ¿Qué le pasó?” Preocupado habló.
“Ella estuvo cuidándote mientras no despertabas hijo. Así que ahora mismo no se encuentra muy bien por lo que te pedimos si puedes echarle una mano”
“Claro. No hay ningún problema con ello” Él aceptó y sus padres se acercaron a él para darle un pequeño beso en la frente y se despidieron. Al verlos irse, se rascó la cabeza un poco mirando todavía la puerta. “¿Ellos trabajaban a la mañana?” Negó con la cabeza y subió las escaleras para ir a ver a su hermana.
Tocó la puerta de la habitación de ella y Luan, preguntando si podía pasar a lo que no recibió ninguna respuesta del otro lado a lo que volvió a tocar la puerta. Tampoco recibió una respuesta nuevamente a lo que sin más, decidió entrar sin su permiso.
“¿Luna…?” Miró para todos lados y podía ver un bulto en la litera de arriba que no parecía moverse. Se acercó unos cuantos pasos en silencio por si ella estaba durmiendo.
“…un día de estos tomaré a Lincoln y nos iremos de aquí cuanto antes…” Ese pequeño balbuceo que escuchó por parte de su hermana mayor, le hizo pararse en donde estaba y mirar a la litera de arriba en donde estaba Luna. Estuvo lo suficientemente cerca para poder escucharle. Tosió de manera fingida, tanto que parecía que su hermana había escuchado un ruido extraño, dándose vuelta. “¿¡Lincoln!?” Por la sorpresa, saltó de la litera y se lanzó contra su hermano para abrazarlo ya que no le había visto para nada por insistencia de sus padres. “¡Estás despierto!” Le abrazó con tanta fuerza que Lincoln sentía que su relleno se iba a salir.
“No… respiro” Como pudo dijo unas palabras a lo que su hermana le soltó y este empezó a respirar todo el aire que estaba perdiendo. Con el aire que pudo recuperar, miró a la cara a su hermana mayor que a decir verdad, no era diferente a la lastimada que él tenía. “¿Qué te pasó en la cara?”
Ella se tocaba la cara unos segundos y respondió, “Sería mejor preguntar sobre la tuya. ¿Acaso Lynn te hizo todo eso?” Al igual que Lynn, también se puso varias curitas así como un parche ya que terminaron de la misma forma.
Pudo notar la cara de preocupación en ella cambiaba a otra distinta. Otra que parecía ser una expresión molesta y muy seria. Sus dedos suaves pasaban por su mejilla y por su ojo, tocando y viendo si era muy serio lo de su rostro a lo que levemente soltó un quejido, separando su mano sobre él.
“Hemos estado los dos peleando porque…” La mera explicación que le diera resultaría en una consecuencia para alguno de los dos y viendo a su hermana que estaba muy seria al respecto, no iba a mentirle. “…le he pedido que si quería practicar conmigo un poco y así quedamos”
“¿Ella te dijo que dijeras eso?” Pero la respuesta que le dio, sin entender el por qué, ella pensó que Lynn le había convencido de que dijera eso a lo que miró extrañado a su hermana. “¿Es así verdad? Sí, parece que sí…”
“Te equivocas en realidad” Interrumpió a su hermana que parecía seguir hablando. “Me levanté antes, la vi a ella y le pedí de practicar un poco los dos. Ella no me obliga a nada” Tras su nueva explicación, luego recordó a lo que había subido para ver a su hermana. “¡Cierto! ¿Te encuentras bien Luna?”
“¿A qué viene la pregunta?” Preguntó cruzándose de brazos y sentándose en el borde la cama de su hermana Luan.
“Mamá y papá dijeron que te encontrabas mal por estar cuidándome. Por eso me pidieron que te cuidara yo esta vez a ti” Luna le acariciaba la cabeza, revolviendo su cabello un poco.
“No hace falta que me cuides hermanito. Con tal que estés bien, me es más que suficiente”
“No” Fue directo y apartó la mano de su hermana de su rostro. “Quiero compensar todo el cuidado que me has estado dando estos días… y siempre” Ella lo miró por unos segundos con lo que dijo, no pudiendo esconder la enorme sonrisa que tenía en su rostro y dándole un fuerte abrazo nuevamente.
“Gracias hermanito” Dijo mientras seguía apretujando un poco más a su hermano que, esta vez no presionaba tan fuerte como antes, dando una chance a que pudiera respirar. Se separó de él unos momentos y lo miró a la cara con una sonrisa cálida. “¿Vas a hacer lo que tu hermana mayor te pida?”
Escuchar esa pregunta a Lincoln, por unos breves segundos, su cabeza empezó a doler. Aunque fue un dolor minúsculo, fue suficiente para darse cuenta que un breve recuerdo se le vino a la cabeza que involucraba esa pregunta en cuestión, no teniendo un buen resultado pese a que ambos habían terminado contentos de alguna manera.
“Eh… Sí” Aunque sabiendo esto, contestó su pregunta.
“Entonces… ve y hazme el desayuno” Esperando otra cosa, Lincoln abrió los ojos cuando escuchaba la voz suave de su hermana mayor a lo que asintió sin ningún problema y se fue de allí corriendo a la cocina mientras dejaba a Luna con una sonrisa de lado a lado. “Heh… Aguanta un poco más Luna” se decía a sí misma.
———
No era un cocinero experto como lo llegaba a demostrar su padre o como Luna en algunos momentos le hacía ver cuando le cocinaba ella. Ese era otro recuerdo que cuando despertó, lo pudo ver nuevamente si hacía memoria. Pero tampoco era algo del otro mundo.
Buscó por toda la cocina algo para hacerle de desayunar. Viendo el reloj en la cocina, apenas eran ya las 8 de la mañana. Tampoco iba a hacer un festín para su hermana. Simplemente encontró varios huevos después de buscar un poco. No había tocino por lo que simplemente hizo un omelet con los huevos, dos por las dudas.
Tras un rato de espera, ya estaba todo listo y no olvido de darle un toque especial de amor a los omelets.
“Espero que esto le guste” Se decía a sí mismo mientras caminaba hasta el cuarto de ella con el plato en mano y un vaso de agua que fue lo único que podía darle a estas horas. Si le daba soda, sería algo malo para la salud a las horas de la mañana.
Entró al cuarto con el plato en mano y el vaso, notando que su hermana estaba sentada ahora en el suelo, fumando un cigarro y sin notar que su hermano estaba mirándole con los ojos abiertos y sin decir nada.
Cuando ella se dio cuenta que alguien le miraba, era tarde para ocultar lo que estaba haciendo por lo que no hizo nada más y puso su cigarro en el cenicero que tenía a un lado mientras tenía una sonrisa irónica en su rostro.
“¿Omelet?” Luna miró el plato una vez dejado su cigarro. Alzaba la ceja mientras lo tomaba al igual que el tenedor y lo probaba, degustándolo y abriendo los ojos. “Es… delicioso… ¿dónde lo compraste?”
“Creo que el que lo hizo tenía cabello blanco, una cara llena de golpes y ojos bellos… Ah cierto. Fui yo. Es uno de los tantos platos favoritos ¿no?”
Luna por un momento se atragantó por la respuesta que recibió ante su pregunta con algo de burla, evitando la risa pero siendo tomada por sorpresa al escuchar que este era uno de sus platos favoritos. “¿Sabes que esto es uno de mis platos favoritos?” Él asintió con una sonrisa que correspondió mientras seguía disfrutando del desayuno que su hermano menor hizo. “Gracias…”
Al querer levantar la vista, Lincoln tenía en manos el cenicero al igual que el cigarro que ella estaba fumando, llevando el cigarro en cuestión a su boca y fumando de él tal cual ella lo había hecho. Se acercó hasta su rostro y todo el humo fue liberado en su cara, haciendo que tosiera un poco y apartando dicho humo de su rostro.
“Te la debía” Dijo mientras se reía y apagaba el cigarro en el cenicero y tiraba el resto del mismo por la ventana. “Deberías dejar de fumar. Eso te puede matar algún día”
Lo siguiente que pasó fue algo que Lincoln no esperaría. Su hermana se levantó de allí, imposible de quitar su vista de ella que se acercó hasta él y le dio una fuerte golpe en el rostro, más fuerte incluso que el de Lynn, haciendo que cayera sentado de trasero al piso mientras se tomaba la nariz.
“Antes de eso, si tú vuelves a hacer lo que acabaste de hacer, me aseguraré de ser lo último que veas” El tono que usó, como esperaba, le hizo sentir sudor frío por el rostro palidecido que tenía ella. La expresión tampoco ayudaba. “Lo que haga conmigo no me importa. Lo que hagas con tu cuerpo, en cambio, me importa. Te lo vuelvo a advertir: ni se te ocurra echar a perder tu vida con estas porquerías” Miraba con algo de desdén, con algo de ira, con algo de furia a su hermano que le vio hacer lo que hizo. Él seguía tomándose la mejilla pero miraba a su hermana no con temor ni miedo, le miraba con una expresión similar.
“Y eres el ejemplo vivo de lo que acabas de decir” Se levantó limpiándose la ropa puesta. Miró a la cara a su hermana y sonrió. “Gracias por el consejo, lo voy a tener en cuenta” Hizo una pausa y prosiguió a hablar un poco más. “¿Ahora sí vas a descansar o hay algo más que quieras pedirme?”
“Bueno… Me alegra que hayas entendido lo que te dije viejo” La expresión así como la voz severa de Luna cambió a un rostro amable y una voz suave. Lincoln no dijo nada ante esto. Solamente pensaba bastante acerca de su hermana con estos cambios que tenía. “Y… Hay una cosa que me gustaría pedirte”
“¿Y eso es…?”
“Primero acércate a mí y luego te lo diré…”