The Loud House: New Lincoln - V1C6 - Animar a una apagada Lynn I
Capítulo 6 – Animar a una apagada Lynn I
Le dedico una hora a Lola y a Lana. Era más que suficiente para que las dos estuvieran conformes y no molestaran por un largo rato.
A Lola le ayudo con sus vestidos y con algunas poses en la pasarela y que, por más bella que pudiera llegar a ser, habría gente siempre mejor que ella. No debía enojarse y debía aprender en caso de que perdiera. Entre tantos consejos, parecía que Lola asentía y en serio, olvidando por un segundo su egocentrismo y su orgullo. Le agradeció todo.
Con Lana, aparte de arreglar algunas cosas, mejor dicho, asistir al verla arreglas las cosas, tuvo que soldar algunas partes del camión familiar porque por un pequeño accidente que había ocurrido algunas partes se caían. Tardarían más si ella lo hacía sola por lo que ayudo a soldar las partes. Para sorpresa de ella, Lincoln parecía lo que estaba haciendo, cosa que antes siquiera sabía agarrar un destornillador. Ahora, estaba aquí, soldando mientras ella tomaba un poco de respiro. Al igual que Lola, agradeció mucho su ayuda y tomó con fuerza su cabeza para quemarle un poco con su puño a lo que ambos rieron.
Para cuando ambos entraron de nuevo a la casa, sus padres se retiraban.
Eso significaba una sola cosa: sus padres tendrían una cita y Lori estaría a cargo.
Como Lincoln no recordaba, no sabía si esto era malo. La mirada de Lana significaba que era realmente malo si ella se quedaba a cargo.
“¡Muy bien! ¡Nada de música, nada de chistes, nada de deportes, nada de poesías, nada de herramientas, nada de modelar, nada de diseñar, nada de inventos, nada de nada! ¡Estoy YO mismo a cargo por lo que los quiero a todos en su habitación!”
Lincoln estaba… ¿asustado? No, estaba temeroso. Conocía ese lado enojado de su hermana pero esto era otra cosa. Parecía un poco más tensa de lo normal. Seguramente le habría pasado algo malo.
En todo caso, no valía la pena preguntar o querer saber de la situación. También tenía que ir a su habitación callado y sin decir nada hasta que su nariz empezaba a oler un olor extraño. Fue un olor que hizo que su cara cambiara.
No era un olor a excremento, no era un olor a perfume, no era un olor que sea desagradable o agradable, era un olor que no podía dar nombre alguno.
Dicho olor lo llevaba directo a Lynn quien cruzó miradas unos segundos para luego esta evitar su mirada. Esto a Lincoln le generaba signos de preguntas sobre su cabeza.
Al subir las escaleras todos mandados por Lori quien seguía usando su teléfono mientras miraba que nadie hiciera nada gracioso, él se acercó para decirle a Lynn en voz baja que cuando pudiera, que viniera a su cuarto para hablar. Luego, cada uno entró en su habitación, siendo vigilados por la estricta y confiable Lori.
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Lincoln para pasar el rato y ver si Lynn podía venir a su cuarto, leía algunas historias y si se aburría, el mar de conocimiento que había dentro de su cabeza lo explayaría en algunas hojas para tener siempre a mano. Es más, con esto, podía poner las cosas que fácilmente podría olvidarse para que cuando lo necesite, pudiera verlo sin necesidad de tener que rebuscar tanto en su cerebro.
Al buscar algunas cosas en su cuarto, logró encontrar una foto que estaba en uno de los cajones de su pequeña cajonera. Era una foto de un bebé de pelo blanco, claramente suponiendo que era él y una chica de cabello marrón que con tan sólo mirar un poco la cabeza hacía que le doliera y bastante.
El sonido de una puerta abriéndose hizo que se asustara levemente y se lanzara contra la cama por si era Lori quién revisaba las habitaciones.
Era de suponer que si ordenaba a todos de esta manera, seguro también miraría a los demás. Claro, también estaba algo indignado de saber que los mandaría a dormir sin comer.
“¿Lincoln?” La voz áspera y algo gruesa de Lynn era fácil de reconocer. Dejó de fingir que estaba dormido y miró a la chica siempre enérgica que tenía en su frente, de alguna manera, apagada. “¿Para qué me necesitabas?” Preguntó hablando despacio. Se las ingenió para entrar y salir en silencio así que por eso, debía hablar bajo. Se notaba igual su voz ronca.
“Quería preguntarte algo y no sabía cómo hacerlo…” Él quiso seguir hablando pero ella empezó a negarle con ambas manos con una sonrisa en su rostro.
“Uh uh uh uh, ya sé, no me digas nada más, ¡necesitas consejo sobre amor!” Exclamó con alegría. Su hermano por fin estaba fijándose en el sexo opuesto y sabía el consejo que debía darle. “Lo único que debes hacer para que una niña guste de ti es…”
“Quiero hablar de ti hermana” Interrumpió a una Lynn que estaba a punto de decirle la mejor forma de conquistar a alguien. Tuvo que preguntar de nuevo que fue lo que dijo porque no escuchó bien. “Quiero hablar de ti. Te noto muy apagada, ¿qué te sucede?”
“Oh… Era eso… Bueno… Verás Lincoln” Antes de seguir, ella se sentó en su cama pero sin mirarle a la cara, sólo mirando sus manos. “Me siento mal por el hecho de que por mi culpa hayas caído por las escaleras y perdido la memoria…”
“Si acaso cuando habías pateado ese balón mientras hacías lo que hacías, planeaste que rebotara tantas veces para que luego me impactara en el rostro, entonces sí, fue tu culpa”
“No hice nada de eso, fue sólo un accidente” Seguía excusándose diciendo que fue un accidente. Lincoln suspiraba al ver que ella no comprendía lo que decía. Le tomo la mano y le hizo que le mirara a la cara, a sus ojos más que nada. “Escucha. No debes estar apagada por eso. Nuestras hermanas tal vez te odien un poco por esto pero debes saber que no voy a odiarte por ello. Fue un accidente y sé que no buscas hacerme daño… Bueno, curiosamente hablando, sólo cuando buscabas hacerme alguna broma o demostrar tu fuerza, pero al caso, que esta experiencia no te desanime más, ¿sí?” El recuerdo de que ella normalmente le golpeaba vino a su mente mientras le decía que no se preocupe para nada.
Lynn, quién estaba callada, abrazó repentinamente a Lincoln. Callado, lo recibió sin decir nada y dejaba que estaba apretara poco más fuerte su abrazo hasta que tuvo que golpear varias veces su hombro para que le liberara.
“Gracias… hermano” Unas pequeñas lágrimas salía de su rostro. Era algo que él no podía ver porque estaba recuperando algo de aire. “¡Prometo que a partir de ahora seré la misma Lynn de antes!” Gritó en voz baja. Agradecía a su hermano por las palabras que acababa de dedicarle. Ahora volvería a ser la que solía ser antes de que todo esto ocurriese.
“Espero… Espero que sea verdad…” Jadeaba bastante. No recordaba que la fuerza de ella sea tan inmensa. No entraba como pretexto que había olvidado la memoria a corto plazo, no. Esto excedía los límites.
Al ver que su hermano estaba tosiendo más de la cuenta, se acercó para ver si estaba bien. Quién hubiese imaginado que Lincoln estaba fingiendo para agarrar a su hermana, tirarla contra su cama y hacerle una llave a su brazo. Fue todo tan rápido que en el momento que empezó a doler, golpeaba la pierna de él, rindiéndose enseguida.
“Parece que la ganadora resulta ser una perdedora” Se burló de ella quien estaba frotando su brazo apreciando su dolor. Cuando ella se recuperó, entendió a que estaban jugando: a las luchas.
Las tomas de luchas empezaron entre los dos, siendo la cama de Lincoln el ring. Estaban en su propio mundo, jugando si se le quiere decir de esa manera. Lynn pensaba que el balonazo que recibió su hermano ahora pensaba que fue lo mejor del mundo. Ahora él no se quejaba si le hacía la toma de lucha como antes, ahora las recibía, se reía y se la aplicaba a ella.
Como estaban al parecer muy concentrados, no escucharon que Leni había llamado a todos para comer algo y como estos dos no bajaban, fue a buscarlos llevándose la sorpresa que al entrar a la habitación de Lincoln, pudo ver a su hermana menor Lynn encima del peliblanco con una rodilla en su estómago y una mano alado de su cabeza mientras que Lincoln tenía sus manos apoyadas en el pecho de ella. Ambos estaban congelados mirando a su hermana mayor, teniendo una mirada asesina lo cual estremecía a ambos.
“A comer. Hay pizza” Dejó el lugar inmediatamente. Lo que ella no sabía era que en realidad, Lincoln había esquivado un golpe y estaba apoyando ambas manos en los hombros de ella. Por otro lado, Lynn, apoyaba su rodilla en su estómago para que este no escapara.
Si Leni viera mejor todo, comprendería todo y no mal pensaría como lo estaba haciendo de camino a la mesa para comer.
Se separaron y bajaron en silencio y sin decirse nada entre ellos.
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Todos estaban sentados en la mesa comiendo pizza que aparentemente Lori había comprado o eso trataba de aparentar.
Su novio trabajaba como repartidor y este, seguro que a cambio de un favor, pagó por ella al menos 5 cajas de pizza para que sus hermanos comieran. Eso fue un acto de buena fe que seguro haría recordar a todos para cuando le pidan que le lleven a algún lugar.
“Oye Lincoln, Lynn, ¿por qué tienen la cara de esa manera?” Leni miraba a sus hermanos que estaba algo golpeados y lastimados.
Cuando quería decir algo, su hermana habló primero. “Tuvimos una pequeña lucha la cual obviamente he ganado yo”
“Es normal perder contra alguien que lo único que hace es deportes, deportes y más deportes” Añadió Lincoln mientras miraba a su hermana quién seguía burlándose de él.
“Bueno Lincoln, ahí tienes un buen punto…” La risa de Luan luego del chiste hizo que algunas esta vez admitieran que fue un buen chiste y se rieran con ella.
El peliblanco notó que en su cara tenía un pequeño punto negro, un punto negro que fue producto seguramente por la pequeña lucha que tuvo con Lynn quien no dudo en darle una pequeña patada debajo de la mesa sin que los otros se dieran cuenta a lo que esta contesto sin lugar a duda.
Él sólo comió dos pequeñas porciones de pizza y se levantó de la mesa, alegando que no tenía más hambre y que tampoco quería comer de todas formas.
Mientras dejaba la habitación, todas ya eran conocedoras de la forma de actuar de su hermano era diferente y nueva, casi prefiriendo este nuevo Lincoln al anterior.
Aun así, extrañaban como el anterior Lincoln. Intentarían buscar alguna forma de hacer que recupere sus recuerdos y ya no importaba si lo llenaban de recuerdos. Es más, hasta ofrecieron darle un fuerte golpe en la cabeza para que su memoria vuelva a ser la de antes al igual que su personalidad.
Cada una se iba yendo a su habitación por orden de Lori quien ordenaba con puño de hierro sin dejar que sus hermanas hagan lo que quieran mientras esté a cargo.
Cuando todas estaban yéndose, Lori apartó a Lynn quien le miraba confundida por la repentina acción de su hermana mayor y la mirada seria que le estaba dando.
“¿Qué estás haciendo?” Expresó su queja al ver que cuando más intentaba irse, ésta más le tomaba del hombro para apartarla nuevamente. Ver la cara de Lori, una cara que era de enojo era evidente que algo había hecho.
“Lynn, Lynn Loud, te prohíbo que te acerques nuevamente a tu hermano” En sus palabras se podía notar la ira que esta tenía con su hermana menor, persona que escuchar tales palabras, hizo que un nudo se presentara en su garganta y mirara a su hermana en shock.