The Loud House: New Lincoln - V2C32 - Una realidad distinta
V2C32: Una realidad distinta
No había palabra que saliera de su boca por el simple hecho de no entender la razón del llanto de su hermana menor Luna y la mala cara que tenía Lori con respecto al ver esto.
Lo que hizo ella fue hacer un gesto de repugnancia, levantarse del sofá e irse de allí, dejando a ambos solos.
Él la estuvo mirando en cada segundo que caminaba y se iba de su rango de visión para escuchar el portazo de su habitación, indicando que se había encerrado. Esto le hizo suspirar levemente y quería moverse pero tenía encima a Luna que no parecía que iba a moverse para nada.
“¿Qué le pasa?” Preguntó mientras trataba de tocar un poco a Luna para que esta se bajara. No hace días ella le había intentado hacer daño con una navaja y ahora estaba llorando casi descontroladamente mientras le estaba abrazando con mucha fuerza y haciendo que su relleno en cualquier momento se saliera dentro de él.
“Estás así por lo que te hice” Se separó de él, no saliendo encima de él, mirándole con una sonrisa y todavía o mejor dicho, volvió a poner sus manos encima de su cara, su mejilla precisamente. La sonrisa hizo que él se quedara congelado porque no tenía memoria alguna de ver que ELLA justamente le de tal sonrisa.
“… ¿qué me hiciste?” Preguntó muy curioso. Levantó su mano para apoyarla por encima de la de ella que estaba en su mejilla. Incluso él estaba sintiendo una sensación familiar, demasiada de hecho. Tanto era lo que estaba sintiendo que lo hacía poner bastante incómodo por no saber cómo sentirse ahora mismo.
“… ¿hace falta decirlo?” Cambió la sonrisa a una cara triste. Apretó con algo de fuerza sus mejillas a lo que esto sí lo pudo sentir, apartando sus manos cuando notó la cara de su hermano mayor que estaba quejándose de esto. “… Lo siento, no quiero hablar del tema…”
“No… no te preocupes…” Tragando algo de saliva, estiró su mano y acarició su mejilla un poco a lo que enseguida le aparto de encima de él. ¿Cómo podía lidiar con una Luna que hace pocos días intentó herirle y ahora la tenía frente a él, llorando y poniendo expresiones que no esperaba que las hiciera con él? Simplemente, no podía. “Me iré… a mi cuarto” Dijo sacudiendo su cabeza un poco para subir corriendo a su cuarto para encerrarse y sentarse en el suelo tomándose la cara.
Estaba incluso sonrojado, algo no esperaba tener o sentirse porque tocándose las mejillas, las tenía y las sentía con bastante calor. Se levantó y se miró en el espejo, notando que a pequeños fragmentos de segundos, podía ver el reflejo de un peliblanco, claramente siendo él pero teniendo la apariencia completamente diferente a la que él tenía.
“¿Qué… está pasando?”
———
Al cabo de unas horas, la familia estaba llegando a casa luego de haber tenido un día de locos fuera de esta y además de que al rato, la lluvia apareció lo cual dejaba sin muchas ideas a las hermanas de Lincoln salvo que volver directo para casa, siendo recogidas una por una por Lori que como buena hermana que era, las fue a buscar a todas.
No le dijo a nadie de las demás de que Lincoln, al parecer, estaba mucho mejor y muy cambiado de lo que recordaba. Si decía que llevaba ropa nueva o que su color de cabello era diferente, dejaría una pregunta en todas: ¿cuándo se lo hizo? Tarde o temprano, las demás iban a darse cuenta de esto por lo que era mejor callarse la boca. También le pidió diciéndolo una sola vez a Luna que se callara y no dijera nada lo cual, simplemente asintió.
“Oye Lori, ¿cómo se encuentra Linky?” La mera pregunta de Leni le hizo salir de sus pensamientos y, entendiendo algo de su pregunta, dijo que estaba descansando en su cuarto.
“¿Podemos ir a verlo?” Las gemelas miraron a su hermana mayor, esperando a que le confirmaran para verlo. En este caso, sabiendo de las lesiones de su hermano, debían ser un poco más sensibles con respecto a él.
“Luna está con él” Dijo negando con la cabeza.
“¿De nuevo?” Intervino Luan. “¿Alguna vez lo vamos a poder siquiera cuidarlo?”
“Ella dijo que lo iba a cuidar mientras estuviera en casa y si necesitaba ayuda, la pediría. No hay mucho más que podamos hacer” Lynn antes de entrar a la casa se sacó sus zapatillas y las dejó en la entrada para no ensuciar con lodo la casa, yendo a su cuarto con los calcetines puestos. “Si necesitan mi ayuda, mándenme un mensaje”
“Conmigo no cuenten, estaré en mi cuarto realizando experimentos hasta nuevo aviso” Lisa también se fue directo a su cuarto para seguir con lo que estaba haciendo.
Lori, Leni, Luan, las gemelas, Lucy y Lily quedaron paradas un momento al ver a las demás irse.
“¿De verdad Luna seguirá cuidando a Lincoln?” Luan miró a Lori que con su pregunta, negó con la cabeza nuevamente.
“Hasta que él la perdone o algo por el estilo. No pierdas tu tiempo con eso, no vale la pena al final pelearse para ver quién le cuida” Tomó su teléfono nuevamente y se sentó en el sofá, pasando por alto las miradas de sus hermanas que simplemente, no dijeron nada.
En el cuarto de Lincoln, de mientras, estaba recostado en su cama mientras miraba al techo y tenía la mirada de Luna encima de él, sintiéndose aún más incómodo de lo normal pero en el fondo, también estaba sintiendo un síntoma de calidez.
“¿Acaso tengo algo en el rostro?” Preguntó.
“¿Acaso no puedo ver al mejor hermano del mundo?” Luna se inclinó hacia delante mientras apoyaba ambos brazos y apoyaba su pera en sus manos, pareciendo y viendo a su espalda una jorobada. “Aparte, te estoy cuidando” Agregó. “No quiero que nada malo te pase”
“Pero me encuentro bien” Ignoró lo primero dicho y pasó a lo segundo. Se encontraba bien, no había nada malo en su cuerpo. Pero entendió enseguida que los recuerdos que le vinieron a la cabeza de él reposando muy mal herido, no eran de él sino de alguien más, ese alguien que pudo ver a través del reflejo del espejo de su cuarto.
“De todas formas, alguien tiene que cuidarte para ver que no te pase nada o que necesites algo. Sabes que puedes contar conmigo ¿cierto?” Luna le acariciaba la cara a lo que él no podía hacer mucho o mejor dicho, no se movía para nada.
Esta actitud de Luna, alejando toda incomodidad que sentía o la calidez de su cuerpo al contacto de esta, era la que tanto deseaba que tuviera. Mejor dicho hablando, era la actitud que solía tener antes de interesarle muy a fondo el rock. Una actitud que murió con su pasión por el rock y ahora, volver a ver esa preocupación, siendo sinceros, quería hacerle llorar.
“¿Contar contigo?” Murmuró un poco. “Supongo que voy a necesitar algo…”
“¿Qué quieres?” La emoción se apoderó de ella como si fuese tan solo una niña pequeña a lo que Lincoln, sin dudarlo, echó una pequeña risa. Se sentó en el borde de la cama, haciendo que esta se separara un poco para darle espacio pero poniéndose de rodillas frente a él, algo que hizo que Lincoln la apartara porque, no hacía falta ser un genio para ver en la posición que se había puesto.
“Necesito que llames a Lisa” La cara que hizo fue parecida a la de Lori. Disgusto y muy molesta, se levantó. Abrió la puerta y la cerró con algo de brusquedad. No dijo absolutamente nada en eso que hizo sino que se volvió a recostar esperando al regreso de esta con su hermana menor.
Lisa seguro tendría la respuesta a lo que le estaba pasando. Él también sabía lo que pasaba. Por algunas especulaciones, podría darse cuenta o tal vez intentar adivinar. Eso era en caso de que ella no estuviera presente pero pudo escuchar la voz claramente de esta.
La puerta de su cuarto se abrió, escuchando el paso de dos personas entrando y el sonido de la puerta cerrándose de nuevo con algo de violencia.
«¿Para qué me necesitas hermano mayor?” Lisa entró preguntando esto, algo molesta de que Luna le insistiera que él le necesitaba. No sabía la razón y tampoco le importaba. De todas formas, Luna le tomó de la fuerza y le hizo entrar. Fue entonces cuando este se dejó ver claramente, notó tanto la ropa nueva como el cabello suyo que no era blanco como siempre sino que era marrón, conservando algunas partes de su cabello con el color original que siempre tenía. “¿Qué le sucedió a tu ropa y cabello?” Era imposible no señalar eso.
“Necesito hablar contigo primero… a solas” Miró a Luna que estaba apoyada de brazos cruzados en la puerta, esperando de alguna manera a que Lisa se fuera para quedarse con él. Dicho esto, miró molesta nuevamente a su hermano, suspirando y dejando de lado su molestia, diciendo que le llamara y que enseguida estaría con él. Una vez los dos solos, miró nuevamente a Lisa. “Tú y yo necesitamos hablar de algo serio”
“¿Algo serio? ¿Acaso hay algo que amerite mi total atención que no sea mis experimentos? Pido al menos que realmente valga la pena porque estoy en medio de una investigación y experimento que haría un gran cambio para la sociedad”
Lincoln simplemente se quedó callado con esto. No escatimó en pensar más y abrió la boca para decirle lo que estaba sintiendo ahora mismo con respecto a su situación. La cara de Lisa al escuchar todo esto fue la misma de siempre pero por los ojos, se notaba que estaba muy interesada.
“¿Tengo tu atención ahora?” Preguntó.
“Mis experimentos pueden esperar un tiempo. Ahora, esto, es demasiado interesante y valdrá mucho la pena”
Lincoln pudo solamente sonreír. Esperaba tener una respuesta pronto.
———
No se encontraba muy seguro si ella podía tener la solución con respecto al problema que estaba teniendo pero por ahora, pidió un silencio total con respecto al tema este ya que, la única que sería capaz de entenderlo o sería capaz de tener la solución al tema era ella. Lisa prometió silencio con respecto al tema y se volvió a su cuarto para seguir con lo suyo.
Para la hora de la cena, sin importarle mucho las cosas que podrían decirles las demás, fue a ella aunque vistiendo las ropas que siempre usaba aquí. Su polo naranja y sus jeans junto con unas zapatillas blancas. Con esto se podía notar el brazo vendado pero, ¿Qué podría salir mal con respecto a esto? Con suerte nada.
En la cena, fue el centro de atención por parte de todas que se lo quedaron mirando con mucho asombro mientras él tomaba la sopa que había pedido a sus padres que le hicieran.
¿Cuál sería la reacción de todos al ver a una persona que estuvo un mes en el hospital, casi dos y ahora, estando en casa por fin luego de tanto, todavía supuestamente herido y con la idea de seguir haciendo reposo, caminando y moviéndose como si nada?
Sus caras eran reflejo de esa enorme y larga pregunta que todas tenían en sus caras.
Solamente podía sonreír ante las miradas de asombro. Con lo dicho por Lisa y con lo que recordaba ahora luego de un pequeño rato de soledad, estaba todavía lastimado y apenas podía caminar lo suficiente como para poder ir solamente al baño, cosa que si recordaba, la mera ayuda de Luna en todo momento ahora le hacía preocuparse y asustarse un poco.
Incluso después de la cena, cuando estaba ayudando a juntar la mesa, ella no parecía despegarse de su lado y si alguna de las demás se acercaba, notaba la mala cara que ponía a lo que simplemente, por este momento, le revolvió su cabello marrón con algo de gracia, diciendo que no se preocupara por cosas tan triviales.
Por lo que recordó un poco estando aquí, en lo que puede llamar “otra realidad”, fue lo que hizo que ella cambiara tanto, de ser x a ser y ahora. La Luna que ella realmente conocía parecía que iba por ese camino si no trataba de enderezarla. Pero, pensar de nuevo en ella, compararla con esta de aquí, no lo sabía del todo lo que sentía pero, estaba más conforme con esta que con la Luna con la que creció.
Recostado ya en su cama con su pijama puesto, decidió quitarse un momento el vendaje que llevaba puesto, notando que todavía seguía teniendo todo el brazo marcado por quemaduras que Lynn le había hecho.
Simplemente de verlo, le causaba un poco de asco su propio brazo pero debería poder ahora llevarlo sin necesidad de tenerlo envuelto, como para que tome algo de aire mejor dicho.
Negaba con la cabeza al recordar la razón por tenerlo de esta manera. Era un recuerdo para toda la vida ahora y no se iría con nada del mundo.
De pronto, sintió una mirada que se clavaba en él lo que le hizo sentirse algo confundido y levantando su cabeza, vio de nuevo a Luna que estaba sentada en una silla al lado de su cama que no paraba de mirar su brazo.
“Lindo ¿verdad?” Dijo con una sonrisa. Aunque algo oscuro, los dientes blancos de él se podían ver lo suficiente como para divisar que era una sonrisa.
“¿Cómo te hiciste esto?” La voz de ella parecía algo preocupada. Intentó tocar su brazo pero tenía miedo de que no le dejara pero lo estiró para que ella lo tocara. La sensación de tocar su piel arrugada, algo de carne y más, fue bastante raro, más por como lo tenía. “¿No duele?”
“Para nada… hace algo de cosquillas” Obvio que dolía y bastante. Era un hombre joder, debía mostrarse fuerte ante ella. Apretaba sus dientes teniendo una sonrisa en su rostro. “¿Qué haces aquí? Deberías estar en tu cuarto”
“Te dije que te iba a cuidar en todo momento ¿no?” Ella soltó su brazo y se sentó de forma recta.
“Y con eso… ¿te vas a quedar sentada allí toda la noche?” Asintió. “¿Cómo vas a dormir?” Le preguntó muy curioso.
“Como dije, me preocupa que te suceda algo o necesites algo, por lo tanto, apoyaré mi cabeza luego en tu cama como para descansar un poco…”
Podía sentir algo de amor a ella por lo preocupada que se mostraba con él. Pese a que realmente no necesitaba cuidado alguno con respecto a sus heridas, ya que no era el Lincoln que estaba todavía lastimado, ella todavía quería cuidarlo. En eso, se corrió a un costado de su cama, dejando un poco de espacio.
“¿Qué haces?” Este le palmeo el lado que había dejado libre con una sonrisa.
“Estoy bien y estoy seguro que por tu cara, necesitas dormir algo…” La cara que llevaba en serio era de alguien que no parecía dormir bien estos días. Pensando un poco, sabía la razón de esto y por lo tanto, a modo de “recompensa”, haría algo que seguro le gustaría. “… ¿por qué no dormir juntos? Ya sabes… como antes”
“…” Primero vino el silencio y luego vino el sonrojo leve en ella que iba escalando de intensad pero se fue completamente al asentir con una sonrisa, quitándose como acostumbraba la falda para estar con sus bragas y una pequeña camiseta que llegaba hasta sus rodillas, acomodándose a su lado tanto como sea posible. Se puso de espaldas a él a lo que, él sin pensarlo, le abrazó pasando un brazo por debajo de su cuello y el otro por encima de su torso para tenerla más cerca. “Buenas noches hermano…” Dijo por debajo mientras se sumergía en un profundo sueño, rodeado por los brazos de él.
“Buenas noches…” Dijo también Lincoln mientras miraba con los ojos cansados que estuvo teniendo estos días que pasaban, oliendo y sintiendo el aroma de ella, pensando en cosas bastantes obscenas pero borrando todo pensamiento impuro. Se acomodó para estar pegada a ella y cerró sus ojos poco a poco hasta caer también dormido.
Esta sensación, era algo que le gustaría tener hasta el día que muera.