The Loud House: New Lincoln - V2C36 - Importante
V2C36 – Importante
Lincoln no tenía palabra algunas mientras miraba al techo de su cuarto, teniendo la cabeza de su hermana menor, Luan, apoyada en su pecho desnudo. Su camiseta la estaba usando ella y aunque le quedara algo enorme, la cubría casi completamente y claramente la estaba atesorando bastante.
Al final, no terminaron haciendo nada pero no por vergüenza o porque no quería hacerlo. Al contrario, él estaba demasiado sorprendido de que no pudiera resistirse al suave, delicado y cálido cuerpo de su hermana menor. Podía decir que incluso llegaba a jadear más que ella al realmente tocar su cuerpo al igual que besar y lamer la gran parte de su cuerpo.
Pero no se pudo consumar el acto debido a que Luan, él sin saber cómo pasó, ella se terminó desmayando de lo que parece ser por placer enormemente.
La miró nuevamente, viendo un poco su cara que tenía una sonrisa. No hizo nada. Simplemente, se la quedó mirando un poco tiempo hasta que se quiso apartar para levantarse ya que vio la hora que era, casi las 3 de la mañana. Apartó su cabeza lentamente y con sumo cuidado, haciendo que ella apoyara su cabeza en la almohada, abrazándola también como si fuera él.
Se puso la sudadera blanca encima de su torso desnudo porque no veía necesario ponerse algo bajo esto por lo que, tomó los cigarros que siempre tenía, o que le robó a Luna, y salió fuera que, todavía, llovía. No era constante pero el sonido de golpes en el pequeño techo debajo de la entrada, daba confirmación a la leve lluvia.
[Perspectiva: Lincoln]
Fumando el cigarro del pequeño paquete que le robé a Luna, miré al cielo y me lo quedé contemplando por un largo rato.
El sonido de lluvia, el ambiente que daba, el olor de la misma, todo me daba una sensación realmente relajante y una sensación que sinceramente, no podía describirla ahora mismo. La energía misma que sentía al ver la lluvia, era algo que no podía describir ahora mismo.
Me uní de alguna manera al ambiente, acabando cigarro tras cigarro mientras miraba el cielo y pensaba nada más y nada menos en lo que estaba viendo. No hacía falta pensar en otra cosa y por más preocupaciones que estaba teniendo, las dejé de lado y simplemente, mi cerebro se llenó de un color anaranjado fuerte con el sonido de lluvia de fondo y como no, con el barrio en él.
[Perspectiva: 3ra persona]
Con los cigarros acabados, una caja completa de ellos, Lincoln se pasó la mano por su cara mientras miraba ahora su teléfono un momento para sacar una foto de esto.
La foto incluso parecía verse mejor que verlo con sus propios ojos. La iba a guardar y luego, con un poco de magia, podría verse incluso 10 veces mejor de lo que ahora se veía. Guardó su teléfono luego de la foto y empezó a pararse para entrar a casa nuevamente hasta que el sonido de un auto parando frente a su casa, le trajo totalmente la atención.
———
La persona que bajaba de dicho auto era Luna que llevaba consigo la guitarra. Agradeció al conductor del taxi dándole algo de propina también por tomarse las molestias de traerla desde tan lejos con una sonrisa.
Al bajar y correr rápidamente para evitar la lluvia, vio a su hermano mayor que estaba cruzado de brazos, apoyado en la baranda de la escalera de la entrada de su casa, con una pequeña sonrisa de hecho a lo que miraba muy confundida. ¿Qué hacía despierto a estas horas? Se preguntó
Pasó lentamente por su lado, queriendo entrar a su casa pero, la mirada de este y por cómo se lo encontraba, le generó bastante duda.
“¿Qué haces aquí?” Detuvo su mano en el picaporte mientras lo miraba. Se quedó parada allí, preguntando aquello. Escuchó el suspiro de su hermano mayor, teniendo bastante duda.
“¿Ahora te importa lo que haga?” Se dio la vuelta, mirando a su hermano que tenía mala cara, muy diferente a la sonrisa que estaba teniendo en su rostro.
Tenía razón. No hacía falta preocuparse por lo que él hiciera y si le dijera, no era de su incumbencia por lo que, fue una pérdida de tiempo completo preguntarle.
“Antes de que te vayas…” Se tuvo que frenar otra vez, estando dentro de casa pero no cerrando la puerta de casa. Se dio la vuelta para mirarlo acercarse a ella hasta que se puso cara a cara. “¿Otra vez te escapaste?”
“Je… ¿ahora de casualidad te importa tu hermana favorita?” Con la misma moneda, ella preguntó, sonriendo de oreja a oreja. “Oye, espera…” No pudo seguir diciendo mucho ya que Lincoln la tomó de la mandíbula y apretando un poco fuerte a lo que simplemente podía hacer muecas de dolor porque no importa que tanto batallara, no se pudiera liberar de su mano. “D- duele…”
“Para mí eres la persona más importante en mi vida Luna” Seguía serio y su tono fue bastante frío al igual que con un poco de calidez en sus palabras. Ella abrió los ojos un momento, sintiendo el pulgar de este dentro de su boca. “Yo no tengo por qué decirte lo que hago pero tú, debes decirme siempre lo que haces, quieras o no…” Hizo una pausa para sacar su pulgar dentro de su boca y le acariciara la cara. “… ya que de mí depende que te vayas de esta casa o no…” La soltó y como por arte de magia, sacó otro cigarro para empezar de nuevo a fumar. “Ahora entra. Trata de no hacer ruido y cuidado, el piso rechina” Le advirtió a lo que se sentó nuevamente con su cigarro para seguir fumando por un largo rato a lo que él creía conveniente.
Luna, callada por las palabras de su hermano, hizo caso omiso y empezó a caminar lentamente hasta su cuarto no sin antes, mirar por última vez la espalda de su hermano.
En su cuarto, notó a Lana que seguía dormida o mejor dicho, roncaba como si no hubiese un mañana al igual que sus mascotas. Parecían ser las versiones animales de esta muchacha.
Dejó sus cosas y se cambió rápidamente para ponerse su ropa para dormir. En eso, mientras se recostaba en su cama y se ponía sus auriculares para dormir, se miró ambos brazos un momento y analizando varias cosas de ellos.
“Algún día, cuando tenga dinero, estos dos brazos van a llenarse de tatuajes…”
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Luan abrió los ojos lentamente mientras se sentada y se refregaba un poco los ojos.
“¿Dónde estoy?” Preguntó mientras miraba todo a su alrededor y dándose cuenta que no solo estaba en el cuarto de su hermano sino que, incluso, estaba llevando su camiseta puesta. Enorme le quedaba pero, todavía no respondía la pregunta de cómo la tenía puesta.
Iba a levantarse bastante nerviosa pero, al querer moverse, se dio cuenta que el brazo de su hermano, Lincoln, pasaba por su cintura, no queriendo hacer que esta se separase. Con esta imagen de su hermano de tal manera, en vez de levantarse o lo que fuera, se recostó a su lado como la mujer que quería aparentar ser.
Se acomodó y se puso de espaldas a él, tomando el brazo que le abrazaba y para hacer que le rodeara completamente. Segundos después, el otro brazo de él pasó por debajo de su cuello y doblando su brazo que casi tocaba su cara. Estaba rodeada completamente por sus brazos.
En eso, queriendo volver a dormirse de nuevo, sintió un pequeño beso, reconociendo esto por el sonido, logrando que temblara completamente.
“¿Dormiste bien?” La voz de él golpeaba sus oídos fuertemente. La suavidad que usó para hablarle fue tanta que no sabía que decir o hacer. Inconscientemente, asintió un poco. “Me alegra que hayas podido dormir bien con lo de ayer…”
“¿Ayer?” Ahora recordaba lo que hicieron. Bueno, ella no lo recordaba del todo por lo que no tenía claro si hicieron algo o no.
“¿No recuerdas?” Ella negó levemente. Estaba avergonzada y también muy interesada en saber la respuesta. “Oh… bueno… tan sólo puedo decirte que con lo de ayer, te has vuelto importante para mí… hermanita” Beso nuevamente su nuca a lo que esta se arqueaba un poco su cuerpo y soltaba un pequeño gemido.
“¿Importante? Entonces…” Con lo que dijo él, ella supuso que realmente lo habían hecho y por lo tanto, se había convertido en toda una mujer pero por encima de todo, se había vuelto su mujer. No le importaba ahora que este besara su nuca un poco. Es más, se dio la vuelta y sus miradas se cruzaron. “¿Soy tu mujer ahora?” Pasó sus manos por detrás de su cabeza, y se acercaba hasta chocar las puntas de sus narices.
“Bueno… si quieres llamarte así, es tu caso. Yo te diré Luan que suena mejor”
Los dos echaron una pequeña risa a lo que cuando se calmaron de dicha risa, ella sin dudarlo unió sus labios con los de él que se quedó sorprendido por unos momentos pero, al final, terminó correspondiendo dicho beso.