The Loud House: New Lincoln - V2C7 - Real
V2C7 – Real
En el día de hoy, en la cafetería, Lori se encontraba almorzando esta vez con su grupo de amigas en vez con su novio como siempre lo hacía.
Su novio al igual que ella, se encontraba con sus respectivos amigos, amigos que compartía con Lincoln también en cierta manera. De reojo miraba si esto estaba bien porque Lincoln dijo que aunque no confiaban del todo en él, eran un poco más abiertos que antes.
Ella por otro lado, aparte de estar con sus amigas, también estaba con Carol, la chica que según su hermano gemelo, tenían gustos casi idénticos lo cual ahora, puede confirmar que era así.
Por ende, en estas dos semanas que pasaron, aparte de estar con sus amigas de siempre, sus mejores amigas, también pasó tiempo con Carol, descubriendo todas las similitudes que tenían ambas. Fue una enorme sorpresa también saber que a ella, en cierto punto, le interesaba su hermano, cosa que si antes se ponía a pensar un poco, no recordaba que ella tuviera cierto interés en él y más sabiendo que su hermano tenía novia.
“Por cierto Lori, ¿tu hermano todavía tiene novia?” Preguntó una de sus amigas, cosa que en la mesa, de la nada, hicieron silencio total mientras de fondo se escuchaba el bullicio de los demás estudiantes.
“No lo sé. Hace ya varios días que no me comenta nada sobre eso” Respondió con algo de incertidumbre.
“Si no habla de ella o con ella, eso significada que entonces están peleados, peleados significa relación floja, relación floja significa entonces que terminarán” Llegó a una conclusión otra mejor amiga de ella. Lo que dijo ella, claramente, hizo que en la mesa se sumieran en sus pensamientos.
“¿Están peleados entonces?” La curiosidad de Carol por el hermano gemelo de Lori también empezó a salir a flote. El cambio que había sufrido este, ese cambio de apariencia, ese cambio de aire en específico que tenía, le llamaba la atención.
“Tendría que preguntarle una vez que lo vea” Ella incluso también se estaba cuestionando ahora si Lincoln se peleó con su novia.
“Pues está viniendo hacia aquí” Tanto Carol como Lori se dieron vuelta para ver al peliblanco acercándose a ella seriamente. Se acercó hasta ella, tomándola de los brazos y empujándola contra su voluntad.
“Necesito a mi otra mitad por un rato. Luego se las devolveré sana y salva” Dijo el peliblanco mientras se la llevaba a ella a miradas de sus amigas y de algunas otras personas detrás de la escuela, donde nadie más podía ver o escuchar.
“¿¡Qué diablos haces!?” Enojada por cómo le agarraba y le tenía, no tardó en nada en enojarse con su hermano. “¿¡Eres idiota!?”
“Shh… Lori, escucha… Tenemos que hablar” La seriedad de Lincoln se fue y se lo mostraba algo nervioso, algo paranoico y su cara no era la mejor cuando su faceta seria desapareció.
“Lincoln, literalmente, te estás volviendo loco si vienes a mencionarme nuevamente lo de tus sueños. Ya te lo dije, nada de eso es real” Molesta con que trajera el tema de nuevo, ella se quería volver de nuevo hasta que Lincoln caminó de un lado a otro, tomándose la cabeza y moviendo sus manos algo desesperado.
“Estoy diciendo la verdad Lori. Esas cosas que soñé, estoy seguro que era real, muy real” Lincoln insistía en que lo que soñó, fue todo real. Al principio dudo de este sueño un momento pero, no había dudas en su cabeza que era todo verdad.
“…” Notando la desesperación que estaba teniendo, no pudo evitar aunque sea abrazarle. “Cálmate por favor hermano ¿sí? Necesitas calmarte un poco” Acariciaba su cabeza un poco, se pudo calmar un poco y dejó de temblar también. “¿Mejor?”
“Mejor…” Entre el nerviosismo, quiso sacar algo para mostrarle a su hermana pero, su mano todavía temblaba y se cayó. Lo levantó lentamente mientras Lori miraba con los ojos bien abiertos y muy asombrados.
“¿Ahora fumas?” La incredulidad en su cara era notoria. Sacudió a Lincoln bastante y preguntando una y otra vez hasta que ella le soltó, enfadada con su hermano. Es más, le dio una bofetada preocupada con que empezara con tales vicios.
“¡No son míos!” Gritó luego de recibir la bofetada de ella. Se tomaba la mejilla un poco y tomaba firmemente los cigarros mientras le miraba seriamente, dejando de lado su pequeña paranoia que estaba sufriendo. “Los encontré en casa…”
“¿Qué…?”
“Ni te imaginarás de quienes son…”
———
Ya el viernes por la noche, casi de noche de hecho, los padres de la familia Loud salieron en lo que ellos conocían como “Noche de cita” mientras que los demás en la casa, los menores siguientes a los gemelos mayores, era conocido como “La cárcel”.
“Escuchen todos. Su madre y yo saldremos hoy. Lincoln y Lori quedarán a cargo de la casa en lo que nosotros volvemos. No hagan nada malo” Dijo su padre mirando a todos que tenían una sonrisa y deseándole suerte y alegrías en su cita.
Una vez que ambos se fueron, tanto Lori como Lincoln se cambiaron rápidamente, teniendo ropa totalmente militar y llevando colgando un silbato cada uno y gafas de alto mando oficial.
“¡Formen filas!” Gritó Lori mientras sonaba su silbato. Todas hicieron filas correspondientes a las edades que tenían siendo la primera de la fila Luna y la última Lily. En eso, Lincoln caminaba de lado a lado, viéndolas a todas sin moverse y con sus manos en la espalda.
“Todas ustedes conocen las reglas de la casa cuando papá y mamá se van a su cita del viernes. Nada de música, nada de chistes, nada de deportes, nada de rituales, nada de animales en la casa o lodo, nada de pasarelas de moda y peleas entre ustedes y va para ustedes, Lana y Lola, nada de experimentos y nada de videojuegos…” A medida que decía lo que no se podía hacer, caminaba frente a una de sus hermanas, muy serio y autoritario. “Pero…” Todas aquí miraron a su hermano con confusión al escuchar el cambio de tono de su voz. “Me siento algo bueno el día de hoy… Mientras sepan controlar el nivel de lo que hagan, podrán hacerlo… EN SU CUARTO” Aclaró y remarcó esto último. “Aquella hermana que tenga una pelea con otra, TODAS perderán este privilegio…” Hizo una larga pausa para seguir caminando y se paró frente a Lisa. “Sé que has creado un campo de aislamiento de ruido para encubrir las explosiones de tus experimentos fallidos. No lo actives sino quieres que las demás pierdan esto” Ella no dijo nada. Su expresión de sorpresa al escuchar esto fue suficiente para hacer que Lincoln tuviera razón en el tema del campo de aislamiento. “Eso es todo lo que tenía que decir” Miró a Lori y asintió. Ella hizo sonar fuertemente su silbato.
“¡Rompan filas!” Y con eso, cada una de ellas se fue a sus cuartos sin decir nada pero notando que tenían al menos una pequeña sonrisa al ver que su hermano mayor les dio una oportunidad de hacer sus cosas en su cuarto siempre y cuando mantuvieran la calma. “¿Por qué les dijiste eso?”
Lincoln fue y se sentó en el sofá mientras se quitaba los lentes y los apoyaba en la mesilla, pasando sus manos por su cara que ahora, se volvió pésima. “No quería que se aburrieran hoy, bueno, no que estén como estoy yo”
Lori se acercó a él, sentándose a su lado y volviendo a notar la misma cara de hoy en la mañana. “¿De verdad todavía sigues creyendo que eso era real? Lincoln, literalmente, te volviste loco ahora…” Iba a continuar pero Lincoln se levantó la camiseta verde oscuro y notó, tapándose la boca y teniendo una cara horrorizada. Iba a gritar pero él le tapó la boca.
“No grites… Necesito que te calmes…” Suspiraba pesadamente mientras sacaba la mano de la boca de su hermana. Lo que menos quería era preocupar a las demás y por ende, les dijo que podían hacer lo que amaban en sus cuartos mientras no fuera ruidoso o a tal punto, destructivo para la casa así, no podrían oír lo que iban a hablar. “Esto que le pasó a mi cuerpo, es producto de lo que pasé por mis sueños…”
“¿Acaso… te sigue Freddy Krueguer en tus sueños?” Temblando un poco al ver las cicatrices que tenía, acercaba su mano para tocarlas para ver si eran ciertas o no. Su brazo completo temblaba, más viendo que el torso de su hermano ahora estaba totalmente trabajado pero teniendo como aderezo, las marcas sobre él.
“No… No era él, era otra persona, una mujer creo…” Se bajó la camiseta mientras miraba a la nada misma. “Creo que era una mujer… Ella parecía molesta, demasiado. Abrí los ojos y estaba atado en una silla… No recuerdo el porqué de soñar algo así o en todo caso, ver una escena como esa. La mujer, la mujer en cuestión decía cosas como “Esto es tu culpa” “La única persona culpable de todo esto eres tú solamente” “Tú me has hecho hacer estas cosas” “Debías haber tenido los ojos sólo para mí nada más” y las frases seguían…” Volvió a realizar una pausa mientras se apoyaba en sus piernas y volteaba su cabeza mientras miraba a Lori que seguía todavía algo aterrada y escuchándole atentamente. “¿Lo peor de todo esto? Que esa voz sonaba parecida a Luna… No sé si era ella pero… Ese sueño, en ese sueño, sonaba idéntica a ella”
Lincoln no dijo nada sobre lo demás de su sueño.
Resultaba ser que estaba atado en una silla y por el estado que tenía su cuerpo, parecía haber sido maltratado no hace mucho. No sabía para nada la razón de tener ese sueño. Pensaba que estaba realmente en un sueño y todo lo que veía desaparecería si bien despertaba. Pero no podía despertar.
La persona que acabó diciendo que por su voz era Luna, al tocar parte de su cuerpo, sintió ese leve contacto, tanto que ya se dio cuenta en ese momento que era real lo que sentía.
Repetía esas cosas que le dijo a otra mitad, que así se refería a Lori de vez en cuando, pero también había otras cosas que decía, cosas que no entendía para nada al igual que las que contó. Básicamente, no tenía idea alguna de la situación que se encontraba pero pudo entender que estaba atrapado y sin forma de escapar.
En eso, la mujer en cuestión, viendo su desesperación, parecía realmente sonreír y casi que estaba a las risas. “Es la primera vez que muestras desesperación… Que hermoso eres Linky” Esa frase seguía retumbando en su cabeza hasta el momento. Lo peor no era ser torturado o encerrado o secuestrado. Lo peor era que no sabía cómo mierda estaba allí.
Esa mujer se pudo dar cuenta que quería escapar a lo que soltó un monólogo algo largo, casi sin sentido alguno pero entendiendo el punto final de todo: no había forma de escaparse de ella.
Cuando menos lo esperaba, ella empezó a hacer cortes en su cuerpo, no pudiendo evitar soltar sollozos de dolor así como algunos gritos pequeños debido al dolor que estaba sintiendo. La mujer frente a él, mostraba una cara asombrada al notar que la persona frente a ella estaba realmente sufriendo y no como antes cuando le hacía algo y no se inmutaba.
Llegó un punto en donde perdió el conocimiento y fue allí cuando pudo abrir los ojos muy desesperado y casi muerto del miedo. Se tocaba todo el cuerpo y fue corriendo al baño, ignorando a todas sus hermanas. Al verse en el baño, se dio cuenta que esas heridas que había sufrido en el sueño, las tenía ahora en el cuerpo, cicatrizadas.
Cabe aclarar que todo esto ocurrió ahora en la tarde. Ni bien fue a buscar a sus hermanas a sus escuelas, fue directo a su cuarto para dormir un poco porque necesitaba dormir al menos un poco y fue el producto de que sucediera todo esto.
Ahora estaba alado de Lori que pasaba su mano por su espalda mientras trataba de calmarlo un poco y decía palabras buenas para levantar su ánimo.
“¿Duele?” Negó con la cabeza ante la pregunta que recibió. “Oye… Lo siento por decir esas cosas de ti…”
“No pasa nada Lori. Entiendo que pienses que estaba loco. También creería que estás loca si me contaras las mismas cosas que yo a ti” Hizo una pausa para sentarse apoyando su espalda en el sofá mientras miraba con una sonrisa ahora a Lori que estaba preocupada. “No te preocupes por mí, en serio. Estaré bien” Le tomó la mano a lo que ella, todavía preocupada, sonrió un momento y luego, soltó un momento su mano. “Cambiando de tema… Debemos hablar con ella”
Lori asintió. Hoy en la secundaria él le contó que la dueña de dichos cigarros pertenecía a Luna. El asombro en su cara al enterarse de esto fue enorme y casi que no le creyó en su momento hasta que escuchó toda la historia de la caja de cigarros.
Mientras le esperaba que bajara con Luna, viendo la caja de cigarros le hizo pensar muchas cosas con respecto a esto. Por un lado, pensaba que era imposible que ella fumara. Por otro lado, pensaba que la marca que estaba viendo era una porquería. Ese segundo pensamiento no sabía o no tenía razón alguna para pensarlo. Pero se podía dar una idea del porqué de pensar algo así. El tiempo pasaba y esos recuerdos que veía, esas cosas que pensaba, no eran algo que él recordara o pensara. Aun así, no iba a desaprovecharlos porque esos recuerdos les vino bien para tener buenas notas en estas dos semanas. Además, le hizo ver lo mal que se encontraba físicamente al igual que tener que cambiar algunas cosas de él mismo. Madurar era la palabra que buscaba.
“Lincoln…” Él levantó la vista para ver a Lori que su cara tenía algo de sudor. Le miró muy confundido y se acercó a ella, notando más de cerca la expresión facial que tenía. “Lincoln… Ella… Ella…”
“¿Ella qué? ¿Qué pasa con ella?” Desconcertado por cómo hablaba, le preguntó qué pasaba.
“Ella no está…”