Prólogo: El deseo se hace realidad.
Localización: Ciudad «Los Meseres» (Sudamérica)
«Sí sufres es porque estás vivo.»
Los pensamientos como esos chocan en la mente de ella, una joven que actualmente esta tirada en un charco de barro, sin llorar, sin emociones de sufrimiento expresar. Para ella no vale la pena demostrar ello, mucho menos contestar a la burla de esos maleantes adolescentes que son considerados sus compañeros de escuela, era desperdicio total tratar de victimizarse aún más a quienes de por sí podrían empeorar la situación que evidentemente controlan.
No es como si siempre sucede, cinco o seis veces al mes se da justo en la salida de la escuela como si ellos, los depredadores, sintieran a la presa huir con cierto sigilo y sienten lo sabroso de ese momento para ir tras ella, mientras va caminando siempre le tiran papeles, incluso uno que otro compañero agarra un pedazo de barro o tierra para decorar peor su situación de víctima, los gritos de «gorda» y «fea» más otros insultos están siempre persiguiéndola.
«Quizá, me lo merezco…»
En algún momento la joven se preguntó eso, y no fue la única vez desde entonces… Hace años rondan estos pensamientos oscuros que la bloquean de poder auto-superarse, ni siquiera tenía los ánimos para considerar sobre eso, cuando otros pensamientos ajenos golpeaban su mente un tanto extraña… Ella sabe perfectamente que está fuera de la norma su «persona», de la sociedad y sus reglas, es un tanto fría e insensible, desarrollo una empatía a los sentimientos de otros y muchos lo notan, principalmente en una institución social como toda etapa de escolaridad, alguien que con ese tipo aura y sumando su inteligencia pasando el promedio en campos estudiantiles, ya esta fuera de discusión que no lograría tener amigos que la comprendan en esa etapa de la vida, y seguramente aun menos cuando llegue al mundo real del joven adulto.
A veces se preguntó si el toque jugoso de todo ese abuso era por su aspecto grasoso y gordo, o incluso su grado social familiar. Quizá sí, los niños tienden a marcar las diferentes y sin maldad o con ella, pero te lo hacen saber. Puede ser también, que al estar en una ciudad agropecuaria todos se conocen y saben de cada acción que hacen, ya sea buena o mala, y por supuesto su familia se encuentra en está última.
«No era para tanto, se que hay peores situaciones.» ella misma se lo decía constantemente para recordar que no es una de esas personas que centralizan su mundo por lo pequeñísimos aspectos que le rodean como si fuera único y especial.
Con esos pensamientos, ella siempre se levanta, como ahora con la lluvia caer de sorpresa, limpiando pero manchando a un más su ropa con barro, dejándola en un estado de «cerdo» que varios compañeros dicen al irse entre muchas risas, y ya con sus cabezas pegadas a las pantallas del celular iluminando su sonrisa grotesca de satisfacción, evidenciando sus planteamientos de lo divertido que sería mostrárselos a sus otros grupos de amigos la tragedia de ella.
Todo el camino a su casa apretó con fuerza su mano, de vez en cuando temblando por el frío o frenando para apreciar la tormenta gris y oscura, inusual en esta zona donde reside, con los ojos desenfocados buscando algo en el cielo que le dé fuerza… Una que sabe bien que no existe.
El agua se llevó la mayoría de la mugre, pero no la que la hace en verdad alguien despreciable a los ojos de quienes la miran, quizá viendo su verdadero interior y emociones uno no se sorprenderá que tiene cierta razón… Así mismo, quienes la veían constantemente no dejaban de remarcar lo sucia e inútil que es por dentro.
Su propia familia se lo hacía saber todos los días, no tenía que esperar nada de ellos cuando la vean así al entrar, solo harían como si nada, no había nada más que valga la pena llegar a ese casa para llamarle hogar, era otro tipo de tortura más psicológica, era un vacío que ella antes podía llenar con un verdadero amor puro que la recibía feliz al entrar y sacarle sonrisas más risas a alguien como ella. Ahora nadie humano le daría amor puro y sincero y tampoco reemplazaría el que tuvo por 12 años, nadie en el mundo estará dispuesto a querer a algo tan roto y podrido por dentro. Así, ella recordó con mucho dolor la única vez en su vida conoció el amor puro, pero resultó ser uno que no es humano y termino siendo en su lecho de muerte a las palabras de todos «es solo un animal», un objeto de entretenimiento para todos, un juguete que manipulas.
«Entonces ¿Yo también soy un animal?» se dijo con ironía pero dolor a su vez.
La gente parece querer manipularla, romperla y jugar con ella, como si no tuviera sentimientos y siempre sería fiel a no ceder por alguna ley antinatural y a la vez no tanto, todo porque la sociedad impone como aquello de lo que sufres es necesario de superar para llamarle vida.
«Debes vivir en el dolor para encontrar la felicidad…»
Bajo la lluvia los pasos se dan cada vez más lentos hasta que ella frena, una risa burbujeate sale de su boca, cada vez más grande y sonora, no es realmente una risa que demuestra diversión o maldad, es un nuevo tipo de risa, de angustia, desprecio a sí misma y por sobretodo con unos tonos oscuros que quienes la escucharan ahora sabrían que no es una característica que la puede categorizar como una humana.
Su risa empieza a menguar, su ansiedad desparece y sigue caminando a un ritmo lento, sus ojos se enfocan en el suelo pero a la vez sin nada interesante al ver en este.
Viajo entre un lago de pensamientos, entre ellos si en verdad nació para sufrir, si su existencia es algo entre la billones ¿Realmente merecía compasión o siquiera que alguien la escuche? ¿No sería egoísta e hipócrita de su parte? Ella solo vivía una realidad que sería soportable al pasar el tiempo, actualmente hay otras que si merecían ser escuchados y ayudados, los niños muriendo de hambre, las guerras, el mismo planeta necesita la atención completa de cada egoísta humano para que no se pudran como ellos… Así la conclusión llegó, tan simplemente: ella no puede culpar a nadie, no más a su propia incapacidad de actuar o cambiar…
«¿Realmente el humano puede cambiar?»
Sabía por sus estudios que el humano es un ser social, hace y es parte de la sociedad, entonces si alguien quiere cambiar tiene que tener el apoyo de la sociedad… Y ella no lo tiene.
Cuando mira su casa pequeña de paredes con manchas de humedad bajo un roble medio podrido y pelado, ella suspira con fuerza, se siente entrar a un campo de batalla mental.
Su mente reprodujo toda la escena a continuación, la puerta tendría que ser forzada para abrirse, su padre estaría mirando la TV dormido y con algunas latas de cerveza a su alrededor, su hermano mayor de 20 años riéndose en su habitación por vídeos que ve en internet con cierto humo sospechoso salir de su habitación, la cocina sucia y la mesa con varias envolturas más ropa acumulada por cualquier lado posible, y la foto colgando en la pared blanca ya sucia de los años de su hermano menor que huyó hace dos años por sus problemas de violencia y drogas, actualmente desde su desaparición el ya debe tener 17 años. Por sobre todo sabía cómo actúa su madre, encontrará una lista de lo que debe hacer ella en la casa mientras cubre turnos en el hospital que la dejan exhausta, añadiendo un toque de amenazas al llegar de que solo sirve para ello y no hace nada más de su vida mantenida.
Sí, claramente cada acción que pensó sucedió, nadie se preocupó por ella, ni siquiera había un ladrido de felicidad sin fin para hacerla sonreír y darle fuerzas.
Ella es una herramienta rota que camina sin sentido o rumbo, seguido por las leyes naturales que puso su sociedad y que la termino excluyendo.
¿Qué quieres que cambie en la vida de ella? ¿Un chico guapo haciéndola saber qué es especial? ¿La muerte de sus padres y que se entere de que heredó su dinero y tuvo un cambio de look? ¿Obtenga la iluminación del espíritu Santo y decida cambiar por sí sola y salir de ello? ¿Qué su vida se vuelva una comedia romántica, que tenga vueltas de tuerca de depresión y suicidio para terminar en una auto-superación personal y crezca como «persona»?
¿Amor? ¿Amistad? ¿Muerte? Todo ello era lo que podría mejorar su vida, o por supuesto empeorarla… Pero lo que uno espera es verla feliz y que deje esos aspectos negativos, lastima que sin duda es un personaje extraño, que no siguió esas normas…
Porque la realidad de ella y la de todos cambiaría, justamente con unas pocas palabras de esas chica… En el momento justo.
—Desearía que llegue el fin de la humanidad… Estaría conforme con cualquier suceso, pero que rompa cada sociedad y haga sufrir seriamente a todos los humanos.
Su solución fue esperar, para que un factor exterior de fin a todo. Estúpidamente te reirás de ese pensamiento y ella misma lo hace, pero créeme, quizá en esta realidad… Eso se cumpla.
+++
El día siguiente, un sábado tranquilo y soleado a ella le costó levantarse, después de encontrar su chocolate medio derretido bajo la almohada y comer un poco, se levantó aturdida pero con energías. Miró el libro medio abierto en el suelo, y recordó la trama para después decepcionarse, siempre tenía que ser tan cliché todo, la protagonista que luchaba contra todo lo que vendría en su contra, ella el factor del cambio mundial y un amor forzado por su personalidad única y especial. A pesar eso la chica lo seguiría leyendo, ya faltaba poco para ver si su predicciones del final darían aciertos y eso le gustaba, saber que está por venir y plantearse con cada pequeño dato, muchas teorías y diversos resultados.
Después de hacer sus necesidades, ella divagó por la silenciosa casa, su madre no volverá hasta el atardecer, su padre seguramente ya estará gastando el dinero que casi obliga a su madre a darle por derecho, y su hermano mayor estará viajando a la capital para salir de fiestas en la noche con algunos amigos y de paso comprar su dosis de la semana.
Solitario pero relajante, ella ama el silencio… Ama la soledad, el no escuchar a nadie, ni siquiera a los autos pasar.
Sí ella cree que tendría silencio, está equivocada. Cuando apenas se acercó para mirar el paisaje de afuera, aquella ventana que da justamente a un terreno despejado y floreado de principios de verano, una luz fuerte y zumbidos hacen que sus ojos de inmediato se enfoquen en la causa…
Una luz en llamas ¿De color rosa? Exactamente, como los ojos de ella ven, en el cielo una nube rosada deja evidencia de su trayectoria, de la cual con cálculos temerosos, ella no logra reaccionar a tiempo…
El choque de aquel avión contra una casa y el ruido ensordecedor hace que por instinto se agache y dejé de presenciar el resultado…
Cuando una extraña calma y reconocidos olores y sonidos la golpean, ella levanta la vista a la ventana… El campo que actualmente apreciaba todos los días se encuentra sin vida, negro y en llamas rosadas, con ese avión innreconocible desprenden un humo denso y rosado, el calor golpear la habitación, el aire faltar y volverse pesado de tragar.
Miró con cierta curiosidad inhumana aquella escena, encontrándola entre maravillosa y espectacularmente macabra…
Distraída, el humo rosa se filtra por la puerta y ventana…
Primero es un picor, y después un ardor insoportable, la chica se lleva las manos de inmediato a sus piernas para frotarse, el grito de dolor salió con rapidez de su boca y cae mientras se retuerce sobre sí misma a causa de aquel humo lentamente estar consumiendo su cuerpo. Lo que ella siente es una mezcla de la picadura de hormigas pequeñas rojas con aquel choque de aceite caliente al cuerpo y después perforación pulsante en cada músculo y hueso, el dolor llegó a tal punto que sus nervios se rompieron, solo quedaban los gritos de agonía, el tratar de inhalar aire para continuar viviendo se demostró como un verdadero sufrimiento y lo único que logró es sentir el sabor a hierro de la sangre por la cual empezó a atragantarse constantemente… Así, ella escupiendo y tratando de tomar aire, como un animal se retuerce del dolor en vida emitiendo gruñidos y gorgojos de sangre para una última oleada de calor ardiente prender todo su cuerpo en llamas y en solo un segundo después…
Ella explota.
Muere.
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