Pantasya Capitulo 1 Me llamo Pam y hago Pan
Capitulo 1 : Me llamo Pam y hago Pan
Un nuevo día, un nuevo sol, bueno no exactamente, aun no amanece, pero eso es lo de menos. Me levanto y mientras me estiro me dirijo al baño a lavarme la cara, en la lámina de metal que uso de espejo veo un muchacho de unos veinte, cabello castaño oscuro, ojos negros y cara rechoncha. Sí, no soy exactamente guapo y estoy un poco, está bien, estoy pasado de peso pero del tipo “ese hombre disfruta de la mesa” y no al nivel de que me llamen “Monstruo de grasa” o “Demonio de grasa” o “Golem de grasa”. En fin, dejemos los traumas del pasado atrás, hoy será un nuevo día.
Bajo al primer piso de mi casa, que también es una panadería, tomo la masa que deje preparada ayer y comienzo con mi faena, hago esto todos los días desde hace 8 años cuando herede la panadería ¿Mis padres? Mi madre murió cuando era pequeño, mi padre lo hizo hace 8 años cuando un gran incendio asolo la ciudad, por esas casualidades de la vida el fuego no quemo el barrio donde estaba la panadería ni a mí que estaba dentro de ella. Así que luego de enterrar a mi padre me hice cargo de esta panadería. Para un joven que apenas tenía sus primeros pelos en la cara, si, es necesario aclarar, podría resultarle difícil ser el panadero y administrador de un negocio como este, pero para mí que tengo más de 60 años en la industria del pan, esta pequeña tienda es pan comido.
¿Qué? ¿Qué cómo tengo más de 60 años de experiencia en la industria del pan pero me veo solo como un joven de 20? Es simple, tengo recuerdos de mi vida anterior ¿sorprendido? ¿Cómo qué no? En fin, hace varios años atrás era el jefe pastelero de una gran compañía , debido a que estaba obsesionado con mi trabajo nunca me case ni tuve hijos , viví por el pan y por el pan. Hasta que un horno presurizado exploto y me envió al otro mundo, o al menos eso creí, desperté en una cama con ocho años de edad y un enorme dolor de cuerpo.
De ahí todo fue extraño, me demore casi dos años en aprender el idioma y entender en la situación en la que me encontraba, mi padre de este mundo me explico que días antes de mi despertar un tejado cayó sobre mi cabeza, al parecer eso me devolvió mis recuerdos de mi otra vida.
Siendo sincero, no le di mucha importancia al asunto y ni se imaginan lo feliz que fui cuando descubrí que en esta nueva vida podría seguir horneando. Ah, por si se lo preguntan, sip, en este mundo hay magia y esas cosas, con respecto a mi magia solo puedo encender fuego, crear un poco de agua y calentar o enfriar las cosas, algo que casi todo el mundo puede hacer si practica un poco ¿Habilidades tramposas o trucos escondidos? Conozco la receta de dulces que en este mundo no existen ¿Cuenta? si no, entonces no tengo ninguna.
En fin, mi vida fue tranquila y feliz hasta el gran incendio, casi toda la ciudad se quemó y aun después de todo este tiempo puedes ver zonas que aún no se han recuperado y continúan oliendo a humo. Después de eso me hice cargo de la panadería , pero poca gente me compraba pan, al parecer nadie quería pan hecho por un mocoso, así que saque un conejo de mi sombrero y taran, comencé a vender galletas con lindas formas de animalitos y uno que otro dulce horneado, como eran cosas novedosas muchos jóvenes y niños comenzaron a comprar mis dulces y poco a poco los adultos comenzaron a llevar mi pan, descubriendo no solo que era delicioso si no también muy diferente a esa cosa plana y dura que estaban acostumbrados a comer, generándome así números azules después de casi 4 meses, fui tan feliz.
Ahora mi tienda vende pan y galletas casi todos los días y de vez en cuando hago dulces horneados. Lamentablemente mi tienda no es muy conocida pero al menos puedo mantenerme, por cierto mi tienda se llama Panadería Familiar Klus ,Klus es mi apellido, sí, mi padre no era muy ingenioso con los nombres.
Estaba pensando en eso cuando alguien golpeó fuertemente mi puerta, me acerque a abrir y casi me orino, énfasis en casi, cuando vi que eran los soldados del reino, el jefe de ellos volvió a golpear y grito.
- Pam Klus, salga o tendremos que entrar nosotros.- sí, mi nombre es Pam, que les dije de mi padre y los nombres.
Salí rápidamente y con cierto temor pregunte:
- ¿Que ocurre señor soldado?
- Señor Pam Klus, por órdenes del Reino su casa será expropiada , aquí tiene el pago , que incluye el valor de todas sus pertenencias declaradas más un bono, ahora desaloje inmediatamente – Me puso una bolsa de dinero en la mano y luego un mago quemo y derrumbo mi casa antes de que pudiese decir algo.
Y así fue como me quede parado, vestido solo con mi pijama, frente al lugar que era mi hogar, obviamente, como un adulto maduro no llore ni grite, bueno un poquito, está bien, llore y grite bastante, tanto que los señores soldados me sacaron del camino y me dejaron en un callejón para que no molestara a los vecinos.
Cuando me calme, ya era tarde y comenzaba a hacer frio, conté las monedas del saco y había una buena cantidad, es más, si me hubiesen ofrecido ese dinero yo hubiese vendido mi casa y me habría mudado sin problemas. Gracias a los dioses, en mi casa no había nada de valor y el poco dinero que tenía lo llevaba atado al cuello como mi padre me enseño. Mi casa, mi linda casa, donde crecí y estaban los recuerdos de mi padre, cuando pensé en eso volví a llorar y gritar. En mi vida anterior jamás conocí a mi padre, mi madre me crio a mí y a mis dos hermanas sola y yo estaba profundamente agradecido por eso. Pero, mi padre de esta vida me había tratado bien y se había preocupado mucho por mí , tanto que en mi corazón tenía un espacio especial y sentía orgullo de llamarlo padre. En fin, llore y grite por casi un día entero, hasta que en la madrugada un vecino me lanzo un ladrillo el cual me mando al mundo de los sueños.
Cuando desperté al otro día, habían dos guardias custodiándome y alguien coloco un cartel que decía “Hombre sensible, por favor tenga cuidado con sus sentimientos o se pondrá a llorar de manera molesta” Cuando lo vi, sin pensarlo corrí hacia la zona de caravanas y me subí en el primer carro que encontré, lo admito, llore un poco en el camino.
Cuando el carro de pasajeros se alejó de la ciudad, me acerque al cochero para pagar mi pasaje y averiguar a donde iba , el cochero me miro raro, pero luego de ver que pague sin quejarme y que vestía un pijama seguramente se imaginó algo y me dijo que el destino era la Ciudad Libre del Alcance.
Nota del autor: Se actualiza cada tres días.
tunovelaligeras.com