The Death Mage that doesn’t want a fourth time Capítulo 122 – Editado
La amenaza al acecho y la amenaza que se acerca
Al recibir la información de Rodcorte de que Amamiya Hiroto había reencarnado en Origen como el ‘No-muerto’ y ahora era Vandalieu, las caras de los Bravers, así como de Murakami y los otros que los abandonaron, se pusieron pálidas. El ‘Oráculo’ Endou Kouya reaccionó particularmente mal; colapsó sobre sus rodillas.
Por supuesto, las razones por las que los dos grupos palidecieron eran diferentes.
“¿¡Cómo pudo pasar esto!? ¡Pensar que el No-muerto eran él… Amamiya Hiroto, uno de nuestros compañeros!” gritó Minami Asagi. Se agarró la cabeza al darse cuenta de que él y sus compañeros habían exterminado a un antiguo compañero de clase como si fuera un mero No-muerto y sin saberlo entregaron a la Octava Guianza, ésos que este antiguo compañero había salvado, a un laboratorio de investigación para realizar más investigaciones inhumanas en ellos.
Tendou, Akaki y Mao se sentían de la misma manera, pero parecía que Asagi se sentía aún más conmocionado porque Amamiya había sido parte de su salón de clase.
“¡Qué le hemos hecho a un tipo tan bueno, alguien que arriesgó su vida para tratar de salvar a Narumi!” gruñó Asagi.
“¿¡Eh!? ¡Minami, ¿recuerdas a Amamiya-kun?!” le preguntó Izumi.
Ella había sido la representante de clase, pero incluso así no recordaba a Amamiya Hiroto; fue bastante sorprendente que Asagi lo recordara.
“¡Por supuesto, cómo podría olvidar a un tipo tan bueno!” dijo Asagi.
“¿¡Qué recuerdas específicamente!?”
“Específicamente, ya sabes, cuando Naruse estaba a punto de caerse, pero él la salvó y cayó al océano en su lugar. No cualquiera podría hacer algo como eso. Y le hicimos algo así a tal hombre.”
“No, esa es una historia que escuchaste de Narumi; no lo viste con tus propios ojos, ¿verdad? ¿Recuerdas algo más a parte de eso… no, verdad?”
Los ojos de Asagi vagaban mientras buscaba en sus recuerdos. “No, pero es un buen tipo, ¿no?” dijo al final.
“La verdad es que nunca hablé con él. Pero nunca escuché rumores malos sobre él, así que pensaba que era una buena persona…”
Parecía que tanto Asagi como Izumi simplemente recordaron que no recordaban nada de Amamiya Hiroto.
Aparte de Asagi, el ‘Death Scythe’ Konoe Kyuuji y la ‘Venus’ Tsuchiya Kanako también habían sido compañeros de clase de Amamiya, pero a juzgar por el hecho de que no decían nada, parecía que tampoco recordaban nada de él.
“Me he dado cuenta de la debilidad de mi Inspector una vez más…” se volvió a dar cuenta de que no podía detectar las falsedades que ella misma pensaba eran verdaderas.
“¿A quién le importan los recuerdos de un chico en la Tierra? Nadie lo recuerda de todos modos,” dijo el ‘Chronos’ Murakami Junpei, quien había sido el tutor de la clase de Amamiya Hiroto, cambiando el tema por la fuerza. “El problema es que muy probablemente esté ofendido con nosotros, y la pregunta es si podemos matarlo.”
Murakami y su grupo se pusieron pálidos no por un sentimiento de culpa, sino por el hecho de que había un ser esperándolos en su próxima vida, el cual deseaba matarlos.
Y ese ser era el ‘No-muerto’… el que le dio a la Octava Guianza sus poderes. Para Murakami, esta era una situación bastante mala.
“La Adivina y la Octava Guianza también están con él, ¿verdad? Él ya nos resentía de antes, pero ahora estoy seguro de que querrá matarnos aún más. ¡Mierda!” maldijo Murakami.
“No, él fue inesperadamente indiferente… Murakami-san, has recibido la información que Kaidou Kanata también experimentó, ¿verdad?” preguntó Aran.
La información que Rodcorte les dio incluía el hecho de que el segundo individuo reencarnado en morir, el ‘Gungnir’ Kaidou Kanata, había intentado matar a Vandalieu y luego fue destruido.
Varios de ellos murmuraron: “La escoria siempre será escoria, incluso si renacen,” pero la verdad era que antes de destruir a Kanata, Vandalieu había dicho que no le importaban las personas reencarnadas, siempre y cuando no se involucran con él.
“Después de que fuera exterminado por nosotros… los Bravers, en Origen, y acabara de llegar aquí, estaba enojado hasta el punto de perder la cordura, pero ahora, el entorno a su alrededor ha cambiado y el tiempo ha pasado. Mientras no acepten la estúpida idea de este idiota y no hagan nada estúpido, creo que todo irá bien,” dijo Aran.
“Aran, cuando dices ‘idiota’, ¿quizás te estés refiriendo a mí?” preguntó Rodcorte.
“Así es, me refiero a ti, idiota,” dijo Aran.
Él era un ángel, insultando con calma al dios que era su jefe. Por supuesto, Rodcorte no mostró signos de preocuparse por ser llamado idiota. Sabía desde el principio que Aran e Izumi no lo respetaban, y era consciente de que el objetivo de ellos dos era garantizar la seguridad de sus compañeros; estaban en contra de su plan de usarlos como asesinos para matar a Vandalieu.
“Y Vandalieu es capaz de destruir almas,” agregó Izumi. “Debido a que Kanata dijo algo estúpido sobre que seguiría renaciendo y cazando a Vandalieu, sin importar cuántas veces muriera, si tratan de matar a Vandalieu pero al final ustedes terminan muertos, no solo morirán. Estoy segura de que sin importa lo que digan, sus almas terminarán destruidas y sus existencias se extinguirán.”
Explicó claramente los riesgos que implicaban mostrar hostilidad hacia Vandalieu. Incluso después de que se les dijera que sus almas se romperían, la gente común no podría entender cuán temible era, pero estas personas eran esas que ya habían experimentado la reencarnación y muerte dos veces; ellos entendía lo que esto significaría.
Un fin irreversible. No regresarían a Rodcorte una vez más; no había ni la más mínima posibilidad de que un milagro así sucediera.
“Mirándolo de otra manera, él es el único que puede romper almas. Mientras no se conviertan en su enemigo, sus almas no se romperán,” dijo Izumi, implorándole a sus compañeros que no mostraran hostilidad hacia Vandalieu.
“No, eso es imposible,” dijo Konoe Kyuuji, el ‘Death Scythe’, interrumpiéndola.
“Oi, Kyuuji, ¿qué quieres decir?” preguntó el ‘Hecatoncheir’ Doug.
“Doug, ¿realmente crees lo que dijo Vandalieu? ¿Las palabras de la boca de una persona cuyos pensamientos nunca puedes saber, cuya expresión no se mueve ni un centímetro mientras mata gente? Y son palabras que dijo después de que Kanata fingiera arrodillarse en el suelo. ¿Cómo pueden estar seguros de que esas palabras no fueron una actuación también? ¿O están diciendo que alguno de ustedes puede declarar con absoluta certeza que él hará exactamente lo que dijo!?” le gritó Kyuuji a todos los demás.
Doug asintió. “Es verdad. Los registros que recibimos de este dios mostraron que tiene ojos como los de un pez muerto. El hecho de que no muestre ninguna expresión es espeluznante, y su voz suena tan monótona que parece que está leyendo un guión. No parece claro que esté tratando de engañarnos, pero no es alguien en quien podamos confiar.”
No era solo él; parecía que la ‘Clarividencia’ Tendou y la ‘Noah’ Mao también dudaban de las palabras de Vandalieu.
Después de todo, esta era una persona cuya existencia ni siquiera podían recordar de los momentos en que vivieron en la Tierra. Los individuos reencarnados no podían ver ni una sola cosa que sugiriera que él podría ser digno de confianza.
“Shimada, ¿no puedes usar tu Inspector para averiguarlo?” preguntó la ‘Ifrit’ Akaki.
“Esto sucedió antes de convertirme en un espíritu familiar, así que no sé más de lo que vi en el registro. Pero lo que sí sé es que realmente le dijo esas palabras a Kanata,” dijo Izumi.
Cuando miraba un registro del pasado, su Inspector solo podía decirle si ese registro era real o no.
“Bueno, tampoco puedo creerle,” dijo Akaki. “Me siento mal, pero…”
“Quiero decir, él hace todas esas cosas.”
“Crea Esqueletos y Zombies, comanda monstruos, propaga un arma biológica para asesinar a seis mil personas, cose cadáveres o los usa para alimentar a sus secuaces… y ha matado a varias personas bebiendo su sangre, ¿no?”
“También le lava el cerebro a la gente, y es un caníbal. Actúa más como un demonio que Rikudou.”
Los individuos reencarnados estuvieron de acuerdo unánimemente, desde su perspectiva, los actos que Vandalieu ha cometido hasta ahora eran casi puramente malvados. Los eventos individuales tenían sus propias circunstancias, pero Vandalieu estando loco y el hecho de que sacrificaría a otros para su propio beneficio eran hechos reales.
Sin embargo, la razón por la cual los reencarnados pensaban de esta manera era porque la información sobre Vandalieu que Rodcorte les dio era parcial.
Siendo un dios de la reencarnación, Rodcorte podía ver los registros que las almas en su sistema habían experimentado. Esta era la información que tenían Asagi y Murakami.
Sin embargo, Vandalieu a menudo solo estaba rodeado de aquellos que estaban fuera del sistema de Rodcorte: los de las razas de Vida y No-muertos. Y como él había adquirido el Trabajo de Guía Demonio, incluso los humanos y Enanos que supuestamente formaban parte del sistema de Rodcorte fueron llevados al sistema de Vida, por lo que la información que Rodcorte podía obtener era terriblemente limitada.
Como resultado, Rodcorte solo podía mostrarle a los individuos reencarnados los registros de las cosas experimentadas por aquellas razas tales como la humana antes de que estuvieran bajo la guianza de Vandalieu, o los enemigos de Vandalieu que no podían ser guiados.
Por supuesto, había una limitada cantidad de sentimientos favorables hacia Vandalieu registrados en esta información.
“Entonces, el plan de confiar en Vandalieu y tratar de convencerlo de que no nos involucraremos con él, ¿es imposible después de todo?”
“Haah… El riesgo es demasiado alto y no vale la pena, sería bueno si él pudiera entendernos.”
Ya fuera por desconfianza o miedo, mientras los individuos reencarnados evitaran a Vandalieu, sus almas no serían destruidas. Por supuesto, Lambda estaba llena de muchos peligros además de Vandalieu, pero mientras sus almas no estuvieran rotas, tenían la esperanza de otra vida.
“Pero Kouya, ¿no te enteraste de la situación con tu Oráculo desde antes?” preguntó Mao. “Incluso si no se podía hacer nada inmediatamente después de su nacimiento, creo que las cosas no habrían resultado de esta manera si lo hubiéramos encontrado y rescatado antes de que se convirtiera en el ‘No-muerto’.”
Kouya, quien todavía estaba de rodillas, de repente volvió en sí y levantó la cabeza, pero rápidamente negó con la cabeza. “Si me preguntas si fue posible o no, entonces creo que fue posible. Pero no fui lo suficientemente cuidadoso; No me di cuenta. Me di cuenta de que Amamiya Hiroto había reencarnado bastante tiempo después de que derrotaramos al ‘No-muerto’.”
“Un Oráculo bastante inútil, ¿no?” murmuró el ‘Death Scythe’ Konoe Kyuuji.
Sus ojos parecían estar diciendo: “Si hicieras tu trabajo correctamente, la Octava Guianza nunca se habría formado, y no estaría muerto.” Se llenaron de un resentimiento claro e infundado.
“Kyuuji, cállate por un momento. Ahora que me he convertido en un espíritu familiar, y tú sigues siendo solo un espíritu, sería fácil para mí darte una paliza,” le recordó Aran a Kyuuji, mirándolo fijamente.
Kyuuji chasqueó le lengua y se calló.
Aran desvió su mirada de él y miró a Murakami y Asagi. “Ustedes también. Siéntanse libres de discutir las cosas, pero dejen las riñas para más tarde. No llegaremos a ningún lado de otra forma. ¿Me escucharon?”
“Sí, sí, de acuerdo,” dijo Murakami a regañadientes.
“Bien. Solo tengo que ser el más maduro de entre los dos, ¿verdad?” dijo Asagi, siendo obediente por una vez.
“Gracias, Aran,” dijo Kouya. “Les anticipo esto diciendo que mi Oráculo no me envía profecías como su nombre podría sugerir. Al igual que Odin que en realidad no es un dios Escandinavo, y cómo Chronos y Venus que tampoco son un dios del tiempo o una diosa del amor. Solo es un nombre clave que se me dio porque parecía un Oráculo.”
Los nombres clave de los Bravers ya habían sido decididos cuando aún eran una organización no gubernamental que realizaba tareas de socorro en caso de desastres y accidentes, después de consultar entre sí y con quienes eran cercanos en Origen.
Para decirlo sin rodeos, era una estrategia para construirse una imagen.
Debido a esto, había pocos que usaran títulos que les generaran fácilmente una imagen negativa. Tampoco usaron los nombres de los santos y dioses de las religiones existentes. No querían enfrentar la reacción de la gente de esas religiones.
Así, muchos fueron nombrados como los antiguos dioses Escandinavos y Europeos, así como hadas y youkais famosos.
Los que no encajaban en esta descripción tenían nombres clave que describían directamente los efectos de sus habilidades, como Inspector y Adivina.
La habilidad Oráculo era poderosa, por lo que recibió ese nombre.
Respondía preguntas con casi cien por ciento de precisión. No habría sido extraño que las personas de Origen o incluso los individuos reencarnados y el propio Endou Kouya creyeran que estos mensajes eran enviados por un dios omnisciente y omnipotente.
“La realidad era diferente. ¿No es así?” preguntó Kouya, dirigiendo su pregunta a Rodcorte.
“Por supuesto,” respondió inmediatamente Rodcorte. “Yo, el que les dio sus poderes, estoy lejos de ser omnisciente y omnipotente. ¿Cómo podría yo darle a uno de ustedes un poder que le permitiera hacerle preguntas a un ser omnisciente y omnipotente, y hacer que responda?”
El Oráculo solo era otra de las habilidades que Rodcorte le dio a los individuos reencarnados. Era uno de entre más de cien.
Así, por supuesto, no era un poder que superara al de Rodcorte.
“Y deliberadamente le apliqué restricciones a ese poder. Ya le has hecho numerosas preguntas en diversas formas, tratando de descubrir qué ha sido de la Tierra ahora. ¿Cuál fue la respuesta que recibiste a esas preguntas?” preguntó Rodcorte.
La mayoría de las personas reencarnadas además de Kouya fruncieron el ceño. Ellos mismos le habían pedido a Kouya que hiciera ese tipo de preguntas.
Debido a que los individuos reencarnados sufrieron repentinas muertes irrazonables a manos de terroristas, el telón se cerró en sus vidas de manera abrupta. Era natural que sintieran curiosidad por lo que fue de sus familias en la Tierra.
Sin embargo, Kouya le hizo estas preguntas al Oráculo y no recibió ninguna respuesta.
Esto era porque Rodcorte le puso límites al poder del Oráculo. Lo hizo para que no le diera respuestas con respecto a mundos distintos a aquel en el que actualmente residía su propietario.
Si hubiera hecho que su poder abarcara múltiples mundos, tendría demasiada carga en la mente y Maná humana, de modo que la persona que poseyera la habilidad se convertiría en un vegetal.
Rodcorte también pensó que no tenía sentido saber lo que sucedía en otros mundos.
Decirles a los individuos reencarnados cómo estaban sus familias en la Tierra podría haber sido bueno para sus estados mentales, pero Rodcorte era un dios que consideraba que estos sentimientos no eran importantes; pensaba muy poco de ellos. Si él no fuera así, habría preparado a ciento un individuos reencarnados… lo suficiente como para que no hubiera problemas incluso si algunos fueran destruidos, como la ‘Adivnia’ Minuma Hitomi.
Y no pensó que decirles sobre Lambda mientras aún estaban en Origen sería necesario para su propósito original del desarrollo de Lambda.
Si fuera el tipo de dios que toma tales acciones indirectas, le habría explicado todo a los individuos reencarnados cuando los reunió en su Reino Divino después de que murieran en la Tierra. Y si hubiera tenido la intención de apoyarlos con tanta atención, le habría contado a los otros individuos reencarnados sobre Amamiya Hiroto desde el principio y les habría pedido que lo salvaran.
“De hecho, no entiendo por qué confiabas tanto en el Oráculo,” dijo Rodcorte. “Pensé que mantendrías el uso del Oráculo al mínimo.”
Desde su punto de vista, era incomprensible que Kouya y los demás dependieran tanto de una habilidad que proporcionaba respuestas de una fuente desconocida, una fuente que le daba respuestas diferentes a la misma pregunta dependiendo de las palabras y matices utilizadas al formular la pregunta.
“… Ahora que lo mencionas, es exactamente como dices. Confié demasiado en el Oráculo. Entonces, por favor dime. ¿Qué era el Oráculo, el ser que respondía mis preguntas?” preguntó Kouya.
Una vez había investigado qué era el Oráculo que respondía a sus preguntas. Incluso si le preguntaba al propio Oráculo, la respuesta siempre era diferente, por lo que se investigó a sí mismo estudiando teoría psicológica y mágica, mitos y leyendas, e incluso pidiéndole a Aran que utilizara su Cálculo para ayudar con la investigación cuando aún estaba vivo.
Aun así, al final, nunca supo qué estaba respondiendo a sus preguntas.
“Supongo que no podrás usarlo a menos que te explique…” dijo Rodcorte. “Es la información que las almas de mis sistemas de ciclo de transmigración conocen o alguna vez conocieron. Mientras estuviste vivo en Origen, podrías haberlo considerado como los recuerdos y conocimientos de toda la humanidad, vida vegetal y vida animal en Origen. Como una habilidad, debió haber sido llamada ‘Archivo’ en lugar de ‘Oráculo’.”
“Ya veo,” murmuró Kouya. “No es de extrañar que no pudiera entender qué era lo que estaba respondiendo mis preguntas.”
Nunca nadie ha sabido cuál era la fuente de las respuestas del Oráculo, así que no había forma de que el Oráculo respondiera cuál era su propia identidad. Era natural que distintas respuestas tales como “probablemente un dios” o “tal vez la voluntad de los cielos” surgieran en base a las suposiciones de las personas.
“¿Entonces por qué no pude usarlo para encontrar a Amamiya Hiroto? En aquel entonces, él también era un alma que existía en tu sistema, ¿no?” le preguntó Murakami a Rodcorte.
Pero fue Kouya quien respondió esta pregunta. “Esto solo es algo que sé ahora, pero probablemente no se consideraba uno de nuestros compañeros. Ustedes mismos lo dijeron hace un momento, ¿no? No lo recuerdan. Probablemente era consciente de que ninguno de nosotros lo recordaba.”
“Ya veo. Y no recibió nada del dios antes de reencarnarse en Origen. Cayó fuera de tu criterio de búsqueda,” Murmuró Murakami.
En ese momento, ninguno de los individuos reencarnados, incluido Kouya, conocía el sistema de ciclo de transmigración. Esa fue la razón por la cual Kouya redujo sus criterios de búsqueda a ‘individuos reencarnados que recibieron habilidades de un dios,’ pero al final eso hizo más daño que bien.
“Y después de convertirse en el No-muerto, fue removido del sistema, por lo que no había forma de detectarlo en absoluto,” agregó Kouya.
“Espera, ¿cómo es que te diste cuenta ya cuando Amamiya Hiroto había muerto? Después de reencarnarse en Lambda, nadie en Origen debería haber sabido de él. Incluyendo la Octava Guianza,” dijo Tendou.
Como dijo, incluso la Octava Guianza no era consciente de que Amamiya Hiroto, quien se convirtió en el No-muerto, era un individuo reencarnado de la Tierra.
Sin embargo, los seres que los individuos reencarnados consideraban inferiores sabían toda la verdad.
“Cuando Amamiya Hiroto despertó el atributo muerte, los espíritus a su alrededor lo supieron todo. Mientras vagaban como espíritus, ellos estaban fuera de mi sistema, pero regresaron a mí cuando Amamiya Hiroto fue exterminada por sus manos,” dijo Rodcorte.
En ese tiempo, debido a que la propiedad de Amamiya Hiroto sobre su propio cuerpo le había sido robada, él pasaba sus días como un espíritu fuera de su cuerpo, hablando y escuchando a los espíritus que lo rodeaban.
Pero estos espíritus eran sus enemigos, los que lo investigaban cuando estaban vivos. Aunque escuchaba lo que tenían que decir, rara vez les respondía.
Sin embargo, los espíritus estaban a su alrededor siempre que él murmuraba palabras de resentimiento hacia Rodcorte, que no le había dado ningún poder, y hacia los otros individuos reencarnados que no venían a salvarlo.
“Ya veo… entiendo el por qué. Entiendo el por qué, pero… ahora no se puede hacer nada al respecto,” dijo Kouya.
A Amamiya Hiroto… Vandalieu, no le importaría, incluso si los individuos reencarnados le explicaran por qué no lo habían notado y terminaron exterminándolo.
Incluso si hubiera sido serio cuando dijo que no le importaban los individuos reencarnados, siempre y cuando no se involucraran con él, en el momento en que lo contactaran para explicarle la situación, se ‘involucrarían’ con él.
Si fuera una mentira, ni siquiera habría nada en que pensar.
“Ahora que he terminado de explicar las cosas, haré que elijan,” dijo Rodcorte. “La primera opción es aceptar mi solicitud y eliminar a Vandalieu. Si eligen hacer esto, les otorgaré todas las recompensas que quieran y estén en mis manos, tal como se lo prometí a Kaidou Kanata. La segunda opción es reencarnar en Lambda sin aceptar mi solicitud. Incluso si eligen esta opción, no habrá castigo ni penalización. Siempre y cuando cooperen con el desarrollo de Lambda, no me importa. No me importa permitirles ascender para convertirse en espíritus familiares como lo han hecho Shimada Izumi y Machida Aran, pero tengan en cuenta que si hacen esto, no será fácil volver a ser humanos.”
Cualquiera que fuera el individuo reencarnado, Rodcorte haría ajustes y los ayudaría, tal como lo había hecho con Kaidou Kanata, o tal vez en mayor medida.
Después de escuchar las promesas de Rodcorte, los individuos reencarnados permanecieron en silencio, mirándolo con sospecha.
“Todos, mi Inspector no responde, así que está diciendo la verdad,” dijo Izumi.
“Por supuesto que sí,” dijo Rodcorte. “Como dije antes, sería problemático si murieran en Lambda tan fácilmente. Quiero que entiendan que la situación ha cambiado para mí desde el momento en que murieron en la Tierra y reencarnaron en Origen.”
En otras palabras, Rodcorte estaba en una posición donde no podía permitirse perder fácilmente a “algunos de los cien” individuos reencarnados en Lambda, a diferencia de Origen.
“No hay mentiras en sus palabras,” dijo Izumi, asegurandole a las personas reencarnadas.
Y luego comenzó una discusión entre ellos. Cualquiera que fuera su elección, la amenaza de Vandalieu aún existiría, por lo que sentían que sería peligroso que una persona tomara una decisión por su propia cuenta.
“No me importa si lo discuten por varios días, pero por favor denme su respuesta dentro de un mes. Si no pueden llegar a una respuesta, hagan lo que yo, Shimada Izumi o Machida Aran sugiramos,” dijo Rodcorte.
Y mientras esperaba a que los individuos reencarnados tomaran una decisión, dirigió sus pensamientos hacia quizás responder a la petición de Alda, a quien había dejado de lado desde hace un tiempo.
“… Si Vida, la gestora del sistema, fuera a ser destruida, o al menos retirada de su posición como dios, ¿entonces sería posible?”
Al poner su vista en la cosa, el hombre mostró asombro, y luego comenzó a temblar, lágrimas fluían de sus ojos. Estaba tan lleno de emoción que quedo congelado por completo, a punto de hacerse en los pantalones.
La cosa que estaba mirando era lo qué se había vuelto la persona a la que admiraba como su maestro.
Había un niño, con una piel blanca como la cera y ojos como los de un pez muerto, medio enterrado dentro de la esfera de lo que parecían ser maniquíes de arcilla de color carne enredados el uno alrededor del otro.
Incapaz de soportar sus emociones por más tiempo, el hombre dejó escapar su voz en un grito. “¡Maestro! ¡Eres el mejor! ¡No creaste una criatura viviente a partir de una forma de vida preexistente; incluso si usaste la reliquia de una diosa, has creado vida de la nada! ¡Este es el verdadero trabajo de un dios!” gritó Luciliano, quien, como mago del atributo vida, había sido llevado a la emoción más grande de todas.
El bulto de carne que había absorbido a Vandalieu también comenzó a temblar.
“Luciliano, por favor guarda silencio. Legión se está aferrando fuertemente a mí por miedo, y existe el riesgo de que me sofoque,” dijo Vandalieu.
La mañana después de que Bulto de carne-chan se convirtiera en una nueva forma de vida, Vandalieu convocó a todos los aliados importantes que podía reunir.
Con el fin de que pudiera compartir la información que había obtenido de Bulto de carne-chan, quien había sido renombrado como ‘Legión’.
Se habían formado desgarres en formas de bocas en las numerosas caras de Legión; algunos gemían, otros gritaban y otros simplemente respiraban. Incluso Luciliano dudaba de si era posible comprenderlo, pero cuando Vandalieu extendió su forma espiritual y fundió una parte de él consigo mismo, la comunicación se hizo posible.
Sin embargo, era difícil, ya que escuchaba una nueva y distinta voz tomar el control después de varios segundos o un minuto como máximo, y en ocasiones escuchaba varias voces a la vez.
Probablemente la comunicación usando este método solo era posible porque Vandalieu poseía la habilidad de Procesamiento de Pensamiento Paralelo y porque normalmente tenía su cabeza de forma espiritual dividida en múltiples cabezas.
“Si existe la posibilidad de que Vandalieu-sama sea sofocado, ¿entonces tal vez es hora de que lo dejes ir?” dijo Eleanora, sonando un poco envidiosa.
“¡Van, yo también quiero abrazar a Bulto de carne-chan! ¡Se ve suave y agradable!” dijo Pauvina. sus palabras eran bastante peligrosas, ya que ella fácilmente podría aplastar un tronco abrazándolo.
“Se ve como si… fuera deliciosa tras ser cocinada. Pero no me refiero a que le hagamos daño,” dijo Basdia, quien aún no había desayunado, causándole aún más miedo a Legión.
Por cierto, la Scylla Privel se había derrumbado en el suelo, con una expresión que se veía como si el mundo estuviera por terminar.
“Imposible… ni siquiera puedo ganar en términos de número de piernas… Ni siquiera puedo competir… ¡Se acabó para mí!” gritó, estallando en lágrimas.
“Privel, parece que estás algo confusa, ¿te gustaría un té para calmar tu corazón?” dijo Bellmond, ofreciéndole una taza de té a Privel. “Por cierto, Danna-sama… ¿Qué comerá este… esta Legión-dono, para el desayuno?” preguntó, aparentemente confundida sobre cómo dirigirse a Legión ya que contenía muchas partes femeninas pero también varias partes masculinas.
Legión parecía ser una forma de vida, no un No-muerto. Por lo tanto, la comida era sin duda necesaria no solo para el disfrute, sino para mantener su vida, pero… por su apariencia, era difícil imaginar lo que comería.
Parecía capaz de comer cosas normales, y no parecía que solo comiera carne cruda.
“Parece que cualquier cosa servirá. Carne, pescado y verduras están bien. Al parecer, puede absorber cualquier materia orgánica a través de su superficie corporal. Pero si es posible, la carne es mejor,” dijo Vandalieu.
“Así que es como un Slime,” dijo Bellmond.
Sus palabras parecieron desencadenar una respuesta hostil en Kühl; tembló y comenzó repetidamente a tratar de cambiar la forma de su cuerpo líquido para parecerse a Legión, fallando y colapsándose todas las veces.
“Por cierto, ¿esta es la niña del niño? ¿O acaso es su tía?” preguntó Borkus.
Legión fue un producto fallido creado por Vandalieu al tratar de crear el cuerpo de Darcia usando la reliquia de Vida, el dispositivo de resurrección. Parecía que Borkus sentía curiosidad por su relación con Vandalieu.
“¡Todos, cálmense! Vandalieu tiene algo importante que decir, así que por favor escuchen,” le insistió Darcia a todos. “Además, no asusten a Legión-chan. Ella recién nació después de todo.”
“Aún así, sería genial si dejara de temblar cada vez que yo o Levia-ohimesan nos le acercamos,” dijo Kimberley.
“Uuh, Su Majestad. Se suponía que hoy debía pasar todo el día a quince centímetros de ti. Prometiste que iríamos a visitar a Zandia juntos,” se quejó Levia.
“No se puede evitar; Kimberley está hecho de relámpagos y tú estás hecha de llamas, Levia. Ella parece ser débil ante el fuego. Yo iré contigo, así que no seas así,” dijo Orbia.
Los Fantasmas murmuraban sus quejas a corta distancia.
(‘No llegaremos a ninguna parte si no explico las cosas rápidamente,’) pensó Vandalieu mientras comenzaba a hablar.
“Varios de los tipos que posiblemente se convertirán en mis enemigos… los individuos reencarnados, han muerto en Origen. Alrededor de diez de ellos,” dijo.
¿Cuántos individuos reencarnados… cadáveres aceptarán las petición de Rodcorte?
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