The Death Mage that doesn’t want a fourth time Capítulo 145 – Editado

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Este monstruo –

 

En el mundo de donde originalmente era, Ravovifard, el dios malvado de la liberación, era el tipo de dios más débil, de igual rango que Fidirg, el dios dragón de los cinco pecados y Zozogante, el dios malvado del bosque oscuro… no, incluso ligeramente debajo de ellos.

Eso era porque lo que gobernaba no valía para nada.

Ravovifard gobernaba sobre los instintos y deseos, la exhibición de poder que sobrepasa los límites de uno al liberarse de su raciocinio.

Pero en el mundo de Ravovifard, aquellos con la capacidad de razonar eran minoría. Muchos eran leales a sus instintos y deseos incluso sin estar liberados, sin necesitar el poder de Ravovifard.

Y aquellos con raciocinio y sabiduría a menudo eran débiles físicamente y en |habilidades, por lo que incluso si fueran liberados, no podrían obtener un gran poder. De hecho, todas eran razas que habían desarrollado inteligencia porque eran débiles. Así, no tomaban en cuenta a Ravovifard.

Ravovifard no estaba contento con ser un dios débil en un reino tan pequeño que podía verlo todo desde un solo lugar, solo adorado por los miembros de su propia raza.

Ese seguía siendo un hecho incluso cuando se convirtió en parte del ejército del Rey Demonio y luchó contra los dioses y campeones de Lambda.

Los dioses del mal, incluido el Rey Demonio, crearon monstruos como sus nuevos sirvientes en este mundo, pero no eran capaces de crearlos sin límite. La fuerza y ​​los números de monstruos que podrían crearse eran influenciados por la fuerza del dios que los creaba.

Ravovifard solo fue capaz de crear varios cientos de monstruos que eran más débiles que los creados por los otros dioses del mal. Y Ravovifard no era tan flexible como Fidirg, quien le ordenó a los Hombres Lagarto que se crearan herramientas por sí mismos. Los monstruos que creó fueron rápidamente derrotados y sus números reducidos por los campeones y sus aliados.

Pero aun así, ni siquiera consideró la oferta del campeón Zakkart.

Las palabras de Zakkart tenían el ideal de coexistencia en ellas, y Ravovifard sintió que esto estaba en conflicto con sus propios valores.

Ravovifard luchó en el ejército del Rey Demonio como un dios débil, y porque era débil, nunca se le dio un papel importante. Así, cuando Bellwood y sus compañeros derrotaron al Rey Demonio, Ravovifard pudo sobrevivir incluso cuando el cuerpo y el alma del Rey Demonio fueron divididos.

Afortunadamente para Ravovifard, logró adquirir uno de los fragmentos del Rey Demonio, sus glándulas aromáticas.

Fue entonces cuando las circunstancias cambiaron para este dios.

Muchos dioses del mal habían sido sellados u obligados a dormir después de perder sus poderes, por lo que muchos monstruos habían perdido a sus amos. Ravovifard logró convertir estos monstruos en sus sirvientes.

Gobernaba sobre los instintos y deseos. Así, fue capaz de convertir monstruos tipo bestia y tipo vegetal, que no tenían ni una pizca de inteligencia, en sus creyentes. Otros dioses del mal valorarían que un creyente monstruo vale menos de la décima parte de un creyente ordinario, pero Ravovifard los valoraba como creyentes.

Con cien Jabalíes Enormes, mil Ranas Venenosas y diez mil Conejos Cuernudos, para Ravovifard, era equivalente a ser adorado por toda una nación religiosa.

También había monstruos tales como Orcos y Kobolds, que poseían cierta inteligencia, pero como los dioses del mal que originalmente fueron sus amos ya no existían, era fácil para Ravovifard convertirlos en sus creyentes.

Por supuesto, si realizaba movimientos notorios, el dios heroico Bellwood, quien todavía estaba activo después de la batalla entre Alda y Vida, se habría movido para exterminarlo. Sin embargo, Ravovifard estaba buscando monstruos para convertir en creyentes en el Continente Oscuro, el cual se había convertido en un Nido del Diablo en su totalidad.

Debido a que ni un solo ‘humano’ que Bellwood dijo protegería existía en el Continente Oscuro, no notaría a Ravovifard sin importar cuántos creyentes monstruos reuniera.

Y después de cien mil años, Ravovifard logró reunir un poder que no podría compararse con su yo de cuando estaba en el ejército del Rey Demonio. Aunque la mayoría de los dioses no habían logrado recuperar sus poderes pasados, Ravovifard era una de las pocas excepciones.

Además de eso, robó los órganos luminiscentes del Rey Demonio de otro dios del mal que una vez estuvo en el ejército del Rey Demonio, por lo que su poder solo siguió aumentando.

Y entonces las cosas cambiaron una vez más, cien años atrás cuando un gran dios, quien había dedicado todos sus esfuerzos en recuperarse de sus heridas tras la batalla entre Vida y Alda, el dios caído de la guerra Zantark que se había fusionado con un dios del mal, hizo un movimiento repentino.

Para recuperar su poder, Zantark le emitió grandes ordenes a sus subordinados, lo que los llevó a cazar monstruos en gran escala en el Continente Oscuro. Ravovifard también había reunido muchas fuerzas de combate, por lo que había planeado robarle el reino a Zantark, pero él fue atacado primero.

Los dioses del mal que se habían vuelto subordinados de Ravovifard fueron asesinados por Zantark y por el dios heroico Farmaun Gold quien había vuelto a su lado, y los monstruos que eran sus creyentes se volvieron Puntos de Experiencia uno tras otro.

Y ahora, había pasado más de medio siglo desde que Ravovifard se convenció de su inferioridad. Había decidido que cambiar las cosas era imposible, y huir era lo mejor. Sacrificando el poder que había reunido, a sus subordinados y los monstruos que fueron sus creyentes en el proceso.

El lugar que eligió para comenzar su recuperación fue el interior del continente Bahn Gaia, donde Farmaun Gold no podía entrar, la tierra sagrada de las razas de Vida donde la diosa dormía.

Adquirió monstruos de fuera de la Cordillera Fronteriza como creyentes, los hizo infiltrarse en su interior, pasó años aumentando de poco a poco el número de creyentes monstruos que tenía, luego eligió a Bugitas, quien tenía un profundo complejo por su hermano mayor, como su sacerdote.

Fue un mero período de poco más de diez años, pero para Ravovifard, que también era leal a sus propios instintos y deseos, era más que suficiente tiempo para permanecer en la oscuridad.

Y una vez que la oportunidad maduró, reunió a otros con mentes adecuadas para concederles su protección divina, como Gargya, Gido y Gerazorg, obtuvo la supremacía sobre la región sur del continente y ahora, había llegado el momento de cumplir su ambición de gobernar Lambda como el dios más grande y poderoso.

Había perdido algunos peones de forma inesperada debido a un monstruo que podía domar a los No-muertos y manejar hábilmente no uno, sino múltiples fragmentos del Rey Demonio a pesar de no ser un dios del mal. Incluso se vio obligado a modificar sus planes y poseer el cuerpo de Bugitas más temprano, a pesar de que había planeado criar a Bugitas por más tiempo. Pero ahora que había hecho esto, definitivamente debería ser capaz de cambiar las cosas.

Ya había convertido los peones del monstruo en sus leales sirvientes, y el mismo monstruo sería destruido por los fragmentos del Rey Demonio que enloquecían dentro de su cuerpo.

“¿¡UGOAAAAH!?”

Así se suponía que debían ser las cosas, pero Ravovifard, que había poseído el cuerpo de Bugitas, fue enviado a volar con gran fuerza mientras detenía las espadas de Budarion, Bone Man y Borkus con su gran guadaña.

“¿¡GAHAH!?”

Su espalda fue golpeada por los innumerables cuernos del Rey Demonio que crecían de una pared de sangre del Rey Demonio que había sido colocada detrás de él sin que lo notara.

(‘¿¡Q-qué está sucediendo!? ¿¡Por qué los monstruos me desobedecen!?’)

Pensando que había algún tipo de error, Ravovifard se puso de pie con un movimiento que no se esperaría de su enorme cuerpo y emitió órdenes una vez más. “¡A-al que deben matar es a ese monstruo, Vandalieu! ¡No a mí! ¡Yo soy Ravovifard, el dios malvado de la liberación quien los ha devuelto a su forma original de monstruos!’)

Pero aquí no había nadie que escuchara las palabras de Ravovifard.

“¡CÁLLATE, IMBECIL! ¡ESTOCADAS CONSECUTIVAS DE TORNILLO!” rugió Budarion.

“¿¡U-UOOOOH!?”

La guadaña de Ravovifard no pudo detener todas las estocadas consecutivas de gran velocidad de Budarion; arrancaron grandes trozos de carne de su brazo, su costado y su mejilla. Pero ahora que el cuerpo de Bugitas estaba siendo poseído por un dios, tal daño fue reparado en un abrir y cerrar de ojos.

Como la espada mágica de Budarion estaba hecha de los cuernos del Rey Demonio, las heridas tardaron más de lo normal en sanar por completo, pero este nivel de daño no era suficiente para llamarse significativo.

Pero el problema con esto fue el daño mental infligido.

“¡Imposible, ¿por qué los monstruos me desobedecen?! ¡Monstruos que se supone son mis leales herramientas!” gritó Ravovifard.

“Magic Blade Attack, Instant Flash, Lifeline Sever!” Budarion desató habilidades marciales avanzadas, una tras otra.

Cada una de ellas envió sangre y trozos de carne de Ravovifard volando por los aires, y el muro creado con los fragmentos del Rey Demonio lo hirió aún más, pero el cuerpo de Budarion comenzó a emitir ruidos como si estuviera gritando.

“¡Para! ¡Querido, morirás!” gritó la Princesa Kurnelia.

Tal vez escuchándola, Budarion retrocedió tambaleándose. Pero aun así Ravovifard no tenía espacio para respirar.

Un asalto de Borkus y Bone Man, incluso más feroz que el de Budarion, lo esperaba.

“¡TE DESTROZARÉ! CORTES CONSECUTIVOS DEL DRAGÓN VOLADOR! ¡DRAGON SLAYER!”

“¡LE OFRECERÉ A MI SEÑOR TUS COSTILLAS! ¡TUS LOMOS! ¡TU CORAZOOOÓN!”

Borkus desató una habilidad marcial de Técnicas del Rey de la Espada que liberó ataques drásticos, y un momento después, levantó su espada y cargó hacia él.

Bone Man había desensamblado todo su cuerpo, para atacar con una espada en cada extremidad y el filo de cada una de sus costillas, usando la habilidad de Control de Gran Alcance para desatar habilidades marciales de Técnicas con Espada separadas.

“¡Bastardo, ¿cuántas armas fabricadas con los fragmentos del Rey Demonio tienes!?” gritó Ravovifard.

Ravovifard podría curarse casi instantáneamente las heridas causadas por Items Mágicos de alta clase, pero el daño causado por las armas hechas de fragmentos que una vez formaron parte del cuerpo del Rey Demonio Guduranis se estaba acumulando.

Además de eso, las armas de Borkus y Bone Man eran Items Mágicos encantados con el hechizo de atributo muerte Negar Curación. El nivel de la Habilidad Resistencia a los Efectos de Estatus de Ravovifard era alto, por lo que su regeneración no se detuvo por completo, pero su velocidad se redujo.

“¡Además, ¿dijeron que me matarían?! ¿¡Ofrecer mi carne!? ¡SOY UN DIOS DEL MAL!” Ravovifard se enfureció no por el daño infligido sobre él, sino por la arrogante forma en que Borkus y Bone Man lo trataban como alimento.

Tajó con su gran guadaña fuertemente, rompiendo los huesos de Bone Man y la espada de Borkus.

Pero a cambio de que su gran guadaña también se hiciera añicos.

“¡Hmph! ¡No necesito armas contra enemigos como ustedes que no conocen su lugar!” Ravovifard arrojó a un lado la empuñadura de la guadaña sin titubear, atacando a Borkus y Bone Man con su enorme cuerpo como arma.

Como era un dios que gobernaba sobre los instintos primitivos, era más hábil en combates cuerpo a cuerpo confiando más en la fuerza física que en el uso de habilidades marciales avanzadas.

No, era más preciso decir que desde el principio no era capaz de otra cosa más que este tipo de combate.

“¡Humildes monstruos, no me desobedezcan!” rugió Ravovifard.

“¿¡GOAAH!?”

Incapaz de contener la embestida de Ravovifard con su espada rota, esta vez fue Borkus quien salió volando, estrellándose contra Bone Man en el camino. Los dos chocaron contra una pared gelatinosa de la sangre del Rey Demonio que apareció detrás de ellos, hundiéndose en ella.

Mientras Ravovifard intentaba realizar otra embestida para acabar con ellos, llovieron llamas negras y hielo sobre él.

“¡KYAHAHAHAHAHAHAHA!” La Princesa Levia y Orbia se reían a carcajadas.

Ellas y los otros Fantasmas habían confirmado que no había otros aliados cerca del objetivo, y ahora habían comenzado a atacar desde la distancia.

“¿¡GUOOOOH!? ¿Qué es esta impensable cantidad de Maná que tienen estos debiluchos?”

Ravovifard poseía el cuerpo de Bugitas de Rango 11; sus habilidades físicas estaban más allá de las de un Vampiro de Raza Pura. Él debería haber salido ileso de los ataques de Fantasmas de Rango 6 y 7.

Pero la gran cantidad de Maná en los ataques lanzados por la Princesa Levia, Orbia y los otros Fantasmas causó más daño acumulado en el cuerpo de Ravovifard.

“¡No se crean tanto!” Mientras Ravovifard rodaba por el suelo, recogió un cuerno roto del Rey Demonio e intentó arrojarselo a los Fantasmas.

Pero en el momento en que lo recogió, el cuerno del Rey Demonio cambió de forma, formando innumerables púas que atravesaron su mano.

“¿¡GUOH!?”

“¡NOOOOOOOOOOO!”

“¡GIIIIIIIH!”

Cuando Ravovifard dejó de moverse, sorprendido por este inesperado dolor, Kimberley y Pete lanzaron sus relámpagos contra él.

“¡Luchemos también!”

“¡Bien!”

Zadiris y Basdia se unieron al ataque también. Como eran miembros de una raza creada por Vida en lugar de monstruos puros, tal vez habían decidido utilizar la influencia de Ravovifard en lugar de reprimirla. Con una brillante sed de sangre brillando en sus ojos, lanzaron sus hechizos.

Cuchillas de luz y viento cortaron el cuerpo de Ravovifard. Las heridas se recuperaron inmediatamente después de que aparecieron, pero gradualmente la curación comenzaba a ser superada por el daño.

“¡NUUUUUGH! ¡NO SE CREAN TANTOOOO!” rugió el enfurecido Ravovifard, liberando una onda de choque.

La onda de choque dispersó los hechizos e hizo que la Princesa Levia se tambaleara como la llama de una vela en el viento, mientras que Zadiris gemía y se inclinaba hacia el suelo.

“Como pensé, no podemos lanzar hechizos efectivos. Las cosas no irán tan bien para nosotras como lo hicieron para Pete y la princesa,” murmuró Zadiris.

Pete y la princesa Levia lanzaban sus rayos y llamas no a través de la magia, sino a través de las capacidades de sus cuerpos. Bajo la influencia de las glándulas aromáticas y los órganos luminiscentes de Ravovifard, podían ejercer más poder de lo habitual, pero los hechizos eran más difíciles de lanzar debido a que los pensamientos y la concentración de Zadiris se desmoronaban, y esto era de lo que se lamentaba.

Mientras tanto, Ravovifard se lamentaba de otra cosa.

(‘¿¡Mi poder está siendo usado en mi contra!?’)

Era difícil de admitir, pero no podía continuar ignorando la realidad de que los monstruos iban en su contra , sin escuchar sus órdenes en absoluto.

Ravovifard aún no se acostumbraba por completo al cuerpo de Bugitas, ya que solo lo había poseído hace unos momentos, por lo que no podía moverlo como deseaba. Sospechaba que esta podría ser una de las razones por la cual los monstruos lo desafiaban, pero dejo de pensar en ello, sabiendo que no tenía tiempo para investigar la causa.

“¡Fragmentos del Rey Demonio, parar activación! ¡Paren!” Ravovifard intentó detener los efectos de las glándulas aromáticas y órganos luminiscentes del Rey Demonio que habían enloquecido a Budarion, Borkus y los demás. “¡Con esto, los subordinados de ese monstruo ya no recibirán mi poder!”

“Nos negamos. ¡Libéranos! ¡Libéranos!” dijeron los fragmentos del Rey Demonio, que se suponía solo tenían instintos primitivos, negándose a obedecer las órdenes de Ravovifard.

“¿¡QUÉ!?” Ravovifard se congeló en estado de shock.

“¡Monstruo esto, monstruo aquello!” dijo la voz de Eleanora.

Como si aprovechara el hecho de que Ravovifard había dejado de moverse, Eleanora emergió de la pared de sangre del Rey Demonio y apuñalando profundamente en la espalda de Ravovifard.

“¿¡GAH!?” gritó Ravovifard en agonía e ira, tratando de golpear a Eleanora con el dorso de su puño, pero antes de que pudiera hacerlo, ella desapareció de nuevo en la pared de sangre del Rey Demonio.

Pero en el instante, la mitad superior de Eleanora reapareció en un charco de sangre a los pies de Ravovifard.

“¿Puedes dejar de burlarte de Vandalieu-sama?” dijo, balanceando su espada, cortando la espinilla de Ravovifard.

Y cuando Ravovifard intentó pisotearla en represalia, desapareció una vez más en la sangre.

“¡¿D-dónde, no, cómo eres capaz de entrar y salir de la sangre?! Nunca había escuchado de esa habilidad, incluso en Vampiros…! ¿¡Podría ser que esta es la sangre del Rey Demonio que fue sellada, y ha vuelto a su forma líquida!? ¡La misma habilidad que el monstruo usa para almacenar – ! ¿¡GUOAH!?”

Los cuernos de Pete, que había aparecido desde un lado, se hundieron profundamente en el costado del asombrado Ravovifard.

Fragmentos de la sangre y el caparazón del Rey Demonio estaban dispersos alrededor de Ravovifard. Eleanora y Pete se movían dentro y fuera de esos fragmentos utilizando la Habilidad Técnica de Unión de Grupo de Vandalieu, realizando una serie de ataques pega y corre.

“¡Si no lo derrotamos rápidamente, los cuerpos de todos no durarán! ¡Así que, me uniré a la batalla!” declaró Gizania.

“¡En marcha!” dijo Myuze.

“¡Yo también prefiero eso!” dijo Basdia.

“¡UOOOOOOH!” rugió Vigaro.

Gizania y Myuze no habían podido participar en la batalla hasta ahora debido a su falta de fuerza, pero ahora se unieron a Basdia y Vigaro para saltar en los charcos de sangre uno a la vez.

Rodeado de enemigos, no solo a 360 grados a su alrededor, sino también desde arriba y abajo, Ravovifard gritó mientras enormes espadas, hoces y un hacha lo apuñalaban, por todo su cuerpo.

Cuando trató de contraatacar, se enredó en los hilos de la Princesa Kurnelia, quien secretamente participaba en la batalla, y en las ramas de Eisen. Para el momento en que se desenredaba, perdía su oportunidad de atacar, y luego Budarion y Borkus, quienes se habían recuperado de sus heridas al beber Pociones de Sangre alejados del campo de batalla, lo atacaron una vez más.

Y la recuperada Princesa Levia, Orbia y Kimberley lanzaron una tormenta de fuego, hielo y rayos que también cayeron sobre Ravovifard.

Debido a la fuga de poder de las glándulas aromáticas y los órganos luminiscentes del Rey Demonio, todos se habían fortalecido, superando sus límites corporales. Cada vez que balanceaban sus armas, sus huesos crujían y sus fibras musculares se rasgaban con ruidos fuertes.

“¡Luz Analgésica! ¡No se vuelvan locos atacando!” gritó Zadiris.

“¡Uwah! ¡El brazo de mi Querido se rasgó otra vez!” exclamó la Princesa Kurnelia. “¡Viento Sanador!”

“¡Si hubiera sabido que esto iba a suceder, habría estudiado magia más diligentemente!” dijo la Princesa Lulu.

Las tres apoyaban a los demás lo mejor que podían con magia curativa. Incluso el Príncipe Zorgo, quien todavía era un Alto Goblin muy joven, contribuía a la batalla distribuyendo Pociones de Sangre a aquellos que habían retrocedido, incapaces de curarse.

Tratando de hacer algo con respecto a la situación, Ravovifard estaba dispersando los charcos de sangre en sus pies con ondas de choque y tratando de alejarse de la pared de sangre del Rey Demonio. Pero cada vez que lo hacía, era bloqueado por el Slime de Sangre Kühl, que estaba rociando la sangre del Rey Demonio almacenada en su interior por toda la zona.

“¡UOOOOH! ¡NO SE ME ACERQUEN COMO MOSCAS, DEBILUCHOOOOOS!” bramó Ravovifard.

Mientras estaba expuesto a una abrumadora cantidad de ataques como nunca había experimentado, se sintió atormentado por una irritante sensación de enojo, ira y humillación.

Normalmente, nadie poseería más poder que Ravovifard, ni siquiera los Rangos 11 Borkus y Budarion. Había una diferencia de fuerza tal que si Ravovifard peleara contra cualquiera de ellos uno contra uno, podrían darle batalla, pero nunca lo vencerían.

Pero debido a que las habilidades físicas y los instintos de lucha de sus enemigos habían superado sus límites por el mismo Ravovifard, a que sus armas estaban hechas de los fragmentos del Rey Demonio, a su vasta y nada natural cantidad de Maná y a las tácticas de golpear y correr, negándose a enfrentarlo de frente, había sido arrinconado a una situación donde no podía acertar un solo golpe de vuelta.

Hasta ahora, Ravovifard siempre había comenzado sus batallas con un gran número de monstruos bajo su mando. Nunca imaginó que sería él quien experimentaría una gran cantidad de violencia como esta.

Antes, cuando formaban parte del ejército del Rey Demonio, los dioses del mal siempre creaban una gran cantidad de monstruos para usar como soldados de vanguardia, infligiendo violencia sobre sus enemigos. Ravovifard no había cambiado sus estrategias de combate desde entonces; no tenía experiencia combatiendo contra múltiples enemigos por su propia cuenta.

“¡GAAAAAAH!”

Incapaz de concentrarse, Ravovifard estaba siendo distraído por nuevos ataques y era incapaz de enfocar a un solo objetivo.

Era como una bestia herida. Y como ese era el caso, fue fácil para Borkus, Vigaro y Eleanora, quienes regularmente cazaban monstruos poderosos, usarlo de piñata.

Pero las Pociones de Sangre y la magia curativa de Zadiris y las demás no tenían un sustento ilimitado. Esta era una contienda de quién se derrumbaría primero: Budarion y sus aliados, o Ravovifard… o al menos, eso era lo que pensaba.

Aire limpio llenó suavemente su entorno.

“¿¡GAH!?” gritó Borkus.

“Uooh… ¿qué era lo que yo… ugh,” gimió Budarion.

“Mi fuerza está… se está desvaneciendo…” murmuró Eleanora.

El raciocinio volvió a los ojos de estos tres. Con una intensa sensación de fatiga dejaron de moverse.

Siendo No-muertos, ni Borkus ni la Princesa Levia ni el resto de los Fantasmas sentían fatiga física, pero su fatiga mental era tremenda. Borkus cayó de rodillas, mientras los Fantasmas parpadeaban y desaparecían.

Pero Ravovifard no pudo aprovechar esta oportunidad.

(‘¿Que sucede? ¡Mis fragmentos fueron en contra de mi voluntad y continuaron activos, así que ¿qué pasó?! ¿¡Y qué es esta presencia y esta incomprensible sensación de euforia!?’)

Estos eventos se desarrollaron frente a donde estaba Ravovifard.

“Eso requirió un gran esfuerzo… ya que los fragmentos eran ruidosos y se activaban solos, y eran difíciles de controlar…” Vandalieu, quien se suponía había sido inmovilizado por la sangre, los cuernos y el caparazón, se puso de pie. “Parece que los efectos de los órganos luminiscentes del Rey Demonio se redujeron a la mitad porque se mancharon con sangre. En cuanto a las glándulas aromáticas, sabía que sus efectos se eliminarían si borraba tu aroma con el hechizo Desodorización, pero era difícil lanzar hechizos mientras mantenía bajo control a los devastadores fragmentos y les daba Maná a todos, y encima de todo eso, como se esperaba de un aroma producido por las glándulas aromáticas del Rey Demonio, no fue fácil de borrar.”

La apariencia de Vandalieu era extraña. Era un objeto tosco con la figura de una persona hecha de la sangre del Rey Demonio, la cual tenía una forma gelatinosa y latía siniestramente, así como caparazón, cuernos y ventosas apareciendo por todas partes. Y la cara de Vandalieu, la única parte carnosa de él que estaba expuesta, era donde debería estar el pecho de este extraño objeto con la forma de una persona.

Vandalieu hablaba en un tono tranquilo, calmado y práctico. Pero incluso ahora, había un ruido áspero y chirriante proviniendo de su cuerpo mientras los fragmentos del Rey Demonio se activaban dentro de él, tratando de aparecer una vez más.

Percibiendo esto como una sensación agradable, Vandalieu habló con Ravovifard. “¿Cómo te atreves?… Vas y haces un montón de cosas, ¿verdad?”

“… ¿Qué… dijiste …?” preguntó Ravovifard incredulamente.

¿No era Ravovifard el único a quien le habían hecho un montón de cosas? Pero la opinión de Vandalieu sobre las cosas era muy diferente.

『¡Las Habilidades Fusión del Rey Demonio, Mente Grotesca, Resistencia a los Efectos de Estatus, Multi-Cast, Control de Gran Alcance, Procesamiento de Pensamiento Paralelo y Procesamiento de Pensamiento a Alta Velocidad han aumentado de Nivel!』

“Pensé que me volvería loco. Viendo a todos destrozarse mientras yo era incapaz de mover mi cuerpo como quería, incapaz de lanzar hechizos, me veía obligado a dedicar toda mi concentración al control de los fragmentos. ¿Entiendes lo impotente que me sentí?” preguntó Vandalieu.

En el momento en que las glándulas aromáticas y los órganos luminiscentes del Rey Demonio se activaron, los fragmentos en posesión de Vandalieu habían comenzado a hacer un alboroto.

“¡Libera nuestra ira! Libera nuestro odio! Libera nuestra destrucción! ¡Destruye a aquellos que sin merecernos, tienen a algunos de nosotros en su poder y, libéranos!”

Con esas palabras, los fragmentos impulsivamente trataron de destruir a Ravovifard, junto con todo el área circundante… Vandalieu había apoyado a Budarion y Borkus durante la batalla mientras controlaba a los fragmentos dentro de él. Si no lo hubiera hecho, el daño infligido al imperio Orco Noble y lo más importante aun, a sus compañeros, habría sido enorme.

Vandalieu había visto a Ravovifard siendo atacado unilateralmente durante ese tiempo, pero eso no era lo suficientemente significativo como para que él lo tomara en cuenta. No le importaban las circunstancias de alguien que lo había arrinconado en una situación desfavorable.

El problema era que todos habían estado dañando sus cuerpos en su frenesí.

“Pero con esto, finalmente he logrado hacer que todos se calmen. Borkus, Eleanora, todos, me ocuparé de las cosas desde aquí, así que por favor descansen,” dijo Vandalieu.

Mientras avanzaba con movimientos de aspecto antinatural, Eleanora lo detuvo apresuradamente.

“¡E-espera, Vandalieu-sama!”

El Maná de Vandalieu era tremendo, pero sus otros Valores de Atributos apenas estaban al alcance de un aventurero de clase B, y sus Habilidades relacionadas con el combate también eran de ese nivel. Aunque Ravovifard estaba incompleto y se había debilitado, todavía era un dios del mal que se encarnó en este mundo, y Vandalieu no sería rival para él. Incluso Borkus y Budarion no podrían derrotarlo de frente.

A pesar de que Vandalieu poseía los fragmentos del Rey Demonio, no tenían sentido si sus ataques no acertaban.

Por eso Eleanora y Budarion intentaron detenerlo.

“¡Vandalieu-sama, es imposible luchar solo!”

“¡Hijo Santo-dono, todavía puedo luchar!”

Pero Basdia y la princesa Kurnelia los retuvieron.

“Eleanora, déjaselo a Van.”

“Espera, Querido.”

(‘¡Es verdad, ¿a qué tengo que temerle?!’)

Ravovifard volvió a la normalidad, al darse cuenta de que Vandalieu era un enemigo que nunca podría derrotarlo si luchaban de frente.

(‘¡Puedo ganar!’) pensó Ravovifard con certeza mientras cargaba hacia Vandalieu, quien parecía ser una masa viviente de los fragmentos del Rey Demonio.

Como un rinoceronte embistiendo, se movió para aplastar la desprotegida cabeza de Vandalieu.

Tal vez Vandalieu había retirado los fragmentos del Rey Demonio esparcidos por todos lados; el suelo estaba desnudo, limpio de la sangre y la tinta del Rey Demonio. Así, era imposible para Borkus y Budarion utilizar la Técnica de Unión de Grupo para actuar como su escudo.

Para Vandalieu, la velocidad de Ravovifard debería ser como una teletransportación.

“Para exponer tu debilidad y dejarla sin protección, tu exceso de confianza será tu perdición,” gritó Ravovifard.

El caparazón y los cuernos del Rey Demonio no podían seguirle el paso; no mostraron ninguna reacción en absoluto. La cabeza de Vandalieu fue aplastada con facilidad, sin emitir una sensación o ruido estrujante.

“¡VANDALIEU-SAMA!”

“¡BUOOOH!”

Eleanora y Budarion soltaron gritos de pesar. Ravovifard se rió con los colmillos expuestos, sintiendo que su ira se convertía en alegría.

En su mente, podía imaginarse a sí mismo siendo adorado como el dios principal en la región sur del continente… no, en todo Lambda.

“¡FUHAHAHAHA! ¡HE GANA – ! ¿¡GOBOBOH!?”

El puño de Ravovifard, que había aplastado la cabeza de Vandalieu, se hundió en la masa con forma de persona de los fragmentos del Rey Demonio. La masa no ofrecía resistencia, como si estuviera hecha de agua, y no se detuvo con el brazo completo de Ravovifard; su hombro y cabeza también fueron engullidos.

“¿¡PUHAH!?” Ravovifard quedó asombrado por lo que vio cuando su brazo y su cabeza emergieron al otro lado de la masa.

“Hey,” dijo Vandalieu, que flotaba en el aire usando Vuelo con una expresión serena en su rostro.

“¡I-imposible! ¡Te aplasté la cabeza! ¡No fue una ilusión; definitivamente la aplasté!” gritó Ravovifard, asombrado, con solo su brazo y cabeza sobresaliendo de la espalda de la masa con forma de persona.

“Sí, así es,” dijo Vandalieu en un tono despreocupado. “Aunque era la cabeza de un clon que hice con Experiencia Fuera del Cuerpo y Materializado para usarlo como señuelo.”

La verdad era que la cabeza de Vandalieu que sobresalía del pecho de la masa era la de un clon, y aplastarla solo había causado dolor en lugar de una herida mortal.

El verdadero Vandalieu había estado flotando detrás de él todo el tiempo, donde ni Ravovifard ni Eleanora o los demás podían verlo.

“¡Un señuelo, ¿dices?!” Ravovifard estaba asombrado al darse cuenta de que lo habían tratado como a un tonto. Inmediatamente se enfureció y trató de extender su brazo hacia Vandalieu con ira, pero se dio cuenta de que no podía hacerlo y se sintió asombrado una vez más. “¿¡Mi brazo, mi cuerpo no se mueve!?”

Hasta hace unos segundos, la masa con forma de persona no había presentado resistencia, como si estuviera hecha de líquido, pero rápidamente aumentó su viscosidad y detuvo los movimientos de Ravovifard, a pesar de que poseía una fuerza física equivalente a un Dragón Antiguo.

No solo eso, sino que los cuernos del Rey Demonio se extendieron hacia el interior de la masa, empalando a Ravovifard que estaba atrapado dentro.

“¡GUOAAAAAAAAH!” Ravovifard dejó escapar un grito que sacudió el aire mientras le salía sangre de la boca, su cuerpo entero empalado por los cuernos del Rey Demonio que poseían los efectos de las Habilidades God Slayer, Soul Break y Hostilidad.

Eleanora se dejó caer al suelo. “¡Basdia, lo sabías, ¿verdad?!” dijo.

“En lugar de saberlo, podía ver al Van real desde aquí. Pero no podía simplemente explicarte las cosas, ¿verdad?” respondió Basdia.

“Es verdad, pero… Bueno, está bien. Haré que Vandalieu-sama me consuele más tarde.

“Y mi Querido será consolado por su esposa~♪,” dijo la Princesa Kurnelia.

“No, princesa, la batalla todavía está en curso,” dijo Budarion.

Esta conversación hizo que pareciera que la batalla ya había terminado, pero Ravovifard no tenía tiempo de prestarle atención. Además de los cuernos del Rey Demonio, el caparazón del Rey Demonio estaba tratando de aplastar sus extremidades y la sangre del Rey Demonio había comenzado a trepar por el brazo y la cabeza que aún podían moverse.

Abrió la boca para soltar un rugido y soltó una onda de choque, su único método de ataque restante, pero recibió una lluvia de Mana Bullets, Death Bullets y cuernos del Rey Demonio desatados por Vandalieu.

Con un agujero abierto desde su boca hasta la parte posterior de su tallo cerebral, Ravovifard dejó escapar un grito en lugar de un rugido.

“No hay forma de que puedas contraatacar cuando tu cabeza está expuesta tan indefensamente, ¿verdad?” dijo Vandalieu. “Ah, toma esto mientras estás en ello.”

Como si fuera una idea tardía, arrojó un grumo coagulado de la sangre del Rey Demonio que se había convertido en veneno con el hechizo Veneno Mortal, y aterrizó directamente en uno de los ojos de Ravovifard.

El dios del mal dejó escapar más gritos que gradualmente comenzaban a sonar como gritos de muerte.

“Caíste por una estúpida trampa, pero creo que es comprensible,” le dijo Vandalieu. “Estabas siendo impulsado por las voces en tu cabeza, ¿verdad?”

Aunque estaba siendo atormentado por un dolor intenso, Ravovifard escuchó las palabras de Vandalieu y se dio cuenta de voces distintas a la suya dentro de su propia conciencia.

“¡Libéranos! ¡Libéranos! ¡Libéranos de este huésped falso! ¡Cae, y libéranos a nuestro verdadero cuerpo!”

(‘¿¡Esas eran las voces de las glándulas aromáticas y órganos luminiscentes del Rey Demonio!? ¡La sensación de euforia y alegría, no eran míos, sino las emociones de estos fragmentos! ¡Erróneamente creí que los estaba controlando, pero en realidad me estaban manipulando! ¡Entonces el monstruo cuya mente se preserva a pesar de que posee aún más fragmentos que yo, al que los fragmentos se refieren como su “verdadero cuerpo”…!’)

Ravovifard miró a Vandalieu con los ojos de una presa viva en las fauces de su depredador.

Ravovifard vio en Vandalieu algo en común con alguien a quien le había jurado obediencia en el pasado, un ser que no podía desafiar bajo ninguna circunstancia.

“R-Rey Demonio-sa – ” susurró. “¿¡GOBYUH!?”

Pero sus palabras fueron interrumpidas cuando su cabeza fue pulverizada por una masa del tamaño de una bola de boliche del caparazón del Rey Demonio disparada por el cañón que Vandalieu había creado con la sangre congelada del Rey Demonio.

Al mismo tiempo, las voces de los fragmentos se desvanecieron del interior de Ravovifard. Las glándulas aromáticas y los órganos luminiscentes del Rey Demonio habían sido removidos.

Y en el instante, la vida desapareció del cuerpo de Ravovifard.

“Ah, Príncipe Budarion. Por favor, termine con esta persona extremadamente grosera,” dijo Vandalieu.

“¿Eh? ¿Está bien que haga eso?” preguntó el desconcertado Príncipe Budarion.

“Él era Bugitas para empezar, y a este ritmo, no ganaré ningún Punto de Experiencia,” dijo el clon de forma espiritual de Vandalieu, quien se fusionó con Budarion para darle los efectos de Soul Break, God Slayer y Hostolodad.

“Gracias… Adiós, Bugitas. Mi hermano, ” dijo Budarion con voz fatigada pero firme mientras sacaba su espada mágica.

Su punta perforó la cabeza de Ravovifard, que apenas tenía rastros de la apariencia de cuando era Bugitas.

Ese fue el golpe final, y Ravovifard dejó de moverse por completo.

La masa con forma de persona de los fragmentos del Rey Demonio se disolvió y regresó a Vandalieu.

『¡Has adquirido las glándulas aromáticas del Rey Demonio y los órganos luminiscentes del Rey Demonio!』

『Las Habilidades God Slayer, Fusión del Rey Demonio, Fuerza Sobrehumana, Agilidad Mejorada, Magia sin Atributos, Control de Maná, Forma Espiritual, Técnicas de Combate sin Armas, Materialización, Coordinación, Comandar, Lanzamiento, Técnicas con Artillería, Técnicas con Armadura, Técnicas con Escudo y Técnica de Unión de Grupo han aumentado de Nivel!』

『La Magia de Atributo Muerte ha despertado en la Magia del Rey Oscuro!』

Como era de esperar, parecía que la cantidad de Puntos de Experiencia obtenidos al derrotar a un dios del mal era enorme; las Habilidades y Niveles de Vandalieu aumentaron enormemente y la Magia de Atributo Muerte había despertado en lo que probablemente era una Habilidad superior, Magia del Rey Oscuro.

El Trabajo Demonio Comandante de Cadáveres también había alcanzado el Nivel 100.

“¡Hemos sido liberados! ¡Nosotros somos tú! ¡Tú eres nosotros!”

“Ustedes son demasiado ruidosos,” dijo Vandalieu, golpeándose la frente, y las voces de los fragmentos se calmaron.

Y así se resolvió el incidente de usurpación del trono en el imperio Orco Noble.

 

 

 

Pero en cierto Reino Divino, la batalla aún no había terminado.

Porque aunque Ravovifard realizó una obra en el cuerpo de Bugitas, su poder había aumentado y no podía descender sobre Bugitas con todo eso, por lo que el cuerpo principal de Ravovifard aún permanecía en su Reino Divino.

Pero a pesar de que Ravovifard se quedó, se encontraba en un estado tan lamentable que no había otra forma de describirlo que difícilmente vivo.

No había logrado enviar todo su ser en Bugitas, pero partes importantes de él, incluida su personalidad, estuvieron en la parte que descendió. Así, con esas partes destruidas, Ravovifard ahora estaba en una posición de la que no podía recuperarse.

Pero aún con lo podrido que estaba, era un dios. Si continuara en este estado, habría podido recuperarse en un largo período de tiempo, pero… ahora que estaba en este estado, no había forma de que los dioses de la región sur del continente, cuyos movimientos Ravovifard había estado impidiendo hasta ahora, lo dejaran en paz.

“¡Te separaremos de una manera que será imposible de recuperar y te sellaremos lejos por toda la eternidad!”

“¡Duerme en tu pesadilla eterna!”

Mububujenge, Zozogante y los dioses de las otras ciudades como Zanalpadna destrozaron a Ravovifard en varias partes y lo sellaron.



NT. Al fin la Habilidad superior de la magia de atributo muerte!! ¿Qué hará, o más bien, qué no hará?

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