Vol 1.9
Capítulo 9: Demasiado fácil, a disfrutar.
Al siguiente día temprano en la mañana somos despertadas en nuestra habitación compartida, si todavía nos negamos a separarnos, por nuestras maids.
Nos bañaron y cambiaron con un atuendo diferente al habitual, era más cómodo moverse y de tonos pálidos y no chillones. Mientras que nos cambian veo la mueca de asco de Aria, ella es muy quisquillosa con la ropa. Prometió que cuando le enseñaran los métodos de costura en esta época haría una revolución en los textiles y tendría su propia marca de ropa. Lo que encabeza en su lista, zapatos deportivos, fui quien le insistió demasiado.
—Niñas, a partir de hoy y todos los días tendremos un arduo trabajo por hacer.
—¡Si!—entre todas emocionadas lanzamos un «si» muy fuerte y vigoroso.
Ah~~pensé que era solo luchar….
***
Al parecer todas tendremos las mismas clases, etiqueta primero, escritura y lectura, historia y esgrima.
La profesora de etiqueta daba miedo, era el doble de peor que Cristal, igual en todo momento elogia a Alice por su comportamiento y su postura perfecta, en cambio a mí y Aria estábamos al margen de que ella llegue a la desesperación.
Las clases con ella, la señorita Calis (aunque era una señora de mayor edad y solterona) ¡Terminaron! Por cierto ella se quedara a vivir con nosotras…
Seguimos con escritura y lectura, el profesor (o tutor como dice en este mundo) era un viejito que apenas se podía mover, él nos enseñaría diferentes idiomas y su apropiada escritura, como manejar distintos textos para motivos concretos, bastantes avanzados pero no lo suficiente.
Casi me dormí para esa hora pero la comida despertó mi mente, por cierto el viejito también se quedó a vivir en casa, y después de la gran cena llega historia~~.
Espera ¿Que el tutor no llegara para hoy? Ah~~ es todo un vago… seguramente también se queda a vivir. Bueno por lo menos tenemos siesta~~
—Angelica-sama el tutor de esgrima la espera en el patio…
Flora llega un poco agitada y me comenta eso.
Miro a mis hermanas a mi lado…ella niegan saber algo.
—¿Yo sola?֫—le pregunto a Flora, de manera muy informal.
—Sí, Angelica-sama.
—¿Por qué nosotras no?—le pregunta intrigada Aria a su maid.
—Oh, Aria-sama, es una orden del rey que solo ella practique esgrima…
¿El viejo decreto que no podían? ya veo… no quiere que ellas quienes se ven tan delicadas se estropeen…
¡Ya vera ese viejo! ¡Si piensa darme un duro trabajo y que me rendiré está loco!
—Gracias Flora, yo puedo ir sola, continúen con los deberes.—doy una leve inclinación y seguido me despido de mis hermanas.
¡Vayamos con mi tutor!
***
No me lo espere… ¡¡Es él! La viva imagen de lo que será su hijo en el futuro… el viejo me puso a cargo con el cazar de demonios más experto, el líder de la caballería imperial, conocido como quien le enseño a su hijo y su hijo a la protagonista a pelear, en resumen ¡El que está en la cima de los mejores del reino!
Ahh~~ me da miedo acercarme pero mi cuerpo se mueve solo, estoy asustada pero emocionada a la vez.
Su nombre es Ruiz Cabrece, conocido como el rompe cráneos, el demonio de los humanos y el humano que está a la par con la magia, igualando músculos vs magia…
Ahh~ estúpida magia si la tuviera me serviría mucho…bueno me valdré de mis conocimientos en más de diez artes marciales y cinco distintos manejos de armas medievales…
Agradezco mi obsesión para las peleas en los juegos que lo transmitieron en implementarlo en la vida rea.
—Un gusto conocerle, soy Angelica Kingless.—doy una leve reverencia.
El levanta una ceja y saca algo detrás de sus manos, la tiende frente a mis ojos, es un uniforme, con la apropiada vestimenta para la lucha.
—Ahora tu eres mi estudiante, no habrá honoríficos y no serás tratada como una niña, serás como una igual entre los hombres que entreno. Soy el comandante Ruiz Cabrece, para ti maestro.
—¡Si, maestro!—dije vigorosa y me retiro a cambiarme rápido, en menos de unos minutos ya estaba cambiada.
—Antes de comenzar ¿Por qué deseas luchar?
—No es difícil la respuesta maestro, quiero proteger a las personas que están a mi lado cuidándome y dando todo de si por mí.
En verdad no lo pensé, y después de terminar levanto mi mirada a ver su reacción, sus cejas se inclinan formando una -v- en su cara esculpida. Creo que lo irrite…. ¡Ha soltó un suspiro! ¿Qué debería hacer?
—Posición, atenta a mis pasos.
¿Hmm? ¿Ya empezamos? ¿Primero postura? ¿Y la espada?, okey capto, quieres que me fortalezca en agilidad y destreza. Créeme que tenemos años para que sacas todo de mí ¡Mientras más tiempo pasa más te sorprenderás!
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