AWE – Capítulo 1036 – EDITADO
Capítulo 1036: La Madre Fantasma en el Poder.
A cierta distancia del pueblo, el deva que acababa de llevar a cabo su demostración impresionante se encontraba volando por sobre la Prefectura Pico Cruzado.
—¡Todo es culpa de esa plaga del Reino Alcance Celestial! —murmuraba.
Él era el deva más joven de la Prefectura Pico Cruzado, un hecho del que estaba muy orgulloso e incluso mostraba su arrogancia. Ya que ya poseía estos logros, parecía que sus prospectos futuros eran considerables.
Aunque quizás no fuera realista llegar al Reino Semidiós, tenía confianza en poder llegar eventualmente al gran círculo del Reino Deva.
—¿Por qué la gente de Alcance Celestial no se entrega como esclavos y ya? ¿Por qué resistirse? ¿¡Cuál es el punto de sus insignificantes esfuerzos!? —El hombre rio y recordó la búsqueda de cultivadores de Alcance Celestial que ya llevaba más de medio año en la Prefectura Pico Cruzado. Y pasó un resplandor de desdén por sus ojos.
—Por lo que escuché, el legado de la Dinastía del Archi-Emperador nunca fue transmitido. ¿Tenían a un tipo que se hacía llamar El Celestial? ¡Cómo se atreve a hacerse llamar así sin siquiera llegar al Reino Mahayana! ¿Y qué hay de ese Archi-Ancestro? —El hombre sacudió su cabeza arrogantemente.
—Aunque supuestamente, las personas con la sangre del Reino Alcance Celestial son muy buenas para el refuerzo espiritual… Eso es bastante asombroso. —Entonces sus ojos se iluminaron con anticipación. Al fin y al cabo, las recompensas que ofrecía el Emperador-Vil eran bastante atractivas. Aumentó su velocidad y pensó, —Lo mejor sería capturar a uno de los devas de Alcance Celestial…
Mientras su corazón se llenaba de emoción, el aire se distorsionó repentinamente a su alrededor. Ocurrió tan rápido que no tuvo tiempo ni de reaccionar. Una mano apareció de la nada repentinamente, ¡la cual se extendió y lo sujetó por el cuello!
—Tú… —Al hombre se le abrieron los ojos de par en par, estaban llenos de un terror y asombro incomparables al ver que no podía resistirse para nada contra esta mano. De hecho, podía sentir que esta mano solo tenía que ejercer un poco de poder y él sería aplastado y erradicado.
—¿¡Un semidiós!? —Ni tuvo tiempo de transmitir un mensaje antes de que estallara en su interior ese poder que temía. Pero no lo mató, simplemente lo dejó inconsciente. Entonces la mano se lo llevó a rastras y desapareció sin dejar rastro.
Desde la aparición de la mano, hasta que ambos se esfumaran, pasó apenas un instante. No quedó ninguna evidencia de lo ocurrido, ni una pizca de fluctuación de energía.
De regreso en el templo, se podía ver una expresión fría y seria en el rostro de Bai Xiaochun, estaba sentado contra el muro del templo. Luego entró el Rey Fantasma Gigante con una expresión igual de seria, tenía en su mano a un deva inconsciente del mismo modo en el que uno sostendría un pollo.
Arrojó al deva al suelo después de acercarse a Bai Xiaochun. El deva se estremeció y abrió sus ojos. Después de revisar sus alrededores y ver a Bai Xiaochun y al Rey Fantasma Gigante, se quedó sin aliento.
—¿¡Quiénes son ustedes!? —dijo repentinamente mientras sentía que grandes olas de asombro impactaban su mente y su corazón, y se dio cuenta de que su base de cultivo estaba sellada, haciéndolo poco más que un simple mortal. Por otro lado, el viejo que lo había capturado mantenía relativamente ocultas las fluctuaciones de su base de cultivo, ¡pero el deva podía ver que no era ningún semidiós ordinario!
La presión que el deva sentía al verlo era aún más aterradora que las que le transmitía el preceptor semidiós de la Prefectura Pico Cruzado, ¡el Maestro Polvo Origen!
Luego volteó hacia Bai Xiaochun quien estaba sentado a un lado con una mirada vacía. Y cuando Bai Xiaochun le regresó la mirada, sintió como si algo intangible le hubiera apuñalado, su mente empezó a dar vueltas y empezó a temblar hasta lo profundo de su ser. Esa era una mirada que contenía un sentido divino capaz de ver hasta el más mínimo aspecto de su ser, por dentro y por fuera. Ahora el deva estaba diez veces más conmocionado.
—Ce… cele… ¡celestial…! —dijo tartamudeando. Hacía años, había tenido la oportunidad de acompañar al preceptor semidiós para una visita formal al celestial que regía sobre el tercer dominio inmortal, y había tenido esta misma sensación en aquel entonces.
Era como si la persona sentada frente a él no fuera un cultivador, ¡sino un dios!
Ya no tenía ni que preguntar quién era esta persona…
—Eres… ¡el Archi-Ancestro Bai Xiaochun! —dijo con una voz temblorosa. Ya había determinado que no se resistiría, ni siquiera podría.
Los ojos de Bai Xiaochun resplandecían con una luz gélida e intención asesina. El hecho de que esta persona supiera de su identidad en realidad facilitaba las cosas.
El Rey Fantasma Gigante estrechó sus ojos y dijo, —¿¡De dónde eres!?
Al saber quién era Bai Xiaochun, el deva ya podía empezar a especular quien era este viejo que lo acompañaba, aunque no podía estar seguro. De cualquier modo, ya que era un semidiós, no había manera de ocultarle nada. El deva sabía que, si no hablaba lo suficientemente rápido, el hombre tendría muchas maneras de hacerlo hablar.
Cuando vio que Bai Xiaochun fruncía el ceño frente a lo que acababa de decir, su corazón empezó a acelerarse y añadió, —El nombre de este junior es Li Hai. Soy un subordinado del preceptor de la Prefectura Pico Cruzado, la prefectura diecisiete del tercer dominio inmortal de la Dinastía del Emperador-Vil.
—Hay un total de seis celestiales en la Dinastía del Emperador-Vil, los cuales se rotan el mando del segundo y el tercer dominio inmortal, En este momento, la Celestial Madre Fantasma es quien supervisa el tercer dominio inmortal.
Los ojos de Bai Xiaochun se estrecharon al escuchar las palabras del hombre, y el corazón del Rey Fantasma Gigante empezó a acelerarse. Ambos estaban familiarizados con el nombre de la Madre Fantasma. Aquella gran batalla entre el cuidador de tumbas y Gongsun Wan’er en las Tierras Desoladas era algo que el Rey Fantasma Gigante jamás olvidaría.
—¿La Madre Fantasma? —preguntó Bai Xiaochun—. ¿No es el Celestial Virūpākṣa?[1]
Las habilidades divinas y magias Daoístas de la Madre Fantasma provenían de la misma línea que las del Rey Fantasma Gigante. A pesar de la manera en la que él y Bai Xiaochun habían pasado los últimos meses, aun así, habían aprendido mucho sobre el tercer dominio inmortal. Por ejemplo, el celestial a cargo no debía ser la Madre Fantasma, sino alguien con el nombre de daoísta, Virūpākṣa, que significa «el que todo lo ve».
Después de escuchar esta información distinta por parte de Li Hai, el Rey Fantasma Gigante frunció el ceño, se acercó caminando y sujetó con su mano la cabeza del hombre. En vez de perder tiempo hablando, decidió recurrir a una revisión de su alma.
Se escucharon gritos de Li Hai, pero ninguno pudo salir de los confines del templo. Su cuerpo temblaba, y salía sangre por sus ojos, oídos, nariz y boca. No era que no pensara en acabar con el dolor autodestruyéndose, simplemente no podía. De manera similar a los muchos cultivadores de Alcance Celestial a los que él mismo había revisado el alma durante los días recientes, eventualmente empezó a perder la consciencia.
El Rey Fantasma Gigante removió su mano después de un rato, entonces Li Hai tosió una bocanada de sangre y cayó muerto de espaldas.
—¿Alguna información sobre Hou Xiaomei, el Gran Gordito Zhang o algún otro? —preguntó Bai Xiaochun en voz baja.
—No. Solo sé que la Madre Fantasma tomó la posición del Celestial Virūpākṣa el mes pasado. —En realidad el Rey Fantasma Gigante no conocía ni a Hou Xiaomei ni al Gran Gordito Zhang, pero tampoco había visto ninguna información al respecto en la mente de Li Hai.
—Ahora la Madre Fantasma está a cargo. Tiene a diecisiete preceptores semidioses bajo su mando, quienes a su vez son los encargados de las diecisiete prefecturas del tercer dominio inmortal. Cada uno de esos preceptores tiene a un buen número de devas subordinados…
—El Emperador-Vil ha ordenado una cacería humana a gran escala para rastrear a todas las personas del Reino Alcance Celestial, la Madre Fantasma está revisando cuidadosamente todo el tercer dominio inmortal.
—Incluso están intentando recoger todos los cadáveres…
—Entre las razones para la búsqueda, está que la Dinastía del Emperador-Vil quiere fortalecer sus propias fuerzas. Pero lo que es más importante… han descubierto que las personas del Reino Alcance Celestial poseen algo especial. Tenemos un tipo de magia Daoísta que nadie puede llevar a cabo en la Dinastía del Emperador-Vil o la Dinastía del Emperador-Santo… ¡El refuerzo espiritual!
—Solo los cultivadores de Alcance Celestial pueden llevar a cabo los refuerzos espirituales. Sin importar que tanto han investigado los cultivadores de las otras dos dinastías, no han podido resolver el asunto. ¡Es una magia que solo pueden realizar los que poseen la sangre de Alcance Celestial!
—Debido a eso, se está buscando exhaustivamente en los tres dominios inmortales controlados por la Dinastía del Emperador-Vil, y lo mismo va para la Dinastía del Emperador-Santo. La principal diferencia es que la Dinastía del Emperador-Vil expresa abiertamente su intención de esclavizar a los cultivadores de Alcance Celestial. Al menos la Dinastía del Emperador-Santo proclama querer ofrecer ayuda. —Una vez terminado su análisis de la revisión del alma que acababa de realizar, el Rey Fantasma Gigante se quedó viendo a Bai Xiaochun con un resplandor en sus ojos.
—Xiaochun… ¡llegó la hora de dejar de quedarnos sentados perdiendo el tiempo!
[1] Irónicamente, Virūpākṣa es uno de los cuatro reyes celestiales del budismo en el folclore tradicional.
Capítulo regular, Domingo 09-12-2018
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