AWE – Capítulo 1151 – EDITADO
Capítulo 1151: Píldora Celestial
Un estallido masivo llamó la atención de los celestiales afuera de la telaraña, incluyendo a Bai Xiaochun. Aunque no podían ver directamente lo que sucedía, dada la naturaleza del sonido, ¡podían determinar que el Emperador-Santo y el Emperador-Vil estaban en medio de su batalla contra el clon del soberano!
—¿Está peleando contra los dos emperadores arcaicos…? ¡Este clon es demasiado fuerte! —Los estallidos y las vibraciones de la batalla continuaron por seis horas enteras, Bai Xiaochun y los demás celestiales quedaron impresionados.
Todos mantenían sus bases de cultivo activas y la guardia en alto, por si acaso sucedía cualquier cosa.
Todos estaban convencidos de que con dos arcaicos trabajando juntos, todo debería salir sin problemas. Pero a medida que pasaba el tiempo, la confianza que tenían empezaba a flaquear.
Al parecer, la idea que prevalecía era que el asunto debía haberse resuelto mucho más rápido. Eventualmente… pasaron tres días, y durante ese tiempo, los estallidos y las vibraciones seguían sacudiendo toda la telaraña. No solo eso, a pesar de que ya la telaraña ya no se estaba expandiendo, e incluso se estaba achicando, había muchas áreas que parecían estarse solidificando, como formando la superficie de un huevo.
Esta escena tan extraña hizo que se aceleraran los corazones de Bai Xiaochun y los demás celestiales, y se llenaran con sensaciones cada vez más inquietas.
Gu Tianjun y Sima Yunhua estaban sentados cerca de Bai Xiaochun.
—Esto está tardando mucho, —dijo Gu Tianjun en voz baja.
—No pensarás que pudo haber ocurrido algo inesperado, —respondió Sima Yunhua.
El Celestial Espíritu Añejo reía por dentro, alegre ante la desgracia ajena, pero no decía nada. Bai Xiaochun simplemente permanecía sentado de manera pensativa. Al otro lado del agujero, los celestiales de la Dinastía del Emperador-Vil también estaban conversando en voz baja, o analizaban la situación del mejor modo que pudieran.
El cuarto día llegó eventualmente, y todos estaban llegando a la conclusión de que ocurría algo muy extraño. Tanto así que Gu Tianjun y el Celestial Virūpākṣa se estaban preparando para entrar a investigar la situación.
Sin embargo, fue entonces que se escuchó una explosión que superaba por mucho todas las anteriores. Era como si un millón de relámpagos cayeran al mismo tiempo. Y vino acompañada de un chillido que puso la mente de todos los celestiales a dar vueltas.
En ese momento, salieron disparados dos rayos de luz desde el agujero en la telaraña. Antes de que alguno pudiera reaccionar, los dos rayos de luz se separaron y aparecieron entre las fuerzas de las dos dinastías.
¡Eran justamente el Emperador-Santo y el Emperador-Vil!
Tenían los rostros pálidos, y ambos claramente estaban heridos, con un poco de sangre saliendo por sus bocas y ojos con una mirada severa.
Los celestiales veían esto con el corazón a millón. Antes de que alguno pudiera preguntar nada, el Emperador-Santo le dio un vistazo a Gu Tianjun, Bai Xiaochun y los demás celestiales, y les dijo con un tono muy serio, —El clon de ese soberano es una entidad reptiliana de color carmesí. Su base de cultivo está en el Reino Arcaico intermedio, ¡al borde de avanzar!
—El Emperador-Vil y yo unos unimos para atacarla, y hasta usamos nuestros ases bajo la manga. Al final solo pudimos dejarla herida, y su base de cultivo cayó al Reino Celestial. Escapó con heridas muy serias y usó alguna habilidad divina desconocida para evadirnos por completo. No conseguimos ninguna pista sin importar que tanto buscáramos.
—Necesitaré que ustedes cinco bajen y la busquen. El resultado ideal sería que la encuentren y la capturen. Pero si es necesario… el cadáver servirá. De cualquier modo, ¡¡tienen que conseguirla!!
—Si alguno de ustedes la encuentra, los recompensaré a los cinco… ¡¡con una Píldora Celestial!! —El Emperador-Santo sabía que, si quería todo el apoyo y la cooperación de sus celestiales, tenía que ofrecerles una buena recompensa. Aunque esto le dolía un poco, ¡no vaciló en hacerlo!
—¿Una Píldora Celestial? —dijo Sima Yunhua incapaz de contenerse. Bai Xiaochun no estaba muy seguro de lo que era, pero dado su nombre, podía hacerse una idea.
Al ver la expresión de Bai Xiaochun, el Emperador-Santo procedió a explicar más.
—Desde la fundación de la Dinastía del Emperador-Santo, solo he confeccionado un total de diecisiete Píldoras Celestiales. En este momento me quedan nueve. ¡Consumir una les dará un sesenta por ciento de posibilidades de avanzar al próximo nivel dentro del Reino Celestial!
A Bai Xiaochun se le abrieron los ojos de par en par cuando escuchó eso, y su corazón se aceleró mucho. Al parecer, una Píldora Celestial le podía dar tantos beneficios como toda la fuerza vital que había absorbido del saco de huevos.
—¡No puedo creer que exista una píldora así! —pensó. Las miradas de emoción en el rostro de Gu Tianjun y el Celestial Espíritu Añejo demostraban el tipo de píldora que era. Después de todo, ellos ya estaban en el Reino Celestial avanzado.
—¿Me pregunto si ayudará a celestiales que intentan avanzar al Reino Arcaico? —Volteó a observar las fuerzas de la Dinastía del Emperador-Vil, y pudo ver que esos celestiales también se veían igual de emocionados. Por supuesto, Gu Tianjun y los demás miembros de la Dinastía del Emperador-Santo se dieron cuenta de lo mismo.
Ambos lados intercambiaron miradas y empezaron a evaluarse mutuamente.
Estaba claro que los dos emperadores arcaicos habían salido heridos de su pelea con el clon soberano, y estaban seriamente agotados. Pero claro, aún estaban determinados en obtener la recompensa. Debido a eso, a ambos les preocupaba que el otro lado ganara, y también les preocupaba que el clon reptiliano terminara escapando.
Lo más inesperado de toda la cosa, fue que el clon del soberano resultó estar en la cumbre del Reino Arcaico intermedio, mucho más poderoso de lo que se habían esperado. Y lo que más les preocupaba, era la posibilidad de que, si escapaba, podría volverse aún más fuerte, cosa que llevaría a un verdadero desastre.
Después de mucha consideración, los dos llegaron a un acuerdo. Ninguno tomaría acción. Montarían guardia afuera en caso de que el clon del soberano intentara escapar, y harían que sus subordinados entraran y compitieran por la oportunidad de capturarlo o matarlo.
Por supuesto, era obvio que debido a que las fuerzas de la Dinastía del Emperador-Vil superaban en número a las de la Dinastía del Emperador-Santo, tenía que haber algún otro acuerdo entre los dos emperadores para compensar esta diferencia. Pero a Bai Xiaochun no se le ocurría que podía ser esto. En todo caso, la oportunidad de conseguir una Píldora Celestial ya era bastante tentadora, y además de eso, estaba muy interesado en ese clon de soberano que los dos arcaicos tomaban tan en serio.
—Podría contener pistas de cómo avanzar más allá del Reino Arcaico… Aunque aún estoy lejos de ese nivel, sería una lástima que alguien más consiguiera tal fortuna. —Por supuesto, él no era el único que pensaba de este modo. Los Celestiales en ambos bandos consideraban lo mismo.
Sin embargo, nadie estaba dispuesto a mostrar demasiada codicia. Era obvio que los dos arcaicos sabían bien que cualquiera de sus subordinados podría querer tomar la recompensa para sí mismo. Debido a eso, era evidente que una de las recompensas no explícitas era una porción de la carne y sangre del clon del soberano, el resto iría a los emperadores.
Solo era una conjetura, pero para lo celestiales, esto era lo más probable.
Después de todo, ya se habían llegado a acuerdos como estos más de una vez.
—¡Su decreto Dhármico será ejecutado Emperador-Santo! —dijo Gu Tianjun juntando sus manos solemnemente. Luego se volteó y se convirtió en un rayo de luz de espada que salió disparado hacia la telaraña. Sima Yunhua, Chen Su, y el Celestial Espíritu Añejo declararon de manera similar, y se unieron a Gu Tianjun.
De igual modo, los celestiales de la Dinastía del Emperador-Vil también salieron disparados al agujero, incluida Gongsun Wan’er. Bai Xiaochun no tenía ninguna razón lógica para rehusarse, ¡así que también se convirtió en un rayo de luz que salió disparado al mundo dentro de las telarañas!
Una vez que se fueron, el Emperador-Santo y el Emperador-Vil se sentaron de piernas cruzadas e intercambiaron vistazos. Luego enviaron su sentido divino por todos lados para asegurarse de que esa lagartija clon no pudiera escapar por otro lado.
No le darían la más mínima oportunidad de huir.
—Será mejor que dejes de soñar, —dijo repentinamente el Emperador-Vil con una fría sonrisa en el rostro—. La carne y sangre de ese soberano me pertenecerán. Y de acuerdo a nuestro acuerdo, te daré un veinte por ciento.
El Emperador-Santo volteó a verlo y toda esa calidez usual desapareció de sus ojos. Le respondió con una mirada fría y hasta furiosa, —Tú fuiste el que la dejó escapar hace rato. ¡Sino no estaríamos en esta situación tan irritante!
Frente a eso, el Emperador-Vil respondió con una sonrisa.
—Solo espera y verás lo que pasa, —dijo. Luego cerró los ojos.
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