AWE – Capítulo 1152 – EDITADO
Capítulo 1152: Combate
Ya que la telaraña formaba todo el cielo en ese mundo allí adentro, todo estaba tan oscuro como en la noche. Los mortales quizás tendrían problemas para ver en este entorno, pero claro, los cultivadores no tenían tales problemas.
Sin embargo, todo estaba gris y polvoriento, desde las montañas hasta las plantas. Aparte de Bai Xiaochun y Gongsun Wan’er, a todos los celestiales les parecía un poco inquietante. Quien entrara a un lugar como este por primera vez se sentiría alarmado.
Tal y como había sido en el Condado Nueve Sombras, algunas aldeas, pueblos y ciudades no estaban cubiertas por el polvo, y contenían algunos cultivadores y ciudadanos mortales. Pero todos caminaban por ahí como muertos andantes, era una escena sorprendente.
Bai Xiaochun y Gongsun Wan’er ya habían visto antes estas escenas, pero lo mismo no iba para los demás. Así que ellos dos se acostumbraron mucho más rápido, y se movieron en direcciones distintas para empezar a buscar, casi al instante.
Después de todo, este ya no era un solo condado como en Nueve Sombras. Ahora la telaraña abarcaba más de la mitad de todo el segundo dominio inmortal, eran por lo menos siete prefecturas. El área que debían cubrir para buscar al clon del soberano herido era muy vasta.
Por supuesto, la búsqueda estaba siendo desempeñada por solo doce celestiales. En los dominios inmortales, ese era un nivel de poder inigualable. Además, cada uno de los celestiales podía cubrir un área enorme con su sentido divino. El hecho de que el clon del soberano estuviera herido gracias a los dos arcaicos significaba que las fluctuaciones que emanaba serían aún más fáciles de detectar, también estaría más débil. Así que el grupo empezó a buscar con fervor por todo el mundo dentro de esa telaraña, sabían que, en el peor de los casos, simplemente les tomaría un tiempo encontrar a su presa.
Cuando Bai Xiaochun y Gongsun Wan’er partieron, los demás celestiales también escogieron direcciones distintas e hicieron lo mismo. Todos esperaban tener éxito, y se unirían fuerzas solo si era necesario después.
El Emperador-Santo y el Emperador-Vil habían hecho las cosas de tal modo que sus celestiales subordinados trabajaran juntos. Después de todo, habría recompensas para todos, independientemente de quien fuera el que lo lograra al final.
Era fácil imaginarse que habría conflictos entre las fuerzas de las dos dinastías si celestiales de bandos opuestos se topaban con el clon del soberano al mismo tiempo. Pero dado el gran territorio involucrado, no parecía algo muy probable.
Bai Xiaochun avanzaba por el aire, y su sentido divino abarcaba todos sus alrededores mientras buscaba pistas.
—Este es el clon de un soberano. Quizás esté herido, pero solo contamos con lo que nos dijeron el Emperador-Santo y el Emperador-Vil. —Bai Xiaochun no podía evitar analizar las cosas conforme avanzaba. Después de todo, él y Gongsun Wan’er eran los únicos que habían lidiado personalmente con el clon del soberano.
Cuando cerraba sus ojos, podía recordar esa gran palmada que redujo a cenizas todo el Condado Nueve Sombras. También tenía la sensación de que la razón por la que ese clon estaba apenas por debajo del Reino Arcaico avanzado, era justamente por esa fuerza vital que le había robado con el Parasol Eterno.
—Apuesto a que, si esa lagartija hubiera estado en el Reino Arcaico avanzado, ahora el Emperador-Santo y el Emperador-Vil estarían en condiciones aún peores… —Mientras más lo pesaba, más se daba cuenta de que el clon del soberano probablemente lo odiaba profundamente.
—¡No es que lo hiciera a propósito! ¿Quién le dijo que se montara frente a mi puerta? —De verdad sentía que se estaba llevando la peor parte en todo el asunto, pero se dio cuenta de que no podía hacer nada al respecto. Si encontraba rastros de la lagartija, simplemente le enviaría un mensaje a los demás celestiales y esperaría a que vinieran a ayudarlo.
Quizás otros celestiales estarían considerando intentar llevarse el clon ellos mismos, pero Bai Xiaochun no pensaba así. De hecho, preferiría que los celestiales de la Dinastía del Emperador-Vil se lo toparan primero. Que fueran ellos los que probaran el poder actual de esa cosa.
Debido a todo lo que pensaba, no es que le estuviera poniendo mucho empeño a su búsqueda. Lo más importante para él era su seguridad. Ni siquiera le estaba prestando mucha atención a lo que su sentido divino le decía sobre sus alrededores.
El área cubierta por las telarañas era gigantesca, y pasaron tres días de búsqueda volando. Los doces celestiales buscaban por áreas distintas, y también se mantenían en contacto. Al estar en guardia, intentaban no darle la más mínima oportunidad de escaparse al clon del soberano.
Muchos de los celestiales ya habían asumido que la situación implicaba más de lo que habían dejado ver los dos arcaicos, y ya se imaginaban que quizás los habían arrojado como carnada. Esta idea hacía que se mantuvieran más cautelosos de lo normal.
Bai Xiaochun era uno de los que se mantenía particularmente cauteloso. Aunque no había encontrado ninguna pista sobre el paradero del clon, se había topado con siete u ocho aldeas como aquella a la que había entrado en el Condado Nueve Sombras. En esos lugares, todo se veía normal desde afuera, a excepción de las risas que salían de allí. Siempre evitaba esos lugares en cuanto los encontraba.
Se dirigía en la dirección general de la Prefectura Mar de Niebla, y a medida que pasaban los días, empezó a ver gradualmente algunas áreas familiares. Reconocía ciertas ciudades, y aunque ninguna de ellas tenía a cultivadores devorándose vorazmente, aun así, lo pusieron de muy mal humor.
Suspiró y siguió hacia el norte. Pero a cierto punto, su expresión cambió y sacó su tablilla de jade de su bolso de almacenamiento. Después de escanearla con su sentido divino, pudo escuchar la voz del Celestial Espíritu Añejo en sus oídos.
—¡Lo encontré! —decía con emoción—. ¡Vengan rápido! —Entonces apareció una hebra de su sentido divino que llevaba hacia una dirección en particular.
Bai Xiaochun parpadeó varias veces con dudas, luego se volteó y siguió a la hebra de sentido divino. Durante los últimos días, había estado manteniendo una velocidad que no podía ser descrita ni como lenta ni como rápida. Pero la situación ahora era urgente, así que se puso en movimiento al instante y recurrió a teletransportaciones para moverse aún más rápido.
Afortunadamente, la distancia involucrada no era tan inmensa, y los poderes regenerativos de la Técnica Imperecedera de Vivir por Siempre estaban para ayudarlo, así que era capaz de mantener una velocidad increíble. ¡Atravesó el aire como un rayo de luz y siguió esa hebra de sentido divino durante seis horas enteras!
Durante ese tiempo, su velocidad le permitió cubrir una distancia que a celestiales normales les tomaría seis días. Eventualmente, logró percibir el aura del Celestial Espíritu Añejo frente a él.
Además de eso, ¡había unas fluctuaciones impresionantes que parecían indicar que una formación de hechizos estaba sellando una gran área!
Mientras Bai Xiaochun se acercaba, pudo ver la esfera de luz roja de una formación de hechizos, la cual estaba mezclada con una densa niebla negra. Casi como si un tazón alreves estuviera cubriendo el área, tenía unos 500 kilómetros de diámetro.
Sobre esa niebla negra, se podían distinguir apenas tres grandes rostros, estos les pertenecían al Celestial Caída, al Príncipe Ur-Demonio y al Daoísta Alcance Celestial, todos estaban mirando fríamente al Celestial Espíritu Añejo, así como a Gu Tianjun y a Sima Yunhua, los cuales estaban a un lado y esperaban nerviosamente con expresiones cambiantes.
Para cuando Bai Xiaochun apareció, los tres se voltearon a verlo de inmediato, y sus expresiones se alegraron.
—Chen Su aún está a unas cuatro horas…
—¡¡No hay tiempo que perder!! —Los otros tres celestiales empezaron a informar rápidamente a Bai Xiaochun sobre la situación. El Celestial Espíritu Añejo había sido el primero en encontrar la carne y sangre del clon del soberano. Pero este se movía demasiado rápido y logró escapar. Mientras el Celestial Espíritu Añejo lo perseguía, llegó el Celestial Virūpākṣa y llamó a las demás fuerzas de la Dinastía del Emperador-Vil.
Los celestiales de la Dinastía del Emperador-Vil tenían la ventaja numérica, y habían llegado antes que Gu Tianjun y Sima Yunhua. No solo montaron una formación de hechizos para mantener alejado al Celestial Espíritu Añejo, el Celestial Caída incluso mantenía sellado lo que fuera que estuviera adentro.
Y mientras eso ocurría, ¡tenían a varios celestiales adentro que ya intentaban capturar al clon del soberano!
—No podemos esperar más, —dijo Gu Tianjun entre dientes y con ojos llenos de determinación. —¡Ataquemos y veamos si podemos descubrir que pasa dentro de la formación de hechizos! —Sima Yunhua y el Celestial Espíritu Añejo asintieron. Bai Xiaochun se dio cuenta de que esta era una oportunidad escasa, y que, si no ayudaba, podría ser la última. ¡Así que ondeó su mano y convocó la Gran Espada del Norte!
En medio del resplandor de la luz de espada, ¡los cuatro se convirtieron en rayos de luz resplandecientes que salieron disparados hacia la formación de hechizos!
El Daoísta Alcance Celestial, el Príncipe Ur-Demonio y el Celestial Caída estaban claramente sorprendidos, y centraron su poder en mantener la formación de hechizos. Pero justo cuando ambos bandos estaban por iniciar la batalla… ¡¡ocurrió algo dramático!!
¡Se escuchó un grito espeluznante que venía desde las nieblas que llenaban la formación de hechizos!
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