AWE – Capítulo 1155 – EDITADO
Capítulo 1155: Lo Tengo
Para Bai Xiaochun, esta era el tipo de oportunidad que solo aparecería muy rara vez. Y si mataba aquí y ahora al Daoísta Alcance Celestial, hasta el Emperador-Santo apoyaría su decisión.
Después de todo, en este momento, el Daoísta Alcance Celestial tenía en sus ojos el objeto que los dos arcaicos querían. Así que Bai Xiaochun blandió su Gran Espada del Norte y los Cielos y la tierra se llenaron de estruendos, una luz azul deslumbrante apareció por todos lados. ¡Este era un poder de batalla comparable al Reino Celestial avanzado, e iba todo dirigido al Daoísta Alcance Celestial!
Todo ocurrió demasiado rápido. Mientras el Daoísta Alcance Celestial extendía su mano hacia la lagartija, la gran espada de Bai Xiaochun lo atacó. Antes de que el Daoísta Alcance Celestial pudiera reaccionar, una intensa sensación de crisis mortal surgió desde el fondo de su corazón.
Aunque podían resucitarlo si moría, le costaría el diez por ciento de su base de cultivo, un precio que no estaba dispuesto a pagar a menos que fuera absolutamente necesario. ¡Después de todo… una caída permanente en su base de cultivo implicaría un diez por ciento menos de posibilidades de llegar al Reino Arcaico!
Lograr tal avance ya era bastante difícil sin siquiera reducir sus posibilidades en un diez por ciento. Y el Daoísta Alcance Celestial era una persona ambiciosa y despiadada; ¿cómo iba a mermar sus esperanzas por una lagartija?
Así que no vaciló ni un segundo, dejó salir un grito y extendió sus manos. En vez de arrojar la lagartija a su bolso de almacenamiento, la lanzó al frente, hacia la Gran Espada del Norte de Bai Xiaochun.
Se pudieron escuchar grandes estruendos, la imparable gran espada hizo contacto con la lagartija. Y por primera vez, en vez de cortar todo a su paso, ¡apenas logró arrancarle un trozo de carne!
La lagartija bloqueó gran parte del ataque de la gran espada y Bai Xiaochun recibió un contragolpe que le sacudió violentamente su qi y sangre. Sin embargo, el Daoísta Alcance Celestial terminó aún peor. Fue arrojado hacia atrás, brotaba mucha sangre de su boca, ¡y tuvo que liberar a la lagartija!
No tenía más opción que hacer eso. Si intentaba retenerla avariciosamente, entonces Gu Tianjun y los demás celestiales de la Dinastía del Emperador-Santo lo perseguirían sin dudas. Aunque al principio fueran bloqueados, Bai Xiaochun tendría otra oportunidad de asestarle un golpe mortal. Así que liberar a la lagartija no solo quitaba el blanco encima de él, también hacía que fuera mucho más difícil para Bai Xiaochun seguir con la pelea.
Aunque todo esto tarda un poco en describirse, desde el primer momento en el que Bai Xiaochun entró en acción, hasta que el Daoísta Alcance Celestial dejó ir la lagartija, apenas había pasado el tiempo que tarda en salir una chispa de un yesquero. Cuando el Daoísta Alcance Celestial aceleró a lo lejos, Bai Xiaochun se tuvo que detener, sabía que perseguirlo sería difícil.
Lo que era más importante, ¡ahora él tenía la lagartija! En cuanto su mano la tocó, quedó boquiabierto al ver que la Técnica Imperecedera de Vivir por Siempre se agitaba como sedienta. ¡Parecía que la lagartija contenía una buena fortuna monumental para la Técnica Imperecedera de Vivir por Siempre!
No había tiempo para pensar o planear nada. Arrojó la lagartija a su bolso de almacenamiento rápidamente, justo antes de que el Celestial Virūpākṣa, el Príncipe Ur-Demonio y el Celestial Caída se le acercaran con ganas de matar.
—¿¡Tienes ganas de morir Bai Xiaochun!?
—¡Entrega ese trozo de cuerpo carnal del soberano! ¡¡No estás cualificado para mancharlo con tus manos Bai Xiaochun!!
Hasta Gu Tianjun, Sima Yunhua, el Celestial Espíritu Añejo y Chen Su se acercaron con ojos llenos de codicia.
—¡Arrójame el clon Rey Alcance Celestial!
—¡¡Te respaldamos Rey Alcance Celestial!! —Aunque aparentaban estar del lado de Bai Xiaochun, y hasta interceptaban a los celestiales de la Dinastía del Emperador-Vil, todos buscaban una manera de sacarle la lagartija.
La verdad era que el estatus de Bai Xiaochun era un tema sensible; en realidad no era un celestial de la Dinastía del Emperador-Santo. Si algún otro celestial conseguía la lagartija, todos se habrían formado un frente unido, sin importar quien fuera. Pero de tener la oportunidad de quitársela a Bai Xiaochun, obviamente lo harían.
El Daoísta Alcance Celestial dejó de ser un blanco en apenas un instante, y ahora lo era Bai Xiaochun. Aunque se encontraba en cierto predicamento, bastaba con entregar la lagartija para que todo se resolviera. El problema era que… esa profunda sed de la Técnica Imperecedera de Vivir por Siempre hizo que su corazón se llenara de anticipación.
—Maldita sea, ¡voy a tener que apostarlo todo! —rugió por dentro con los ojos rojos. Le temía a la muerte, le temía mucho, y no le gustaba tomar riesgos, pero esta situación tenía unas potenciales ganancias enormes. Si se rendía ahora, ¡se arrepentiría por siempre!
—¡No se las daré mientras me quede energía! —Bai Xiaochun ni siquiera había considerado hasta ahora la idea de quedarse él mismo con el clon soberano. Pero ahora se daba cuenta de que… con suficiente tiempo, se podría beneficiar de maneras inimaginables.
Rugió y usó la Embestida Sacude Montañas para conseguir un impulso de velocidad.
El Celestial Caída y el Príncipe Ur-Demonio salieron disparados a bloquearlo, llenos de ira. Pero en cuanto se acercaron, este desató el Conjuro de la Montaña Viviente, y la Transformación del Antepasado Nube Relámpago. ¡Se convirtió en un enorme gigante, y levantó la Gran Espada del Norte para propinarles un tajo feroz y determinado!
El qi de espada descendió en medio de grandes estrépitos, directo hacia el Príncipe Ur-Demonio y el Celestial Caída quienes ya estaban de por sí heridos. Una vez más terminaron tosiendo grandes bocanadas de sangre y fueron arrojados lejos. Aun así, Bai Xiaochun también se vio afectado por la colisión y tuvo que detenerse.
Esa corta pausa era todo lo que el Celestial Virūpākṣa necesitaba para acercarse. ¡Bai Xiaochun se volteó, realizó un gesto de conjuro y apuntó con el dedo!
—¡Reino…!
Unos estruendos inmensos surgieron, y todo se llenó de vapor de agua, ¡todo el lugar se convertía en una gran ciénaga!
—¡¡…del Pantano!!
Entonces hubo un rugido, un rugido que parecía provenir de la antigüedad. En ese momento… apareció una bestia indescriptiblemente enorme, tenía una quijada superior que se parecía a la de un cocodrilo, o quizás hasta a un dragón. El mundo entero se sacudió y la bestia golpeó de lleno al Celestial Virūpākṣa.
Virūpākṣa intentó apartarse, pero la bestia era demasiado grande y también se movía velozmente.
El impacto de ambos generó un enorme estallido, y Bai Xiaochun salió disparado de largo.
—Escucha Gu Tianjun, —gritó—, ¡todos saldremos ganando si logran bloquearlos! —Entonces aumentó su velocidad y salió volando.
Gu Tianjun y los demás vacilaron por un momento. Pero sí sabían que no era el momento de pelear entre ellos, así que contuvieron sus ganas de quitarle la lagartija a Bai Xiaochun y se esforzaron para cerrarle el paso a los celestiales enemigos. Antes de que Virūpākṣa y los demás lograran perseguir, Gu Tianjun y sus camaradas ya estaban allí para detenerlos.
Bai Xiaochun era demasiado rápido. Ya estaba a 30.000 metros después de apenas un momento, y siguió adelante hasta desvanecerse.
Se perdió de la vista en apenas unos momentos.
Entonces Gu Tianjun y los demás celestiales de la Dinastía del Emperador-Santo se retiraron del combate. El Celestial Virūpākṣa y sus compañeros intercambiaron miradas sombrías, y sabían que ahora sería muy difícil perseguir a Bai Xiaochun.
Pero el Celestial Virūpākṣa aún no estaba listo para rendirse. —Quizás no podamos encontrar a Bai Xiaochun, —dijo—, pero Gu Tianjun y los demás seguramente si podrán. Apuesto a que ya acordaron dividir la lagartija entre ellos. ¡Por eso lo ayudaron a escapar!
—La Celestial Madre Fantasma viene en camino. Probablemente esté cerca. ¡Envíenle un mensaje y díganle que le cierre el paso a Bai Xiaochun! ¡También tenemos que ir tan rápido como podamos!
El Príncipe Ur-Demonio y los demás estuvieron de acuerdo y salieron volando velozmente.
El Reverendo Voraz finalmente logró detener el proceso en el que su cuerpo se derretía, y también siguió a sus compañeros. Por otro lado, durante la batalla previa, el cuerpo entero de la vieja fue reducido a un montón de sangre y entrañas. A pesar de que la magia selladora que le habían colocado no logró destruir por completo su Semilla Dao, sí que la había dañado considerablemente. Al menos aún existía. Los demás celestiales se llevaron su Semilla Dao y no pensaron más en el tema.
Los celestiales de la Dinastía del Emperador-Vil iban velozmente hacia la salida, sus rostros estaban increíblemente sombríos, y sus corazones repletos de ira hacia Bai Xiaochun. También estaban muy descontentos con el Daoísta Alcance Celestial.
—Si el Daoísta Alcance Celestial hubiera durado un poco más… ¡si hubiera arriesgado un poco más podríamos haber conseguir el cuerpo del clon! —El Celestial Virūpākṣa se quedó viendo lo que quedaba de su brazo cortado, y luego volteó a ver al Daoísta Alcance Celestial. Pasó un destello gélido por sus ojos y pensó, —¡Me aseguraré de que reciba lo que se merece cuando volvamos!
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