AWE – Capítulo 569 – EDITADO
Capítulo 569: ¡Detenlo!
—Ah, ¡un verdadero hombre! —Bai Xiaochun quedó nuevamente conmovido por la perseverancia de Zhou Yixing, quien se rehusaba a ceder incluso llegado a este punto. Según Bai Xiaochun, había muy pocos verdaderos hombres como este en el mundo, aparte de él mismo claro.
Era bastante sorprendente encontrar a otro verdadero hombre, pero eso era exactamente lo que ocurría en este momento. Suspiró, y no podía evitar pensar que él y Zhou Yixing en realidad tenían ciertas similitudes.
Con este profundo suspiro, le dijo, —Me duele tener que poner a un verdadero hombre en una situación como esta. Pero ya que respeto tus deseos, haré lo que me pides. Además, apartaré la mirada para no presenciar tu desgracia.
Al fin y al cabo, simplemente no podía soportar ver a un verdadero hombre derramando lágrimas.
—Si puedes soportar lo que ocurrirá ahora, ¡entonces no te haré ninguna pregunta! —Bai Xiaochun apretó los dientes y así le dio un último vistazo a Zhou Yixing, totalmente convencido de que merecía ser llamado un verdadero hombre. Entonces levantó la píldora pulverizada hacia el hocico de la criatura porcina…
Después de consumir ese polvo, la criatura porcina empezó a temblar, mucho más rápido que Zhou Yixing de hecho. Entonces se le pusieron rojos los ojos, y empezó a chillar continuamente, como excitado. Luego empezó a observar sus alrededores.
Zhou Yixing se estremeció al ver esto, y sin importar la fuerza con la que intentara mantener su boca cerrada, no pudo evitar dejar salir su propio alarido.
Lo más aterrador, fue que la criatura porcina se volteó a verlo repentinamente, con una llama y un brillo de locura en sus ojos. Empezó a pisotear sus pezuñas contra el suelo y a chillar con aún más fuerza, un sonido que intensificaba la manera en la que temblaba Zhou Yixing.
De no ser por el hecho de que Bai Xiaochun tenía su mano puesta en la espalda de la criatura porcina para restringirla, ya se hubiera abalanzado…
Debido a la situación tan espeluznante, el alarido de Zhou Yixing estaba repleto de un terror incomparable. Llegado a este punto, estaba degenerando a un horror total, al punto de empezar a perder el control…
Ya podía imaginarse muy claramente lo que ocurriría en los próximos instantes, y sabía que él no duraría mucho…
Mientras tanto, los ojos de Bai Xiaochun se iluminaban con determinación y admiración, a medida que lentamente retiraba su mano de la espalda de la criatura porcina, entonces se volteó y empezó a caminar hacia la entrada de la cueva.
Ahora sí que admiraba a Zhou Yixing, y estaba determinado a mantener su promesa. Tomando en cuenta lo mucho que lo respetaba, si decía que no presenciaría el resultado, entonces definitivamente no lo haría. Suspiró nuevamente, un suspiro que contenía un dolor considerable.
—Realmente no puedo soportar ver llorar a un verdadero hombre… ¿Por qué tenías que obligarme a hacer esto? —Sacudió su cabeza y salió caminando de la cueva. Al hacerlo, escuchó un fuerte chillido de parte de la criatura porcina, y escuchó los miserables alaridos de Zhou Yixing quien intentaba evadir a la criatura.
—¡Discúlpeme Lord Bai! —gritó—. ¡Detenlo! Pregúntame lo que quieras, ¡te diré que lo que necesites saber!! —Zhou Yixing estaba usando la poca energía que tenía para evadir de un lado a otro, plenamente consciente del destino que le aguardaba si la criatura porcina lograba atraparlo. Llegado a este punto, había abandonado completamente cualquier pretensión de verse valiente, y estaba chillando miserablemente.
Bai Xiaochun se detuvo súbitamente en respuesta a sus palabras, y por sus ojos pasó un destello de orgullo. Su rostro se iluminó y volteó a ver a Zhou Yixing quien se movía de un lado a otro.
—¿Aceptas responder mis preguntas?
Zhou Yixing estaba tan aterrado que ya salían lágrimas de sus ojos. Retrocedió torpemente y gritó, —¡Hablaré! Te diré lo que quieras saber. ¡Solo detenlo!
Satisfecho, aunque algo desilusionado, Bai Xiaochun sacudió su cabeza con tristeza al presenciar la perdida de otro verdadero hombre.
—Parece que realmente soy el único verdadero hombre bajo estos Cielos y sobre esta tierra. Ah, lo que sea. —Suspiró, avanzó y sujetó a la criatura porcina, luego se la dio a uno de sus clones para devolverla a la jungla.
Después de que la criatura porcina se fuera, Zhou Yixing se inclinó contra una de las paredes de la cueva y luego colapsó al suelo, estaba jadeando y con el rostro totalmente pálido. Sus ropas empapadas de sudor y viendo fijamente a Bai Xiaochun, sentía como si acabara de evadir una catástrofe absoluta.
En este momento, a sus ojos, Bai Xiaochun ni siquiera se veía humano, sino como la criatura más malvada y cruel en la existencia…
Entonces Bai Xiaochun se agachó frente a Zhou Yixing y dijo de manera apaciguante, con una mirada totalmente sincera en su cara, —¿Ves Zhou Yixing? Nunca tuve malas intenciones. Solo quería hacerte algunas preguntas. Ven, ven, sé un buen chico y dime todas las fórmulas de llamas que conozcas. Empecemos con la de las llamas de un color.
A Zhou Yixing se le abrieron los ojos de par en par.
—E-eso… ¿eso es todo lo que querías preguntarme? —Zhou Yixing casi no podía creer que había escuchado bien.
Bai Xiaochun se puso de pie y respondió enojado, —¡Claro que es todo lo que quería saber! Qué, ¿¡no me digas que retirarás tus palabras!? Esa criatura porcina aún no está muy lejos…
—¡Te diré! ¡¡Claro que te diré!! —Zhou Yixing se quedó viendo al techo de la cueva y se forzó a contener sus lágrimas de frustración y furia. Sentía que se volvería loco, tanto que su corazón palpitaba como loco. Había pensado que este nigromante quería preguntarle alguna información del más alto secreto, jamás hubiera considerado la idea de que solo quería aprender algunas fórmulas de llamas. Prácticamente todos los clanes aristocráticos de nigromantes tenían sus propias fórmulas para todo lo que abarcaba llamas de un color hasta once. Además, esas fórmulas se podían comprar con medicina de almas en cualquiera de las ciudades de los reyes…
Si hubiera sabido que estas serían las preguntas, jamás hubiera intentado aguantar tanto tiempo. Al recordar el dolor que acababa de soportar, sentía como si el mundo entero diera vueltas a su alrededor.
Pero luego, su mente repentinamente se estremeció al comprender que había algo raro con toda la situación. Si este Nigromante Bai provenía de alguno de los clanes de nigromantes, entonces sería imposible que no conociera las fórmulas de varias llamas multicolores. El hecho de que le estuviera preguntando por las fórmulas indicaba que no estaba siendo totalmente sincero con lo que quería.
¡¡Obviamente solo estaba jugando con él!!
Por los ojos de Zhou Yixing pasó un destello, y quedó más y más convencido de que su análisis era el correcto. Observó furiosamente a Bai Xiaochun y consideró resistirse, pero solo pensar en los ardientes ojos de la criatura porcina le estremecía el corazón. Apretó los dientes y empezó con la fórmula para llamas de un color, y así procedió hasta llegar a la llama de catorce colores.
Bai Xiaochun estaba muy entusiasmado y sacó una tablilla de jade para anotarlo todo. Después de que Zhou Yixing terminara, hasta le hizo algunas preguntas detalladas al respecto de todo. Las explicaciones de Zhou Yixing se le hacían satisfactorias, y al final Bai Xiaochun terminó lleno de alegría.
Claro, Zhou Yixing estaba maldiciéndolo por dentro. Todas las fórmulas que acababa de explicar eran genuinas; no se atrevía a darle información falsa. Después de todo, estaba lidiando con un nigromante. Sin embargo, este tipo Bai parecía totalmente absorto en su pequeño acto.
—Joder, ¡este tipo sí que puede aparentar bien! —pensó Zhou Yixing apretando los dientes. La humillación que estaba sufriendo lo tenía hirviendo de furia.
Bai Xiaochun guardó felizmente su tablilla de jade y le hizo algunas preguntas más, cada una convencía cada vez más a Zhou Yixing de que estaban jugando cruelmente con él…
Al fin y al cabo, muchas de estas preguntas le parecían completamente aleatorias y triviales, tanto que Zhou Yixing no podía ni imaginarse por qué se las preguntaban. Su humillación solo seguía incrementando.
Finalmente, Bai Xiaochun preguntó, —Hey, espera un segundo Zhou Yixing. ¿Qué hay de la fórmula para llamas de quince colores? Vamos escúpela.
Dicho esto, se quedó viendo a Zhou Yixing expectante.
Llegado a este punto, Zhou Yixing no pudo soportarlo más. Sus ojos ardían con las llamas de la ira y gritó, —¡Basta de actuar Bai! ¿¡Qué diablos pasa aquí!? ¿¡Esperas que me crea que no sabes que estamos en el territorio de la Ciudad del Fantasma Gigante!? ¿¡De verdad no sabes que el Rey Fantasma Gigante es uno de los cuatro grandes reyes!? ¿¡De verdad no sabes que el portal de teletransportación está en la ciudad!?
—¿¡Acaso esto es algún tipo de juego!? No me puedo creer que me preguntaras que edad tengo o cuantas parejas Daoístas he tenido. ¿¡Cuál es el punto!?
—Eres un nigromante, ¿pero no sabes que solo los grandes clanes tienen fórmulas para las llamas de quince colores? ¡Maldita sea! ¿¡Por cuánto tiempo seguirás burlándote de mí!? —Zhou Yixing estaba tan furioso que casi sollozaba.
Su estallido dejó a Bai Xiaochun un poco avergonzado. Muchas de las cosas que habían preguntado solo eran cosas aleatorias que le daban curiosidad, otras eran completamente estúpidas y absurdas. Al ver lo enojado que estaba Zhou Yixing, Bai Xiaochun se rio y le dio un golpe en la cabeza, lo cual lo dejó inconsciente.
Lo ignoró, caminó a la entrada de la cueva y se quedó allí de pie, viendo solemnemente al vasto territorio que se expandía frete a él.
—Finalmente comprendo cómo están organizadas las fuerzas de las Tierras Desoladas, —murmuró—. Qué raro. ¿Por qué esta información no era clara en la Gran Muralla? Es obvio que muchas de estas cosas no son ningún secreto. Me pregunto si alguien ha eliminado a propósito algunos de los detalles…