AWE – Capítulo 877 – EDITADO

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Capítulo 877: Las Cosas Cambian, Las Personas Permanecen.

Toda la secta estaba muy ajetreada. Se escuchaba el ruido de las conversaciones por el aire, mientras que el Patriarca Corriente Espiritual y los demás expertos poderosos estaban usando técnicas mágicas capaces de arrojar montañas y secar mares para reparar el daño que habían sufrido las cuatro cadenas montañosas que conformaban los cuarteles de la secta.

La División Corriente de Píldoras usaba todos sus poderes para salvar al Baniano del Cielo Monstruoso y también tenían a los discípulos trabajando sin descanso para confeccionar píldoras medicinales.

La División Corriente Profunda se encargaba de reparar la formación de hechizos que protegía la secta, así como los incontables objetos mágicos de los discípulos de la secta que habían recibido daño durante el transcurso de la batalla.

Las Divisiones Corriente de Sangre y Espiritual habían estado a la cabeza en el frente de batalla, por lo que muchos de ellos entraron a meditación aislada para recuperarse. Aquellos que aún estaban en buenas condiciones ayudaban con el trabajo de reparación de la secta.

Cuando Bai Xiaochun se encontró a Song Junwan, esta estaba ocupada administrando los asuntos del Pico Medio. Aunque tenía muchas ganas de pasar tiempo con él, y hablar de varios asuntos del corazón, sus responsabilidades actuales eran más importantes.

Debido al estatus actual de Bai Xiaochun en la secta, en cuanto apareció, los discípulos se le quedaron viendo con fervor y adoración. De hecho, la manera en la que juntaban sus manos en saludo retrasaba las labores de reparación.

Bai Xiaochun saboreó la maravillosa sensación, y se preparó para partir, cuando se dio cuenta de que probablemente debía darles algunas palabras de aliento. Pero antes de poder abrir su boca, Song Junwan lo miró furiosamente y lo espantó.

Se frotó la nariz incómodamente y se fue. Aunque tenía ganas de llevarle la contraria a Song Junwan, tan solo verla le generaba un sentimiento de culpa debido a lo ocurrido en las Tierras Desoladas con la Dama Polvo Rojo. Se le estremecía el corazón con temor de tan solo pensar en lo que podría ocurrir si Song Junwan y Hou Xiaomei lo descubrían.

Y en cuanto a Hou Xiaomei, Li Qinghou le había contado a Bai Xiaochun que tanto ella como Colmillo Fantasma habían sido llevados por El Celestial hacía más de medio año, como guardias especiales de la Isla Alcance Celestial.

Al parecer, la Isla Alcance Celestial reclutaba ocasionalmente a guardias especiales para que sirvieran en la isla.

Para las sectas de la región del Río Alcance Celestial, cualquier cultivador elegido para una posición como esa estaba recibiendo una buena fortuna incomparable. Además, no todos los reclutas iniciales terminarían sirviendo en la isla. Muchos regresaban después de un corto periodo de tiempo. Pero incluso esos siempre recibían una mejora considerable en sus bases de cultivo. Y en cuanto a los que se quedaban a servir, terminaban ganándose un estatus extremadamente alto, y eran tratados con la mayor cortesía incluso por parte de las sectas de la fuente del río.

Bai Xiaochun se sentía un poco incómodo con toda la cosa, aunque no estaba muy seguro de por qué. En primer lugar, según sus cálculos, estaba bastante seguro de que Hou Xiaomei había sido reclutada más o menos durante el tiempo en el que se libró aquella dramática batalla en las Tierras Desoladas.

¿O será que solo lo estoy pensando mucho? —Después de pensarlo un poco, decidió que lo mejor sería usar esto como excusa para ir a ver a Hou Xiaomei.

Mientras pensaba en estas cosas, se encontró casualmente con Shangguan Tianyou.

Este estaba de pie al borde de un acantilado, su rostro contenía dolor y reminiscencia, estaba observando a la distancia con una mirada un poco vacía. Por algún motivo, se veía mayor y más maduro.

Bai Xiaochun estaba un poco sorprendido de ver una expresión como esta en el rostro de Shangguan Tianyou. Después de pensarlo un poco, se acercó y siguió la línea de visión de Shangguan Tianyou, hasta que se percató de algo que parecía ser una cabaña en la jungla que estaba bajo ese acantilado.

Junto a esa cabaña… había una sepultura.

Shangguan Tianyou sostenía con fuerza una tira de tela azul en sus manos. La apretaba tan fuertemente que parecía que jamás soltaría esa tela, ni aunque muriera. Y así estaba allí de pie, murmurando consigo mismo mientras observaba esa tumba distante.

Bai Xiaochun vio de manera pensativa la sepultura, y repentinamente se dio cuenta de que había un viejo amigo al que no había visto desde su llegada a la secta. Entonces se estremeció.

—Esa es la tumba de Xinqi, —dijo suavemente Shangguan Tianyou, su voz sonaba áspera y repleta de amargura. No existían rastros de esa antigua envidia y odio hacia Bai Xiaochun. Esas cosas habían sido borradas con el paso del tiempo, junto a su impulsividad.

—La Hermana Mayor Zhou… —suspiró Bai Xiaochun. Entonces empezó a pensar en lo que recordaba sobre Zhou Xinqi, alguna vez había sido la aprendiz de Li Qinghou, la famosa Hermana Mayor Zhou del Pico Nube Fragante… Bai Xiaochun aún recordaba como él mismo se había lanzado de primero por la oportunidad de ayudarla a cazar al Demonio Ladrón de Pollos hacía tantos años… También recordaba cómo se divertía llamándola, «Sobrina de la Secta Xinqi».

Estas eran memorias que Bai Xiaochun jamás olvidaría. Repentinamente empezó a respirar con pesadez y empezó a temblar. No había nada que pesara más en su corazón, que la caída de un amigo de su propia generación.

Sería una parte eterna de su memoria, pero todo lo que había dicho o hecho alguna vez ya estaba para siempre en el pasado…

Cuando Shangguan Tianyou vio la reacción de Bai Xiaochun, el dolor en sus ojos se volvió más intenso. Shangguan Tianyou no estaba seguro de cuando fue, pero se había enamorado de Zhou Xinqi, y ella de él. Pero incluso después de su muerte, nunca había hablado de sus sentimientos en voz alta.

Hacía diez años, Zhou Xinqi había estado en una misión de la secta, cuando se encontró con algunos miembros de la Corte del Río de la Polaridad. Una batalla surgió y ella terminó muerta. Aunque Shangguan Tianyou vengó su muerte después, no volvió a ser el mismo desde entonces.

Se había vuelto más callado y menos impulsivo. Se esforzó mucho con su cultivo y lenta pero firmemente se convirtió en el cultivador más fuerte de su generación dentro de la Secta Desafiadora del Río.

Y sin embargo… el rostro de Zhou Xinqi estaba siempre en su corazón. Esa tira de tela azul que tenía en su mano había sido un regalo de ella, y era algo que mantendría consigo por toda la eternidad.

Bai Xiaochun permaneció de pie en silencio, observando la tumba de Zhou Xinqi. Después de un largo rato, juntó sus manos y se inclinó profundamente hasta la cintura…

Shangguan Tianyou cerró sus ojos. Después de un momento, los abrió de nuevo y volteó hacia Bai Xiaochun.

—Gracias, Bai Xiaochun… —Dicho esto, se volteó y se fue caminando, se veía profundamente desolado…

Bai Xiaochun se le quedó viendo y luego se quedó de pie un buen rato mirando la tumba de Zhou Xinqi, sentía un gran pesar en su corazón. No podía dejar de pensar en cómo se había visto hacía tantos años.

Repentinamente se dio cuenta de dónde provenían esos cabellos blancos en la cabeza de Li Qinghou; la muerte de una de sus queridas aprendices.

—¿Por Qué…? ¿Por qué el cultivo tiene que ser siempre sobre peleas y matanzas…? —Esta era la misma pregunta que se había estado haciendo desde el primer momento en el que entró al mundo del cultivo.

Después de todo lo que había visto y experimentado, se pensaría que ya habría encontrado una respuesta. Pero… no lo había hecho.

Eventualmente partió, pensando constantemente que aún había muchas cosas que no comprendía. Aunque la secta había logrado una gran victoria, la acompañaban muchas lágrimas. Conforme caminaba, envió su sentido divino para examinar el hogar del que había estado lejos por tanto tiempo.

Una de las primeras personas de las que se percató fue Beihan Lie…

En un lugar remoto de la secta, había un enorme cementerio, dentro del cual estaban enterradas las incontables almas heroicas que habían caído en la batalla… Allí estaba de pie Beihan Lie, frente a una tumba que él mismo había cavado.

La lápida no tenía ningún nombre. Solo había un tallado… De un gran perro negro.

Beihan Lie sostenía una botella de alcohol en la mano. El paso de los años era evidente en su rostro. Los cabellos en su sien ya estaban blancos, y se veía mucho más viejo. El aroma del alcohol lo rodeaba mientras veía la tumba, y pasaban emociones encontradas por su rostro.

Ese gran perro negro había muerto salvándole la vida.

El corazón de Bai Xiaochun se llenó nuevamente de emociones complejas. Se dio cuenta repentinamente de que habían ocurrido muchas cosas de las que no estaba al tanto. Aunque la muerte del perro negro llenó su corazón de dolor, decidió no interrumpir a Beihan Lie. En vez de eso, envió su sentido divino y revisó las incontables tumbas de la zona.

Algunos nombres se le hacían familiares, otros no, pero todos lo estremecieron.

Fue más o menos en este momento, que Gongsun Yun, el hermano de Gongsun Wan’er, se encontró a Bai Xiaochun. Gongsun Yun se veía claramente más viejo que antes. Había alcanzado la Formación del Núcleo, pero solo estaba en la etapa inicial. A estas alturas, ya no era la persona famosa que había sido durante las batallas de elegidos entre las riberas norte y sur de la Secta Corriente Espiritual.

Beihan Lie y Colmillo Fantasma lo habían dejado muy atrás. Pero nunca perdió su dignidad ni su orgullo… por su hermana menor.

Aunque su hermana se había vuelto muy fría y distante después de volver del Abismo de la Espada Caída, y se veía muy distinta, el hecho de que terminara siendo llevada a la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado demostraba lo increíble que era. Lamentablemente, había terminado teletransportada a las Tierras Desoladas, a algún lugar desconocido. Este había sido un duro golpe para Gongsun Yun y una constante fuente de ansiedad.

Gongsun Yun se acercó temblando de nerviosismo, pero se preparó… juntó sus manos y dijo, —P-Patriarca Bai… ya ha vuelto señor. También Song Que y el Maestro Deidad Adivina. Uhm… ¿tiene alguna noticia sobre mi hermana?

Bai Xiaochun permaneció de pie en silencio, y pasaron emociones complejas por sus ojos al ver a Gongsun Yun. Después de vacilar por un momento, decidió no decirle la verdad.

—Wan’er murió en combate en la Gran Muralla… Dio su vida para salvar a un amigo…

Gongsun Yun se quedó de pie tensamente por un buen rato, se formaron lágrimas en sus ojos y poco a poco corrieron por sus mejillas. Aunque había sospechado desde hace mucho que este sería el resultado, aún había mantenido sus esperanzas. Pero ya no… Juntó sus manos, y se fue caminando con lágrimas fluyendo por su rostro.

 


Capítulo regular, Sabado 29-09-2018

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