AWE – Capítulo 930 – EDITADO
Capítulo 930: Hey que tal, Pequeño Fei.
Pasaron tres días volando. La distancia entre el Maestro Nube Relámpago y Bai Xiaochun seguía aumentando. Eventualmente empezaron a aproximarse a los bordes del área desértica.
El humor del Maestro Nube Relámpago solo seguía empeorando cada vez más, y maldecía por dentro constantemente. Su cabello ya estaba tan blanco y su piel tan llena de arrogas, que parecía que había perdido más de sesenta años de longevidad con apenas los últimos tres días.
Tan solo pensar en toda esa longevidad perdida hacía que la demencia del Maestro Nube Relámpago incrementara.
—¡Tres días! ¡Este tipo lleva tres días enteros persiguiéndome! —El Maestro Nube Relámpago tenía el cabello ya arruinado y los ojos completamente inyectados de sangre. Mientras más escapaba, peor era su situación. Por otro lado, las habilidades regenerativas de Bai Xiaochun le permitían seguir esta persecución prolongada como si nada.
El Maestro Nube Relámpago tenía ganas de llorar, pero no le quedaba más opción que seguir corriendo por su vida.
Bai Xiaochun sabía que no sería capaz de alcanzarlo, pero aun así quería meterle aún más miedo al corazón del Maestro Nube Relámpago, y también quería forzarlo a gastar tanta energía como pudiera.
—Lástima que Chen Hetian no viniera. Esta hubiera sido la oportunidad perfecta de desahogarme un poco. —Suspiró y se preparó para salir disparado con otro impulso de velocidad, cuando su expresión cambió súbitamente… Acababa de ver una figura familiar dentro del rango de su sentido divino.
Aparte del Maestro Nube Relámpago y algunos cadáveres, llevaba varios días sin ver a nadie, así que se alegró de inmediato.
Cuando se acercó un poco más, y logró confirmar la identidad de esta persona, se maravilló aún más y hasta cambió de dirección hacia ellos.
Poco después, cinco personas entraron a su campo de visión, los cuales iban avanzando cerca de los bordes del desierto.
Entre esos cinco… ¡estaba Du Lingfei!
Sus cuatro compañeros llevaban las ropas de guardias especiales. Tres de ellos volaban en posiciones defensivas y escaneaban toda el área en busca de señales de peligro. El cuarto, era un joven con un aspecto completamente común y corriente, pero volaba muy cerca de Du Lingfei.
Aunque Bai Xiaochun aún no estaba seguro de sus sentimientos hacia Du Lingfei, encontrarse con compañeros cultivadores después de tantos días solitarios le alegró mucho.
Justo cuando estaba a punto de saludar, el grupo de Du Lingfei se percató de su presencia. El joven cerca de Du Lingfei solo le dio un vistazo y luego apartó la mirada con indiferencia.
Bai Xiaochun puso una sonrisa. La verdad era que ya estaba cansándose de asustar al Maestro Nube Relámpago. Así que extendió su mano derecha y los saludó con entusiasmo.
Du Lingfei se sorprendió mucho. Pero luego parecía haber recordado algo repentinamente y le dirigió una mirada disimulada al joven que tenía al lado.
Bai Xiaochun se dio cuenta de eso, y miró con sorpresa al joven. En cuanto lo evaluó de cerca, le dio una muy mala impresión.
El joven se veía muy apuesto, con cejas como espadas y ojos que brillaban con la intensidad de estrellas. Por las fluctuaciones de su energía, parecía que su base de cultivo se encontraba en el gran círculo del Alma Naciente. Pero de algún modo, se lo veía muy cercano a Du Lingfei.
El que la primera reacción de Du Lingfei fuera darle un vistazo a ese joven hizo que apareciera punzadas en el corazón de Bai Xiaochun, las cuales contuvo con un frío bufido. Después de todo, este joven estaba apenas en la etapa del Alma Naciente, mientras que él era un deva. Ese joven quizás fuera apuesto, pero obvio que no se podía compara a él.
Se sintió con mucha confianza repentinamente y se acercó volando al grupo de Du Lingfei.
—¡Hey Buu! —le dijo en voz alta—. Sabes, este desierto es un lugar muy peligroso. Si quieres cruzarlo, tendrás que tener mucho cuidado. Además, ya he recorrido todo el lugar y no encontré ningún tipo de salida.
Los tres guardias especiales junto a Du Lingfei juntaron sus manos respetuosamente hacia él al verlo acercarse. Después de todo, aunque fueran guardias especiales de la Isla Alcance Celestial, aun así, debían mostrarle su debido respeto a los devas.
Sin embargo, aquel joven que se veía tan cercano a Du Lingfei no tuvo ninguna reacción. Ni siquiera le dirigió la mirada a Bai Xiaochun, sin mencionar juntar sus manos en saludo formal.
Bai Xiaochun no estaba muy contento con él en primer lugar, y esto empeoró al ver el trato que ahora le mostraba este joven.
Pero por temor a que hubiera algún malentendido, decidió revisar para ver si conseguía algo de información, —Buu, ¿quién es este? ¿Tu hermano? Por algún motivo se me hace familiar.
Du Lingfei vaciló por un momento. Volteó inconscientemente a ver al joven, y luego le regresó la mirada a Bai Xiaochun, sacudió su cabeza y respondió, —Solo sigue tu camino Bai Xiaochun. No se sabe a dónde podría estar la salida de esta prueba de fuego. Espero que puedas encontrarla y conseguir todas las recompensas.
Bai Xiaochun quedó un poco sorprendido por el tono tan extraño en la voz de Du Lingfei. Justo cuando estaba a punto de preguntar más, el joven decidió hablar.
—Vámonos, —dijo, y procedió a seguir adelante. Du Lingfei solo dudó un momento y luego decidió seguirlo. Hasta extendió la mano para tocar el brazo del joven y parecía que le explicaba algo en voz baja. Los otros tres guardias especiales se desplegaron en posiciones defensivas y empezaron a moverse con ellos.
La irritación previa de Bai Xiaochun seguía sin disiparse, ¿y ahora Du Lingfei estaba actuando de manera tan cercana con este joven que tenía al frente?
—¡No puedo creer que pase esto justo frente a mis ojos! —pensó. Entonces abandonó cualquier esfuerzo de contenerse. Sentía punzadas aún más fuertes en su corazón y alzó la mirada para pensar por un momento. Entonces su expresión se alegró y siguió rápidamente a ese grupo de cinco.
Apuntó al joven y exclamó, —¡Eeh! ¡Hey ya te recuerdo! Eres… ¿¡eres el Pequeño Fei de la Secta de la Polaridad del Dao del Cielo Estrellado verdad!?
La expresión de Du Lingfei cambió y el joven frunció el ceño mientras volteaba a ver fríamente a Bai Xiaochun.
—¡Sal de aquí Xiaochun! —dijo Du Lingfei—. ¡No es el Pequeño Fei del que hablas!
—¿Eh? Espera, ¿de verdad me confundí? —se acercó rápidamente, y miró al joven cuidadosamente de arriba a abajo. Entonces puso una sonrisa incómoda en la cara y les hizo un gesto como para indicar que siguieran adelante.
—Disculpa, disculpa. Supongo que de verdad te confundí con otra persona…
El joven mantuvo la misma cara inexpresiva y le respondió, —Bueno, si de verdad te confundiste…
Pero antes de poder continuar, Bai Xiaochun se lanzó hacia adelante y le dio una bofetada de lleno en la cabeza del joven.
Fue algo tan rápido y tan inesperado, que ni Du Lingfei ni los tres guardias especiales, ni el joven pudieron siquiera reaccionar.
El movimiento de Bai Xiaochun fue rápido y con destreza, como si ya tuviera mucha práctica haciendo ese tipo de cosas, lo que era cierto, dado el número de veces que le había dado bofetadas así a un semidiós. Justo cuando se escuchó fuertemente el sonido de esa bofetada, todos voltearon a verlo asombrados.
Du Lingfei quedó boquiabierta y el joven que acababa de ser interrumpido en medio de su frase se quedó viendo a Bai Xiaochun con una mirada atónita. Jamás se le hubiera siquiera pasado por la cabeza que Bai Xiaochun haría algo así, ni que podría hacerlo con tanta destreza.
Para este joven, era un conjunto de circunstancias únicas. Su velocidad de reacción estaba más lenta de lo normal, por lo que esa bofetada le dio de lleno a la perfección…
—¡Jajaja! ¿Todavía vas a pretender que no eres el Pequeño Fei? ¡Bajo cualquier circunstancia podría reconocer la sensación de darte una bofetada en cualquier! ¡Soy yo Pequeño Fei! ¡Xiaochun! Somos buenos amigos, ¿¡recuerdas!? —Aunque Bai Xiaochun mantuvo la expresión encantada en su cara, por dentro estaba impactado. Aunque su bofetada había asestado de lleno como esperaba, jamás se hubiera imaginado… que le dolería tanto la mano.
—Este tipo no puede ser un cultivador en el Alma Naciente, —pensó—. ¿¡Y de qué diablos está hecha su cabeza!?
A estas alturas, el joven estaba empezando a quedarse sin aliento y miraba a Bai Xiaochun con una frialdad gélida. También parecía estar empezando a aparecer una presión impresionante que no podía controlar.
Du Lingfei palideció por completo. Sujetó al joven por el brazo y empezó a alejarlo.
—¿¡Qué crees que haces Bai Xiaochun!? —le dijo—. ¿Por qué estás siendo tan grosero? ¡Ya te dijo que no es el Pequeño Fei! ¡Lo estás confundiendo con alguien más! ¡Sal de aquí! —Le parpadeó como intentando indicarle algo y luego se llevó al joven.
Bai Xiaochun podía ver que había algo muy raro, y estaba empezando a llegar a una conclusión en su mente…
—Uh… supongo que de verdad te confundí con alguien más. ¡Ah! ¡Mis disculpas! De verdad que te confundí, supongo… —Mientras se volteaba, le dio un vistazo de reojo al joven, y su corazón se estremeció repentinamente al recordar lo que sintió en su mano cuando le dio la bofetada. Su cabeza se sentía aún más dura que la del Rey Fantasma Gigante…
Capítulo regular, Martes 23-10-2018
tunovelaligeras.com