Dungeon Defense Volumen 4 – Capítulo 1
Capítulo 1: La Temporada que no es Mía
El Rey de los Campesinos, Dantalian. Rango 71º.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 3.
Llanuras de Bruno, Ejercito de la Alianza Creciente.
El par de perros que vi ayer, hoy también estaban apareándose.
En el medio de las llanuras. Mientras convertía forzadamente a esos humanos de allá y los demonios de aquí en su audiencia, estaban reproduciéndose en frente de un ejército enorme que no era menor a doscientos mil. Los soldados les lanzaban piedras y reían. Aunque humanos y demonios estaban riéndose, ambos estaban demasiado lejos como para poder ser capaces de golpear a los canes, por eso, dentro del campo que no podía ser tocado, ese par de animales estaban emparejándose libremente.
– ¡No lancen piedras!
– ¡Compórtense, canallas! Los Dioses los están observando.
Los oficiales no encargados golpeaban los culos de los soldados. Les estaban advirtiendo que no molestaran a los perros. Decían que era algo imprudente. Para mí, era vago si los soldados, quienes lanzaban piedras a los canes cuando la guerra estaba por comenzar, eran los imprudentes; o los oficiales, quienes se salían de curso para reprender a los soldados, eran los verdaderos imprudentes. No lancen piedras… dejen de lanzarlas… los sonidos de las rocas siendo tiradas y de los regaños resonaban todo el camino hasta los campos distantes, y se esparcían más allá, extendiendo lentamente el tiempo del campo.
Farnesio murmuró sinceramente:
— Se retrasan. ¿Dijo que era la Princesa Imperial Elizabeth?
— Así es. Aunque esperé que viniese ella directamente.
Nosotros dos, maestro y sirvienta, estábamos uno al lado del otro, mirando el campamento del ejército humano al otro lado del llano.
El área de negociación donde la Princesa Imperial y yo jugamos GO esta mañana había sido quemada completamente. La tienda quedó convertida en escombros y estaba tendida en el centro del campo. El Príncipe de la Corona del Imperio y los descendientes del Margrave probablemente estaban muertos bajo esos restos. Aunque éramos incapaces de ver los cadáveres desde aquí, los cuervos ocasionalmente descendían y desaparecían entre las ruinas. Dibujé en mi mente la imagen de los cuerpos rasgando y comiéndose el área facial desnuda del Príncipe de la Corona, cuyo rostro había sido desollado. La carne que fue seriamente cortada y cocida hasta achicharrarse probablemente encajaba con el gusto de los cuervos.
Nuestro discurso había terminado. Ahora era el turno de la Princesa Elizabeth para dar el de ella. Debido al hecho de que aún no se había mostrado, los soldados pasaban su tiempo molestando a los perros apareados.
De momentos, los soldados del ejército demoníaco abucheaban el retraso de la representante del ejercito humano gritando “buu… sal de una vez, ¿qué estás haciendo? ¿A caso ha huido porque tiene miedo…?”. A pesar de eso, la Princesa Imperial seguía sin revelarse. Lado a lado, los canes apareándose, los cuervos comiendo cadáveres, y los soldados que estaban aquí por motivos de guerra parecían estar relajados.
— Farnesio, ¿crees en Dios?
— Los Dioses no ayudaron a esta damisela ni siquiera cuando su vida fue una pena. Sea Dios o el Diablo, si no prestan ayuda a esta damisela, entonces, ¿por qué habría de preocuparse? Esta damisela no tensa sus nervios por cosas innecesarias.
Farnesio parecía ser así.
— ¿Qué hay de usted, Milord? ¿Cree en Dios?
— Por su puesto. Es difícil encontrar alguien que sea tan devoto como yo.
— Veo que su ridiculez hoy es amarga, Milord.
— Te veré luego que el discurso termine.
— ¿Por qué razón tiene que ver a esta damisela luego, Milord? Esta damisela se encuentra ante sus ojos en este mismo instante. Observe la belleza de esta damisela tanto como desee y hasta que se canse de hacerlo. Oh, ahora que esta damisela lo piensa, ¿acaso usted no era un eunuco que era incapaz de “despertar” cuando miraba a otra mujer además de Lady Lapis? Lord, esta damisela se disculpa. Ella no ha considerado su impotencia. Debido a la ignorancia sobre la situación de su mitad inferior, ella no puede ser tratada como su verdadero sujeto leal.
— Esta mocosa…
Ella está bastante alegre porque terminó de dar su discurso.
Claro, en la posición de Farnesio, ella debería estar llena de júbilo. Incluso si actuó luego de haberse convertido en mi marioneta, finalmente fue capaz de soltar su nombre en el mundo. Probablemente ella quede registrada en la historia como la revolucionaria del siglo. A diferencia de mí y de Lapis, quienes perseguimos la autoridad absoluta, Farnesio busca la reputación, y este día era su espléndido aniversario.
Parecida a una chica que está contenta por haber recibido un obsequio.
Esta chica conocida como Laura De Farnesio estaba sintiéndose completamente complacida.
A pesar del hecho de que condujo a la humanidad a una masacre sin fin.
— El discurso de esta damisela fue perfecto –dijo Farnesio–. Para ser exactos, sería correcto decir que fue una presentación lograda a través de la cooperación entre usted y esta damisela, Milord. A partir de ahora, el continente será dividido en dos rangos y el campo será cubierto con cadáveres y teñido de sangre. A pesar de eso, ¿sigue preocupado por la mujer conocida como Elizabeth, Milord? Honestamente hablando, esta damisela no tiene miedo.
—………
Miré el llano esparcido ante nosotros. No había necesidad de dar alguna respuesta. Incluso si ella no estaba consciente ahora, muy pronto será capaz de verlo por su cuenta, y lo comprenderá una vez que lo haya presenciado. Aunque había amuchas personas en este mundo que eran incapaces de comprender algo a pesar del haberlo visto con sus propios ojos, Farnesio era mi mayor estudiante. Ella será capaz de comprenderlo muy bien, y sin ayuda de nadie.
El viento sopló por el campo. Woosh… Debido a la lluvia repentina que cayó esta mañana, nuestra visión no llegaba muy lejos y éramos forzados a parpadear en un área cercana. Todo estaba cerca. Las ásperas palmas de los oficiales no encargados que golpeaban a los soldados estaban cercas; los jadeos de los perros que estaban apareándose estaban cerca; y la banderas enemigas batiéndose violentamente al otro lado del campo estaban cerca. Wooosh… El viento sopló por un momento, y el campo que quedó en silencio luego de esas tonterías fue barrido. Pude notar que algo se estaba acercando.
— Aquí está.
— ¿A quién se refiere, Milord?
— Mira bien. Esa es tu peor enemiga.
Farnesio inclinó su cabeza y se volvió hacia el lugar donde yo estaba mirando. Fue en el instante en el volvió su mirada completamente. El discurso de Elizabeth comenzó como si fuese una ráfaga de viento que soplaba desde el otro lado del campo hasta llegar aquí.
– Soldados de diversas naciones, no se dejen engañar por los dulces susurros del diablo.
Como si cientos de miles de soldados estuviesen siendo guiados por el viento, su mirada fue hacia la chica. Éramos incapaces de ver a la Princesa Imperial, pues se encontraba muy lejos, sin embargo, solo su voz se sentía infinitamente cerca.
– Ellos son monstruos y demonios. ¿Acaso ustedes no han perdido a sus padres, amigos y camaradasante los viles colmillos de esos monstruos? Observen. Para alguien que usa la piel de los humanos,esa chica se encuentra entre esos monstruos. Me refiero a aquella que vive junto a los demonioscomo si fuese parte de ellos. Ciertamente, ella es una más de ellos.
Saqué un telescopio portátil de mi abrigo y observé en la distancia. Mi visión se movió entre los estandartes y las banderas. Como si aún fuese incapaz de ver donde se encontraba la Princesa Imperial Elizabeth, estimé cuidadosamente su ubicación guiándome por el sonido de su voz, la cual se sentía como si estuviese siendo susurrada directamente en mi oído.
– El diablo habló. Ellos clamaron que hemos matado a nuestra propia gente. ¿Dónde puedenencontrar una mentira tan grande como esa? El diablo declaró que ustedes están de su lado, y queellos son sus aliados. ¿Dónde serían capaces ustedes de encontrar una mentira tan colosal comoesa?
– Esto es algo que todos deberían preguntarse. Hace 400 años, ¿quiénes fueron los que arriesgaronsus vidas con el fin de proteger el continente? Hace 300 años, ¿quiénes fueron los que abandonaronsus vidas para proteger la humanidad?
– Hace 250 años, ¿quiénes fueron los que oscilaron sus espadas debajo de los muros blancos hastaque el último hombre quedara de pie? Hace 200 años, ¿quiénes fueron los que cargaron hacia losmonstruos en las Llanuras de Ulm?
– Y en este día, con el fin de luchar contra cientos de miles de monstruos una vez más, hay personasque ha dejado todo a un lado por su familia, por sus hijos e hijas, y por los Dioses. ¡Esto es algo quedeberían preguntarse! ¡¿Quiénes son esas personas?
– Así es. Esas personas son ustedes.
– Hace 400, 300, 200 años atrás, incluso ahora mismo, los que entregan sus vidas con el fin deproteger el continente son ustedes, ¡solamente ustedes!
Eso fue lo que declaró Elizabeth. Ella no desperdició ningún aliento. Pues no hubo ruido innecesario, se sentía como si su voz fuese una melodía que se estuviese intensificando lentamente. Los soldados humanos fueron absorbidos por el tono y se encontraban mirando al frente, en un único punto. Con mi telescopio, seguí sus miradas. Ella me estaba llamando.
– Oh, orgullosos oficiales y hombres de muchas naciones; los que siempre fueron masacrados poresos monstruos fueron ustedes, las personas. Los lugares donde esos monstruos siempresaqueaban eran los campos cultivados por ustedes, las personas. Como a aquellos que esosmonstruos siempre pisotearon fueron nuestros padres y madres, cada vez que intentamos vivirpacíficamente, esos monstruos destrozan cruelmente nuestras vidas.
– Ahora el diablo les habla a ustedes. Declaran que ellos nunca han amenazado a las personas. Yoles pregunto, ¿eso es cierto?
Los alrededores quedaron en silencio.
La atmosfera que fue calentada por el dialogo dado por Farnesio ya se había calmado. Las fuerzas enemigas que Farnesio había separado entre campesinos y nobles una vez más fueron unificadas por Elizabeth, y la Princesa Imperial comenzó a llamar a cada ejército que estaba reunido allí.
– Beocios. Recuerdo que hace 400 años, en las Llanuras Rocosas de Áulide, ustedes protegierondesesperadamente una de las líneas defensivas de la humanidad a costa de sus propias vidas,combatiendo contra treinta mil monstruos durante más de tres días. El gran príncipe que los lideró,Peneleo, descansa debajo de la colina junto a sus camaradas.
– Tribu de Minias. Recuerdo que hace 300 años, en la región de doves, Tisbe, aunque un monstruodel inframundo estaba acercándose, ustedes fueron capaces de proteger su ciudad consimplemente 400 hombres. Independientemente de la autoridad de la ciudad, los aristócratas,ciudadanos y esclavos se unieron y lucharon juntos. La humanidad nunca olvidará su lucha.
– ¡Gente de Aspledón, ¿quién podrá olvidar la batalla legendaria en la que todos participaron hace150 años?!
Al decir esa línea, un pequeño grupo celebró. La tribu conocida Aspledón había dado su ferviente respuesta.
– ¡Hurra por Aspledón! ¡Hurra por Aspledón!
Fue a partir de ese momento. El nombramiento de Elizabeth ya no era una simple llamada de participación, sino que era un eco masivo que sacudía a todo el ejército humano. Cada vez que la Princesa Imperial llamaba a una tribu o ciudad, los soldados que fueron desplegados de esos lugares sacudían sus banderas con fiereza y celebraban.
– Locrianos. ¡La gente que vivió mientras cultivaba el agua del honorable Río Cefiso! Recuerdo quehace 200 años, ustedes decapitaron a no menos de 2 dragones en Eubea. ¡Incluso las Diosas de losCielos debieron haber quedado conmovidas por su logro!
– ¡Lócrida! ¡Lócrida! ¡Lócrida!
Thud… Thud…
Los soldados de un único ejército comenzaron a golpear las bases de sus lanzas contra el suelo. Todos gritaban mientras mantenían orgullo hacia su tierra. Probablemente eso no les había sido ordenado, pero los tamborileros levantaron sus baquetas y comenzaron a tocar fuertemente sus tambores, los cuales estaban hechos de cuero. Bang… Bang… Mientras la tierra temblaba gracias a los rugidos, el aire se sacudía con los tambores. Entre las sacudidas y los temblores, la voz de Elizabeth fue liberada.
– ¡Gente de Abante! ¡Gente de Alfeo! Su gloriosa batalla aún está grabada en cada muro de piedra desu fortaleza. Cuando yo tenía seis años de edad, mientras acariciaba mi mano infinitamente jovensobre los nombres tallados en esos muros, tomé una decisión: juré que recordaría los nombres de loshombres valientes que estaban escritos en esos muros, lo haría por siempre. Por eso, nombraré a susancestros: Adrasto, Menesteo, Elefénor, Estira, Opus, Escarfia, Augías, Tarfe…
Ella realmente había memorizado todos los nombres y los fue pronunciando uno a uno. Su voz lentamente se hacía cada vez más fuerte. El temblor y la sacudida de los soldados seguían a la voz y se elevaban abruptamente.
Una vez que el número de nombres que dijo alcanzó los 20, los soldados celebraron. Una vez el número ascendió a 30, los soldados lanzaron sus sombreros. Y una vez que el número de nombres que pronunciaba finalmente superó los 50, todo el ejército humano se volvió uno y gritó fuertemente.
Ahh.
– ¡Oh, humanidad!
Oh, hermosa Elizabeth.
Una pieza a la vez, unificaste a la humanidad que yo había hecho pedacitos. Si mi discurso fue afilado y pudo cortarlos, entonces tú aplicaste pegamento a cada lado roto y gentilmente los fuiste uniendo. Aunque he incitado su ira y odio, Elizabeth los lideraba usando el orgullo de sus tierras y con la ilusión de que la humanidad era una.
Nadie quería llamarse a sí mismos campesinos. Sin importar quien fuese, la gente quería creer que solo eran humanos. Antes de ser tratados como campesinos, ellos querían que los tratasen como humanos. Antes de discutir la jerarquía, ellos preferían sus hogares, y antes de saltar a la división, ellos amaban la armonía.
Elizabeth sabía eso.
Ella conocía el hecho de que el amor podía ser instigado tan fácilmente como el odio.
– Todos ustedes, quienes fueron llamados por miles de nombres en el ayer, están aquí hoy comoHabsburgo, Francia, Bretaña, Batavia, Teutón, Castilla, Cerdeña, Anatolia, Moscú, Kalmar, y Bernicia.Sin embargo, sabemos algo. Sabemos que originalmente éramos uno.
– A veces, la humanidad se desunía. A veces, la humanidad se despreciaba. Sin embargo,independientemente de todo eso, éramos uno. Cada vez que esos monstruos asaltaban nuestrasamadas tierras y masacraban a nuestras familias y camaradas, siempre nos uníamos y luchábamosjuntos.
– El odio y el desprecio no eran capaces de detenernos. Incluso los fuertes incisivos de los monstruos eran incapaces de separarnos. Así era, y simplemente porque éramos humanos. Esporque nacimos como humanos, y hasta nuestros últimos días, estaremos más que agradecidos dedesear morir como humanos.
– Ya que nuestra lucha no era hacia la humanidad.
– Nuestra lucha era simplemente por el bien de la humanidad.
Finalmente, mi telescopio descubrió a Elizabeth. Era como si la Princesa Imperial de cabello plateado estuviese mirando en esta dirección desde el principio, ya que se sentía que nuestros ojos se encontraban a través de esta vasta distancia.
Elizabeth desenvainó su espada y la levantó. Era una espada plateada. Un único rayo de luz hizo su camino a través de la brecha entre las oscuras nubes e hizo que el arma de la Princesa Imperial emitiera un brillo plateado. Cada vez que Elizabeth gritaba, los soldados respondían con un: “Es cierto”.
– Hoy, en este día, la humanidad nuevamente ha alcanzado un momento donde todos se hanconvertido en un único grupo. Más que antes, esos monstruos son más fuertes y más malicioso. Ellossaben que solo pueden ganar si estamos divididos. Todos debieron haber escuchado sus falsossusurros. Pero ¿cómo se puede olvidar el hecho de que la humanidad siempre ha sido una?
– ¡Es cierto! ¡Es cierto!
– Por cientos de años, esos monstruos colocaron considerables esfuerzos para separarnos. ¡Perorecordamos el hecho de que la humanidad siempre ha sido una!
– ¡Es cierto! ¡Es cierto!
– Hoy, ellos nuevamente están tratando de separarnos. ¡Sin embargo, sabemos que, en este día, lahumanidad es una sola! ¡Como nuestros ancestros lo hicieron antes, como nosotros lo estamoshaciendo hoy, y como nuestros descendientes lo harán el día de mañana, los humanos seguiránexistiendo como una única humanidad!
– ¡Es cierto! ¡Es cierto!
Elizabeth colocó su espada contra su mano y se cortó la palma. Los vendajes se rompieron y sangre color carmesí comenzó a fluir. Ella apretó el puño y gritó:
– Yo, Elizabeth von Habsburgo, por la presente declaro: que siempre me mantendré en las líneasdelanteras a través de la guerra defensiva, la cual se desarrollará a partir de hoy. Cada vez quedeseen arrodillarse ante la crueldad de esos monstruos, yo estaré justo detrás de ustedes apoyandosus espaldas. Cada vez que estén mirando al frente en desesperación, debido a la crueldad de losmonstruos esos, yo estaré de pie allí.
Elizabeth abrió su puño. La sangre que estaba reunida en su palma se esparció al instante y voló por el aire. Como si trataran de reponer cada gota de sangre caída, los soldados gritaron. Finalmente, ignorando sus hogares, sus rugidos se mezclaron caóticamente y no pudieron entenderse más.

– Hoy, algunos morirán y otros sobrevivirán. Aquí, en este lugar, la sangre de la humanidad seráingerida avaramente por las Llanuras de Bruno. ¡Que así sea. Dejen que este lugar tome tanta sangrecomo desee! ¡Si nuestra sed es saciada al hacer eso, entonces que así sea. Ya que hoy será el cruelcarnaval de la humanidad.
– ¡Hombres y oficiales de varias naciones! ¡Personas, descendientes de sus orgullosos ancestros! ¡Ami lado, ustedes les probarán a esos viles monstruos una vez más que seguimos siendo humanos,¿ah?!
– ¡Si!
– ¡¿Han terminado de fortalecer su determinación de permanecer en la historia de la sangre una vezmás?!
– ¡Sí!
El horizonte fue sacudido por los rugidos. Las banderas eran ondeadas. Los tamborileros continuaban golpeando el cuero enérgicamente. Como un trueno que no tiene ritmo ni tiempo, el ruedo hecho por ejército humano de cientos de miles de soldados sacudió la tierra y también el cielo.
– ¡Por la guerra!
– ¡Por la guerra!
Poco después, los soldados cantaron “por la guerra” tres o cuatro veces más. Elizabeth fue capaz de lavar el veneno conocido como lucha de clases, el cual propagué a través de su ejército. Al final, parecía que algo como el derrumbamiento de su espíritu de batalla hoy no sucedería. Esplendido. Ciertamente, eso era digno de la chica a la que yo había reconocido como la formidable enemiga de toda mi vida.
—……………
Farnesio estaba en silencio a mi lado. La placentera y frívola atmosfera que ella obtuvo inmediatamente después de terminar su discurso había desaparecido sin dejar rastro. Ahora simplemente se encontraba mirando duramente la imagen del ejército humano celebrando. Recuerdo haber escuchado en algún lugar que la temperatura de la mirada de uno era la misma de su corazón. Si ese era el caso, entonces, al final, el corazón de Farnesio probablemente era tan helado como el invierno. En eso le acaricié la cabeza.
— ¿Qué sucede? ¿Aún no estás preocupada?
—…durante dos meses, esta damisela había preparado el discurso de hoy. Si incluye el tiempo que Lady Lapis invirtió para enseñarme, entonces el tiempo no es menor a un año. Ese discurso, esta damisela, y su ataque, Milord.
— Ya veo.
Asentí.
La Princesa Imperial derrumbando nuestro golpe en solo 10 minutos. Probablemente ella pensó en las contramedidas después de escuchar nuestro discurso. Ella planificó un discurso en su cabeza sin ningún tipo de preparación anterior.
— Farnesio, la chica a la que tú y yo debemos enfrentar desde ahora, es así: un monstruo. Si somos incapaces de quitarle la vida, entonces, ella nos quitará la nuestra a cambio. Como resultado, el héroe que dejará su nombre grabado en la historia será ella. A lo mejor, la chica conocida como Farnesio sea recordada como una general derrotada y una revolucionara fracasada.
Sin emoción en su rostro, Farnesio se mordió el labio inferior.
—…Elizabeth. Elizabeth Atanaxia Evatriae von Habsgurgo.
Farnesio pronunció, detalladamente, el nombre de la mujer que se convertiría en su peor enemiga. Su voz sonó sanguinaria. Parecía a la forma en la que lo había pronunciado, era como si tratase de cortar con detalle el cuerpo de la Princesa Imperial.
— No puedo perdonarla. Quien se convertirá en la dueña de esta era no es otra más que esta damisela. Por ese único propósito, esta damisela se convirtió en su vasalla, Milord. ¿Cómo es posible que esta damisela deje tranquila a ese tipo de chica cuando está tratando de obstruirle las ambiciones?
— Hmm.
Me sentía complacido por el instinto asesino de esta chica. Es cierto. Quería ese tipo de reacción. Como quería ese tipo de respuesta, deseché a los demás héroes del futuro y elegí a Laura De Farnesio.
Sin importar cuan radiante fuese la oposición, yo necesitaba esa arrogancia que pudiese considerar algo como una interferencia solo por la única razón de que esa irradiación estaba bloqueándole el camino.
Una crueldad que no vacilaba en lo más mínimo cuando estaba ante el pretencioso pretexto de proteger a la humanidad, una personalidad que era capaz de asesinar las cosas que debían ser acabadas en silencio, y si la oposición no podía ser exterminada, entonces alguien que pudiese hacerlo por matar lo que sea era posible.
Como Farnesio era una chica cruel y arrogante, la Princesa Imperial, Elizabeth, no era nada más que una invitada no-grata que estaba interfiriendo con su pacífico y entretenido tiempo. Farnesio era una psicópata. Por eso es que la elegí a ella por encima de los demás…
Había mucha gente que podría decir que era solitario cuando el viento soplaba. Había numerosas personas que se irían tras decir que tienen que ir a algún lugar cada vez que el viento sopla. Sin embargo, niña, que eres tan adorable como mi hermanita, ya que el viento ha soplado, tu y yo somos personas que exigimos que las banderas sean izadas. Incluso si Elizabeth fuese una tormenta parecida a una calamidad, para nosotros, eso no era más que una señal para levantar nuestros estandartes.
— Milord.
Farnesio me miró. Un débil tono de odio podía verse en las pupilas de esta niña que raramente mostraba emociones. Casi se sentía como si ella fuese una chica cuyo campo de juego fue invadido y estaba molestando a su padre por ello.
— Esta damisela matará a esa mujer. Por favor, permítale hacer eso.
— Aun no.
Sacudí mi cabeza. Farnesio frunció el ceño.
— ¿Por qué no? ¿Acaso usted no sacó a esta damisela del mercado esclavista con el fin de matar a esta cualquiera? Usted tenía razón. Esta damisela lo comprende todo muy bien ahora. Ya es capaz de entender que una mujer como esa no puede ser asesinada por cualquiera. Sin embargo, si se trata de esta damisela, entonces si podría ser capaz de darle muerte.
— Se paciente. El tiempo aun no llega.
Lentamente persuadí a mi mejor alumna. Aunque las cortinas del show se habían levantado y la obra teatral había empezado, aún quedaban muchas crisis por superar. Con el fin de matar a Macbeth, uno debe llegar primero al cuarto acto.
— Aunque tomar la vida de un único individuo es una tarea pequeña, es algo que debo hacer personalmente. Hay miles de humanos que debemos matar, decenas de miles. ¿Cómo esperas acabar con Elizabeth cuando se encuentra rodeada de tanta gente a la que debemos matar?
— Sus palabras son demasiado ambiguas, Milord. Por favor, explíquele el verdadero significado a esta damisela.
— Estoy diciendo que es difícil enfrentar al oponente al frente mientras se deja a un lado al enemigo que está en la retaguardia –sonreí–. Tenemos una alianza con la Facción de las Llanuras de Barbatos, pero esa relación está estrictamente limitada a una donde simplemente usamos al otro. Solo porque el beneficio es firme, no significa que incluso la confianza lo sea. Más que eso, la cabeza que está liderando la facción más grande en el continente demoniaco, la Facción Montañosa, es Paimon. Esa tipa es hostil hacia nosotros.
Farnesio entrecerró los ojos.
— Esta damisela lo entiende. Parece que primero debemos deshacernos de las cosas problemáticas que hay en la retaguardia. Ya que probablemente tengamos un dolor de estómago si nos llenamos de codicia, sería mejor destrozar todo un bocado a la vez.
— Bingo. Así es como un león caza a un ciervo.
Tiré ligeramente de la mejilla de Farnesio. Ese era un contacto físico que contenía el significado del elogio. Aunque Farnesio odiaba eso y gruñía.
— Uuhh. ¿Por quién planea ir primero?
— Paimon.
Respondí de inmediato.
Al fin y al cabo, Paimon y yo teníamos una relación asquerosa. Desde un principio, cuando yo apunté por la cura de la enfermedad y logré acumular una gran riqueza, Paimon se mantuvo vigilándome. Quizá debería decir que ella me vigilaba en exceso. Ella tenía mucha hostilidad acumulada para con un peligroso hijo de puta como yo, después de todo. Hasta este día, no puedo recordar haber dejado ir a una sola persona que se haya atrevido a entorpecer mi vida.
Afortunadamente, el obsequio que la Princesa Imperial Elizabeth me había dado descansaba en el bolsillo de mi abrigo. Un reloj de bolsillo. Un Artefacto Memory Play. Dicho objeto contenía la escena donde yo había quemado un mercado esclavista con el fin de buscar a Farnesio.
Originalmente, Humbaba fue quien grabó todo con este objeto, y ella se lo vendió a Paimon. Dicho artilugio se encontraba en manos de la Princesa Imperial Elizabeth. Lo que significaba que pasó de Humbaba a Paimon, y de Paimon a Elizabeth. ¿Eso que significaba…?
La respuesta era muy simple.
— Paimon vendió información sobre mí al Imperio.
—………………
— Ella probablemente le informó al Imperio que yo fui el verdadero culpable detrás de esta guerra secreta. Ella transmitió mi información personal mientras la poseía. Más que eso, de todas las personas, tuvo que ser a la Princesa Elizabeth… Una traidora deshonesta.
Sonreí ligeramente.
— ¿A ella la llamaban la puta que vendería su cuerpo a los traficantes? Las palabras de Barbatos eran correctas. Con el fin de detenerme, Paimon, esa mujer, no solo vendió su cuerpo sino también su alma. Ahora es su turno de pagar un drástico precio.
Sin duda alguna, he hecho lo que he podido. Paimon, incluso si tu lado era el que atacó primero, te trate con cortesía. Sin embargo, no solo interferiste en lo único que hice, sino que tu acto de traición ha sido revelado también. Has cruzado los límites.
Antes, ya que el área detrás de nosotros estaba un poco ruidosa, bajé de la cima. Descubrí que Paimon y Barbatos estaban discutiendo. No tenía idea de lo que estaba sucediendo, pero Paimon me señaló y declaró: “ese hombre a partir de ahora me pertenece”. Debido a eso, hubo una pequeña conmoción…
Paimon probablemente comprendió que su traición había sido revelada. No estoy seguro de cómo lo logró, pero es bien sabido que ella posee una sofocante red de información. Ella sabía que estaba en peligro ya que sus acciones fueron reveladas. Por esa razón ella sintió la necesidad de tratar de ganar puntos conmigo al decir: “únete a mi facción”.
Que gracioso.
Es demasiado tarde, Paimon.
Si estabas asustada de que tu traición fuese descubierta, entonces no debiste haberla cometido en primer lugar. Si ya llevaste a cabo tu acto traidor, entonces debiste haber hecho todo lo posible para no permitirme descubrirlo hasta el final. Si fueses la primera, entonces habrías sido una persona amable; y si fueses la última, entonces habrías sido sensible. Sin embargo, no fuiste ninguna de las dos. Fuiste hostil e idiota. No soy tan tonto como para dejar ir una presa así…
Farnesio habló en voz baja:
— Milord, esta damisela es su espada. Ella solo será oscilada en los lugares que usted ordene. Sin embargo, ¿eso está bien? Hay enemigos al frente y una traidora en nuestra retaguardia. Aunque la gente dice que uno debe castigar al traidor antes de enfrentar al enemigo, parecido a ese razonamiento, una lógica donde uno debe enfrentar a las fuerzas enemigas antes de castigar al traidor, también está establecida. Esta es una situación formidable.
Asentí con mi cabeza. Ese era un muy buen punto. De hecho, fue bastante valioso que Lapis y yo invirtiéramos nuestro tiempo en enseñar personalmente a esta niña. Dicen que un gorrión cerca de un grupo puede cantar la premisa, ese parece ser el caso.
— Está bien. Tengo algo en mente con respecto a eso. ¿No estamos actualmente como aliados de Barbatos? Incluso para ella, Paimon en una rival político muy fastidiosa. Si damos motivos para purgar a Paimon, Barbatos obviamente se abalanzará sin emitir queja alguna.
— Mm, es cierto.
— Lapis ya debe haber comenzado a mover lentamente la pieza de ajedrez necesaria por ahora… De cualquier forma, Farnesio, hasta que nos encarguemos del traidor, no te enfrentes a Elizabeth sin pensarlo. Incluso si te encuentras con ella por casualidad en las líneas delanteras, evítala de manera pacífica. ¿Me entiendes? Absolutamente, no luches con ella. Esta es una orden absoluta.
—…………
— ¿Oh? Miren. Veo que no hay respuesta. ¿Ya vas a comenzar a desobedecer mis órdenes solo porque diste muy bien tu discurso? Si se te ha dado una orden, entonces deberías reconocerla. ¿Por qué estás tan arrogante?
—…lo entiendo, Milord. Lo escuché muy bien.
Farnesio replicó. Parecía que ella quería matar considerablemente a la Princesa Imperial Elizabeth. Yo no podía evitar reírme. Que niña tan linda.
Claro, no era algo que yo no fuese capaz de entender. Antes de caer en este mundo, consideré a mi padre como mi archienemigo y muchas veces deseé poder tomar su vida. Con mis dedos índice y pulgar, agarré la mejilla de Farnesio y tiré de ella.
— Shhh, esta cosa repulsiva. Vivo por ti, solo por ti.
—……ugh, ugh.
Farnesio torció sus brazos.
— Suélteme, Milord. Generalmente, usted toca el cuerpo de esta damisela sin pensarlo mucho. Por favor, compórtese un poco cuando interactúe con una dama.
— Puedes hablar sobre ser una dama una vez que te hayas convertido en una. Al final, consideraré cambiar mi actitud hacia ti una vez que te crezcan los pechos.
— Si va a objetar sobre pechos, entonces no hay mucha diferencia entre Lady Lapis y esta dama, ¿o sí?
— Lapis es una excepción.
Rechacé su argumento de buena forma.
— Independientemente de la situación, Lapis tiene la autoridad de adquirir una excepción especial. Si tienes alguna queja, entonces ve y vuélvete tan hermosa e inteligente como Lapis, trozo de chicle. Claro, incluso si pasan cien años, probablemente te sea imposible lograr tal cosa.
— Usted realmente favorece a Lady Lapis…
— ¿Acaso no es obvio cuando ella es la única persona que tiene el mismo corazón que yo?
Lapis es mi amor.
Lapis es mi sol.
Sin importar lo que los demás digan, esta es una verdad evidente que estaba tan clara como las leyes de la física.
Así, nosotros, lord y vasalla, bajamos de la roca mientras nos burlábamos uno del otro. En la base de la estructura, incluyendo a Barbatos, Paimon y los otros 30 Lores Demonio que eran comandantes de un cuerpo militar; había cerca de 30 Lores Demonio esperándonos. Ya que el discurso de nuestro lado y el del lado del enemigo había terminado, lo único que realmente quedaba era la guerra.
Entre ellos, Barbatos estaba apoyada en una silla y sacudiendo su mano.
— Oye, autoproclamado Señor Genio. Buen trabajo.
— Todo lo que he hecho es llevar a cabo la tarea sagrada.
Hice una reverencia. Aunque en privado, Barbatos y yo éramos amigos sexuales que se hablaban informalmente, actualmente estábamos en presencia de otros. Más que eso, estábamos dentro de una armada donde la regulación de órdenes y la disciplina eran cosas severas. Era obvio que yo, quien era el rango 71, le hablara formalmente a Barbatos, quien era la rango 8.
Eso estaba bien. Algo como nuestra relación despedazándose solo porque le hablara formalmente era algo que no pasaría. No era simplemente porque teníamos una relación amistosa en privado, sino porque Barbatos y yo éramos aliados políticamente. Hasta ahora lo hemos sido, y probablemente lo seguiremos siendo por un buen tiempo. Hasta que hayamos derrotado a nuestros enemigos, Lord Demonio Paimon, nuestra confianza era firme. Estaba bien estar seguro de ello.
— Tarea sagrada. ¿Tarea sagrada, dices…?
Barbatos sonrió y cruzó sus piernas blancas.
— Es cierto. Te dimos una tarea sagrada, ¿no? Dantalian, te pasamos a ti, el mocoso que aún estaba estancado en el fondo de los rangos de los Lores Demonio, el derecho de dar el discurso de apertura de la Armada Creciente que se había unido por primera vez en no menos de 200 años. No a otro. Te lo entregamos a ti, considerando las contribuciones que hiciste a nuestro ejército durante esta guerra.
—…………
Dejé de caminar.
Barbatos era “todo sonrisas” como siempre. Sin embargo, la atmosfera emanada de los Lores Demonio pertenecientes a la Facción de las Llanuras, quienes estaban alrededor de ella, era amenazadora. Por instinto hice que Farnesio quedara detrás de mí.
El aire se sentía amenazador.
Para ser exactos, los ojos de Barbatos lo eran.
Una ira que incluso la risa no podía ocultar estaba colgada en sus ojos.
— ¿Eh? ¿Por qué la estas ocultando? Veamos su rostro. Le diste el derecho del discurso que se te dio específicamente a ti, ¿no? Lo hiciste por tu propia discreción, sin siquiera consultarnos. Quiero ver cuán grandiosa es esta niña que fue capaz de hacer que nuestro Señor Dantalian le entregase sus vísceras y órganos.
—…Lady Barbatos.
— Su Excelencia Barbatos –dijo fríamente–. Añade “Su Excelencia”, imbécil.
Las pupilas de Barbatos eran frías. No pude encontrar ni una pizca de atención hacia mí en su mirada. La temperatura de los ojos de una persona era la misma de su corazón, ¿no? Si esas palabras eran ciertas, entonces, probablemente, este era el verdadero temperamento de Barbatos.
— Soy una de las comandantes militares que lidera a la Armada Creciente de cien mil soldados. ¿Qué? ¿Me menospreciaste solo porque dormí contigo todo el tiempo?
—………
— ¿Creíste que podías hacer lo que se te viniese en gana solo porque salvaste mis tropas cuando estuvieron en peligro una vez? Oh, querido Dantalian. Hiciste un buen trabajo enviando a una niñahumana como la representante de nosotros los demonios. ¿Creíste que te daría ese tipo de elogio?
La sonrisa de Barbatos se tornó densa.
— Abre bien los oídos y escucha bien, Dantalian, pues enumeraré todos los crímenes que cometiste gracias a ese único discursito tuyo. Primero, ya que pusiste al frente a una chica, quien aún carece de experiencia, como nuestra sustituta, eso se considera como una traición racial.
Barbatos levantó su dedo medio, el de su mano izquierda.
— Ya que tuviste las agallas de destrozar nuestra disciplina cuando teníamos la guerra encima, eso se considera insubordinación estando en la presencia del enemigo. Ya que no fuiste el único que la cagó, sino que trabajaste junto a las brujas, a quienes señalaste como tus guardias reales, para preparar el discurso, eso se considera motín grupal.
Luego, levantó el dedo anular de su mano izquierda y junto a ese, el dedo medio de su mano derecha también.
— Ya que el Lord Demonio, quien está en el asiento más bajo del ejército, se atrevió a cometer informalmente lesa majestad en el campo de batalla donde los 12 dioses sagrados nos observarán, entonces tus actos se considerarían blasfemia. Wow, Dantalian. Mira esto. ¿Cuántas cosas? Incluso si solo cuentas el número de lesas majestades, entonces hay 4. Incluso si te degollamos, tendríamos que hacerlo 4 veces. Esa es una sensación de mierda, ¿no?
— Su Excelencia Barbatos.
— Si, lo sé. El hecho de que ves esta milicia como un campo de juegos donde puedes hacer ridiculeces cada vez que quieres. Ya que te consentí todo el tiempo, ahora nada me ilumina la vista. Sin embargo, maldito, la vida no es tan fácil.
No me fue dada ni una sola oportunidad para dar una excusa.
Barbatos sonó su dedo.
— Agarren a ese bastardo.
Y la sombra se movió.
Fue igual a la boca de una bestia.
Un líquido netamente negro salió disparado de la sombra de Barbatos, la masa negra luego mostró sus colmillos y corrió hacia mí. Todos y cada uno de sus numerosos incisivos eran tan densos como el antebrazo de una persona. Gyaaaak… el aire gritó como si lo hubiesen rasgado. Fue algo instantáneo. La bestia de sombras creció masivamente como un tsunami y se sentía como si pronto me fuese a tragar.
— ¡¿……?!
Me preguntaba si mi cerebro había percibido que me encontraba en peligro. Mis alrededores comenzaron a moverse a una velocidad claramente más lenta de lo normal. A algún lugar. Tenía que moverme hacia algún lugar y evitarlo. Incluso si no estaba seguro de qué tipo de líquido estaba hecho ese tsunami negro, era evidente que no era algo tan adorable como el H2O.
Arriba, abajo, izquierda, derecha. Mis ojos buscaron un lugar donde la sombra tuviese una ligera cantidad de masa menos. Fue en el momento en el que estuve a punto de escapar a mi derecha que terminé comprendiendo un hecho tan simple.
Farnesio.
Farnesio estaba detrás de mí.
Si me movía, entonces la sombra rápidamente se la tragaría.
Mi cabeza se calentó e intentó distinguir mis prioridades. Mi seguridad o la seguridad de Farnesio. Mi conciencia determinó cual tenía mayor prioridad.
Abandónala.
Eso fue lo que anunció un rinconcito de mi mente. Yo era más importante que Farnesio. No había ningún valor en pararse a considerar eso. Sin embargo, un juicio más complejo y mejor elaborado lo refutó un paso después.
Haz lo contrario. Protege a Farnesio y cúbrela.
Tonterías.
No existe forma de que Barbatos me mate abruptamente. No tiene méritos hacerlo. Como mucho, loque hará es herirme. Pero Farnesio es distinta. En la posición de Barbatos, no importa si ella la matatanto como quiere o no. por eso, Farnesio morirá si te mueves de tu lugar.
¿Y?
Y.
Y Farnesio es la hija de Lapis y mía.
—………
Fin del juicio.
No hubo más argumentos. En ese punto, mi consciencia terminó de realizar sus cálculos.
Dejé de realizar el movimiento que estaba a punto de hacer. El cual era moverme a la derecha. Como mi comprensión fue un poco tardía, mi cuerpo se movió tan rápido como se retrasó. Me volví y abracé a Farnesio. Ya que la abracé con todo mi cuerpo, apenas fui capaz de cubrirla por completo. La pequeña Farnesio se encogió dentro de mi abrazo.
— Mil…
Incluso antes de poder terminar de decir “Milord”.
Pude sentir la sombra de la bestia abalanzarse sobre nosotros en el aire. Con el aliento que Farnesio soltó como el último movimiento, nuestros alrededores volvieron a su ritmo normal. Ahora el método de evitar el ataque se había ido.
No se podía evitar. Cada vez que el peligro se acercaba, yo era alguien que actuaba de acuerdo a las prioridades. Había sido así desde muy joven.
¿Qué puedo hacer? Solo puedo esperar que Barbatos no me la ponga tan difícil. Abracé a Farnesio con más fuerza y cerré mis ojos.
En ese instante, algo parecido a una brisa rozó mi mejilla.
Parecía como si la sombra de la bestia que estaba a punto de cubrirnos se había detenido en alguna parte en medio del aire. Después de eso no hubo más señales de algo acercándosenos. Cuando levanté cuidadosamente mi mirada, pude ver 7 mantos negros batiéndose ante mí.
7 sombreros de cono.
7 bastones.
— Jajajaja.
Mis guardias reales.
Las Hermanas Barbere.
— No pueden hacer eso, no, no, no. No pueden. Sería muy problemático para nosotras si nuestro único maestro resultase heriiidooo.
El grupo de brujas, el cual tenía a Humbaba como líder, estaba levantando sus bastones y sacudiendo los mantos negros que yo les había dado.
La bestia de sombra fue bloqueada por los bastones y no pudo acercarse más. Simplemente estaba retorciéndose espeluznantemente y se encontraba haciendo todo lo posible por encontrar otro camino por aquí y por allá. Cada vez que lo hacía, las brujas ligeramente cambiaban la dirección de sus bastones y obstruían el paso de la bestia.
Grrruggg, grikkkk –un gruñido frustrado fluyó de las fauces de la bestia. Sin ser intimidada por ello, Humbaba rió.
— ¿Qué es esto? ¿Un demonio de Agilis? ¿Jajaja? Este realmente es un familiar antiguo. Creo que han pasado unos 300 años desde que vi uno por última vez. ¿Debería decir que ciertamente fue por usted, Su Alteza Barbatos? No solo es de mucha categoría para las humildes nosotras, sino que incluso las larvas del familiar también son extraordinarias, por lo que el respeto se forma naturalmente en la gente de baja categoría como nosotras.
—…………
Barbatos frunció el ceño.
— Estas chicas. ¿Cómo se atreven a desconocer su lugar y…?
— Sii, interferimos mientras desconocíamos nuestro lugar. Nos disculpamos. Aunque nosotras somos lo más bajo que puede existir, tenemos una enfermedad fatal donde moriremos si somos incapaces de proteger a Su Alteza Dantalian. Por naturaleza, esta es una enfermedad incurable de mierda, pero ¿ya no éramos tan infames como para ser similares a la mierda? Esperamos que una existencia mayor, como lo es Su Alteza, sea capaz de comprenderlo magnánimamente.
Humbaba rió. Al hacer eso, las demás brujas también se rieron.
Como la confrontación duró mucho, más brujas afiliadas a mi ejército comenzaron a reunirse lentamente. Antes de saberlo, mi Guardia Real de 20 brujas estaba rodeándome sin dejar ni un solo espacio libre.
— Ah, referencialmente, aunque los jóvenes de estos días se encuentran completamente en la oscuridad, nosotros las inferiores sabemos cómo posicionar cosas como esta, ¿sabe? Aunque no podemos erradicarlo de inmediato, sooolo esperamos pacientemente debido a nuestro respeto hacia Su Alteza.
Grrrrrk –la bestia de sombra gruñó. Un poco de ese líquido negro estaba cayendo en el suelo.
La bestia se había encogido hasta ser incapaz de moverse una pulgada y temblaba como si le preguntara a su maestra qué debería hacer.
— Tsk.
Barbatos chasqueó su lengua. Al sonar sus dedos, la bestia se desplomó al instante. El líquido negro se filtró en la tierra y desapareció así como si nada.
— Dejé esas cosas, las cuales debí haber matado antes, vivas porque la vista de ellas arrastrándose era muy lamentable… Es impresionante, Dantalian. Seriamente impresionante. En serio, cuando enloqueces parece que, como grupo, también pierdes la cabeza.
Barbatos escupió el piso.
— ¿Cómo es que tu dulces palabritas hicieron que esas mierdas de almas descompuestas fuesen capaces de ser tan dóciles como mascotas? Tu prometida es una mestiza, tu general interino es una puta humana, y tus guardias reales son unas brujas, ¿no? Viendo las medallas pegadas en sus cabezas deja claro que son Cuadrífilas también, ¿no? Wow. Tienes todo tipo de diversiones. ¿Tienes alguna idea de cuantas veces estas putas tuvieron que moverles el culo a los Lores Demonio con el fin de obtener una Cuadrifila? COOOÑOOO. Oye, los culos de esas putas están tan abiertos que puedo escucharlos moverse de los flojos que están.
Humbaba asintió de forma aprobatoria.
— Jaja. Las graciosas palabras de Su Majestad son bastante ciertas, maestro. En realidad, estamos tristes de que quedáramos de segundas en el continente demoniaco solo por tener los traseros flojos. Sin embargo, ¡no se preocupe! Juramos que, a partir de este año, y hasta el día de nuestras muertes, solo le menearemos nuestros culos a usted y nada más que a usted, maestro. Eso es algo de lo que sentirse ligeramente conmovido.
Barbatos apretó los dientes.
— Malparidas brujas. Algunas de esas putas son jodidamente pervertidas, no reciben daño incluso si se los juras…
Hm.
Eso era algo que yo aprobaba fuertemente
Suspiré y le dije a Humbaba.
— Gracias. Parece que estoy en deuda contigo.
— Jajaja, ¿qué tipo de deuda se supone que sea? Las Guardias Reales son algo que usted ha apuntado con el fin de usarlas en momentos como este. Pero, si usted realmente se siente muy agradecido con nosotras, entonces confiéranos su gracia real más tarde.
Estas chicas no cambiaban, ni siquiera en una situación como esta.
…ahora bien, fui capaz de pasar la crisis inmediata por ahora. ¿Qué debería hacer a partir de aquí? Primero, era necesario descubrir por qué Barbatos se comportaba de forma tan agresiva.
Los cuervos volaban alrededor y luego se posaron encima de los sombreros y bastones de las brujas. Las aves gritaron. Como las brujas eran campesinas y no se atrevían a quejarse ante Barbatos, se sentía como si los cuervos estuviesen rebelándose en sus lugares. Más que eso, las brujas, cuyos cuerpos estaba cubiertos completamente por los mantos negros, parecían como si fuesen una en cuerpo y alma con las aves. Encima de los sombreros de cono y los cuervos, Barbatos gritó con fuerza.
— ¡Oye, Dantalian! ¿Realmente me vas a hacer eso? ¿Eh? ¿Vamos a jodernos a bofetadas y luego terminar así? ¡Solo cuenta los crímenes que has cometido, coño, traición racial, insubordinación ante el enemigo, motín grupal, e incluso herejía! Nadie puede quejarse si te corto la cabeza y me pongo a ver el color de tus vísceras en este momento. Ofrécenos esa chica humana y termina obedientemente mientras aun te lo pido de buena manera.
—………………
¿Qué es esto?
Comprendo por qué Barbatos se estaba comportando más ruda de lo necesario. Por hacer que Farnesio cargase excesivamente con la responsabilidad, Barbatos quería disminuir la cantidad total de culpa que estaba cerca de mí. Desde su perspectiva, ella estaba haciendo eso por mi bien. Esa era la forma personal de mostrar consideración, por eso habló.
Sin embargo.
— Mil disculpas, Su Excelencia Barbatos.
Bajé mi cabeza.
Aprecio tu sentimiento, pero tengo que rehusarme.
— Incluso si esta chica es una parte de la raza humana, sigue siendo una persona que he decidido criar y, además, es una vasalla de la que soy responsable. Como fui quien la convirtió en mi general interina, también fui yo quien la envió a dar ese discurso. Si la General Farnesio cometió un error, entonces ese fallo es mío; y si hay algo de lo que la General Farnesio deba responsabilizarse, entonces es un peso que solo yo debo cargar.
— Milord…
Farnesio, quien estaba siendo sostenida en mis brazos, me miraba fijamente. Me preguntaba si estaba preocupada. Yo también fui tomado por sorpresa, por lo que casi resoplo audiblemente.
Mi padre y yo fuimos distintos.
Yo no cargaba a la gente si yo era incapaz de responsabilizarme de ellos desde el comienzo, y si las tomaba, entonces me aseguraría de soportar la carga hasta el final.
Claro, si tomaba toda la culpa en lugar de Farnesio, entonces habría un ligero cambio en mi plan para remover a Paimon. Sin embargo, soy un genio excepcional. Tengo un plan. También una carta bajo la manga. En todo caso, un pequeño obstáculo solo me hará las cosas más divertidas.
Con mi brazo derecho, palmeé la espalda de Farnesio. Eres demasiado joven como para preocuparte por mi seguridad, niña. Si eres una pequeña, compórtate como tal y obedientemente déjate proteger por un adulto.
—…………
Farnesio asintió ligeramente. Ella lentamente descansó su cabeza contra mi pecho. Incluso si no estuviésemos contactado por sangre o algo más, la hija que Lapis y yo hemos decidido criar juntos ahora dependía de mí.
Esa vista probablemente la disgustó. En eso Barbatos escupió agudamente.
— ¡JA! ¿Y qué? ¿Vas a huir retorciéndote como una serpiente, sin cargar ninguna responsabilidad, aunque fuiste en contra de la disciplina militar justo ante mis ojos? ¿Por qué no simplemente te orinas en mis ojos, Dantalian? ya que no quiero presenciar como la disciplina militar se despedaza incluso si muero.
Sacudí mi cabeza.
— Incluso se bien cuánto énfasis ha puesto en las reglas militares, Su Excelencia. No tengo la más mínima intención de hacer algo como evadir mi responsabilidad. Cargaré con los fallos de la General Farnesio también. Su Excelencia, por favor, ejecúteme.
— ¿Qué?
— He solicitado mi propia ejecución.
Miré calmadamente a mí alrededor. La atmosfera estaba tensa. Por alguna razón, parecía que Paimon estaba mirando en esta dirección con un rostro que parecía como si algo le preocupase. Sin contemplar de inmediato cual era el significado detrás de esa expresión, declaré.
— Yo, Dantalian, el 71º Lord Demonio, renuncio a mi autoridad de Lord Demonio y me pongo en un juicio militar en este lugar.
Lord Demonio de la Benevolencia, Paimon. 9º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 3.
Llanuras de Bruno, Ejercito de la Alianza Creciente.
— Yo, Dantalian, el 71º Lord Demonio, renuncio a mi autoridad de Lord Demonio y me pongo en un juicio militar en este lugar.
El momento en el que Dantalian exclamó eso, los alrededores se congelaron. Lo mismo pasó con esta dama. La petición de una ejecución propia a través de un juicio militar era algo sin precedentes. Esto… esto va más allá de los límites.
Barbatos miró a Dantalian de forma abstracta.
— Las palabras de un Lord son pesadas. Las palabras que una vez se dicen nunca se pueden retirar, Dantalian. Este es un consejo como tu amiga íntima y tu superior. Te doy la oportunidad de cambiar lo que has dicho por última vez.
— Mis más sinceras disculpas, Su Excelencia, pero no intentó alterar lo dicho. La General Farnesio es una niña que amo. Preferiría morir antes de pasarle la carga…
—………
El rostro de Barbatos quedó carente de emociones.
Originalmente, con el fin de castigar a un Lord Demonio, la confirmación del crimen y la severidad del castigo debían decidirse formalmente durante una Noche de Walpurgis. En otras palabras, un Lord Demonio solo podía ser castigado durante una celebración así. Una de las cosas que se consideraban como privilegio de los Lores Demonio, era que cada uno tenía la autoridad de rehusarse a cualquier otro tipo de juicio. Si este no era el caso, entonces existía el peligro de que los Lores Demonio de mayores rangos usaran el pretexto de guerra para exterminar a los de menor rango durante un juicio militar.
Sin embargo, Dantalian había renunciado a su autoridad como Lord Demonio en este preciso instante. Eso significaba que había caído en un estatus donde él era legítimamente capaz de ser llevado a un juicio militar.
La traición racial, la insubordinación en frente del enemigo, motín grupal, y blasfemia, eran los nombres de las ofensas que Dantalian había cometido ahora… todos esos eran crímenes de gravedad. Entre esos, un soldado normal sería ejecutado si cometía alguno. Pero haber cometido 4 lesas majestades… era algo que Dantalian no podría evitar. Si el juicio militar se llevaba a cabo, su ejecución era segura.
— Definitivamente te di la oportunidad. Muchas veces.
— Y me he expresado claramente, Su Excelencia.
— Entonces, ¿no te lamentas?
— Así es. Yo, todo el tiempo, solo me preocupo por su seguridad y honor, Excelencia Barbatos.
— Huh.
Barbatos suspiró. Incluso ella claramente sabia cuáles serían los resultados si el juicio se realizaba. Como lo tenía presente, probablemente trataba de cubrir este incidente solo con azotar un poco a Dantalian.
Eso incluso parecía pesarle en la mente a Barbatos, ya que estuvo a punto de ir tan lejos como para hacer que esa chica humana cargase con la mayoría de la responsabilidad en lugar de Dantalian. La mínima cantidad de culpa para él. Un castigo que no era más que una simple formalidad le había caído encima. Incluso Dantalian debería estar plenamente consciente de ello. Entonces, ¿por qué?
— Muy bien. Iniciémoslo. Que empiece ese juicio militar o lo que sea. Dado el caso, todos los comandantes militares están aquí también. ¿No es grandioso? Yo, Barbatos, como la 8º rango y líder de la Facción de las Llanuras, como una de las que declara inmoralidad, deberá llevar a cabo la corte marcial del Lord Demonio Dantalian.
Los que estaban a cargo de los juicios militares normalmente eran dirigidos por la persona de mayor rango entre la armada.
Ya que Dantalian no estaba afiliado con otros Lores Demonio y autónomamente había contratado una tropa de mercenarios, en esta situación, la persona de mayor rango responsable de sus fuerzas eran los comandantes militares. Por eso, Barbatos, Marbas y esta dama. Justo a tiempo, todos estaban reunidos aquí ante el inicio de la guerra…
— Viejo Marbas. Declara tu intención de participar en el juicio.
— Hm.
El magnate de la Facción Neutral y comandante del segundo ejército, el 5º en rango, Lord Demonio Marbas asintió lentamente…
— Reconozco mi participación en este juicio.
Su expresión era mixta. Ese hombre tenía sus dudas hacia Dantalian.
Debido a la perdida de Marbas en la batalla anterior, hubo una gran posibilidad de que la expedición de la Armada Creciente se sucumbiera al fracaso en ese momento. No, si Dantalian no hubiese adquirido la victoria, entonces, sin duda alguna, la expedición habría fallado. Él estaba sintiendo una carga alrededor de su cuello debido a eso.
De ser posible, él habría cubierto los crímenes de Dantalian… un juicio militar no era bueno. Esto era algo que estaba conectado directamente a la moral. No había un significado absoluto en un juicio militar que perdonara la alta traición. Para Marbas, quien puso mucho énfasis en las legislaciones y reglamentos, sería casi imposible levantar la mano de Dantalian durante el juicio. Sin importar cuanto lo intentase, lo más que podía hacer era lanzar un voto nulo.
Y…
Lo mismo iba para esta dama.
Independientemente de si Dantalian es la primera persona con la misma ideología que esta dama ha conocido en su vida. Sin importar si esta era la primera vez que esta dama conocía a alguien que pensara igual que ella, en su pecho, esta dama actualmente estaba comandando a un ejército de 30 mil. Esta dama se encontraba en una posición donde debía preocuparse más por la moral de esos hombres y oficiales. Algo como lanzar un voto rebelde mientras los demás observaban era algo que no podría hacer.
Pues esta dama es una persona a cargo.
Pues esa es la labor de una comandante que lidera un ejército.
—………………
¿Qué es lo que esta dama tiene que hacer?
¿Qué tiene que hacer con el fin de superar el juicio militar de forma natural y sin tener que dar un voto rebelde?
Si no fuese un juicio militar, entonces preservar la vida de Dantalian era posible. Al final, cada asunto se establecía durante una votación hecha en la Noche de Walpurgis. En otras palabras, era simplemente una lucha numérica.
Como la cabeza de la Facción Montañosa, esta dama podría mover 20 votos. Si Barbatos fuese a utilizar los 15 votos de la Facción de las Llanuras aquí, entonces, incluso con eso, esta dama tendría la mayoría. Es cierto. Si no se tratase de un juicio militar. Si simplemente pudiésemos simplemente superar este momento…
— Oye, puta. Vocifera tu intención de participar en el juicio.
………………
………………
— ¿Qué? ¿Ahora me vas a ignorar? ¿Puta? ¿Holaaa? Lady Puta, cuya mente es tan amplia porque su “agujero” es asqueroso. Puta, a pesar de tu apariencia, sigues siendo la comandante de un ejército, ¿sabes? Si estás consciente de ello, entonces di que participarás…
Bien.
Si es así, entonces podría ser posible.
Aunque es peligroso.
Aunque es una apuesta incomparablemente peligrosa.
Si se trata de esta dama, entonces es posible hacerlo.
Esta dama enderezó su mente y levantó su abanico de plumas para ocultar sus labios. La postura que tenía era la que siempre asumía. Al cubrirse la mitad del rostro, solo la mitad de esta dama es revelada. Eso es lo más confortable.
Esta dama habló mientras miraba a Barbatos.
— No. Esta dama no vociferará su participación.
Una quietud cayó en los alrededores.
Comenzando desde Barbatos, todos los Lores Demonio miraron a esta dama como si estuviesen preguntándose si habían escuchado mal.
Era obvio. Hasta ahora, Dantalian y esta dama habían establecido una relación opuesta entre sí debido a una sola acción tomada. Podría no ser el caso para Marbas o Barbatos, pero todos probablemente no esperaban que esta dama fuese quien ejerciere su veto.
Esa era exactamente la razón.
Comparado a los demás, ya que esta dama era una rival política que destacaba más cuando trataba de deshacerse de Dantalian, permitía que este plan que había planificado fuese valido.
—…coño, ¿y ahora qué? Oigan, ¿es que acaso se drogaron solo porque así podían joderme? El bastardo conocido como mi amante la cagó y ahora está solicitando su corte marcial, y ahora esta puta viene a rehusarse por alguna jodida razón. ¿Es que acaso se escaparon por allí y comenzaron a cogerse mientras no los veía?
— Por favor, no asuma que todos en este mundo son tan vulgares como tú. Claro, si nacen con la misma falta de inteligencia que tú, entonces no se puede hacer nada.
Esta dama mostró una débil sonrisa. Una vena brotó en la frente de Barbatos, pero eso no importaba. La provoqué a propósito, después de todo.
— Esta dama te lo ha dicho antes, ¿o no? Barbatos, este hombre ya no es tu juguete, ahora es mío. Esta dama planea llevar a Dantalian a la Facción Montañosa. No hay forma de que acepte un juicio así cuando hay otros planes.
— ¿Ahhhh?
— Sea juicio militar o cualquier otra cosa, hazlo tú misma. Sin embargo, ¿sabes esto, Barbatos? Aunque el hecho de que Dantalian enviase a una niña humana como sustituta es ciertamente lesa majestad, tú fuiste quien lo eligió como el orador de nuestra Armada Creciente.
—………………
El rostro de Barbatos se tornó frío al instante.
— ¿Y qué? ¿Qué estás tratando de balbucear?
— Quien sabe. Esta dama solo siente curiosidad. Ya que eres que colocó a Dantalian al frente, quien simplemente es un rango 71, ¿no será que lo que sucedió fue que algo como tú lo instruyera en lo que debía decir?
Esta dama sonrió.
Mientras más mezclara un poco de risa coqueta en la risa, más frío se tornaba el humor alrededor de esta dama. Un par de personas a la vez, los demás Lores Demonio debieron haber comenzado a captar lo que querían decir estas palabras.
— Barbatos, esta dama siente sospechas. Si Dantalian ha cometido un error, entonces, en primer lugar, ¿eso no sería tu responsabilidad? Tú empujaste a Dantalian al frente como el negociador, y fuiste tú quien lo eligió como el orador. Si quizá, Dantalian cometió un error simplemente porque fue desconsiderado, entonces es tu responsabilidad por no haber comprendido su incompetencia. Más que eso, si quizá, Dantalian metió la pata a propósito…
Si.
Era cierto.
— Entonces, ¿la criminal que ha cometido lesa majestad no eres tú, Barbatos?
Atacar a Barbatos en lugar de Dantalian.
Esta era la estratagema de esta dama.
Un completo silencio barrió los alrededores. Nadie se atrevió a abrir su boca apresuradamente. la gente estaba mirando en esta dirección con sus rostros llenos de asombro.
Justo ahora, lo que esta dama había hecho no era diferente a dar una declaración de guerra hacia Barbatos, quien era una colega comandante de ejército. Aunque todo lo que esta dama es levantar una sospecha, esa duda podía terminar la vida de uno de manera política.
Barbatos miró a esta dama por un largo periodo de tiempo, y sin siquiera decir nada. No había hostilidad o ira. Solo un resoplido tranquilo que flotaba a su alrededor.
—…hmm. Lo encontré muy extraño cuando una puta como tu quisiera arrebatarme a Dantalian de repente. Asumí que estaba actuando por impulso mientras te entregabas a esos estúpidos pensamientos de nuevo. Pero seguramente, lo que realmente haces, es tratar de comenzar una batalla de “todo o nada” conmigo en esta situación de guerra, ¿no?
— Oh, querida. Esa es una interpretación muy exagerada, Barbatos. Lo único que esta dama ha dicho es que siente curiosidad. Elegiste a Dantalian como el orador, y luego lo atacaste inmediatamente después de que el discurso actual terminase, ¿no? Sin importar como lo veas, ese no es un trato justo.
— ¿Qué? ¿Crees que envié a Dantalian a dar el discurso a propósito, para así luego poder deshacerme de él? Solo deberías acusarme de haber incitado todo de principio a fin mientras estas en ello.
— Quien sabe. Esta dama nunca ha dicho algo con certeza. Simplemente desea vociferar su objeción hacia la realización de este juicio militar con más prisa que cautela. Existe la posibilidad de que Dantalian se pueda convertir en un testigo importante, después de todo. Si, y si es posible, también lo arrastraré hacia la facción de esta dama.
—…………………
Un momento de silencio.
— ¡Jajaja, puajajajaja… puajajajajajaja!
Barbatos de repente estalló a carcajadas.
La gente fue tomada por sorpresa y comenzó a mirarse entre sí. Aunque ella estaba ante una declaración de guerra, lejos de estar enojada, lo que hacía era reírse hasta más no poder. Para ellos, esto probablemente una escena desconcertante.
Sin embargo, esta dama lo sabe. Barbatos siempre ha sido ese tipo de mujer. Una persona que establece el miedo en la gente no riéndose cuando debe, y carcajeando cuando no debería.
Barbatos rió hasta el punto donde las lágrimas se formaron en las esquinas de sus ojos.
— Si, hmm. Es cierto. Tú eres ese tipo de puta, Paimon. Siempre fuiste una puta astuta. Vas por ahí fingiendo ser una “santita” y recoges las cosas que están a la altura de la cola de una rata. La última vez, insinuaste que yo había creado la Muerte Negra, y ahora sugieres que instigué a la traición racial, ¿ah? Hmph. Las putas como tu son realmente unas putas jodidamente impresionantes. ¡Yo! ¡Sí, lo admito! ¡Lo admito! ¡Admito el hecho de que eres una hija de puta, Paimon!
—………………
— Ahora, coño, ¿qué es lo que quieres hacer? Como puedes ver, el juicio militar está fuera de cuestionamiento. ¿Deberíamos llamar a los Lores Demonio que la cagaron en el pasado, ah? ¿Quieres realizar una Noche de Walpurgis aquí? ¿Ver si es apropiado si muero o no ya que cometí una gran traición? ¿O si solo debería cargar la sospecha y ser como “oh, Lady Paimon, algo como eso nunca pasó, descubrámoslo luego”, y te lo explique de esa forma?
Barbatos escupió el suelo.
— JA, maldita. Maldita puta de mierda. Realmente haces un buen trabajo cuando el enemigo se encuentra ante nosotros. La expedición de esta Armada Creciente también se acabó. SE ACABÓ. En cualquier caso, eres una puta cuya única habilidad para mandar a la mierda a todo un hogar es algo desconcertante.
Los Lores Demonio afiliados a la Facción de las Llanuras estaban de pie en una línea después de Barbatos. Todos estaban soltando un instinto asesino mientras miraban en esta dirección. Lo mismo iba para este lado, los camaradas de esta dama iban en contra de ese instinto asesino con su intimidación mediante gruñidos. Con esto, la Armada Creciente se dividió en dos lados. Los Lores Demonio de la Facción Neutral se estaban esforzando por calmarlos a todos, pero esto iba más allá de sus capacidades.
En medio del ejército que estaba sumido en caos.
—………………
Dantalian estaba de pie y mirando a esta dama.
Sus ojos eran netamente negros como el fondo de un pozo. Era difícil para esta dama suponer cuales eran los pensamientos y emociones que estaban bajo esos ojos. Se sentía como si él estuviese quejándose de algo o tratando de medir las intenciones de esta dama. Hacia ese Dantalian, Barbatos habló:
— Dantalian.
—…si, Su Excelencia.
— Doy por suspendido tu juicio, y será por un periodo de tiempo indefinido. Prepararé una celda para ti, así que mantente allí. Ya discutiremos tus crímenes de una forma más apropiada luego que la situación se haya calmado.
Dantalian asintió con su cabeza.
— Entendido. Sin embargo, excluyéndome, solicito que seas tolerante con el resto de mis vasallos. Durante el invierno, ellos reclutaron mercenarios y fueron increíblemente capaces de construir una fuerza de 7.000 hombres. Ellos, sin duda alguna, no serán inútiles cuando estén en la batalla contra los humanos.
— Sí, sí. Haz lo que quieras.
Luego, Barbatos lideró a su grupo de la Facción de las Llanuras hacia la base de la colina rocosa. A partir de este punto, dicha facción se separará del frente unido y conducirá la guerra de forma unilateral. La acción de Barbatos había demostrado implícitamente esas intenciones.
Marbas suspiró.
— ¿Nos vamos a desmoronar justo antes de que la guerra de su inicio? Oh, Paimon. ¿Este es el verdadero significado de tu meta? Estoy comenzando a comprenderte lentamente menos.
—…Marbas.
— Seré el encargado de la supervisión de Dantalian. Con lo que se acaba de desarrollar, no puedo confiar ni en ti ni en Barbatos para manejar el nuevo conscripto. Sería bueno si la vigilancia de la prisión se hace por una facción distinta cada día. Sin embargo, si esta Armada Creciente cae también, entonces ¿Cuántas veces haría…?
Marbas amablemente miró a un espacio vacío. Por un momento, el corazón de esta dama se sintió desorientado debido a los ojos del veterano, los cuales estaban llenos de melancolía.
Marbas probablemente vino a esta expedición con la más sincera intención de tener éxito en esta Armada Creciente. Incluso si esta era una elección inevitable, esta dama había ignorado las intenciones de Marbas. La cabeza de esta dama había caído por su cuenta…
Sin siquiera dejar más palabras, Marbas se fue mientras lideraba a la Facción Neutral. Los únicos ojos que ahora quedaban en la colina eran los de los miembros de la Facción Montañosa, incluyendo a esta dama. La niña, la cual tenía uno de los rangos más elevados en la Facción Montañosa, segunda para esta dama, Sitri, se acercó y habló. Tenía un rostro lleno de asombro:
— ¡Hermana Paimon, estuviste asombrosa! Gyaaa. Esos bastardos de la Facción de las Llanuras. La imagen de ellos mirándonos debido a tu ataque repentino era digna de ver. ¡De cualquier forma, esos tipos, quienes solo tienen mierda en la cabeza, estaban tratando de fingir que eran superiores!
—………………
No era solo Sitri. Los demás camaradas de la Facción Montañosa de esta dama estaban mostrando respuestas similares. Que satisfactorio, esa es Su Alteza Paimon. No creí que ella refutaría esto y lootro… sin aburrirse, los elogios hacia esta dama seguían sin parar.
La base de nuestra Facción Montañosa se encontraba muy lejos de la guerra, y estaba en las cercanías de las costas y montañas. Incluso si la expedición de la Armada Creciente fallara, no recibiríamos un daño tan severo como el que la Facción Neutral o la Facción de las Llanuras recibiría; por eso, sus actitudes hacia la guerra eran, de alguna forma, relajadas. Incluso si esta fracasa, siempre habrá una próxima vez. Esa actitud mental estaba siendo mostrada abiertamente.
Esta dama no creía que fuese fuerte. Cada guerra desperdiciaba una inmensa cantidad de soldados y dinero. Si era posible, resolver el asunto mediante métodos diplomáticos era mejor. Es por eso que esta dama había negociado hasta ahora con el Imperio en secreto, y también había preparado diferentes operaciones en segundo plano.
Sin embargo, por alguna razón.
La risa insana de Barbatos y el sonido del suspiro arrastrado de Marbas, por alguna razón, seguían pegados a los oídos de esta dama, y se negaban a irse.
Como si tratara de sacudir algo que se rehusaba a desvanecerse, esta dama desvió su mirada hacia el ejército humano a través del llano. Un incontable número de banderas estaban ondeándose en el lugar y soportaban el viento de la temporada que se nos acercaba. La guerra probablemente brotaría momentáneamente.
—………………
Tercer día del cuarto mes.
El invierno se aleja y la primavera florece.
Esta dama solo puede cerrar sus ojos ante la vista de nuestra gente tratando de vomitar sangre ante la ceguera de la historia, aunque, respectivamente, las flores emanaban una fragancia mientras florecían. Incluso emociones como esta residían en la mente de esta dama.
— Hermana Paimon, ¿por qué aun no nos vamos? Deberíamos prepararnos para la guerra.
Sin embargo, hay una voz que trata de empujar a esta dama.
Una vez que esta dama abre sus ojos, había Lores Demonio que solo estaban esperando órdenes. Estaban alineados ante ella. Como esta dama estaba en la posición donde ella debía moverse naturalmente, asintió.
—…sí, Sitri, y todos los demás, regresen a nuestro campamento militar y ordénenles a nuestros soldados adoptar la formación de batalla. Sitri, por favor, mantente como nuestra vanguardia. Esta dama será el centro y te seguirá.
— Bien. ¡Déjame las líneas delanteras, herma! ¡Después de todo, desde que nací, lo único que sé es como luchar!
Con un “jejeje”, Sitri rió inocentemente. Era difícil ver eso como el rostro de un general que está a punto de saltar a la batalla. Pero, probablemente, esta era su inocencia.
Eso estaba bien. Si continuas mostrando esta apariencia inocente, entonces esta dama puede seguir sonriendo. Seguir avanzando. Incluso si se trata de una guerra que no esperaste, esta dama hará lo posible para obtener la victoria.
— Todos. Ordénenle a la gente a elevar sus banderas. Suenen los cuernos. Es momento de avanzar.
— ¡Si, Su Excelencia, Comandante!
Toda la Facción Montañosa presente respondió al unísono.
Probablemente no asaltaríamos la unidad liderada por la Princesa Imperial Elizabeth. Esta era una entrada al Infierno. El ejército más débil en el ejército de la Alianza Humana, también conocido como los Cruzados, probablemente era el ejército imperial de Francia… aunque la República de Batavia también era famosa por ser la más débil en guerras abiertas… sí. Obviamente debíamos apuntar por el ejército imperial aquí.
BUUUUUU.
Antes de saberlo, el sonido de los cuernos siendo soplados se pudo oír. Pertenecía a los cuernos de la Facción de las Llanuras. Parecía que Barbatos había comenzado a moverse. Al ver la dirección de su avance… me percaté que se estaban dirigiendo exactamente hacia el ejército imperial de Habsburgo, el cual estaba siendo comandando por la Princesa Imperial Elizabeth. Que lamentable.
— ¡Herma, los preparativos están completos! ¡Lo único que deberías es dar la orden!
Sitri llegó corriendo como un perro y miró a esta dama.
— ¿A dónde deberíamos ir? ¿A cuales humanos acabaremos primero? ¿Habsburgo? ¿Francia? ¿Bretaña? ¿Polonia-Lituania? ¿O solo deberíamos acabarlos a todos a la vez?
— No. Exterminaremos primero al ejército imperial de Francia.
— ¡Bien!
Sitri juntó los nudillos de sus puños con un sonido sordo audible. Incluso solo con eso, el aire fue empujado de tal forma que esta dama casi deja caer su abanico. Aunque esta niña es simple, tiene un defecto: se comporta por impulso.
Ahora bien.
No hay tiempo para dudar. Aunque esta era una guerra que esta dama no había comenzado, y una en la que no tenía intenciones de participar, en cualquier caso, esta dama se encontraba en una posición muy cercana a la guerra. Por fortuna, anhelar la paz pero no realizar la guerra con desdén es lo que hace al ejército de esta dama. Algo como las tropas de Francia, quienes están obsesionados por una enfermedad, podemos aplastarlos con facilidad.
Esta dama levantó el borde de su abanico de pluma y señaló a la dirección a la que debíamos ir.
— Facción Montañosa, Avancen.
El Rey de los Campesinos, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 3.
Llanuras de Bruno, Ejercito de la Alianza Creciente.
Todo estaba saliendo tal como lo había predicho.
Paimon era una traidora depravada. Estaba seguro de que si le mostraba una abertura, entonces ella, sin duda alguna, aprovecharía la oportunidad. Y con certeza, ella se abalanzó hacia Barbatos como un coyote que ha percibido la sangre…
Hacer que me una a la Facción Montañosa probablemente era un simple pretexto. La verdadera meta de Paimon era Barbatos. Al convertir mi error en una falta de Barbatos, ella probablemente estaba planeando que Barbatos perdiese su posición.
Antes, mientras solicitaba mi juicio militar, dije:
— Yo, todo el tiempo, solo me preocupo por su honor y seguridad, Su Excelencia.
Eso era un señuelo.
Como si implicase que un juicio militar era el único método para proteger a Barbatos. Inferí intencionalmente que si yo era ejecutado, entonces la oportunidad de hacer que Barbatos tomase la responsabilidad se desaparecería junto conmigo. Eso no era más que una pequeña implicación, pero parecía que Paimon, quien pensaba una forma de “joder” a la Facción Montañosa, fue capaz de escuchar todo tan claro como el agua.
¿No era esplendido?
Paimon, aunque eres una traidora que vendió a su propia raza, eres una “traidora” con un intelecto inigualable y extraordinario. Si la traición era un talento, entonces, sin duda alguna, te concedieron un talento de primera clase. Esto era algo que lo único que me permitía hacer era reconocerlo. Honestamente, quería aplaudirle.
En primer lugar, en la historia, Paimon originalmente era una existencia parasitaria que traicionaba al Ejercito de los Lores Demonio y se aferraba al héroe.
En el juego «Dungeon Attack», el héroe encuentra a Paimon por casualidad mientras vagaba por la ciudad fronteriza. En ese momento, la Lord Demonio Paimon se enamoró a primera vista, llevándola a aparecer ante él con mucha frecuencia.
– Esta es la primera vez de esta dama conociendo a un hombre como tú.
– Esta dama te concederá el derecho de robarle los labios, Señor Héroe Auto-Proclamado.
Encajando con su título de Reina de las Súcubo, Paimon se acercó perfectamente al héroe. Aunque en ese tiempo, al héroe le había robado el corazón y cedido ante la emoción llamada “amor” por primera vez en su vida, al final, ambos fueron incapaces de superar las diferencias raciales y Paimon terminó muriendo en manos del héroe.
Bastante divertido, incluso después que su corazón fue perforado por la fría espada del héroe, Paimon no alejó sus emociones hacia él.
–…demonios y humanos viviendo juntos. Esta dama ha comenzado a soñar esa posibilidad luego deconocerte. Sin embargo, es algo que no se puede evitar, ¿o sí? Ya que los sueños son similares alondeo de los frágiles pétalos de las flores, esta dama no puede culparte.
Cuando llegó el final. Paimon sonrió mientras la sangre brotaba de la comisura de su boca.
– Este ya es un cuerpo moribundo. ¿No podrias concederle a esta dama un ultimo beso?
Como si estuviese invocando una maldición.
Como si estuviese concediendo una bendición.
¿Deberia llamarla una romanticona ya que fue capaz de lograr su amor luego de haberse sacrificado?
Aunque habría sido un alivio si ella hubiese pagado la pena solo con su vida. Paimon era la cabeza que lideraba la facción más grande en el continente demoniaco. Debido a eso, ya que el héroe no recibió ninguna amenaza por los demonios, todos fueron capaces de entregarse a sí mismos para resolver la división dentro de la humanidad. Y la oposición que tuvo que enfrentar al héroe, el cual fue liberado, no fue otro más que…
— Eso estuvo cerca, Milord. De cualquier forma, esta damisela nunca se aburre cada vez que lo ve desde un lado. De vez en cuando, hay días en los que esta damisela cree que su vida puede que sea solo una gran broma.
—………………
Es cierto.
Esta era una niña ruda que no tenía expresiones faciales.
La Princesa Imperial Elizabeth, quien lideró al Imperio de Habsburgo, llevó al héroe a la vanguardia, y la Reina Henrietta, quien lideró al Reino de Bretaña, apuntó a Farnesio como general. Los dos héroes del siglo se acercaban a la guerra con el fin de hacer que sus naciones ganaran supremacía… esta era una historia que se suponía que se desarrollaría 15 años más adelante. Actualmente, en la forma en la que yo mismo he ubicado a Farnesio, se puede considerar un futuro que absolutamente nunca podría pasar.
— Más que eso, ¿qué fue eso de antes? Seguramente usted no estaba tratando de salvar a esta damisela mediante su propio sacrificio, ¿no? Honestamente, esta damisela solo puede decir que eso fue molesto, Milord. Esta damisela preferiría ser asesinada por un Lord Demonio que ser abrazada por usted. Aunque estada dama juzga su intelecto considerablemente, esta tiene un punto de vista increíblemente objetivo cuando se trata de su físico, Milord. Es decir, su cuerpo es horrible. Algo que se siente, de alguna forma, carente cuando se es abrazado, algo que es poco atractivo cuando permite al cuerpo de uno ser abrazado completamente por ello, hace difícil poder encontrar algo más desagradable que esto, así ese ese tipo de físico. Por eso, si por casualidad, el peligro se acerca a esta damisela, no se sienta innecesariamente inclinado por mostrarlo, sino que deje todo como está y… ¿aah? ¿Oh, ahhh?
Le quité el sobrero a Farnesio y comencé a apretarle la coronilla de su cabeza. Esta niña, solo porque ha aprendido algo de volubilidad de Lapis, ha hecho que su imprudencia realmente esté rozando los aires. Esta mocosa merece un castigo a través del masaje.
Farnesio tembló y sacudió ambos brazos.
— Milord… ¿acaso esta damisela no le ha dicho… no le ha dicho muchas veces…? Uh, ohh… la coronilla no. cualquier otro lugar está bien, pero, ahh… ahh… la coronilla no, todo menos la coroniillaaaaa…
— Derrítete obedientemente, pastelito de arroz.
— Uhh, esta dama se está derritiendo. Ya está damisela se ha convertido en una pulpa.
Para esta chiquilla de cabello rubio, quien actualmente estaba mis brazos y parecía volverse una gelatina, estaba destinada a convertirse en una general famosa, la archinémesis del héroe, y la calamidad de la humanidad que se acercaba lentamente. Aunque ya estaba consciente, este mudo estaba bastante decadente.
Poco después, los capitanes afiliados a la Facción Neutral llegaron para escoltarme. No pude sentir ni una pizca de agresividad o mal temperamento hacia mí. Ellos simplemente me solicitaron que los acompañara. Lo hicieron con cortesía.
— Aunque es humilde, hemos preparado una celda, Su Alteza Dantalian. Si quizá, no es algo descortés, entonces…
— ¿Cómo pueden llamarlo descortesía? Llévenme allí. Los seguiré obedientemente con la mentalidad de alguien que se ha convertido en un prisionero.
Los capitanes de la Facción Neutral bajaron sus cabezas.
Después, literalmente había una celda humilde ubicada en el lugar donde yo había seguido a los capitanes militares. ¿Debería llamarla prisión? Era más parecida a una jaula de hierro usada para contener animales. Solo un fardo de heno estaba ubicado dentro de la jaula de la bestia, realmente no había muebles ni decoraciones.
Tras ver el penoso estado de esa celda, Humbaba se echó a reír.
— Jajajaja. ¿Es una broma “divertida”, no? ¿O simplemente una broma pesada? Seguramente no intentan ubicar a nuestro maestro dentro de una caja de mierda tan asquerosa como esa, ¿veeerdaaad? ¿Deberíamos invocar una maldición que los haga vivir como eunucos por el resto de sus vidas? ¿Deberíamos azotarlos con una maldición que simplemente los haga sentir cosas con sus culos? Solo lo pregunto por curiooosidaaaad, pero ¿realmente tienen un gran interés en las vidas sin mujeres, ascetismo, como los monjes budistas?
— M-mil disculpas, pero esto es realmente lo que tenemos por ahora…
— Veo que es su cortesía decirle a la gente que coma mierda amablemente ya que es todo lo que tienen por ahora. Hmm, hmm. Entiendo. Pero, por cierto. En el momento, lo único que podemos darles es una maldición de eunuco, ¿qué piensan de esooo?
Las brujas rodearon a los capitanes mientras sonreían brillantemente. Sus rostros ciertamente reían, pero sus miradas eran violentas. El que se volvía lamentable aquí era el responsable. Si fuese una ofensa transmitir la orden de su superior cuando no tienen autoridad, entonces era su ofensa.
Suspiré.
— Humbaba, está bien.
— Ah, p-pero, maestro…
— ¿No dije que estaba bien? Estoy siendo tomado como prisionero, de todas formas. Sin falta, ¿puedo confiar en el poder luego de haber ido a un espacio tan pequeño? ¿Acaso el lugar será lujoso solo porque digo que estoy inclinado hacia los lujos? Si un rey es incapaz de comportarse como tal, entonces, al final, ¿un prisionero no debería comportarse como uno?
— No, no es eso.
Humbaba habló con preocupación.
— Al final, es necesaria una cama confortable si vamos a estar allí dentro junto a nuestro maestro y disfrutar apropiadamente la relación entre un hombre y una mujer, ¿bien? Si se nos ordena copular encima de un fardo de heno, entonces, es obvio que podemos hacerlo, pero cuando arrastras tu espalda en el heno da mucha comezón…
Las brujas alrededor asintieron mientras decían. Sí, sí. Parecía ser una atmosfera donde estaban aceptado con entusiasmo lo que Humbaba declaraba.
—………………
Toqué calmadamente la mejilla de Humbaba. La mejilla de mi querida líder de la Guardia Real se estiró como queso de pizza.
— ¡Gehuuuuhuuu! ¡Auh! ¿Auuuuh?
Ciertamente, la forma de graznar de una bruja estaba fuera de lo ordinario.
Sin maltratarla, tiré de la mejilla de Humbaba hasta el límite. Me pregunté si era porque esta chica había vivido su vida siendo torturada cada día que no mostró ni un rastro de dolor normal.
— Dejen de soñar, ¿a qué te refieres como ir allí conmigo? Ustedes seguirán inmediatamente a Farnesio e irán a la guerra. Escúchenla bien y también a Lapis, y vuelvan luego que hayan cazado a muchos humanos.
— ¿Cómo puede ser?
Humbaba tenia un rostro que parecía como si el mundo se hubiese acabado.
— Ya que nuestro maestro está en prisión, nosotras queremos disfrutar el confinamiento junto a él…
— No hablen mierdas…
— Ah. Oh quizá, en lugar de actuar como prisioneras, ¿actuaremos como guardias de prisión para encajar mejor con sus preferencias, Maestro? No se preocupe. A pesar de nuestras apariencias, somos completamente capaces tanto en el abuso como en el masoquismo. ¡Sin importar cuán pervertidos sean sus pasatiempos, estamos liiistaaas para servirle sinceramente!
— Santos Lores. Ahora estás hablando mierda.
Tsk. Tsk. Chaqueé mi lengua. Con toda seriedad, estas tipas eran una causa perdida. En realidad, realmente no las tomé y las vestí en vano.
— Farnesio.
— Hm. No se preocupe, Milord. Esta damisela no tiene ni el más mínimo deseo de ser tan cochina e ir a prisión con usted. Esta damisela solo espera que sea obediente en su celda y disfrute su vida de prisionero. Si usted se va, entonces ¿eso no haría que Lady Lapis sea la única que abuse de esta damisela bajo el pretexto de “educación”? Hm. Que placentero. Si es posible, seria grandioso si usted se queda ahí dentro y nunca vuelva a salir.
Farnesio asintió para sí misma.
— Descanse, Milord. Esta dará sus saludos a Lady Lapis. Claro. Esta damisela le será siempre su súbdita leal. Hasta es capaz de tratar con este tipo de problemas tanto como se le requiera.
—……………
Esto, a su manera, es increíblemente molesto…
¿Por qué es que mis “reconocidas” vasallas iban de un extremo a otro? ¿Acaso los hermosos conceptos conocidos como moderación y limitación no habían sido implementados en sus cerebros? ¿Qué tipo de pecado cometí en mi otra vida como para tener que planificar una idea general con este tipo de gente…?
Sin duda alguna, probablemente hay gente con excelentes talentos y gente bien informada en lo que es sofisticado establecidas por el lado de la Princesa Imperial Elizabeth. Por otro lado, mi general interina era una persona loca, psicópata, y la líder de mis Guardias Reales era una pervertida, quien se dejaba llevar por la lujuria y solo tenían el color rosa en su cerebro. Este mundo era injusto…
— Muy bien. ¿Qué más podría esperar por ustedes? Solo actúen bien durante la guerra. Hagan todo bien. Eso es más que suficiente. No vayan a ningún otro lado mientras solo están dando una paliza, ¿bien? Si las golpean una vez, ustedes golpéenlos dos veces. Creo que serán capaces de hacer eso, al menos. ¿Está bien?
Farnesio y Humbaba asintieron con sus cabezas. En orden, ellas regresaron tras dar una respuesta.
— Claro. En todo caso, esta damisela planea cortar los cuellos de todos los enemigos y levantar una torre de huesos. A partir de mañana, el solo hecho de escuchar el nombre de esta damisela hará que el enemigo se moje en los pantalones. Su orina fluirá y fluirá hasta que finalmente, toda la llanura sea cubierta por ese líquido, haciendo que el hedor llegué hasta su prisión, Milord. Eso es lo que esta damisela más espera. Una cantidad de cola de rata[1] de la lealtad filial de esta damisela quizá esté contenida allí.
— Incluso si no es logrado, nosotras personalmente iremos y llenaremos cubos y se los entregaremos maestro, así que no se preocupe. Las humildes nosotras, antes de jurarle nuestra lealtad, maestro, tuvimos una vida como mensajeras. Antes llegamos a entregar excremento. Por eso, cargar orina es algo más fácil.
— Ya que he comprendido cuan cercanas están sus existencias a la mierda y a la orina, háganme el favor y se me largan de una vez…
Tanto Farnesio como Humbaba saludaron antes de irse.
Una vez que se fueron, las únicas personas presentes eran los capitanes de la Facción Neutral y yo. Los capitanes estaban robando miraditas en mi dirección con ojos que parecían que hubiesen visto a una persona insana. Aunque consideré hacer una excusa, ya que quedaba claro que hablar solo me hundiría más, no tuve más elección que soportar esa maldita sensación.
— Por favor, enciérrenme ahora.
— Si, Su Alteza.
Como si estuviesen esperando por ello, los capitanes corrieron rápidamente y aseguraron la puerta de hierro. La cortesía inicial que mostraron cuando me escoltaron ya había desaparecido. Pude sentir explícitamente que sus rostros decían: “será un problema si no encerramos rápidamente a este maldito pervertido en prisión”.
—……………
Sip. Así estaba bien.
Después de todo, esta era una estrategia.
Al no estar clavado en los ojos de las personas, y ser recordado como un hombre extraño, con el fin de mover las cuerdas del continente detrás de las cortinas, fue que este plan se elaboró de principio a fin. Era cierto. Estoy realmente bien…
Clank.
El sonido del metal resonó y la celda de animal fue cerrada.
Como si me hubiese convertido en una bestia desconsolada, miré hacia el cielo con impotencia. El cielo que había llovido momentáneamente al amanecer y estuvo claro hasta hace poco, nuevamente estaba oscuro. ¿Acaso intenta suplementar a la tierra, la cual pronto seria cubierta con sangre, con lluvia?
– Uuuuu.
– Buuuuu.
Pude oír el sonido de los cuernos en la distancia. Se sentía como si estos fuesen el sonido del trueno cayendo de las nubes oscuras en el mundo distante de allá. Como rayos rugiendo varias veces, estos se clavaban en lugares desligados de mí y esas personas allá luchaban entre sí mientras no tenían nada que ver conmigo. Aunque era una guerra que yo había empezado, dicha guerra estaba lejos de mí.
—……………
Plop.
De repente, algo cayó del techo de la jaula de hierro.
Era frio.
Miré al cielo.
Entre las aberturas de las nubes negras, varias gotas de lluvia comenzaron a caer. Dichas gotas, las cuales estaba más cerca de ser dispersadas más de lo que descendían, se encontraban con otras hasta que pronto crecían y se convertían en un torrencial.
Creía que la lluvia era igual a los mantos de sangre que provenían de los soldados en batalla, quienes estaban plantados aquí en este campo de guerra mientras su voluntad natural había sido ignorada. Las cosas que fluían aquí no podían evitarse. Sin embargo, ¿cómo no podría ser amargo considerar las cosas que estaban hechas para fluir como algo que era inevitable?
– Woosh, shoooo.
Predije que la historia que yo había comenzado, empezaba a fluir como una tormenta junto a esa lluvia. La guerra que se desarrollaría allá era mía. Sin embargo, al igual que el tiempo mostrado por las agujas de hora y minutos de un reloj y el tiempo separado que era desentrañado extensamente cuando la música era presentada… el torrente y las indiferentes gotas de lluvia que rugían al otro lado de esta celda, simplemente caían aquí gota por gota. A diferencia del tiempo que estaba fluyendo allá, mi tiempo lentamente se filtraba en mi cuerpo.
—…………………
Me quité mi atuendo superior y recibí directamente la lluvia. Dentro de mi ropa había un cinturón y un reloj de bolsillo que había traído conmigo de antemano. Entre ellos, el segundo objeto emitía un ligero tic tac.
Barbatos, Paimon, Elizabeth y Farnesio se moverán libremente en el campo de batalla. Sin embargo, ¿cuándo comprenderan que el tiempo que les han provisto con ese espacio siempre ha sido mío? ¿Quién será la primera de todas en acercárseme? La lluvia continuaba fluyendo y limpiaba el polvo de mi piel, llevándolo a la tierra. La guerra estaba lejos, pero esa guerra distante era mía.
Mientras tanto yo…
Yo estaba aquí en prisión.



[1] N.T: No tengo ni la menor idea de qué carajos quieren decir con eso, así que lo coloqué tal cual salió en inglés. Cola de rata es algo a lo que yo le conozco dos significados: un corte de cabello y una broma pesada usando una toalla y torciéndola hasta cierto límite y luego golpeando/azotando a alguien.
AGRADECIMIENTOS A LUIS J. SÁNCHEZ POR LA EDICIÓN DE ESTE CAPÍTULO
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