Dungeon Defense Volumen 4 – Capítulo 2
Volumen 4 – Capítulo 2- Vos vienes ami
Lo admitiré. Soy un hijo de put@. Si tengo que ser un poco más honesto, entonces debería confesar que no solo soy un simple hijo de puta, sino un hijo de puta muy inteligente.
Yo no era solamente la persona más inteligente entre la gente que conocía, sino también la más honesta. Para ser exactos, como yo era los bastante inteligente como para comprender que era un hijo de puta, también era lo bastante honesto para admitir ese único hecho. Los individuos que poseen sabiduría y honestidad, como yo, eran raros de encontrar.
Si alguien se me acercase y me preguntase lo que yo creía que era la mejor cosa que jamás haya hecho en mi vida, entonces el infinitamente honesto e infinitamente sabio “yo” no tendría más opción que responder lo siguiente.
“El hecho de haber metido a mi padre en prisión”.
—………………
Han pasado tres días desde que fui encerrado.
Hoy también estaba lloviendo. Mi cabello estaba completamente mojado y me obstaculizaba el rostro. Lo dejé empaparse. Incluso si ajustase mi pelo de lado, ¿qué cambiaría? Debido a la lluvia primaveral, hasta mi carne interna me dolía.
Ah, Farnesio.
Veo que debido a que tanto tú como yo cargamos con el pecado de tener un mal padre, nuestras mentes han sido mutiladas. ¿Por qué no estamos retorcidos cuando hemos estado tratando de aceptar el mundo con nuestros cuerpos incapacitados? ¿Por qué nuestras rodillas no colapsan? Si estamos destrozando el mundo, entonces lo que necesitamos hacer es tratar de dejar el peso a un lado antes de que nuestras rodillas se tuerzan, pero en lo que la gente nos vea hacer eso, comenzaran a criticarnos por ser crueles.
Han pasado solo tres días desde que se dio el discurso, pero he recibido información que, dentro de las líneas delanteras enemigas, los rumores de que Farnesio era la hija ilegítima de la Casa de un Duque, fue vendida como esclava, y que su madre biológica era una puta, ya se han propagado.
Incluso si la difamación sobre Farnesio era rápida, esto excedía los límites. ¿Debería decir por ti que es la Princesa Imperial Elizabeth? Ella no fue tonta. Hija ilegítima, esclava, y puta… Esas no eran más que palabras estimulantes. Ella sabía cómo atacar el testaferro. Ciertamente, ella era impecable…
Si era posible, algún día me gustaría organizar la estructura de la Alianza Creciente y combatir efectivamente contra la Princesa Imperial Elizabeth. Más que nada, la estructura de las tres facciones actuales, es decir, era necesario superar este sistema donde la Facción Montañosa, la Facción Neutral y la Facción de las Llanuras dividieran el poder militar. Esta era una tarea obvia. Era difícil ver como algo sano el hecho de que esas personas dividiesen las fuerzas en tres partes cuando aún estaban carentes a pesar del hecho de estar unidas.
Una Alianza Creciente que se haya convertido en una. No un ejército donde Barbatos o Paimon sean el centro, sino una Alianza Creciente centrada a mí alrededor. Eso es lo que debe formarse. Con el fin de lograrlo, han de cumplirse 3 condiciones.
Primero, tengo que probar claramente el hecho de que soy competente. Si resulto ser un incompetente, entonces la razón para colocarme como el centro de la Alianza Creciente desaparecería.
Segundo, también tengo que probar que Farnesio es extremadamente competente. Si resulta ser incompetente, entonces la necesidad de señalarla como el testaferro se desvanecería. Por ejemplo, la situación donde me concedieran la salvación a cambio de aniquilar a Farnesio podría suceder. La ocurrencia reciente pertenecía a este tipo de flujo de eventos. En resumen, los Lores Demonios aún tienen que entender la competencia de Farnesio…
Y finalmente, tercero. Tengo que probar el hecho de que la Princesa Imperial Elizabeth es atrozmente competente. Si resulta ser lo contrario, entonces la razón para manteneros a Farnesio y a mí con vida con el fin de ir contra ella, moriría. El error de que ellos solos serían suficientes para ir contra ella, probablemente se haya esparcido entre todos los Lores Demonio. «Dungeon Attack» era el producto de tal futuro, donde este error había controlado a todo el ejército demoníaco. Era el peor escenario que era necesario evitar a como dé lugar.
Seguramente era la batalla. La batalla era la respuesta. Por involucrarse en una gran batalla, probémosles quienes son los individuos más competentes de esta era. Deseo una batalla bastante gloriosa, pero al mismo tiempo, cómica.
Niña, obtén una victoria tremenda y regresa de inmediato.
Hay muchas cosas que deseo contarte.
Mientras tanto…
Yo estaba aquí en prisión.
El Rey de los Campesinos, Dantalian. Rango 71º.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 6.
Llanuras de Bruno – Ejercito de la Alianza Creciente – Prisión Sencilla.
— Oye, flaquito. Come esto y vive. También tienes que comer para vivir.
Cerca del anochecer.
Una mujer con una figura que era tan grande como un poste se me acercó. La individua era conocida como la 12º Lord Demonio, Sitri, hoy estaba de guardia. Ya que yo era un prisionero con un estatus especial, y la naturaleza de mi crimen era severamente político, los Lores Demonio se turnaban uno a uno para vigilar. Era una recepción bastante lujosa.
La vigilancia duraba todo el día. Había varias antorchas alrededor de esta jaula de animales, pero parecía que estaban imbuidas con algún tipo de magia ya que no se extinguían tan fácilmente a pesar de estar empapadas por la lluvia. Como las antorchas ardían durante toda la noche, los vigilantes, quienes dependían de esa luz, me miraban retorcidamente.
Durante los últimos 3 días, las personalidades de los vigilantes diferían en varias formas. Cierto Lord Demonio, quien fue desplegado de la Facción de las Llanuras, parecía haber sospechado realmente que yo intentaría escaparme, lo que lo llevó a tomar personalmente una antorcha y acercarse a la celda con el fin de monitorearme de cerca. Parecía que creían sinceramente que yo había cometido alta traición, pero por el contrario, yo daba la bienvenida a esa inocencia.
En caso de que yo apuntase escapar, que entrase en contacto con el exterior, o que ambos caso no se dieran; de cualquier forma, yo estaba disfrutando vagamente mi tiempo aquí luego de haber recibido secretamente de uno de los demás guardias un tipo de lujo o libertinaje, el cual los prisioneros tenían terminantemente prohibido. Sin parpadear una vez, el vigilante me observaba. El gran hombre, quien se presentó como Beleth, era el 13º Lord Demonio.
La gente de la Facción Neutral se encargaba de la vigilancia de forma indiferente. Prometían abiertamente que me proveerían alimentos especiales o bocadillos si yo les pedía algunos. Desde su perspectiva, ellos clamaban que en cierta forma, yo, Dantalian, había cometido un crimen, pero al mismo tiempo que no lo había hecho. Por eso, lo que determinaba cuál lado era el correcto dependía simplemente de la negociación entra la Facción Montañosa y la Facción de las Llanuras. En este punto, ya que no soy un criminal, pero sea como fuere, eso no quería decir que no fuese uno, ellos no tenían la necesidad de castigarme ni el permiso de ayudarme. Como resultado, declaraban que si es algo simple como darme comida, ellos al menos podían mostrar algo de amabilidad en ese sentido. Yo rechacé decentemente su buena voluntad.
Un manojo de heno para dormir.
Una dura e incómoda silla de madera.
Esas fueron todas las cosas que me fueron facilitadas.
Pasé mi tiempo observando el cielo lluvioso. Ocasionalmente, Lapis o Farnesio venían a mí con el fin de reportarme lo que había sucedido hasta ahora. Aunque Lapis trató de quitarme la vida, desafortunadamente, había barras de metal bien firmes ubicadas entre nosotros. Me dijo que empeoré la situación ya que el asunto no era algo por lo que yo tuviese que haberme salido de mi curso para ser aprisionado. Me encogí de hombros y no dije más.
Si fuese hablar honestamente, entonces me sentía más seguro y confortable dentro de esta prisión que estando afuera. Yo era un bastardo al extremo. Lo único que solicité fue un lugar para dormí con un radio de 3 metros o todo el mundo. Con respecto a cuál lado apilaba comparativamente menos estrés, la primera se encontraba en un rango superior a la segunda. Es un paraíso. Vuelvo y lo repito, paraíso.
— Aunque realmente, realmente no me gustas. Independientemente de eso, creo que alguien no debería ser capaz de comer solo porque no le agrade a alguien, ¿Sabes?
La Lord Demonio Sitri, quien se ofreció a ser la vigilante del tercer día, era cercana a Paimon. Ella y yo teníamos una profunda conexión en varios aspectos. Sitri había presenciado la escena donde yo derribé a Paimon durante la audiencia, y durante el proceso de preparación para esta guerra; ella había enviado a sus subordinados a obstruirme. Aunque era mi primera vez conociéndola en persona, no me sentía como un desconocido con ella.
Referencialmente, incluso dentro del continente demoníaco, del cual se dice tiene muchos pervertidos, Sitri era una mujer reconocida por ser una pervertida de clase alta debido al hecho de que ha hecho todo tipo de actos perversos. De lo que he escuchado, ella no solo era una hermafrodita, sino que también existe un dicho bastante extravagante de que ella ha dormido con cada raza, copulado con cada género de cada raza, que existe dentro del continente. La mayoría de los Lores Demonio eran así.
Sitri rasgó un trozo de pan y me lo pasó a través de las barras.
— Toma.
— Tengo un cuerpo que está perfecto si no como nada en particular, sin embargo.
— Escuché de parte de la gente que estuviste siendo vigilado ayer. Dicen que no comiste nada ni ayer ni anteayer, ¿no es verdad? No lo hagas. Incluso si nosotros, los Lores Demonio, somos tipos que estamos bien sin la comida, al menos se debe probar una cada dos días. Si no, entonces perderás, ¿sabes?
¿A qué se refiere con perder?
Incliné mi cabeza.
— ¿Perder qué?
— Tu sentido de vivir.
Sitri me miró mientras mantenía su postura de entregar el trozo pan.
— Está bien si particularmente no comes, ¿cierto? Está bien si particularmente no duermes, ¿cierto? Hay un gran número de Lores Demonio que se tornan vegetarianos porque se han acostumbrado. ¿Por qué crees que solo la mitad de los Lores Demonio están participando en la Alianza Creciente?
Aunque es probable que existan razones políticas detrás de eso…
Sitri sacudió su cabeza.
— Soy una cabeza hueca, por lo que realmente no comprendo muy bien las cosas difíciles. Las cosas como la política son cosas que Mi Herma Paimon pensaría y contemplaría. Pero hay algunos que han perdido sus expresiones faciales tras haber vivido tomando solo líquidos después de un mes. ¿Sabías que esos tipos son bastante interesantes? Reaccionas si les tocas el cuerpo, pero si les haces cosquillas o los golpeas, sus rostros permanecen carentes de emociones, vacíos. Pensar en sus expresiones, quizá, regresen sin hago esto. Incluso traté de violarlos, pero no sucedió nada. No volvió absolutamente nada.
—……………
— Come. Serás capaz de vivir si comes.
Recibí cuidadosamente el trozo de pan.
Solo después de eso, Sitri asintió con satisfacción. Luego, ella se sentó directamente ele piso y comió su porción del pan. Cielos, todas y cada una de sus acciones se sintieron bárbaras. La dama más lujosa entre los Lores Demonio era Paimon, y sin embargo, la gente que estaba a su alrededor era así. Era asombroso.
—………
En un área ligeramente lejana había dos guardias parados. Lo más probable era con el fin de ocultar sus identidades, pero estaban ocultándose a sí mismo mediante el uso de uniformes militares blancos de la cabeza a los pies. No dieron una respuesta en particular luego de ver a Sitri sentarse de forma tan descortés. Eso debía significar que era parte del comportamiento normal de esta Lord Demonio llamada Sitri.
— Tú eres amigo sexual de esa puta de Barbatos, ¿no? ¿Qué tal es? ¿Parece una persona ligeramente decente durante el sexo?
Me encogí de hombros.
— Esa es una pregunta que invade gravemente la privacidad de uno.
— No, es que es sorprendente. Muy sorprendente. Aunque es intrigante que entre los Lores Demonio, Barbatos fuese quien hiciese un amigo sexual, sí. Es eso, ¿sabes? Eso. Realmente has vivido bastante bien mientras tenías sexo con una puta de esa calaña… ¿ese tipo de sensación? ¿Sabías que entre la gente que ella salió con eso, excluyendo a una persona, todos han muerto por sus manos?
Barbatos.
No debería ser yo quien dijese esto, pero necesitas vigilar tu imagen pública aunque sea un poco.
— Pero eso es algo que escucho por primera vez. El hecho de que ella haya matado a todos sus amantes. Es interesante. ¿Sería posible que me dieras detalles?
— Si. Pero cuando pienso en ello, me recuerda que eso también es una grave invasión a la privacidad propia, ¿sabías?
Sitri masticó casualmente el pan.
— Si revelo la vida privada de alguien, entonces yo sería la única que se volvería la puta mala. Es por eso que tú me has de contar primero cómo se siente tener sexo con Barbatos. Si alguien va a volverse la puta mala, entonces todos tienen que convertirse en una.
—………
La 12º Lord Demonio Sitri era una individua que entendía apropiadamente cómo negociar…
No, en primer lugar, soy un hombre.
No estoy seguro si era un bastardo malo, pero soy incapaz de convertirme en una puta mala.
Una vez señalé eso, Sitri enarcó una ceja.
— Huesito, cuando llamas a alguien un “hijo de puta”, ¿lo llamas así porque crees que realmente es el hijo de una perra?
— No.
— Retrasado es algo que le dices a alguien que no lo es, ¿cierto?
— Si.
— Entonces “hijo de puta” y “retrasado”. Lo siento, pero ¿podrías decirme la razón por la que puedo insultarte al llamarte hijo de puta y retrasado, pero la incapacidad de llamarte puta mala?
No pude darle una respuesta.
Como resultado, fui forzado a una posición donde tenía que dar una descripción vivida, y además ilustrada, de cómo fue tener sexo con Barbatos. No estaba seguro exactamente de cómo terminé en este estado, pero lo hice. Aclaré mi garganta.
— Primero. Lady Sitri, Barbatos tiene una variedad muy colorida de expresiones faciales. Incluso si normalmente va por ahí riendo confiadamente, ella es diferente cuando está encima de una cama. Claro, no solo lo hicimos encima de una, sino al lado, en el piso, en cualquier lugar que tuviese para sujetarse; o algún lugar sin nada de agarres, mientras fornicamos libremente. Estrictamente hablando, puede ver como Barbatos muestra una apariencia distinta en una increíble cantidades distintas. En ese sentido, ella no es una puta mala que solo va riéndose por todos lados como los demás creen.
— Oh, oh.
Sitri asintió con la cabeza. La imagen de sus ojos brillando con anticipación hacia parecer como si ella fuese una estudiante de primaria que estuviese voluntariamente escuchando una clase de educación sexual.
— ¿Ajá, y entonces?
— Primero, de acuerdo a quién decidió tomar el rol de maestro y el rol de esclavo durante la sesión de coito…
Expliqué…
— Incluso si las posiciones dominantes cambian ligeramente cada día, de acuerdo al trato general de hacerlo implícita o explícitamente, el scat[1] no está permitido pero la lluvia dorada[2] está bien…
Expliqué…
— Relacionado a eso, ya que el número de hechizos que Barbatos puede hacer es bastante sustancial, ella puede controlar libremente el grado de sensibilidad y el grado de lo que se puede soportar más allá de las capacidades de uno…
Seguí explicando.
—……………
A medida que la explicación avanzaba, los ojos de Sitri, los cuales brillaron una vez, comenzaron a atenuarse y oscurecerse hasta que, eventualmente, convirtiéndose en todo lo contrario; es decir, sus ojos se degeneraron hasta que no brillaron con interés, sino que, emitían un desprecio considerable, similar a un pez muerto. Tras vomitar dos veces y aclarar sus intestinos, Sitri habló.
— Woooow… ustedes realmente se cogieron…
Esa era una crítica irrazonable.
— ¿Realmente quieres vivir mientras haces eso? No, esa no es la forma. ¿Realmente quieres hacer eso mientras vives? ¿No puedes perder tu tiempo de una forma, no sé, un poco más normal?
— Aunque deseo hacerlo, parece que a Barbatos no le gustan las cosas ordinarias.
— No me hagas reír. Cunado estuviste describiéndome todo eso tu rostro estaba lleno de vida y sonabas como si lo estuvieses disfrutando. Ambos son unos pervertidos serios.
Ese era un insulto bastante ridículo.
— Wow, ¿cómo se supones que mire el rostro de esa puta… digo de Barbatos a partir de ahora? ¿Acaso no recordaré tu explicación cada vez que la vea? Con ese rostro, con ese pequeño físico… Oh, cielos. Oye, ¿qué fue lo que exactamente me dijiste? ¿Por qué me dijiste algo como eso? ¿Quieres morir?
— Oh, cielos. Vociferé mi rechazo a darte los detalles, pero tú, Lady Sitri, ¿no estuviste insistiéndome?
— Yo ni siquiera me esperé tanto. Aunque en un punto consideré la oportunidad de que pervertidos así pudiesen existir en alguna parte del mundo, no esperé que realmente fuesen ustedes dos. Incluso si pervertidos así existen, creo que debería aceptarlos con una mente liberal, después de conocer a uno en persona, no creo que pueda. Lo siento, ¿podrías morirte?
Ella era una persona absurda.
Ahora era mi turno de preguntar.
— Lady Sitri, es tu turno de decirme ahora. ¿Es cierto que Barbatos se encargó de todos sus amantes con sus propias manos?
— No del todo. Fueron todos, excluyendo a uno.
— ¿Y eso no significa lo mismo?[3]
— Hm.
Sitri se rascó la parte posterior de su cabeza.
— Bueno, ¿no sería su propia forma de manejar su debilidad? Esencialmente, Barbatos no confía en la gente. A ella la han traicionado demasiado, por eso traiciona mucho a los demás. Pero ¿acaso los amantes no están en una relación donde un lado puede ser traicionado fácilmente y de la misma puede traicionar al otro lado? Si vas a ser traicionada, entonces traicionar primero haría que tu mente se sienta un poco más calmada.
— Eso suena como una suposición extrema…
— Lo que trato de decir es –Sitri suspiró–. Ella usa magia negra de una forma jodidamente bien, ¿no? Barbatos originalmente no era una maga, sino una guerrera. Pero fue traicionada masivamente durante una guerra, por lo que terminó convirtiéndose en nigromante.
— ¿Qué relación tiene ser traicionado y convertirse en un nigromante?
Sitri inclinó su cabeza.
— Cadáveres. Hablo de cadáveres. Puedes controlarlos con nigromancia, ¿sabías? Los cadáveres que ya han muerto también te traicionarán.
—……………
— Se cómo te sientes en este momento. Ella es realmente mental, ¿cierto? Es por eso que no me agrada. Entiendo que la traición debió haber sido un shock. Sin embargo, ¿cómo lo diría? Es ese tipo de sentimiento.
Era drástico.
Ahora que lo pensaba.
Ahora que lo analizaba.
Durante esa noche cuando la nieve caía pesadamente, luego de haberme despertado furtivamente y arrastrado afuera, Barbatos me mostró la imagen de ella levantando un enorme ejercito de no-muertos como si tratase de demostrarlo… ¿qué estaba pasando por su cabeza en ese momento?
¿Cuál era su motivo oculto detrás de mostrarme triunfalmente a mí, la persona que estaba, como su amante, situado en la posición más fácil de traicionar y ser traicionado por ella, los soldados que absolutamente se le rebelarían?
Sitri habló:
— Es posible ganar cicatrices mientras vives tu vida. Pero ¿qué pasa con las personas que tratan de cicatrizar el mundo solo porque resultaron heridas? ¿No es totalmente opuesto? Ya que fui dañada, debería perseguir más un mundo donde las demás personas no sean heridas. La gente debería tener una buena actitud como esa.
Seguramente.
Lo entendí.
Sitri era distinta comparada a nosotros.
El día en el que ella sea capaz de comprendernos a Barbatos, a Lapis, a Farnesio o a mí, probablemente nunca llegue. Esa incomprensión no era ni triste ni irrazonable. Era hermosa y racional. Estaba bien que ella viviese tal como lo hacía.
Sonreí satisfechamente por primera vez en mucho tiempo.
— Veo que eres una buena individua, Lady Sitri.
— ¿Hm?
— Seria grandioso si hubiese solo personas como tú en este mundo. Sin embargo, eso no se puede evitar. Barbatos es una mujer fuerte. Si hubo un incidente que fue capaz de cambiarla completamente, entonces, aunque no sé lo que pudo haber sido, debió tratarse de una ocurrencia tremenda. Nada puede hacerse por ello. Por favor, muestra algo de comprensión.
—………………
Sitri me miró fijamente.
— Tú, ¿acaso sabes en qué tipo de situación te encuentras ahora? Es lo mismo que Barbatos habiéndote encerrado. ¿Por qué sigues aferrado a ella?
— No estoy aferrado a nadie. Simplemente estoy reconociendo el hecho de que algo inevitables es inevitable. Yo mismo me considero un hijo de puta, pero al mismo tiempo, soy un hijo de puta muy honesto. Es inesperadamente difícil la forma de este mundo, sí.
Sonreí ligeramente.
— Siento como si ya fuese hora de preguntar. Lady Sitri, ¿he aprobado?
— ¿Aprobado?
— Estoy preguntando si crees que está bien NO matarme. Por favor, no finjas ignorancia[4]. ¿Acaso no empapaste con veneno el trozo de pan que me entregaste?
—………………
La expresión de Sitri se heló por un momento.
Un silencio cayó sobre nosotros durante un extenso periodo de tiempo.
La pesada lluvia cambió a una llovizna e hizo parecer como si el cielo estuviese sazonando la tierra. Me quité la parte superior de mi atuendo y sequé mi cuerpo con una toalla andrajosa. Incluso si me permitiese ser mojado por la lluvia, tenía que secarme de vez en cuando con el fin de no pescar un resfriado. La razón por la que mis intestinos se sentían fríos probablemente no se debía solo a la lluvia.
Sitri abrió su boca:
— ¿Cómo?
— Eso mismo me pregunto. Había un montón de señales. Primero, te me acercaste con una actitud demasiado amigable. Rasgaste el pedazo de pan y me entregaste la mitad, mientras tú, Lady Sitri, personalmente te comías la otra. Ese es un comportamiento que normalmente se ver en dos personas que son muy cercanas, como familiares, por ejemplo. Por otro lado, la relación entre tú y yo… bueno, no es muy favorable.
—…………………
Sitri era muy cercana a Paimon. Desde su perspectiva, no sería malo asumir que yo era el enemigo político de Paimon. Pero ella se me acercó, a pesar de ser ese tipo de persona, de una forma muy amigable y me entregó un trozo de pan. ¿Es en serio?
Era posible considerarla simplemente como alguien que tiene generosidad y no le interesan las cosas triviales. En realidad, ese es un puto de vista positivo. Tristemente, desde que nací, siempre he sido un bastardo que apenas tiene recuerdos de si mismo mirando el mundo desde una perspectiva positiva. Ella tenía un motivo subyacente. Era sensible llegar a esa conclusión.
Por ejemplo, algo como comer a propósito el mismo pan con el fin de no levantar sospechas por haber envenenado la comida.
A través de tal proceso fue que saqué mis conclusiones.
Hacia eso desde que era un chico.
— Luego estaba la parte donde vomitaste tras haber escuchado las prácticas obscenas entre Barbatos y yo. No soy sordo. Recuerdo haber escuchado a la gente decir muchas veces de como tú, Lady Sitri, posee un gran nivel de perversión. En comparación a tal individua, los actos que Barbatos y yo llevamos a cabo no son más que simples juegos de niños. A pesar de eso, vomitaste seco… Yo solo puedo jugar como forzaste deliberadamente lo que sea que hubiese en tu estómago.
—……………
— No estoy seguro de cuál sea tu razón detrás del envenenamiento, pero discutamos eso vagamente. Para empezar, el antídoto. Lo tienes, ¿no? Si no es una descortesía, entrégalo, por favor. Incluso si tengo una cantidad considerable de experiencias sobre ser envenenado, ciertamente, algo que no se puede evitar, no se puede evitar. Soy incapaz de abandonar mi deseo de vivir.
Ahora bien.
Saqué mi mano.
Sitri me miró con un rostro rígido. Era un poco problemático ya que lo único que ella hizo fue seguirme mirando inexpresivamente. ¿Acaso no tenía intención de darme el antídoto? A pesar de cómo estoy, soy un hombre que solo considera que su muerte suceda a manos de Lapis o de Elizabeth. Si llego a morir envenenado por alguien tan inferior como tú, entonces sería una deshonra para esas dos chicas.
— Está bien si me pusiese a gritar en este momento. Esos centinelas de allí realizando guardia probablemente corran hacia acá. Se habrá acabado entonces. Mientras testificase que Lady Sitri a intentado matarme con veneno, como eres muy cercana a Su Excelencia Paimon, toda la Facción Montañosa será contada como responsable de ese crimen. ¿Deseas que eso pase?
—……………
— Luego que el juicio militar fuese rechazado, el Lord Demonio, a quien las tres facciones están custodiando, fue asesinado por uno de los miembros líderes de la Facción Montañosa. Que maravilloso. Puedo ver vívidamente esto ser gritado por todo el continente. Huh, claro, si causar conmociones es tu pasatiempo, Lady Sitri, entonces no te detendré. Eso es bueno. Me gusta muchísimo el caos.
Sitri se mordió el labio fuertemente.
Deslizó su mano en su abrigo y sacó un contenedor de cristal. Un líquido amarillo brillante, el cual parecía miel natural, se movía dentro de la botella. Recibí el objeto y lo ingerí todo de un trago.
Mm, que sabor tan asqueroso. En serio, sabe pésimo. ¿Por qué es que hay tantos tipos de venenos que saben tan bien, pero sus antídotos saben horrendamente? Era confuso.
—…te adelanto, esto no tiene ninguna relación con mi Herma Paimon. Lo hice arbitrariamente.
— Una buena excusa. Al final, suena como una excusa digna de aplaudir ante mis oídos. Esperaré personalmente que los demás Lores Demonio también lo escuchen de la misma forma durante la corte.
Fue en ese momento.
Uno de los soldados que estaban montando guardia a una ligera distancia de la prisión, se quitaron sus uniformes militares. Una vez que el gorro militar fue removido y su manto fue liberado, la persona que estaba allí era, sorprendentemente, Lord Demonio Paimon. La mirada de pánico estaba aparentemente en su rostro. Incluso hasta este momento, esta era una actuación completamente intrigante, pero lo que Paimon le dijo a Sitri fue más digno de ver.
— ¡Sitri, tú…! ¡Dijiste que deseabas probarlo por un momento con el fin de ver qué tipo de persona era, pero ¿por qué usaste veneno?! ¡¿Acaso la prueba siempre tuvo ese significado?!
Sitri se rascó la cabeza.
— Huh. Herma, como es de esperar, este tipo no me agrada. Cierto olor proviene de él. Es el olor de un cadáver descompuesto. Sin decir que ya que tu eres la líder de la Facción Montañosa, no tengo el menor derecho de dar mi desaprobación, pero…
— ¡Idiota! ¡Ese no es el problema en este momento!
Paimon corrió directamente hacia mi celda y bajó su cabeza. No fue solo una vez. Dos veces, tres veces, cuatro veces; como si literalmente tratase de confirmar cuán cerca estaba su existencia del suelo, hijo varias reverencias.
— Esta dama se disculpa, Dantalian. Sinceramente se lamenta. Sitri no tenía malas intenciones. Es solo que, cuando se trata de algo relacionado a esta dama, esta chiquilla se molesta extrañamente… Esta dama ruega tu perdón. Hará lo que sea posible para disculparse, así que, por favor, perdona a Sitri…
— ¿No tenía malas intenciones, dices?
Vagamente observé la frenética disculpa de Paimon.
No me sentí impaciente porque casi había muerto por envenenamiento. En el aspecto político, un intento fallido de asesinato es uno de los crímenes más deplorables. Dependiendo de cómo utilice esto, poseía un valor infinito.
En primer lugar, no confiaba para nada en Paimon. Después de todo este tiempo, no había razón para que yo me asombrara incluso si ella usaba medios como el veneno.
— No ha pasado siquiera un año desde el día en que recibí una disculpa suya, Su Alteza Paimon, en la Noche de Walpurgis. En ese entonces, usted trató de removerme políticamente. Ya que la difamación no funcionó, ¿ahora viene el veneno y el asesinato? Que asombroso.
De principio a fin, hablé sarcásticamente y con un tono calmado. La complexión de Paimon palideció.
Tres días han pasado desde que comenzó la guerra. He escuchado eso durante varios días, Paimon hubo obtenido un buen registro de guerra mientras enfrentaba al Ejercito Imperial de Francia. Aunque aún tienen que llevar a cabo la batalla decisiva, estaba bien decir que había obtenido excelentes resultados. Barbatos estaba mostrando resultados que eran completamente opuestos a un buen significado por sufrir enormes pérdidas mientras enfrentaba al Ejercito Imperial de Habsburgo.
Sin embargo, un intento de asesinato contenía una fuerza explosiva con la habilidad de derrotar algunas grandes pérdidas como esa en un instante. Desde la perspectiva de Paimon, esto no era distinto a una pesadilla.
— Dantalian, esta dama dice verdad. Porque simplemente desea aceptarte oficialmente en la Facción Montañosa… Antes de que esta dama pudiese hablarte, Sitri solicitó poder conversar contigo con el fin de determinar el tipo de individuo que eras…
— Veo que dentro de la Facción Montañosa, envenenan a la gente y ven cuánto pueden soportar con el fin de juzgar su personalidad. Impresionante.
— Dantalian…
Paimon me miró con un rostro que parecía a punto de colapsar en cualquier momento. Lentamente se arrodilló. El suelo, el cual estaba húmedo debido a la lluvia, ensució su falda con lodo. Tras ver eso, Sitri frunció el ceño.
— Herma, no puedes, ¡y menos por este!
— Tú te callas. No tienes derecho a hablar.
Paimon cortó fríamente las palabras de su aliada.
— Dantalian. Esta dama entiende que, ante ti, no parece una persona de confianza. Si, esta dama ha dudado de ti y te ha difamado muchas veces. Sin embargo, te aseguro que no existe ni el más mínimo motivo oculto detrás de este propósito de aceptarte bajo la bandera de la Facción Montañosa… Si dices que esta dama ha de probarlo, entonces lo hará. Por eso, por favor, escucha las palabras de esta dama.
—………
Era asombroso.
Lo que era asombroso era el hecho de que la habilidad de actuación de Paimon era tan impresionante que hacía sentir que lo que estaba diciendo eran palabras apasionadamente sinceras. Esa personalidad tan descarada que tenía, la cual apoyaba su habilidad de actuación, era tremenda. Santo Cielo. Si fuese alguien más, entonces probablemente habría sido engañado ahora.
Eso es porque se trata de esta mujer.
No solo trató de culparme por algo tan ridículo como propagar la enfermedad, sino que trató de usar al enemigo vendiéndole el artefacto Memory Play a la Princesa Imperial Elizabeth. Intencionalmente rechazó el juicio militar con el fin de estar entre Barbatos y yo, y si era necesario, esta mujer era alguien que haría algo como atreverse a usar veneno. Sin embargo, ella esperaba que yo le creyese cuando clamaba que no tenía malas intenciones detrás de todas esas acciones.
¿No era esplendido? Incluso mi padre fue incapaz de llegar a ser tan francamente lamentable. Inconscientemente sonreí amargamente.
— Por favor, entienda, Su Alteza. Eso es vergonzoso.
— ¿Perdón?
— ¿Hay algún beneficio si usted me recibiese en la Facción Montañosa? Sin importar cuanto desprecie a Barbatos, ¿desea ir tan lejos para dañarla? Claro, esto no es algo que yo debería estar diciendo personalmente cuando voluntariamente he solicitado mi propio juicio porque estaba consciente de que usted se comportaría de esa forma…
Así era. Con respecto a usar las emociones de las demás personas, Paimon y yo éramos iguales. El problema era que, a pesar de ser así, Paimon continuaba actuando como si estuviese desprendida y erguida, todo en su soledad.
— Siento una genuina curiosidad. ¿Es divertido vivir así?
Ten orgullo como una persona de influencia astuta, Paimon.
Soy consciente de que atesoras a tus súbditos. Sin embargo, sea un criminal usando a una buena persona, o una buena persona usando a un criminal; si has usado a alguien por tu propia discreción, entonces en ese momento, tanto tu como yo nos hemos vuelto conspiradores iguales. ¿Acaso ambos no somos bestias, salvajes que poseen los dientes que pueden rasgar una amplia cantidad de la carne del otro?
Paimon rogó.
— No, eso no es cierto. Fundamentalmente malinterpretas algo. Incluso con respecto a Barbatos, hay una gran equivocación… En este momento, justo ahora es tu última oportunidad. Puedes tomar la mano de esta dama. Barbatos ciertamente va a eliminarte usando esta posibilidad.
—………
— Sitri también lo dijo. Barbatos, esa chiquilla no deja sola a la persona que ha conocido su debilidad. Es una maestra de la actuación. Rápido, si no entras en la Facción Montañosa y solidificas tu posición, entonces serás eliminado en un abrir y cerrar de ojos y…
— Alineación en un momento así también, ¿no?
Solté un gran suspiro. Paimon se estremeció.
Eso no lo hará. Busqué entre mis ropas, las cuales me había quitado antes, junto a mí y saqué un reloj de bolsillo. Era la evidencia que pasó de las manos de Humbaba a las de Paimon, y de las de esta a las manos de la Princesa Imperial Elizabeth; y de ella a mí.
—…eso es.
Este era un objeto que Paimon reconocía muy bien. La atención de sus ojos rojos tembló. Asentí con mi cabeza y le mostré el reloj de bolsillo.
— Oh, cielos. Parece que está bastante familiarizada con este artilugio, Su Alteza. ¿Quizá podría, no sé, recordar el momento en el que lo vio por última vez?
—………

— Si, por favor, levántese y eche un vistazo. Este es un artefacto Memory Play. El secreto y origen de mi General Interino, Lady Laura De Farnesio están contenidos dentro de este objeto. Tras la negociación con la Princesa Imperial, ella me entregó esto. Esa persona es inteligente. Con usar este secreto, ella, sin duda alguna, habría asaltado la dignidad de Farnesio. Más que eso, el golpe político que mi general hubiese recibido probablemente habría sido transferido directamente a mí también.
Tarareé como si le estuviese contando una historia asombrosa. Sin embargo, mientras mis palabras continuaban, el rostro de Paimon se tornaba más rígido.
— No estoy seguro de quién fue, pero parece que quien sea que le haya entregado esto a la Princesa Imperial debe aborrecerme muchísimo. Es triste. No recuerdo haber cometido ningún crimen en particular, como para que yo reciba tal resentimiento… Es por eso que, incluso si no lo deseo, una relación antagónica se formarían entre esa persona y yo. ¿No es así, Su Alteza?
—……………
¿Qué pasa con esa carita, Paimon? No hay muchas cosas en el mundo que sean tan excitantes como el progreso del autodescubrimiento. Por eso, incluso si ese rostro desnudo tuyo, el cual acabas de descubrir, fuese el de una hipócrita ridículamente tonta, sigue siendo tu naturaleza. Si eres incapaz de amarte a ti misma, entonces, ¿quién podría atesorarte?
Estaba bien. Yo, como esperaba, amaba mi propia vida que estaba loca por la autoridad. La razón por la que amábamos la vida no era porque estábamos familiarizados con ella, sino porque estábamos encariñados con el amor. Incluso algún día amarar a tu “yo” hipócrita.
Levanté las comisuras de mi boca.
— No se preocupe. Tampoco es que sea un tonto. Al final, sé por qué la Princesa Imperial me regresó este tipo de bomba. Probablemente espera que convierta esto en un problema y provoque un conflicto interno dentro de la Alianza Creciente. La Princesa Imperial también es una figura bastante extraordinaria…
En el día en el que rompí la negociación y regresé a mi campamento, quedé bastante sorprendido al ver el contenido dentro de este reloj de bolsillo. Me conmoví una y otra vez por la terquedad de Paimon, quien insistentemente trataba de deshacerse de mí. No era una broma. Quizá ella había saltado sobre la lógica y era capaz de sentir todo a través de su intuición.
El hecho de que el individuo que había movido esta época era yo, Dantalian.
Paimon fue la primera en sentirlo entre las figuras autoritarias existentes. Esa era la razón por la que luchaba por deshacerse de mí…
Era una precaución remarcable. La elogiaré considerablemente. Sin embargo, cometiste un error. En lugar de tratar de excluirme, debiste haber tratado arrastrarme. Al final, tal como lo hizo Barbatos, debiste haber creado un compañerismo donde ambas partes se usaban mutuamente.
Durante el momento cuando aún parecía una “persona fácil de convencer”, tu grave error fue el hecho de que mostraste abruptamente tus dientes. La debilidad nunca olvidará la arrogancia del fuerte.
Ahora bien…
— Su Alteza Paimon.
El hecho de que fuiste una hipócrita, la cual me vendió, ha sido revelado explícitamente. ¿Qué harás ahora? Personalmente, siento una tremenda curiosidad por saber cuánto puede soportar tu lamentable y descarado rostro.
— ¿Acaso, no sé, tiene algo más que decirme?
—……………
Paimon bajó su cabeza. No la levantó de inmediato. Incluso desde aquí pude ver sus labios abrirse, y cerrarse, y volverse a abrir.
Poco después, Paimon murmuró en voz baja.
—…lo siento. Pues esta dama –con una voz vacilante que sonaba como si fluyese de lo más profundo de su corazón–. Pues esta dama es una incompetente… Porque es una incompetente sin fin… por eso, esta dama se disculpa…
Esas eran unas palabras bastante extrañas para decirlas como disculpas.
Paimon ya no trató de rogar o dar más excusas. Ella simplemente se levantó, con su rostro aun mirando hacia abajo, y se fue. El borde de su manto, el cual había sido ensuciado por la lluvia, fue arrastrado detrás de sí como una ola.
—……………
Sitri, la culpable detrás del incidente de hoy, me miró sin emociones en su rostro antes de perseguir rápidamente a Paimon.
Y por eso, las únicas cosas que quedaron a mi lado eran, nuevamente, el fardo de heno, la desgastada silla de madera, y los dos chacos de agua lodosa que no se habían secado. Finalmente fui capaz de suspirar de alivio cuando todos se habían ido. Aunque era una vida que realmente no tenía mucho, me satisfacía así como estaba.
— Huh.
¿Qué hora es ahora?
Levanté la vista hacia el atenuado cielo nocturno.
Aunque Paimon había insistido que yo había malinterpretado algo, al contrario, eso era algo que quería decirle. No solo Paimon, incluso Barbatos parecen haber malentendido firmemente una cosa. De la misma forma en que Paimon parece creer que esta era una guerra que ella debía manejar, Barbatos parece pensar que esta era una guerra que ella había comenzado. Desafortunadamente, ambas estaban equivocadas. De principio a fin, esta guerra era mía.
Era necesario hacerlas entender eso.
Si planeaban distanciarme de la guerra, entonces que así sea. Traten de alejarme. Sin embargo, mañana lo comprenderán.
La realidad de que incluso si no me acerco a la guerra, esta estará más que complacida por venir a mí.
Farnesio.
Nuestro tiempo ha llegado.
La Espada Solitaria de un Rey, Laura De Farnesio. Humana.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 7.
Llanuras de Bruno – Centro del Ejercito de la Alianza Creciente.
Autoridad por sangre.
Sangre por autoridad.
—………
Esta damisela miró la bandera por un largo periodo de tiempo.
La bandera de Su Majestad. El proverbio que estaba adornado con hilo plateado. Las líneas hechas de “contrahílo” que nos ataban junto a él. No me desagradaban esas palabras que emanaban su olor corporal y su fragancia.
No solo entrenamos a los 7.000 soldados de elite durante el invierno gélido. Su Majestad nos entregó uniformes a los vasallos y creó un lema. Mientras esta damisela entrenaba a esos soldados totalmente aislados, él los reunía como uno solo. El entrenamiento de esta damisela y la unión de Su Majestad se intercalaban, y para cuando llegó el inicio de la primavera, ya habíamos formado un ejército distinto y poderoso.
Humbaba, la cabeza de la Guardia Real, habló:
— Eh, parece que vamos a ir nuevamente a la batalla sin el maestro.
— Al final eso no es problema.
Esta damisela habló calmadamente.
— Honestamente hablando, Su Majestad no sería particularmente útil durante la batalla. Como mucho, es mediocre, y solo puede considerársele sabio cuando amplía las reglas. Ya que se ha ido, se siente como si la cabeza de nuestras fuerzas fue cortada, pero a su vez se siente como si nuestra cola también fue separada, aligerando nuestro cuerpo.
— Huh. ¡Solo estaba diciendo esto porque nuestro maestro no está presente, pero me gustaría decir que pienso de la misma forma!
La capitana de la Guardia Real rió.
Su risa, si esta damisela tuviese que salir de su curso para expresarlo, contenía cierta cosa que solo podía ser descrita como demente. Estrictamente hablando, incluso dicha expresión era errada. No era como si ella estuviese loca, sino que estaba bien loca. Si esta damisela tuviese que confesarlo honestamente, entonces entre la gente que sirve bajo las ordenes de Su Majestad, esta damisela era la única vasalla que estaba cuerda.
Lady Lapis era más similar a un animal salvaje increíblemente inteligente que a una persona. Comenzando por Humbaba, la líder da la Guardia Real, cada una de las brujas eran animales plumíferos cuyas cabezas estaban completamente endemoniadas por la lujuria. Su Majestad, quien estaba cuidando de este tipo de vasallas a ambos lados, era literalmente una bestia entre las bestias, y el rey entre los animales salvajes. Por impulso, una persona educada como esta damisela fue capturada y llevada a este zoológico extremadamente peligroso. Era algo bastante espeluznante.
Oh, es una temporada gélida. Aunque el invierno ya pasó, la estación se mantiene fría. Para que una mujer inteligente como esta damisela sobreviva, el viento de este mundo se ha vuelto frígido un lugar a la vez…
La capitana de la Guardia Real sonrió y se volvió hacia esta dirección.
— ¿Y ahora, Queridísima y Honorable General Interina? ¿Qué deberíamos destrozar primero?
— Hm.
Esta damisela miró el campo de batalla.
Actualmente, nuestras fuerzas habían obtenido victorias continuas.
La Alianza Creciente y los Cruzados estaban enfrentándose entre sí con un total sorprendente de 200.000 soldados, lo cual era extensamente suficiente para llevar a cabo batallas inclinadas. Sin embargo, la realidad era algo distinta. En la Alianza Creciente, las fuerzas estaban separadas en Facción de Llanuras, Facción Neutral y Facción Montañosa. Cada grupo estaba luchando por su cuenta. Los Cruzados eran iguales. Cada una de sus naciones operaba a sus ejércitos por separado mientras luchaban contra nosotros.
Como resultado, como si la unidad de 7.000 soldados contratados, los cuales esta damisela lideraba, se hubiesen convertido en una fuerza separada, pasamos a través de las batallas que se desarrollaban en el campo y atravesamos las fuerzas enemigas por aquí y por allá.
Ayer acabamos con los caballeros del Reino de Bretaña. Anteayer masacramos a tres condes del Imperio de Francia. Antes de ese día fue el escuadrón de la República de Batavia. Fue un campo de guerra atractivo donde había diversión en la elección de tu presa. Ahh, que delicioso. Esta damisela estaba extasiada. Estaba segura de haber nacido en este mundo tan lamentable solo para provocar caos aquí.
Los Cruzados probablemente ya comenzaban a detestar a esta damisela.
Era momento de dejar de jugar y cosechar el odio.
— Durante los últimos días, los ejércitos humanos habían continuado siendo acabados por esta damisela una y otra vez. Independientemente de si ellos eran grupos diferentes, separados de acuerdo a sus naciones, si lo que estaba pegado a sus cuellos eran sus cabezas y no cascarones vacíos, entonces planificarían una operación articulada.
— Huh. Por eso los ejércitos se unirán y planificaran todo juntos con el fin de herirnos, ¿eh? Esto realmente no es nuestra preferencia para dejar de ser el cazador y pasar a ser la presa.
Esta damisela asintió con su cabeza. Lo mismo iba para ella tambien en “no tener el pasatiempo de ser cazada”.
— Su Alteza le dio una orden a esta damisela. No luchar contra la Princesa Imperial de Habsburgo. En otras palabras, él no desea que obtengamos la victoria decisiva, ni que finjamos encontrarnos con una derrota determinada.
— ¿Entonces?
— Caos. Solo eso.
Esta damisela declaró.
— Su Majestad solo desea que el caos se propague por todas las llanuras. Esa es la orden que nos fue dada.
Esta damisela se lamentó profundamente.
¿Acaso no era un Lord absurdo? No le ordenó a esta damisela, quien no tenía más de 17 años, que ganara la batalla, ni le dijo que perdiera convincentemente; en lugar de eso, le ordenó que solo convirtiese todo el campo de batalla en una mezcla de discordia. ¿Qué se supone que esta damisela haga sobre esa orden tan precisa dada por Su Majestad? Aunque esta damisela ya ha contemplado lo que debería hacer, su decisión ya ha sido determinada.
— Ya que esta damisela es un objeto de sublimidad bastante fiel, ella solo puede seguir órdenes. Capitana, suene los cuernos. Has hecho un buen trabajo obteniendo solo beneficios triviales en los últimos 4 días. A partir de ahora, nuestras formas volverán genuinamente este campo de batalla en un desastre.
— Jajajajaja.
La Líder de la Guardia Real, Humbaba, rió.
— Eso está bien. Realmente bien. Esa es una de las cosas que nosotras amamos más. Asi como los cerdos necesitan bañarse en algo de lodo con el fin de comprender que es un cochinero, los humanos necesitan rodar en piscinas de sangre para que así puedan entender que son unos desgraciados. Estaremos más que agradecidas de volver a la gente “gente” junto a usted, General.
Todas a la vez, las brujas tomaron un cuerno. Diversos sonidos se elevaron en el cielo como si fuesen humo.
Debido a la llovizna repentina al amanecer, las nubes están pesadas y el cielo estaba bajo. El sonido alcanzó fácilmente las nubes oscuras llenas de humedad. El mundo era oscuro y los soldados terminaron sus descansos y levantaron sus cuerpos como sombras. Esta damisela montó su caballo negro y miró a la línea frontal.
El viento sopló. Era un viento que contenía la primavera.
Como había llovido por intervalos durante los últimos días, la línea delantera estaba empapada y saturada. La esencia del principio de la primavera era densa, haciendo parecer como si el prado pronto fuese a teñirse completamente de un color verde amarillento. Esta damisela sentía como si pudiese haber un aroma a sangre allí fuera que incluso esta pintura natural posiblemente no pudiese colorear o cubrir en su totalidad. Teñir el mundo de verde era la jurisdicción de la temporada, y la supervisión del colorear esta tierra de rojo era la tarea de esta damisela.
— Abanderados, avancen.
— Entendido. Abanderados, ¡avaaaanceeeen!
Las brujas saltaron en sus escobas y se elevaron ligeramente. Se volvieron cantantes de las bases de las nubes negras y comenzaron a cantar nuestra canción de guerra. En respuesta a eso, los soldados en tierra recitaron al unísono. Mostramos que la batalla, la cual era angustia y lamento al otro lado, no era más que una simple melodía para nosotros.
— Todas las fuerzas, avancen.
Y así, nuestra unidad avanzó.
El campo de batalla era sistemático. El ejército de cien mil y el ejército de cien mil estaban de pie, formados, y se acercaron el uno al otro. Ya que era obvio que si una sola unidad corriera al frente, seria rodeada inmediatamente, fuesen las fuerzas aliadas o enemigas, todos tenían una batalla del temor. Mientras se liberaba desde el centro, esta damisela ordenó.
— Todas las fuerzas. Sigan avanzando.
Las brujas rieron y repitieron mi orden.
— ¡Sigan avanzandoooo!
En un momento, nuestras tropas sobresalieron del ejército de cien mil, el campamento de la Alianza Creciente, y avanzó al frente. Era evidente que las demás unidades de los Lores Demonio en la distancia mostraban signos de confusión. Había incluso gente que enviaba mensajeros, cuestionándonos acerca de lo que pensábamos que estábamos haciendo. Luego de decirles a los mensajeros “entendido”, ajustamos nuestra velocidad, y los enviamos de vuelta.
Esta damisela ordenó inexpresivamente.
— Avancen a toda velocidad.
— Avancen a toda veloooociiidaaaaad.
Ahora bien.
Aunque Su Majestad era un carnicero entre los bastardos, ese hombre era el único lord de esta damisela. El hombre que la había encontrado dentro de este enorme continente y recogido. La persona que se había convertido en miembro de su familia. Sería bueno hacerles saber que esta damisela no pasará por alto el crimen de esa gente por haberse atrevido a encerrar en una jaula de cerdos al lord, hombre y familia de esta damisela.
No importaba si eran la Alianza Creciente o los Cruzados. Vengan todos juntos hacia esta damisela. No son más que una simple audiencia, ¿o me equivoco?
Para Su Majestad, esta batalla simplemente es una melodía presentada por esta damisela.
Lord Demonio de la Inmortalidad, Barbatos. 8º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 7.
Llanuras de Bruno – Ala Derecha del Ejercito de la Alianza Creciente.
Ahhh. Esto no es divertido.
Realmente, realmente no lo es…
De principio a fin, esta guerra no ha procedido como quería.
Hemos estado enfrentado al Ejercito Imperial de Habsburgo desde hace un par de días, pero esos tipos no se están moviendo como me gustaría.
¿No dijeron que su nombre era la Princesa Imperial Elizabeth? Esta persona no viene desesperadamente incluso si la jodemos, sino que viene completamente dispuesta cada vez que retrocedemos. Está experimentada con lo fundamental de las tácticas.
Un enemigo sensato era una de las existencias más detestables allá afuera, seguido de un aliado frágil. Hmm. Predigo que esta será una guerra prolongada… Bueno, solo podemos aguantar saqueando cualquier suministro que nos falte. No es un problema en particular. Como lo sospeché, esto carece de un tipo de boom, una sensación espléndidamente explosiva.
Independientemente de eso, no podemos ignorar al ejército imperial y dejarlos estar. Lo hicimos un par de veces antes, pero cada vez que los esperaba desde un lado, terminaban haciendo estragos. Tanto la Facción Montañosa como la Facción Neutral habían sido derrotadas por la Princesa Elizabeth una vez. Mierda. Este maldito mundo. Soy la única aliada en quien depender aquí.
…no, si fuésemos a discutir sobre la dependencia, entonces ¿también debería reconocer a la maldita puta humana?
Laura De Farnesio.
La chica, la cual Dantalian trajo de “quien sabe de dónde coño” y había llamado su general interina, seguramente parecida a su maestro, ya que su rudeza estaba clara.
Ella no estaba yendo a la guerra en serio. Esto era algo que podías decir al mirarla. Esta niña la estaba disfrutando.
Ella pudo haber arrastrado al enemigo y aniquilarlos con facilidad, pero solo los atormentaba por tres horas y los dejaba ir. La razón probablemente era simple. Era porque sería un desperdicio si los engullía al instante. Su intento por lacerarlos un poco a la vez y acosarlos hasta que estén completamente secos emanaba de ella como humo en ascenso. Una única comandante militar bastante respetable. Eso podía afirmarlo.
Ella era basura.
Una completa basura…
¿Con qué motivos hasta los vasallos de Dantalian estaban colmados de basura? La gente dice que tanto el maestro como el sirviente se parecen, y este caso es exactamente parecido. Tenemos que eliminarlo en algún momento, pero esa puta de Paimon siempre se anda atravesando en todo.
— Huh.
Un suspiro salió por sí solo.
Tengo que exterminar a la raza humana, también aniquilar a las fuerzas enemigas, incluso a Paimon. Además, tengo que pisar una cantidad apropiada de conductas en Dantalian… hay muchas cosas que tengo que hacer, pero el tiempo sigue pasando lentamente. A este ritmo, me temo que las cosas seguirán de la misma forma durante unos 500 años más.
Bueno, un viaje de miles de millas comienza con un paso. Eso si excluyes el hecho de que ese solo paso era obstinadamente agotador. Con los ojos increíblemente agotados, miré la línea delantera y contemplé el lugar al que debería ir primero.
En eso…
— ¿………?
Un único ejército dentro de la Alianza Creciente comenzó a moverse. tras usar magia para mejorar mi visión, pude ver una bandera negra con dos líneas escritas en ella, las cuales fueron hechas usando hilo plateado.
Autoridad por Sangre.
Sangre por Autoridad.
Sin duda alguna, ese lema jodidamente vulgar pertenecía a un único individuo: Dantalian. En otras palabras, la puta humana había hecho avanzar a sus tropas.
Se arrastraron todo el camino hasta el centro del llano y abiertamente comenzaron a establecer cercos de madera allí. ¿Debería llamar a eso una posición defensiva? De cualquier forma, la tierra era considerablemente débil porque había llovido durante días, por lo que si establecían vallas, estas estaban destinadas a colapsar. En el centro del campo, el cual estaba completamente desierto, esa mocosa humana y su unidad comenzaron a establecer su posición.
— ¿Huh…? Coño. ¿Qué demonios tratan de lograr esos?
Me volví y pregunté. Los Lores Demonio de la Facción de las Llanuras estaban allí. Mis subordinados intercambiaron miradas entre sí, pero fueron incapaces de decir algo. Eso era obvio. Dentro de nuestra facción no había alguien lo suficientemente civil como para interpretar ordinariamente ese tipo de acción tan absurda.
— ¿Qué tipo de “puta” se supone que es esa puta? ¿Ahh? ¿En serio ve el campo de batalla como algún tipo de parque infantil? Si su lord está preso, entonces debería ser dócil, ¿por qué es que se ha vuelto completamente loca esta vez?
—…………
Mis subordinados vacilantemente trataron de evitar responder. Sin embargo, hubo alguien entre ellos que tenía su cabeza recta, o al menos, trató de mantenerla así. Habló con una voz llena de sospechas.
—…aunque temo juzgar las intenciones de una persona de forma tan impulsiva, sin importar como lo vea, ¿no están tratando de provocar a las fuerzas enemigas?
— ¿Provocarlas?
— Si. Durante los últimos días, un número considerable de ejércitos humanos han sido acabados por ellos. Tras sostener el daño de una chica, la cual no pasa de los 17 años, les ha de ser difícil soportar el hecho debido a esa densa sensación de orgullo que los humanos poseen. Si los provocan de una forma tan galante como esa, así sea que se trate de arriesgar su dignidad, los humanos no tendrían más elección que acercarse.
Hmm.
Esa no es una lógica completamente ridícula.
El problema era si la provocación trabajaba apropiadamente. A pesar de su apariencia, los humanos tenían un enorme ejército de cientos de miles. Dicen que un número considerable de sus tropas estaba mezclada con grupos aleatorios, pero lo mismo iba para nosotros. Incluso si había diversos grupos mezclados en las fuerzas humanas, era obvio que el ejército de 7.000 de esa chica posiblemente no aguantaría si una armada tan enorme se les acercase.
De cualquier forma, gracias a su avance apresurado, nuestro campamento militar descuidado, el cual estaba conectado por el ala central izquierda, y el ala central derecha, se había despedazado. Si un agujero se formaba en el ejército, entonces lo que tendrían que soportar la carga serían los que estuviesen manteniendo el resto de la formación.
Ahhhh… No se puede evitar. Ya que es aburridísimo, moví mi mano con indiferencia.
— Oigan, prepárense para cubrir el agujero que esa puta está a punto de dejar. Zepar, lidera a nuestras tropas de reserva y prepárate para moverte al centro si es necesario.
— Si, Su Excelencia.
Los miles de soldados de reserva bajo mis órdenes partieron de inmediato. El interior de mi boca poseía un sabor amargo. Sin embargo, si teníamos que prevenir que el ejército centrar colapsara, era mejor que nuestro poder militar disminuyera un poco.
Tras concluir la decisión, estuve a punto de idear la estrategia de guerra del día, pero, drip, algo cayó en mi cuello. Era frío. Una vez que miré al cielo, varias gotas de lluvia comenzaron a descender. Cayó ayer y anteayer, haciendo que la primera lluvia de primavera simplemente se sintiera aburridísima.
— ¿………?
Espera.
¿Lluvia?
¿Un incentivo usando lluvia?
Mi mente se aclaró al instante.
De cualquier forma, la tierra había seguido humedeciéndose debido a la lluvia de estos días. Varios lugares en todo el campo de batalla estaban llenos de lodo. Si volviese a llover, ya fuese el ejército humano o nosotros los de la Alianza Creciente, el número de tácticas que pudiésemos utilizar se recortarían al extremo. Especialmente en términos ofensivos y no defensivos. Fruncí el ceño y vi que la unidad que esa mocosa que tenía, en cierto punto, había terminado de establecer su formación defensiva muy lejos de la línea delantera.
—…no me digas que son…
En ese momento, el sonido de un cuerno resonó enérgicamente desde el otro lado del llano. Una vez volví mi cabeza, los ejércitos humanos finalmente habían ejecutado la carga. Debido a la lluvia, todos estaban avanzando con la caballería posicionada al frente en lugar de los magos aéreos. Tras presenciar eso, cualquier fragmento de somnolencia que permanecía dentro de mí se había desvanecido por completo y me levanté de mi lugar.
— Ah, mierda. Esa puta comenzó algo.
— ¿Perdón?
Las miradas de mis subordinados se centraron en mí al mismo tiempo. Aunque realmente no me gustaba. Aunque realmente no sentía agrado hacia ir a la batalla mientras me arrastraban; no por mi voluntad, sino por alguien más, independientemente de eso, tuve que dar la orden.
— ¡Prepárense para ir a la batalla, desgraciados! Es una batalla de aniquilación. Una batalla de aniquilación rodeada, ¡así es!
Lord Demonio de la Benevolencia, Paimon. 9º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 7.
Llanuras de Bruno – Ala Izquierda del Ejercito de la Alianza Creciente.
—…esto es.
Un aliento se escapó inintencionalmente de los labios de esta dama.
El progreso de la batalla se movía urgentemente. Hasta hace poco, las cosas no fluían así. El ala izquierda y el ala derecha manejarían un ejército cada uno y llevarían a cabo una batalla de paso pequeño. Sin duda alguna, habíamos planeado llevar a cabo el primer asalto con ese tipo de táctica básica de hoy…
Sin embargo, después que la unidad, la cual era liderada por la niña llamada Farnesio, había sobresalido hacia adelante, el flujo cambio por completo.
Esa chica era la única persona que había pasado al frente y dado el discurso como representante de la Alianza Creciente, a pesar de ser humana. Desde la perspectiva del enemigo, ella era una traidora de la que tenían que encargarse lo más pronto posible. Si eran capaces de obtener la cabeza de Farnesio, eso sería considerado con el mérito más grande. Un juego tentador.
Habiendo sido vendados por ello, los ejércitos humanos habían ordenado por impulso que sus caballerías cargaran. Al principio, el Reino de Polonia-Lituania, luego el Imperio de Francia, la República de Batavia, el Reino de Teutón… Cada ejército, compitiendo por los méritos militares, envió a sus caballerías.
Esa acción no fue más que un movimiento pobre.
Las caballerías, las cuales cargaron simultáneamente desde todos los lados, fueron incapaces de alinearse apropiadamente, y por ende, no pudieron obtener un espacio amplio. El clima era especialmente malo. Tras añadir más lluvia a la tierra –que ya estaba llena de humedad–, el suelo se había tornado pantanoso. Una vez que las decenas de miles de cascos pasaron por esa agua lodosa — la tierra se volvió instantáneamente un atolladero parecido a esos pantanos suaves y húmedos.
Lo que cayó sobre el régimen de caballería enemiga, la cual había entrado en el pantano y estaba batiéndose, era una continua lluvia de flechas de los ballesteros que estaban ubicados al frente de la unidad de Farnesio, haciéndolo parecer como si hubiese estado esperando ese momento desde hace rato. Como su frente estaba obstruido por el lodo y su retaguardia estaba bloqueada por los refuerzos que se acercaban desde otros ejércitos, la caballería compuesta de no menos de 10.000 hombres, fue, literalmente, masacrada.
—………
Esta dama quedó petrificada.
Esa no era una batalla.
Al igual que la Alianza Creciente, los Cruzados de la humanidad no eran más que una alianza floja. No tenían unidad de comando. Una vez que las caballerías comenzaron a ser masacradas, algunas naciones ordenaron la retirada, mientras que otras enviaban más gente con el fin de salvar a los camaradas que estaban en peligro. Para la segunda vez, las caballerías retirándose y las que avanzaban chocaron unas con otras.
Los gritos provenientes de las tropas enemigas podían escucharse incluso desde aquí. Una incontable cantidad de cadáveres estaban esparcidas por esa llanura que, en algún momento, terminó convirtiéndose en un plano lodoso, y la pesada lluvia golpeaba esos cuerpos desde arriba. Esta dama, habiendo olvidado momentáneamente ordenar a sus propias tropas, simplemente observó con estupefacción mientras el poder de batalla de las poderosas caballerías enemigas se derretía…
BUUUUUUUUUU.
Me preguntaba si eran incapaces de soportar y presenciar esa situación.
Varios cuernos, anunciando la carga, hicieron eco por todo el campamento de los Cruzados. En ese mismo instante, las infanterías, en cantidades considerables que no podían compararse a los pequeños números de las caballerías, avanzaron.
Aunque cada bandera pertenecía a una nación distinta, estas avanzaban hacia una dirección: la unidad de Farnesio. Con el fin de salvar a sus caballerías, y vengarse de la despreciable masacre, los comandantes de los Cruzados finalmente enviaron a sus tropas de infantería. Incluso si era difícil ver debido a la pesada lluvia, parecía como si su fuerza militar era de 50.000.
Ciertamente, uno solo podía perder si se enfrentaba a ese masivo número de fuerza militar. Las tropas de Farnesio finalmente comenzaron a retirarse. Dejando sola a la hundida caballería, quienes aún estaban dentro del pantano, la unidad de Farnesio comenzó a retroceder.
Desde el punto de vista de Farnesio, debió haber sido una retirada amarga ya que era como si estuviese entregando un pescado, el cual ya había atrapado, al enemigo. Como si se hubiese entusiasmado por el hecho de que la unidad de Farnesio estaba retirándose, los hombres de infantería de los Cruzados se emocionaron aún más y siguieron avanzando. Las tropas de la humana lentamente se retiraban más hacia la retaguardia, y la infantería se adentraba más en nuestro lado.
—…………
Un momento.
¿Realmente era una retirada amarga?
Una comprensión como un rayo se aferró en la cabeza de esta dama. Sin darse cuenta soltó un jadeo.
— ¡Imposible…!
Si esto era lo que estaba esperando desde el principio, entonces esa mocosa de Farnesio era realmente un monstruo absurdo. No había forma. Pero… Pero sino uno fuese a detallar el curso de eventos del campo de batalla una vez más, entonces, sin duda alguna, cumplía con las condiciones. Independientemente de si Farnesio lo hubiese intentado o no, la orden que esta dama debía dar era increíblemente obvia…
— ¡Todas las fuerzas!
Esta dama levantó su abanico y ordenó.
— ¡Desplieguen nuestras fuerzas! ¡Háganlo lo más amplio posible! ¡A partir de ahora, nuestras tropas se convertirán en ala izquierda de una formación de ala extendida y encerrará a las fuerzas enemigas desde el lado izquierdo!
— ¿Hm? ¿Qué sucede tan de repente, Herma?
Sitri, quien estaba preparándose para la batalla, inclinó su cabeza. Como siempre, tenía un rostro ingenuo, el cual solo contaba miradas llenas de confusión como si fuese incapaz de comprender la situación. Esta dama explicó urgentemente, sin embargo, mantenía una cautela para no verse impaciente.
— Mira allá. La unidad de Farnesio está retirándose. La infantería de los Cruzados está haciendo todo lo posible para perseguirla. Si ella es capaz de atraer exitosamente a toda la infantería enemiga…
—………
Fue en ese momento cuando los ojos de Sitri comenzaron a brillar con asombro.
—…eh. Un embotellamiento tomará lugar. Solo una unidad está retirándose, pero ya que hay incontables tropas persiguiéndola, naturalmente se reunirán en un solo punto.
¡Eso mismo era!
Ciertamente, Sitri normalmente era una chica considerablemente tonta, pero cuando el tema tenía que ver con la batalla, ella se transformaba completamente en una persona distinta, muy perspicaz. Esta dama, mientras su mente estaba ardiendo, ordenó.
— ¡Todos prepárense para llevar a cabo una batalla de aniquilación de rodeo!
Ciertamente, incluso Barbatos debe haber comprendido la verdadera intención detrás de la situación que se desarrollaba ante nosotros. Ya que esa chica, independientemente de lo demás, era bendecida con un maldito instinto agudo cuando se trataba de guerra.
Si Barbatos desplegara el ala derecha y esta dama hiciera lo mismo con la izquierda, entonces Farnesio atraería al enemigo directamente al cercado. Esta era una carrera contra el tiempo. Si somos capaces de completar el rodeo antes de que Farnesio pueda ser atravesada por el avance enemigo, entonces seria nuestra victoria absoluta. Si las fuerzas enemigas eran capaces de aplastarla antes de que podamos ser capaces de completar nuestra tarea, entonces seria nuestra entera derrota. Una victoria absoluta o una entera derrota. Aunque esta dama no tenía el pasatiempo de estar apostando, era en momentos como este donde la labor de un comandante militar era apostar.
Las cortinas de lluvia se densificaban más. Debido a la niebla húmeda y una pesada lluvia, los campos de visión de todos comenzaron a entrecerrarse lentamente. Esto era buena fortuna. Las probabilidades de que el enemigo sea incapaz de notar que completamos el rodeo en nuestro lado se elevaban. Más que eso, si estaban cegados por el mérito militar… entonces esta batalla nos daba una posibilidad de ganar.
Esta dama apresuró a los capitanes una vez más.
— Oigan, no es momento de estar dudando. Debemos apresurarnos…
Lord Demonio de la Inmortalidad, Barbatos. 8º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 7.
Llanuras de Bruno – Ala Derecha del Ejército de Alianza Creciente.
— ¡Rápido, desplieguen nuestras fuerzas de una vez! ¡Malditos cobardes!
Mientras personalmente pateaba los culos de mis subordinados, grité con fuerza. Debido a que todo esto era una táctica que no planeamos de antemano, los soldados mostraban mucha confusión, mierda, este no era el momento para equivocarse con algo como eso. Era necesario moverse rápidamente incluso si eso significa que tenía que golpear a esos malditos simplones en las bolas.
— S-Su Excelencia. Mil disculpas, pero si puede proveernos una razón…
— Si eso que tienes pegados a la cara son ojos, entonces míralo por ti mismo, bastardo.
Lo agarré por el collar y lo forcé a mirar a la línea delantera.
— ¿Qué ves cerca de las tropas de esa mocosa humana?
—…v-veo un montón de infantería enemiga.
— Exacto. No solo un montón de infantería, sino gente que está acercándose de una forma jodidamente descuidada mientras se concentran en un solo lugar. También somos un desastre, pero esos están peor que nosotros. No tienen más opción que ser así ya que tienen un comandante por cada nación.
Slap – le golpeé la mejilla.
—Ahora te pregunto. Los soldados de infantería se nos acercan mientras se concentran en un solo sitio. Están tan reunidos que apenas pueden levantar sus espadas de forma apropiada. Más que eso, están cegados por el deseo de tomar la cabeza de esa chica humana. Convenientemente, parece que estamos en el ala derecha. ¿Qué deberíamos hacer entonces, Sir Stonehead[5]?
—………
Mi estúpido subordinado abrió lentamente sus ojos.
—…tenemos que rodearlos, Su Excelencia.
— Así es, tonto. Uno mas uno es igual a dos, y la infantería enemiga, quienes están persiguiendo hacia nuestra dirección debido a que el mérito militar los ha cegado, son presa que tenemos que destrozar completamente. Si lo entiendes, entonces apresúrate y despliega la formación “Ala Extendida”. ¿Bien? Nos volveremos el ala derecha de la formación “Ala Extendida” y envolveremos a esos estúpidos ejércitos humanos.
— Pero, Su Excelencia. Un rodeo no puede completarse si vamos a ser los únicos que nos movemos. La gente de la Facción Montañosa, quienes se están encargando del lado izquierdo, también deben seguir con este plan para que nosotros…
Volví a golpearle la mejilla a mi subordinado.
— Paimon puedes ser una puta loca, pero no es una puta incompetente. Si la puta esa lo fuese, entonces yo misma la habría decapitado hace mucho tiempo. Mierda, hemos estado juntas en 6 expediciones de la Alianza Creciente, y el número de veces a la que hemos ido a una guerra civil una contra la otra es de 14. Al menos, su ingenio es mucho mejor que el tuyo, así que deja de preocuparte por los demás, coño… ¡Idiotas! ¡¿Qué carajos hacen?! ¡Muevan sus culos de una vez!
Slaaap.
Le di la última bofetada a mi subordinado.
Solo así se reunieron antes de proceder a mover rápidamente las tropas. Los gritos resonaron por todos lados y los mensajeros iban de un sitio a otro. Siempre ha sido así, y siempre lo será… todo esto es una batalla contrarreloj. Si nos tardamos, entonces nuestro ejército central será atrapado y eso daría como resultado que nosotros seamos destrozados. Esta era una oportunidad óptima.
Pero.
—………
Esto no me gusta.
Si quizá, esta batalla de aniquilación por rodeo tuviese éxito, eso haría que esta mocosa humana hubiese comandado y controlado la batalla de principio a fin. ¿Eso era posible? Era imposible incluso para mí, quien había sido tratada como una general valiente durante cientos de años y elogiada como intrépida, realizar tal truco. En primer lugar, con el fin de que ese tipo de destino sea posible, uno debe ser bendecido con algo diferente.
Dantalian.
¡¿Qué tipo de monstruo has criado…?!
La Espada Solitaria de un Rey, Laura De Farnesio. Humana.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 7.
Llanuras de Bruno – Centro del Ejercito de la Alianza Creciente.
La batalla había entrado a su etapa final. Todo fluía tranquilamente.
Nuestro lado fue capaz de encerrar al enemigo por los tres frentes. Aunque los soldados enemigos hicieron lo posible por destrozar nuestro centro, fue algo inútil. Hubo un momento donde casi fuimos empujados, pero mis tropas eran de élite. Recuperamos nuestra formación en cuestión de segundos y contratacamos. Era seguro decir que la mitad del progreso de la batalla ya había acabado.
— Hm.
Lord Demonio Barbatos y Lord Demonio Paimon. Las comandantes de las respectivas alas habían terminado con la formación “Ala Extendida”. Con esto, la superioridad de nuestras fuerzas había sido colocada en una base imperturbable.
Si el enemigo aun tuviese a toda su caballería, entonces habrían podido ser capaces de apuntar a un giro. Sin embargo, la mayoría de la caballería enemiga fue usada durante la fase inicial de la batalla. No solo era que un masivo muro de lodo se había formado detrás de ellos, incluso la ruta de escape de la infantería había sido sellada. Ahora las fuerzas enemigas eran incapaces de moverse hacia adelante, a la izquierda, derecha o retroceder. Esta situación era lo que significaba “estar rodeado por todos lados”.
Wooosh.
La pesada lluvia continuaba cayendo sin mostrar señales de detenerse pronto. La visibilidad del campo de batalla se estaba tornando oscura. La línea de visión de esta damisela fue incapaz de avanzar más lejos y fue obligada a detenerse por la obstrucción de la lluvia. En todas y cada una de las ubicaciones la visión de esta damisela se detuvo, el cadáver de un enemigo estaba regado allí. Era una muerte como de espasmo, una vida que se sentía como si alguien le estuviese sacudiendo de su disgusto.
Las brujas rieron mientras recibían la lluvia.
— Una obra maestra. Ciertamente lo es. Mira. Los humanos mueren mientras nadan en aguas de mierda. Un escenario así es difícil de encontrar.
— Sip, desde que comenzamos a seguir a Lord Dantalian, cada día ha sido tan divertido que es problemático vivir. Había muchas ocasiones en que las brujas se lamentaban por el simple hecho de que les era difícil morir, pero una ocasión donde se lamentasen por lo difícil que les era vivir era bastante rara. En ese sentido, Lord Dantalian es un mandamás.
— Su “juguetito” también es de un mandamás.
— Espeeeren un segundo. Deténganse. ¿Cómo saben eso? Si no me equivoco, entonces por la forma en la que suena eso, parece que ya han visto desnudo al maestro.
— No, no, Herma Humbaba. Cometes una equivocación. Sin importar cuanto nos aferremos a Su Gran Señoría y le roguemos que nos deje probar, nunca nos ha concedido su gracia real. Sin embargo, en términos de observación directa o indirecta, fuimos capaces verlo un par de veces. Por fortuna, fuimos “más o menos” capaces de verle el “juguetito”.
— ¡Eso significa que robaron una miradita!
— ¿Algún problema con eso?
— Robar las cosas que no podemos tener y espiar lo que no podemos ver. Ese es el honorable orgullo de nosotras las brujas.
— Si no recuerdo mal, somos la Guardia Real del Maestro, y si no nos hemos vuelto locas, entonces nuestra labor es proteger con éxito el cuerpo real del maestro, ¿no? Pero cuando ustedes, putas, están cerca de él, en lugar de que su cuerpo real sea protegido, se siente como si fuese a caer en peligro. ¿Es así, o son solo ideas mías?
— Solo son ideas tuyas.
— Un malentendido muy lamentable.
— Eso es propagar un rumor sin base.
— ¡Están terriblemente locas, putas! ¡Las amo, hermanitas!
Jajajaja –la Capitana de la Guardia Real se volvió y comenzó a reír.
— Su Excelencia – General Interina, por favor, denos la orden final. Todo el tiempo estamos listas para abalanzarnos y masacrar a esa gente. Esto será más fácil que, bueno, que cazar un montón de pavos.
¿Una orden para cargar, eh?
Esas palabras significaban que la capitana deseaba aniquilar a todas las fuerzas enemigas. Eso no era extraño. Siempre y cuando entrases a la batalla, era obvio anhelar la victoria, y siempre y cuando la lograses, era razonable desear que la misma fuese grande o completa. Sin embargo, la batalla significaba algo más para esta damisela. Era arte y música.
La flor de la batalla no llegaba por obtener la victoria o la derrota. Los gritos de los soldados cuando se acercaba la victoria, y la angustia de los mismos cuando la derrota estaban ante sus pies. Eran esas voces las que redirigían la guerra en música.
Con el fin de que la vida se convierta en una sola melodía, se debe cruzar incontables brechas. Sin embargo, en un campo de batalla, todas y cada una de las vidas se volvían una melodía y un tono. Ya fuese que uno pudiese comprenderlo o no, esta era la diferencia decisiva entre las brujas y esta damisela.
— ¿Su Excelencia?
Esta damisela no respondió al empujoncito de la Capitana de la Guardia Real. En lugar de eso, cerró sus ojos con más fuerza y escuchó los alrededores con mucho más cuidado.
Ahora bien, escuchen.
Al tono en el centro del clamor de las gotas de lluvia cayendo en el agua lodosa, la melodía que fluía distintivamente entre el sonido del agua…





Ahh.
Ahh. Ahhhhh.
Hermoso.
Increíblemente hermoso.
—…………
Temblor.
Esta damisela se abrazó a sí misma y tembló ligeramente. Con el corazón heredado de Su Majestad y con la cabeza dada por él mismo, esta damisela era estrechamente capaz de reconocer esa belleza.
Aunque esta damisela estaba congelada hasta los tuétanos debido a la lluvia helada, ya su carne interna estaba rebosante con una sensación placentera, el temblor gélido no tenía forma de reemplazar los temblores de esta damisela y no había espacios para que lo llenara tampoco. Con temblar, esta damisela estaba completa.
Ah.
Esta damisela no abrió sus ojos, no podía soportar hacerlo ya que no deseaba escapar de esa diversión oscura. Deseaba permanecer aquí un poco más antes de partir.
La victoria y la derrota no tenían significado alguno para esta damisela. Solo los gritos de la muerte, los gritos de la vida y los gemidos de la gente que era incapaz de vivir o morir; esas cosas eran las que le daban un significado a esta damisela. Dentro de este mundo de colores acromáticos, solo esas vibraciones eran vida, muerte y música. Todo al mismo tiempo. Durante los días que esta damisela se la pasó leyendo libros de historia dentro de una biblioteca cubierta de polvo en una pequeña habitación, ella fue incapaz de conocer tal placer. El deleite de trabajar con la vida y la muerte de decenas de miles por sí misma. Si Su Alteza no le hubiese informado a ella de eso, probablemente siempre se la habría pasado ignorante de ello.
— Eh, ¿Su Excelencia? Tiene que dar la orden de cargar con el fin de…
— Nuestras tropas no se moverán.
— ¿Peerdón?
Que molesta. No repliques innecesariamente, bruja. ¿Acaso el ruido innecesario no se mezcla mientras esta damisela está tratando de apreciar el tan anhelado momento de decenas de miles de melodías?
Solo hay una razón por la que tu cabeza sigue pegada a tu cuello. Y es porque Su Alteza te ha recibido como su familia. Esta damisela no es ignorante de la imagen de Lady Lapis como “madre” y de Su Alteza misma como “padre”, y su deseo de que esta damisela lidere a sus hermanas, las brujas, como la hermana mayor de la familia. Es por eso que esta damisela tiene que encargarse de ustedes, problemáticas, quienes ignoran la disciplina militar, con afecto de hermana.
Esta damisela entreabrió sus ojos.
— Dije que no moveremos nuestras fuerzas. Avanzar ligeramente en este momento no es aconsejable, capitana, ¿no puede oírlo?
Esta damisela levantó su dedo y apuntó a los soldados enemigos que estaban rodeados y siendo masacrados adelante. La capitana siguió el gesto y volvió su cabeza. Aunque ambas estábamos mirando al mismo lugar, era evidente que no veíamos lo mismo.
— Esta damisela puede escuchar a los Franconios. Puede oír el lenguaje de Batavia. Como puede oír el dialecto de Cerdeña, el sonido Teutónico también se puede escuchar. Lo que está mezclado probablemente sea Polonia-Lituania. Sin embargo, no hay lenguaje de Habsburgo. Las palabras que son dichas por la gente de esa nación, la cual es liderada por la Princesa Imperial conocida como Elizabeth, simplemente no pueden oírse.
—………
La Capitana de la Guardia Real, Humbaba, inclinó su cabeza.
—…todo lo que esta puede escuchar con sus oídos es la confusión de gritos. Cielo santo. ¿Usted es capaz de escuchar tanto, Su Excelencia? ¿Puede entender todos y cada uno de los lenguajes existentes en el continente? Asombroso.
Esta damisela chasqueó su lengua. Es por esto que las palabras no pasaron.
Dominar cada lenguaje primario era un estudio que la gente debía hacer rudimentariamente mientras vivía. Era obvio. Si no lo hacías, entonces serias incapaz de leer libros. Esto era algo que a Su Alteza también le parecía obvio.
— Capitana, aunque esta damisela está agradecida por sus amables palabras, no es necesario que vuelva a recordarle su prominencia. Que ella sea inteligente y tu tonta no es el caso. Existe una necesidad de prestar atención a otro hecho en este momento.
—…maestro y sirviente realmente no se parecen. Hay una razón detrás de todo lo que el maestro hace. No dejó a un lado a las demás razas y buscó a una humana para hacerla su general interina sin razón alguna.
La capitana murmuró. A juzgar por la atmosfera, parecía que había envuelto a esta damisela y a Su Alteza como uno solo e insultado a ambos, pero eso no era algo que a esta damisela se le hiciese difícil de comprender. Esencialmente, los genios estaban destinados a recibir la envidia y los celos de los mediocres. Esta damisela aceptó magnánimamente la personalidad salvaje de la capitana.
— ¿Y entoooonces? Oh, Prominente Excelencia General Interina. ¿Por qué no deberíamos ejecutar una carga solo porque el lenguaje de Habsburgo no está mezclado en el rebullicio de esa gentuza?
— Lo volveré a decir. Esta damisela es una genio. Con respecto al lenguaje, música y asuntos militares, ella goza de habilidades únicas. Este hecho es evidente si vieras la forma en la que ella ha controlado este campo de batalla de 200.000 soldados, Incluyendo las tropas aliadas y enemigas, con solo 7.000 hombres y oficiales.
— Sí, sí. Incluso esta, antes de ser inmortal, una vez tuvo altas expectativas como una maga que iba a soportar la siguiente generación. ¿Y qué?
— Sinceramente, parece que eres incapaz de encontrarle sentido a lo que esta damisela dice. Piensa en ello, ya que has pasado al grado de perturbación de la apreciación musical de uno, y has entrado al nivel de haber arruinado el concierto, esta damisela está molesta. Sin embargo, ella amablemente le dijo eso a su tonta hermanita como una verdad completamente evidente.
— Capitana. Has estado con Su Alteza desde el tiempo en que esta damisela había sido tenida como esclava, ¿no es así?
— Si, así es.
— Antes de que Su Alteza descubriese y señalase a esta damisela, nadie en el mundo había estado consciente de que ella tenía talento militar. Incluyéndose ella misma. ¿No es así?
— Si. Tienes razón.
— Si ese es el caso, entonces piensa lógicamente. Independientemente de si la preferencia de Su Alteza sobre las mujeres es decadente, respecto a su habilidad para discernir el personal que es capaz, ¿no sería correcto asumir que su habilidad para reconocer a la gente talentosa es única?
—…es cierto, ¿no?
— Por eso, bajo la premisa de que el juicio de Su Alteza es correcto, significa que la Princesa Imperial es un tipo de existencia que, o es tan inteligente como lo es esta damisela o alguien que se acerca a ese hecho. El Ejercito Imperial de Habsburgo, el cual es liderado por una individua tan extraordinaria, casualmente no se encuentra dentro de este cercado. ¿Qué podría significar eso? ¿Crees que la Princesa Imperial se aburrió de repente y decidió llevar a su ejército a dar un paseo?
—………
— No solo creas en lo que puedes ver, Capitana. Un campo de batalla es un lugar donde luchas utilizando lo que no puedes ver de la misma forma que lo haces con lo que te es visible. Durante este tiempo, donde los campos visuales de todos se han estrechado por la niebla húmeda…
Esta damisela volvió su mirada.
Pasando la tierra y el cielo donde las gotas de lluvia caían, esta damisela predijo que algo se estaba acercando. No era parecido una simple sensación profética. Esta damisela tenía una intuición que era capaz de saltar a una conclusión inmediata si la proveía con unas bases propiamente establecidas.
—…es imposible que un individuo con un talento tan impresionante como el de esta damisela pierda la oportunidad.
Mientras convertía a la lluvia en su cortina natural.
La Princesa Imperial Elizabeth estaba esperando.
Este era el momento donde ella podía levantarse como una heroína por sí misma en este campo de batalla donde la derrota parece cierta.
Poco después, la intuición de esta damisela dio en el punto. Aparecieron como fantasmas montando sus caballos de guerra, atravesando las cortinas de lluvia, y golpeando las alas derecha e izquierda de nuestras fuerzas aliadas. La caballería que cargó con ondeantes mantos purpuras era, sin duda, el Ejercito Imperial de Habsburgo. Las fuerzas de la Alianza Creciente en ambos extremos no esperaban que los ejércitos enemigos tuviesen tropas de caballería de reserva. Eso dio como resultado que fuesen asaltados desde la retaguardia y sin poder ser capaces de mostrar mucha resistencia.
— AH.
Un jadeo fluyó de los labios de la capitana. Un escenario que solo podía ser descrito por la esporádica exclamación “ah”, pero raramente así, se desarrolló ante nosotros. El área exterior de la Alianza Creciente, que había logrado una formación aniquiladora por rodeo, había colapsado. Los soldados enemigos, quienes simplemente estaban esperando ser masacrados en el cerco, celebraron por los refuerzos que habían aparecido abruptamente y exprimido esa fuerza restante que habían dejado.
Los rangos de ambas fuerzas –aliadas y enemigas– se mezclaron caóticamente. Por naturaleza, era difícil reestablecer una línea de comando que había caído una vez. ¿Podría ser posible durante esta situación donde la lluvia caía ruidosamente en todas direcciones? Aunque Barbatos y Paimon trataron de reconstruir un bloqueo desesperadamente, para su mala suerte, estas ya habían perdido la primera oportunidad. La mayoría de los soldados enemigos estaban escapando con vida. Superando las corrientes de lluvia a través de la niebla húmeda.
— Hmm.
Con ojos vagos, esta damisela observó las cosas que estaban sucediendo. El tono continuo del escape de las fuerzas enemigas, el cual se desvanecía más y más con lentitud, era hermoso y lamentable. La Capitana Humbaba miraba inexpresivamente el rostro de esta damisela, quien estaba en este estado.
—…Su Excelencia General Interina.
— Esta damisela se disculpa, Capitana. Este instante es solo el momento justo. Por favor, cierra tu boca por dos minutos exactamente. Si no te quedas quieta, entonces es probable que esta damisela te mate.
—…………
2 minutos pasaron.
Esta damisela estaba satisfecha.
— Bien. ¿De qué sentías curiosidad?
— Si. Su Excelencia General Interina, usted dijo antes que nuestra unidad no ganaría, pero que tampoco perdería. Que solo propagaríamos confusión por todo el campo de batalla. Con esas palabras, ¿quizá usted quiso decir…?
— Hm. Así es.
Esta damisela asintió con la cabeza.
— Aunque traer la batalla de aniquilación por acorralamiento era la meta y el logro virtuoso de esta damisela, fue el error e intromisión de Paimon y Barbatos que esto fuese arruinado. Esta damisela no obtendrá la victoria, pero tampoco experimentará la derrota.
—………
— Barbatos y Paimon deben estar avergonzadas. Barbatos, quien llamó a esta damisela “criminal de alta traición” y trató de castigarla, debe sentirse especialmente apenada. Si trata de castigar a Su Alteza en un juicio militar en esta situación, entonces su honor solo será algo cayendo en un pozo sin fondo. Será incapaz de evitar las críticas de que “desgraciadamente pasó la culpa de su propia derrota a otro Lord Demonio”.
—…eh. Espere un momento, Su Excelencia. Para comenzar, a pesar del hecho de estar completamente consciente de que el acorralamiento de la Alianza Creciente iba a fallar, ¿usted siguió manteniéndonos aquí para jugar en el ejército central?
— Ese es el caso.
— Eso es un poco problemático. No estoy diciendo esto porque particularmente me agradan nuestros aliados, pero ¿no habría sido mejor simplemente ir y cambiar la derrota por una victoria?
Esta damisela inclinó su cabeza.
— ¿Por qué eso?
— Es obvio. Esta es una guerra que ya ha ocurrido, ya estamos aquí, sería más satisfactorio si nuestras fuerzas ganaran.
Esta dama solo pudo inclinar su cabeza una vez más. Era difícil comprender exactamente lo que la capitana estaba tratando de decir. Esta damisela, mientras redactaba una realidad increíblemente obvia y un sentido común tremendamente apropiado, señaló:
— Capitana. ¿Cómo pueden ser Barbatos y Paimon aliadas de esta damisela?
— ¿Perdón?
— Barbatos trató de enmarcar y deshacerse de Su Alteza. De igual forma, Paimon trató de usarlo como una simple herramienta política. Por eso, esas dos Lores Demonio son, obviamente, enemigas de esta damisela. Incluso si no actuamos, la Princesa Imperial se está ofreciendo voluntariamente para derrotar a esas dos, entonces, ¿por qué debería esta damisela intervenir innecesariamente? Tomar el control de un grupo usando otro. De cualquier forma, si la Princesa Imperial desea atravesar el cerco, entonces no tendrá otra opción más que atacar una o ambas alas de nuestra formación, en lugar del ejército central de esta damisela, el cual se encuentra bastante alejado. Por eso está bien observar ociosamente mientras ellos intercambian golpes entre sí.
No había nadie que criticara a esta damisela por ser despreocupada solo porque se estaba parada indiferentemente mientras el acorralamiento caía. Quien había decidido por su cuenta ir a la vanguardia y situarse al frente, desde la fase inicial de la batalla, no fue otra más que esta damisela.
Ir adelante como la comandante, puso a la mayoría de la caballería enemiga en un punto muerto, y además de eso, esta damisela hubo contribuido en el servicio decisivo, el cual permitió la completación del cercado. Sin importar lo que otros dijesen ahora, la individua que ha hecho el servicio grandemente distinguido por nuestras fuerzas fue esta damisela. Si deseas criticarla, inténtalo.
— Más que eso.
Y esta damisela continuó:
— Seria aburridísimo ganar muy rápido. De cualquier forma, ya ha sido determinado que entre el enemigo y esta damisela, el lado que obtendrá la victoria será la última. Sin embargo, ¿no sería menos pérdida si los consumiésemos lo más moderadamente posible?
—………
El rostro de la Capitana de la Guardia Real, Humbaba, se tornó nuevamente vacío. Mientras ajustaba su sombrero de cono, que estaba completamente empapado por la lluvia, murmuró para sí.
—…ahora lo sé con certeza. Solo hay montón de lunáticos cerca de nuestro maestro. Lady Lapis e incluso Su Excelencia General Interina… ambas están en una categoría que está a miles de pasos de ser normal. Parece que soy la única persona cuerda cerca de él. Ciertamente, tengo que ser yo quien lo cuide.
— ¿Ahhh?
— ¿Sí?
El tiempo en el campo de batalla continuó fluyendo mientras nosotras discutíamos.
Tanto los ejércitos de Paimon y Barbatos habían recuperado su formación recién colapsada. Sin embargo, ya era demasiado tarde para perseguir al enemigo. El tiempo que ya había fluido no podía regresarse. Igual a eso, el tiempo en el campo de batalla, el cual ya había transcurrido, no podía tomarse una vez más.
Cada guerra era un conflicto que fluía hora por hora y era también una batalla de tiempo. No era extraño que ciertos puntos del “día a día” sean borrados. Al contrario, era una ocurrencia común. Parecido a los peldaños que están esporádicamente conectados, el tiempo diario estaba “esporádicamente separado”. Por eso, el tiempo para una persona que está viviendo mientras es enterrada bajo la vida diaria era igual al de una persona que está tratando de cruzar peldaños, lo cual era un acto donde se debía dejar algo fluir y ser borrado entre cada pieza con el fin de poder cruzar. En cuanto a esas personas, se olvidan lentamente de sí mismos al tiempo que continúan avanzando, hasta que finalmente, simplemente terminan cayendo totalmente en el olvido.
Por otro lado, el tiempo en el campo de batalla fluía de una forma donde cada paso no podía ser borrado. La gente que se olvida a si misma cuando han entrado a una guerra era inolvidable. El movimiento de los soldados enemigos, la dirección del viento al que las banderas se batían acordemente, e incluso el olor, fragancia y latidos del corazón que se elevaban de algún lugar, uno debía armar caza trozo de información posible y tomar con precisión el flujo temporal. Una persona que gobierna sobre el tiempo también lo hace en el campo de batalla. Hoy, Barbatos y Paimon pasaron por alto ese tiempo de forma consecutiva. La probabilidad de victoria nunca más volverá a ellas.
La Capitana Humbaba chasqueó su lengua.
— Eso es un poco lamentable. ¿No significa que, al final, fueron usadas por nosotros?
— El propietario de esta guerra es Su Alteza, la dueña de esta batalla es esta damisela. La conclusión del día era un resultado natural ya que ellos lo habían encerrado a él, a pesar de desconocer quién era el propietario, y habían tratado de perseguir a esta damisela. Sería bueno si ahora pudiesen comprender su lugar.
— En serio, maestro y general son las únicas personas en el mundo que se quejarían de tanto la 8º y 9º Lord Demonio diciendo que conozcan sus lugares…
Fue en eso que una porción de la fuerza militar enemiga, la cual habíamos asumido originalmente que se había retirado por completo, aparecieron a través de la densa lluvia y niebla húmeda. Empapados, solo había un escaso número de figuras enemigas. Aunque esta damisela entrecerró sus ojos, se preguntaba, si quizá, ellos intentaban ejecutar un ataque sorpresa, lo que no parecía ser el caso. Los enemigos simplemente estaban allí como estatuas.
—………
No, más que un ataque sorpresa, eso era.
Esta damisela tocó ligeramente la cintura de su caballo negro y avanzado al frente. Aunque el sonido de la voz asustada de la Capitana de la Guardia Real, Humbaba, podía escucharse desde detrás, esta damisela lo ignoró. Ella solo avanzaba hacia el lugar donde los enemigos estaban esperando mientras eran estancados por la lluvia.
En ese mismo momento, alguien del lado de los enemigos salió también mientras montaba un caballo blanco, igualando el ritmo de esta damisela. La oposición era negra, y aun así, también era blanca. Incluso durante este clima actual, donde las nubes negras estaban dispersas por el cielo, el cabello plateado de la otra persona brillaba sin límites y con vida. Se sentía como si las gotas de lluvia estuviesen haciéndole el camino.
Antes de que esta damisela pudiese siquiera ver su perfil, ya sabía quién era la persona.
Elizabeth Atanaxia Evatriae von Harsburgo
La única persona a la que Su Alteza había reconocido como su enemiga formidable. Esta damisela fue criada por Su Alteza con el único propósito de tomar la vida de esta persona.
Esa chica y esta damisela habían quedado cerca una de la otra. Mientras miraba inexpresivamente a esta damisela mientras estaba en su caballo blanco, ella también la miraba mientras estaba sobre su caballo negro.
Parecía que tenía muchos pensamientos rondando en su cabeza. Su rostro carecía de emociones, pero esos ojos contenían un plan profundamente organizado. Sin embargo, esta damisela no tenía nada en mente. Ella había conocido gente todo el tiempo. Era bueno que pudiese ser capaz de ver a esta persona con sus propios ojos… eso era lo único que le pasaba por la mente.

—…………
—…………
La lluvia caía.
A esta damisela le gustaba la lluvia.
Cada vez que llovía, el sonido de las gotas cayendo se deshacía de las molestias del mundo. Cuando salpicaba y mojaba la mejilla de esta damisela, ella se sentía desapaciblemente aliviada ya que parecía como si todavía hubiese un “exterior” en ese lugar.
Hubo un momento cuando esta damisela pensó que las cosas aleatorias del mundo la estaban fomentando, y también existió un tiempo cuando solo esas cosas torturadoras estaban aferradas en su mente, pero el sonido de la lluvia lavó esos días y ese tiempo. Ya que las corrientes de lluvia estaban deshaciéndose de todo en el mundo, parecía como si no tuviese mucha fuerza como para obstruir a esta damisela. Cada vez que la lluvia caía, ella sentía como si hubiese algo en el mundo que tuviese mínimo valor en ser obstruido. Esta damisela exhaló por un momento durante esta indiferencia de lluvia.
Si desaparecía sin dejar rastro.
Si el rastro de la existencia de este cuerpo desaparecía, e incluso si el rastro que se hubiese ido también se desvanecía.
— Tú.
Abrió sus labios. Una gota de lluvia fluyó desde la comisura de su boca, siguiendo en línea hasta su mentón. Esos labios, probablemente, eran unos que Su Alteza querría besar.
— Veo que estas muerta.
—…………
— Ese no es el rostro de alguien que está vivo, y tampoco unos ojos que muestren vitalidad. ¿Acaso Dantalian usó una muñeca para convertirla en su general? ¿O acaso trató de cargar, no una muñeca, sino un cadáver y encargarse de él? Que hombre tan problemático. Parece que cada cosa que decide hacer no son más que obstáculos.
—………
— Veo que eres de pocas palabras. Ya que eres la única que me mira en silencio, no puedo encontrar un tema de conversación. En realidad, es una pregunta sobre si “realmente” me estás mirando o no. ¿Cuáles son los pensamientos que están contenidos en esa cabeza tuya como para que estés tan calmada?
Esta damisela miró las corrientes de lluvia, y habló:
— La idea de querer matarte es lo único que le pasa por la cabeza a esta damisela.
Cerró su boca y mostró un rostro ligeramente preocupado. Luego entrecerró sus ojos y sacudió su cabeza.
— Lo siento. No puedes matarme. No solo careces de la capacidad para hacerlo, sino que, independientemente de si intentas tener la habilidad o no, luchar contra mí en este momento sería un acto que iría contra la orden de Dantalian. Ya que eres su marioneta, no lo desafiarás, ¿cierto?
—………
— Desee ver de cerca a la chica que ese hombre convirtió en el rostro de su ejército. Veo que Dantalian es orgulloso. Puedo ver a un hombre que, a cualquier costo, trata de soportar las cosas que no puede y acoge las cosas que no debe. ¿Cómo es posible que uno trate de salvar a una chica que ya ha muerto en el pasado, y, de la misma forma, cómo uno intenta matarla? ¿Acaso Dantalian planea volver en el tiempo? ¿El tiempo de una persona es algo que se revertirá solo porque alguien desease que sucediese?
Levantó la mirada al cielo lluvioso.
— Entrégale un mensaje a tu lord, si deseas. Dile: “Luego de conocer a tu muñeca, yo, Elizabeth von Habsburgo, pienso que es bastante linda”.
Parece que había terminado de decir todo lo que quería ya que había vuelto la cabeza de su caballo. Poco después, desapareció en la niebla húmeda y el personal militar, el cual había traído consigo, se desvaneció junto a ella como la sombras. Esta damisela pudo observar como la sombra desaparecía dentro de la niebla húmeda tanto como le fue posible.
Solo una única ansiedad vino a la mente de esta damisela.
La próxima vez que nos veamos, esta damisela la matará.
La batalla de ese día terminó así.
Nadie fue capaz de obtener victoria, y nadie había sido derrotado. Sin embargo, un héroe apareció en la Alianza Creciente y en los Cruzados respectivamente.
Esta damisela: Laura De Farnesio…
…y la Princesa Imperial: Elizabeth von Habsburgo.
Lord Demonio de la Inmortalidad, Barbatos. 8º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 7.
Llanuras de Bruno – Ala Derecha del Ejército de la Alianza Creciente.
—………
Vacíamente.
Y en vano.
Observé como los soldados enemigos desaparecían en las cortinas de lluvia.
El acorralamiento había sido atravesado. Había juzgado que sería perfecto. Cuando el pensamiento: “Veo que la sabiduría de la puta de Paimon aún no ha muerto”, cruzó mi mente, estaba casi segura de nuestra victoria, pero…
No fui capaz de predecir que no seria capaz de bloquear a la unidad de caballería de un solo ejército que apareció de la nada y atravesó a nuestras tropas como un colmillo. Para cuando pude ser capaz de revelar brevemente el caos y organizar nuestras posiciones una vez más, la caballería enemiga, y además de eso, la infantería ya estaban retirándose con tranquilidad…
Snap.
—…maldita sea.
Otra vez.
Nuevamente, una victoria decisiva se me escapó de las manos justo frente a mis ojos.
Había hecho un montón de preparativos con el fin de comenzar esta guerra. Incendié la cordillera, manipulé la presión, y apenas fui capaz de establecer la expedición que estuvo a punto de convertirse en un fracaso debido al error del viejo Marbas. Todos los logros, en el momento donde el sudor y la sangre que había derramado hasta ahora iban a ser recompensados, estuvieron bajo nuestras narices y… los omití. Terminé desperdiciando la oportunidad.
— ¡Maldita sea!
Solo ira estalló desde mi garganta.
— Un poco más, si hubiésemos empujado un poco más… habríamos sido capaces de adquirir la tierra, la agricultura, y las llanuras ricas en donde nuestra raza podría cultivar y sobrevivir. Solo un poco más…
Eso era lamentable y penoso.
Por el hecho de que fui ridiculizada por una bastarda que trataba la guerra como si fuese un juguete, fui detestable.
—…Su Excelencia Barbatos.
Cuando mis rodillas estuvieron por ceder, hubo un sonido que me agarró por la nuca. En lo que me volví, mis subordinados, mis niños, esos que arrastré todo el camino hasta acá, estaba mirándome. Sus miradas se volvieron sogas que fueron capaces de envolver mi cuerpo y tirar de él.
Es cierto…
Soy el pilar de la Facción de las Llanuras.
La que ha liderado el deseo continuo de toda la raza demoniaca por 500 años.
Era la sombra de nuestra raza la que usaba métodos sucios de forma indiscriminada si eso significaba que nuestra gente podía pasar una tierra cálida y más fértil a nuestros hijos. No es un plebeyo el que se lamenta porque el mundo es lamentable, sino un Lord Demonio que apenas actúa como una alternativa mientras soporta ese resentimiento.
Era demasiado pronto como para caer.
Solo hemos fallado en una batalla.
Tragando el coagulo de sangre que se levantaba desde mi garganta, aferrándome a la voluntad que trataba de escapárseme de las articulaciones y clavándolas, añadiendo acero a mi ansiedad y desechando la espada de mi voluntad, me levanté como la Lord Demonio de la Inmortalidad.
—…Hm. Si, bueno. Lo pasé por alto. Mierda. En fin. Todo es posible. Si hay días donde jodemos a alguien, es obvio que también habrá momentos donde alguien nos joda. Aunque los Dioses no muestran igualdad en términos de amar a todas las existencias, son increíblemente justos cuando se trata de conceder la jodida miseria a toda la gente.
Sonreí.
La gente sonríe cuando se vuelven crueles con alguien. Ya que constantemente soy dura conmigo misma, puedo mostrar “risotadas” cuando me da la gana.
— Zepar, mi atrio izquierdo.
— Si, Su Excelencia. Yo, el Mayor General Zepar, estoy aquí.
— Escuché las celebraciones cuando la caballería enemiga cargó. Se trataba del lenguaje de Habsburgo. Esa puta de Elizabeth debió haber creado una estratagema. Te concederé mis Lobos del Remordimiento. Persíguela hasta el mismísimo infierno y despedázala.
—………
Zepar bajó su cabeza.
— Como ordene.
— Si. Síguela bien. Si fallas, entonces muere en el lugar.
Chasqueé mis dedos. Mi sombra zumbó antes de escupir 7 buches negros, los buches de bestias oscuras.
Capturar madres embarazadas vivas y verter maldiciones en ellas. Convertirlas en cadáveres vivientes que no puedan vivir ni morir. Luego de reunir 100 lémures de niños nacidos por esos cadáveres vivientes, el monstruo que obtienes por infundir esos lémures como uno da como resultado mi familiar exclusivo: el Lobo del Remordimiento.
Solo hay una forma de destruirlos. Solo las madres, quienes han realizado un mortinato, pueden escapar de las garras de los Lobos del Remordimiento. La razón por la que esas molestas brujas fueron capaces de proteger a Dantalian fue por eso. Es obvio ya que se trata de brujas, no ha de ser la primera vez que han experimentado algo como un mortinato. Sin embargo, si se trata de la noble Princesa Imperial del Imperio de Habsburgo, entonces ni siquiera debe haber experimentado un embarazo.
— Beleth, mi atrio derecho.
— A la espera de sus órdenes, Comandante de las Fuerzas.
— Hay una inferior, una mujer súcubo que siempre sigue a Dantalian. Debería estar encargándose de los suministros en la retaguardia. Atrapa a esa puta y tráela ante mí.
— No es mi preferencia amenazar a las mujeres y niños. Más sin embargo, recuerdo que a esa la tratan como una paria. Si un caballero tan lujoso como yo tocase a una cualquiera como esa, entonces mi dignidad…
— ¿Acaso quieres verme joder esa “elevada” dignidad tuya junto con todo tu cuerpo?
— Desde muy chico, deseé capturar un súcubo al menos una vez. Déjemelo a mí.
El 16º Lord Demonio Zepar, y el 13º Lord Demonio Beleth, los dos de mayor rango que apoyaban a la Facción de las Llanuras recibieron sus respectivas órdenes y se dispersaron.
Zepar probablemente aplaste a la Princesa Imperial Elizabeth a su manera y luego vuelva. No me preocupaba aun si tomase días. El problema no era ella, sino Dantalian.
Tenía la certeza absoluta de que esa mocosa humana no operó a su unidad por su cuenta. Probablemente recibió unas instrucciones apropiadas de Dantalian, y presentó toda esa mierda, con el fin de pisotearnos. Incluso si no había evidencia, no importaba. Mi vieja intuición, y mis instintos que fueron entrenados mientras pasaba por situaciones de vida o muerte en cientos de oportunidades, me estaban diciendo eso. Ese Dantalian y esa mocosa estaban planeando algo.
Dantalian. Eras adorable ya que realizabas trucos muy lindos. Sin embargo, constantemente estoy preparada para degollarte si me muestras los dientes. Eso es lo que te voy a demostrar ahora.
Poco después, Beleth regresó con una súcubo de cabello rosa. Me preguntaba si la había golpeado un par de veces con el fin de establecer un ejemplo ya que su mejilla derecha estaba hinchada.
—………
Si recuerdo correctamente, su nombre ciertamente era Lapis Lazuli. Incluso mientras la sangre brotaba de la comisura de la boca de esta desgraciada paria, ella seguía mirándome. Me veía con un rostro inexpresivo, como si estuviese amonestándome. Aunque no era la primera vez que nos veíamos, pues yo entraba y salía cada vez del “alojamiento” de Dantalian, no importaba cuantas veces la viera, no me agradaba esa mirada feroz.
— La he traído, Comandante de las Fuerzas. Este, ya que no era una puta maliciosa por naturaleza, la golpeé de antemano. Tsk. En serio, se siente asqueroso golpear cosas débiles.
— Buen trabajo. Colócala allí.
— Como ordene.
Thud.
Beleth bajó a la paria como si la hubiese lanzado. Ya que la parte superior de su cuerpo fue lo que cayó primero, esta recibió una herida en el rostro. Con una cara arañada por el piso y cubierta por lodo, la que era amante de Dantalian, y además una campesina mestiza, me miró.
—…esta se disculpa, Su Gran Existencia, pero esta no cree que esto sea una recepción apropiada. Sin importar lo inferior que pueda ser, este es el cuerpo que ha recibido la gracia real de Su Alteza Dantalian, además de estar a cargo de administrar la retaguardia de una sola unidad. ¿Por qué Su Gran Existencia infringe la estricta ley militar por su propia voluntad?
— No guardo rencor por tu personalidad, muchachita.
Agarré el cabello de la paria y le levanté la cabeza. Que molesto, esta campesina no ha mostrado ninguna expresión de dolor ni soltó ningún gemido de angustia. Simplemente me miraba a los ojos con una mirada inquebrantable.
— Sin embargo, la frustración sigue acumulándose hacia ese chico que te concedió esa gracia real. ¿Qué se puede hacer? Incluso durante el discurso, él traicionó mi confianza, y usó un método barato solo para evitar algún leve castigo. ¿Qué piensas que debería hacerle a ese chico, el cual hizo que esa general interina que tiene ridiculizara toda mi facción?
—………
La paria selló sus labios. Es cierto. No puedes responder eso. Ni siquiera sabes la respuesta. Levanté la comisura de mis labios.
— Si, yo estoy igual. Realmente no estoy segura de lo que debería hacer desde ahora. Es por eso que, en este momento, planeo visitar a Dantalian, para preguntarle directamente, y tú estarás allí. Sígueme, puta campesina.
Dantalian. Será una buena idea darme una explicación apropiada. No solo por tu propia seguridad, sino por este caramelito tuyo, al cual amas tanto… claro, si es que valoras su vida.
— Por ahora, ¿deberíamos hacer algo de calentamiento antes de visitar a Dantalian?
Sonreí ampliamente.
Lord Demonio de la Benevolencia, Paimon. 9º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 7.
Llanuras de Bruno – Ala Izquierda del Ejercito de la Alianza Creciente.
—………
Dentro de la lluvia que caía.
Esta dama apretó con fuerza su abanico de plumas.
—…una vez más… esta dama volverá a ir a ver a Dantalian.
Esto no era.
Aunque esta dama no estaba segura si tenía el derecho de decir eso, a pesar de ser incapaz de detener la guerra, ella no tenía más opción que decirlo. En primer lugar, ya que se trataba de una guerra que había sido iniciada luego de convertir a Dantalian en un pretexto, era posible que no fuese extraño si él fuese quien la liderara. Sin embargo, incluso si había una persona ajena que comenzara la batalla y una persona ajena que la terminara, lo que tenían que soportarla en el centro eran los soldados. Solo ellos.
Dentro de la orden de esa humana, la consideración hacia las vidas de los soldados estaba ausente. Existía la posibilidad de que sus acciones pudiesen ser su propia forma de quejarse hacia el hecho de que hayamos aprisionado a Dantalian. Existía la posibilidad que pudiese ser simplemente el comportamiento infantil y la arrogancia de esa niña. Cualquiera de las dos cosas, ella era una individua que hacía que la gente se impacientaría infinitamente si un solo ejercito le era entregado. Ya que era la general interina de Dantalian, era sensible discutirlo con él.
— Sitri, gestiona el campamento militar en lugar de esta dama, solo por esta noche.
— ¿No hay problema con que vayas sola, herma?
Sitri examinó a esta dama con ojos de preocupación. Ya que parecía una mascota que tratase de confortar a su propio compañero, una sonrisa se dibujó en los labios de esta dama. Lo hizo intencionalmente. Ser capaz de mostrar una sonrisa incluso en este tipo de situación era todo gracias a Sitri.
— Está bien. Esta dama simplemente se reunirá y conversará con él.
— No es eso. Hm. En la batalla de ahora, Barbatos participó al otro lado, ¿no? Por lo que supongo que debe está molestísima en este momento. Aunque solo es bueno que se muera de una vez, ¿realmente no te gustaría, verdad?
—………
— Si te reúnes con Dantalian en este momento, entonces ¿no terminarías corriendo hacia barbatos?
— Si ese es el caso, entonces mejor así.
Esta dama habló mientras ponía algo de fuerza en su voz.
— Entonces mejor así, esta dama debe ir en este preciso instante. La declaración que ella hizo para aceptar a Dantalian en la Facción Montañosa no fue una mentira. Ella ha declarado frente a todos que interactuará con el hombre que Barbatos ha convertido en su amante. Esta dama no tuvo más opción que usar la intriga política por última vez, pero…
Esta vez será justo, con todas las de la ley.
Mientras mirara fijamente a Barbatos, esta dama traerá al individuo que ella crees que es necesario para nosotros.
—………
Tras ver a esta dama fortalecer su determinación, Sitri asintió. Esta niña, quien siempre había apoyado silenciosamente a esta dama, puso una confianza, la cual no cambió ni siquiera en este día, en su voz y empujó a esta dama hacia adelante.
— Bien. Ten un buen viaje, herma. Me encargaré de las cosas aquí.
Si. Esta dama confiará en ti y dejará todo en sus manos, Sitri. Mi amable general interina.
Dejando atrás a todos los capitanes que estaban deprimidos porque dejaron que la historia se les escapase de las manos, esta dama se fue. A cada paso que daba, había lodo, agua tan lodosa mojaba sus zapatos y se filtraba en su falda, ensuciando su manto, pero estaba bien. Si esta dama creía que había muchas gotas de sangre de los soldados, los cuales habían muerto bajo sus órdenes, mezcladas en todas y cada una de las piscinas de lodo en el campo de batalla, entonces la idea de que estaba sucia ni siquiera aparecía por su cabeza.
La lluvia se fue deteniendo lentamente. Desde el cielo, el cual las nubes negras no podían cubrir por completo, varios rayos de luz amarilla del sol ocultándose cayeron en la tierra. Entre esos rayos, uno de ellos pasó por la frente de un cadáver que estaba tirado en el suelo. No era un demonio, sino un humano. El cordero, el humano que hizo lo que sea que pudo para mirar hacia arriba con el fin de ver la luz del sol, la cual probablemente no vio ni siquiera al morir, estaba observando el cielo con ojos inflamados.
—………
Esta dama se detuvo un momento y se inclinó hacia adelante. Su manto tocó la tierra y se ensució con lodo. Mientras acariciaba los parpados del sujeto sin nombre, ella pensó que la labor de un lord, donde cubrir sus capas con el fin de hacer la tarea más simple de cerrar los ojos de sus súbditos, era bastante terrible.
Independientemente del hecho de que esta dama no estuviese segura de cuán dañada debía ser.
¿Al menos no sería posible tomar la decisión de permitirse ensuciarse?
Esta dama se sentó indiferentemente en el campo donde el brillo del atardecer había palidecido.
El Rey de los Campesinos, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 7.
Llanuras de Bruno – Ejercito de la Alianza Creciente – Prisión Simple.
¿La lluvia de hoy finalmente había cesado?
Saqué el tabaco que había estado guardando en uno de los bolsillos de mi abrigo. Como no había cubierta, esta era una celda donde la lluvia entraba sin parar. Aunque no planeaba decir que disfruté muchísimo ser golpeado por la lluvia o quejarme por ello, el hecho de que no podía fumar apropiadamente, era la única cosa que hizo todo aburrido e inconveniente. La lluvia primaveral de este año fue tenaz y persistente.
Clack –encendí una llama con un pedernal–. Clack, clack…
Mientras miraba las ascuas danzantes que destellaron brevemente, igual que la electricidad, lentamente revisé la batalla que debió haber ocurrido hoy. Murmuré las palabras que no eran realmente necesarias mientras lo hacía.
— Ah, esto es difícil de encender.
Ni ganar decisivamente, ni perder decisivamente. Esa fue la orden que le di a Farnesio. Si esto fuese pasado hace tiempo, entonces ella probablemente habría sido incapaz de entender lo que eso significaba y lo habría cuestionado. Sin embargo, su estado actual, el cual fue educado por Lapis y por mí, era diferente. Ella debió haber sido capaz de descubrir el significado oculto con facilidad.
La única parte que me preocupaba era el comportamiento de la Princesa Imperial Elizabeth. Hice mi respuesta para que se moviera a través de Farnesio. Fuese que se comportase de acuerdo a eso o no. si lo hacía, entonces sería diferente… De acuerdo a esto, la dirección de la guerra sería decidida.
— Badum tat badum tat… ¿qué será: esto o eso? Badum tatat tat quema los templos y masacra a la gente – ¿será esto…?
Murmuré la canción militar que compuse.
En resumen, los que comandaban esta guerra éramos Elizabeth y yo. De ninguna manera podían ser Paimon o Barbatos. El propósito de la batalla que debió haberse desarrollado hoy fue simplemente para informarles a esas dos Lores Demonio sobre esta realidad tan fría.
Sigan sentadas.
Si desean ganar la guerra, entonces libérenme de esta prisión y pásenme el liderazgo.
Si no lo hacen, entonces un día morirán a manos de la Princesa Imperial.
Un mensaje franco y explícito.
Aunque todos estaban allá afuera, fueron incapaces de tomar la guerra. A pesar de estar confinado en esta pequeña prisión, pude dominar el campo de batalla. Eso era porque soy abrumadoramente más competente que ustedes. No era irracionalidad, injusticia ni algo ilógico. Era la simple verdad.
Solo la verdad.
— Cuando mueran una y otra vez cientos de veces… ah.
Las ascuas finalmente encendieron el tabaco. Dejé de cantar por un momento con el fin de proveerle aire. La ascua danzó y apenas fue capaz de comenzar a quemarlo con un radiante color rojo.
— Hmm.
Perfecto.
Probablemente, Barbatos debió haber comprendido mi intención. Que Paimon fuese capaz de tener una pista de ello rondaba el 50%. Si ambas eran sensibles, entonces comprenderían que nada bueno vendría si me eliminaban y que la victoria se tornaría distante si mataban a Farnesio. Ambas no tenían más opciones que no hacer acusaciones y aceptar todo incondicionalmente.
Como los humanos tenían un monstruo llamado Elizabeth Atanaxia Evatriae von Habsburgo.
Como la única persona que podía detenerla era yo, Dantalian, y Laura De Farnesio, a quien Dantalian había tomado.
Sobreviviré debido a la competencia de Elizabeth, y en reversa, yo estaba seguro de que ella sería capaz de respirar gracias a la competencia de Farnesio y mía. Elizabeth y yo éramos una pareja de alpinistas que estaban escalando juntos mientras se sujetaban en la línea vital del otro.
— Ahora bien.
¿Cómo reaccionarán Paimon y Barbatos? ¿Estarán enojadas? Probablemente lo estén. ¿Se desesperaran? Probablemente sí. Siento curiosidad por saber lo que pasará a continuación. El verdadero valor de una persona siempre había sido probado luego que el término “a continuación” había llegado.
Con una actitud mental que estaba esperando todo lo bueno que se acercaba, miré el horizonte a través de los barrotes de hierro. El tabaco era dulce y adormecía mi mente. Canté el resto de la canción mientras soplaba humo hacia la puesta del sol.
— O si morimos y morimos juntos… ¿será eso…?
Aquí estaba yo… en prisión.




[1] N.T: Para los que no lo saben, cropofilia es la excitación sexual producida por las heces. El scat es… bueno, para ser delicaditos, limpiarle el culito a la pareja durante la práctica oral en el ano. Bueno, ustedes me entienden…
[2] N.T: Bueno, la lluvia dorada, llamada Urolagnia, consiste en que una persona recibe la orina directamente de la otra persona. FIN.
[3] N.T: Admito que me dieron ganas de decir: Bueno, ¿y eso no es la misma mierda?
[4] N.T: Admito nuevamente, que aquí ya había escrito “Por favor, no te hagas la loca”, frase que aquí, en mi país (Venezuela) se usa coloquialmente para decir lo mismo.
[5] N.T: Cabeza de Piedra / N.E: Jaja!
AGRADECIMIENTOS A LUIS J. SÁNCHEZ POR LA EDICIÓN DE ESTE CAPÍTULO
tunovelaligeras.com