Dungeon Defense Volumen 4 – Capítulo 4
Capítulo 4 : El mensajero que conoce la direccion del Infierno.
El Rey de los Campesinos, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 8.
Llanuras de Bruno – Ejército de la Alianza Creciente – Prisión Sencilla.
¿Por qué no pensé más en esto?
Algo que estaba en manos de Paimon fue entregado con mucha facilidad a la Princesa Imperial Elizabeth. Simplemente creí que era porque Paimon era una traidora de la Alianza Creciente, no, porque ella era una traidora de nuestra raza. Sin embargo, ¿cómo sería si me dispusiese a cambiar mi manera de pensar y regresar al asunto?
Si Paimon ya había establecido un grupo dentro del continente humano. Si ella no estuviese del lado de los humanos o de los demonios, sino simplemente se moviese de acuerdo al lado que más la beneficiase.
—………
Paimon estaba estrechamente relacionada con la Firma Keuncuska. Esta era una gran asociación mercante que no discriminaba las razas y había logrado extenderse a varios lugares a través del continente. Además de eso, tenían una regla incuestionable donde sus ejecutivos eran elegidos solo por sus habilidades, no se tomaba en cuenta su estrato ni estatus.
¿Qué pasaría, si por casualidad, conspirasen con una nación republicana?
La 9º Lord Demonio, Paimon. La persona que amaba a los humanos más que nadie y terminó traicionando a su propia raza. En la historia original, ella era una mujer que fue criticada como una puta extraña y una inusual traidora de su propia raza. Esa era la típica imagen que yo tenía de Paimon hasta ahora. El hecho de que ella se involucrase en la fundación de la República de Batavia, sea incluso desde «Dungeon Attack», era un hecho que no había oído en ningún lado…
No, mantén la calma. Compórtate. Aunque una variable excesivamente grande ha aparecido en el camino de la comprensión de la situación del continente a partir de ahora, esto era algo que yo podía seguir manejando. Ahora bien, comprendamos calmadamente la situación.
— ¿…líder de la República de Batavia? ¿A qué se refiere?
— Oh, cielos. Parece que finalmente estás mostrando una expresión ligeramente sombría.
Paimon ocultó su boca detrás de su abanico y sonrió. Como si una nota musical muy refrescante estuviese pegada al final de su frase, ella pareció deleitarse. No, estaba seguro de que sí se había deleitado. También podría estar moviendo su cabeza de lado a lado y tarareando una tonada.
— Ahh, esta dama lo dijo. Al final de cuentas terminó diciéndolo. Era algo que nadie debía saber, en serio. No puede evitarse. Si le preguntas “qué podrías hacer” en una forma provocadora, entonces su cabeza comenzará a dolerle de inmediato.
¿Qué era eso?
— Ah. Esta dama no te está culpando, en particular, Dantalian. Ella simplemente habló de la forma que deseaba. Solo eso. Aunque un único momento estaría bien, esta dama deseaba ver la imagen de tu desafortunado rostro tornarse lúgubre.
Paimon sonrió de oreja a oreja.
Una sonrisa brillante que no tenía ningún motivo oculto. Ni siquiera uno.
—……
Caí más en una neblina. ¿Cuán lejos había ido su sinceridad y desde qué punto habían empezado sus mentiras? Sus intenciones eran ilegibles debido a esa sonrisita inocente que tenía. No había ninguna posibilidad de que cada una de sus palabras, las que había dicho, fuesen sinceras. Maldita sea, era imposible para un político. Ya que Paimon era diferente comparado a cualquier persona que hubiese conocido jamás, terminé frunciendo el ceño.
— Bueno, está bien. Generalmente, cada vez que esta dama actúa de acuerdo a sus emociones, el resultado termina siendo extrañamente mejor. Los Dioses probablemente la adoran muchísimo. Observa, esta dama incluso fue capaz de ver tu rostro asombrado como resultado, Dantalian. Es un beneficio.
— Oh, jojojo.
Paimon rió crudamente sobre su abanico. Dicen que la risa tiene la característica de degradarse más conforme aumente la elegancia, y este era exactamente el caso. Mientras escuchaba su risa, tuve una revelación.
Ciertamente no había dudas sobre esto.
Absolutamente no como Lapis, completamente opuesta a Barbatos, y ligeramente diferente comparada con Farnesio – esta mujer ante mí era una maniaca formidable. Más que eso, quizá era una maniática natural. Una especie de lunática que aún no había encontrado o experimentado.
— Ejem. Aunque esta dama desea disfrutar un poco más este momento, ¿deberíamos ir al tema principal? Incluso si ella es tratada como la Reina de Maras, esto es mucho más difícil de lo que se puede imaginar. Antes, oblicuamente insinuaste que deseabas irte pronto, pero es en este mundo donde esta dama es quien desea que te largues de una vez. La magia de esta dama se vacía en tiempo real.
Paimon sonrió con su mirada. Sus ojos estaban abiertos estrechamente como los de un gato.
— ¿…o deberíamos vernos separadamente luego y continuar nuestra conversación en ese momento? Debes estar bastante exhausto luego de haber tenido una acalorada discusión con Barbatos, Dantalian. Está bien si esta dama te muestra consideración, ¿sabes?
Esta mujer… si cree que tiene superioridad, entonces es el tipo de persona que, indudablemente, acosa a la oposición usando ese notable motivo.
¡¿A qué se refería con “debemos denunciar a la gente que está en el poder”?! ¿No estás revelando mucho tu diversión de autoridad? ¡Es por eso que odiaba a los hipócritas!
— Bien. Esta dama lo entiende, así que deja de mirarla como si fuese una loca. Por eso, ¿de qué debería hablar primero? Hm. Sí, establecer una república no es tarea fácil. Ciertamente, hubo una inmensa cantidad de intentos y errores.
Paimon sacudió su abanico con placer.
— Sin embargo, ella tuvo éxito.
El escenario a nuestro alrededor cambió y mostró una aldea. Era un pacífico pueblecito pesquero que estaba al lado de un océano inmenso. Incluso en un lugar donde diversos botes estaban pobremente acomodados encima de una planicie lodosa, daba la esencia que informaba a la gente que estaba habitada. Una vez que Paimon trazó una línea descendente y oblicua con su abanico, el tiempo fue acelerado.
Los ciudadanos se reunieron, un muelle fue construido, y este se transformó en un puerto. A medida que la altura de los edificios aumentaba en tiempo real, un muro de color blanco puro se formó y envolvió toda la ciudad como si fuese una serpiente blanca. Canales de agua fluían a través de varias áreas de la ciudad, convirtiéndola en una hermosa ciudad de agua.
Había doce templos unidos en el centro del pueblo, cada hora, la campana de uno de ellos sonaba y la gente, sin siquiera levantar sus cabezas, era capaz de discernir la hora solo por el tono. Los sonidos resonaban sin cesar y llegaban al distante océano azul.
— Para que la Capital de la República de Batavia, Amstel, fuese construida, se necesitaron 150 años.
Paimon miró el océano, su mirada era amable, parecía como si mirase a un niño encantador.
— Movilizamos la riqueza, la información, y el poder militar acumulado durante ese tiempo y comenzamos una guerra de independencia. Eso tomó unos 50 años. Con el pretexto de heredar la idea de la Vieja República, comenzamos una guerra extendida. Eso tomó otros 50 años. Al final, con la justificación de aceptar a las demás razas como ciudadanos oficiales, comenzamos una guerra de liberación. Esta dama hábilmente usó la 7ª Expedición de la Alianza Creciente aquí. Finalmente, tras fundar todo, la independencia, expansión y liberación, en el acuerdo internacional, fuimos reconocidos.
Paimon extendió silenciosamente sus brazos. Ante sus ojos, cuarenta naves avanzaron por el océano y se movieron hacia adelante.
— Unos buenos 150 años. Eso fue mucho tiempo para establecer la Liga de Comerciantes, la Republica de Batavia, que consiste en 13 ciudades.
—……………
Paimon miró silenciosamente el escenario, el cual creó, por un largo rato. No tuve más opción que seguir su silencio con el mío. Aunque había experimentado todo tipo de cosas en toda mi vida, esta era la primera vez que me encontraba a un ser tan excepcional que hubiese fundado una nación.
La nación no era una normal, no. Dentro del centro de esta era medieval, donde los barones y reyes aun tenían gran influencia, ella estableció una única nación republicana en el mapa. Tras enfrentar ese destino, no tenía la decencia de mover mi lengua sin limitaciones…
— Antes le preguntaste a esta dama si una sociedad perfecta era posible.
Con un “jujuju”, Paimon rió y se rascó la mejilla.
— No. Eso es imposible.
—………
— Incluso si los humanos y demonios son aceptados por igual dentro de la República de Batavia, aún hay quejas y discriminación allí. A pesar de eso, ante los ojos de esta dama… todo está un poco mejor comparado a hace 200 años. Puede ser un palmo. Pero ¿acaso los políticos, quienes son como esta dama, no están viviendo por ese palmo?
Con un rostro puro e infinitamente modesto, habló:
— Esta dama es capaz de decir esto ya que ahora ha vivido por 500 años. Aunque el tiempo es excesivamente lento, para que algunas veces engañe nuestros ojos y ocasionalmente se disfrace para parecer como si no fluyese, incluso ahora el tiempo sigue moviéndose entre minutos y segundos, algo que ni siquiera un palmo podría borrar. Algunas personas lo tratan como el flujo de la historia. Los creyentes probablemente se refieren a eso como un destino que los Dioses han predeterminado.
Paimon sacudió su cabeza.
— Sin embargo, esta dama lo trata simplemente como el cumplimiento de un sueño. Pues la vida es cruel y miserable, y siempre nos decepcionará. Por eso, llegará el día donde tú y esta dama caigan y toda la humanidad y la raza demoniaca lleguen a ser inferiores. Esta dama no te pedirá que superes eso ni que quedes rebosante de esperanza y superes cada obstáculo. Solo que…
Paimon extendió su mano.
— ¿No estarás junto a esta dama hasta que ese día llegue?
Miré sus delgados dedos.
Mara. Una raza que puede controlar el sueño de una persona como le plazca.
Mientras se burlan y satisfacen a la gente con todo tipo de placeres, las Maras desean la felicidad eterna dentro de esos sueños junto con la persona que se encuentran. Sin embargo, esta mujer, quien se me ha acercado, se rehusó a establecer solo sueños y personalmente propone una realidad. Y todo con el fin de convertir esa realidad en un sueño y abrazarlo.
Asentí. No había otra individua que mereciere ser llamada Reina de Maras más que esta chica que estaba ante mí.
— Todo esto está bien, pero aún tengo una pregunta.
Había una última cosa que permanecía en mi cabeza, la cual pesaba en mi mente.
En la historia original, Paimon traicionó a la raza demoniaca. Ella amó al héroe. Comparado a la persona[1], la cual Paimon me había mostrado en este momento, y la apariencia que mostró en el paso de la historia, en la cual estaba destinada a caer, ambas eran muy diferentes. ¿Cómo terminó de esa forma? Tenía tanta curiosidad que no podía soportarlo más.
— Si. Puedes preguntarle a esta dama lo que sea.
— Sonará como algo extraño. Su Alteza Paimon, usted probablemente sea incapaz de comprender la razón por la que estoy haciendo este tipo de pregunta. Sin embargo, es una que es ciertamente importante para mí. Estaría muy agradecido si pudiese proveerme una respuesta sincera.
— Esas son palabras muy peculiares.
Paimon abrió sus ojos de par en par.
— Ahora que esta dama lo piensa, Sir Dantalian, siempre has estado lejos de ser normal. Incluso has estado con Barbatos… Aunque no es algo que esta dama debería decir. Hm, la niña humana, a la que señalaste como tu general interina, parece tener un defecto grave. Parece normal por fuera, pero es un completo error por dentro, ¿no?
Casualmente ignoré su insulto.
— Por ejemplo, finjamos que hay un humano increíblemente poderoso.
— Hm. ¿Qué tan poderoso?
— La persona simplemente es inmensamente poderosa. Cien, no, mil veces más fuerte que nosotros. Solo los cadáveres de los demonios quedarían apilados en el camino de ese humano. Incluso el Lord Demonio de la Eternidad, Baal, no puede derrotar a esa persona.
— Cielos.
Paimon mostró una expresión en su rostro que parecía que estuviese ligeramente preocupada. Sin embargo, ya que había pedido de antemano que me respondiese sinceramente, no hizo comentarios innecesarios. Moderadamente hablando, un héroe aun no había aparecido en esta era. Era obvio que le fuera difícil comprender mi especulación.
— Uno a la vez, ese humano nos enfrenta a los Lores Demonio diplomáticamente. Por eso, ese humano básicamente nos subyuga, uno por uno. Si las cosas siguiesen fluyendo así, cada Lord Demonio terminaría cayendo en batalla. Si una situación como esa ocurriese, ¿qué haría usted, Su Alteza Paimon?
—………
Paimon inclinó su cabeza.
— ¿Acaso los Lores Demonio son incapaces de formar una alianza y atacar juntos a “ese humano”?
— Desafortunadamente, eso es imposible. Esa persona no lidera un ejército. Se entromete en nuestro lado mientras lidera una pequeña unidad que consiste solo por sí mismo, o como máximo 10 personas.
— Hmm. En otras palabras, con reunir solo 10 personas es lo suficientemente fuerte como para derrotarnos a los Lores Demonio, uno a uno. ¿Estás diciéndole a esta dama que imagine a un grupo tan absurdo, no?
Asentí. El grupo del héroe era aproximadamente de 10 personas, por lo que no estaba lejos de la verdad. Tras contemplarlo por un momento, Paimon respondió.
— ¿Qué me dices de aniquilarlos políticamente mediante reproches?
— El monarca más grande dentro de la sociedad humana coloca toda su confianza en ese humano y lo apoya. Es una persona cuyo apoyo político es firme.
Elizabeth von Habsburgo. La culpable detrás de la elección del héroe, quien no era más que un aldeano de una aldea “tala y quema”, y criado para ser el representante de la humanidad. Era igual a la forma en la que establecí a Farnesio como la representante de la Alianza Creciente.
— Hmm. ¿Acaso la sociedad humana está unida como una sola nación?
— Ese aun no es el caso. Afortunada o desafortunadamente.
La razón era que, el día en que Elizabeth unificó a todo el continente fue después de la exterminación completa de los Lores Demonio.
— Dentro de la situación que especulas, Dantalian, ¿qué nación tiene el monarca, el cual dices que es el mayor líder? ¿Acaso es el Imperio de Habsburgo? ¿Anatolia? Seguramente no sería Francia.
— Si, es Habsburgo.
— Si ese es el caso, entonces esta dama ve un camino.
Paimon se encogió de hombros.
— Esta dama dividiría a la humanidad en dos.
—………
— Aunque el Imperio de Habsburgo es poderoso, está ubicado en el centro del continente. Tanto como se pueda, es una nación cuyas naciones circundantes son demasiado cautelosas. Esta dama controlará esas naciones de la forma apropiada y los incitará a ser hostiles con Habsburgo. Es cierto, si se trata de esta dama, ella instigará al Imperio de Francia y al Reino de Bretaña. Después de todo, esos son los lugares en los que esta dama tiene el mayor número de espías.
Quedé inmóvil.
Ya que mis palabras fueron calmadas, mis pensamientos tomaron el mismo rumbo.
En la historia original, el héroe y Farnesio se oponían. Mientras el héroe representaba al Imperio de Habsburgo, Farnesio actuaba para el Reino de Bretaña.
Ahh.
Antes de saberlo, Paimon continuó hablando.
— Será peligroso si Habsburgo siguiese creciendo así. Todos deben cooperar activamente con el fin de mantenerlo a raya. Lanzar un señuelo que vaya con esas líneas, y hacer lo que sea que esta dama pueda con el fin de atraer a una de las dos naciones. Si ambos lados toman el señuelo, entonces todo iría para mejor. Al hacerlo, esta dama induciría una guerra civil entre los humanos. Y una vez que ellos caigan en el caos, la oportunidad se presentaría. Esta dama tratará con ese tal humano poderoso en ese momento.
¿Ese era el caso?
— ¿Qué le parece, Sir Dantalian?
Paimon.
— Si es tanto así, ¿no sería suficiente con solo deshacerse de ellos?
¿Fuiste tú?
Mientras los demás Lores Demonio quedaban impotentes al ser acabados por la Princesa Imperial y el héroe, en un futuro que tuviese que terminar así, ¿la persona que había planeado la división de la humanidad, la culpable que se movió detrás de todo, no era otra persona… más que tú?
—………
Presioné mi frente. Mis pensamientos se organizaron al instante. El plan que había hecho para conquistar el continente a partir de este punto había cambiado. El signo X que había colocado sobre el nombre de Paimon en el mapa que fue trazado dentro de mi cabeza, había desaparecido rápidamente. Sería un gran desperdicio si me pusiese hostil, o tratara de eliminar, a tal individua.
Excepto que, había una sed que tenía que ser saciada. Si ella me llenaba incluso en esto, entonces sea en la Facción Montañosa o cualquier otro lugar, entraría más que complacido. Ahora, respóndeme.
— Ciertamente, es un movimiento excelente. Sin embargo, aún está carente. Incluso ese método termina fallando. Debido al hecho de que el monarca, quien gobierna todo el Imperio de Habsburgo, es una mente maestra formidable, son capaces de destruir tanto al Imperio de Francia y al Reino de Bretaña al mismo tiempo. En un periodo de tiempo increíblemente corto, sí. Ahora seria exageradamente difícil dividir a la sociedad humana.
—…Dantalian.
Paimon miró en mi dirección como si me estuviese amonestando.
— ¿Cómo puede existir un monarca así? Incluso la especulación de que exista un humano que sea más fuerte que Sir Baal ya es una sugerencia insensata que es difícil de digerir, pero que haya también un monarca lo suficientemente poderoso como para unir a todo el continente con una sola acción… no es que sea algo de lo que esta dama se queje particularmente, pero ¿no te parece imposible?
— Es correcto. Por favor, piense en ello mientras toma esa imposibilidad como una premisa.
— Uhm. Hmm. Hm…
Paimon utilizó sus dientes para morder el borde de su abanico. Por cómo se veía, parecía que era un viejo hábito. Si muestras tal acción, entonces tus pensamientos internos pueden ser leídos fácilmente por la otra persona, lo que lo convierte en un hábito increíblemente malo. ¿Acaso no parece que algunas veces es tan experimentada que me hace difícil leer sus intenciones, pero, en momentos como este, no parece tan inmadura como una niña? Ciertamente, esta mujer era incomprensible.
Me preguntaba cuánto tiempo había pasado. Paimon rió tristemente.
— Bueno, ¿qué más puede hacer esta dama? Si ese es el caso, entonces ella solucionaría todo vendiendo su cuerpo.
—……………
— No importa si ese humano es hombre o mujer[2]. Ejem, a pesar de como pueda parecer esta dama, ella es la Reina de las Maras. Si simplemente se trata de un humano de mente endeble, entonces ella está confiada de que será capaz de capturarlo con facilidad. Esta dama se le acercará fingiendo hacerle tantos favores como sea posible. ¡Ella incluso usará todo tipo de medios y métodos con el fin de hacerlo enamorarse de esta dama!
Así.
— Ah, ¿acaso, no sé, eso no está permitido? Huh. Esta dama se rinde. Es su derrota. Ya ella no puede ser capaz de pensar en otras ideas razonables. No, en primer lugar, Sir Dantalian, fuiste tú quien puso tantas condiciones absurdas. No se trata de la culpa de esta dama. Incluso si hicieses esa pregunta a otra persona que no sea esta dama, rápidamente levantaría una bandera blanca…
Todas mis preguntas habían sido contestadas.
– Esta es la primera vez que esta dama se encuentra con un hombre como tú.
– Esta dama te concederá el derecho de robarle los labios, Señor Héroe Autoproclamado.
Todas esas frases fueron un acto.
Fue una lucha desesperada con el fin de seducir a la calamidad conocida como héroe.
– Si, esta dama es un Lord Demonio. Ella te ha engañado, Héroe. Sin embargo, ¿ese es el problema? Esta dama te ama. Saltando por encima de todo tipo de favores y pesares, sea raza o estatus, enemigo o aliado, ella simplemente te ama con sinceridad. Desde el momento en el que ella puso sus ojos en ti por primera vez, y por toda la eternidad.
-…demonios y humanos viviendo juntos. Esta dama ha comenzado a soñar esa posibilidad tras conocerte. Sin embargo, no se puede evitar, ¿o sí? Ya que los sueños son similares al ondeo de los frágiles pétalos de rosa, esta dama no puede culparte.
Todo eso fue un engaño táctico.
– Los humanos son realmente asombrosos. ¿Sabes que hay un país referido como una nación republicana en alguna parte del continente? Esta dama escuchó que los humanos, hadas y enanos viven por igual sin ejercer o recibir discriminación alguna. El día donde los humanos y demonios sean capaces de vivir juntos en armonía llegará. Si, esta dama no tiene dudas sobre eso.
– Este ya es un cuerpo moribundo. ¿No podrías concederle a esta dama un último beso?
Paimon.
Incluso cuando se encontraba en su último aliento, imploró el amor de su enemigo. En el mismo momento en el que la sombra de la muerte cubrió su rostro, lo último que Paimon sintió fueron los labios del héroe. Al final, su muerte fueron el beso y aliento del enemigo. Que eso sea el último momento de alguien, es algo exageradamente cruel. ¿Exactamente qué tipo de emociones pasaban por la mente de Paimon mientras solicitaba ese beso?
Su amor, su afecto, confesión, mejillas sonrojadas que parecían como si fuese tímida, el movimiento de su cabeza mientras la sacudía, los cientos de líneas que dijo, y los miles de gestos corporales que hizo, ¿qué pasaba por la cabeza de la Reina de las Maras mientras realizaba tal actuación por su cuenta? ¿Solo ese tipo de veneno que tuvo que abrazar con el fin de cumplir con su acto de afecto, ese que fue dirigido al enemigo de su raza que estaba ante ella, era posible?
Bien.
Lo admitiré.
A partir de este momento, ya no eres mi rival político. Una colaboradora. Eres una compañera política como Barbatos. ¿Cómo podría dejar sola a este raro modelo de actriz?
Tu lamento retorcido. Tu resolución que se ha empapado y endurecido, que se ha retorcido y golpeado con un martillo hasta enderezarse apropiadamente, es algo que ha empezado a agradarme. Incluso si tengo que tomarlas y arrastrarlas a ambas, a ti y a Barbatos, por los cuellos, las lideraré encima del escenario.
Sean agradecidas. Estoy seleccionandolas, actrices retiradas, quienes una vez estuvieron destinadas a simplemente encontrar su final mientras tenían papeles secundarios, para que sean protagonistas. El hecho de que ambas se tratasen como enemigas me importa un comino. Si van a pelear, peleen. Excepto que, intercambien golpes e insultos en un área detrás del escenario donde no se puedan ver. Ya que ambas ahora son actrices que actuaran conmigo, tienen la obligación de mantenerse hermosas en el escenario.
Tras decidirme mentalmente, moví mis labios.
— Su Alteza Paimon.
— ¿Sí, Dantalian?
— Por favor, venga a visitarme en esta prisión una vez que el sol haya salido. Decidiré mi posición en ese momento.
Tranquila, Paimon.
Has escapado de mi lista de eliminación.
Sin embargo, a cambio de ello, te teñirás con la sangre de los demás, y mucho.
El Rey de los Campesinos, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 8.
Llanuras de Bruno – Ejército de la Alianza Creciente – Prisión Sencilla.
Era un día donde el frio evidentemente estaba desapareciendo.
En cada lugar, donde la tierra firme se había derretido y suavizado, el agua lodosa fluía sobre este como si estuviese rezumando. El suelo, que se había compactado fuertemente debido a la fría lluvia primaveral, apenas era capaz de levantarse luego de haber recibido los rayos del sol de primavera. Era una temporada desagradable ya que no había arboles ni flores a la vista. Parecía como si aún no llegase debido a eso. En medio de la temporada que se sentía como si aún se acercase, dos personas se acercaban desde la distancia.
—………
—………
Dos personas caminaban hacia mí desde la distancia. Ambas se notaron y dejaron de moverse por un momento. Luego retomaron su rumbo hacia mí mientras fruncían sus respectivos ceños.
El primer lado en abrir su boca fue Barbatos.
— Maldita sea, Dantalian. ¿Qué carajos está haciendo aquí esta puta? No me digas que la llamaste. Te aconsejo que me digas que no. Apúrate y échala. Si no lo haces, entonces existe una buena posibilidad de que la respuesta, la cual contemplé toda la noche antes de decidirla, cambie en menos de un minuto.
— Oh, cielos, es este lado el que debería estar quejándose.
Como un piano que había entrado competitivamente durante una presentación orquestal, Paimon continuó:
— Esta dama ha recibido personalmente la invitación de Dantalian para visitarlo al amanecer. Tú has venido aquí por simple coincidencia, ¿o no? En todo caso, si hay una persona que merece ser echada de aquí, ¿no serías tú?
— Esta maldita puta lleva días hablando mierdas sobre que Dantalian le pertenece, pero parece que ahora si se volvió loca. En serio, se siente como si el olor a mierda comenzara a salir de su boca.
Barbatos levantó el dedo medio de su mano izquierda e hizo una forma de V con el índice y medio de su derecha. Un lado era un gesto comúnmente usado en el continente demoniaco, mientras que el otro era uno que era frecuente en la sociedad humana. Sin embargo, ambos lados contenían la misma implicación de “respetuosamente, mandarte a la mierda”. Por su apariencia, parecía que Barbatos pensaba que decirle a Paimon un simple “jodete” era una falta de cortesía. Es por eso que, con el fin de asegurarse de que nadie sea capaz de decir que fueron abucheadas, ella le presentó un “jodete” desde una perspectiva global.
— Las bestias que cagan por el culo son más aristócratas. No se puede hacer nada por una puta loca que caga por la boca. Escucha bien, zorra. Dantalian no es un objeto tuyo. Independiente de que hayas invadido su sueño y lo hayas violado o no.
— ¿Ahh? Qué tipo de malentendido más absurdo… Barbatos, aunque esta dama no tiene el trabajo de seguirle el juego a tu tono vulgar, ella, al menos, te aclarará un solo hecho. Esta dama no se involucró en relaciones físicas con Dantalian. Todo se basó en medios mentales, eso es lo que ella quiso decir con “adueñarse” de él. En otras palabras, contiene un concepto psicológico que es tan puro que alguien de baja alcurnia como tu probablemente no sea capaz de comprender. Todo esto es tu estúpido prejuicio y malentendido.
— ¿Ves esto? Una fémina claramente está emitiendo un aire de que se ha encamado con un hombre, o es que mis ojos son retrasados o no existe absolutamente nada que malinterpretar. Huh, o acaso ambos, no sé, copularon usando el culo en lugar de sus partes frontales, ¿ah? “Eso fue lo que ligeramente malinterpreto debido al aire que flota alrededor de ustedes dos, malditos”, ¿estás tratando de decirme alguna mierda que vaya con esta línea?
— Parece que aun eres incapaz de comprender las palabras. ¿Tienes cera en los oídos, o es que, como esta dama esperaba, se te ha dañado el cerebro? Si se te desprendió el sentido auditivo, entonces eso es comprensible. Si es tu cerebro el que se salió de orden, bueno, hay espacio para la simpatía. Sin embargo, si es tu personalidad la que está corroída, huh, eso está más allá de la redención.
— Puta desgraciada…
— ¿Qué piensas hacer, pecho de chicle?
Que bello.
El camino que debe ser cruzado para que la vida se convierta en una sola melodía era distante, pero estas dos eran capaces de extraer tonadas de forma abundante solo por intercambiar maldiciones entre ellas mismas. Se dedicaban canciones mutuamente. Sin embargo, no tuve más elección que abrir mi boca y aplacar esa presentación.
— Ya cálmense las dos.
De ser posible, me gustaría seguir observando su discusión, sin embargo, en este momento lo que hay que hacer es cooperar, no luchar. Ambas escucharon mi voz y se volvieron a verme.
— Ciertamente, hice que ambas vinieran aquí. Ya basta de discusiones, así que por favor, escuchen lo que tengo que decir.
— Ah, bueno, esa puta fue quien comenzó primero ya que me jodió todo cuando rechazó el juicio militar, ¿no? Para empezar, quiero recibir una disculpa ya que es su culpa y no mía.
— En primer lugar, esta dama te aconsejó que no castigaras a Dantalian. Pero probablemente no escuchaste porque tus oídos, cerebro y personalidad estaban corroídos.
— ¿Acaso quieres morir, puta?
— Adelante, inténtalo.
Que problemático. Sinceramente quería seguir escuchando esto.
Por eso, las dejé continuar por un rato.
Luego de una hora, ambas respiraban pesadamente debido al cansancio. Si me tocase dar una impresión personal, entonces si combinan todas las obscenidades que he escuchado en toda mi vida, aun se quedarían “pendejas[3]” delante de todas las vulgaridades que escuché durante esta hora. Además, considerando el hecho de que no recibí solo una o dos obscenidades de la gente, era algo que se podría considerar como un logro sobresaliente.
— ¿Ya puedo hablar?
—………
—………
No hubo objeción, por lo que fue unánime.
Aclaré mi garganta.
— También estoy completamente consciente de los errores que he cometido. La autoridad de un Lord Demonio se origina del hecho de que ellos representan a toda la raza demoniaca. Sin embargo, el discurso de guerra, el que solo se les concede a los Lores Demonio, fue arrebatado por una humana. El Lord Demonio, que debería representar a la raza, entregó el derecho del discurso a un ser, que no puede y absolutamente no debe representarlos: una humana… Los demonios no tendrían más opción que tener sospechas. ¿Por qué una niña humana nos representa? ¿Acaso la Alianza Creciente ha perdido el orgullo? En realidad, ¿no había otro individuo más talentoso ahí que pudiese representarnos además de esa humana…?
Me encogí de hombros.
— Incluso si los plebeyos no albergan dudas, los problemas siguen. Hay cierta cantidad de Lores Demonio que no están satisfechos con el actual sistema de la Alianza Creciente, el cual es liderado por el grupo de la Facción de las Llanuras – Facción Montañosa – Facción Neutral. Esas personas serán las primeras en tomar acción con el fin de circular la duda. Clamarán que la actual Alianza Creciente no tiene la calificación para actuar por la raza demoniaca. Su autoridad en sí temblará.
Hay muchos elementos de descontento. 1º Baal, 2º Agares… Los Lores Demonio con la mayor cantidad de prestigio no participaron en la Alianza Creciente. Probablemente sean ellos lo que se quejen explícitamente.
— Simplemente están anhelando el día en que caigamos. Los Lores Demonio que han iniciado la guerra somos nosotros, y los que tomarán la responsabilidad del fracaso de la misma también seremos nosotros. El derecho a criticarnos será representado por los Lores Demonio que, de principio a fin, no participaron en la expedición.
Barbatos y Paimon, ambas cayeron bajo la categoría de ser líderes de facción. Aunque sus respectivas ideologías políticas eran diferentes, como un lado era un grupo radical y el otro era uno moderado, ambos tenían el mismo punto en común: el hecho de que ambas estaban a bordo del mismo bote conocido como Alianza Creciente.
Éramos un grupo que compartía un destino en común.
Seria problemático si no comprendieran eso pronto.
— Su Excelencia Barbatos, Su Alteza Paimon. Debemos volvernos uno y formar una alianza lo más pronto posible. Si no, entonces lo único que nos esperará en el futuro será la ruina.
—………
—………
Luego que las dos ajustaran sus alientos, se miraron entre sí.
— Pero he vivido hasta ahora solo porque podría torturar a esta puta.
— Ay, qué coincidencia. La meta de esta dama también es pisotearte.
Eso tomó 30 minutos.
Sonreí mientras las dos jadeantes estaban ante mí.
— Comprendo que ambas estén vivas solo porque no se han matado aún. Sin embargo, ¿qué me dicen de esto? ¿Acaso matarse entre sí tiene mayor prioridad aun cuando hay traidores, quienes ya las han vendido a ambas, caminando libremente por sus campamentos militares?
— ¿…qué? ¿Traidores?
— Por 400 años, la expedición de la Alianza Creciente ha fallado. Durante ese tiempo, lo han intentado todo con el fin de obtener la victoria, pero los demás Lores Demonio en la retaguardia deben haberse entregado a sí mismos con el fin de hacer que ustedes fallasen. Seguramente, ¿aún creen que no ha habido ni un solo traidor en sus facciones?
Debido a la observación increíblemente realista, tanto Barbatos como Paimon quedaron en silencio. Probablemente hubo algo en específico que llegó a sus mentes. Hasta cierto grado, ambas eran conscientes del hecho de que podría haber traidores, pero intencionalmente hicieron la vista gorda. Después de todo, hacer eso se los ponía más fácil.
Paimon abrió lentamente su boca.
—…Dantalian, esta es una acción que nunca podrá detenerse luego de haberse empezado. Todo el continente demoniaco se dividirá en dos y una guerra civil estallará. No es aconsejable hacer enemigos en nuestra retaguardia cuando aún estamos en una situación donde los Cruzados se encuentran justo frente a nosotros.
— De cualquier forma, esta es la oportunidad dorada –declaré–. Nuestras fuerzas sufrieron una derrota ayer. Puede que no haya sido una aplastante, pero una derrota es una derrota. “Seguramente en esta situación donde hemos perdido ante los Cruzados, ellos no intenten eliminar a quienes, como ellos, están en la retaguardia”, en la posición de esos traidores, una purga es algo que se les hace increíblemente difícil imaginar.
— Una derrota en el campo de batalla es, al contrario, una oportunidad rápida para realizar una limpieza…
— Si, eso es correcto.
Asentí con la cabeza. Mientras Paimon estaba guardando calmadamente mis palabras, Barbatos frunció el ceño al mirarme.
— Un momentito. Dejando de lado a los traidores, ¿qué haremos con los malditos Cruzados? Al final, una purga es solo un acto que corta tu propia sangre. Ya estamos en un estado donde nos vimos obligados a retroceder, por lo que llegaremos a un punto muerto si nos debilitamos más.
— Está bien. Actualmente, el lado que se encuentra en mayor crisis son los Cruzados.
Aunque normalmente usaba el lenguaje informal cuando hablaba con Barbatos, sin importar como lo vieses, yo era un caballero sorprendente ya que salía de mi curso para usar un estilo formal por el simple hecho de que Paimon estaba con nosotros. Sin embargo, de la misma forma en la que alguien no notaria el sucio en sus uñas, Barbatos no pareció haber notado mi consideración.
— ¿Por qué es eso?
— Recuerda la batalla que se llevó a cabo ayer. ¿No hay algo extraño? Independientemente de cuantos grupos desiguales puedan estar mezclados en sus fuerzas, el movimiento general de los Cruzados fue excesivamente pobre. Cargaron al instante en el que Farnesio les lanzó un anzuelo como si esperasen ese momento.
—………
Los ojos de Barbatos se entrecerraron. Pareció haber comprendido al instante los que trababa de decir. Eso facilitaba la historia. Como era de esperar de Barbatos.
—…oh. Eso significa que el discurso que esa niña humana dio está mostrando mejores resultados de los que esperé. Con el fin de mantener firme la mente dudosa de los soldados, necesitaban matar a la chica.
— Precisamente.
Levanté las comisuras de mis labios.
— La situación dentro de los Cruzados probablemente es más severa. Incluso si los desertores no hicieron una aparición en particular, la moral de los soldados probablemente se encuentra por el suelo. Por otro lado, existe una razón por la que solo los hombres y oficiales de Habsburgo, quienes son liderados por la Princesa Imperial, sigan firmes.
— Porque el discurso que ella dio fue excelente.
Exacto.
La batalla de ayer terminó con la victoria de Farnesio y Elizabeth. La victoria de Farnesio reveló la apariencia dividida de la Alianza Creciente mientras que la de Elizabeth reflejó la terrible moral dentro de los Cruzados. No había nada más miserable que un ejército donde un solo héroe obtuviese la victoria.
— Más que eso, múltiples naciones casi fueron aniquiladas en la batalla de ayer. El crédito de salvarlos recayó complemente en la Princesa Imperial… Desde los generales hasta los soldados, probablemente exista un descontento sobre ellos dentro de los Cruzados. Excluyendo a Elizabeth von Habsburgo, no hay nadie más que sea de fiar. Estoy seguro que este tipo de atmosfera está soplando violentamente entre sus fuerzas. Más que eso, los miembros líderes de los gobiernos de las demás naciones jamás olvidarán la propagación de este tipo de mentalidad. Al final, antes de lo que se puedan imaginar, los Cruzados seran…
—………
—………
Barbatos y Paimon me miraron, se miraron entre sí, y luego volvieron a mirarme antes de asentir profundamente. La palabra que vino nuestras mentes fue, casualmente, la misma.
Purgados.
Nuestra Alianza Creciente no era el único grupo que estaba a punto de llegar a un conflicto interno. Incluso los Cruzados, mientras abrazaban diferentes razones, saltarían a un estado de guerra civil donde los victoriosos eliminaran a los humanos que hayan sido derrotados. En otras palabras, a partir de ahora.
—…esta es una carrera contra el tiempo. De acuerdo a cuál ejército termine la purga más rápido, y de acuerdo a cuán rápida y eficientemente sean capaces de llevarla a cabo, el resultado de la guerra será decidido.
Paimon murmuró calmadamente.
Era tal como ella decía. Simplemente una carrera contra el tiempo.
Tenemos que terminar nuestra purga lo más pronto posible y proyectar una única fuerza militar condensada. ¿Será la Princesa Imperial Elizabeth la primera? ¿Seremos los primeros? El destino del continente será determinado de acuerdo a eso. Manejé con torpeza el reloj que estaba en mi bolsillo. Aunque un poco de tiempo era el tiempo diario de una persona y el tiempo de guerra, a partir de este momento, el tiempo simplemente era un momento para masacrar a nuestra raza. No había espacio para estar dudando.
— Identificar a los traidores es simple. Cada una regrese a su respectivo campamento y critíquense entre sí. La razón por la que fuimos derrotados en la batalla de ayer fue porque la facción contraria respondió estúpidamente a la situación. Maldecirse entre sí cada vez que tienen el tiempo disponible es algo cotidiano, por lo que nadie sospechará de nada.
—…………
— Tras hacerlo, “ah, ¿qué bueno sería si hubiese un aliado de confianza?”, dejen que se les escape esa exclamación. En ese momento, habrá unos pocos que se le acercarán rápidamente y les ofrecerán mediación con un “Lord Demonio que ellos conocen personalmente”. Esos serán los traidores.
Aquellos que traten de aprovechar la oportunidad cuando las tres facciones estén indecisas con el fin de llevar a cabo una absorción militar.
Esos que actúen como informantes de alguien en específico y traten de engañar a Paimon y Barbatos.
Son los parásitos que merecen ser exterminados.
Esa noche, Barbatos y Paimon tomaron su camino a través de las cortinas oscuras y vinieron a visitarme. Sus rostros, los cuales estaban llenos de dudas cuando partieron al amanecer, ahora eran lúgubres. Tras un largo momento de silencio, Barbatos comenzó a hablar.
—…había tres personas de mi lado. ¿Qué hay de ti, puta?
— Cuatro personas. Aunque la mayoría son los más jóvenes con rangos bajos…
— Cada uno de ellos era un informante de un Lord Distinto: Sir Baal. 3º Vassago[4]. 4º Samigina[5] y 6º Valefor…
— Wow. Mierda, son casi los mismos que en mi caso. Tuve a Vassago, Samigina y Valefor. Malnacidos bastardos… Realmente no hay una forma sencilla de tratar con esos malditos de mierda.
Barbatos apretó sus dientes.
Había aproximadamente 30 Lores Demonio que participaban en esta guerra. Si 7 de ellos eran informantes, entonces significaba que un cuarto de todo el ejército consistía de traidores. Para los líderes, quienes dirigen una facción, esa era una tasa de la que no tenían más opción que apretar sus dientes con irritación. Referencialmente, este también era un número que no incluía a la Facción Neutral. Paimon habló con preocupación.
— ¿Qué haremos sobre Marbas? Ya que ha partido con el fin de acumular suministros en la retaguardia, será incapaz de volver en un buen rato.
— Con la personalidad de ese viejo, será mucho mejor si no está presente cuando llevemos a cabo la purga. Para ser alguien que parece tan siniestro, a él le desagradan los derramamientos de sangre innecesarios. Una vez que vuelva y la situación haya acabado, le explicaremos todo.
Barbatos hizo una observación injusta.
— Bien. Purga. La Princesa Imperial será la siguiente y luego tu irás al último, puta. Hasta entonces, cooperaré contigo.
— Eso es algo que solo esta dama debería decir ya que estaremos formando una alianza hasta que todo esté solucionado. Mantén tu cuello limpiecito hasta entonces.
Barbatos mostró su dedo medio y Paimon mostró uno en forma de V con su dedo medio e índice. Ambas tenían una relación muy linda.
En este lado de la jaula, observé la apariencia de las dos Lores Demonio que tenian rostros de enojo y parecía que estuviesen a punto de hacerse pedacitos. Parecía que el momento en el que me liberarían de esta prisión casi se acercaba. Fue corta, pero una vida en prisión muy hermosa.
Mientras tanto… aquí seguía en prisión.
La Espada Solitaria de un Rey, Laura De Farnesio, Humana.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 9.
Llanuras de Bruno – Legión de Dantalian.
— Farnesio, definitivamente dijiste que podías tocar música, ¿no?
— ¿Hmm? Ciertamente, así es, Milord.
Hoy era el día que colgaba en el fin de la semana que Su Alteza había anunciado.
Esta damisela ajustó sus ropas en frente de la prisión. A diferencia de los demás comandantes, ella no buscó un asistente. Ella sola tenía que manejar su propia vida, pero ya que iba a consultar con Su Alteza lo que debía hacer en este día, recibió una inspección de su parte para ver si se había colocado apropiadamente el uniforme o no.
— Esto está relacionado a la música, pero… Oye, tu manto está arrugado allí.
— ¿Dónde?
— Allí. Justo allí.
— Si solo dice “allí”, entonces ¿cómo se supone que esta damisela sepa dónde es? ¿Qué método es necesario que ella use para descubrir dónde queda ese “allí”, cuando podrían ser sus bolas o sus ojos, Su Alteza? En lugar de decir “allí”, dele a esta damisela unas direcciones más exactas.
— Huh, que mocosa tan problemática. Siempre te he dado la dirección correcta. Ven acá, lo arreglaré yo mismo.
Esta damisela se acercó a la prisión y dejó que Su Alteza le arreglara la ropa. Él tiró firmemente del borde del atuendo. Tug, tug… a través de la densa capa de ropa, ella pudo sentir las manos del Lord uniéndose aquí y allí. Se sentía como si fuese la primera vez de esta damisela experimentando la sensación de otra persona ayudándole con su ropa.
— Entonces ¿qué quiere decir con música, Milord?
— ¿No es tu pasatiempo reunir cráneos y componer partituras mientras esas calaveras están esparcidas a tu alrededor? Sin embargo, solo tienes partituras escritas, nunca te he visto tocarlas. ¿Qué tipo de conducta es esa?
— Esta damisela no siente una necesidad en particular por tocarlas.
Esta damisela respondió honestamente.
La música era un viejo hábito que ella tenía. Se le había otorgado un excelente sentido del oído, el cual podría llegarse a catalogar como maldito. Como esta damisela era incapaz de olvidar algo que había escuchado, todo se le acumulaba en cierto rincón de su cráneo como si de aceite se tratase. Había muchos, muchos días donde el aceite, ya acumulado, ocasionalmente se convertía en un espejismo y comenzaba a sonar por su cuenta dentro de la cabeza de esta damisela como si existiese un auditorio ilusorio. Era en esos momentos donde ella componía partituras.
— Ya que el sonido ha fluido a través de la mente de esta damisela, ¿qué posible razón podría existir para que ella salga de su curso solo para tocar y repetir la misma tonada?
— Lo digo porque, aparentemente, pronto saldré de prisión. Pasé por todo ese estado precipitado con el fin de protegerte, así que, ¿no sería tu labor recibirme de mi liberación de este encierro? Cualquier canción estaría bien cuando salga, por eso elige una que puedas tocar bien.
— La conmemoración por su liberación de prisión, ¿eh?
Tras escuchar la razón, todo resultaba lógico.
Ya que esta damisela no había tocado nada para nadie ni una sola vez en toda su vida, entregarle esa primera experiencia a Su Alteza era más que suficiente para un regalo. El hecho de que él haya pasado toda una semana detrás de esos barrotes solo porque había protegido a esta damisela, como era de esperar, ella era una carga. Referencialmente, ya que Su Alteza era un hombre mezquino por naturaleza, nunca olvidaría una deuda. En lugar de vivir endeudada con él, ser capaz de recordarlo incluso después de entregar algo bueno para nada como una primera experiencia era mucho mejor.
Justo cuando esta damisela estaba a punto de asentir, una pregunta apareció abruptamente en su mente y se deslizó por sus labios.
— Milord, a esta damisela no le importa presentar un concierto complementario, pero ella tiene una duda.
— Debe ser bueno sentir curiosidad por muchas cosas. ¿Qué sucede esta vez?
— ¿Esta damisela es su muñeca, Su Alteza?
De repente, la mano de Su Alteza dejó de moverse.
Esta damisela volvió su cabeza, dudosa. Su Alteza estaba mirando en esta dirección. Sus pupilas contenían un color negro que era tan relajante al mirarlas. El color negro era el favorito de esta damisela.
— ¿Quién te dijo eso?
— La Princesa Imperial Elizabeth.
—………
— Esta damisela se disculpa por no habérselo dicho antes. Ella no lo desobedeció en su orden, Milord. Algo como luchar con la Princesa Imperial no ocurrió. Sin embargo, luego que la batalla anterior terminase, la Princesa Imperial llamó a esta damisela. Ella dijo lo siguiente tras examinar a esta damisela: ¿Eres una marioneta? ¿Un cadáver? ¿O ambas cosas? Clamó estar perpleja ya que, de todas las personas a las que usted trata de abrazar, solo queden restos.
—……………
— La Princesa Imperial dijo que le entregara el siguiente mensaje: Luego de conocer a tu muñeca, yo, Elizabeth von Habsburgo, pienso que es algo linda.
Su Alteza escuchó todo hasta el punto de suspirar.
— ¿Temblaste debido a esas palabras?
— Ella no dudó. Ya que esta damisela no es ni una marioneta ni un cadáver; ella es un ser humano que vive apropiadamente. Usted le ha dado vida a esta damisela. Eso es algo de lo que ella no dudará jamás.
— ¿Sin embargo?
Sin embargo…
Sin embargo…
Esta damisela asintió con la cabeza.
— Como era de esperar, esta damisela se preguntaba si era una niña que nació por error.
Su Alteza quedó en silencio. Incluso durante esa calma, las emociones no emergieron en sus ojos. Él, para ser alguien que normalmente mostraba emociones triviales que habían en su corazón, nunca expresó una gota de algo serio. Aunque la gente generalmente era completamente lo contrario a eso. Ya que Su Alteza estaba quieto, esta damisela siguió hablando confortablemente.
— Esta damisela puede suponer por qué usted siempre junta solo restos. Una ruina no estará sola cuando se encuentre entre ruinas. Si solo hay restos esparcidos alrededor de uno, entonces los escombros no serán algo que simplemente conozcan su final, sino que, terminarán siendo algo que se sienta como si pudiesen seguir quedándose allí y algo que parece ser suficiente por sí solo. Esta damisela es capaz de considerarse como una individua normal cuando se encuentra en ese lugar junto a Lady Lapis, la Capitana Humbaba y las demás brujas. Usted, a su manera, también debe ser así.
—………
— Sin embargo, somos capaces de respirar por ir hacia su abrazo, pero ¿qué planea hacer, Milord? Incluso si Barbatos puede abrazarlo, ¿no es incapaz de soportarlo? Incluso si Paimon lo atrae, ¿acaso no es incapaz de tomarlo por completo? Lady Lapis y, como es de esperar, esta damisela también sienten preocupación por eso, por el contrario, usted puede ser el único para abrazar a esas dos… ¿Milord, está todo bien?
Su Alteza se rascó la frente. Tras suspirar un par de veces, juntó sus cejas y rozó la frente de esta damisela.
— Hoah.
— Es por esa razón que me la he pasado diciéndote que te vuelvas independiente de una vez, tonta. Mira a Lapis. Incluso si no le doy ordenes, ¿no hace todo por su cuenta? Seria grandioso si todas fuesen capaces de seguir su ejemplo rápidamente.
— Se siente como si los horrores del mundo incrementasen si la gente siguiese el ejemplo de Lady Lapis….
— ¿Qué estupideces está diciendo la persona que ya debería haber masacrado a más de 10 mil personas?
Eso era cierto.
Su alteza sacó algo de su abrigo. Era una máscara de baile de disfraces. Esta damisela inclinó su cabeza, insegura de lo que Su Alteza trataba de hacer al entregar esa mascara.
— ¿Qué tipo de máscara es esa?
— Mañana purgaremos hasta el último traidor dentro de la Alianza Creciente. Cuando presentes tu concierto para celebrar mi liberación, la mayoría de los Lores Demonio que forman parte de nuestra armada se reunirán momentáneamente con el pretexto de celebrar un servicio religioso hacia los Dioses. Los que estén usando mascaras son los que no morirán.
—………
Ya veo, una herramienta para identificar a los amigos o enemigos.
Esta damisela sentía curiosidad en cuanto a la razón por la que se escogió una presentación musical entre tantas cosas. Su actuación era un cebo para atraer la atención. Los Lores Demonio tomarán sus asientos y observarán a esta damisela. En ese momento, cuando bajen su guardia, será la gran oportunidad para acabar con los traidores de una buena vez.
— Parece que será un concierto bastante especial, Milord.
— Por supuesto, el día en el que me liberarán de prisión debería ser especial, ¿o no? Los preparativos del escenario serán llevados a cabo por Barbatos y Paimon. No te preocupes y solo presenta. Para cuando toques la última nota, los cuerpos de los traidores estarán esparcidos por todos lados.
Esta damisela asintió aprobatoriamente.
— Sin embargo, aún tiene que responder la pregunta de esta damisela. Tratar de pasar evasivamente no le funcionará, Milord. Responda, por favor. ¿Esta damisela es su marioneta?
Su Alteza chasqueó su lengua.
— Parece que tu trivialidad ha incrementado innecesariamente. Si sientes tanta curiosidad por ello, vuelve después de haber llevado a cabo la batalla de hoy. Para cuando regreses, ya deberás haber descubierto la respuesta sin la ayuda de nadie.
Así, esta damisela se fue.
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Hoy era el día donde la pequeña temporada de lluvia del inicio de la primavera había terminado y el cielo se había aclarado.
Aunque había piscinas de lodo esparcidas por todos lados en el suelo, se sentía como si pronto se fuesen a secar debido al ardiente sol primaveral. Una vez que la tierra se tonarse firme, probablemente la guerra se retomaría como es debido. Actualmente, sea la Alianza Creciente o los Cruzados, ambos enviaban unidades dispersas de vez en cuando y se producían batallas menores.
Esta damisela lideró a un solo escuadrón y vagó desde este lado hasta aquel lado de la gran llanura. En el recorrido, encontramos exploradores enemigos y los asaltamos, pero ellos simplemente no eran un problema. Fue en el momento en el que esta damisela pensó que hoy iba a ser un día que terminaría de la misma forma que los cuatro anteriores. Desde el otro lado del llano, un grupo de soldados enemigos gradualmente corrían hacia nosotros. Esta damisela contuvo la respiración por un instante tras ver la bandera que estaban cargando.
—………
Un patrón con una hydrangea azul y un ciervo.
La Casa del Duque Farnesio de la región norte del Reino de Cerdeña.
La bandera de la familia en la que esta damisela nació y se crió estaba allí.
— ¿Ahh? Para que una unidad tan pequeña como esa trate de tener una batalla con nosotros significa que tienen muchas agallas. ¿Qué deberíamos hacer, General? Si nos dice que los acabemos, lo haremos de inmediato.
—………
— ¿General? Nosotros solo podemos movernos si nos da la orden.
Esta damisela simplemente le respondió a la Capitana de la Guardia Real Humbaba con silencio. Incluso mientras esta damisela estaba quieta, el tiempo seguía fluyendo y los generales enemigos se acercaban cada vez más. Luego, la tropa enemiga se detuvo.
Poco después, un solo hombre salió del centro del grupo mientras cabalgaba en un caballo de guerra. Ese hombre, quien vestía brillantemente un equipo de armadura y casco de color azul, extendió sus brazos y gritó:
— ¡Laura! ¡Mi niña preciosa! ¡Aquí está tu padre!
Con solo esa línea, independientemente de que fuesen aliados o enemigos, cada soldado presente miró a esta damisela.
La confusión en los rostros de los soldados era evidente. Especialmente las brujas que formaban parte de la Guardia Real. Ellas estaban conscientes del secreto detrás del nacimiento de esta damisela. El hecho de ella fuese la hija de una esclava y también de que haya sido vendida como una.
Ciertamente.
Ciertamente, fue como lo dijo, Milord. En el tercer día.
A pesar de no haberlo visto, la Princesa Imperial parloteó calmadamente como si comprendiese a Su Alteza, y este también fue capaz de predecir con certeza lo que ella haría porque la entendía… aun si no podía verla.
Esta damisela observó cuidadosamente al anciano. Un rostro profundamente marcado, una sonrisa apareció como si estuviese rebosante de una buena voluntad hacia las personas. Sin duda alguna, este hombre era el padre biológico que engendró a esta damisela y que además la violó.
— Vine lo más rápido que pude luego de escuchar que estabas aquí. Huh, pero ¿qué es esto? Tu padre es un humano, y por ende eres la hija de uno… sin embargo, ¿por qué es que te encuentras, no entre los humanos, sino en el centro de los demonios? Laura, regresa al lugar al que perteneces por derecho.
—………
El padre de esta damisela.
El lugar al que ella pertenece por derecho.
¿Acaso el lugar al que esta damisela “pertenece” es esa biblioteca llena de polvo? ¿Eso es lo que quiere decir su padre biológico? ¿Esa pequeña habitación donde una tenía que ofrecer su cuerpo con el fin de recibir comida? El nombre de la prisión donde esta damisela había intentado desaparecer al tratar de morir por inanición, pero que sin fallo, su padre derrumbaba la puerta y mantenía viva a esta damisela… y con tenerla viva, mantenía su muerte.
Esta damisela cerró tranquilamente sus ojos. El sonido de las cigarras que aun podían escucharse vívidamente estaban allí, y entre el grito de esos insectos que resonaban compactadamente alrededor, un gemido se arrastraba.
– Laura, eh. Laura…
Cuando el padre de esta damisela la violaba, ella se mantenía en silencio.
Ella no se resistió.
Esta damisela no trató de levantar sus uñas y dejar su marca rasguñándole los omoplatos. La gente que no quería desaparecer del mundo estaba atada a aferrarse a algo, pero el único lugar que esta damisela podía agarrar era la espalda expuesta de su padre. Cada vez que él gemía ligeramente en su pierna, estómago y rostro, la idea de que este humano aun quería vivir cruzaba por su mente.
Bueno.
Ya que esta damisela alardeaba de una inmensa belleza, no era como si ella fuese incapaz de comprender a su padre. Si hubiese un pene enorme pegado en la parte inferior de esta damisela, y luego de deshacerse de una ligera cantidad de su consciencia ética, ella tuviese la habilidad de penetrar libremente a la mujer más hermosa del mundo, entonces probaría la efectividad de su miembro sin dudarlo. Si no lo usas en tiempos como esos, entonces ¿por qué razón naciste con uno?
– Te amo, Laura. Sinceramente, te amo…
– Estoy haciendo todo esto porque te amo. ¿Qué pasa? Estás actuando muy extraña. ¿Qué pasa? ¿Por qué te comportas extrañamente?
—………
Ahh…
Esta damisela podía decir esto confiadamente hora que había conocido a Su Alteza. Eso no era amor. Ese comportamiento, el cual había herido, girado y retorcido a esta damisela, no era amor, y nunca lo sería. Si hubiese amor en el mundo, entonces no sería algo así. ¿Cómo podría llamarse amor el acto de forzarte en otra persona y verte en una posición donde no tienes más opción que abrazarla?
Si algo como eso fuese amor, entonces esta damisela viviría fría por siempre[6].
No había nadie quien pudiese aceptar a esta damisela, ni nadie a quien ella pudiese aceptar.
En realidad, solo había un tipo de amor de los que personas como Su Alteza, esta damisela Lady Lapis eran capaces. No uno donde amaramos a otro, sino uno donde todos amaramos una sola cosa juntos. Esa era el único sustento que podía evitar la ruina. La única cosa. Con el fin de que personas como nosotros sobrevivamos, la única cosa… Como si muriésemos si amasemos otro método. Como si matásemos y también muriésemos, la única cosa…
Algo rápidamente rozó la mejilla de esta damisela y fluyó.
Además de ella, la Capitana de la Guardia Real murmuró en un tono que se sentía como si estuviese arrastrándose por el suelo.
— ¿Su Excelencia General Interina…?
— El mundo está maldito, Capitana. Esta damisela no nació porque lo deseara, y tampoco se crió de esa forma solo porque lo aspirase, aun así, ¿por qué esta damisela debe manejar toda su vida por su cuenta? Ella no puede perdonar a nadie.
Ella ni siquiera debía tratar de perdonar.
— Esta damisela no tiene ese tipo de fuerza.
Ella ni siquiera debe pensar de otra forma.
— Ni la habilidad.
Esta damisela simplemente está tratando de matar al humano ante ella.
Ahhh…
— Esta damisela es incompetente… ella es infinitamente incompetente. No tiene más elección que vivir de la forma en la que nació. Incluso si vive así, eso no sería una vida. Las palabras de la Princesa Imperial eran correctas. Esta damisela es un cadáver, una muñeca. Sin embargo, no se puede evitar. Esta damisela es una incompetente…
—………
Humbaba, la Capitana de la Guardia Real, cuidadosamente tomó el antebrazo de esta damisela.
Murmuró: “Hm, hm”, por un largo rato como si trataba de elegir audiblemente las palabras dentro de su boca antes de sonreír casualmente.
— ¡Sip! Es cierto. Realmente, el mundo es un lugar revuelto y maldito. Más que eso, la General es una maldita incompetente también. Incluso si mata a diez mil y sabe cómo masacrar a cien mil, ¿qué puede hacer cuando ni siquiera puede matar algo como su propio pasado? ¡JAJAJAJAJA! Pero está bieeeen, General. Eso está completamente bien.
La Capitana Humbaba rió.
— ¡De ser necesario, podemos matar al maestro y cometer suicidio todas juntas!
—…………
— JAJAJAJA. Es un alivio que aun haya mucha gente en este mundo que trate de matar a nuestro maestro. “¿Cómo se atreve alguien como tú a tratar de tomar la vida de nuestro maeeeestrooo?”, y tengamos que ser nosotras las que matemos a esas personas primero, ¿no? Es por eso que, General, inténtelo con todas sus fuerzas. Mate a muchos. ¡Hasta que no quede en este mundo ni una sola persona que quiera matar a nuestro maestro!
Las brujas gritaron con risas. Complacidas como demonios e inocentes como niñas, dispersaron risas calidas por el aire. Esta damisela estaba segura de que había visto que el sol primaveral, el cual, así de lejos, se estancaba en los charcos de lodo, había comenzado a fluir debido al sonido de las risas de las brujas.
¿Qué pasa? ¿Acaso esta damisela simplemente necesitaba una persona que muriese junto a ella?
Ella se imaginó siendo asesinada por una persona además de Su Alteza. Eso era imperdonable. También se imaginó que Lord Dantalian era masacrado por otra persona además de esta damisela. Eso tampoco tenía perdón.
Ya veo.
Eso era. Era así. Ese era el caso…
Esta damisela asintió con la cabeza.
— Ese hombre. A esta damisela le disgusta verlo. Acábenlos y tráiganlo aquí.
— ¡Siii, Su Excelencia!
Las brujas volaron con júbilo en el aire. Ellas tenían un monopolio en el cielo, el cual tenía vapor ya que la temporada lluviosa había acabado. A través del aire, dispersaron la pólvora de sus saquillos y soltaron llamas. La formación enemiga colapsó al instante y se dispersó.
¿Acaso asumieron que esta damisela no atacaría rudamente a su padre biológico? La Princesa Imperial probablemente lo envió como una carta desechable. Si esta damisela es persuadida, entonces ese sería el mejor escenario, si su corazón duda, entonces eso sería lo que la Princesa Imperial buscaba, y si ella asesinaba a su propio padre, entonces la Princesa Imperial podría utilizar eso de forma política. Este tipo de cálculos debía estar contenido dentro de esa acción.
Si esta damisela fuese una sola persona, ella habría considerado cálculos realistas.
— ¡L-Laura…! ¡¿Qué estás hac…?!
Pero esta damisela no estaba sola.
Un hombre que era mucho, mucho más competente que ella, se encontraba detrás.
Incluso si esta damisela estuviese paseando alrededor de conmovedores campos de batalla a placer, había un individuo que la apoyaba desde detrás y siempre la recogería.
Por eso…
Justo ahora, esta damisela vivirá como le plazca.
— Padre.
Esta damisela bajó la mirada hacia su padre, a quien las brujas habían traído a rastras luego de haberle atado las extremidades. Miró hacia acá con un rostro que parecía no poder creer lo que pasaba. Un hombre lamentable. ¿Acaso conoce el hecho de que fue usado por la Princesa Imperial?
Si era capaz de persuadir a esta damisela y llevarla al lado de los Cruzados, entonces era como establecer una hazaña que permanecería en la historia. El hombre que estaba ante esta damisela probablemente fue atraído aquí por esas palabras tan dulces. Cúlpate por haber sido los suficientemente estúpido como para ser engañado por eso.
— Laura…
— Es cierto, Padre. Esta es tu Laura. La chica que fue tu Laura está aquí. ¿Por qué razón te acercaste deliberadamente a un lugar tan peligroso como este? Este es un campo de batalla donde el diablo escupe. Este no es un lugar donde un hombre descuidado como tú, Padre, debería atreverse a poner un pie.
Esta damisela se apoyó sobre una rodilla y se situó al nivel de los ojos de su padre. Él debió haber sentido la amabilidad de sus palabras, pues su rostro se iluminó. Pareció haber sentido la esperanza de que, al final, no perdería su vida.
Esta damisela levantó el brazo derecho de su padre y lo presionó firmemente contra su mejilla. El brazo que la había violado y suprimido. La palma áspera y fuerte de ese monstruo ahora era delicada.
— Gracias por haber engendrado a esta damisela, Padre.
— T-también estoy feliz de que seas mi hija.
— Hmm. Entonces también serás capaz de partir alegremente.
Esta damisela sonrió brillantemente.

Justo ahora, esta damisela debió haber mostrado la sonrisa más hermosa que jamás haya hecho desde que nació.
Esta damisela podía sentirlo.
Su padre parpadeó.
— ¿Qué…?
— A partir de ahora, esta damisela ya no es la Laura de Padre, sino, simplemente Farnesio de Su Alteza… parece que eso es suficiente para que ella siga viviendo. Ella fue capaz de acumular mucha satisfacción gracias a ti, Padre, por haberla engendrado, ¿cómo podría ser posible que ella no expresara su gratitud final?
Esta damisela sacó una daga de sus ropas y antes de que la otra parte pudiese exclamar algo, degolló al hombre ante ella. Una línea rojo carmesí se abrió y la sangre comenzó a brotar. Aunque el hombre se resistía, esta damisela no soltó su brazo derecho hasta el final. Ella lo mantuvo presionado firmemente contra su mejilla hasta que el hombre quedase flojo.
— Por favor, muere con dolor, Duque de Farnesio. Esta damisela se alegra de haber podido ser capaz de matarte.
Ack… ack… el hombre vomitó sangre mientras colapsaba. Esta damisela acarició la mano de ese hombre durante un buen rato. Las brujas reían mientras tomaban las vidas de los demás cautivos. “Mata y vuelve a matar”, las palabras que Su Alteza le había dicho una vez a esta damisela estaban ocurriendo aquí. Ya que sus palabras fueron una promesa verbal, no hubo un día donde sus palabras no fuesen comprendidas. La bandera, la que Lord Dantalian había conferido antes, estaba batiéndose sobre nuestras cabezas debido a la suave brisa.
Autoridad por Sangre.
Sangre por Autoridad.
Ah, el día de primavera en medio de los gritos de los cautivos era hermoso. Esta damisela se sentó en el lodo donde la sangre estaba cayendo y cerró sus ojos. El charco de sangre, el cual su padre había derramado, viscosamente recibió el peso de esta damisela. Por primera vez en toda su vida, su corazón latía con anticipación a las temporadas venideras.
Este día, esta damisela asesinó a su padre biológico.
Y en este día, ella se convirtió en la hija de Lord Dantalian.
El Rey de los Campesinos, Dantalian. 71º Rango.
Calendario Imperial: Año 1506, Mes 4, Día 10.
Llanuras de Bruno – Ejército de la Alianza Creciente – Prisión Sencilla.
Un altar fue establecido en el fondo de la colina que era visible desde esta prisión. No era uno lujoso, sino uno hecho para que el ejército, quien había enfrentado una pobre derrota, pudiese acallar la ira de los Dioses, la belleza era un lujo que no era digno de ellos. Sin embargo, incluso si eso no era “lujoso”, Barbatos era una mujer que sabía cómo hacer cosas lindas.
— Escuché que el número que tu niñita reunió en un momento alcanzó fácilmente los miles. Si erigimos una torre con esos, entonces sería la decoración perfecta para los ritos ancestrales.
En resumen, era una sugerencia de hacer una torre de cráneos. Aunque era un diseño que pasó de ser extraño a sano que confundiría a la mente de uno, realizar un rito ancestral con las calaveras del enemigo era una justificación apropiada. Encima de todo, Farnesio quedó muy complacida con ello.
— Hmm. Su amante tiene buen gusto, Milord. El cráneo tiene la forma física más hermosa en el cuerpo humano. Cuando se realiza un servicio religioso, ¿no es obvio que sea apropiado mostrar la región más hermosa del cuerpo humano? Esta damisela apoya la torre de calaveras.
— No trates de hacerte la amiguita conmigo, mocosa humana. Tú, una sangre sucia, ¿qué crees que estás haciendo al hablarle descuidada e informalmente a una monarca? Si no fueses la general interina de Dantalian, uff, ya te habría matado cientos de veces con mis propias manos.
Aunque Barbatos se quejó, preparó el escenario. Utilizó sus tropas y acomodó los cráneos en una pila organizada. Farnesio poseía los cráneos de los soldados rasos, de los oficiales no comisionados, de los capitanes y comandantes, separados por categorías; por eso, la torre fue apilada de acuerdo a los rangos. Los soldados rasos al fondo, y los comandantes en la cima. Lamentablemente, esa era la cadena de comandos, era la humillación del personal militar que fue tratado de acuerdo a sus rangos aun después de muertos.
Los humanos llevaron a cabo sus ritos ancestrales al amanecer y los demonios al anochecer. La lluvia había cesado y el sol del atardecer estaba filtrándose en el cielo transparente. Cada cráneo, que estaba completamente limpio, recibía el sol poniente y brillaba de color rojo, y ocasionalmente, color ámbar.
— Hmmm.
Barbatos se estiró.
— Ahora los preparativos están listos. Rociemos algo de sangre sobre la mesa y terminemos con eso también. Tenemos que matar a la Princesa Imperial también, y torturar a esas serpientes que se ocultan en la retaguardia. Gyaaaa, ya que hay muchos malditos a los que tenemos que matar, este año va a ser abundante.
— Barbatos, ¿te dará malaria si pasas un día sin pegarle una obscenidad al final de cada frase que dices? Independientemente de que hay traidores, una vez fueron nuestros seguidores. Por favor, se un poco más solemne.
— Sea que mueran por un maldito solemne o un maldito frívolo, en la posición que están, es decir, que morirán, ellos solo son unos simples hijos de puta y así se quedarán, ¿por qué dramatizas tanto?
— Huh. De cualquier forma, personas como tú… Oh, bueno. Esta dama irá primero, Dantalian. Ella te verá luego.
Las dos Lores Demonio bajaron de la colina lado a lado. Sus sombras se extendieron todo el camino hasta la prisión donde yo estaba.
El tiempo pasó y los Lores Demonio de la Facción Montañosa y la Facción de las Llanuras comenzaron a reunirse allá abajo y tomaron sus asientos. Eventualmente, todos estaban finalmente presentes para cuando la puesta del sol estaba en su zenit. Aunque estaban hablando en susurros y pequeñas charlas, todos cerraron sus bocas cuando el rito ancestral dio inicio. El pie de la colina quedó en silencio.
—………
—………
Varios sacerdotes pasaron al frente y comenzaron a recitar sūtras. El servicio memorial progresó calmadamente. Cada vez que los sacerdotes se arrodillaban, los Lores Demonio se levantaban y hacían una profunda reverencia también. Tras varias adoraciones, cuyo significado no podía ser entendido…
Paso.
Farnesio salió al centro de la ceremonia. Estaba descalza. Pisó el suelo, que aún estaba húmedo, con su piel blanca. Aunque yo estaba lejos en esta prisión y no podía ver su rostro, se sentía como si el sonido de sus pasos resonara cada vez que avanzaba.
Farnesio se sentó frente a un piano sin siquiera saludar a los Lores Demonio. Sentí como si podía escuchar el sonido de una porción de ellos quejándose. De acuerdo a Barbatos, parecía que había un número de personas que consideran blasfemo el simple acto de dejar, no a un demonio, sino un humano, participar en nuestro acto memorial. Barbatos declaró que, ya que esos soldados fueron asesinados por esa pequeña, solo sería correcto si fuese ella quien tocase la melodía y calmara a los Dioses. Ya que esas no eran palabras erróneas, los demás Lores Demonio dijeron que comprendían todo y lo dejaron pasar.
—………
Farnesio colocó lentamente el extremo de sus dedos en las teclas del piano.
No le ofrecí ninguna palabra en particular a ella, quien probablemente debió haber regresado luego de haber matado a su padre ayer. Creía que ella fue capaz de pensar por su cuenta, y también confiaba que sería capaz de superarlo por si sola.
Por eso, mientras este era un recital para purgar a los más viejos traidores…
Al mismo tiempo era un concierto que anunciaba la despedida del pasado de Farnesio.
Descansé mi mentón en mi mano mientras me sentaba en mi silla y miraba a Farnesio. Hoy era el día que oficialmente marcaba el hecho de que he estado en prisión durante toda una semana. Aunque aún seguía aquí, estaba observando a Farnesio más cerca de lo que lo había hecho antes.
—………
Y…
La presentación de sangre comenzó.
La presentación de sangre comenzó.
[1] N.T: Está escrito tal cual en inglés.
[2] N.T: A la vaina, primero puta y ahora lesbiana… bueno, bisexual…
[3] N.T: A los que no comprendan esta expresión, “quedarse pendejo delante de / ante algo” es que una cosa carece de mucho para igualarse a la otra.
[4] N.T: Después de la vergonzosa muerte en SAO se vino a trabajar aquí xD… okno._.
[5] N.T: También llamado Gamigin
[6] N.T: Traducción original por mi parte… “si algo como eso era amor, entonces mejor me quedo criando gatos”.
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