Grimgar – Volumen 2 – Capítulo 11
Capitulo 11 – Déjame esto a mi
¿No soy asombroso?
Mierda sí. Soy tan genial. Yo soy el hombre, más grande que Jesús. Espera, ¿Quién es Jesús? Um, ¿El dios oscuro? ¿Skulheill? Lo que sea, no importa. Yo soy aun la ostia.
Porque yo aún no estoy muerto.
Ranta resopló un profundo suspiro. Incluso para el genio del Lord Ranta, sin embargo, esto podría haber sido un poco demasiado para masticar. Tal vez él estaba incluso… ¿acabado? Todo… lucia de esta manera. Algo así. Como si fuera EL FIN. Quizás.
No es como si ese pensamiento no logró cruzar su mente.
Él comenzó a maldecirse a sí mismo. Excepto que en realidad no. Bueno, tal vez lo hizo. Solo un poco.
Pero lo más importante era que él todavía estaba vivo. Esto era un milagro. Ranta fue capaz de hacer lo que nadie más podía. No hay nada de malo en jactarse sobre ello. Se sentía como complementando el infierno fuera de sí mismo. Cada ser inteligente en el mundo debería darle un cumplido a la mierda de Lord Ranta.
“…No es así, ¿Zodiak?” Preguntó Ranta, volteándose hacia el demonio púrpura-negruzco flotando por su rostro.
Los demonios eran siervos de Dios Oscuro Skulheill, convocados mediante el hechizo mágico de un Dread Knight [Dark Invitation]. La apariencia de un demonio cambiaba dependiendo del número de Vices que un Dread Knight ha acumulado, y el demonio de Ranta parecía un torso humano sin cabeza, con dos hoyos en la zona del pecho para los ojos, debajo de la cual estaba una gran hendidura para la boca.
{No, nop, nop nop, no del todo, nop nop…} el demonio siseó.
La boca de Zodiak onduló cuando él habló y su voz sonaba como numerosos niños susurrando como uno. Hasta que Ranta se había acostumbrado a ella, había sido bastante inquietante — e incluso ahora que algún tiempo había pasado, todavía era lo suficiente para ponerle la piel de gallina.
“Bien. Es aún mejor tenerte aquí que estar solo…”
{Wimp, wimp, wimp… wimp imp… wimp wimp wimp… imp imp… imp imp imp imp imp…}
“Oy. Cambiaste por ‘imp’ al final.”
{Imp, imp, imp… Eeeehehehehehe… imp… hehehe… imp imp imp…}
“Déjalo ya.” Ranta levanto una mano para darle un buen golpe al demonio, pero tan pronto como él lo hizo, Zodiak floto alto y fuera de su alcance.
{Eeeehehehe… ehehehe… ehehehe… imp imp imp… eeeehehehe…}
“Maldita sea, ¿por qué? Zodiak…” Ranta abrazó sus rodillas a su pecho y fingió llorar. Pero Zodiak no respondió a la carnada, así que Ranta se rindió y dijo en cambio, “Lo que sea. No puedo creer que lo hice de nuevo hacia el cuarto estrato…”
Sí, Ranta ya no está en el quinto estrato que era como una herrería; é había hecho su camino de vuelta al cuarto estrato, el sector agrícola. Cómo demonios se las arregló para lograr salir de ese lío espantoso… incluso él no tenía ni idea. Él había dejado Mogzo subir la escalera y luego fue correr, correr, correr por su vida hasta que se encontró con un sumidero diferente por casualidad.
Se recordó derribando varios kobolds mientras subía la escalera de cuerda, pero independientemente algunos kobolds del quinto estrato lograron seguirlo hasta arriba. Por suerte, en el cuarto estrato, una puerta a uno de los corrales había quedado abierta. Cuando Ranta se sumergió en ella, los pigrats dentro entraron en pánico e hicieron una loca carrera hacia la salida, confundiendo a sus perseguidores.
No era un plan perfecto, pero Ranta pensó que era mejor que nada. Después de eso, él hizo su camino dentro y fuera de corrales de pigrats y pigworms y se quitó a los kobolds que lo perseguían fuera de su pista poco a poco, hasta que el último se perdió de vista. Y ahora aquí estaba. En una corral pigworm, rodeado de pigworms.
Sólo Ranta, Zodiak, y una masa de las criaturas.
“Espera… qué pasaría si…”
Picó uno de los pigworms. Ninguna respuesta. Así que entonces él lo acarició con la palma de su mano. Aún nada.
“Agradable. Impresionante.”
Si ese era el caso, entonces… intentó dar a su gruesa piel un pellizco. El pigworm miró a Ranta con ojos negros, caídos que estaban enterrados en medio de su cuerpo y hacen un ruido como gufuu gufuu hacia él.
“N-no te vuelvas loco…”
Gufuu! Gufuu!
“Whoa—espera, ¡détente ya! No… ¡te acaricies en mi cara! Eww…”
Bufuu… bufufu… gufuu!
“No, no lamas… asqueroso… ¿Y qué demonios con su lengua? Se siente como maldito papel arena…”
Fuu… gufuu… fuufuu… fuu… fuu…
El pigworm empezó a hacer nido con él. Ranta intentó alejarlo, pero no pudo. Este era muy fuerte. Él no podía apartarlo lejos. Repentinamente, el pigworm se enredó alrededor de él, y cuando Ranta giro y volteo para lanzarlo lejos, este se aferró incluso más fuerte. Pero cuando él intento mantenerse quieto, él pigworm se calmó con él.
“¿En serio…? Esta cosa se siente cómoda en mi… qué demonios…”
{Imp imp imp… keehehehe… imp imp imp… keehehehe… imp!}
“Deja de hacer burlar de mí, Zodiak!”
{¡Muere! ¡Muere ahora, Muere ahora! Se tomado por Lord Skulheill! ¡Tomado tomado tomado!}
“No digas cosas espantosas como esa…”
{¡Wimp… wimp wimp wimp… eeehehehehe… imp imp imp imp imp!}
“Aun imp al final de allí, huh…”
Él no estaba solo. Él tenía a Zodiak con él y el pigworm que le había tomado cariño… Pero él estaba muy solo. Solo y sin ayuda viniendo.
“Esta cosa apesta… asqueroso…”
No había uso intentando negarlo así que él podría decir también: El pigworm olía como capas de mierda y orina. Estar dentro de un corral de pigworm era peor que más allá de lo disgustante, pero si él lo dejaba, corría el riesgo de ser capturado por uno de los mayores patrullando. Si era una pelea de uno a uno contra un mayor, Ranta estaba bastante seguro de que él podía hacerlo. Él podía ganar. Él era lo suficiente poderoso.
Pero él estaba fatigado también. Él no quería gastar su fuerza. Si él iba con todo, él podía fácilmente derribar uno, tal vez dos mayores, pero él prefería tomar un descanso ahora. Incluso un sin miedo e intrépido Dread Knight necesitaba tomar un descanso de vez en cuando.
El plan seria descansar, recuperar su fuerza, y entonces mantenerse moviendo.
“Voy a salir de aquí por mi cuenta…”
Mogzo. Yume. Shihoru. Mary… Haruhiro. La cara de todos apareció de repente en su mente. No… ellos no estaban viniendo. O más bien, él no podía llevarse a sí mismo a creer que ellos vendrían por él.
Ranta dio una pequeña, risa sin sentido del humor. “…Porque yo ya lo sé. Ustedes me odian chicos. Yo sé todo esto.”
Pero ¿Por qué? ¿Por qué todos me odian? Nadie podía recordar su pasado, así que él no entendía la razón del todo. Tal vez es porque él solo no podía besar traseros y pretender que le gustaba. Esto lo ponía enfermo incluso pensar en ser bueno con las personas o ser considerado con ellos. Y para decir algo que él no pensaba que era verdad… él no podría hacerlo incluso si alguien trababa de sacarle los dientes.
E incluso si él pensaba que algo era verdad, había un montón de veces en las que él dejo sus pensamientos sin decir. Él suponía que su comportamiento podría molestar a algunas personas. Él nunca estaba preocupado por eso; de vez en cuando, el pensamiento cruzaba su mente. No había forma de que no lo hiciera.
Pero incluso aunque él lo sabía, él no podía detenerse a sí mismo. Y ¿Por qué él tenía que detenerse? Él solo estaba siendo el mismo, después de todo. Ir tan lejos como ser algún Sr buen chico, solo para engañar a las personas para que lo quisieran, estaba fuera de cuestión. Él no quería que las personas lo quisieran por ser una falsa persona.
Y él estaba bien con no ser querido. Si las personas querían odiarlo, entonces bien. Aborrecedores iban a aborrecerlo. Esto quienes lo entendían lo aceptarían, o así pensaba Ranta. Y tenía que haber algunas personas fuera quienes entendieran su… ¿su qué? ¿Su valor? Algo como eso.
Personas quienes podrían aceptarlo, y darle crédito donde crédito era debido, ellos tenían que estar afuera también, Así que esto estaba bien. Estos quienes no lo entendían podían solo ir sin entender. Pero incluso así, ¿no eran todos ellos compañeros? Ranta era parte del equipo también.
A su manera, él había sido contribuyente hacia el equipo todo este tiempo, y él intentaba continuar. Él creía que, tarde o temprano, los otros entenderían esto. Ellos podrían llegar a entender el valor de Lord Ranta. Y una vez que ellos conocieran su importancia, su actitud hacia él podría cambiar.
Ranta se dio cuenta que ello no habían llega a este punto aun. No había pasado el tiempo suficiente. Entonces él fue e hizo esto… la cosa “ustedes chicos vayan adelante, dejen esto a mí”.
“Pero esto es…”
Si. Alguien lo habría hecho, si la situación llegaba. Este era el curso natural de acción para un hombre. No había otra opción sino hacerlo. Un hombre que lo no hiciera no sería considerado un hombre. Incluso si ellas eran chicas, ellas podrían hacerlo. Si Ranta fuera una chica, él sabía que él podría probablemente hacerlo aun.
Él solo deseaba que… la oportunidad hubiera llegado un poco después. Después de que sus compañeros se dieran cuenta que tan asombroso era él. Esto lo podría hacer hecho tan badass, si la oportunidad de hacer ESTO llegaba solo después de que ellos se habían da cuenta completamente e incuestionablemente que tan indispensable era él para el equipo. Haruhiro, ese iiidiota, podría haber estado llorando sus ojos fuera. Mogzo podría haber gritado. Y las chicas, cada una de ellas podría haber caído en amor por él.
¡No hay forma de que nosotros dejemos a nuestro preciado Lord Ranta atrás! Ellos podrían decir. ¡Todos, nosotros tenemos que salvarlo! Ellos podrían decir. Así es como las cosas deberían haber sido de seguro.
Pero esto era muy pronto. El momento había llegado muy pronto.
“¿Esto significa que adelantado a este tiempo…?”
¿O estoy equivocado? Pensó Ranta para sí mismo, dando un fuerte suspiro. Pero no, él no podía contar en todos viniendo. Nadie podría estar viniendo para salvarlo. Él tenía que encontrar una forma de salir de aquí por su cuenta.
{¡Muere! Keehehehehe! ¡Muere imp! ¡Muere Muere Muere! Keehehehehe… imp imp ¡imp!}
La mala actitud del demonio cortaba directo en el corazón de Ranta. Su maestro del gremio de los Dread Knight había dicho una vez, “Un demonio es el reflejo de su invocador. Este se asemeja al Dread Knight que lo llamo.”
Tú debes de estar malditamente bromeando, era lo que Ranta buscaba gritar, pero su maestro, Cidney Agguro, era malditamente terrorífico. Su maestro no estaba aquí ahora, pero Ranta estaba seguro que si él dudaba las palabras de su maestro, él podría aun ser asesinado en el lugar. Así era que tan aterrador era el hombre.
“Lo que significa que yo aún tengo suficiente dentro de mí para enfurecerme con el ahora,” Ranta murmuro mientras una sonrisa adornaba su cara.
Puedo hacer esto, estaré bien, Ranta se dijo a sí mismo. Ya verás Haruhiro. Hare mi camino afuera por mi cuenta. Entonces después de que tu estés suficiente sorprendido, tu podrás caer de rodillas ante mi…