Grimgar – Volumen 2 – Capítulo 13
Capitulo 13 – Combo
No podía quedarse en el corral pigworm para siempre… una de las pigworms se había enamorado de él, y eso le dio asco.
“Mira, yo no creo que esta relación vaya a funcionar,” dijo Ranta a la pigworm que se había adherido a él. “Lo siento… En realidad, no. No lo siento en absoluto ¡Hey! ¡Deja de seguirme! ¡Déjalo o te rostizare y comeré entero!”
Él estaba protestando en vano sin embargo, mientras que el pigworm, buu-hee buu-buu-ed hacia él y trató de acurrucarse aún más cerca.
“¡Estúpido pigworm enamorado! ¡Nos vemos!” Ranta se sacudió el pigworm y saltó sobre la cerca.
La única criatura que lo siguió ahora era su demonio, Zodiak.
{¡Wimp imp! Heehehehehe… imp imp imp! Keehehehehe… imp imp imp imp!}
“¡Cállate, Zodiak!”
{¡TÚ cállate! Jejejeje… ¡calla para SIEMPRE!}
“¡¿Me estás diciendo que muera?! ¿¡Es eso lo que estás diciendo!?”
{Keehehehehe…}
“¡Retira eso ahora mismo!”
Pero no, espera un segundo… Antes de Ranta pudiera completar la idea, Zodiak de repente se acercó, puso su ondulada boca cerca del oído de Ranta y susurró: {Esta aquí… esta aquí… jejeje… quien a llegado a silenciarte… esta aquí…}
“¿¡Qué!?”
Presa del pánico, Ranta apresuradamente miró a su alrededor. Allí estaba: un kobold mayor, uno de estos capataces que llevaban un látigo con punta de hierro y alambre de púas. Por suerte, no estaba mirando en la dirección de Ranta, Este estaba sin duda viniendo a su manera. Dudó por un breve segundo antes de saltar de nuevo en la cerca con la pigworm que acababa rechazada.
En el corral pigworm no podría ser notado por cualquier kobold cercano. Había otro corral pigworm cerca, pero era donde antes él y los demás habían arrojado el Elder que mataron. Tras ser testigo de con que avidez devoraron el cuerpo, Ranta decidió abstenerse de entrar en ese corral en particular. Ser comido no era preferido.
Fue inmediatamente asaltado por un pigworm-no, no exactamente “asaltado”; uno de los pigworms se acercó y envolvió a su alrededor. Pronto, otro hizo lo mismo y ahora tenía no uno sino dos pigworms que estaban con él. Le lamió la cara con tanto entusiasmo con sus lenguas de lija que le dolían. Él en realidad podría estar sangrando, esto dolía tanto.
Mierda… “Supongo que soy irresistible,” se dijo.
{¡Irrrrresistible! ¡Irrrrresistible! Jejeje… irrrrresistible… keehehehe… ¡irrrrresistible!}
“Zodiak, bastardo…” Ranta juró desde el fondo de su corazón que uno de estos días, él iba sacarle la mierda a esta pequeña mierda.
Pero no en este momento. Zodiak no era como los pigworms que se habían acurrucado junto a Ranta, pero no era el mejor amigo demonio de un Dread Knight tampoco. Las habilidades especiales de un demonio dependían del número de Vices que juntaba un Dread Knight.
De Cero a diez Vices era el rango uno y el demonio le daría un aviso cuando los enemigos estaban cerca. Si le daba la gana. De once a cuarenta era rango dos y el demonio podría distraer a los enemigos susurrando cosas en sus oídos. Si le daba la gana. Rango tres era después de haber recogido cuarenta y uno o más vices, el demonio podría engañar a los enemigos o de otro modo obstaculizar su movimiento. Pero sólo si le daba la gana, por supuesto.
Sin embargo, lo anterior aplica sólo después de la puesta del sol, cuando el poder Luminous se desvaneció; el dios de la luz y del Señor Skulheill eran enemigos natos. En rango uno, los Dread Knights ni siquiera podrían convocar a sus demonios durante el día. Y a niveles por encima del segundo rango, la eficacia de un demonio durante el día siempre era un rango inferior a su rango actual.
Ranta era actualmente rango tres y aunque era difícil saber el tiempo dentro de las minas, supuso que todavía no era tarde porque Zodiak realizaba habilidades de rango dos… si a Zodiak se le daba la gana.
“Mi maestro me dijo que entre más vicios acumule,” murmuró. “Mi demonio se volvería más fuerte, se volvería más obediente, pero…”
{¿De Verdad? ¿Es eso realmente cierto? Keehehehe… ¿realmente dijo eso? Heehehehe…}
“Sí, lo hizo.”
{¡Fuiste engañado! ¡Engañado! Keehehehe… ¡engañado engañado engañado! Heehehehe…}
“Deja de decir cosas así. Me dará mala suerte.”
{¡Mala suerte! ¡Mala suerte! ¡Mala suerte! Eeehehehehe… ¡morderás el polvo hoy! Heehehehe…}
“Vete a la mierda, Zodiak. Es por eso que no me gusta convocarte.”
Dicho esto, había veces- como cuando Zodiak le advirtió sobre el Elder de antes-que el demonio era útil. Y… porque estar solo aquí abajo le hizo sentir casi un poquito solitario.
No no no, Ranta negó con la cabeza. “Yo no estoy solitario. Que se pudra. De ninguna manera. Ni siquiera sé el significado de esa palabra.”
{¡Mentiroso! ¡Mentiroso Mentiroso Mentiroso! Keehehehe… ¡gran gordo mentiroso! Jejeje… jeje… ¡sucio mentiroso!}
“¡Yo no soy grande o gordo o sucio o un mentiroso!”
No pudo evitar el molestarse en el demonio, pero gracias a que Zodiak está cerca, al menos, no había nunca un momento aburrido. Ranta asintió para convencerse a sí mismo.
“Eso es claramente un gran componente de las cosas. Constituyente. Hombre, yo sé algunas palabras muy muy geniales. No “factor”, CONSTITUYENTE. Maldita sea suena tan impresionante porque yo soy el que lo dice. Así que eso significa que soy malditamente increíble. ¿Lo tienes, Zodiak? Consti–… Zodiak! Oy! Zodiak, ¡Di algo insultante de vuelta!”
{…}
“Hey, ¿Por qué no estás diciendo nada ahora? ¡Di algo! ”
{……}
“Zodiak! Oy! Zodiak!”
{………}
“Zoooodiak! …Zodiak?”
{…………}
“¿Qué- qué está pasando? Zodiak, ¿Qué está mal? ¿Qué pasa? ¿Estás bien?”
{……………}
“¡¿Z-Zodiak?!”
{Aaahahaha… ¡Te engañé! Keehehehe… ¡Teeeeee engañéeeeeeeee!}
“¡Bastardo!”
Ranta intento golear al demonio como castigo, pero fallo completamente mientras Zodiak limitaba la distancia y salió de su rango.
{Ti no sabes cómo golpear a un demonio… Incluso aunque eres un estúpido Dread Knight… Keehehehehe…}
“¡I-idiota! ¡Por supuesto puedo! Pero tú eres mi demonio, ¿correcto? ¡¿Qué clase de persona seré, golpeando mi propio demonio?!”
{¿En serio? ¿En serio? ¡Hehe! ¿Realmente diiiiicees eso?}
“¡Por supuesto! ¿Lo diría si yo no fuera serio?”
{…Pudrete cien millones de veces!}
“¡¿Qué?!”
{Keeehehehe… Heehehe… Keeehehehe… Hehe… Keehehehehe…}
Maldición. Esto se está volviendo en algo parecido a una maldita pelea de amantes de telenovela. Era un poco divertido antes, pero ya no más.
“…No puedo solo esconderme. No es como yo soy. Pero no veo alguna otra opción… ¿Tal vez?”
Pero incluso si él permanecía aquí, él no creía que la ayuda fuera a venir. Ellos no están viniendo. No hay forma de que ellos vengan… No, no había alguna razón para espera que alguien venga. ¿Por qué estoy incluso con la esperanza de que ellos podrían? Patético. ¿Soy un hombre o qué?
“Si veo a los otros de nuevo, lidiare con ello entonces,” Ranta se dijo a si mismo mientras él decidía arriesgarse dejando el corral. Estar moviéndose era más como él. Esto lo hacía sentir mejor.
Él se quitó todos los pigworms adheridos a un lado y saltó fuera del corral. Había aún un largo camino para ir antes de que él pudiera completamente hacer un escape, por lo que él se escurrió alrededor de los camino entre los corrales en lograr de corriendo a toda velocidad.
“Fácil. Piece of Cake.” (N/t: nunca se cómo traducirlo)
Las áreas en y alrededor de los hongos oscuros, helechos ogro, y flores resplandecientes eran peligrosas; ellos estaban completamente expuestos y muchos kobolds trabajadores acordonaban. Pero solo estaban alrededor de los corrales de pigworm y pigrat el Elder ocasional y tal vez un kobold regular o dos patrullando así que era definitivamente seguro alrededor de aquí. Las cercas alrededor de los corrales eran también altas, por lo que si Ranta se agachaba, él podía permanecer sin ser visto. Pero tal vez él era un poco muy cauteloso.
“A este paso, probablemente puedo saltar alrededor sin problemas…” él se rio entre dientes.
Audacia creciendo, Ranta salto entre dos corrales y de repente chocó con un kobold trabajador mientras él aterrizaba. El kobold gritó y Ranta estaba a punto de gritar, también, antes de darse cuenta que no había tiempo para hablar. Él se movió para atacar con todo, pero esto no lucia como que él tenía tiempo incluso de sacar su longsword.
¿Qué iba él a hacer…?
De repente la inspiración lo golpeo. Él había visto a Haruhiro usar una nueva habilidad recientemente, [Widow Maker], probablemente así era llamada. Tal vez él podía usar esto. Ranta no tenía idea como la habilidad era actualmente ejecutada, pero él la había visto lo suficiente que si él solo copiaba a Haruhiro, las cosas funcionarían de alguna manera.
“¡Hey! ¡Deja de moverte alrededor!” demandó Ranta mientras él se movía para atrapar los brazos del kobold.
Naturalmente, el kobold peleó de vuelta y este era malditamente fuerte también. Pero Ranta estaba también desesperado por ganar. Él clavó ambos brazos del kobold abajo con los suyos, e intento enredar su propia pierna alrededor del kobold, pero esto no funcionó de la forma que él imaginaba. Ellos cayeron juntos en un lío de miembros enredados.
Mientras ambos rodaban alrededor en el suelo, Ranta golpeo su cabeza varias veces. La cosa también lo pego con el codo repetidamente en las costillas y eso dolía más de lo que él pensó que podría. Esta habilidad [Widow Maker] lucía de fácil, Pero realmente no lo era. Incluso aunque él temporalmente llevó los brazos del kobold abajo, no lucía como que él podía hacer algo más.
“¡Tengo que… Estrangularlo!”
Él dejo ir los brazos del kobold por ahora, enredando ambas manos alrededor de su garganta en cambio, y aplicando presión como loco. Mientras el kobold empezaba a sofocarse. Este golpeo alrededor incluso más salvaje que antes, tratando de tirar a Ranta.
Ranta gritó, manteniendo con toda su fuerza.
El kobold golpeo y arañó hacia su cara, metiendo sus dedos en su boca y estirando las esquinas de su labio abierto
“¡¡¡ARGH!!!” Ranta mordió el dedo del kobold en respuesta y apretando en su cuello incluso más fuerte.
Entonces finalmente, finalmente el cuerpo del kobold trabajador quedó blando.
“¿¡Lo hi–?! ¡No, aún no!”
Él se negaba a creer que estaba muerto y mantuvo su agarre por unos buenos cinco, diez segundos más, nunca quitando la presión de su garganta. Está bien ahora…
Él revisó para ver si el kobold estaba aún respirando. No lo estaba. Estaba muerto. Ranta se quitó lejos del cuerpo del kobold y empezó a ponerse de pie, pero no podía. Toda su fuerza se sentía drenada de su cuerpo. Zodiak rebotó y voló alrededor de Ranta mirando hacia abajo a él desde arriba.
{Keehehehe… ¿qué estás haciendo? ¡Bisoño! Bisoño bisoño ¡bisoño! ¡Bizcocho! Hehehehe….} (n/t: no se me ocurrió nada mejor para este juego de palabras, si alguien tiene alguna recomendación es bienvenida. Rookie-Cookie)
“¿Bizcocho? ¿Qué demonios…?”
Aunque esta fue realmente una dura pelea. Muy dura pelea para la comodidad… 0 ¿lo fue? Nah, no fue peligroso del todo… Él estaba sin problemas, perfectamente bien.
“Si, solo dejémoslo de esta…”
Ranta se arrodillo en cuatro y se empujó a si mismo de vuelta en sus pies. ¿Cono disponer del cuerpo? Antes de esto, él se hizo con el talismán. La adquisición de botín lo hacía sentir un poco mejor mientras él lanzaba el cuerpo en un corral pigrat con un gruñido de esfuerzo.
“¡Listo!”
El sonido de ladridos lleno el aire. Un kobold. No, no solo uno, un buen número estaban corriendo hacia él desde una poca distancia lejana.
{¡Levántate, Dread Knight! Eeehehehe… ¡Pelea pelea pelea! Keehehehe…}
“¡No hay una maldita forma! ¡No puedo tomarlos a todos ellos!”
{¡Wimp imp! ¡Imp imp imp! Eeeehehehe…}
“¡Pudrete, Zodiak!”
Ranta se volteo sobre sus talones y corrió, su cuerpo como pluma. Tal vez la pesadez de su cuerpo era solo su imaginación, pero su labio desgarrado seguro dolía. Un montón. ¿Qué tan mal lo había desgarrado el kobold? Mierda. Chico labio leporino por el resto de su vida ahora. Esto estropearía su apariencia asesina.
¡No hay tiempo para estar pensando sobre eso! Su voz interna le dijo.
Cuando Ranta volteo para mirar detrás de él, vio que los kobolds se habían acercado para atraparlo. Por supuesto él quería decir algo más genial, pero él tenía suficiente de las bromas de Zodiak. En su estado actual, él no sabía si podía tomar más de las respuestas mordaces del demonio.
Sin palabras y sin mirar atrás, él corrió por todo lo que valía la pena.
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