Grimgar – Volumen 2 – Capítulo 4
Capitulo 4 – Estilo de tono negro
Tenía mina en el nombre, después de todo. Naturalmente, debería haber un ducto como túnel que se adentrara en la montaña, y por supuesto el túnel tendría que ser oscuro. O eso Haruhiro había asumido, solo para ser demostrado que estaba mal.
Flores salían todo alrededor del camino del túnel; no flores normales, sino unas que irradiaban luz esmeralda. Acorde a Mary, ellas eran llamadas “flores resplandecientes” y eran exactamente lo que su nombre implicaba. En una inspección más cercana, ellas eran realmente más como camas de musgo; lo que sea que ellas fueran, aunque, era a causa de ellas que el conducto de la mina no era completamente oscuro. No iluminado, pero navegable.
“Ustedes chicos piensan que nosotros podemos…” Ranta arranco unas pocas, con expresión pensativa mientras él las colocaba dentro de su boca – entonces las escupió violentamente. “¡BLEH! ¡Saben cómo mierda! ¡Amargo y asqueroso!”
“Deja de perder el tiempo alrededor,” Haruhiro suspiró.
“¿Qué?” Ranta respondió, limpiando su boca. “Yo solo buscaba darle un intento.”
“¿Porque incluso se te podría ocurrir eso a ti?”
“No tengo idea. El ambiente era un poco aburrido, por lo que decidí hacerlo por ello. De nada.”
“Tú no lo hiciste por nada,” Haruhiro dijo exasperadamente. “¡No hay nada malo con el ambiente, y si lo había, era probablemente tu culpa!”
“QUE. No digas mierda estúpida como esta. ¿Cómo puede ser mi culpa? ¡Deja de culpar a otros por todo!”
“Haru, tu estas mejor no molestándote,” dijo Yume, tirando de la manga de Haruhiro. “Nada se obtiene a través de este cráneo duro de él por lo que no gastes tu aliento.”
Haruhiro asintió “Si. Tienes razón.”
“¡Hey!” Ranta respondió. “¡No solo-! ¡OY!”
“Es mejor estar callados,” dijo Mary suavemente, mirando a Ranta. “Nosotros estamos en territorio enemigo ahora.”
Ranta arrugo sus cejas juntas y doblo sus labios en una expresión siniestra. “Es mejor estar calmados,” él imitó, riendo. “Realmente callados. Cállense maldita sea. Yo no quiero escuchar ni una palabra, ¿lo entienden?”
“Pequeño mocoso,” Shihoru murmuro bajo su respiración.
“¡¿Qué dijiste?!” Ranta demandó, con venas abultando en su sien.
“Déjalo, Ranta.” dijo Haruhiro, con un tono sin querer brusco. “No estamos aquí para mirar alrededor. Si algo pasa, uno de nosotros puede ser asesinado.”
Ranta miro a un lado, quizás por estar avergonzado, y respondió. “No necesitas decírmelo, yo ya lo sé.”
“¿Lo sabes?” Haruhiro lo desafió. “¿Realmente lo sabes?”
Haruhiro estaba furioso. ¿Esta esto bien? Él no podía evitar pensarlo. ¿Estaba realmente bien mantener a Ranta en el equipo?
Por el bien del equipo, ¿no deberían ellos sacar a Ranta mejor temprano que tarde? No era que él no podía pelear o no contribuía, pero él parecía salirse de su camino para molestar en cada oportunidad que él tenía. Él causaba fricción y estrés a los miembros del equipo. ¿No sus contras se sobreponían a sus pros? ¿No les estaba haciendo más daño que bien?
Ahora podría haber sido un buen momento para pensar sobre ello. Sin embargo, si él empezaba esta línea de pensamiento, entonces una decisión podría haber sido hecha.
Como hicieron su camino por el tunel para abajo, ellos se encontraron con tres kobolds menores restringiendo el camino. Los kobolds parecían asustados, pero ellos mantuvieron el suelo. Después de que Mogzo y Ranta se ocuparon de cada uno el tercero escapo.
Los kobolds usualmente caminan erguidos sobre dos piernas, pero cuando ellos corren, ellos corren a paso largo, usando su brazo desarmado como una tercera pierna. Si bien era extraño, su rara forma de correr actualmente los hacia muy rápidos, por lo que perseguir al kobold que escapo era difícil y puso a todos en un borde. Ellos estarían en un gran problema si otros kobolds atacaban.
Afortunadamente, ellos fueron capaces de derribarlo y asesinarlo sin ningún accidente. Haruhiro hizo una nota mental de la velocidad corriendo de los kobolds para la próxima vez; podría tomarse un rato, pero sería genial si ellos se podían volver tan buenos con los kobolds como con los goblins. Ellos solo necesitaban más experiencia.
“Las minas Sirena se extienden a más de diez estratos de profundidad,” las voz de Mary hizo eco en las paredes y parecía resonar en su pecho. “Aquí en el primer estrato, depósitos de minerales han sido vaciados hace mucho tiempo, y todo lo que quedo son las flores resplandecientes. Los más bajos de los kobolds menores viven aquí. Pozos para minería son usados para llegar a los estratos menores, pero ellos no tienen más acceso a cavernas interiores. La única forma de llegar al segundo estrato es usando sumideros.”
“¿Sumideros?” Shihoru preguntó.
Mary asintió. “Así es como nosotros los miembros de Crimson Moon los llamamos. Solo son conductos verticales entre estratos. Desde el tercer estrato para abajo, los conductos son instalados con ascensores góndola, pero nosotros usamos usualmente los sumideros para movernos entre estratos.”
Mogzo exhalo por su nariz y dijo, “¿Es a causa de que la seguridad es fuerte alrededor de los ascensores?”
“Si. Los kobolds son divididos en tres tipos: kobolds menores, kobolds normales, y los mayores importantes. Solo los mayores tienen permitido usar los ascensores libremente. Kobolds normales solo pueden usar los ascensores cuando se les ordena o permitido por un mayor.”
“Yume tiene el sentimiento que estos viejitos piensan que ellos lo son todo,” Yume remarcó.
Yume siendo Yume, Haruhiro adivino que ella se sentía un poco mal por los kobolds normales.
La expresión de Mary se ablandó ligeramente mientras ella explicaba. “Los mayores son la clase elite mientras que los kobolds son la clase trabajadora. Los kobolds menores no son incluso considerados miembros completos de su sociedad. Los kobolds trabajadores de bajo rango hacen su residencia a partir del segundo estrato. Aquí es desde donde las cosas se empiezan a poner duras.”
“Por lo que es de aquí en adelante, huh…” Haruhiro lamió sus repentinamente secos labios.
Ellos se detuvieron cuando alcanzaron una gran, abertura más o menos circular. Así que esto es un sumidero. Era un hoyo vertical de alrededor de diez pies en diámetro con cuatro escaleras de cuerda adjuntas a sus salientes.
Pero mientras Haruhiro vaciló, Ranta estaba listo para ir abajo de la escalera.
“Ranta, detente…” Haruhiro lo llamó.
“¿Qué?” Ranta miró a él. “¿Porque dudar? Nosotros llegamos tan lejos por lo que no hay razón deteniéndose ahora. No es incluso una pregunta ¡así que apúrense! Si tú no dejas de ser un bebe, te dejaré detrás.”
“O tal vez nosotros solo te dejemos a ti abajo,” Haruhiro replicó.
“Yo te asesinare si lo haces, yo no estoy incluso bromeando.”
Y esto era eso. Haruhiro y los otros agarraron las escaleras de cuerda y empezaron a bajar. La apariencia general del segundo estrato era mucho más plana que la del primero. Uno podía aun ver que era usada como mina, pero numerosos huecos estaban grabados en las paredes. Haruhiro imaginó que eran viviendas de kobolds trabajadores.
Su suposición fue rápidamente confirmada cuando ellos robaron un vistazo en uno de los huecos y, con mucho de su espanto, descubrieron kobolds roncando dentro.
“¿No estaremos realmente jodidos si nosotros los levantamos?” él susurro. “Parece que hay muchos en este hueco…”
Antes de que cualquiera pudiera responder, el sonido de perros gruñendo hizo eco a través de la distancia. ¿Estaban los kobolds peleando entre ellos? Así es como esto parecía. El aullido pronto cesó, pero no fue mucho después que más aullidos empezaron desde una dirección diferente.
“Yume no pensaba que ellos fueran tan ruidosos,” dijo Yume, sin sonar particularmente concentrada.
“Está todo bien,” dijo Mary tranquilamente. “Siempre es ruidoso aquí abajo, por lo que a menos que sea algo fuera de lo ordinario, ellos no se despertaran. Incluso si nosotros hacemos un poco de ruido, ellos raramente se reúnen para darnos caza.”
Mogzo suspiro en alivio.
“Aunque esto solo aplica para el segundo estrato,” ella añadió con sonrisa ligera. “Nosotros debemos estar atentos por los mayores, empezando con el tercer estrato. Y luego esta Deathpatch.”
No era solo Haruhiro. Incluso la expresión de Ranta se endureció en el momento que escucharon este nombre. Un kobold con un pelaje irregular de blanco y negro, mas grande y brutal que cualquier mayor, quien rondaba las minas con su séquito. El nombre que venía de ambos, su pelaje y los miembros de Crimson Moon que había asesinado, incluyendo los primeros compañeros de Mary. Y para Mary, el nombre debe significar sinónimo de venganza.
Quien quiera que asesine tal criatura se convertiría en la plática del pueblo. Desde que tal plática no ha sido escuchada, él debe estar aún vivo.
“Es dicho que él ha sido visto tan alto como el primer estrato,” Mary continuó, su tono calmado como siempre. Haruhiro pensó que su serenidad era más bien extraña, como si ella de estuviera forzando a permanecer impasible. “Pero los reportes son dudosos, por lo que no pienso que nosotros debamos preocuparnos demasiado por el momento. Sin embargo, más allá de este estrato nosotros no debemos olvidar mantener la presencia de Deathpatch en nuestra mente. Si nosotros no empezamos a correr al primer vistazo de él…”
“¿Tú quieres decir esto?” Ranta, sonriendo ampliamente, hizo un movimiento corta garganta con su mano.
“¡Deja eso!” Yume golpeó a Ranta en el hombro.
“¡Ow! ¡¿Por qué fue esto?!”
“¿Porque no puedes actuar más sensible?” ella demandó.
“¿Qué? ¿Cómo no lo soy? ¡Tú no encontraras a nadie con sentidos más sensacionales que yo!”
“Trata diciéndolo después de que te detengas en tus rutinas de comedia,” Yume espetó.
“Yume, si tú vas a decir esto, tu deberías también decir que tú no puedes mantenerlo abiertamente,” el hombre recto Haruhiro corto, pero no quería que ellos se mantuvieran discutiendo.
Él aclaro su garganta y miró hacia Mary. Ella lucia como su yo usual, pero Haruhiro se preguntó si ella estaba realmente bien. Él tenía el sentimiento de que ella era del tipo quién embotellaba sus emociones.
“De todos modos,” Haruhiro continuó, “Ranta, a menos que tengas algo constructivo que decir, solo mantente callado.”
“Entonces qué tal si hago una propuesta. Vamos por estos chicos,” dijo Ranta, usando su barbilla para indicar a los kobolds trabajadores durmiendo en los huecos. “Ellos no se levantaran a menos que hagamos un montón de ruido, ¿correcto? Por lo que solo asesinémoslos en su sueño. Sera fácil — clava, clava, clava, entonces nosotros tomamos el botín y nos retiramos.”
Haruhiro estuvo por un momento sin palabras. Finalmente, él respondió, “Tú no tienes un sentido de moralidad o lo que sea.”
“Moralidad no tiene nada que ver con ello. Soy un Dread Knight– un sirviente de Skulheill. Nosotros creemos que todas las cosas son iguales frente a la muerte. Las Víces que nosotros recolectamos son lo opuesto, la constrastisación del sentido común y moral y todo lo que tu consideras bueno. La Constrastisación. Esto es importante por lo que lo dire de nuevo: CONSTRASTISACIÓN. A pesar de que todos son abrazados por la muerte, ser atado por su absurdidad solo nos hace tontos a todos nosotros. No puedes entenderlo, ¿correcto? Por si hay algo que nosotros podamos permitir, es nuestro deseo, instintos básicos, urgencias primordiales, y cosas como esta. Es ahí donde la muerte espera. ¿Entiendes?”
“No,” dijo Haruhiro. “Y yo incluso no quiero intentarlo.”
“Haruhiro… Tú necesitas entrenarte más. Tu cerebro, quiero decir. No hay forma de que tú puedas ser nuestro líder con tu actual nivel de habilidades de comprensión. Es solo una parte de advertencia desde el fondo de mi corazón, porque soy una persona genial.”
Wow. ¿Qué? ¿Qué estoy incluso suponiendo hacer con esto? Yo realmente realmente REALMENTE quiero golpear fuera las luces vivientes de él.
¿Había sido Ranta simplemente tomado por las enseñanzas de los Dread Knights? No, esto no podía explicar todo. Ranta se suponía que se había unido al gremio de Guerreros, pero él cambio su opinión y corrió a los Dread Knights en cambio. Él lo hizo después de haberse ofrecido voluntariamente para la posición de guerrero, plenamente consciente de que un equipo no podía estar sin uno y sin consultárselo a nadie tampoco de antemano. Todo porque él pensaba que los Dread Knights eran “geniales”.
La única explicación era que Ranta había sido egoísta desde el principio. El egoísmo era parte de su naturaleza; su personalidad, su disposición natural. No había forma de arreglarlo o cambiarlo. Ranta seria siempre de esta manera.
¿Podrían ellos ser capaces de segur adelante así? Para ser honesto, Haruhiro no creía enteramente que ellos pudieran. Si él no podía estar confiado de que Ranta cambiara para mejor, entonces esto estaba terminado. Era por el bien de Ranta también. Este no era el momento ni lugar para hacer tal decisión, pero…
Pero aun así, lo siento, estas fuera no era algo que Haruhiro podía solo decir justo ahora. Botando a Ranta aquí en las minas podría arrastrar a Haruhiro a su nivel.
“Sugerencia rechazada,” él dijo en cambio. “No hay necesidad de ponerlo a votación, ¿correcto?”
Los otros asintieron vigorosamente. Todos excepto Ranta.
“Lo que sea,” Ranta se burló. “eso pensé.”
“Entonces no lo sugieras en primer lugar,” dijo Haruhiro.
“Les estoy haciendo un favor chicos pensando en cosas que ustedes chicos no podrían pensar nunca. Ustedes solo no entienden mi preocupación paternal por todo el mundo.”
“¿Qué clase de padre piensas que eres?” Haruhiro respondió.
Esto podría nunca terminar si él se mantenía respondiendo. En serio, él debió nunca haber respondido para empezar.
Ellos continuaron. Se suponía que había 5 sumideros al tercer estrato dispersos aquí, y ellos exploraron con la esperanza de encontrar uno. De repente, ellos corrieron con un grupo de 4 kobolds trabajadores de bajo rango cargando palas y picos sobre sus hombros. Ellos deben estar en su camino de vuelta de trabajar.
“¡¿Cuatro?! ¡Esos son muchos!” Haruhiro se ocupó de uno inmediatamente, solo para tener al kobold bloqueando su daga con un giro de su pala.
Él contraataco con la misma pala, una, dos… Cuatro veces en una rápida sucesión. Haruhiro apuntó por la herramienta, contrarrestando cada uno de las estocadas entrantes con la técnica de pelea de los ladrones, [Swat]. Defendiendo de esta manera llevaba a su arma fuera rápidamente por lo que él trataba de evitar usarla demasiado, pero no había otra opción justo ahora.
¿Cómo estaban todos los demás haciéndolo? Mogzo, Ranta, y Yume tenían cada uno emparejado un kobold, y, por algunos segundos, ningún lado tenía la ventaja.
“¡Oom rel eckt vel dash!” ¡Voash! El hechizo de Shihoru [Shadow Echo] golpeó en el oponente de Mogzo. El cuerpo del kobold trabajador empezó a temblar y bajo sus defensas por un ligero momento.
Mogzo no perdió su oportunidad. “¡Thank You–!” él gritó, lanzando [Rage Cleave], también conocido como el, “Ataque Gracias-por-dejarme-matarte.”
Haruhiro realmente nunca había puesto atención a la mejora personal de alguien más, pero mirando a Mogzo ahora él tenía que decir que [Rage Cleave] era, sin duda, más certero y mortal que antes. Mogzo cortó al kobold con ese sencillo golpe e inmediatamente se dirigió hacia Yume.
Precisamente como Haruhiro estaba pensando, bien. Nosotros podemos hacer esto, algo golpeó en su espalda.
“¡Qué demo–! Haruhiro, ¡Bastardo!” Ranta se enfureció con él.
“¡Ranta! ¡Presta más atención a tus alrededores!” Haruhiro respondió de vuelta.
“¡Mira quién está hablando!”
“¡Bien! ¡Lo siento!”
“¡Sera mejor que lo estés!”
Todo lo que Ranta decía lo molestaba. Haruhiro se había disculpado primero. ¿Era mucho pedir una disculpa de regreso?
“¡Thank You!” Mogzo terminó a otro.
Con eso, ambos Yume y Mogzo estaban libres para ayudar, pero Ranta gritó, “¡Estoy bien! ¡Tomaré a este por mi cuenta! ¡Vayan a salvar el trasero del Iiidiota de Haruhiro!”
“¿Iiidiota? ¿Qué demonios se supone que esto significa?”
En serio qué demonios yo no puedo soportarlo mas no puedo creer que él sea el peor, ¡absolutamente el peor! La sangre en sus venas hervía al borde de explotar, él estaba molesto de esto.
Pero Mogzo y Yume estaban viniendo y él tenía que enfocarse en el trabajo a la mano. El kobold se estaba volteando para encararlos, dándole a Haruhiro una oportunidad para deslizarse detrás de él. ¡Ahora!
“[Backstab]”
Pero no fue bueno. El punto de su daga golpeo un hueso. Haruhiro mordió su labio en frustración y saltó hacia atrás. Incluso si no era fatal, el kobold no podía ignorar la herida y dudo entre voltear de vuelta a Haruhiro o continuar encarando a Yume y Mogzo; el resultado fue que no pudo encarar ningún lado completamente. Entonces Mogzo hizo su movimiento.
“¡Thank Youuu–!”
Tres kobolds, tres explosivos [Rage Cleave] en una ronda. Haruhiro miró mientras la espada de Mogzo rasgaba violentamente a través del hombro derecho del kobold.
“Mogzo, ¡Eres increíble!” gritó Yume, y Haruhiro estuvo de acuerdo. Mogzo realmente era increíble.
Alguien podría haber mirado a Mogzo y visto solo músculos y no grasa. Alguien podría incluso decir que él era tonto y lento, pero Mogzo era serio y de confianza. Manteniendo a sus oponentes hacia atrás con espada y armadura, él también buscaba por aperturas o los hacia chocar espadas con él antes de usar [Espiral Slash] para forzarlos hacia atrás, rompiendo su balance. Entonces él los terminaba con [Rage Cleave].
No había mucha variedad en su estilo de pelea, pero porque él no se preocupaba de usar la misma técnica una y otra vez, estas se habían vuelto altamente refinadas. De todos en el equipo, Mogzo era el que más había pulido sus habilidades.
“¡[Propel Leap]!” Ranta se preparó a si mismo antes de saltar hacia atrás, llevando al kobold restante había delante con él como una aspiradora. Desde aquí, Ranta empujó su long sword: “¡[Juke Stab]!”
El kobold torció su cuerpo a un lado, evadiendo el ataque. Ranta salto atrás otra vez: “[Propel Leap]”
Por un breve momento, parecía como que el kobold seria succionado hacia adelante de nuevo pero no lo hizo. Por supuesto no lo hizo. No había forma de que algo como esto pudiera funcionar dos veces.
“¡Maldito bastardo! ¡Entonces come esto!” Ranta tomó un gran, esperanzador paso hacia adelante y blandió su long sword en una diagonal. “¡[Hatred’s Cut]!”
El sonido de metal sobre metal sonó a través del aire mientras el kobold desvió la espada de Ranta con su pico. Ranta tomó dos, tres pasos atrás. “No está mal perro callejero desaseado,” él se burló. “Bien entonces. ¡Te acepto como mi rival!”
El kobold mostró sus colmillos a él, gruñendo en un tono bajo.
“¿Oh?” Shihoru susurro secamente. “Rival, huh…”
“Siéntete bien contigo mismo, ¡¿eh?!” Ranta gritó al kobold.
¿Cómo es que se siente bien? Haruhiro estaba rentado de preguntar, pero se abstuvo de abrir la boca. Era tonto incluso pensar sobre ello.
“¡Pero–! ¡Te terminare en el siguiente movimiento!” Ranta salto. “¡[Hatreds Cut]!”
El kobold evadió y contraatacó. Ranta respondió usando [Propel leap] para evadirlo, entonces [Juke Stab]. El cortó nada salvo aire.
[HATRED’S CUT], [PROPEL LEAP], [ANGER THRUST], [PROPEL LEAP], [ANGER THRUST], entonces [PROPEL LEAP] de nuevo. Después otro [ANGER THRUST], [PROPEL LEAP], entonces [ANGER THRUST] y [PROPEL LEAP].
[HATRED’S CUT], [PROPEL LEAP]. [HATRED’S CUT], [PROPEL LEAP]. [PROPEL LEAP], [PROPEL LEAP], [PROPEL LEAP], [PROPEL LEAP], [PROPEL LEAP], [PROPEL LEAP].
No es de sorprender que la respiración de Ranta se volviera errática. Usando habilidades que requieren de tanto movimiento tantas veces en una ronda podría dejar a cualquiera exhausto.
“Quizás es mejor si nosotros lo ayudamos…” Mary comentó, mirando a Haruhiro.
Ranta miró hacia ella con ojos inyectados en sangre. “¡No pienses incluso en ello! ¡Es mi rival! ¡Mi presa! ¡Mía! Yo dije que yo lo mataré, ¡por lo que lo mataré! ¡Ustedes chicos vayan a tomar un descanso — tomen algo de té o algo!”
¿Porque era Ranta tan incapaz de tomar las cosas en serio? Haruhiro no tenía la ligera moción, y él tenía el sentimiento de que él aún no podría conocerlo incluso después de meditarlo por 500 años.
“¿En serio?” dijo Haruhiro. “¡Ninguno trajo algún té!”
“¡Era una forma de hablar!” dijo Ranta. “¡[Hatreds Cut]!”
El ataque finalmente rozó al kobold, forzándolo hacia atrás. Ranta corrió tras de él, gritando ferozmente, con su long sword levantada en lo alto. Él cortó hacia el kobold salvajemente, erráticamente, usando su espada más como un mazo que como un arma con borde — pero el kobold trabajador estaba también en los límites de su resistencia. Él no podía bloquear más todos los ataques entrantes. Ranta lo terminó con un golpe salvaje a la cabeza.
“¡Muere!” Ranta chilló, empujando su long sword en el pecho del kobold, entonces torciéndola una buena cantidad antes de jalarla fuera.
Él se secó el sudor y dejo escapar un largo suspiro, con la expresión llena de satisfacción como si fuera el final del día y un trabajo bien hecho. Pero Haruhiro estaba disgustado. Disgustado en tantos niveles. ¿Qué hacer? ¿Qué iba él a hacer? Pero no era como que había nada que el pudiera hacer por el momento.
“Agarremos el botín y sigamos,” dijo Haruhiro en cambio.
“¿Eso es todo? ¡¿Qué demonios?!” Ranta protestó. ¡¿Qué hay sobre ‘buen trabajo Ranta’ o ‘Asombroso trabajo Ranta’ o ‘Tu eres increíble y fantástico Ranta’?!”
“Um. No.”
“Idio–”
Haruhiro dejo a Ranta ser un idiota tanto como él quisiera mientras recolectaba los talismanes desde los kobolds trabajadores. La nariz y oreja de un kobold trabajador tenían piedras preciosas incrustadas en ellas, a diferencia de esos kobolds menores. Esto lucia mucho más probable para buscar precio en el mercado.
Sin tener en cuenta el completamente innecesario sobre esfuerzo de Ranta, él estaba animado de que tomando cuatros kobolds trabajadores de bajo rango simultáneamente no había sido muy difícil para ellos. Haruhiro y los otros siguieron adelante, buscando por un sumidero que pudiera llevarla al siguiente estrato.
Les tomó otra media hora para encontrar uno y cuando ellos lo hicieron, ellos se toparon con tres kobolds trabajadores ascendiendo. Después de que el equipo los despachó, se encontraron con la pregunta de qué hacer después.
“¿Que hay que pensar al respecto? Nosotros bajaremos, por supuesto.” Al momento que Ranta había terminado expresando su opinión era el momento en que los otros lo decidieron entre ellos.
“Llamemos a esto un día y regresemos,” dijo Haruhiro, hablando en nombre todos los demás. “Este lugar es nuevo para nosotros y yo no que al que sea buena idea empezar para empezar pensando que nosotros podemos manejar todo lo que venga en nuestro camino. Vayamos de vuelta, clasifiquemos lo que hemos aprendido sobre este lugar, y Regresemos mañana de vuelta”
Ranta era el único que con vehemencia estaba en contra de regresar a Altana, pero a Haruhiro no le importaba.
Porque el mayor problema ahora, él pensó, es figurar que vamos a hacer contigo.
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