Grimgar – Volumen 2 – Capítulo 6
Capitulo 6 – Tomando el largo camino alrededor
Aunque, los seres humanos, eran criaturas misteriosas.
Después de levantarse refrescado de una buena noche de sueño, era como si todas las molestias, dudas, y desesperación de la noche pasada nunca existieran. Ranta parecía completamente normal también, sin cambios de su yo usual.
Todos ya sabían que ellos planeaban volver a las minas Sirena hoy, y esto decidido, ellos estaban también agudamente conscientes de la necesidad de incrementar sus ganancias. Ellos entraron a la montaña, fácilmente limpiando kobolds menores y trabajadores del primer estrato que ellos encontraban, y prosiguieron a descender al segundo estrato.
Ellos habían llegado esto de lejos ayer, por lo que la meta del día de hoy era alcanzar el tercer estrato. Haruhiro no estaba convencido de que todos estuvieran completamente acostumbrados peleando contra los kobolds aun, pero era obvio que ellos estaban prediciendo y siguiendo los movimientos del enemigo mejor que ayer.
Fácil. Nosotros tenemos esto, no hay problema, Haruhiro pensó. Sin embargo los optimistas a menudo tenían un rudo despertar.
El sumidero que bajaba hacia el siguiente estrato apareció en la distancia. A un lado de él estaba…
“¿Es esto un kobold?” Haruhiro se preguntó en voz alta.
Con lo que parecía ser un enemigo a la vista, tofos esperaron mientras Haruhiro se aventuró solo. Cuando él estuvo cerca, él no podía creerle a sus ojos. Eso era enorme. ¿Era este un kobold mayor? Kobolds normales estaban solo por debajo de los cinco pies, y él había escuchado que los kobolds mayores estaban alrededor de medio pie más alto.
¿Solo cinco pies y medio de alto? ¿No más?
El especialmente alto kobold tenía tres seguidores con él. Los subordinados estaban equipados defensiva mente: armadura de placas, cascos, escudos redondos y espadas. Ellos lucían más largos que los kobolds regulares que Haruhiro había visto antes, pero aun así, el kobold más largo era una o dos tamaños más grande que ellos alrededor de 6’5”. Aunque no era solo su inusual altura…
Tenía pelaje negro con manchas de blanco mezclado en él. Manchas… El pulso de Haruhiro se aceleró. ¡Mierda! El parecía no haberlo notado aún, pero si él lo hacía… No es gracioso… Esta era alguna broma, pero no era graciosa del todo. Mierda mierda mierda… Su espada. ¡¿Qué demonios?! Su espada estaba era alrededor de cuatro pies de larga con una hoja increíblemente ancha… Lucia como un cuchillo para tallar del tamaño de un humano.
Esta cosa podía probablemente dividir a una persona en dos con un solo golpe. La espada debe ser enormemente pesada, pero el kobold la cargaba como si fuera ligera como una pluma. Él debe ser monstruosamente fuerte. ¿El equipo pasado de Mary encontró esta cosa?
Esto es solo una locura, Haruhiro no podía ayudar pensando. Nosotros moriremos. Nosotros moriremos seguro.
Los enemigos más fuertes con los que ellos habían peleado eran el goblin con armadura de placas y el hobgoblin, pero esto estaba en un nivel totalmente diferente. No estaba incluso en la misma liga. Mierda. Él era fuerte. Crazy insane strong.
Haruhiro regreso con los otros. Incluso aunque él no podía ver su propia cara, sabía que debía estar blanca como una hoja.
“Es Deathpatch. Él está aquí,” Haruhiro reportó.
Shihoru jadeo y Mogzo exhalo bruscamente. Quizás Mary ya había estado esperando algo como esto, desde que ella simplemente arribó sus cejas y dio un ligero asentimiento.
“Deathbatch…” Yume susurro.
“Deathpatch,” Haruhiro corrigió automáticamente, la familiaridad de la rutina lo calmo un poco. Él miro hacia Ranta.
“¡Vamos! No hay otra opción más que tomarlo,” Ranta rio suavemente. Tal vez él estaba tratando de actuar genial con esa sonrisa en su cara, pero todo lo que él estaba llevando a cabo era idiota.
Bien, Haruhiro esperó esto de él por ahora.
“Okay Ranta,” Haruhiro respondió. “Tu ve adelante. Nosotros esperaremos aquí. ¡Buena suerte!”
“De modo que así es como vas a ser, ¿huh?” Ranta dijo. “Maldito cobarde.”
“Seguro” Haruhiro estuvo agradablemente de acuerdo. “Por lo que. ¿Vas a ir o no? ¿Qué será? Date prisa y decide.”
“Parece como que no hay otra opción–” Ranta cepillo sus pulgares alrededor del borde de su barbilla “– pero que ponerlo para después. Suerte para Deathpatch, él podrá consiguió vivir por unos pocos días más…”
“Si, si, si, mucha suerte para él.”
“Ve a decirle Haruhiro. Él solo apenas logró escapar de la muerte en mis manos,” comandó Ranta.
Nadie más que Haruhiro se envolvió en las payasadas de Ranta. Incluso Yume, quien era siempre rápida en reprenderlo, permaneció en silencio a lo largo del intercambio. Quizás esto era solo para mostrar que tan cansada estaba ella de él. Haruhiro se dio cuenta entonces: siendo el único bromeando con Ranta mientras todos se mantienen lejos de él decía hacerlos ver como mejores amigos. Pensarlo a fondo lo disgustaba.
Hacía cinco sumideros que conectaban el segundo con el tercer estrato, por lo que no les timo mucho para encontrar otro. No había señales de algo presente, kobolds u otras cosas, en las inmediaciones del sumidero. Aunque su vista desde lo alto era completamente limitada.
“Yo iré abajo primero,” dijo Haruhiro. “Si esta todo despejado, les haré saber y ustedes pueden seguir.”
¿Qué si tú te encuentra en problemas?” Yume preguntó, parpadeando.
“Um, yo gritare, así que vayan a salvarme.”
Yume sonrió ampliamente. “Lo tengo.”
Sintiendo su espíritu levantarse un poco, Haruhiro regreso la sonrisa y dijo, “Aquí voy.”
Las escaleras de cuerda que colgaban desde el borde del sumidero parecían deterioradas y muy usadas, pero ellas aún mantenían el peso de Haruhiro cuando él empezó a descender. Siendo un ladrón, manteniendo su balance camino abajo era simple y él alcanza el fondo rápidamente. Aunque cuando él volteo alrededor, los kobolds estaban esperando por él.
“Er… Buenas tardes,” él saludó dócilmente. Los kobolds le gruñeron. “No es tiempo para bromas. ¿Uh?”
Haruhiro salto fuera del camino mientras uno de los kobolds se aventó hacia él. Él era grande — no tan grande como Deathpatch, pero aún grande. ¿Un mayor? Por lo que este es un mayor… Estaba equipado con una armadura de cota y una espada de un solo borde. Dos subordinados lo acompañaban, armados en una forma similar.
“¡Chicos! ¡Abajo! ¡Enemigo! ¡Rápido! ¡Ayuda!” todo lo que Haruhiro gestionó eran sencillas palabras de frases.
Haruhiro rodeó alrededor del kobold mayor y sus subordinados, tratando de colocar distancia entre él y ellos. Sin embargo, él no podía correr muy lejos del sumidero tampoco… no hasta que todos hayan llegado. Él estaba limitado a esta área en general, pero con ellos tres… Si solo hubiera sido uno, él podía haber de alguna manera arreglándoselas para mantenerse corriendo en círculos, pero con tres eso era demostrado casi imposible.
Cuando él trato de correr derecho, en frente de él estaba un kobold. Cuando él volteo de espaldas, kobold. A su lado, kobold. Kobold, kobold, kobold. Era un maldito kobold palooza.
Haruhiro esquivo el ataque entrante desde el kobold mayor, gruñendo mientras la espada del kobold cortaba en su mejilla. Él difícilmente sentía el dolor, pero siendo cortado le causaba pánico de cualquier manera. Él perdió el rastro de sus enemigos y no sabía si sus compañeros estaban viniendo del todo. Con pánico y sin ayuda, él simplemente corrió al otro lado de donde quiera que aparecía un kobold en su campo de visión.
Quedarse en el área abajo del sumidero era algo que no sucedería. Él no tenía el lujo; de ninguna manera esto habría sido algún lujo.
Él escucho el grito de Ranta y se cuestionó si él alguna vez había pensado que Ranta fuera tan confiable antes de ahora. No. Nunca. Ni siquiera una vez. Ranta bajo la escalera de cuerdas primero e inmediatamente enfrentó al kobold mayor, incluso aunque habría sido mejor para él ayudar a Haruhiro primero.
Pero Ranta nunca pensaba antes de actuar. Él simplemente iba por el enemigo más grande y cercano que llegara a su vista, sus acciones carecían de la motivación de la necesidad de proteger a sus amigos o ayudar a un compañero en problemas. Pero porque él nunca pensaba tan profundamente sobre cualquier cosa, él tenía una clase de habilidad para atacar instantáneamente y sin vacilación. Tal vez era algo como bueno y malo envuelto en uno solo.
Haruhiro escuchó el grito de guerra de Mogzo y entonces Yume grito, “¡Haru!”
“¡Oom rel eckt vel dash!” Shihoru había llegado también.
“¡Haru!” la voz de Mary.
Todos estaban abajo de la escalera y con él ahora. Gradualmente, él se sintió lleno de calma otra vez. Ranta había ocupado al kobold mayor primero pero en algún punto había cambiado con Mogzo. Ahora, él y Yume tomaron uno cada uno, kobold A y kobold B respectivamente.
“Haru, ¡¿Qué hay sobre tu herida?!” Mary preguntó.
Haruhiro cautelosamente toco su mejilla, y, aunque lo aturdía con dolor, estaría bien siempre que él la dejara sola.
“¡Estoy bien! ¡Cúrame más tarde!” él respondió en su camino a ayudar a Yume. Él maniobró alrededor del Kobold B, apuntando por su espalda mientras evaluaba la situación alrededor de él.
Yo no tengo la habilidad o calificaciones, pero por el momento, Yo soy el líder.
Considerando todas las cosas, Ranta lo estaba haciendo bastante bien. Él empleaba [Propel Leap] y [Juke Stab] para mantenerse fuera del rango del enemigo mientras esperaba por su oportunidad para atacar, y entonces golpeaba con [Hatred’s Cut] o [Anger Thrust]. Como de costumbre, Haruhiro pensaba que todo este no pimiento alrededor era tanto ineficiente e innecesario, pero tal vez era más solo el estilo de pelea de un Dread Knight que específicamente Ranta. Sin embargo, era el hecho de que este Dread Knight en particular era Ranta lo que lo irritaba.
Mogzo y su oponente parecían igualados. Él no había podido asestar algún fuerte golpe en el kobold mayor, y de vez en cuando el mayor podría asestar uno o dos en él. Espera, no, esto no es del todo correcto… Mogzo estaba permitiendo al kobold mayor pasar su guardia.
Él estaba vistiendo armadura de placas por lo que un rozón aquí o allá solo podría hacer rasguños en la armadura, no es como si actualmente lo lastimara. Mogzo estaba bloqueando los goles fuertes con su espada bastarda mientras dejaba a la armadura de placas absorber todo lo demás.
“¡El hobgoblin era mucho más fuerte!” Mogzo gritó, repentinamente pisando agresivamente y chocando espadas con su oponente. Él inmediatamente siguió al enredar su espada bastarda alrededor de la espada del kobold, entonces jalando su propia espada de vuelta. Con un grito, él desató [Spiral Slash] directo a su cara.
El ataque de Mogzo rozó la mejilla del Kobold de la misma forma en la que Haruhiro había sido rozado, causando que el saltara hacia atrás en pánico. Mogzo lo siguió, cerrando la distancia una vez más. Observando a Mogzo enviaba escalofríos por la espina dorsal de Haruhiro. El aura de estabilidad que proveía Mogzo en una pelea era asombrosa… pero ¿era esto en parte a la habilidad de Ranta pata mantener a un enemigo completamente ocupado?
En efecto. Ranta parecía menos acosado ahora que lo que él había estado en las peleas de ayer. ¿Era esto gracias a la experiencia? Ranta había insistido absurdamente en pelear solo ese último kobold ayer. Tal vez porque él se había forzado a ir sobre sus límites, él encontró la mejor manera de lidiar con los kobolds por su cuenta.
Nosotros no lo sabremos hasta que no lo intentemos… ¿Era eso lo que esto era?
Enfrentado todo con cuidado, no buscando nada lejos de su agarre, y teniendo la seguridad primero mentalmente significaba que avanzar era imposible. Incluso si ellos avanzaban, el pazo podría ser terriblemente lento. Sin nadie que discutiera el liderazgo de Haruhiro, esto solo podría ser una cuidadosa mejora.
¿Nosotros necesitamos a Ranta alrededor después de todo? Haruhiro no estaba convencido y tal vez él no quería estar convencido. Pero manato conocía la necesidad de Ranta, incluso si él no quería realmente a Ranta como persona. ¿Por lo que una decisión tenía que ser basada más que en gustos y disgustos personales? Pero Ranta nunca había chocado opiniones con Manato de la forma en la que lo hacía con Haruhiro. Cuando Manato fue asesinado, Ranta, a su manera, había sido conmocionado precisamente como todos los demás.
¿Cuál es la diferencia entre yo y Manato? Haruhiro se preguntó.
Naturalmente, había un montón de diferencias. En habilidad de pelea e ingenio, Manato lo había claramente derrotado. Pero Manato había establecido cierta clase de paz con Ranta, mientras que Haruhiro solo no podía estar solo con él. ¿Cuál era la diferencia? Quizás estaba bien solo culpar su habilidad e ingenio y dejarlo así.
La línea apareció, completamente inesperada y sin intenciones. Esa indistinta línea de luz, brillando débil y nebulosa, conectando un punto de la daga de Haruhiro a un punto en la espalda del kobold. No era una línea recta ni solo una simple curva, sino más como un camino serpenteante.
Haruhiro sabía que hacer: Seguir el camino que le proveía. Él deseaba que pudiera ver la línea cada vez, pero esto era solo un pensamiento deseoso. Aparecía una menos de una cada cien veces, si es que incluso esto tanto.
Cuando Haruhiro enfrentaba un enemigo, la primer cosa que hacía era colocarse en posición detrás de este. Entonces era maniobrar para permanecer a su espalda mientras revisaba cada segundo – o incluso más frecuentemente – por una oportunidad para golpear. Él había repetido el procedimiento más de cientos de veces hasta ahora porque él no sabía algún otro método.
Él no podía pelear contra un enemigo cara a cara. Aquellas primeras peleas contra las pit rats y los mud goblins se habían grabado profundo en él que él no tenía lo que se necesita para ganar contra un enemigo de forma justa y recta, libra por libra. Sin embargo incluso aunque era a escondidas y bajo la mano, él atacaba desde detrás donde el enemigo estaba menos protegido.
Él admitía que él era un poco patético por usar tales métodos pero él no consideraba esto horrible. Las peleas eran a muerte y ambos lados peleaban con toda seriedad y desesperación. Ninguna otra cosa más desesperante, nada más solemne; ya que no era fácil ni simple, ningún método estaba prohibido…
O eso es lo que Manato había dicho una vez.
Cuando Haruhiro veía la línea, él mantenía su respiración tranquila. Cuando se volvía errática e inestable, la línea que finalmente aparecía para él podría desaparecer. Podría desaparecer si doblaba sus rodillas para agacharse, o si él tensaba sus muñecas, codos u hombros. Él incluso no tenía el tiempo para pensar sobre dejar esta oportunidad escapar. Él tenía que moverse inmediatamente– no, esta no era la forma correcta de ponerlo…
Cuando la línea aparecía, Haruhiro sentía como si su cuerpo reaccionara sin que él lo pensara. Podría ser imposible asestar su ataque si no funcionara de esta manera.
Asesto esta vez también. Él cuerpo de Haruhiro se siguió, suave como mantequilla, y su daga se deslizó en la espalda del kobold sin resistencia. Quizás era inapropiado decir que Haruhiro está conscientemente siguiendo el camino que la línea proveía, desde que él ya estaba en la ruta para el tiempo en que se daba cuenta.
El kobold hizo un ruido gruñendo, entonces cayó al suelo como si su ultimo respiro dejara su cuerpo.
“¡¿Qué?!” Yume parpadeó repetidamente, atemorizada.
“¡Yume, hacia el siguiente!” exclamó Haruhiro.
Yume asintió varias veces. “¡Lo siento! ¡Yume solo estaba sorprendida, eso es todo!”
“¡Oom rel eckt vel dash!” Shihoru cantó, invocando [Shadow Echo]. ¡Voash! El oscuro como de algas elemental sombra voló hacia el kobold mayor. Él lo notó y trato de esquivarlo, pero no suficientemente rápido. El hechizo rozó su hombro derecho, y, mientras la armadura de cota prevenía que el hechizo lo hiriera, [Shadow Echo] no funcionaba como el fuego o la electricidad. Causaba convulsiones en lugar de hacer daño.
El hombro derecho del Kobold mayor empezó a temblar, previniéndolo de moverse por una fracción de segundo.
“¡Thank you!” llego [Rage Cleave] de Mogzo. El kobold mayor lo bloqueo con su espada, pero su postura se rompió. Mogzo presionó hacia abajo con su espada bastarda, forzando el arma del kobold mayor a un lado, entonces invirtió su golpe y chocó su espada en un lado de la cabeza del kobold mayor.
El kobold mayor trato de regresar el ataque, pero antes de que el pudiera moverse Mogzo lo pateó sobre su trasero y entonces llevo su espada directo abajo, aplastando el cráneo.
“¡Si!” Haruhiro movió de arriba a abajo su puño.
Un kobold trabajador más para irnos. Ranta estaba aún tratando de usar [Propel Leal] para retirarse e intentando arrastrar al kobold con él, pero como era de esperarse, el kobold no estaba siguiéndolo. Se reusaba a pisar hacia adelante por lo que Ranta saltaba otra vez, lanzando [Hatred’s Cut] a él. De nuevo, el kobold lo leyó como si fuera un libro abierto y hábilmente esquivo a la derecha.
Con Ranta pisando a un lado eficazmente, el kobold tomo ventaja de su perfecta posición para un contraataque. El blandió hacia Ranta, forzándolo a que se lanzara al piso con un gruñido. El ataque del kobold apenas fallo.
“¡Ranta!” Haruhiro empezó a correr para ayudarlo.
“¡Mantente alejado!” Ranta gritó, de pie sobre una rodilla mientras paraba el ataque del kobold. “¡Yo aún puedo hacer esto! ¡Matare a este por mi cuenta! ¡Yo lo asesinare maldita sea y obtendré mi Vice!”
“¡¿Qué pasó con ser flexible?!” Haruhiro respondió.
“¡Dos pájaros, una piedra! [Propel Leap]!” Ranta saltó hacia atrás, aún abajo en una rodilla. “¡Whoa! ¡Es un nuevo [Propel Leap]! ¡Yo solo hice mi maldita original técnica!!!”
Esto no luce muy diferente de la técnica antigua… ” Dijo Yume fríamente.
“Cierto.” y Mary también.
Mogzo forzó una risa seca.
“Sucia agusanada escoria bastarda!” Ranta maldijo al kobold una y otra vez mientras el atacaba frenéticamente.
Solo dejarlo ser, Haruhiro decidió. O al menos hasta que el parezca que está a punto de ser asesinado.
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