Grimgar – Volumen 3 – Capítulo 10
Capitulo 10 – Graduación
Era casi el amanecer. Nadie se movía o hacia ruido—todos estaban tratando incluso de mantener su respiración al mínimo. En el profundo silencio y calma, el idiota de Ranta repentinamente presionó sus manos sobre su boca y se inclinó hacia adelante entonces hacia atrás. ¿Un estornudo? ¿Qué demonios? ¿Él estaba tratando de suprimir un estornudo? ¡Él debe de estar bromeando! ¿¡Qué diablos está pensando!?
Oh mierda. Ranta iba a estornudar… él realmente va a hacerlo. Mierda. Mierda, mierda—solo bromeaba. Él de alguna manera se había suprimido. Haruhiro soltó un pequeño suspiro de alivio. Ellos estaban a salvo.
En el momento que él pensó esto, Ranta estornudo, “¡ACHOO!”
Él no pudo del todo detenerse a sí mismo. Las cabezas de todos repentinamente rotaron hacia él. En lugar de disculparse con todos los miembros de Crimson Moon ahora mirando hacia él, él hizo un gesto que parecía decir, ‘¡Dejen de hacer la gran cosa por nada!’ Él idiota no estaba preocupado para nada. Él tiene la piel más gruesa que una pared de ladrillos. (¿?)
Haruhiro escondió su cabeza afuera desde detrás de un montón de hojas apiladas dejadas por la tala de árboles. Carpas hechas por orcos estaban regadas por doquier, una o dos y algunas veces incluso tres debajo de cada atalaya. Algunas de las atalayas estaban tripuladas mientras otras estaban vacías. No había señale de movimiento. El sonido del estornudo de Ranta no había llamado la atención de los orcos, Haruhiro estaba aliviado por ello.
El sol no se había levantado aun, pero ya había luz afuera. Los miembros del Régimen Tormenta Verde de Brittany, asignados para asaltar la muralla este, se habían escondido de troncos, telas, y rocas de los sitios de los antiguos campamentos orcos. Estos campamentos eran los restos de los ataques anteriores hechos por Altana en Capomorti Fortress. Los campamentos fueron atacados y los orcos reunidos asesinados, pero cuando ellos fallaron manteniendo la fortaleza, los campamentos afuera fueron también reconstruidos en locaciones ligeramente diferentes. Esto dejo el paisaje abarrotado con grupos de escombros que estaban siendo usados como escondites.
Pero incluso si todos ellos estaban escondidos, Haruhiro tenía esto sentimiento de intranquilidad de que ellos serían descubiertos en cualquier momento. Tal vez esto eran solo sus nervios. Jugando el juego escóndete-y-espera (las escondidas) era estresante. ¿No podemos solo empezar y acabar de una vez? Él deseaba. Esto era casi preferible a lo que estaban haciendo ahora.
La fortaleza y sus tres torres de vigilancia formaban una clase de esquina y se vislumbraba a la distancia como un mal augurio. Las murallas de la fortaleza estaban hechas de roca, manteniéndose unidas por alguna clase de cemento color negro que llenaba cada hendidura y grita. Alguna clase de patrón estaba pintado en rojo—una palabra o tal vez una letra. También estaba incrustado con picos hechos ya sea de madera o metal, una medida claramente más para defensa que decorativa. Las murallas este y oeste eran ambas de 13 pies de altura. No era una altura imposible, pero aún era muy alta para escalar sin escaleras.
El campamento orco estaba cubierto con cadáveres de animales. Algunos estaban levantados limpios mientras otros estaban… no levantados limpios. Los últimos eran cabezas de animales, y habían sido colocadas en picos o clavadas en palos y situadas en filas ordenadas. Así que ese es el por qué este lugar era llamado Capomorti Fortress. Era la fortaleza de las cabezas muertas. Haruhiro esperaba que su cabeza no terminara de esa forma.
Nah, No tengo nada de qué preocuparme… ¿cierto?
La atención de Haruhiro fue de vuelta a la escalera que él estaba cargando bajo su brazo. Era pesada, pero más que el peso, la maldita cosa era demasiada obvia y extremadamente difícil de manejar. El tablón cuadrado que él iba a necesitar como escudo para las flechas de los orcos estaba colgando sobre su espalda con una cuerda. Esta cosa era demasiado obvia y extremadamente difícil de manejar también.
Repentinamente Bri se levantó. Él miró hacia su reloj de bolsillo, asintiendo una vez, y levantando si mano. La respiración de Haruhiro se atrapo en su garganta. Estaba a punto de iniciar. Bri entonces bajo su mano con un movimiento de rápido de karate.
“¡Ataquen!” él comando.
Gritos de guerra llenaron el aire casi inmediatamente y Haruhiro no podía decir si era desde su regimiento o de Wild Eagles.
“¡Vamos, vamos, vamos! ¡Derriben los campamentos orcos!” Al comando de Bri, los reservistas brotaban de sus escondites detrás de los restos y cargaban al campamento como fue ordenado.
“¡V-vamos! Nosotros también vamos…” la voz de Haruhiro salió más aguda de lo deseado.
Él levanto la escalera bajo su brazo y siguió a todos los demás desde el final de la cola de la formación de regimiento Green Storm.
“O luz, bajo la divina gracia de Lord Luminous,” cantó Mary. “¡[Light of Protection]!”
Un símbolo hexagonal apareció sobre sus muñecas izquierdas y él repentinamente sintió su cuerpo volverse más ligero. ¿Cómo estaban todos los demás haciéndolo? Todos ellos estaban todavía con él. Él quiera ir corriendo con todo, pero actualmente no podía hacerlo. La escalera era voluminosa y lo ralentizaba mucho. Oh, y él estaba extremadamente nervioso. Él no tenía idea de que estaba haciendo. ¿Estaba choco todavía bien? ¿Dónde estaba ella? Espera, ahora no es el momento para estar pensando sobre ello.
Todos alrededor de ellos eran asombrosos. Ellos estaban cortando a los orcos manejando los campamentos uno después del otros, quemando las carpas con magia de fuego Alev, y derrumbando las atalayas. Los campamentos estaban siendo sistemáticamente destruidos delante de sus ojos. ¿Qué tan lejos había avanzado la vanguardia? Haruhiro no podía verlos por lo que no tenía idea. Él no creía que ellos habían alcanzado la muralla este aun, pero tal vez ¿él debía tomar el paso en caso de que ellos lo hicieran? Aunque no es como que ir más rápido fuera posible.
“¡La señal de humo ha sido encendida!” exclamó Mary.
Haruhiro volteo hacia ella y vio que ella estaba apuntando hacia algo en la dirección de la fortaleza. Una columna gruesa de humo estaba humeando desde la torre vigía que ocupaba la esquina posicionada entre las otras dos. La señal llamando por refuerzos. Aunque esta vez, el Fuerte Steelbone se suponía estaba también bajo ataque por lo que ningún refuerzo debería llegar.
“¡Hay humo saliendo desde por allá también!” Yume chillo.
Yume tenía razón. Varios pilares de humo estaban siendo levantados desde la distancia en el oeste. ¿Qué se supone que significaba? Tal vez era una de las muchas estaciones de retrasmisión a lo largo del camino a Steelbone. El Fuerte estaba 25 millas (32.18 Km) alejado por lo que no había forma que ellos fueran capaces de ver el humo llegando directamente de Capomorti.
Espera… ¿no hay dos columnas de humo elevándose de las estaciones de transmisión? Haruhiro se preguntó. De repente tuvo sentido. Señales de humo no eran solo usadas por Capomorti; si Steelbone era atacada levantaría una señal también. Ambas locaciones estaban siendo atacadas, por lo que ambas estaban tratando de comunicar a la otra. Esto significa que los orcos de Capomorti ahora sabrían que ellos no podían contar con Steelbone para enviar refuerzos.
Si ellos pensaran que los refuerzos vendrían, ellos probablemente intentarían reunirse y mantenerse hasta que la ayuda llegue. Pero si ellos sabían que no podían esperar refuerzos, ¿Cómo podría su estrategia cambiar? ¿Podrían ellos pelear desesperadamente hasta la muerte, intentando resistir hasta el final?
Bueno, Haruhiro imagino que los altos mandos ya habrían considerado esa posibilidad. No era algo por lo que los soldados rasos necesitaran preocuparse. Todo por lo que ellos debían preocuparse era hacer su trabajo asignado para ellos, lo que significaba las escaleras.
Una vez que los otros reservistas tomaran los campamentos, ellos pondrían las escaleras en las murallas. Parecía como que la mayoría de los campamentos en el área ya habían sido destruidos. El equipo de Choco estaba detrás de ellos y estaban moviéndose más lento que su propio equipo. Si… ¡Nosotros podemos hacer esto! Él pensó por una fracción de segundo antes de rechazar la idea. Las cosas nunca eran así de fácil.
“¡Tengan cuidado! ¡Dos orcos están yendo hacia ustedes!” grito Haruhiro, tratando de dar un aviso.
El equipo de Choco se detuvo en su camino—espera, ¿¡Qué!? ¿Por qué se están deteniendo? Parecía que los miembros del equipo de Choco tampoco tenían idea.
“¡Oy!” uno de ellos grito.
“¡Mierda!” otro dijo simultáneamente,
“¡¡Las escaleras!!” chillo un tercero.
Esto era malo. Realmente malo. Todos en el equipo de Choco estaban completamente asustados, corriendo alrededor como gallinas sin cabeza. No había forma de que ellos fueran capaces de poner juntos resistencia contra los orcos atacando.
“¡Nosotros no podemos permitirnos perder la mitad de las escaleras!” Grito Haruhiro. “¡Tenemos que ayudarlos! ¡Tiren sus escudos y escaleras por ahora y derriben a los orcos!”
“¡C-correcto!” Mogzo coloco su escalera en el suelo y soltó el escudo abrochado a su espalda.
Shihoru levanto el escudo que Yume soltó y lo sobrepuso sobre el suyo. Mary asintió a Haruhiro y coloco la escalera que cargaba en el suelo a sus pies.
“¡Nosotros haremos esto sin magia por ahora!” dijo Haruhiro, corriendo adelante.
Él decidió probar la fuerza de los orcos primero. Era demasiado pronto para consumir magia; ellos tenían aun una larga pelea delante de ellos… probablemente. El equipo Haruhiro se coló cerca entre los orcos y el equipo desorganizado de Choco. Mogzo ataco al orco A directamente mientras Ranta puso su vista en el Orco B cargando. Los orcos estaban equipados con armadura de escamas, cascos que cubrían todo excepto sus caras, y espadas que parecían duraderas. El cabello amarillo del Orco A se salía desde su casco como lo hacía el cabello rojo del Orco B. Ambos eran de piel verde.
Haruhiro guiño un ojo hacia Yume entonces tomo posición detrás de la espalda del Orco B. Los orcos eran enormes, no tanto en estatura sino en físico. Ellos eran más altos que Haruhiro y no tan altos como Mogzo, pero sus cuerpos eran amplios y gruesos. Dos humanos de lado a lado probablemente podían caber adentro de la piel de un orco. Todo considerado, la impresión de Haruhiro era que ellos eran probablemente estaban un poco arriba de Mogzo, y Mogzo estaba alrededor de 6 pies de alto (1.82m). Y estos orcos eran probablemente promedio. Con razón es dicho que los orcos son los humanoides más grandes que ocupan Grimgar. Y ellos eran tan fuertes como lo parecían.
Por supuesto, Ranta estaba siendo empujado por su oponente y usando [Propel Leap] repetidamente para retirarse. Naturalmente, el orco le dio casa, forzando a Yume y Haruhiro perseguirlo en cambio. Ellos no podían ponerse en sus respectivas posiciones en el flanco y atrás del orco.
Mogzo estaba teniendo un momento duro también. De hecho, él estaba tomando varios golpes y solo su armadura le estaba previniendo ser cortado. Si la armadura podía ser contada como una estrategia defensiva, entonces Haruhiro podría decir que Mogzo y el Orco A estaban casi empatados con una leve ventaja hacia el orco. La diferencia estaba en la fuerza bruta del orco y su gran corpulencia.
Los orcos tenían músculos más fuertes que los humanos; esto no era solo en sus manos, también eran sus piernas- Incluso si la densidad muscular extra les daba más peso, ellos tenían gran resistencia corriendo grandes distancias y ellos eran capaces de saltar alto. Y solo porque ellos parecían grandes y corpulentos no significaba que eran lentos y tontos. La agilidad también está relacionada a la masa muscular, después de todo. Los Orcos bocas anchas con colmillos saliendo de ellas y sus narices parecían como algo que fue aplastado en sus caras.
Para los humanos, ellos No eran atractivos. Actualmente, ellos eran bastante repugnantes. Pero ellos no parecían estúpidos. Por ejemplo, ellos poseían suficiente inteligencia para construir atalayas y campamentos. Los cadáveres y cabezas de animales clavadas en palos los hacían parecer como salvajes, pero ellos eran lo suficiente astutos para ofrecer al reino humano oposición real. Y era perfectamente posible que ellos mantuvieran apropósito así sus campamentos pareciendo espeluznantes y barbaros para espantar humanos.
Los orcos eran físicamente superiores comparados a humanos y en inteligencia ellos estaban probablemente a la par. En ese caso, en una simple, pelea directa un orco probablemente ganaría contra un humano.
“¡No se dejen ser intimidados!” Mary gritó. “¡Nosotros podemos vencerlos si nos acostumbramos a pelear contra ellos!”
Ella tenía razón. O al menos Haruhiro no podía permitirse pensar otra cosa. Si el no creía que podía ganar, entonces él podría perder, incluso cuando la victoria era posible.
“¡Mary tiene razón!” exclamo Haruhiro. “¡Nosotros solo no estamos acostumbrados a pelear contra los orcos aún, esos es todo Mogzo, entiende esto! ¡Tú eres más fuerte que cualquier orco!”
Con un gruñido de esfuerzo, Mogzo fue a la ofensiva. O mejor dicho, él usó su habilidad de armadura pesada [Steel Guard]. Él apropósito rechazó el golpe del Orco A con su hombrera y, mientras el orco estaba tambaleándose por su propio golpe rechazado, Mogzo regreso el ataque con su gran espada carnicera, The Chopper. El orco se las arregló para bloquearlo, pero el golpe de Mogzo era lo suficiente poderoso para aplastar a través de él.
Orco B vio a su aliado tambalearse hacia atrás, y sus propios movimientos titubearon por una fracción de segundo. En ese momento, las miradas de Haruhiro y Ranta se encontraron.
“¡No necesitas decírmelo!” grito Ranta.
Cuando el Orco B piso hacia adelante esta vez, Ranta no uso [Propel Leap] para retroceder. Los movimientos del Orco B eran lentos, más vacilantes que antes. Con un grito, Ranta salto adelante y encontró al orco de frente. Él presiono contra el orco con
[Expel Frenzy] y entonces siguió con [Anger Thrust]. Para Haruhiro, la combinación parecía bien ejecutada, pero el orco se las arregló para doblar su cuerpo a los lados y esquivar.
Era una llamada cercana. Probablemente tan cercano para el confort del orco; el ataque fallo por un pelo.
“¡Lo sé!” dijo Ranta. “¡Soy invencible!”
“¿¡Desde cuándo!?” respondió Haruhiro.
Haruhiro estaba finalmente en posición directamente detrás del orco. La línea fallo en aparecer por lo que él se estableció para [Widow Maker]. Aunque antes que Haruhiro pudiera adherirse a su espalda, el orco sintió el ataque entrante y lo esquivo. Era una cosa buena que Haruhiro no estuviera solo.
Yume salto con una combinación [Sweeping Slash]-[Cross Cut]. El orco desvió el kukri de Yume con un ruido fuerte y se movió para contraatacar. Yume grito y rápidamente rodo lejos usando sus habilidades de pit rat esquivando. Orco B trato seguirla, pero no había agarrado el hecho que estaba contra un equipo a través de su grueso cráneo.
Ranta cargo de nuevo, con su espada levantada alta, gritando a lo máximo de sus pulmones. De la forma en que Ranta estaba moviéndose, parecía como que él intentaba taclear al orco. Mientras estaba distraído por Ranta, Yume se puso de pie y Haruhiro se movió para ponerse detrás de nuevo. Orco B estaba sintiendo la presión ahora y claramente asustado. Otra ronda de ataques… todo lo que ellos necesitaban era otra ronda para llevarlo abajo.
Su oportunidad llego.
“¡THANK YOU!” Mogzo hundió su espada en el hombro del Orco A con [Rage Cleave]. El orco no estaba abajo, pero estaba completamente fuera de balance y mirando asombrado. Él no podía más llevar su espada apropiadamente. Su derrota era solo una cuestión de tiempo.
Mientras tanto el Orco B se había vuelto totalmente confundido. Haruhiro estaba directamente detrás, por lo que él no podía ver su expresión pero podía decirlo por sus movimientos. Haruhiro sigilosamente cerró la distancia entre ellos y con [Backstab], enterró su daga en él. Incluso sin la línea Haruhiro hizo un trabajo decente metiendo su daga entre la armadura de escamas y la carne del orco.
Él no creía que la herida fuera fatal, pero era suficiente. Precisamente como Haruhiro salto atrás y fuera del camino, Yume llego y corto hacia el orco una, dos, tres veces. Su kukri era más corto que una espada, pero su hoja era más ancha. Incluso si no cortaba a través de la armadura del orco, el daño infligido por la fuerza pura de los golpes era significante. El orco B se tambaleó, o punto de colapsar.
“¡[Hatred’s Cut]!”
El ataque de Ranta llego inesperadamente desde fuera del rango de alcance del Orco B y no pudo reaccionar a tiempo para bloquearlo. La espada de Ranta cortó en el hombro del orco pero rebotó en su armadura. ¿Fue esto apropósito? Haruhiro se preguntó cuándo Ranta no intento cortar a través de la robusta armadura de escamas pero suavemente llevo su espada alrededor, apuntando por la cara expuesta del orco. Lo que pasó después… De ninguna manera Ranta lo había planeado, él solo tuvo suerte, ¿Cierto? La espada de Ranta corto a través de la carrilera del casco del orco y en el mismo movimiento se clavó a si mismo bajo el casco para arrancarlo de su cabeza.
“¡Toma esto!” grito Ranta. (n/t: Y sin cheats, ¿alguien recuerda al tímido Ranta que tenía miedo de un goblin?)
Ranta estaba vistiendo un casco de bacinica algo oscuro y su visera estaba abajo por lo que cubría su cara, pero Haruhiro podía jurar que Ranta estaba sacando su lengua fuera hacia el orco justo ahora. Él llevo su espada arriba y entonces corto—actualmente, era más como un golpe—el orco tambaleo. El orco fue abajo bajo la lluvia de golpes pero Ranta no lo dejo levantarse y no se detuvo golpeándolo.
Para ahora, Mogzo había terminado al Orco A con [Rage Cleave]. Orco B, también, pronto dejo de moverse. Solo entonces Ranta finalmente cedió. Todo el equipo de Choco estaba retrocediendo de ellos, horrorizados. Aunque esta vez, Haruhiro no critico a Ranta por su salvajería. Debe haber sido horripilante mirar, pero Ranta no era el malo aquí. Cruel como era, no había que detenerse hasta que el enemigo estuviera muerto.
Las criaturas vivas, se agarraban obstinadamente a la vida. Cuando la muerte llegaba, llegaba rápidamente. Pero mientras las criaturas vivas se aferraban a vivir, ellos peleaban viciosamente y desesperadamente, atacando y contraatacando a pesar de las heridas y el dolor.
“¡Ahahaha!” Ranta rio. “¡Obtuve mi Vice Y graduado de virgen! ¡FELICIDADES POR MI!”
Eso era bastante cierto. Nadie estaba herido, y Mary y Shihoru no habían sido forzadas a utilizar magia tampoco.
“¡Nosotros somos increíbles!” Yume salto con regocijo.
“¡Whoa!” Ranta se burló. “Para ser una pequeña copa triple A, éstas seguro se zangolotean cuando tu— ¡OW! ¡Deja de golpearme!”
“¡Entonces deja de decir cosas que hagan a Yume golpearte!” respondió Yume.
Mogzo elevo su puño al aire y les dio a todos una inclinación con la cabeza simple. La respuesta de Shihoru fue más apagada pero incluso ella no podía dejar de sonreír. Mary lucia obviamente aliviada. Haruhiro, también, sentía una sensación inexplicable brotando dentro de él. Esta empezaba desde la punta de sus dedos y hacia su camino hacia arriba desde aquí, llenando su pecho y filtrándose a través todo el camino hasta la parte alta su cabeza hasta que él se sintió a si mismo casi intoxicado por ello. Era tal buen sentimiento, él deseaba que él pudiese perderse en ello por un tiempo.
“Eso fue increíble…” el líder del equipo de Choco susurro.
“Como se esperaba de veteranos,” el Guerrero torpe dijo en una manera que podía ser tomada de forma equivocada dependiendo del oyente. Aunque parecía carente de sarcasmo para Haruhiro.
“N-nosotros hemos sido salvados,” el sacerdote cayo a sus rodillas, aun pareciendo aterrorizado.
“Whoa…” la amiga de cabello corto de Choco se mantuvo conmocionada.
Choco misma miro hacia Haruhiro, con la boca ligeramente boquiabierta, con expresión atónita similar a su amiga. Puedo acostumbrarme a esto, pensó Haruhiro. Entonces el Guerrero alto fue y arruino el ambiente.
“Lo que sea,” él se encogió de hombros. “Todos están matando orcos en todas partes. No parece la gran cosa.”
“¡Hey!” Ranta apunto su espada larga en la dirección del Guerrero. “¡Deja de ser maldito aguafiestas cunado las personas están tratando de sentirse bien sobre ellos mismos! ¿¡Que eres tú, el Hombre Aguafiestas!?”
“¡No lo soy! ¿Qué se supone que es ‘el Hombre Aguafiestas’ de todas formas?” replicó el Guerrero.
“¿¡Cómo demonios se supone que lo sepa!?” respondió Ranta.
“¡Tú eres quien lo dijo!”
“¡Cállate! ¡Cállate maldita sea! Solo porque eres alto no significa—” empezó Ranta.
“¡Ranta, suficiente!” Haruhiro hizo su camino de vuelta al área donde había dejado su escalera y escudo. Ahora no era el momento para discutir con el Guerrero obviamente torpe socialmente. “¡Nosotros debemos llevar las escaleras a la muralla!”
Haruhiro rápidamente se colgó el escudo detrás de su espalda y arropo su porción de la escalera de vuelta bajo su brazo. Varios de los otros reservistas ya estaban en la pared. El equipo Haruhiro corrió tan rápido como podían y el equipo Choco los siguió ligeramente atrás. Todos los campamentos orcos que ellos pasaron habían sido destruidos, sus antiguos ocupantes eran ahora cadáveres.
Repentinamente Haruhiro pensó que Yume estaba gritando algo como, “Echas, echas” antes de darse cuenta que ellas estaba actualmente gritando, “¡Flechas! ¡Flechas!”
Orcos estaban alineados en lo alto de la muralla externa, arcos y flechas listos. No, no solo listos, ellos estaban disparándolas.
“¡Maldición! ¡Escudos! ¡Todos, levanten sus escudos!” ordeno Haruhiro.
Flechas llovían desde el cielo. Haruhiro mantuvo su escudo arriba como una sombrilla, haciendo extremadamente difícil también cargar la escalera. Aunque no tenía opción más que hacerlo. Aunque el número de flechas viniendo hacia él no era abrumador, ellas llegaban. Siendo golpeado por una podría significar la muerte.
“¡Apresúrense con las escaleras!” los reservistas ya en la muralla gritaban furiosamente hacia ellos.
“¡Estamos yendo!” exclamo Ranta, preparándose para cargar hacia la muralla así él podía levantar su escalera.
Haruhiro lo agarro antes de que él pudiera partir, diciendo “¡Debemos ensamblarla primero!”
“¡Oh sí!” Ranta reconoció.
“¡Mary, Yume, Shihoru!” llamó Haruhiro. “¡Cúbranos con los escudos!”
Ellas tres juntaron escudos mientras Haruhiro, Ranta, y Mogzo trabajaban en las escaleras bajo cubierta. En orden de ensamblar las escaleras, ellos tenían que clavar las superposiciones de las articulaciones juntas entonces en su lugar con clavos. Las manos de Haruhiro estaban temblado inseguras. Cada vez que una flecha se clavaba en los escudos, Shihoru daba un pequeño grito. Haruhiro no podía tranquilizar sus manos lo suficiente para martillar los clavos apropiadamente.
“¡Aquí, déjame!” Mogzo fue repentinamente con él. Tomo el martillo de las manos de Haruhiro y tranquilamente golpeo un clavo después del otro en su lugar. Él probo las conexiones jalándolas entonces asintió. “¡Hecho! ¡Vamos!”
Ambas escaleras estaban ahora ensambladas a sus 13 pies de longitud. Una persona no podía cargarla sola por lo que Haruhiro y Ranta tomaron una mientras Mogzo y Yume tomaron la otra. Los orcos estaban creciendo en desesperación. Más cerca que ellos llegaban a la pared, más fuerte era la lluvia de flechas, y más fuerte estas pegaban. Flechas golpeaban en sus escudos a una increíble precisión.
No es esto—Haruhiro pensó francamente. ¿¡Nosotros estamos siendo objetivos!?
“¡Mierda!” él grito. “¡Mierda, mierda, mierda!”

“¡Solo un poco más lejos, nosotros podemos hacer esto!” alguien, Haruhiro no está seguro quien, los alentó.
Alguien más dijo, “¡Estamos bien! ¡Mientras tengamos los escudos, estamos bien!”
No se detengan. No se detengan no importa qué. Si él se detenía por una fracción de segundo, Haruhiro sabía que él no será capaz de continuar. Ellos iban a poner la escalera en la muralla en un solo intento. No había otra opción más que conseguirlo al primer intento. Él cargo, gritando quien sabe qué. Pies temblando y enredándose bajo él mientras corría tan rápido como era posible. Finalmente, ellos colocaron la escalera contra la pared externa con picos saliendo.
El regimiento Green Storm dejo escapar un grito salvaje de batalla como una unidad cohesiva. El aire vibro, el suelo se sacudió. Casi sonaba como un grito de victoria e hizo a Haruhiro sentir incluso más eufórico que cuando derribaron esos dos orcos. ¡Lo hicimos! ¡Lo logramos! ¡Míranos, somos increíbles! Su cabeza dio vueltas por la comprensión.
“¡Fuera del camino!” Renji empujó a Haruhiro a un lado y empezó a escalar la escalera.
Él no tenía escudo incluso aunque los orcos armados con arcos sobre lo tenían directamente en sus miras. Aunque el loco valiente Renji no mostraba miedo.
“¡Renji, detente!” la voz de Bri llevaba el caos de la batalla. “¡Nosotros no estamos en una prisa por ir sobre la muralla!”
El aire vibró, el suelo se sacudió una vez más. Pero esta vez no fueron ellos. ¿Estaba viniendo de la muralla oeste, en el lado de la fortaleza del Regimiento Wild Eagle? No, las voces no eran humanas. Los orcos estaban bramando su propio grito de guerra. Sus voces se elevaban como una, temblando cielo y tierra. Tenía que estar viniendo de…
“¿¡La puerta principal!?”
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