Grimgar – Volumen 3 – Capítulo 12

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Capitulo 12 – Posteriormente

Algo estaba claramente mal en la muralla sur, cerca de la puerta principal. ¿Qué estaba pasando? Haruhiro tenía un muy mal presentimiento sobre ello. Actualmente, él solo tenía malos presentimientos sobre esto. Seguramente significaba problemas…

No obstante el asalto del regimiento Green Storm en la muralla este continuaba. Los orcos estaban peleando conservativamente, concentrados solo en la defensa. Si ellos no limpiaban la muralla pronto, las flechas lloviendo hacia ellos desde arriba nunca se detendrían.

“¡Vamos a tomar el control de los parapetos primero!” Bri levanto su espada, apuntando hacia lo alto de la muralla. Él no estaba cargando un escudo.

Ellos de alguna manera se las habían arreglado para colocar las cuatro escaleras en su lugar y nadie del equipo de Haruhiro o Choco habían sido heridos. Haruhiro se colocó cerca de la pared, levantando su escudo sobre su cabeza para rechazar las flechas. Él no podía ver nada de lo que sucedía sobre él por lo que no tenía ida que estaba sucediendo arriba, pero asumió que Renji había sido el primero en subir y estaba desatando toda clase de infierno ya. Gracias a ello, El volumen de flechas siendo disparadas hacia ellos había decrecido visiblemente.

Precisamente como Haruhiro dejo escapar un profundo suspiro de alivio, alguien lo agarro rudamente por el pescuezo del cuello, haciéndolo gritar.

“¡Oy! ¡Deja de desconectarte, Parupiro! ¡Nosotros también vamos!”

Ranta. Siempre tenía que ser el estúpido Ranta. Su agarre solía, por lo que Haruhiro golpeo su mano, hacienda que lo dejara.

“Ese no es mi nombre,” Haruhiro snapped. “¿E ir a dónde?”

“Arriba de la pared, ¿Dónde más?” grito Ranta.

“No, ¡Espera—!”

“¡Espera, pera, correcto mi trasero!” Ranta respondio. “¡VAMOS!”

Esta vez, Ranta agarro la oreja de Haruhiro en un intento de llevarlo a la escalera más cercana. Haruhiro deseaba que este chico dejara sus malos modales y hacerlo sentir genuinamente molesto. Él barrió las piernas de Ranta desde debajo.

“¿¡Qué de—!?” Ranta surgió de nuevo a sus pies incluso mientras él golpeaba el suelo. “¡Bastarda!”

“¡Whoa!” exclamo Haruhiro mientras Ranta apretaba su mano en un puño y lo levantaba. “¿¡Realmente vas a comenzar una pelea a puños en un momento como este!?”

“¡El tiempo no tiene nada que ver con ello!” grito Ranta.

“¡Por supuesto que lo tiene! ¿¡Qué demonios estás pensando!?”

“¡No soy un hombre sujeto a las leyes del sentido común! De hecho, ¡Voy a revolucionar el pensamiento lógico!”

“¡Y mientras tú estás haciendo tu revolución sin sentido, todos los demás ya están sobre la muralla!” señalo Haruhiro.

“¿¡QUÉ!?” chillo Ranta. “¿¡En serio!?”

Incluso el equipo de Choco estaba alineado bajo una escalera, listos para empezar a subir. Haruhiro tomo esto como una señal de que ello debía probablemente mover sus traseros también.

“¡V-Vamos también!” dijo Mogzo, sus palabras finalmente estimularon a Haruhiro a la acción.

“¡Bien! ¡Mogzo y yo iremos primero!” Haruhiro ordeno. “¡Todos los demás detrás de nosotros!”

“¡Deja de ser un retrasado!” escupió Ranta, metiéndose en frente de Haruhiro y empezando a escalar la escalera. “¡Yo primero!”

“¡Bien, lo que sea!” Haruhiro grito después de él.

Él colgó su escudo sobre su espalda de nuevo y siguió a Ranta arriba, Yume cerca detrás de él- Mogzo y Mary estaban usando una escalera diferente mientras Shihoru cubría la retaguardia. Las flechas de los orcos habían cesado hace un tiempo. En lo alto de la muralla, orcos y humanos estaban regados y mezclados en un lio caótico pero parecía como que Green Storm tenía la delantera. No había orcos restantes en los parapetos cerca de ellos.

Haruhiro podía ver un juego de escaleras llevando abajo en el otro lado de la muralla cerca de la esquina noroeste. Los orcos estaban regaos cerca de ella, peleando hasta la muerte para prevenir a los humanos de alcanzarla mientras los humanos, se reunieron alrededor de Renji y su equipo, asaltando implacablemente.

“¡Vamos, Renji!” grito Ranta.

No era como que el grito de aliento de Ranta hiciera alguna diferencia, pero al siguiente instante, Renji rápidamente atrapo un orco con su simple golpe y pateo otro viciosamente, enviándolo volando contra la defensiva. Con esto, los orcos en la línea defensiva se derrumbaron completamente, invitando los ánimos ruidosos de todos los reservistas.

“¡Ahora! ¡Carguen a la escalera!” comando Bri.

Renji y Ron fueron los primeros en alcanzarla. Los orcos estaban concentrados en una formación de hombro-con-hombro alrededor de ella, tratando desesperadamente de prevenir que los humano bajaran. ¿Cómo diablos estos dos van a lidiar con ello? Haruhiro se preguntó. Al embestirlos, aparentemente.

“¡Vamos! ¡Empujen!” grito Ron.

De ninguna manera… ¿Este chico está completamente loco? El resto del equipo Renji y todos los otros reservistas en el área obedecieron inmediatamente, lanzando su propio peso contra Renji y Ron. Todos estaban empujando con todas sus fuerzas. Qué demonios… Ellos iban a ser aplastados hasta morir. Y entre los orcos y los reservistas, Renji y Ron iban a ser vueltos panqueques, porque los orcos estaban empujando hacia atrás tan fuerte como ellos podían.

Renji y los otros reservistas estaban empujando hacia abajo desde arriba, mientras los orcos estaban empujando hacia arriba desde abajo. La ventaja era obviamente del lado de los humanos, especialmente desde que Renji había tomado la iniciativa para cargar en primer lugar. Los orcos estaban cayendo como dominós. Pero ¿Qué hay sobre Renji y Ron?

¡Allí! Ellos estaban aún parados, golpeando y pateando orco tras orco hacia debajo de las escaleras incluso mientras ellos empezaban su propio descenso.

“¡Demonios!” dijo Ranta. “¡Renji es asombroso!”

Haruhiro admitió que él tenía que compartir el sentimiento. Renji era increíble. Haruhiro duramente podía creer que ellos todos habían llegado aquí al mismo tiempo. Haruhiro y su propio equipo no podían incluso compararse, y si ellos lo trataban, solo los haría sentir incluso peor.

Le daba a Haruhiro una cierta cantidad de orgullo, cuando pensaba sobre su rival compartido. Todos estarían orgullosos de admitir que habían llegado en el mismo grupo que Renji. O tal vez no. Era también patético en una forma. Pero ese Renji… él era increíble. Él era tan genial. Haruhiro ya sabía exactamente qué tan asombroso era Renji, pero eso no lo detenía de pensarlo de nuevo ahora. Renji estaba cortado de una tela distinta. La brecha entre él y todos los demás era tan profunda, riéndose de ello era la una cosa que Haruhiro podía hacer.

“¡No vayas tan lejos al frente!” Bri advirtió desde lo alto de los parapetos. “¡La armada principal no ha rompido a través aun!”

De repente una descarga de flechas voló hacia Bri desde una de las torres vigías de la torre del homenaje. Bri desvió las que estaban volando hacia él casi flojamente con su espada, sin siquiera voltear para mirar en la dirección de la que venían. Pero mientras Bri estaba ileso, algunos de los otros reservistas no fueron tan afortunados. Varios fueron a sus rodillas mientras eran golpeados.

“¡No podemos quedarnos aquí!” dijo Haruhiro, lo suficiente fuerte para que los miembros del equipo de Choco boquiabiertos y con los ojos grandes escucharan. “¡Es probablemente más seguro bajar las escaleras! ¡Vamos!”

“¡No necesitas decírmelo, idiota!”

Ranta. Siempre el estúpido Ranta. Él siempre tenía que escupir mierda innecesaria. De hecho, su completa existencia era innecesaria. No, no… cálmate, déjalo… entrenamiento de resistencia, eso era lo que Ranta proveía. Horrible, infernal, un entrenamiento de resistencia atroz.

Las torres vigías fueron hechas para la defensa. Estas eran estrechas, ventanas como hendiduras fueron cortadas en ellas para que los orcos arqueros dispararan desde allí. Los reservistas no podían ver los orcos, por lo que era difícil incluso para determinar en que momento dispararían. Precisamente como Haruhiro y los otros se dirigieron a las escaleras, mas flechas llegaron hacia ellos. Los orcos estaban apropósito apuntando por aquellos quienes estaban tratando de acercarse a las escaleras.

“¡Escudos!” Haruhiro rápidamente se quitó el escudo de su espalda y lo llevo e frente de él. Sin embargo, nadie más lo siguió. “Chicos, ¿¡Dónde están sus escudos!?”

“Um…” Yume vacilo. “Yume pensó que nosotros no lo necesitaríamos mas, por lo que Yume lo dejo bajo la muralla. ¡Era pesado!”

“Yo también,” admitió Shihoru.

“S-sí, lo hice también,” dijo Mogzo.

“Lo mismo,” dijo Ranta.

“Lo mismo aquí,” dijo Mary también.

“¿Incluso tu Mary?” Haruhiro suspiro en exasperación.

Mirando ahora alrededor, Haruhiro noto que él estaba en la minoría. Todos en el equipo de Choco y casi todos los otros reservistas no estaban cargando más escudos. Tal vez era porque Haruhiro acaparador que él instintivamente se mantuvo con el. Pero un escudo no iba a ayudar del todo… de repente una idea llego a él.

“¡Usen los que los orcos tiraron!” dijo Haruhiro.

El Regimiento Green Storm no había hecho una gran hendidura en los números de la guarnición orco, pero había un gran número de cuerpos orcos regados alrededor de ellos. Yaciendo con los cuerpos estaba su equipo; armadura, espadas, y escudos. Los escudos peludos eran hechos por el Clan Zesshu.

“¡Tomemos lo que podamos tomar!” declaro Ranta mientras levantaba un escudo orco.

Los reservistas alrededor de ellos los imitaron. Todos sosteniendo sus escudos entre sus cuerpos y las torres vigías mientras corrían por la escalera. Flechas impactaban en el escudo de Haruhiro una tras otra, pero ninguna golpeaba su persona; el escudo estaba haciendo su trabajo.

Ellos hicieron su camino debajo de la escalera antes de que fueran forzados a detenerse, incapaces de avanzar más lejos. En orden de entrar a la torre, ellos tenían que ascender un juego diferente de escaleras, las escaleras externas, principales al tejado. Las escaleras externas estaban localizadas en la parte media alta de la esquina sureste de la fortaleza, significando que estos quienes llegaran por la entrada principal serian forzados a rodear la fortaleza completa antes de que pudieran alcanzarlas. Pero también colocaba a los miembros del regimiento Green Storm asaltando la muralla este cerca de ellas.

Renji y su equipo ya estaban dirigiéndose allí, pero los orcos se mantenían saliendo de otros lugares de la fortaleza. Sus grandes números casi detenían completamente el avance incluso del equipo Renji.

“¡Hasta aquí todo bien!” dijo Bri mientras desviaba flecha tras flecha con su espada. “¡Manténganse subiendo y eventualmente los otros llegaran!”

¿Era eso realmente cierto? Haruhiro se preguntaba.

“¡Uh-oh! ¡Aquí vienen los problemas!” grito Bri.

Haruhiro parpadeo en sorpresa. Un gran grupo de orcos estaba cargando hacia ellos desde la puerta trasera en el Norte. La armada principal estaba golpeando el lado sur mientras el Regimiento Wild Eagle asaltaba la muralla este, pero eso dejaba a los orcos manejando la pared norte completamente intactos. Palabras de que los humanos habían infringido la muralla Este debe haberles llegado, y ahora ellos habían llegado para reforzar a sus compañeros.

“¡Mierda! ¡Renji será atrapado en medio!” alguien grito.

“¡Quien sea que esté disponible, ataque los refuerzos!” la orden de Bri llego rápidamente y los equipos de Crimson Moon respondieron instantáneamente, corriendo para encontrar a los orcos desde la muralla norte.

O al menos ellos lo intentaron. Pero moverse en medio de la pelea no era tan fácil. Incluso si ellos quieran encontrar a los refuerzos orcos viniendo desde el norte, la mayoría del regimiento estaba aplastado en el área entre las escaleras a la muralla y las escaleras al tejado de la torre del homenaje y no podían reposicionarse incluso si lo querían.

“¡Nosotros también vamos!” el líder del equipo de Choco dijo, corriendo los últimos escalones desde la muralla.

Los otros miembros lo siguieron, claramente confundidos, cada uno de ellos llevando expresiones desconcertadas.

“No, ¡espera—!” grito Haruhiro.

Él no sabía si el grupo de Choco estaba tan atrapado en la emoción o qué, pero esto era muy descuidado. Había más de 20 orcos en el grupo viniendo desde la entrada norte. Un grupo novato como ellos nunca serían capaces de tomarlos.

Haruhiro deseaba que ellos pudieran usar sus cerebros y considerar probabilidades contra ellos. Aunque era muy tarde, ellos ya se habían ido.

“¿¡Nosotros nos vamos solo a quedar aquí!?” demando Ranta, tono burlón.

Haruhiro vacilo por varios segundos. ¡Maldición! Él no podía solo dejar a Choco correr hacia su muerte.

“¡Vamos!” decidió Haruhiro.

Haruhiro salto al suelo, y sin siquiera tener tiempo para recuperar su balance él fue atacado por los orcos. La ferocidad de los orcos era increíble. En segundos, varios reservistas alrededor de él cayeron—siendo cortados. Probablemente muertos. Al siguiente instante, los orcos habían roto a través de las líneas frontales.

Dos, haciendo esto tres orcos, estaban dirigiéndose por el equipo de Choco. El líder y los dos guerreros tomaron uno cada uno, pero era claro que ellos estaban completamente fuera de su liga. El Guerrero tonto estaba en la defensiva casi inmediatamente mientras el otro guerrero fue derribado en su espalda antes de que pudiera hacer mucho de algo. El líder, también, estaba siendo abrumado por su oponente y era solo cuestión de tiempo antes de que él fuera acabado.

Su Sacerdote entonces corrió hacia adelante e intento golpear uno de los orcos con su bastón corto. Haruhiro ya sabía que el ataque seria inefectivo. La diferencia en fuerza en sumamente grande. Choco y la otra chica, la Maga, se sostenían fuertemente la una a la otra, tratando de hacerse parecer invisibles. ¿Qué demonios estaban ellos pensando? Ellas podrían también estar gritando hacia los orcos que por favor acabaran con ellas primero.

Y por supuesto, los orcos no perderían esta apertura. Uno de ellos se movió para obligar el deseo obvio de muerte.

Haruhiro quería ayudarlas, pero él estaba muy lejos.

“¡Oom rel eckt pram das!”

Shihoru. Ella había intervenido cuando Haruhiro no podía. Un elemental sombra negro, como un alga, se disparó desde la punta de su bastón en un movimiento espiral. Golpeo al orco, quien estaba a punto de volver a Choco y su amiga en dos manchas de sangre en el suelo, justo en la cara. El elemental entonces parecía reducirse y empezó a meterse en la boca y nariz del orco. El efecto que tenía era inmediato, mientras la expresión del orco repentinamente se volvía blanca.

Algunos hechizos, tales como [Phantom Sleep], eran fácil de resistir si el objetivo destinado estaba alerta y precavido pero [Shadow Complex] era un poco más fuerte. El orco también fue atrapado completamente con la guardia baja por el hechizo de Shihoru, por lo que era incluso más efectivo. [Shadow Complex] primero causaba que su víctima cayera en un estado de estupor, entonces su cuerpo entero empezaría a temblar, y finalmente, perdería su habilidad para pensar racionalmente.

“¡[Anger Thrust]!” Ranta salto adelante, atacando antes de que alcanzara la tercera etapa, la punta de su espada apunto hacia la base de la garganta del orco.

Haruhiro quería ser quien enviara el golpe final, pero Ranta lo había vencido. Esto lo molestaba, pero él abandono su irritación. En cambio, él se manubrio detrás del orco quien estaba forzando al guerrero tonto contra la pared, donde el Guerrero no podía retirarse mas lejos. Él se había desecho del escudo antes. Por supuesto, la línea fallo en aparecer para él esta vez, también.

Estos orcos eran diferentes de quienes manejaban los campamentos afuera de la fortaleza. Ellos estaban equipados con armadura de placas pintada de rojo que no dejaba aperturas en sus espaldas y era muy gruesa para que su daga penetrara. En lugar de [Apuñalarlo], él se movió para colocar al orco en una llave Nelson completa, y en lugar de clavar su daga en la parte trasera del cuello, él golpeo su hoja en la apertura entre el casco y la pechera.

Tan pronto como su daga había golpeado completamente a través de la tráquea y arterias Haruhiro salto fuera de él. El Guerrero Tonto entonces llevo su espada abajo fuerte en el ya tambaleante orco. El chico era bastante alto y tenía el tiempo para levantar su espada tan alto sobre su cabeza, por lo que su corte tenía un montón de fuerza detrás de el. El orco cayo, pero el Guerrero no se detuvo golpeándolo hasta que había dejado completamente de moverse.

“G-Gracias…” él dijo para Haruhiro, completamente sin aliento y carraspeando por respirar.

En lugar de responder, Haruhiro valoro la situación alrededor de él. Otro orco estaba yendo por Choco de nuevo.

“¡Choco! ¡Detrás de ti!” él grito.

Choco salto al lado y el golpe del orco fallo por meras pulgadas. Este rugió en furia o frustración, volteando su mirada a Haruhiro, y cargando. Haruhiro sabía que él no podía tomar un orco de frente. Esto simplemente era imposible. Por lo que él reunió su ingenio y levanto su defensa, concentrándose solemnemente en los movimientos del orco. Estaba armado con una espada de un solo borde; Haruhiro recordó el arma llamada Gharii.

Bajando su espada venia, desde la parte alta izquierda. Él la desvió con [Swat], usando su muñeca para re direccionar el golpe. El siguiente ataque desde la parte alta derecha; [Swat]. [Swat], [Swat], [Swat]. Los ataques del orco eran poderosos, rápidos. Si él fallaba incluso ligeramente, la pelea terminaría pronto. Si el orco escogía esperar un momento, para probar la defensa de Haruhiro con ataques no comprometidos, entonces podía forzar a Haruhiro a errar eventualmente.

Pero esto era muy impaciente para él. Bien. Él levanto su espada alto, intentando aplastar a través de la defensa de Haruhiro con su siguiente golpe. [Swat] no funcionaría esta vez. El orco estaba poniendo mucha fuerza detrás de su ataque. En lugar de defenderse contra ello, Haruhiro apropósito intervino en el ataque del orco, doblando su cuerpo al lado. En lugar de desviarlo, él dejo que la Gharri del orco cortara y golpeo con la parte trasera de su daga. Era más como un paro suave que una fuerte desviación.

En el mismo movimiento, él agarro el brazo del orco—el combo [Swat] bajo [Arresto]. Su maestra Barbara le había colocado ese movimiento en particular durante dos días seguidos y él había practicado el movimiento contra ella en lo que fue prácticamente un verdadero combate por dos días. Sin embargo, el brazo del orco no podía doblarse para dejarlo completar la técnica. Era muy musculoso, muy grueso. Por lo que en una decisión de fracción de segundo, Haruhiro bloqueo su codo en su lugar, y entonces barrio sus pies bajo él.

El orco reacciono instantáneamente. En lugar de dejar que lo derribara Haruhiro, es se lanzó a sí mismo, usando el momento extra para voltearse en un giro, entonces se alzó ligeramente sobre sus pies. Fue en ese preciso instante—

“THANKS!”

Mogzo salto hacia él, su [Rage Cleave] fatal descendió desde arriba, apuntando por lo alto de su cabeza. No había recuperación. El golpe partió el casco del orco, y la cabeza de abajo, limpio en dos bajando por el centro. Santa mierda, Mogzo…

“G-Gracias…” Choco susurro, mirando con ojos abiertos, manos cerradas en su pecho. Ella miraba hacia él en un estado de mitad estupefacto.

“No hay pro—”

Haruhiro no tuvo la oportunidad de terminar su respuesta. Él rapidamente agarro el brazo de Choco, jalándola hacia él. Otro Orco estaba viniendo. Mogzo piso hacia delante de nuevo, interceptando al orco, suave como mantequilla. El desastre fue evitado por ahora, pero completamente sin intenciones, Haruhiro ahora tenia a Choco completamente en un abrazo. Él rápidamente la dejo ir, retrocediendo.

“L-lo siento…” él dijo.

“Hiro, no te disculpes,” respondió Choco. “Tu acabas de salvarme.”

“Si pero…” Haruhiro empezó. “Er, ¡tal vez después!”

¿Tal vez qué después? Haruhiro pensó para sí mismo. ¿Qué iba él a hacer después? Él no tenía idea pero estaba muy ocupado para pensar más sobre ello justo ahora.

“¡HAHA!” Ranta se rio ruidosamente. “¡Mogzo se ha embolsado dos orcos ya! ¡Ese es mi compañero de negocios para ti!”

Ranta estaba usando [Propel Leap] sin reservas para mantener la atención de uno de los orcos en sí mismo. Mogzo estaba furiosamente y sin descanso lloviendo golpes en otro. Shihoru concentrada en los orcos lejanos, manteniéndolos de acercarse con su magia. Mary permanecía cerca de Shihoru, resguardándola en caso de que algún orco fuera por ella. Shihoru estaba en buenas manos con Mary.

Haruhiro lanzo su mirada hacia Yume. Todo lo que ellos tenían que hacer era pelear como normal lo hacen; apoyar a Mogzo y Ranta, e intentando terminar a los enemigos tan rápido como fuera posible.

“¡HARUHIIIIIIRO!” Ranta salto hacia atrás usando [Propel Leap]. “¿¡Qué pasa contigo y esa chica!?”

“¿¡Tu realmente tienes tiempo para preguntar eso!?” Haruhiro respondió.

“¡Tengo todo el tiempo del—WHOA!” Ranta grito mientras él era atacado de nuevo.

“¡Si, seguro!” Haruhiro se burló.

“¡Cállate, estúpido Haruhiro!” Ranta dejó escapar un grito gutural hacia el orco que él estaba enfrentando. “¡[Expel Frenzy]!”

El momento que el choco espadas con el orco, él intento presionarlo y saltar lejos, pero no pudo poner mucha distancia entre él y su oponente. Mientras tanto, Mogzo estaba repentinamente peleando contra dos orcos a la vez. Cuando Haruhiro había revisado solo momentos atrás, era solo un orco. Yume estaba intentando llamar la atención de uno de los orcos lejos de él, pero qué en si era altamente problemático. Haruhiro al menos tenía la habilidad [Swat]; él estaba mejor preparado que Yume para tomar un orco solo. Mirando en la dirección de Shihoru, él vio a Mary blandiendo su bastón hacia un orco aproximándose, tratando de hacerlo retroceder. Ellas dos estaban en problemas, también.

Ellos iban a ser abrumados. ¡No entres en pánico, no entres en pánico, no entres en pánico! Él se dijo a sí mismo. Ellos no estaban peleando solos. Otros miembros de Crimson Moon estaban aquí también. Ellos no necesitaban matar a los orcos, solo mantenerlos ocupados. Pero con orcos, no era tan simple como sonaba. Haruhiro tenía las manos llenas solo tratando de mantenerse calmado. Maldición, él estaba aterrado.

Mary y Shihoru. Él tenía que tomar cuidado de ellas primero. Ellas eran la prioridad. No espera, retira eso. Primero él tenía—un agudo grito de batalla se deslizo a través del aire. ¿Qué diablos? ¿¡De quien era esa voz!? Esta no pertenecía a algún orco, eso era seguro. Era de un humano. Una mujer.

“¡Ellos están aquí!” Bri salto en el aire desde su posición arriba de los parapetos.

Los movimientos de los orcos desde la muralla norte disminuyeron visiblemente. No, no solo se ralentizaron, ellos fueron en picada en confusión. Algo estaba viniendo desde detrás de ellos, un coro de gritos en frenesí.

“¡Los refuerzos están aquí!” Bri lanzó un beso en la dirección a los recién llegados. “El Regimiento Wild Eagle! ¡¡¡KAJIKO, TE AMO!!!”

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