Metalord Revolution 209 CONTACTO INESPERADO

Modo noche

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

Con los aventureros derrotados (y los que deje vivir marcharse), el único hombre de confianza de Adil entre nosotros se dispuso a invocar un espírano para notificar a los rebeldes cercanos, quienes se acercarían trayendo consigo varias carretas para tomar tomo lo valioso que tuviera el puesto militar. Por fortuna, el traidor no era aquel que contaba con el espíritu familiar necesaria para llamar al resto de compañía (aquello sí que fue una suerte).

 

Todos los recursos del puesto serian tomados, el asalto por lo tanto ha sido completado, ha habido obstáculos, y una inesperada revelación entre las filas del grupo al que me dispongo a brindar mi ayuda. Tan pronto como el resto llego, el traidor fue amarrado en pies y brazos con más de dos pares de sogas, con dos guerreros de Adil cerca suyo y con sus armas en alto, en sus rostros se observa decepción en torno al traidor.

 

Mientras tanto, me tomé el tiempo de recoger el “escudo bunker”, tomándome alrededor de 17 minutos el retornarlo a su forma de canica, además, recogí de paso, todo armamento y armaduras de material metálico del cadáver de los asesinados aventureros, nunca está de más llevar metal extra como botín. Con todo listo de mi parte, me ubique en la parte trasera de una carreta junto a Riha y Crok, para cuando partimos el sol estaba empezando a ocultarse, todas las cosas de valor del puesto militar a medio armar ya fueron tomadas por los rebeldes (incluido de los cuerpos eliminados de los soldados), ya no teníamos nada que hacer aquí.

 

—Esto cuenta como una misión completada, ¿verdad? -Un complacido Crok expreso.

 

—Uno de varios, si esto se enfoca en una guerra de guerrilla, quien sabe cuántos de estos asaltos debemos repetir para debilitar al otro bando -Supuse de mi parte.

 

—Hmmm… son muchas operaciones a futuro para lograr un degaste efectivo sobre el enemigo -Concluyo el hombre amazona.

 

—¿Qué no los rebeldes han recibido una considerable cantidad de nuevos reclutas desde hace unos cuantos días?, ¿no debería eso servir de algo?.

 

A media semana de la muerte del Muhaqdad Yusuf, el número de seguidores aumentaron las filas de los rebeldes, aunque ya existían gente disgustada con la política Afigad que se ha unido a dicha insurgencia por los factores desfavorable vividos en la sociedad. La muerte de un Muhaqdad, alentó a muchos de aquellos oprimidos a animarse a tomar las armas y unirse directamente a la causa, en lugar de solo animar a los que luchaban y brindar su apoyo indirectamente.

 

Las razones detrás del porque estos sucesos eran más que obvias, cuando se disparó a modo de rumor la muerte de uno de los tres Muhaqdad, eso más que impresionar, dejó boquiabierto a casi todo los que los oyeron. Cuando se confirmó (nuevamente como un “rumor”) que los responsables de la muerte de dicho Muhaqdad fueron los rebeldes, entonces la confianza en torno a dicho grupo aumento, si tenían la fuerza suficiente para eliminar a uno de los tres líderes militares más poderosos del reino, ¿por qué no apostar entonces por un potencial camello ganador?, más si puede sacarte de las horribles condiciones que el actual régimen impone.

 

Tales anécdotas no son conjeturas mías, algunos de esos “seguidores nuevos” lo confirmaron, por lo visto, Muer Afigad y su sequito trataron de ocultar la muerte de Yusuf, pero al final termino filtrándose como un “rumor” que no dudo en volverse verídico para quienes eran oprimidos por ellos.

 

—¿Crees que esos nuevos “reclutas” sean confiables? -Pregunta Crok.

 

—También me planteo la misma duda, Roz, después de lo sucedido hoy, no podemos ni siquiera darles la espalda a los guerreros de ese tal Adil -Manifestó la Lupian.

 

La loba y el hombre amazona tenían un fuerte punto, los traidores están por donde menos te lo esperas, Adil tendrá que responder por esto de una u otra forma, es una cuestión vital y seria que debe plantarse cuanto antes.

 

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Corazón del Oasis – Medianoche…

Tras nuestro regreso, los hombres de Adil se encargaron de bajar todo el cargamento saqueado, obteniendo desde medicina, armas, comida, algo de dinero y utensilios pocos útiles como plumas para escribir junto a tinta y pergaminos en blanco (concluyo que quizás lo usarían para registrar sus actividades). Lo que llamó mi atención, era la esfera de cristal que tenían consigo, era igual al que obtuve del cuerpo de Yusuf y también el que llevaba aquel semihumano Kamodo, tal objeto no era una coincidencia.

 

Se localizaron también otros puntos de interés del bando rival con recursos para asaltar, del cual acudieron otros grupos de guerreros rebeldes, utilizando el factor sorpresa de su parte, consiguieron eliminar a los objetivos apostados y saquear dichos puntos. Por supuesto, hubo bajas, se perdieron al menos unos 19 guerreros rebeldes en total, a consta de reducir unos 60 soldados del enemigo, parecería una victoria del bando insurgente. Pero los números de las fuerzas de Muer Afigad son más que bastantes.

 

Considerando que 60 para ellos es nada, de nuestro lado cada guerrero es un recurso valioso debido a la inmensa superioridad numérica del enemigo, además lo saqueado en dichos puntos de interés apenas se podrían considerar sobras. Si se siguiera con estos resultados a futuros, nosotros perderíamos más con el tiempo, ya que el enemigo tiene la ventaja económica y poco le costara reponer recursos perdidos. Sin embargos a los rebeldes, aun con el reciente incremento de “reclutas”, siguen siendo una cuota de ganancia baja, y aun está el tema de los potenciales traidores.

 

Me separé de Riha y Crok de momento, les dije que descansaran, pues yo tenía un asunto pendiente, me encontraba caminando con prisa dentro del salón principal del Corazón del Oasis. Cruzo una puerta que da con unas escaleras hacia abajo, llevándome a un pasillo iluminado por numerosas antorchas colocado sobre soportes en las paredes, varias puertas se hallaban a los alrededores, cada una con una habitación que albergaba un esclavo en su interior (y había una para los guardias que vigilaban el lugar durante la noche). Alguna vez, fue el sitio en donde Riha y yo, éramos obligados a dormir en la misma condición que la mayoría de los presentes en este pasillo.

 

Fui a una de las puertas en concreto, donde me esperaba cerca un hombre de túnica y turbante blanco, al verme, procede a abrirla y dejar que ingresé primero, para luego entrar él al último. Dentro me halle en un cuarto pequeño iluminado por un farol mágico, encontrándome en frente de una persona con los brazos y piernas encadenados a una silla, una imagen bastante familiar.

 

—¿Ya comenzaron? -Pregunte.

 

En el cuarto ya estaban Adil, junto a otros dos hombres de su confianza, sumando a mí y el ultimo que entro, éramos en total cuatro (cinco con el prisionero).

 

—Aun no, estábamos esperándote para empezar -Adil aclaro.

 

—Bien, entonces comencemos, no será necesario recurrir a verificar con “verdad o falso” cada palabra que diga -Asegure de mi parte.

 

Me acerque al ya consciente hombre encadenado, por su cabello corto y piel poco demacrada, deduzco que está en sus 30, según algunas anécdotas sobre este individuo, su nombre es Ihaj, lleva ayudando a los rebeldes varios años, nadie esperaría que fuera capaz de traicionar a los suyos. Adil tras escuchar sus acciones, con escepticismo se negaba a creerlo al principio, pero como todo líder, debe afrontar todo lo bueno y malo de dirigir este grupo de insurgencia a su mando.

 

—Hagamos esto rápido y simple.

 

Tras aquella declaración, camine hacia el encadenado hombre de la silla y le propino un puñetazo en el rostro con el brazo izquierda (el de metal), oyéndose con claridad el sonido del golpe y su nariz fracturarse en el proceso. La sangre salía de sus orificios nasales, no era una herida para nada mortal, pero el dolor que padecía ante tal lesión era algo que poco toleraría, no era del tipo acostumbrado a esta clase de situaciones. Adil casi parecía querer detenerme, pero yo le miré fijamente y moví mi cabeza de izquierda a derecha para decirle en forma expresiva “no interfieras”.

 

—Alguien con experiencia en el campo de la alquimia herbolaria, examino detenidamente el virote con el que me disparaste, y estaba en lo cierto, tenía un veneno mortal impregnado en la punta -Declare —Aunque es un veneno cuyo antídoto ya existe, considerando la letalidad del poco tiempo en que actúa la toxina y que no se contaba con dicho antídoto en el momento en el que me atacaste, las posibilidades de que hubiera muerto eran del 100% -Concluí —Ahora quiero respuestas.

 

El hombre denominado Ihaj que tenía la mirada bajo tras el golpe que recibió, escucho un sonido metálico, subió la mirada para darse cuenta de que le estaba apuntando con el rifle de asalto AK-47. Su cuerpo tiritaba del miedo, su respiración se hizo más intensa, el dolor ya era de lo menos que le importaba, pues el pavor inundo su carne y alma en persona.

 

—¿¡Porque me atacaste!? -Le pregunte.

 

El tan solo contestaba con gimoteos de miedo, haciendo de sus temblores aún más notorios, al no oír una sola palabra coherente de su boca, le di un golpe con la culata del arma en el estómago, expulsando una cantidad de baba y aire de la boca en el proceso. Cuando recupero el aliento, tomé de su cuello con mi mano metálica y con la otra sostuve el AK-47 apuntándole a la frente.

 

—¡CONTESTA!, ¿¡PORQUE ME ATACASTE!?.

 

—Lo.. lo.. lo… siento…

 

—¡No quiero tus disculpas de porquería!, ¡quiero respuestas!.

 

Le di otro golpe con la culata del alma en el estómago, luego uno más, entre tanto que tocia, expulso algo de sangre de su boca, Adil a esto le preocupé y me sugirió que lo tomase con alma, a lo que yo respondí dándole otro golpe con la culata en el estómago al tal Ihaj.

 

—¡Dime porque me atacaste maldito mentiroso pedazo de…!

 

—¡Por favor no más!… no más por favor… -El traidor suplico entre lágrimas.

 

—¿Vas a hablar entonces?.

 

El hombre solo respondía con un ruidoso sollozo, replicando por piedad.

 

—¡Al demonio, voy a volarme la jodida cabeza, a este pendejo árabe traidor! -Exclame con el poner del cañón del arma sobre su sien.

 

—¡Hablare, hablare!… -Dijo el sometido hombre tratando de calmar su molesto llanto.

 

Adil le limpio con un trapo sus lágrimas y sangre que yacía sobre sus labios, en cuanto termino, me dispuse a acercar mis labios al oído izquierdo del ya asustado traidor.

 

—Voy a ser claro, me lo contaras todo, si tu respuesta no me parece satisfactorio, tendremos un maldito problema… -Acerque un cuchillo afilado sobre la oreja haciendo que sintiera el tacto de esta —No creas que por ser tan joven no se me ocurren maneras de hacerte sufrir, veras… cuando tenia 8 años, un imbécil que era el líder de un grupo de bandido, pensó que podría someterme y convertirme en un esclavo… -Hice un breve pausa para continuar -Pero la realidad es que él subestimo la situación, y fue quien termino sometido, luego lo golpee con un arma contundente para no matarlo rápido, para prolongar su agonía y después le arranque un ojo… grito y grito, siguió vivo, me pidió que lo matara de una vez, me negué, pues solo había empezado.

 

Cuando escucho mi relato, su respiración aumento se intensifico, sudoración excesiva se manifestó sobre su rostro y los temblores en su cuerpo incrementaron como si un frio invernal le azotara. Adil y sus hombres se mostraban estupefacto, claro que disimulaban aquellas expresiones que delatan tal impresión en torno a mi forma de “interrogar”.

 

—Muy bien, ¿tienes algo interesante para decirme? -Le pregunte cara a cara con el mostrarle del cuchillo en mi mano derecha.

 

Pasado los minutos, Ihaj hablo, la razón detrás de su traición se debía a un motivo personal, si, buscaba el dinero de la recompensa, pero ese dinero serviría para otro propósito. Hace unas semanas, recibió la noticia de que un pequeño poblado casi olvidado del reino, fue asaltado y saqueado por bandidos, solo un sobreviviente consiguió huir de ese sitio, el resto fue asesinado y los que no, convertidos en esclavos.

 

Según Ihaj, en este pueblo vivían su mujer e hija de 10 años, se unió a los rebeldes cuando su hijo fue asesinado por un pequeño escuadrón de soldados al servicio de Muer Afigad. Llegaron al pueblo en una noche para descansar y continuar apenas amaneciera, durante su estancia, su vulgar comportamiento los llevo a acosar a las pocas jóvenes del poblado. Su fallecido hijo tenía 15 años, había defendido a una de las jóvenes acosadas que era su mejor amiga, aquella acción le costó la vida, quien la perdió ante la brutalidad de los soldados.

 

Ihaj tan solo pudo enterrar el cuerpo de su hijo, mientras sus asesinos se marchaban satisfecho llegado al amanecer, su tristeza se convirtió en ira, y aquella iracunda emoción, fue el motivo por el que se unió a los rebeldes, despidiéndose de su mujer e hija. Cuando llego a sus oídos sobre el asalto al pueblo a manos de bandidos, marcho enseguida hacia su hogar natal.

 

Al llegar, solo encontró ruinas y restos de cuerpos en avanzados estado de descomposición como devorados por los carroñeros de la zona, pero no era el único allí. Un trio de bandidos yacía acampando en el lugar, Ihaj poco o nada pudo hacer para vencerles, cuando el trio de rufianes le sometió, fue interrogados por ellos para que revelase las razones de su presencia allí, confeso pertenecer a ese pueblo alguna vez y la razón de su retorno.

 

Los bandidos rieron, revelándole que ellos formaban parte de aquel grupo que asaltaron el pueblo ese mismo día, Ihaj estaba en colera, pero inútil eran su furia, pues estaba bajo la merced del trio de delincuentes. Los bandidos, sin embargo, tuvieron otros planes, no asesinaron o convirtieron al hombre en esclavo, lo dejaron ir ofreciéndole un trato.

 

“Tráenos 100.000 Rubres y te devolveremos a tu mujer e hija sano y salvos, tan solo tienes un año para juntar esa cantidad”

 

Tal cantidad era imposible de conseguir para alguien como él, menos con un tiempo estimado de un año, hasta que un día llego a su conocimiento, el precio puesto a mi cabeza (400.000 Rubres). Sin embargo, era difícil conseguir acceder a tal cantidad, fue por ello que con paciencia espero, y espero, hasta que finalmente encontró una oportunidad, cuando escucho a escondidas sobre el plan de asaltar un puesto militar a medio armar de las fuerzas de Muer.

 

En secreto contacto con los aventureros y juntos, acordaron atraparme, cobrando la recompensa en partes especificas (él tomaría los 100 mil y los aventureros se quedarían con el resto). ¿Pero porque mi cabeza?, Adil también tenia un valor por la suya, el cual era justamente 100.000 Rubres, ese valor lo tenia desde más de un mes y, sin embargo, era la mía por la que apuntaba. La respuesta es que tenia en alta estima a su querido líder Adil, pero en cuanto a mí, poco importaba lo que me sucediera, porque al fin de cuenta solo soy un…

 

—Ghrayb… -Pronuncio aquella palabra por él —¿No es eso lo que quieres decir?.

 

—S-si… -Contesto el sometido hombre.

 

Tras oír su confesión, Adil sintió lastima por el tal Ihaj, el resto se mantuvo con neutral actitud, pero no quitaba para ellos el hecho de que, sin importar sus motivos, las acciones de este individuo estuvieron mal. Por mi parte, expuse mi opinión bajo la siguiente manera…

 

—¿¡Me estas jodiendo!? -Con airada actitud pregunte y clave el cuchillo en su pierna izquierda.

 

El hombre grita de severo dolor, Adil y compañía reaccionan sorprendidos ante mi repentino acto, el cuchillo, aunque fue clavado con brutalidad en su pierna, este no dio en un punto vital, por lo que no lo mataría.

 

—¡Nos traicionaste!, ¡quisiste matarme!, ¡MATARME! -Replique en colera dicha palabra —¿¡Crees que voy a sentir lastima por tu “trágica y triste novela”!?, ¡vete al diablo!, ¡quisiste matarme a traición!, ¡no tolerare ninguna TRAICIÓN! -Respire un momento y continúe —No conozco a los muchacho que siguen a Adil, pero puedo estar seguro… de que no eres el único con una historia que involucre perder a alguien que le importaba, ¡ya fuera un hijo, una hija, tío, padre, abuelo, mejor amigo, amante, novia, ect!, ¿¡crees que eres el único con problemas!?, ¿¡crees que eres especial solo porque perdiste a tu mujer e hija!?, ¡entre los que siguen a Adil, hay tipos que ya deben haber perdido a TODOS los que le importaban!, ¡incluso hasta quizás los torturaron y mataron en frente de ellos!, ¡o puede que hasta los hayan obligado a matarlos con sus propias manos en contra de su voluntad!, ¿¡ves que alguno de ellos este intentando matarme!?, ¿¡VES QUE ALGUNOS DE ELLOS USEN COMO EXCUSA SU TRÁGICO PASADO PARA INTENTAR APUÑALAR A LOS SUYOS POR LA ESPALDA Y ARRUINAR TODO POR LO QUE ESTÁN LUCHANDO!?, ¿¡EH!?, ¿¡ves a alguien haciendo eso maldita sea!?.

 

Ihaj no me respondió, tan solo me miro fijamente en silencio, no lloraba, ni gimoteaba, en sus ojos expresaba dolor, ira e impotencia, si tuviera que hacer una breve observación psicológica en torno a él, diría que ahora mismo siente miedo y rabia hacia mi persona (en especial lo segundo).

 

—Aunque hubieras juntado ese dinero, ¿crees que los bandidos habrían respetado su palabra?, ¿con que certeza estás seguro de que tu mujer e hija seguían con vida? -Le cuestione con las siguientes incógnitas —Y ese trato que hiciste con los aventureros, ¿quién asegura que te habrían dado un mísero Rubre?, 100 mil es una suma difícil de esperar que te entreguen, más cuando de personas codiciosas hablamos, y la mayoría de ellos… codiciaban tanto la recompensa por mi cabeza.

 

No solo era un imbécil, por su desesperación, actuaba como un completo estúpido carente de inteligencia, su “infalible” plan para conseguir tal suma de dinero, estaba tan llena de agujeros como un colador. Ya fuera que los bandidos lo traicionaran al final, o los aventureros lo hiciesen primero, da igual la motivación emocional por salvar a sus seres queridos, si no usas la cabeza y piensas antes de actuar, la terminaras embarrando peor y dejar más secuelas en el problema principal.

 

—Con esto concluye el interrogatorio, ahora lo que importa, ¿qué harán con él? -Pregunte de manera directa —Expulsarlo de los rebeldes, o dejarlo irse de aquí, es no solo la peor decisión, es una indirecta de ponernos a todos una soga en el cuello.

 

Aunque Adil no haya dicho nada aun, no es difícil intuir que tomara la opción de encerrarlo hasta acabar con este conflicto, demasiada empatía hacia los suyos, así como muestra su lado brutal hacia sus enemigos, debería plantearse lo mismo con los traidores en sus filas. De repente la puerta es abierta, ingresando Amira a la habitación.

 

—Concuerdo con Rozuel Drayt -Manifestó la propietaria de cabello turquesa —Adil, sabes muy bien lo que hay que hacer, esta traición, no puede perdonarse bajo ninguna excusa.

 

—Lo se… -Contesto el líder de los rebeldes denotando pesadumbre.

 

—Yo lo hare -Uno de sus hombres presentes se ofreció, desenfundando un sable a sus manos.

 

—No… lo hare yo, es mi deber.

 

Adil toma el sable y se sitúa a escasos centímetros en frente de Ihaj, el sometido hombre mira a su líder y cerrando sus ojos, baja la cabeza como si aceptara su destino. Salgo de la habitación, escuchando a Adil decir “Si tu mujer e hija siguen con vida, daré con ellos”, acto seguido, aun en el pasillo y con la puerta cerrada de la habitación, se oye el sonido del metal cortando carne y hueso, y algo pesado caer al suelo.

 

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Después de un baño rápido, me dirigí a mi habitación para descansar un rato, ha sido un día bastante largo, Riha quien compartía la misma habitación conmigo (en camas separadas) se encontraba afuera comiendo con el resto de compañía (Crok incluido). Yo tenía más sueño que hambre, cuando despertase, entonces me daré el gusto de comer a montón, por ahora, necesitaba realmente descansar.

 

Amira me había comunicado, que, tras lo ocurrido hoy, Adil y sus hombres de más confianza, llevarían a cabo una indiscreta evaluación sobre la actitud de sus guerreros, examinar a fondo sus intenciones y buscar señales que revelen comportamientos sospechosos, en especial de los reclutas, algo como esto no puede repetirse.

 

—“¿Alguien puede oírme?, ¿hola?”.

 

Una voz femenina hizo eco en la habitación, mirando detenidamente su procedencia, noto que esta provenía de una esfera de cristal, era de aquella que alguna vez perteneció al asesinado Muhaqdad Yusuf. Dicha esfera al serme inútil y no tener pista de su utilidad, la había dejado en la habitación sobre un velador, y de pronto, una voz misteriosa femenina se manifiesta en el objeto.

 

—“¿Hola?, si estas ahí, por favor, recoge el cristal, acércalo a tu boca y háblame”.

 

De la misma forma en que Adil se comunicaba con Yusuf, luego de que aquel Kamodo le hizo entrega de una esfera como esta, esto era sospechoso, BASTANTE por no decirlo. Pero no podía evitar sentir curiosidad al respeto, ¿de quien era voz?, ¿de donde procedía realmente?, este objeto era solo un medio de comunicación, pero hay algo aparte que llama poderosamente mi atención.

 

—No siento magia emitir en esa esfera de cristal…

 

Nada de magia, nada de mana, de hecho, lo que percibo en esa esfera es…

 

—Sincronía.

 

La “Sincronía”, es la capacidad de un Esper para sentir a otro Esper o rastros de energía ESP en las cercanías, y en esa esfera de cristal, podía sentir en minúsculas proporciones, presencia de aquello que era ajeno a la fuerza sobrenatural de Avalia.

 

—¿Podría ser…?

 

Me acerqué lentamente hacia la esfera de cristal y la recogí.

 

—Aquí Rozuel Drayt, ¿quien eres realmente?, Esper…

 

Continuara…

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