Metalord Revolution 222 DALHANI

Modo noche

PERSPECTIVA: Rozuel Drayt

 

—“¿Astado?… ¿eres tú?…”

 

Una voz de tinte inhumano y tono masculino hablo en mi cabeza, todo estaba en completo silencio y quieto, como si el tiempo mismo hubiera sido pausado, mi intuición me llevaría a creer que la voz procedería de aquella mujer inconsciente. Su punto purpura era señal de pertenecer a los Qusatjiat, pero era difícil de creer que la voz procedía de ella, su boca permaneció cerrada al momento de oír aquella interrogante. Además del tono mismo de las palabras manifestadas, no solo no era humano, sino que denotaba ser algo no humano de género masculino.

 

—¿Quién… quien es aquel que me habla? -Le pregunte.

 

—“Asta… do…”

 

Su entonación se volvía débil, apenas siquiera podía pronunciar “Astado” completamente, el mero hecho de este extraño fenómeno que estoy experimentando sucedió justo en el momento que hice contacto físico con esa mujer Qusatjiat prisionera.

 

—“¿Acaso ella es humana?” -Tal pregunta llego a mis pensamientos.

 

—“Tú… no… eres… Astado… llevas… su… marca”

 

Solté a la muchacha luego de escuchar aquella declaración, la pesadez en el ambiente desapareció, mis compañeros y el joven Qusatjiat vuelven a moverse y hablar, la voz enigmática finalmente callo.

 

—¿Roz?, ¿estas bien? -Crok me pregunto.

 

—Tienes la mirada como… perdida -Comento la Lupian.

 

Decirles lo que acabo de experimentar seria solo alimentar la histeria, hasta incluso yo tengo demasiadas dudas sobre lo que acabo de atestiguar.

 

—¿¡Malika!?, ¡Malika esta despertando! -El tal Berat nos avisó.

 

La voz de mujer prisionera se hace oír con claridad expresando unos débiles gemidos de dolor, mueve su cabeza con desorientación, dándose cuenta de estar vendada.

 

—¿Estoy… viva aun? -Fue la primera oración que pronuncia.

 

—¡Malika!, gracias a Erha, te sacare de allí.

 

Berat le quita las vendas de los ojos, luego procedió a un intento inútil de sacarle aquellas cadenas y el soporte en la cintura que mantienen cautiva a la mujer en pleno aire.

 

—Berat… me alegra volver a ver un rostro familiar -La muchacha reconoce al joven Qusatjiat —¿Ustedes?… ¿quiénes son?.

 

La mujer clavo sus miradas en nosotros tres, por solo nuestros rasgos ella fácilmente puede deducir que no somos de estas tierras, éramos un puñado de ghrayb a sus ojos.

 

—Esta bien, Malika, gracias a ellos he podido llegar hasta ti, incluso salvaron mi vida -Confeso el muchacho del punto purpura.

 

—¿Ghrayb aliados?… -Ella se planteo tal suposición con cierta incredulidad.

 

—Si, si se como va esto, mira no tenemos todo el día, te bajaremos de allí y te daré un resumen rápido de la situación -Le aclare entonces.

 

Le pedí al tal Berat hacerse a un lado, mientras hacia uso de mis habilidades ESP para liberar a la joven de las cadenas y aquel soporte, mientras a la vez le explicaba que estaba luchando en el bando de Amira y Adil. La pronunciación de aquellos dos nombres tuvo una reacción positiva en sus gestos en torno a nosotros.

 

—“22 minutos” -La voz de Alnayits hizo eco en toda la pequeña habitación —“Mi pequeño ejercito pronto se adentrará a la Apostata”.

 

—¡Es él! -Berat aprieta sus puños con ira al oír aquella voz.

 

—“Haber llegado hasta allí, que perdida de tiempo” -Expreso el Muhaqdad —“En vano son sus acciones, cuando la derrota es inminente, liberarlos a ellos dos solo hará que sufran en el proceso, una vez que vuelvan a ser capturados y llevado a sus celdas, pagaran las consecuencias de sus negligentes actos”.

 

—¡Da la cara cobarde! -Le desafío el joven Qusatjiat.

 

—“Je, mocoso Berat, ¿aun me guardas rencor por lo de tus preciados compañeros y amigos?, dime… ¿quieres saber que fue de ellos?”.

 

—Ya he sido testigos de los horrores inhumanos creados por tu propia mano… no necesito que me describas las enfermas perversiones que llevaste a cabo con ellos, con tus propias manos.

 

—“Una lástima, quizás te gustaría saber que el ultimo de ellos pronuncia tu nombre como su palabra final”.

 

Tal declaración hace que Berat frunza el ceño, mientras seguía presionando con fuerza sus manos, el joven Qusatjiat quería maldecir a ese hombre, escupir en su rostro y gritarle todas las injurias posibles. Quizás la mayoría de los guerreros capturados junto a él, ya fueron convertidos en Afligidos, el Nexus sería el responsable principal, pero pocos conocen de su existencia.

 

Sin embargo, aquel monstruo que Riha abatió y estaba persiguiendo a Berat, hice un vistazo rápido, su anatomía era diferente de ellos, puedo concluir que aquella cosa no era un Afligido, que sin duda aquel engendro fue obra de las propias manos de Alnayits.

 

—“El monstruo que resguardaba esta habitación, fue creado en base a uno de ellos” -Alnayits revelo —“Su nombre… creo que era… mmm… Daj… Daj… no logro recordarlo bien, quizás por la poca importancia que le tenía”.

 

—Dajash -Berat cito aquel nombre.

 

—“¡Ah sí!, ahora si me acuerdo, Dajash, ese era su nombre, recuerdo que antes de que toda su consciencia humana muriese en el proceso, su última palabra fue; “perdóname Berat, todo queda en tus manos”, me dio tanta gracia esas últimas palabras, que decidí tomarme las molestias para conservarlo en mis recuerdos”.

 

El Muhaqdad alimentaba la ira, impotencia y rabia emocional del joven Qusatjiat, pero en sus ojos manifestaban no solo un abrumante rencor, sino también tristeza, pese a las palabras del investigador, él no le respondió, prefirió ignorarle.

 

—“20 minutos” -Volvió a notificar el tiempo restante —“Rozuel Drayt, ¿aceptaras mi propuesta de rendición?”.

 

—El tiempo sigue en curso, es todo lo que tengo para decirte.

 

—“Que así sea”.

 

La voz del investigador dejo de hablarnos, sin duda puede que siga vigilándonos, pero no escucharle de momento es reconfortante, en cuanto a la situación, no tengo idea de las contramedidas que debería tomar para este problema.

 

—“Si tan solo tuviera una buena cantidad de suministro de mana” -Pensé.

 

Mire el cristal de mana que yacía sobre el soporte que mantenía a la mujer cautiva en pleno aire, la tome, aunque fuera una fuente que podría servir para alimentar la “Materialización”, tal cantidad era insignificante.

 

—Él… nos tiene rodeado, ¿no es así? -La tal Malika pregunto en torno a la situación y Alnayits.

 

—No digas eso Malika, saldremos de aquí, de alguna forma… lo haremos -El propio Berat trato de consolarle.

 

—Hay algo que no entiendo -Crok hablo —Rozuel, tú has dicho que ese muchacho llamado Berat, se encontraba con otros prisioneros, los cuales son encerrados justo en la mazmorra, ¿por qué entonces esta muchacha fue encerrada aquí?, eso es algo extraño, ¿no lo crees?.

 

La interrogante del hombre amazona era un punto interesante, según el propio Berat, él se encontraba junto a otros prisioneros en aquella mazmorra donde escapamos, es allí donde terminen todo aquellos capturados por Alnayits. Sin embargo, ¿por qué ella en cambio se encuentra aquí y no con el resto de los que están encerrados?, ¿por qué yace ubicada en lo que parece ser una celda hecha personalmente para ella misma?.

 

—Alnayits es un loco enfermo, no hay otra razón, por eso la trajo aquí… -Fue la declaración dada por el propio Berat.

 

—Un “loco enfermo” que actúa bajo un razonamiento lógico, es evidente que ella fue traída y encerrada aquí, porque Alnayits vio algo “inusual” en ella -Manifesté mi punto en voz alta—No sé cuál sea la razón, pero puedo intuir que ella, no es una Qusatjiat ordinaria, para nada lo es.

 

Mi contacto con ella, la voz enigmática que me hablo, la celda personal hecha para ella misma, ese soporte con el cristal de mana, tantas interrogantes, esa mujer no es alguien normal, no es una Qusatjiat como el resto de los pocos que haya conocido.

 

—¿Quién eres tú realmente? -La mire a los ojos y le pregunte directamente.

 

—Déjala en paz -Berat se puso en medio, mirándome fijamente con desdén.

 

La Lupian gruñe y apunta con su pistola al muchacho, pese a que no entendía las palabras del joven, sus expresiones daban a relucir aquella indiferencia.

 

—¿Acaso salvarte fue un error? -La Lupian proclamo tal interrogante con desconcierto.

 

—¿Riha?, baja el arma…

 

—Rozuel, puedo sentir la hostilidad de este tipo en su mirada, no voy a dejar que intente lastimarte.

 

Crok sostenía firme su M16, como si se prepara para actuar en cualquier momento a la mínima señal de agresión, pronto el ambiente del lugar se pone intenso, Berat no dejo de clavarme su agresiva mirada rebosante de aversión, Riha hacia el mismo contacto visual indiferente en el joven, a la vez que mantenía su arma apuntándole. Las cosas se estaban saliendo de las manos, no faltaba casi nada para que Alnayits nos mandara ese ejecito de Afligidos, y ahora esto.

 

—Esta bien, te lo diré -Malika intervino y expreso —Joven ghrayb, te diré lo que quieres saber.

 

—Malika, no deberías…

 

—Berat, es gracias a ellos que nos volvimos a reencontrar, como también de salvar tu vida, ¿no es así?.

 

El joven Qusatjiat baja la mirada, no tenia palabra alguna para argumentar tales hechos, Riha deja de apuntarle y baja su arma, acto seguido la muchacha del punto purpura en señal de respeto, me mira cara a cara y se presenta.

 

—Mi nombre es Malika Aloduf Shuh´det, y soy la actual Dalhani.

 

Luego de oír esa palabra, recordé entonces aquellas memorias que Hayat Yuzquell que había enseñado, el Dalhani, el líder de los Qusatjiat, un tipo llamado Vizario fue el primero en llevar ese título, de él surgieron los Qusatjiat y el origen de ese punto purpura en la frente.

 

—Pensé que el ultimo Dalhani murió hace ya varios siglos, por lo que tengo entendido, en la guerra que dio origen al reino de Quíatar, los Qusatjiat nunca volvieron a tener un Dalhani hasta el día de hoy.

 

Recuerdo haberle hecho una pregunta a Amira sobre el Dalhani actual de su gente, pero ella dijo que nunca hubo un nuevo Dalhani desde los sucesos de aquella guerra, quizás la masacre de la mayor parte de los Qusatjiat y la perdida territorial que padecieron con el tiempo, llevaron en consecuencia a hacer que los Qusatjiat de hoy en día, renunciaran a ser regidos por un gobernante propio.

 

—Estas muy bien informado sobre la historia de mi gente, joven ghrayb -La muchacha comento —Solo un Qusatjiat con la suficiente confianza hacia ti, pudo haberte contado sobre nuestra historia a un ghrayb.

 

—Entiendo, eres un Dalhani, ¿pero porque esta celda?, ¿por qué Alnayits te mantuvo cautiva en una zona apartada del resto de los prisioneros? -Fue la siguiente interrogante planteada.

 

—Eso es por mi bendición como Dalhani -Contesto ella.

 

—¿Una “bendición”?.

 

—Si, ser un Dalhani no es algo que se gane, es algo con lo que se nace -Afirmo la tal Malika —Solo un pequeño puñado de Qusatjiat conocen este secreto, un “Dalhani” es solo un título como la mayoría cree, ser un “Dalhani” significa nacer con una marca única bendita del dios Erha, y solo un Qusatjiat, puede nacer con dicha bendición a la vez.

 

“Los Qusatjiat veneran a una deidad llamada “Erha”, quien conformaría parte del actual folclor espiritual del “Creador del sol y la luna” de Quíatar” -Fragmento de los recuerdos de Rozuel Drayt.

 

—La razón de ocultar esta verdad, es para evitar que la bendición de Erha caiga en malas malos -Aclaro la mujer Qusatjiat —Mientras crean que “Dalhani” es solo un mero título, como lo sería un rey o sultán, el secreto de la bendición estaría protegido.

 

—Pero sin importar, Alnayits lo averiguo, ¿no es así? -Le pregunte.

 

La mujer asiente confirmando mis sospechosas, la pregunta ahora es… ¿qué clase de poder o habilidad trae consigo esa “bendición de Erha”?, el investigador creo esta celda para exprimir esa “bendición”, ¿de qué manera?.

 

—Mi cuerpo alberga una vasta cantidad de poder mágico -Revelo ella —El Muhaqdad creo esta prisión, para hacerse con una fuente inagotable de cristales de mana.

 

La Dalhani lo explico a detalles, el soporte donde yacía ese cristal de mana, extrae continuamente pequeñas cantidades de energía mágica de ella, de esa manera se van generando un cristal de mana con gran concentración de dicha energía. El cristal que tome apena ha recolectado un puñado, de dejarlo allí, esta seguiría creciendo y alcanzar un tamaño aproximado, mientras continúa almacenando más mana en su interior.

 

Cuando un cristal de mana se llena lo suficiente, Alnayits se lo lleva, dejando que la apresada Dalhani genere otro a través de los mecanismos que le extraen su poder mágico. Por supuesto, el investigador debe alimentar a la muchacha cada día, mientras la mantenga lo bastante nutrida, mientras no muera de sed o inanición, podrá seguir extrayendo mana de ella, seguir adquiriendo más cristales de mana.

 

—¿Dices que tienes una vasta cantidad de poder mágico?, ¿cómo un Vanish? -Pregunte.

 

—No, a diferencia de los Vanish, no poseo una habilidad semejante la de ellos, ya que como una Dalhani, soy una no maga -Afirmo.

 

—¿Qué?.

 

¿Una no maga que posee una vasta fuente de mana?, ¿eso es la bendición de Erha?.

 

—Los que nacen como un Dalhani, no poseen el don de la magia, pero en su interior albergan una gran cantidad de poder mágico -Declaro Berat —Los Qusatjiat nacen con la capacidad de usar la magia, gracias a la marca mágica de Erha en nuestra frente.

 

—Pero ella es incapaz de usar magia, ¿no es así? -Pregunte.

 

—Así es, joven ghrayb -La Dalhani responde —Mi cuerpo es el recipiente de un enorme poder mágico, pero soy incapaz de hacer uso de ello por mí mismo.

 

Esto es algo bastante contradictorio, ¿por qué un dios elegiría a uno de su gente para entregarle una vasta cantidad de poder mágico y convertirlo en un no-mago causando que no pueda hacer uso de esa cantidad de mana?.

 

—“Un momento…”

 

Una vasta cantidad de poder mágico, ¿podría con esa cantidad…?

 

—Una pregunta, por casualidad tu… ¿puedes transferir parte de tu mana a otra persona? -Le pregunte entonces.

 

Ya conocía la posibilidad de que alguien transfiera parte de su mana hacia otra persona, el único requisito es el contacto físico.

 

—Bueno, yo…

 

—¿Qué estas tramando?, ghrayb -Berat interrumpe y me interroga con ojos desafiantes.

 

La Lupian no tardo en ver su hostil expresión con una señal de amenaza y poner sus sentidos en alerta con su arma lista para apuntarle.

 

—Estoy tramando vencer a ese infeliz de Alnayits -Afirme —¿Quieres salir de aquí con vida junto a tu amiga la Dalhani o quieres que ese maldito cuatro ojos salga triunfante aquí?.

 

Cuando le plantee aquella pregunta, el joven Qusatjiat no tenía oración alguna para llevarme la contraria, la tal Malika entonces respondió a mi pregunta.

 

—Si, joven ghrayb, puedo transferir parte de mi mana a otro individuo, mientras haga contacto físico con dicha persona.

 

—¡Eso es! -Exclame con entusiasmo tras oírle.

 

—Estoy totalmente perdido en el tema -Crok opino.

 

—Rozuel, ¿qué sucede?, ¿buenas noticias? -Una confusa Riha hablo.

 

Dado a que la Lupian y el hombre amazona no podían entender el habla de la joven, solo comprender mis palabras, estaban totalmente confusos y con dudas con respeto al tema. Debido al poco tiempo que había para explicárselo a detalles, solo les dije lo que importaba.

 

—Podemos ganar, ¡aun tenemos una posibilidad! -Manifesté.

 

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Los tres regresamos a la sala donde yacían los restos del VCI (Vehículo de combate de infantería), trayendo con nosotros a Berat y la Dalhani Malika, los dos quedaron absortos al ver lo que para ellos sería una “extraña maquina”.

 

—De acuerdo, ¿cuál es el plan? -Pregunto Crok.

 

—El plan es utilizar eso -Señale al VCI.

 

—¿Qué?, ¿¡es posible!? -Un emocionado hombre amazona pregunto.

 

—Eso depende de la Dalhani.

 

Si ella posee una vasta cantidad de poder mágico, quiero creer que es suficiente para hacer uso de “Materialización”, con Myldark transformando ese poder mágico en PSI, mi plan consistía en manifestar dicha habilidad sobre el VCI, restaurarlo y manipularlo. Por supuesto, aun esta el tema de como manejarlo, pero creo y tengo la certeza, de que la respuesta a esa cuestión no tardara en enunciarse, solo si logro “resucitar” a esta máquina bélica.

 

—No se que sea esa cosa, ¿pero afirmas que necesitas de Malika para poder utilizarlo? -Berat pregunto con ciertas sospechas.

 

—Digamos que posee ciertas… cualidades únicas -Disfrace aquella verdad —Lo que tienes en frente de ti, es la solución para vencer a Alnayits, no estoy bromeando y solo esta es la ÚNICA MANERA en que triunfemos -Afirme —¡Ya que ese maldito nos espera allí afuera con un ejercito de mil engendros!, ya sea que nosotros vayamos por él, o su ejército venga hasta aquí por nosotros, ¡estaremos condenados!, a no ser…que utilicemos “eso” a nuestro favor -Mi mirada señalo al VCI —Pero para eso, necesito su ayuda.

 

La Dalhani se acerco al VCI, lo miro detenidamente contemplándolo unos segundos en silencio, luego volteo y me miró fijamente.

 

—La bendición que me fue entregada como Dalhani, ¿dices que puede ayudarnos a derrotar al Muhaqdad? -Pregunta ella.

 

—Si, es único que tenemos, todo depende de ti, Malika, la Dalhani de los Qusatjiat.

 

La Dalhani camina hacia mi espalda y pone sus manos sobre la región de mis omoplatos.

 

—Entonces te prestare el don de mi dios, joven ghrayb, no… Rozuel Drayt.

 

—Te lo agradezco.

 

Me acerqué al VCI, hice contacto con mis manos sobre sus restos, entonces le pedí a Malika que comenzara a transferirme su mana a mi cuerpo, la Dalhani procede entonces a manifestar su vasto poder mágico. Tal cantidad entonces comienza a ser transferido hacia mí, primero en pequeñas cantidades, poco a poco el volumen de la energía aumentaba.

 

—“Myldark, ¿podrás transformar este mana en PSI?”.

 

Le hable al dragón oscuro que habitaba en el collar negro, pero no había respuesta, ¿por qué no decía nada?.

 

—“Oye Myldark, ¿me escuchas?, necesito tu ayuda para convertir ese poder mágico en energía ESP”.

 

El dragón oscuro no responde, tal silencio me intranquilizaba, entonces aquella intranquilidad repercutió en un angustiante escenario familiar, el ambiente volvió a tornarse pesado, y de pronto un haz de luz desconocido me ciega, una voz masculina e inhumana penetra en mi mente y me habla, ya lo había oído con anterioridad.

 

—“Eres tú, portador de la marca de Astado”.

 

Continuara…

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