Metalord Revolution 274 ASALTO COMANDO IMPROVISADO “LIMITE”
PERSPECTIVA: Tercera Persona
—«¿¡Un Mago nivel S!?».
Fue la inminente declaración del esper al sentir su poder mágico, antes de que alguno de los tres pudiese levantar su arma contra el mago, él había levantado su espada a dos manos y abanicado su arma mágica para desatar un corte de energía sobre ellos. Rozuel era el más cercano a recibir todo el ataque, pero alguien se situé frente a él, era la semihumana.
Namida se coloca al frente de Roz, recibiendo todo el ataque del corte mágico de lleno, el impacto la manda a volar varios metros hacia atrás hasta darse contra la pared, aunque acudir a un compañero herido seria lo moralmente ideal, su atacante aún estaba en frente de ellos, tanto Crok y el esper no perdieron tiempo en responder.
Antes de que el mago robusto de cabellera negra y cicatriz en el labio inferior pudiera realizar un segundo ataque cargado con su arma, las ametralladoras de los dos lo tienen en la mira y una lluvia de fuego se desata sobre él. El mago crea un escudo de mana mientras retrocede, aunque su defensa mágica logra resistir las primeras balas, esta empieza a debilitarse y eventualmente es destruido.
El mago consigue irse a un lado saliendo del rango de fuego de las ametralladoras, pero no sin antes haber recibido dos balas en el cuerpo y otras en su arma, la espada mágica termina siendo partida en dos. Sensorialmente se podía percibir como su poder mágico descendía enormemente luego de haberse retirado.
—«¿Tan débil son los magos nivel S?» -Se pregunto Roz con cierta sospechosa.
Con el agresor alejado, se enfocaron entonces en asistir a Namida, la semihumana recibió todo el ataque del mago en el pecho de su armadura, esta logro penetrar un poco el blindaje en el impacto, no alcanzo al usuario para infligirle una herida critica, pero el daño de tal sacudida fue sentido físicamente en el torso por ella misma, considerando aparte que ya tenía antecedentes de una herida en esa misma zona anteriormente.
—Estoy bien… solo… necesito un momento…
La semihumana se encontraba sentada en el suelo recuperando el aliento, se pone de pie por sí misma resistiendo las dolencias ocasionadas por aquel ataque, le dolía bastante el pecho, pero para su suerte no tenía lesiones severas como huesos o tejidos rotos, tampoco hemorragia alguna.
—Ese ataque mágico fue bastante potente… es una sorpresa que resistiera -Expreso Rozuel en voz alta.
—Bueno… es preferible yo que tú, Rozuel Drayt.
El escuadrón de 220 soldados blindados pronto estaría sobre la puerta, era necesario seguir avanzando, pero Namida pronto se ofreció para hacer tiempo para que aquellos enemigos de armaduras considerable no les alcanzara.
—Me duele bastante, con este dolor terminare por entorpecerlos, ustedes dos deben detener a Muer Afigad -Fue la petición de la Anubian.
—Es imposible que logres retener a todos esos soldados sola, antes de que alcancemos a Muer Afigad, tu podrías morir -Rozuel le dijo con sinceridad.
—Un sacrificio aceptable con tal de que Muer fuera sea detenido, Amira podrá estar segura por el resto de su vida.
La semihumana estaba más que dispuesto a dar su vida para aumentar las posibilidades de que Muer sea alcanzado, aunque su armadura le consideraba una gran defensa, no era indestructible y ella ya había recibido daño, sumándole además de que la munición que le quedaba no bastaría para lidiar con tantos enemigos a la vez, más en especial con la gruesa protección con la que contaban, por lo que precisarían con seguridad más balas para eliminar.
—Yo me quedare aquí también -El hombre amazona entonces se ofreció para ayudar a la semihumana —Roz, aun con esa armadura que posee, eres capaz de ir más rápido, ¿no es así?, limitas tu velocidad para que puedas igualar nuestros pasos, en ese caso, me quedare aquí y ayudare a nuestra querida chica bestia a lidiar con esos “caballeros” de hojalatas.
Crok no pudo entender el habla de Namida y sus intenciones, pero al oírlo de la boca del propio Rozuel, entonces comprendía que la semihumana no podía seguirles el paso debido a la dolencia que padecía con ese último ataque recibido. Con dos ametralladoras haciendo frente a tal escuadrón de soldados blindados, la chance de que sobrevivieran, eran mayores, pero no absolutas.
—Nos quedaremos aquí y ayudaremos a retener a los refuerzos del enemigo -El líder del grupo rebelde afirmo.
Los rebeldes se apostarían también en la sala, aunque sus armas a distancia no logren hacerle algún daño a un enemigo con una gruesa protección mágica, estaban más que dispuesto a dar su vida para garantizar que el Azim Alnabil sea atrapado o eliminado.
—No intentes persuadirme, Roz, sabes que este es el mejor plan, continua sin nosotros.
Con las palabras de sus compañeros, Rozuel se dispone a continuar su avance hacia el interior del palacio por cuenta propia, ciertamente ahora podía moverse con más prisa dado a que su “Intense Iron Juggernaut” tenía propiedades únicas superiores a las vestiduras defensivas de sus aliados.
—Bien, solo queda hacer nuestro trabajo -Crok dijo en voz alta.
—Valoro tus intenciones, ghra… Crok, aunque no entiendas mis palabras, quiero decirte, gracias.
—Jeje… no sé qué habrás dicho, pero de una forma me hace sentir mejor conmigo mismo -Expreso un contento hombre amazona —Además… no quiero perder a más compañeros y amigos…
Crok observo que la aparición del marine malherido que era llamado “Carlos” estaba sobre la pared mirando el suelo totalmente inmóvil como un cadáver, hasta levantar su cabeza y mirar al hombre amazona con sus sobrenaturales y tétricos ojos negros como sombras, Crok simplemente le ignora y se enfoca en su deber de mantener a raya a sus enemigos.
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Salón principal del palacio de los Afigad – 11:50 AM…
Rozuel llego a un gran salón, más adelante avisto un cojín que le daba el aspecto de un trono, era simple intuir a quien le pertenecía a ese lugar, en el suelo observo la presencia de un rastro de sangre, esta se dirigía a uno de los tantos pilares de varios metros del sitio.
—«Esta sangre, es del mago de nivel S sin duda» Concluyo Rozuel.
Las heridas dejadas por las dos únicas balas que le habían dado era prueba de ello, no había enemigos en los alrededores, por lo que confrontar al mago nivel S debería ser más sencillo. Mientras avanzaba, noto que la espada que había sido partido en dos del mago espadachín ya no estaba, ¿desapareció como si nada o hay una explicación en torno a su magia?.
Rozuel avanzo con cautela, hasta llegar al herido mago quien se encontraba recostando sobre el pilar en el suelo, una de sus manos cubría la zona del estómago, por el sangrado se concluye que una de las balas asesto allí, la segunda impacto en una de las piernas. Aquel hombre robusto de cabellera negra y cicatriz en el labio inferior le costaba mantener su respiración, sumando a tales heridas y en su condición actual, ya no suponía una amenaza.
—Así que finalmente te conozco en persona… “mensajero del reino de la agonía” -El hombre hablo —Los rumores sobre tu poder son ciertos… no me extrañas que haya logrado acabar con mi hermano menor.
—¿Tu hermano?.
—Soy Juset Zad´tyk, ten por seguridad que ya conociste a mi hermano de antemano… por si lo has olvidado, él era “Yusuf Ahja Zad´tyk”.
Era el nombre de uno de los tres Muhaqdad derrotado, el primero de los tres que había confrontado Rozuel Drayt.
—¿Buscabas vengar a tu hermano?.
—Tsk… a la mierda con él, me robo mi puesto como Muhaqdad, quería matarlo, YO era más fuerte que él, pero luego conoció a un rarito llamado Alnayits… y misteriosamente se hizo más fuerte que yo… era raro… sospechoso… pero me batí en duelo con él y me venció fácilmente… entonces Muer Afigad lo eligió a él.
Entre los dos hermanos no había lazo fraternal alguno, se despreciaban mutuamente al punto de batirse a muerte por ascender de rango y obtener títulos ante Muer Afigad, pero el hermano menor, Yusuf, demostró mayor poder y obtuvo todo lo que el mayor anhelaba. Juset desconocía que Yusuf solo se hizo más fuerte gracias a que se convirtió en un conejillo de pruebas de Alnayits, aquella le doto del poder mágico que le permitió convertirse en un Muhaqdad.
El poder mágico que emanaba Juset era bastante lamentable, pero que en su primera aparición haya manifestado un gran poder mágico, ¿cómo era posible?, Roz encontró aquella respuesta en la otra palma del herido mago. Mientras que con una mano cubría la herida del estómago, en la otra sostenía una pequeña piedra preciosa color purpura.
—«Arkania» -Rozuel identifico aquella piedra.
Un mineral mágico que sirve como amplificador de magia, capaz de convertir la magia mediocre en poderosa, fue esa misma piedra que le dio a Juset el “poder” para llevar a cabo aquel ataque mágico de gran concentración de mana.
—Si buscas a ese gordo… se marchó a la azotea del palacio… pronto alguien lo recogerá… -Le informo el herido mago.
—Lo traicionas bastante fácil.
—Busque en vano… la posibilidad alguna de ganarme su favor… que estupidez…
El hombre baja su cabeza, su respiración se había más lenta, la Arkania de su mano comienza a encogerse hasta el punto de tener el tamaño de un garbanzo, con tal tamaño ya no suponía utilidad alguna para cualquier mago. Rozuel ni se molestó en gastar alguna bala para eliminare, ni con sus propias manos, quizás sintió alguna piedad cuando este le dio información sobre donde se encontraba Muer Afigad.
Entonces comenzó su marcha de contrarreloj, subiendo al segundo piso se encontró en un inmenso pasillo conformado por varias puertas, el camino hacia las únicas escaleras que conducían al siguiente piso es custodiada por guardias apostados allí que bloqueaban el paso, con su ametralladora elimina toda resistencia que le obstaculizaba.
Cuando el camino parecía estar despejado, una puerta se abre en las cercanías y salen de su interior un grupo de seis contramagos, todos tenían sus ballestas preparadas con el mana imbuyendo sus virotes para fortalecer el proyectil, y para empeorar el cargador de la ametralladora de Rozuel se había quedado sin munición.
No le daba el tiempo suficiente para recargar antes de que disparasen de sus armas, miro hacia el techo y calculo que la distancia con el suelo era unos 3 metros, los contramagos entonces abrieron fuego de sus ballestas al unisonó. El Trotamundos brinco sobrehumanamente gracias al Intense Iron, aunque era el más lento de todos los que poseía, fue lo suficiente rápido para evitar todos los proyectiles.
Pero aquel salto no tenía solo como propósito evadir los virotes, Rozuel descendió entonces cayendo encima de uno de los contramagos, con la fuerza del “Modo Juggernaut” cuando sus pies aterrizaron sobre los hombres del individuo, todo ese peso lo llevo hacia el suelo con sus huesos y músculos del troncho hecho añicos, la armadura que le cubría de los pies al cuello nada le ayudo, más le perjudico cuando este hizo presión contra su propio cuerpo.
Dos contramagos le atacaron desde distintos lados, uno con un sable y el segundo con una lanza, ambos impactan directamente sobre el pecho de la armadura, solo para terminar ambas armas partidas a la mitad. Rozuel entonces con solo su mano derecha agarra del cuello a quien le ataco con el sable y fortalecido físicamente a niveles más allá de lo humano gracias al Intense Iron y la “Afinidad de Astado”, procedió a ejercer presión en dicha parte hasta oírse un fuerte crujido de huesos.
Pero sin darse cuenta había aplicado más fuerza de la necesaria y termino por separar la cabeza del cuello, eso hizo que los contramagos se estremecieran ante tal demostración de fuerza, pero el esper no se detuvo. Aprovecho el asombro momentáneo de sus enemigos, para alcanzar al siguiente más cercano, aquel que le ataco con la lanza, tomándolo de la cabeza con la mano izquierda.
Acto seguido lo llevo a impactar fuertemente contra la pared, pero siguió haciendo presión en la pared hasta que se oye el sonido de algo explotar y lo único que quedo de aquella cabeza era un abundante “jugo rojo” con restos de carne molida y trozos de huesos. Sus enemigos cercanos se sintieron intimidados aun más luego de ver como otro de los suyos fue macabramente asesinado.
Uno de los contramagos se disponía a recargar su ballesta, pero Rozuel le intercepta rápidamente y ataca usando los dos brazos, como si dos pesados martillos de guerra golpearan al mismo tiempo de cada lado de la cabeza al contramago, el casco que llevaba puesto ante tal presión de fuerza recibida termino quedando achatado hasta quedar plano.
Otro cadáver de apila en el piso, la moral de los contramagos restantes se venia cayendo a picadas, dudaban de hacer frente a un enemigo que ni las armas cuerpos a cuerpos que poseía podían penetrar su armadura, y, por si fuera poco, antes de que alguno cargase su ballesta, seria de inmediato destrozado por su abrumadora fuerza.
—Se los diré solo una vez, MÁRCHENSE… o me asegurare de que los próximos experimenten una muerte lenta y agonizante, ¿quieres saber lo que se siente que la piel se te sea arrancada como si fueras un animal siendo despellejado vivo? -Fue la amenaza proclamada por el “Mensajero del reino de la agonía”.
Los contramagos miraban con temor a ese joven de la armadura negra pesada manchada de la sangre de sus compañeros asesinados, el ver como movía sus dedos de cada mano como si se prepara para llevar a cabo sus macabras amenazas, sumado a la pobre confianza que tenían de sus habilidades contra tal adversario, solo avivo esa llama en su interior llamada “miedo”.
El grupo restante entonces tomo su elección, empezaron a correr despavorido con toda prisa que podía hacia las escaleras que llevaban al primer piso, se marcharon hasta desaparecer a la vista.
—Bien elegido -Dijo el esper para luego recargar la ametralladora PK.
El camino del segundo piso ahora estaba oficialmente despejado de enemigos, el palacio constaba de cuatro pisos en total, el primero era el salón principal para recibir a todos los invitados, llevar a cabo todos eventos sociales, ect. El segundo piso era donde vivían la servidumbre y guardias, el tercero residían los Alnabil de confianza de la familia Afigad. Finalmente, el cuarto piso, era todo un piso entero dedicado para los miembros de la familia Afigad, del cual actualmente el único vivo era Muer Afigad.
—«Debo llegar a la azotea desde el cuarto piso cuanto antes».
Cuando el esper se disponía a avanzar, siente entonces un repentino cansancio sacudir su cuerpo, su visión disminuye y entorpece, un ligero dolor de cabeza se manifiesta, eso ocasiono que cesara sus pasos unos momentos, aquel conjunto de signos y síntomas pudo reconocer al instante su causa.
—«Cansancio por baja cantidad de ESP».
Estuvo dos días preparando las armaduras de Namida, además equipársela a cada uno, solo durmió unas horas y esta manteniendo un buen rato el “Intense Iron Modo Juggernaut”. Su energía ESP estaba en cantidades bajas, empezaba a padecer los efectos de la fatiga de un esper en desarrollo.
—«No puedo permitirme ceder al cansancio aun…».
El dolor de cabeza desaparece, su vista se torna a la normalidad y aquel cansancio físico se desvanece, se había recuperado, pero era solo temporal, mientras más energía ESP siga consumiendo, pronto aquel cansancio volverá a reaparecer con más intensidad. Para antes de que eso suceda, no perdió el tiempo y continua su avance hacia el siguiente piso.
Subiendo por las escaleras llego al piso donde residían los Alnabil leales a Muer Afigad, todos aquellos nobles se encontraban resguardados en sus habitaciones sumidos en el miedo. Los únicos que estaban en el pasillo eran guardias apostados allí, a diferencia del piso anterior, su numero en este era un poco más grande, conformado por lanceros, escuderos y tiradores a distancia armados con ballestas. Ninguno estaba dispuesto a rendirse, todos con rostros serios se pusieron en posición de combate para confrontar al Trotamundos.
—Todos ustedes, idiotas…
Las palabras del “mensajero del reino de la agonía” llegan hacia el grupo de guardias, en conjunto con la apariencia ensangrentada de su armadura negra que le daba un aspecto tétrico, sembraban cierto temor en sus corazones y las manos de varios temblaban.
—Si quieres morir para ese gordo bastardo por NADA, ¡entonces les concederé su estúpido deseo! -Exclamo con el apuntar de su ametralladora PK.
Continuara…