Metalord Revolution 335 CONFLICTO & CAOS (Parte 1)
El cielo fue despejado de cada bruja voladora en escoba y los formidables navíos mágicos que dieron la media vuelta para huir a toda velocidad, ahora caían en pedazos envuelto en llamas hacia las calles de Macur.
—«Sin blancos hostiles aéreos» -Confirmó Rozuel Drayt.
Culmina la “Materialización” del AK-630, al dejar de hacer contacto con el arma, esta se disuelve convirtiéndose en un líquido gris totalmente inútil para los poderes ESP del Trotamundos. Aun le sobraba aquel fragmento azul del “Núcleo de Matriz”, lo cual de por sí ya era un hecho increíble luego de haber permitido la invocación y mantenimiento de aquella pieza armamentística, el “Pragma-Icor” era una fuente de energía extraordinario.
Anicia Aimshot luego de que se le revelara la naturaleza de “Trotamundos” de Rozuel Drayt por la misma persona, atestiguo el PODER de un arma de otro mundo, más concretamente del que pertenecían los “Trotamundos”. Sin pizca de energía mágica en su accionar, con un alcance, eficiencia y letalidad que aniquilo toda una fuerza aérea del enemigo como si fueran moscas, incluso barcos voladores trataron en vano huir solo para terminar destruidos como el resto.
—«¿Esto es el poder del mundo de los “Trotamundos”?» -Se pregunto la bruja azul aun perpleja y dirigiendo aquella revelación —«Rozuel Drayt, el “Drayt Varón” que me fue asignado para su protección y perpetuación de su linaje… es uno de ellos, un Trotamundos» -La propia Anicia contuvo las ganas de gritar de la euforia y dejo escapar una leve sonrisa de satisfacción.
Incluso la propia Enana, Thahilde Dranero, estaba atónita con tal demostración de aquella arma, como también el elfo oscuro, Kahley Durant, presenciaron el poder de un arma ajena a su mundo natal. Ahora que el aquelarre Wicau estaba desprovisto de todo arsenal o combatiente aéreo, sus cielos estaban despejados sin que representaran amenaza alguna para los combatientes de Rozdraville.
—Señor, ¿cuál será la siguiente orden? -Pregunto uno de los combatientes.
Todos estaban a la espera de nuevas instrucciones, de manera organizada y en fila, miraban atentamente al “sangre de bruja” que consideraban su LIDER.
—Nuevas órdenes, avanzaremos 2000 metros y nos estacionaremos allí, ¡artilleros prepárense!, una vez nos posicionemos, abrirán fuego de bombardeo en dirección a la ciudad.
—¡Si, señor!
—Crok, ¿puedes brindarnos cobertura visual aérea? -Le encomendó Rozuel.
—Si, “Predator” nos mantendrá al margen en los cielos.
El espírano del hombre amazona era un águila con la capacidad de surcar los cielos y compartir todos sus sentidos con su invocador, de esa manera brindaría apoyo como un centinela para alertar de posibles amenazas en los alrededores. Con las ordenes transmitidas, toda la compañía avanzo.
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Sus ojos se entreabren lentamente acompañada de una agitada respiración mezclada con intensos dolores en los costados, al recuperar su consciencia lo primero que percibe es que se encontraba boca arriba en el suelo, a su lado se encontraban los restos de una escoba que se encontraba fragmentado en innumerables pedazos.
—Lo recuerdo…
Era una de las brujas voladora de la compañía Aevi, ante la inminente masacre de un arma enemiga que los pulverizaba con relativa facilidad, emprendió la retirada como el resto, huyendo con una compañera a su lado, observa como ella EXPLOTA y se esparce en trozos de carne y sangre. Aquello causa que pierda el equilibrio y caiga desde una inmensa altura hacia las calles de Macur, nadie podría sobrevivir a esa altura de caída.
—¿Cómo?… estoy viva…
Miro la escoba y el resto de los recuerdos se mostraron, a escasos metros de tocar el suelo, la escoba se sitúa bajo suyo y se imbuye en magia, recibe toda la presión del impacto, a la vez que desata de fuertes corrientes de vientos que salvaguardan la vida de la bruja.
—Esto es parte de la magia del “Vuelo de Nuila”, salvo mi vida…
La magia destruyo toda la escoba y con ello salvando a la bruja, la sobreviviente de la compañía Aevi, era Tally, misma que percibía cierto mal augurio con los invasores minutos antes del asalto que culminó con la aniquilación de todas sus compañeras.
—Soy la única que sobrevivió… maldición… -Miro a los cielos con un sentimiento de frustración.
Sentía un fuerte dolor en las costillas, pese a que la magia la salvo en el último momento, aquello parece haberle cobrado algunas facturas, pero no era la única parte lesionada, su brazo izquierdo presentaba fuertes dolores musculares que le impedían usarlo apropiadamente. Aunque lograra encontrar otra escoba y la imbuyera de la magia “Vuelo de Nuila”, no estaba en condiciones de volar.
La calle en la había aterrizado estaba vacía, sin un alma a su alrededor, lo que era una mala señal, de pronto algo del cielo cae a gran velocidad e impacta en una de las casas causando un inmenso daño a la estructura y desatando una onda expansiva. Tally estaba casi cerca y fue empujada unos centímetros hacia atrás, por fortuna no le causo daño, pero sí hizo que sus lesiones le dolieran.
—¿¡De donde vino…!?
Antes de que ella pudiera terminar su frase, observo en dirección de donde vino aquello que cayó del cielo, noto entonces en el aire a más proyectiles que estaban aproximándose velozmente hacia las calles de Macur. Por la dirección fue fácil intuir para la bruja que allí se encontraban los invasores, ellos eran los responsables de aquellos pesados objetos arrojados a largas distancia.
—«¡Están bombardeando la ciudad!, ¿¡serán esos cañones de alcances mayores!?, ¡no siento magia en los proyectiles que están arrojando!».
La bruja se echó a correr, los alrededores se llevaban de impactos de bolas de cañones, podía oír el ruido de casas desmoronarse, valiosos vidrios partirse y el propio suelo salpicando escombros mientras dejaba su marca en este. Uno de los proyectiles cayo a unos 200 metros delante de ella, estaba en la misma dirección de donde corría, este rebotaba hasta finalmente detenerse.
—«Eso es… ¿¡una bola hecha de hierro sin pizca de magia alguna!?».
Mientras avanzaba sin parar, le dio un vistazo minucioso a uno de aquellos proyectiles disparados por los invasores, su forma esférica y elaborado de metal, carente de toda magia, que tal objeto físico pueda ser puesto en un tubo y disparado a tal distancia, Tally estaba abrumada, de que los atacantes tuvieran a disposición tales armas, eran un tipo de cañón y munición totalmente DISTINTO al tradicional “cañón mágico”.
—«Estas bolas de hierro… los cañones que utilizan… ¡el cañón delgado negro que apuntaba al cielo y acabo con toda mi compañía!… ¿¡a quien demonios le declaro la guerra la Eldar de este aquelarre!?, ¿¡contra que nos estamos enfrentado realmente!?».
La tecnología de armas que poseía los invasores superaba con creces a cualquier cosa vista en las fuerzas del aquelarre Wicau, haciendo que técnicamente Macur se convirtiera en un sitio mucho más peligroso que su antiguo hogar, al estar en la mira de un grupo armada con tales poderosos artefactos de guerra. Tan tardío fue darse cuenta, que costó la vida de 249 de su gente y aquelarre de nacimiento.
—¡Oye tú!, ¡por aquí!
Una bruja ubicada en la esquina de un cruce con tres direcciones, le hacía seña, le indicaba seguir por donde ella venia, su uniforme era un vestido negro semejante a una gabardina con ligeras protecciones de cuero endurecido y metal, identificándola como miembro de la Wixau.
—¡Los evacuados están por este lado!, ¡deprisa!
Una bola de hierro termina impactando a escasos centímetros de la bruja de la Wixau, la onda expansiva le arranca un brazo y dobla una pierna mientras todo su cuerpo es enviado hacia atrás hasta dar contra una pared, fue una muerte instantánea.
—«¡Maldición!, ¡Maldición!, ¡Maldición!, ¡Maldición!».
Tally uso sus fuerzas mágicas para imbuirse en fortalecimiento mágico y acelerar su paso, ya le costaba moverse con el dolor de sus costados y extremidad izquierda herida, las dolencias de sus lesiones se intensificaban, pero lo soportaba mientras una lluvia de bolas de hierro caía en las cercanías, el solo ver como una bruja termino al recibir casi de lleno aquel proyectil, fue suficiente motivación para no convertirse en otra baja.
Corrió por la dirección mencionada por la bruja de Wixau, a unos cuantos metros llego a otro cruce, uno de sus caminos estaba bloqueado por escombros de un par de casas destruidas y solo estaba habilitada una dirección para continuar doblando a su izquierda. Más proyectiles seguían cayendo a distancias cercanas a su posición e incluso un poco más lejos.
—«¿¡Cuánto es el alcance que poseen los cañones de los invasores!?, ¡esta clase de ataque de bombardeo supera con creces a cualquiera que la magia del aquelarre Wicau o el Aevi pudiera permitirse!?, ¡esto es un poder discriminadamente ridículo!».
Tally se percata de que el bombardeo con aquellas bolas de hierro, no manejaban una precisión exacta, eran disparados a largas distancias al azar y si se tenía la mala suerte de caer en el rango de alguna, te mataría la fuerza misma del proyectil o la misma onda expansiva generada al impactar o en otros casos los escombros arrojados por la destrucción causada por los mismos proyectiles redondos.
—«Aunque su puntería no sea exacta y den a objetivos al azar, el solo hecho de que posea tal alcance y puedan ser disparados tan seguido… ¿¡cuánto alcance máximo poseen esos cañones siquiera!?».
El enemigo lo conformaban un escuadrón de 211 individuos, pese al pequeño número a comparación del numeroso ejercito del aquelarre Wicau, Macur y sus habitantes estaban recibiendo el duro golpe de este conflicto, pues las fuerzas del aquelarre no eran capaces de responder al nivel de amenaza de aquel “pequeño escuadrón”.
—«Eso es… porque no son solo un “pequeño escuadrón” ordinario, la más infame Yudaz y la posesión de tales armas de ridículas capacidades del que no se percibe magia… ¿armas de tal calibre sin magia?, ¿¡en serio a quien demonios le ha declarado la guerra la Eldar de este aquelarre!?».
Miro a su alrededor observando la presencia de cadáveres de mujeres, hombres e incluso algunas niñas, tanto de humanos, brujas y algunos pocos semihumanos, víctimas civiles que trataron de huir y en su infortunio fueron alcanzados por el conflicto actual. El bombardeo no media raza ni edad, quien estuviera en su alcance, terminaría como el resto de los muertos.
Casas derrumbadas revelan que algunos optaron por refugiarse en sus hogares, quizás creyendo estar a salvo, pero la realidad golpeo cuando las bolas de hierro alcanzaron aquella “seguridad” de su hogar, se podía observar ya sea una mano o alguna otra parte del cuerpo de las personas sin aliento enterradas en escombros.
—«Pobres… no merecían morir de tal horrida manera».
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Tally corrió hasta lograr llegar a un área donde las bolas de hierro no alcanzaban, se encontraba en una plaza que fue convertido en un punto de refugiados, tiendas armadas a montón acaparan todo el sitio, heridos por doquier atendidos por sanadores y medicina tanto ordinaria como magia. Incluso la propia Wixau tuvo que tener una fuerte presencia en la zona, los aldeanos evacuados y de otras áreas, rogaban en masa su ayuda para rescatar a sus seres queridos, varios de ellos dejado en el área que fue evacuada.
—«El área bombardeada, dudo mucho que quede sobrevivientes, lo siento mucho por todos ellos y sus seres queridos perdidos» -Fue el pensamiento realista de Tally.
Niños llorando, aldeanos con rostro sumidos en tristeza y pesadez emocional, la guardia Wixau trataba de mantener el orden, pues las cosas se complicaron por algo reciente, se trataba de los tres barcos voladores mágicos que fueron derribados, cayeron en áreas residencias cercanas que aun eran “seguras”, fuego y pánico por doquier se esparcieron sin control. Equipos de la Wixau fueron enviados para tratar el desastre, sofocar las llamas y rescatar a cuantos pudieran.
—Oh, por Astado…
Los equipos enviados estaban regresando, varias cargaban camillas improvisadas ocupadas por personas con quemaduras de segundo grado, le seguían docenas de aldeanos heridos por quemaduras, algunas leves y otros con vendajes ensangrentados en extremidades superiores, torso o incluso la cabeza. Estaban quienes podían caminar por cuenta propia y quienes lo hacían con esfuerzos apoyados con la ayuda de conocidos o la bondad de desconocidos.
Dos niñas semihumanas Cait sostenían la mano de una mujer adulta Cait con el torso hasta las piernas totalmente carbonizadas, entre lágrimas repetían la misma frase “mami despierta”. La Cait adulta no respondía y era llevada en una camilla, hasta que una de las brujas la examina y dice “ya es tarde para ELLA”, acto seguido llevan la carbonizada semihumana a una carreta y las niñas se desploman en el suelo sumido en su desgracia.
Una solitaria anciana caminando jadeaba de la fatiga, presentaba múltiples quemaduras y vendas en brazos y cuello, comienza a tambalear hasta caerse y cuando alguien de la Wixau le socorre, con una expresión de tristeza dice “está muerta”, la anciana es cargada por la bruja hacia una carreta.
Dos brujas llegan hasta una tienda de campaña de sanadores, llevan consigo una camilla improvisada con una mujer con criticas quemaduras de tercer grado en la cintura, la cual milagrosamente aún seguía con vida, respirando agitadamente. La levantan con intención de ponerla en una improvisada cama con una superficie más cómoda y ser atendida, cuando a los segundos de levantarla, su cintura se parte en dos como si fuera papel y la mujer agonizante pega un grito de intenso dolor, para luego cerrar los ojos y morir. Las dos brujas con demacradas expresiones, cargan las dos partes de la fallecida en una carreta.
Alrededor de cinco carretas llegaban a la plaza, todas contenían lo mismos, cadáveres acumulados a montón, muchos carbonizados hasta quedar irreconocibles, otros le faltaban extremidades y hasta con parte de sus huesos como carne teñida de negro a la vista, y luego estaban aquellos que murieron por causas ajenas a quemaduras, como el aplastamiento de objetos pesados como escombros. Una carreta en concreto, cargaba tan solo cadáveres de infantes y niños, algunos carbonizados, y otros que fallecieron con rostros ensangrentados y entre lágrimas.
—¿Wilda?… ¡WILDA!… -Tally exclama reconociendo a alguien entre los heridos.
La bruja de la compañía Aevi corre hacia una de las camillas en la que cargaban a una mujer mayor herida con múltiples heridas de quemaduras de segundo grado en la parte superior de su cuerpo, pero sus piernas recibieron el peor daño, buena parte de carne y huesos estaban al descubierto. Uno de sus ojos estaba vendado y cubierto de sangre, mientras el otro se mantenía cerrado con dificultades para abrirlo.
—¡Wilda!, ¡soy yo!, ¡Tally!, ¿¡qué ha pasado!?, ¿¡que ocurrió con el resto!?
Wilda pertenece al mismo aquelarre de Tally, una bruja que no era compatible con la magia del “Vuelo de Nuila”, por lo que no formaba parte de la compañía Aevi, era ahora otra habitante de Macur y al ver a ella ahí con tales lesiones de quemaduras, significaba que uno de los barcos voladores derribados en llamas, cayo justo en el área residencial en donde estaban instalado la gente del aquelarre Aevi.
—Fuego… por todas… partes… sus gritos… aun… puedo oírlos… las niñas… ellas… lo siento…
Su respiración se agita y comienza a temblar violentamente, las sanadoras con asistencia de otras tratan de calmarla y la sostienen para que se detenga, Wilda de pronto tose y vomita una cantidad considerable de sangre, se desploma y deja de respirar. Una de las sanadoras examina su espalda y se percata de que tenía lesiones severas en las áreas alrededor de los pulmones.
—No… Wilda…
Tally se echa para atrás y cae de rodillas al suelo, incapaz de seguir soportándolo emocionalmente comienza a romper en llanto, temía ir hacia las carretas cargada de cadáveres y ver a varios de su gente allí. Toda su fortaleza mental fue destrozada, sollozando como una niña huérfana entre un caótico panorama de incertidumbre y sufrimiento.
—«Todo es culpa de la Eldar, tus seres queridos murieron por una GUERRA que ELLA CAUSO».
De repente una voz femenina susurro en los pensamientos de Tally, al oír aquellas palabras su llanto ceso, prestando atención a aquellas palabras.
—«¿Por qué deben morir por los caprichos de una líder egoísta?, toda esta TRAGEDIA es su culpa, ¡cada muerte en esta inútil GUERRA ha sido culpa de ella!, ¡de la Eldar Carina Svensdotter».
A espaldas de Tally, se observaba la figura de una mujer pelinegra de bello rostro y delgada figura, vistiendo una camisa blanca, larga falda marrón y un manto verde encima. Tenía sus manos encima de la cabeza de la bruja de la compañía Aevi, de sus dedos generaba una especie de partículas mágicas que se concentraban alrededor de la cabeza de Tally.
Cuando Tally voltea, aquella mujer pelinegra delgada había desaparecido, luego mira sus manos manchadas con suciedad, sangre y sus lágrimas, voltea por consiguiente para ver el cadáver de su conocida, Wilda, siendo cargada y arrojada a una de las carretas. La bruja voladora comienza derramas algunas lágrimas, pero no de tristeza, sino de pura rabia.
—Eldar Carina… todo… ¡ES TU CULPA! -Apretó sus puños y golpeo el suelo, ignorando el dolor de sus propias heridas.
A la distancia, la mujer de rostro bello y figura delgada, autoproclamada “Mata Hari”, caminaba con normalidad entre la multitud, observa la expresión furiosa de Tally y deja escapar una leve expresión de satisfacción. Mira hacia otros lados, a otras mujeres quienes, observando los cadáveres en las carretas, denotaban también rostros iracundos, en sus labios pronunciaban con desdén un nombre, “Carina”.
—Las semillas del caos se están plantado, ¿cómo responderás ante la ira de tu propia gente?, Eldar Carina… jejeje…
Continuara…