Metalord Revolution 336 CONFLICTO & CAOS (Parte 2)
[20 AÑOS ANTES]
Ciudad de Yggir – hogar natal del aquelarre Walgis…
En una habitación del cuartel de la guardia de la ciudad para interrogatorios, dos brujas armadas de cabellera verde, pertenecientes a los “Khuja”, la rama guerrera en la sociedad del aquelarre Walgis, tenían encadenada a una muchacha con grilletes sus manos, pero aquellas ataduras estaban encantadas con propiedades para debilitar o anular la magia del prisionero.
—Vaya, que tenemos aquí…
Una tercera bruja llega, tenía un cabello corto café con un atuendo marrón oscuro que le cubría del cuello a las rodillas, dejando brazos y piernas al descubierto, llevaba unos calzados de madera pura y sobre su cuello usaba un collar adornado con un cristal verde.
—No debería desperdiciar su tiempo con asuntos triviales, mi señora, después de todo, usted muy pronto será la futura Eldar del aquelarre -Comunico una de las Khuja.
—Quizás, pero ahora soy una capitana de la guardia de Yggir, y amo mi trabajo -Fue la respuesta de la bruja del calzado de madera —Hola mi estimada, permíteme presentarme, soy Sadry Dexo.
Sadry saludo y se presentó con sincera amabilidad ante la muchacha esposada, la prisionera sentada tenía un rostro demacrado, cabellera negra larga sucia y un cuerpo delgado, vestía harapos viejos desgastados con el tiempo.
—Sabemos que no eres una bruja, pero… eres una maga con una habilidad inusualmente “interesante” -Sadry leía un reporte escrito en un pergamino pequeño.
Numerosos reportes de personas peleándose entre sí, describían la presencia de la muchacha encadenada en muchísimos de los casos, parecía una mera casualidad, hasta que una bruja con hábil especialidad sensorial para sentir la magia, la sorprendió en el acto.
—Usaste una magia para “influir” en aquellas personas y que se pelearan entre sí, fuiste descubierta, pero no parece que tu poder sea del tipo de control mental.
Aquella muchacha uso esta habilidad en una panadería para hacer que un empleado de la tienda y dos clientes que se llevaban mal, pero se toleraban, se pelearan enseguida, aprovechando la confusión para robar algo para comer, mismo sucedió en el centro sobre puestos de fruta o carne.
Todos los detalles e informes de la muchacha y el uso de su habilidad mágica estaban escrito en el papel que sostenía en sus manos, la verdad era que ella estaba siendo vigilada y observada hace poco tiempo en secreto, por orden de la misma Sadry.
—“Sugestión mágica” -Cito Sadry Dexo —Empujas las emociones más intensas de una persona, como la ira y haces que se deje llevar, si alguien siente un considerable desdén por otro, y tú le “aconsejas” que lo golpees, tu habilidad se activa, también parece funcionar con otras emociones fuertes como el orgullo, la tristeza y felicidad.
La muchacha fue identificada como una mujer maga que logro colarse al aquelarre Yggir de alguna manera, se estima que utilizo su habilidad para entrar a través de algún viajero o comerciante, o lo aplico en alguna bruja con la guardia baja. Su habilidad casi parecía un tipo de “control mental”, pero estaba más especializado en influir en la voluntad de otros a través de sentimientos o emociones fuertes y hacer que sigan “su voluntad”.
—Tu poder fue inútil con las Khuja, y yo mantengo mi mente bastante calmada, además de que esos grilletes debilitan tu magia hasta el punto de anularlo en casi su totalidad, no podrías ni “sugestionar” ni a un niño.
—¿Van a matarme?, saben que no soy una bruja y no soy de aquí, dejarme ir y echarme de su aquelarre no es opción, ya que como conozco la ubicación de su hogar, represento una amenaza para ustedes.
Cuando la muchacha finalmente hablo, Sadry se mostró sorprendida al ver lo calmada que estaba, pese a mencionar el destino que le depararía como una intrusa del aquelarre.
—¡Jajajaja!… ciertamente, eso haríamos con los intrusos problemáticos -Sadry expreso con sinceridad —Pero… sería un desperdicio ponerle fin a un “talento” como el tuyo, por eso tengo una propuesta.
—Quieren “usarme” a su antojo, ¿no es así?
—Vamos, no seas tan dura, “usarte” suena bastante frio, preferiría darte un techo, comida, ropa, un baño… que la verdad te lo recomendaría y por supuesto, un hogar.
La propia Sadry Dexo veía un poderoso potencial en aquella muchacha, su don mágico causante de altercados no era algo para dejar desapercibido o erradicar como si fuera una amenaza. Quería ganarse la lealtad de aquella muchacha, convertirla en una “bruja” honorario de su aquelarre, darle un sentido de pertenecía en Yggir y a cambio, usar sus habilidades para el bienestar de Walgis.
—Supongo que es mejor que morir como una pobre diabla, acepto.
—¡Perfecto!, comenzaremos por darte un baño caliente primero y ropa nueva, ¿cómo te llamas por cierto?
—¿Nombre?, yo… ya no recuerdo mi nombre real desde hace mucho tiempo, lo he olvidado, solo tengo un apodo, que aún recuerdo.
—¿Y cuál es?
—Mata Hari.
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[PRESENTE]
Ciudad de Macur…
Un gran edificio de tres pisos estaba situado en el centro de la ciudad, su entrada subiendo por unos escalones tenia a sus lados una serie de pilares de magnifica arquitectura y una estatua de Astado, no estaban elaboradas por un aficionado, fueron manos profesionales y versadas con pasión las que esculpieron aquellas estructuras, como también la magnificencia del propio edificio. Aquel sitio era conocido como el “Palacio de Astado”.
Aquel lugar era la sede en donde se llevaban a cabo el sistema judicial, ejercer las leyes y autorizarlas para hacerlas cumplir, todos los juicios eran llevados allí, todas las autoridades de Macur se reunían junto a los cincos miembros que conforman el “Consejo Wicau”. También era el sitio en donde vivía la Eldar, máxima ley del aquelarre, su despacho y morada propia se ubicaba en el tercer piso.
En las afueras de aquella majestuosidad estructura, ahora era el escenario de un disturbio que se llevaba a cabo a unos metros de la entrada, con la presencia de alrededor de 600 brujas de la Wixau, la inmensa mayoría armada con un escudo pesado de cuerpo completo, formando una línea defensiva. Todas ellas contenían la furia de casi mil habitantes de Macur de los cuales se contaban entre sus filas tanto a brujas, humanos y algunos semihumanos, entre gritos encolerizados agitaban con sus puños, otros a palos de madera y exigían respuestas de las autoridades de Macur.
—¿¡Dónde está mi hija!?, ¡marcho hacia afuera con ustedes hace más de un mes y no la he vuelto a ver!
—¿¡A donde ha ido mi hermana!?, ¡custodiaba el lado sur del muro y la guardia no me da respuesta sobre ella!
—¡Soy de un aquelarre que se unió al suyo!, ¡nos garantizaron que estaríamos seguras aquí y mis hijas de buena Fe se unieron a la Wixau!, ¡llevo casi un mes sin verlas!, ¿¡donde están mis hijas!?
—¡Uno de esos barcos voladores cayó cerca de mi hogar arrasándolo todo!, ¡casi toda mi familia ha muerto!, ¡solo mi hijo sobrevivió y a duras penas con muchas heridas de quemaduras!, ¡las malditas curanderas le están dando prioridad a otros sobre mi hijo y atienden a quienes apenas tienen heridas superficiales!, ¡en cambio mi hijo sigue esperando mientras se está muriendo!, ¿¡por ser un semihumano deben menospreciarnos!?, ¡no me jodan!
—¡Se que la Eldar es la causante de que nos estén atacando esos invasores!
—¡Si, yo también he oído de ello!, ¡la Eldar los ataco primero y los provoco!, ¡ahora están sobre la ciudad matándonos a sus anchas!
—¡La Eldar dijo que un “mal se avecinaba” y “amenazaba” con “destruir Macur”, pero no dijo sobre que ELLA fue la primera en “agredir a ese mal” y ahora en represalia nos están masacrando!
—¡Ese bombardeo de los invasores acabo con mi hermano, mis sobrinos y mi único hijo!, ¿¡cómo justificaran esto!?, ¡he perdido a TODOS mis seres queridos!
Uno de los habitantes, un hombre adulto entre lágrimas cargaba en sus manos una botella llena de una bebida alcohólica, bebía a fondo mientras señalaba a la Wixau con desdén e insultándolas, en un arranque de ira les arrojo su botella golpeando contra el escudo y partiéndose en pedazos.
—¡Esto es su culpa!, ¡TODO ES SU CULPA!
Saco de su cintura un garrote de hierro con pinchos y corrió a embestir a una de las guardias en su escudo, golpeaba con una furia desmedida, no emitía magia alguna, por lo que no era un mago. Pero sus fornidos brazos e ira acumulada, propinaban golpes con el arma como si de alguien con fortalecimiento mágico se tratara.
—¡LOS ODIO!, ¡LOS ODIO!, ¡LOS ODIO A TODOS USTEDES!, ¡YA NO TENGO AMIGOS!, ¡YA NO TENGO FAMILIA!, ¡YA NO TENGO NADA!
El enfurecido hombre aporreaba el escudo con todas sus fuerzas en cada golpe, aun cuando lo hacía de manera seguida y jadeando, seguía golpeando mientras sus ojos eran la prueba de todo su dolor y su rabia la consecuencia de ello. Acto seguido, su siguiente golpe es detenido al ser tomado de la muñeca y es llevado hacia dentro de la línea defensiva, arrojado a unos cuantos metros lejos de las guardias con escudo. La responsable de llevarla allí era bruja rubia alta con un parche en su ojo izquierdo y una cicatriz pequeña en su mejilla derecha, la comandante Brala Nigme, jefe en cabeza de la Wixau.
—¿Tienes idea de a quien diriges tus vulgares palabras?, ¿del lugar al que osas agitar con salvajismo tal hostilidad? -Le pregunta Brala.
—Me da igual… esta guerra… mis amigos y mi familia… sus muertes… todo es SU CULPA…
El hombre se pone de pie, limpiando sus lágrimas, miraba cara a cara a la comandante de la Wixau, sin miedo y sin una pizca de intimidación, varias guardias le rodeaban apuntándole con lanzas y espadas, pero su líder Brala les ordena detenerse y mantener distancia, pensaba hacerse cargo del problema por su cuenta.
—¿Por qué dices que es culpa nuestra?, tu rencor debería apuntar hacia ELLOS -señalo en dirección de donde se encontraban los invasores del lado sur —¡ELLOS te arrebataron a tus seres queridos!
—¡ELLOS nos están atacando porque ustedes lo HICIERON PRIMERO!
—¿De dónde sacas tal conclusión?, ¿¡acaso no ves que estas apuntando tu arma contra tu propio hogar!?, ¡le das a nuestros enemigos justo lo que quiere!
—Nos engañaron… ¡esta GUERRA la causaron ustedes en primer lugar!… y ya me cansé de toda esta mierda…
El hombre sujeta el garrote con sus dos manos y carga contra la comandante con todas sus fuerzas y velocidad, Brala sin necesidad de fortalecerse mágicamente, le detiene desde la muñeca y le da un fuerte puñetazo en el estómago. Suelta su arma y cae de rodillas al suelo por el dolor, a lo que Brala aprovecha y le da un segundo golpe en la nuca, no con la fuerza para matarle, sino dejarle inconsciente.
La comandante ordena a unos guardias el levantarlo para encerrarle en una celda, el “palacio de celda” contaba en el primer piso con una sala con unas cuantas celdas que eran utilizados para dejar allí a todo prisionero o preso que estaba a horas de ser procesado y llevado a juicio.
—Hay tantos de ellos, siento su colera… -Comento Brala mirando a aquella enfurecida multitud.
Cuando el orden y la paz en Macur es alterada por un grupo de “agitadores”, el protocolo estándar es reprimir a los causantes con fuerza no-letal y si es necesario en caso de que las cosas se pongan muy serias, atacar a matar. Pero la comandante Brala Nigme ORDENO estrictamente evitar el derramamiento de sangre, había una razón en particular para no responder con la brutalidad de la cual la Wixau tendría permiso a estas alturas.
—«Con tal cantidad de agitadores, si comenzamos a matar a unos cuantos, en lugar de intimidarlos y hacer que retrocedan, haremos que su colera se intensifique, más se le unirán y llevaran su hostilidad a una inevitable guerra civil».
Pese a que los “agitadores” ya mostraban cierto nivel de hostilidad, el grado de su agresividad física era leve y manejable por las fuerzas de la Wixau al ponerse a la defensiva, provocar aún más sus sentimientos de angustia y furia, los llevara entonces a la posibilidad de que ataquen con todo su ser y llegado a ese punto, la guardia estaría obligada a pasar a la ofensiva, una masacre inevitable contra su propio pueblo se destararía.
—«Tenemos que lidiar con los invasores cuantos antes, de esa manera podremos enfocarnos en detener este disturbio y evitar el peor escenario» -Pensó la comandante de la Wixau.
Los invasores eran una de las fuentes, pero la comandante sospechaba que tal conflictivo escenario no era normal, su primera pista era que Macur no lleva ni medio día siento atacada, tal disturbio precisaría, aunque sea entre un día o dos. Pero su segunda pista, la obtuvo gracia a sus leales guardias especializadas en sus habilidades sensoriales para sentir el mana a profundidad.
—Lo veo y es raro… siento “minúsculos rastros” de mana en todos los agitadores reunidos allí, en CADA UNO DE ELLOS -Una guardia con un alto nivel sensorial a la magia se lo confirmo.
—¿“Minúsculos rastros” de magia?, ¿incluso en este hombre? -La comandante pregunto en torno el agitador con el que lucho y dejo inconsciente.
—Si… ahora que lo dice pude sentirlo cuando estuve cerca de ese hombre, pero luego de que lo dejo inconsciente aquel rastro de magia se hizo más débil hasta ya no sentirlo… ¿se disipo acaso?, incluso yo estoy confusa.
—«Ese sujeto no era un mago, no utilizaba artefactos mágicos ni encantados, ¿por qué sintió magia en él entonces?, esto es cada vez más sospechoso».
Una de las guardias se acerca a la comandante con un mensaje importante, le hace entrega de un pergamino, le informa que dicho objeto lo cargaba consigo el hombre hostil del garrote con pinchos vencido por la misma comandante. Cuando se abrió para leer su contenido, Brala reacción con frustración y preocupación.
—¡Debo informar a la Eldar cuanto antes! -Exclamo la líder del parche en el ojo.
—¡COMANDANTE!, ¡TRAIGO NOTICIA!, ¡MALAS NOTICIAS!
Entonces otra guardia hace acto de presencia, corría a toda prisa con un rostro alarmado, resulta que había recibido un mensaje del cuartel general, entregado por un espírano volador, la comandante recibe la nota y al leerla, su rostro se tiñe de una iracunda incertidumbre y rechina sus dientes con el sudor notándose en su cara. Aquellas malas noticias en esa nota eran peores que lo que contenía el pergamino.
—¡Yo no autorice esto!, ¿¡qué demonios significa!?
Presiono ese pedazo de papel con intensa rabia, el caos se apoderaba del corazón de sus habitantes y poco a poco estaba consumiendo a la ciudad a su paso, lo que aquella nota exponía, era el comienzo que desencadenaría el fin del aquelarre Macur.
Continuara…