Alma rota - Capitulo 10: El ciervo.
Este año, la adolescente Margo estaba muy contenta, porque este año, sería el momento en que su hermana la llevaría a la academia de magia.
Había crecido escuchando historias de lo increíble que era, como sacado de un cuento de Hadas, también había visto la magia de su hermana. Cómo crecía y se volvía más poderosa cada vez, cada vez más fantástica.
Caminando por el bosque, Margo comenzó a sentirse incómoda. Mirando a su hermana que estaba varios pasos por delante, Margo no pudo evitar preguntarle.
–Sofíe, cuanto falta para llegar?–
–aquí está bien–Habiendo dicho eso, Sofíe se detuvo junto a un roble, y empezó a mirar alrededor.
Viendo el comportamiento extraño de su hermana, Margo quiso hablar, pero se cayó al momento siguiente.
Una criatura parecida a un ciervo comenzó a acercarse a ellas…
Medía un metro y medio, y tenía dos grandes astas en la cabeza, las cuales parecían tener algunos símbolos gravados. Incluso su pelaje parecía tener algunos de ellos.
Inconscientemente, Margo comenzó a retroceder junto a su hermana. Pero está agarro su mano, y la miro con una sonrisa tranquilizadora.
–Tranquila, todo estará bien–Entonces ella toma de la mano a Margo.
El ciervo comenzó a acercarse a las hermanas, lentamente, Margo estaba asustada, pero estando al lado de su hermana, ese miedo comenzaba a desaparecer.
Cuando el ciervo estuvo frente a las hermanas, Sofíe puso su mano en la frente del ciervo. Entonces ella miro a su hermana, que ya era toda una belleza, y le dijo. –Vamos, confía en mí–
Cuando Margo también puso su mano en la cabeza del ciervo, todo se iluminó con una luz cegadora.
Al momento siguiente, ambas habían desaparecido del lugar.
. . .
Al mismo tiempo, en un bosque lejano, una Luz blanca brillo por un segundo antes de desaparecer, y en su lugar estaban las hermanas.
Cuando Margo miró hacia delante, lo primero que entró en su visión fue un gran conjunto de edificios, eran majestuosos, parecidos a castillos.
Mirando todo esto, Margo se sintió como en un sueño, todo era tan irreal.
Viendo a su hermana estupefacta, Sofie sonrió con suficiencia y le dijo. –¿Que te había dicho, no es increíble?–
. . . . . . . . . . . .
–¿Es aquí?–
Mirando hacia delante, Chris se sentía confundido, de todos los lugares que podría ser, tenía que ser la biblioteca. Este lugar tenía muchos recuerdos preciosos con Maya, pensando en ella, Chris no pudo evitar volverse melancólico de nuevo.
–Andando–Sin responder a su pregunta, Margo camino con una mirada determinada.
La nueva actitud de Margo había sorprendido a Chris. Cuando se conocieron, ella había estado siempre inquieta y nerviosa, incluso después de haber recuperado sus recuerdos. Pero luego de haber vuelto a la casa abandonada, había cambiado, sino lo estuviera imaginando, ella parecía más confiada.
Como si nada en el mundo pudiera pararle…
Después de haber entrado a la biblioteca, Los chicos solo dieron unos pasos antes de detenerse. Habían escuchado el ruido de algo que se cae, seguido de unos pasos.
El corazón de Chris se hundió, levantó su arma y empezó a mirar por todas partes.
No mucho después, apareció una extraña criatura, parecida a un humano, que caminaba a cuatro patas delante de ellos. Chris no la había visto bien cuando ya quería disparar, pero entonces apareció otro al costado, ahora estaban acorralados.
Apuntando de un lado para el otro, Chris estaba tratando de decidir a quién matar primero, mientras que esas criaturas se acercaban cada vez más. Hasta que de pronto.
Chris solo escucho dos silbidos cuando las dos criaturas, antes aterradoras, ahora estaban tendidas en el suelo, con una estaca atravesada en el ojo cada uno.
Al mirar a un lado, solo pudo ver a Margo bajando su mano, ella le dió una mirada significativa antes de darse la vuelta.
–¡Oye! ¿Que ha sido eso? ¡Margo!– Chris comenzó a perseguir a Margo mientras le gritaba, pero está solo camino hasta llegar junto a una columna de piedra. Paso su mano junto a ella, y de pronto, apareció un símbolo de una estrella en forma de tetraedro.
–Préstame tú navaja–Esta fue la oración más larga que le había dicho desde que habían entrado a este lugar.
–No hasta que me digas lo que está sucediendo–Dijo Chris con una mirada determinada a conseguir respuestas.
–Chris, eh confiado en ti desde el momento en que te conocí, ahora quiero que confíes en mí. Créeme, te lo contaré todo en su momento– Cogiéndole de la mano, Margo le dijo todo lo más sincero posible.
–Está bien– Esquivando sus ojos negros, Chris saco la navaja de su bolsillo. La verdad es que todo lo que ella dijo le había entrado por un oído y le había salido por el otro, se la dió solo porque no podía soportar esa mirada en su rostro, pensándolo ahora, sus ojos eran muy hermosos.
Mientras Chris estaba por las nubes, Margo tomo la navaja y corto el grabado por la mitad. Entonces, algo increíblemente mágico sucedió.
Desde el símbolo roto, empezaron a salir llamas gaseosas de color blanco, se esparcieron por todas partes, y por dónde pasaban, el paisaje comenzaba a cambiar.
Los libros en el suelo, las mesas rotas, los aparatos tecnológicos, todo desapareció, dejando solo una biblioteca antigua, con gruesos libros en los estantes, y un suelo reluciente. El lugar también parecía mucho más grande, sin tantas cosas en medio.
Viendo todo esto, Chris se sintió maravillado, en su vida había visto algo tan mágico, aparte de los libros de fantasía.
–¿Que es todo esto?–Pregunto Chris con ojos brillantes.
–Luego te digo, tenemos trabajo que hacer–Habiendo dicho eso, Margo comenzó a caminar dentro de la biblioteca.
–¿Porque tienes tanta prisa? ¿Por qué no tenemos tiempo? Vamos, dime algo al menos o me volveré loco, está bien?– Chris comenzaba a sentirse exasperado por todas las cosas que sucedían una tras otra.
–Mira, lo que ha sucedido hasta ahora es solo el prólogo–Al final, Margo decidió abrir la boca y contárselo. –En cualquier momento, todo se convertirá en un infierno en la tierra, por lo que debemos estar preparados–
–¿Que estamos buscando?–Pregunto Chris perplejo.
–Armas–
. . . . . . . . . . . . . .
Los dos pequeños se habían escapado de la escuela hace un rato, pero ya se veían completamente diferentes, sucios y polvorientos. Estaba claro que habían tenido algunos altercados en el camino, pero nada que no pudieran resolver los pequeños.
Mientras caminaban por el bosque, Axel ya no podía más, se sentó junto a un árbol, y miro a Yenna con molestia.
–Ya no puedo más, ¿Se puede saber a dónde quieres ir? ya me estoy hartando de caminar–Axel se quejó de Yenna, pero ella no le prestó atención. Solo miraba hacia el frente y Murmuraba algo ininteligible.
No mucho después, un ciervo apareció a la vista de los niños. Era un ciervo con grabados en los cuernos y en el pelaje. Cuando Axel vio al enorme animal, se levantó rápidamente y se puso frente Yenna.
–¡Largo de aquí animal! ¡Oh te voy a pegar un tiro!–Le grito Axel con todas sus fuerzas mientras levantaba el arma.
Viendo la actitud heroica del niño, Yenna sonrió un poco, entonces bajo la mano del muchacho mientras decía. –Tranquilo, es un amigo, es a él a quien buscamos–
–¿A este animal, pero que dices?–Axel entorno sus ojos hacia ella.
En esa corta conversación, el ciervo había llegado a pocos metros de ellos. Yenna ya no le prestó atención a Axel cuando se acercó al ciervo.
Axel intento detenerla, pero no pudo. Cuando estuvo frente a el, Yenna miro al ciervo con efecto y puso su mano en la frente.
–Estas bien, Que bueno–Le dijo Yenna al ciervo, hubo silencio por unos segundos antes de que Yenna volviera a hablar. –Ya veo, y dónde lo dejaste–
–¿Qué hiciste qué? ¿De todas las personas, por qué con ella?– No fue hasta después de medio minuto que Yenna volvió a hablar. Cada vez que lo hacía, parecía estar teniendo una conversación con el ciervo. Axel comenzó a asustarse, esta chica está loca, no debería haber venido a un lugar solo con ella. De pronto, el pequeño empezó a temer por su futuro.
–Está bien, olvidado, llévame allí y te perdonare–Habiendo dicho eso, Yenna se acercó al costado del ciervo, el cual se agachó para permitirle subirse. Cabalgando sobre el ciervo, Yenna se acercó a Axel y extendió su mano. Pero el pequeño solo retrocedió.
–¿Qué quieres ahora?–Pregunto Axel con miedo.
–Vamos a volver al pueblo, ¿o que, prefieres quedarte aquí solo?–Con una mirada divertida en su rostro, Yenna le dijo con su voz infantil.
–No, por favor, llévame–De solo pensar en quedarse en este bosque solo, el pequeño Axel se estremeció, tomo la mano de Yenna y comenzó a subir al lomo del ciervo.