Alma rota - Capitulo 12: Batalla defensiva.
Mientras miraba por la ventana, Dominic podía ver cómo las personas se apresuraban con sus familias, buscando refugio del caos de allá afuera. Nadie sabe lo que está pasando, es como si de repente toda la sociedad se hubiera derrumbado.
La puerta de la oficina se abrió, dando paso a tres oficiales del ejércitos. Al mirar al hombre en el centro, Dominic supo rápidamente que él debía ser el oficial al mando, por lo que se apresuró a saludarle.
–Usted debe ser el oficial al mando, no sabe cuánto le agradezco por su ayuda–Dominic lo saludo con mucho entusiasmo.
–No es necesario, solo hago mi trabajo, ¿Sabe cuántas personas hay aquí?–Pregunto el capitán en su lugar, sin prestar atención a los halagos de Dominic.
–Bueno, recibimos más refugiados a cada momento, luego de su llegada, recibimos otro grupo de estudiantes, por lo que ahora deben haber unas doscientas personas–Dominic dudo al principio de si debía decirlo.
–¡Doscientos!– El capitán esperaba esa cifra, pero cuando la escucho, no pudo evitar sentirse complicado.
–¿Que sucede?–Pregunto Dominic. A su entender, esa cifra parecía normal.
–Tenemos órdenes de dirigirnos hacia Houston para montar un pequeño distrito militar, nos separamos de nuestro batallón en el camino, por eso terminamos aquí– El capitán dijo todo con extrema seriedad.
–Aun no veo el problema–Dominic aún se sentía confundido.
El capitán no se dejó esperar cuando continuo hablando –Muy pronto les pedirán que acudan por refugio a Houston, no sé por qué, pero al parecer la situación empeorará antes de mejorar. Cómo ustedes son doscientas personas, nos será imposible llevárnoslas a todas–
–Debe haber algo…–
–¡Capitán!–Fue entonces cuando las palabras de Dominic fueron interrumpidas por un soldado que entró corriendo.
–¿Que sucede teniente?–Pregunto el capitán.
–Mire por la ventana–Dijo el soldado con abundante miedo en los ojos.
Confundido, Dominic y el capitán se acercaron para mirar por el balcón. Pero lo que vieron, les heló la sangre hasta los huesos.
–Madre de Dios–Dominic no pudo evitar maldecir.
Demonios, cientos de ellos, tantos que…ni siquiera se podían contar. Sobrevolaban el pueblo y se alejaban rápidamente, pero algunos empezaron a descender, pronto, esos pocos se convirtieron en decenas, hasta que un tercio de los cientos de demonios habían descendido.
–Todos en posición ahora, debemos prepararnos para un posible ataque– El capitán podía sentir la muerte en el aire, tenía la sensación de que una batalla estaba por venir.
–Si capitán– Los oficiales salieron rápidamente luego de recibir la orden. El capitán tampoco se demoró en la oficina, él y Dominic salieron con una cara oscura.
. . .
Mientras conducían el Jeep, Archer y Maya junto con los profesores podían ver la nube de demonios sobre sus cabezas, estaban increíblemente tensos, pero aún seguían conduciendo. No tardaron en llegar al ayuntamiento, pero cuando lo hicieron, les esperaba una barricada.
Archer estacionó junto a la calle, entonces ambos avanzaron hacia adentro.
–Rápido, Rápido, avancen, no tenemos todo el día–Al llegar al ayuntamiento, fueron metidos adentro por los soldados.
Sin ninguna advertencia comenzaron a sonar disparos, entonces un demonio cayó del cielo. Luego dos, luego tres. Entonces se escuchó el grito de un soldado siendo despedazado, para luego sonar más disparos.
Cuando ambos estuvieron a salvo, Archer puso sus manos en los hombros de Maya y la miro a los ojos. –Quédate aquí, busca un refugio–
–¿Que vas a hacer?–Pregunto Maya con preocupación.
–Yo voy a estar bien, iré a ayudar en lo que pueda–Luego de despedirse, Archer se dió la vuelta y corrió hacia la barricada.
Maya quiso perseguirlo, pero fue detenida por los profesores, quienes la arrastraron adentro.
Había una fila de soldados disparando al cielo desde la barricada, y otra detrás de las verjas del ayuntamiento. También había autos con ametralladoras pesadas montadas atrás que disparaban continuamente.
Los demonios caían como moscas del cielo, pero algunos lograban colarse y atacar a los soldados, pero fueron rápidamente repelidos.
Almenos hasta que bajo el…
Era particularmente más musculoso que los demás. Tenía un escudo en uno mano y una espada en la otra, ese fue fácilmente descubierto por los soldados, quienes le dispararon varias ráfagas, pero el demonio uso el escudo para defenderse. Las balas de alto calibre revotaban continuamente, mientras que el demonio avanzaba rápidamente cubriéndose con el escudo.
Al ver que el demonio parecía ser inmune a las balas mientras corría hacia ellos, los soldados entraron en pánico. Muchos comenzaron a disparar hacia él, pero ese monstruo seguía avanzando.
Una de las ametralladoras pesadas tuvo que dejar de disparar al cielo y centrarse en él, solo de esa manera el demonio paro de avanzar. Lo que aterrorizaba a los soldados era que, aunque paro de avanzar, no retrocedió ni un centímetro, solo se quedó arrodillado en el suelo con el escudo sobre su cabeza.
De repente, una lanza salió disparada del cielo, empalado al soldado de la ametralladora pesada. Un instante después, un Demonio delgado con un yelmo persa y un pequeño escudo redondo en el brazo, descendió sobre el cadáver, saco la lanza y justo en ese momento, los soldados a su alrededor reaccionaron.
Dispararon hacia el con todo lo que tenían, pero el demonio se cubrió de los disparos con el pequeño escudo mientras atacaba ágilmente con la lanza. Sorprendentemente, el demonio era capaz de bloquear las balas mientras mataba a los soldados.
Al mismo tiempo que el demonio con la lanza mataba a los soldados, el gran demonio había corrido hacia las filas de soldados, se había comenzado una masacre.
Archer había llegado justo en ese momento, estaba increíblemente nervioso, ni siquiera lo pensó cuando levantó la ametralladora ligera M249 y disparo al demonio de la lanza.
Lo que no había calculado era el retroceso del arma, el M249 casi le salta de las manos cuando apretó el gatillo. Archer trato de apuntar hacia el demonio de la lanza, pero termino apuntando demasiado bajo.
Pero ese disparo fallido no pudo ser calculado por el ágil demonio, al final la bala impacto en su pierna, haciéndolo titubear, pero los soldados solo necesitaban ese titubeó para acribillarlo.
Fue un gran tiró de la suerte…
Las balas rociaban al demonio por todas partes, este trato de esquivarlas, pero la bala de un rifle de alto calibre le atravesó la cabeza, acabando con su vida.
Archer estaba atónito luego de presenciar la intensa contienda, ni siquiera noto como un demonio volaba hacia el. Para cuándo recupero el sentido, el demonio ya estaba sobre el. Archer solo pudo caer al suelo con una mirada llena de terror.
De repente, todo se volvió más lento…
Antes de que el demonio matará a Archer, recibió un disparo de un francotirador. Con un miedo persistente en el rostro, Archer comenzó a alejarse del frente, ya se había arrepentido de haberse hecho el valiente.
. . .
–Otro más–Murmuro Remy luego de acabar con el demonio junto a ese chico.
Había perdido la cuenta de cuántos llevaba ya, no porque fueran demasiados, sino por lo pesada de la presión que sentía a cada segundo.
En la primera línea de defensa, habían muerto muchos hombres enfrentándose al demonio con el gran escudo, pero al final lograron acabar con él. La ametralladora pesada había Sido puesta en marcha otra vez, y la línea de defensa se restableció parcialmente, todo parecía ir por buen camino.
Almenos hasta que escucho los gritos en el piso de arriba…
Seguido del sonido de los disparos, se escucharon varios gritos más hasta que el sonido de los disparos cesó. Fue entonces cuando Carson tuvo una mala premonición.
Los demonios habían tomado el techo…