Alma rota - Capitulo 2: Pensamientos divergentes.
–Lo siento, es tú familia, verdad?– Sofíe había puesto su mano en el hombro de Chris, no sabía por qué, pero sentía algo de melancolía al ver el cadáver de alguien cercano a él.
Luego de ver el cadáver, Chris quedo un poco aturdido. No dijo nada, solo dió la vuelta, y entro en la sastrería. Sofíe lo siguió rápidamente.
Al entrar, Sofíe se dió cuenta de que la sastrería sólo era la parte delantera de la casa. Atrás había una sala y varios cuartos, ni siquiera te darías cuenta si no entraras.
Cuando pasó a la casa interior, Chris fue directo a la cocina, abrió la puerta de la nevera y saco la leche fría, junto con un tarro de mantequilla de maní.
Al verlo coger una bolsa de pan y comenzar a preparar un desayuno, Sofíe lo miro aturdida.
–¿Que sucede contigo? ¿No vas a llorar la muerte de tu padre?– No pudo evitar preguntar.
–En primera, él no es mi padre. Además, ya te había dicho que estuve encerrado en ese sótano un día entero, no he comido nada en todo ese tiempo, así que me muero de hambre– Chris ya no parecía preocupado por lo de antes, mientras se sentaba a comer. Pensando en algo, Chris mira a Sofíe de nuevo y le dice. –¿Quieres?–
–No gracias, donde está tu baño?–
–El cuarto en el fondo–
Sin decir otra palabra, Sofíe camino hacia el baño.
. . . . . . . . . . . .
¡Splash!
La figura de Aria desapareció bajo el agua, cuando volvió a aparecer, ya estaba del otro lado de la piscina. Las otras chicas en el agua aún no ascendían cuando ella salió de la piscina.
–Muy bien chicas, es todo por hoy, vengan acá, tengo algo que comunicarles– Dijo la entrenadora.
Las chicas salieron del agua y se acercaron a la entrenadora, formaron un círculo y esperaron a su alrededor.
–El señor Wellington me acaba de llamar, Kasia y aria, si ganan la competencia Regional de natación, a una de ustedes se le dará una beca completa. Mientras que la escuela recibirá una renovación del equipo en el club de natación. Deben esforzarse más– La entrenadora dijo esto con una sonrisa. Al parecer, estaba muy orgullosa de sus chicas.
–¡Wao! En serio? eso es genial–
–Kasia y Aria seguro ganaran–
–No te confundas, Aria ganará la competencia por su cuenta, Kasia solo será de apoyo–
Inicialmente, Kasia estaba feliz de escuchar a la maestra. Pero luego de escuchar a sus compañeras, Kasia sintió como si le echarán un balde de agua fría.
Nunca fue mejor que Aria en nada, ella era más bonita, y le agradaba a todos. La natación era el único lugar donde podía sentir que era la mejor, todas la admiraban y contaban con ella para ganar.
Era la líder del equipo…
O al menos lo era hasta que Aria se apuntó el segundo año…
Ni bien paso una semana entrenando cuando ya podía nadar tan rápido como ella, la entrenadora y todas las demás del equipo estaban impresionados, solo se preocupaban de alagarla y decirle lo bien que lo hacía, que se olvidaron de que ella no era peor que Aria.
Pero eso no fue suficiente para que ella se rindiera, entreno como loca todos los días y hasta logró aumentar su velocidad de natación. Sin embargo, nada de eso fue suficiente.
Aria se fue alejando más y más, hasta que al final solo pudo ver su espalda en el agua…
Una mirada de odió brillo en el rostro de Kasia…
. . .
Aria no parecía preocuparse por la competición, actualmente solo se preocupaba por la situación de su hermana, no tenía tiempo para eso.
Luego de su encuentro con Chris, su hermana se había puesto muy melancólica. Se encerró en su cuarto a llorar durante horas y no habló con nadie, sus padres tuvieron que obligarla a bajar para cenar.
Pero luego de cenar, se volvió a encerrar en su habitación, al día siguiente, cuando fueron a ver si estaba bien, se asustaron al ver que no despertaba.
Tenía una fiebre muy alta, y su respiración se entrecortaba. Todos en casa entraron en pánico luego de verla, no sabían que deberían hacer. Solo pudieron llevarla al hospital por miedo a una recaída.
Solo pudieron suspirar cuando el médico les dijo que estaba bien, que solo era un resfriado, pero que debía quedarse en el hospital para más revisiones.
Aria sabía que Chris tenía la culpa de su resfriado, Cuando se encontraron en la calle. el la trato con tanta frialdad. Lo peor es que ni siquiera fue a verla al hospital cuando enfermo, Aria no sabía que él pudiera ser tan cruel.
–Aria, Archer te está buscando, dice que es urgente– Mientras Aria se hundía en sus pensamientos, su buena amiga Yenna, que también es parte del club de natación, la saco de entre sus ideas.
–¿Para qué me busca?– Pregunto Aria confundida.
–No lo sé, pero parecía algo nervioso–Dijo Yenna con aire de misterio.
Escuchando las palabras de Yenna, Aria empezó a preocuparse, bien podría ser que algo le pasó a Maya de nuevo.
Pensando en esto, Aria dejo lo que estaba haciendo y camino hacia la salida, Donde se encontró a Archer. Cómo había dicho Yenna, él se veía nervioso.
–¿Qué pasa? ¿Le pasó algo a maya?–Pregunto Aria con preocupación, ni siquiera le dió tiempo para hablar.
–¿Eh? no, no, Maya está bien–El grandullón se veía inquieto, pero respondió rápidamente a su pregunta.
«Suspiro» Aria se veía visiblemente aliviada al escuchar esto, afortunadamente, no era nada de eso.
–¿Entonces qué es?– Pregunto Aria.
–Necesito tú ayuda con algo– Cuando dijo esto, parecía muy avergonzado.
–¿Con que?– Aria se dió cuenta de que este gran tipo debió haber hecho algo, y quería su ayuda para arreglarlo. Archer parecía tener dificultad para decirle, o tal vez elegía sus palabras con cuidado. Cuando Aria estaba por darse la vuelta e ignorarlo, el la tomo del brazo y dijo.
–Bueno…verás…es que…el asunto es que… tal vez, dejamos encerrado a Chris en una casa abandonada y…ya pasó un día desde entonces–Cuando lo dijo, parecía estar esperando una reprimenda.
–¿¡Que!?–
–Solo iban a ser un par de horas pero, al final se me olvidó ir a buscarlo, y sólo hace un rato que me acordé– Mientras más hablaba, más avergonzado se veía.
–Y ahora quieres que vaya y limpié la mierda que hiciste, verdad? ¡Diablos! ¿En qué carajos estabas pensando?– Aria se sorprendió una vez más por lo estúpido que podía resultar.
–Mira, no es tan grave, si tú vas y hablas-–
¡Bang!
Interrumpiendo las palabras de Archer, se escuchó el sonido de un disparo, junto con los gritos de muchas personas. Un momento después, pudieron ver cómo un grupo de estudiantes corría despavoridos por el pasillo.
Uno de ellos tropezó y cayó, pero los demás le pasaron por encima como si no lo hubieran visto. Detrás de ellos, un adolescente se acercó caminando mientras apuntaba con una pistola.
–¡Así es! ¡Corran! ¡Corran bastardos! Jajaja– Mientras reía, el adolescente volvió a disparar.
¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!
De tres disparos, uno le dió a una chica en la cabeza, el segundo en la espalda, mientras que el tercero golpeó a otro estudiante en el hombro.
Viendo todo esto, Archer entró a Aria al club de natación y cerró la puerta sin dejar entrar a nadie. Quería esperar a que ese sicópata se fuera.
¡Bang! ¡BANG!
–¡abre la puerta!–
–¡VAMOS! ¡Déjenme entrar!–
–¡No pueden hacer esto!–
Escuchando los gritos de los demás, Aria no pudo seguir viendo esto, se adelanto para abrir la puerta, pero fue detenida por Archer.
–¿Qué haces?–
–Abriendo la maldita puerta, no lo ves?–
–No lo hagas, nos va a matar a todos–
–Si esas personas ahí afuera mueren, será tú culpa, entiendes?–Aria lo fulminó con la mirada de una manera que Archer no pudo soportar, al final solo pudo apartarse y dejarla abrir la puerta.
Cuando las personas entraron por la puerta, le agradecieron a Aria rápidamente antes de correr a dentro.
Luego de que todos entraron, Aria cerró la puerta de nuevo. Aunque ponía un frente fuerte, la verdad es que estaba nerviosa por dentro.
Esperaba que ese tipo no se fijara en este sicópata no se fijara en el club de natación…
–Crees que puedes esconderte de mí ahí dentro, verdad? abre la puerta o la derribare–
Pero el mundo no le daría lo que quería…