El Dios Fragmentado - Capitulo 29-Rescate
La noche se acercaba con imponentes nubes al azar en el cielo, generando una opacidad benevolente ante la luna grande y luminiscente, la tribu empezaba a iluminarse con lámparas de aceites colgadas en las chozas, pronto bichos atraídos por las llamativas llamas revoloteaban en un baile eterno, los Draconianos a su vez salían a marchar con sus congéneres entres risas y chismes, llevaban una vida sin complicaciones, Zamná tenía un plan y era atraer seguidores a su causa convirtiéndose en un héroe, el problema era que la ciudad era muy pacífica y alegre a pesar de ser tan grande.
«Es imposible, una tribu tan grande, sin ladrones, estafadores, asesinos y lo más importante, corruptos. El gran anciano de esta tribu es un líder nato, ¿como demonios logra tal armonía?» Zamná trataba de pensar y organizar sus ideas, era imposible que no hubiera crimen, no era que no deseaba una tribu así, solo que en las actuales circunstancia la escasez lleva al límite el raciocinio de los Draconianos, asesinando y robando para poder sobrevivir. Recorriendo la tribu estuvo haciendo algunas preguntas a los residentes, algunos se negaron a responder, otros fueron amables sin embargo trataron de engatusar a Zamná, con cosas como: “Esto es un paraíso”, “el gran anciano Zatek es generoso y no permite la malicia”…….ese tipo de respuesta frustraba aún más a Zamná, aun asi le permitía intuir que los Draconianos esconden algo.
Ya caída la noche decidió entrar a los callejones oscuros de la tribu, en su idea de que si alguien comete una fechoría sería el lugar perfecto, camino por varios, solo encontró suciedad «No todo era perfecto aquí hay muchos lugares abandonados y sucios ¿que habrá pasado?» reflexiono Zamná, reviso y caminó por varios callejones, cuando estaba a punto de rendirse escucho la voz a lo lejos de una chica, Zamná se movió con cautela y sigilo, se quedó oculto en la esquina de un edificio abandonado.
─No me van a convencer, todos ustedes están podridos─ gritaba la Draconiana.
Estaba oscuro no se veía ni una mierda pero gracias a los sentidos desarrollados de Zamná podía divisar a dos Draconianos más, tenían capuchas que los ocultaban aún más.
─Serena, tu padre solo quiere lo mejor para la tribu─ dijo una de las voces.
─Ven con nosotros, tu padre te espera……
─No ire a ningun lado, la Gran tribu debe enterarse de las atrocidades que se comenten aqui, no me quedaré callada.
La Draconiana estaba encolerizada se disponía a huir de los dos desconocidos, uno de ellos se sitúa detrás de ella con la velocidad de un rayo cerrando la única vía de escape de Serena.
─No es una petición Serena, es una Orden de tu padre, es mi última advertencia, no seré tan amable la próxima vez─ dijo con voz amenazante el desconocido.
«¿Atrocidades? sabía que este lugar no era perfecto, llego la hora de desentrañar los secretos de la perfecta tribu Malagap» pensó Zamná.
─¡Como te atreves hablarme así!─ Las manos de Serena se agrandaron, ahora parecían guantes de piedra.
─Recuerda que fuiste tu la que eligió el camino difícil.
Zamná maquino un plan a toda velocidad en su cabeza «Por la velocidad del agresor debe estar en el reino de la Ampliación y posiblemente el otro también, será una dura batalla están a un nivel arriba de mi……en fin ya trabajaré sobre la marcha» pensó Zamná.
Salió de la esquina con el factor sorpresa, en segundos lanzó un chorro de fuego, no era tan potente como el de Hamma pero lo suficiente para incinerar al desconocido que estaba a su espalda, con la conmoción intentó atacar las rodillas de la víctima para terminar de incapacitar, fue inútil, la víctima se quitó la capucha prendida en fuego y la lanzó violentamente a Zamná que intentaba atacar, tuvo que esquivar a un lado el proyectil de fuego.
─No se quien rayos eres pero cometiste un grave error.
El sujeto se lanzo con bestialidad, sus manos eran desproporcionadamente grandes, esta técnica no se parecía en nada a la garra dragón, Zamná activo su danza de combate, esquivo por poco el poderoso puñetazo, luego lanzó una andanada de golpes al pecho del atacante e hizo que retrocediera un poco, Zamná sintió un dolor aplastante en sus nudillos, parece que había golpeado acero.
─Eres más fuerte de lo que pareces, deberías tener los dedos y nudillos rotos─ dijo con media sonrisa el agresor.
Ya no era tan buena idea luchar directamente, su oponente era demasiado fuerte, ademas no tenia información de que tecnicas estaba utilizando.
─Sin duda con mi fuerza actual no tengo oportunidad contra ti─dijo gravemente─Por suerte no eres tan inteligente como yo.
El enemigo frunció el ceño no entendía que estaba balbuceando─ es hora de que mueras─ se lanzó con ímpetu, Zamná activo su pendiente de almacenamiento, de él se materializó una pequeña caja de madera, la tomó y la disparó al aire luego utilizó lanzallamas para hacerla explotar.
¡BUM!
Un denso humo verde lleno el callejón, luego Zamná materializó un frasco de su pendiente y bebió su contenido, El desconocido freno de inmediato su ataque y se tapó la boca con el antebrazo.
─No creas que podrás detenernos con veneno─dijo con cautela.
─Te volviste loco, ¿esta es la forma de rescatarme? ¡envenenadome!─ grito la Draconiana tapándose la boca, junto con con el otro desconocido. Zamná hizo caso omiso a los gritos de Serena, esta vez se lanzó rápidamente contra el agresor.
Esta vez soltó un único golpe al estómago del desconocido, este no se movió siquiera─ La técnica “piel rocosa” nos permite endurecer nuestro cuerpo como el acero tus golpes…..glup ahh.
El individuo arqueo su cuerpo, casi cae de rodillas sin embargo retrocedió para mantener el equilibrio─¡Imposible!¿ que me hiciste?─pregunto adolorido.
Antes de poder reponerse, fue atacado por una andanada de golpes y patadas, cuando quiso responder Zamná había desaparecido junto con el humo verde.
─¿Donde esta, donde se metio?─ los dos desconocidos estaban desconcertados, más pronto que tarde se dieron cuenta que Serena no estaba.
─Maldición ¿quién era ese? koresec dime ¿quien…..?.
─Cait, ¿Crees que con esta oscuridad vi una mierda?, lo único que vi fue ese vistoso abrigo que traía, parece ser un alto noble o algo asi.
─Que buena idea, con esa vestimenta será fácil rastrearlo, avisa a la banda, no puede estar lejos.
(…)
─Parece que ya los perdimos, eso fue incomodo.
─incómodo es el momento que me esta haciendo pasar ¿Quieres bajarme?
Zamná estaba cargando a Serena en su hombro─ Te has quejado todo el camino, sin que eres fastidiosa─ Zamná la lanzó como un saco de papas, ella cayó sobre sus glúteos con un grito de dolor.
─¡Animal!.
─Deja de gritar o nos encontraran─ dijo mientras se limpiaba el abrigo diligentemente.
─¿Dónde están tus modales hacía una Draconiana?.
─Se gastaron rescatandote─ dijo con desdén mirando a Serena mientras ella se paraba del suelo, con la luz de luna podía ver bien la figura de Serena.
Tenía el pelo color cobre, con una cola que le llegaba a las rodillas, sus ojos eran profundamente verdes, tenias unas hermosas piernas aunque algo cortas, sus senos aún estaban en crecimiento y unos deleitables labios carnosos, tenía una belleza salvaje que era difícil de encontrar en esos tiempos.
Pero lo que en realidad fastidio a Zamná era la vestimenta que llevaba puesta Serena, tenía una falda corta ripiada que daba la sensación de que se peleó con una manada de lobos por la prenda, ni hablar de la parte de arriba, una blusa corta que dejaba ver todo su vientre, la blusa estaba cortada en horizontal cubriendo totalmente su pecho derecho, sin embargo, el otro solo tenia una especie de peto circular para senos, esto se suponía que era una armadura.
─Cuando Gobierne no permitiré tal atrevimiento─ dijo Zamná a sus bajos.
─¿que estas diciendo?
─Nada de lo que te debas preocupar…..aun─ respondió el.
Serena se quedó viendo detenidamente a Zamná, su ropa era demasiado….alucinante y llamativa.
─¿Quieres, un noble, nunca te había visto por aquí?
─Mi nombre es Zamná futuro gobernante de la Gran tribu─ dijo de manera teatral.
─Claro─ dijo alargando las vocales─ Mi nombre es…..
─No hace falta que lo repitas ya lo sé, ¿Conoces algún lugar seguro?.
A Serena no le gusto nada que le interrumpiera, su hermoso rostro se puso rojo de rabia pero tuvo que tragarla.
─Si, sígueme─ dijo de mala gana.
Con cautela y sigilo se movieron por los oscuros callejones─ ¿Sabes?, seria mas facil pasar desapercibidos si te quitaras esa ropa.
─¿Que tiene mi ropa?
─pareces un copo de nieve con patas─ dijo divertida.
─Muy graciosa ja…..ja─ dijo de manera despectiva.
Zamná no volvió a dirigir la palabra mientras se movían, llegaron a una calle sin salida, al final de ella había una choza en un árbol bastante grueso.
─Criticas mi vestimenta, pero ¿no es demasiado llamativo ese lugar? está pidiendo a gritos que estamos ahí.
─Relájate, aunque es un lugar chillón, no vendrán a buscarnos aquí.
─¿Y eso porque?
─Cuando entres lo entenderás.
Entre los dos escalaron el árbol, la choza era modesta, con baja iluminación y una sala equipada, habia un sillon voluminoso de color rojo oscuro, Zamná sintió que era digno de él, sin rodeos se sentó.
─Entonces ¿porque dices que no nos buscarán aquí?
─Simple, esta es la choza de relajación de mi padre.
Todo tipo de pensamiento volaron a la cabeza de Zamná, se había quedado como estatua, no podía analizar la estupidez de esa tal Serena.
─¿Qué es lo que has dicho?─ dijo por fin.
─Jajaja…….te dije que te tranquilices, mi padre no vendrá en el dia de hoy, es más, me atrevería a asegurar que ninguno de estos días.
─¿y la razón es….?
─Mi padre es el Gran anciano Zatek, está ocupado con las visitas de la Tribu Ormen, no puede relajarse.
─Con que eres la hija del Gran anciano, eso es algo inesperado.
─No te entiendo nada…..en fin, debes tener hambre, déjame prepararte algo para agradecerte haberme ayudado.
─No te preocupes tanto por mi, cobraré de otra manera.
Serena no pudo evitar ponerse roja como un tomate, incluso estaba temblando
─Soy….. muy joven…p…. para pagar de esa manera.─Serena se tapo la cara de la verguenza no podia siquiera hablar─ ¡eres un maldito pervertido!.
─¿Eh……de qué demonios estás hablando…….?
¡Plash!
Zamná recibió una bofetada de lleno en toda la cara.