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El Dios Fragmentado - Capitulo 30-Una noche larga

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─¡¡Insolente!!  ¿como te atreves a mancillar mi hermoso rostro?─ Zamná se paró del sillón con fuerza, se sujetaba la mejilla y le ardia. 

 

─¿Mancillar? el único que quiere mancillar mi inocencia eres tu─ dijo Serena con la respiración entrecortada, aun seguía roja como un tomate.  

 

Zamná le dio vueltas al asunto hasta que cayó en lo que quería decir Serena, la temperatura de su cuerpo subió, su cara empezaba a parecer la de una manzana. 

 

─Vulgar, eres una vulgar, ¿como crees que alguien como yo se fijará……?

 

─¿Eh?

 

─En una cosa tan llana de mente─ finalizó Zamná dando la espalda. 

 

─¿Llana? para….para tu informacion mis pechos ya crecerán. 

 

Zamná quería que se lo tragara la tierra, no entendía como Serena  podía extrapolar las cosas de esa forma, o a lo mejor estaba sorda. 

 

─No me referia  a eso.

 

─¿Entonces, no soy plana?.

 

─Si, pero no en ese sentido. 

 

─No te entiendo.

 

Respiro hondo, se volvió a sentar en el sillón,, volvió a respirar hondo─ Tengo hambre─ dijo por fin Zamná.  

 

Serena se quedó inerte, no dijo palabra alguna, entendió que Zamná quería evadir el tema, luego tomo sus pechos casi inexistentes en sus manos, balbuceo algunas cosas y luego se fue hacía la cocina. Zamná podía ver que preparaba alimentos con mucho esmero «Las Draconianas son criaturas tan incomparables» reflexionaba este.  

 

Al cabo de un rato Serena puso varios platos sobre las mesas, también trajo un tazón con algo parecido a una sopa de mariscos.  

 

Zamná se levantó instantáneamente, el tazón no se veía muy estético para el gusto de él pero vaya que olía bien, no había comido nada desde la mañana por estar con jaleo. Zamná halo su una silla y se sentó de manera majestuosa, con ojos cerrados aspiró el suave aroma del caldo colocado ahora en su plato. 

 

─¿Que es?─ pregunto curioso. 

 

─Es sopa de caracol carmesí, mi madre me enseñó la receta─ dijo Serena con una sonrisa orgullosa.   

 

El chico procedió a comer el contenido del plato, estaba increíblemente bueno, sin embargo Zamná, intentó disimular su gusto, no podía permitirse mostrar debilidad, si, para el mostrar ese tipo de devoción por la comida era debilidad. 

 

─¿Esta bueno?─ pregunto Serena buscando la aprobacion de el.  

 

─Es aceptable─ dijo gravemente.

 

La cara de Serena se llenó de disgusto aun así intuía que le gustaba más de lo que admitía.

 

─Bueno, espero que se plato pueda al menos saciar tu hambre─ al mismo tiempo la joven levantó la cazuela con la sopa para llevarsela.  

 

Hace un momento Zamná había terminado su plato y tenía la intención de repetir  de aquella delicia, el maldito orgullo le estaba carcomiendo la esencia misma, estaba sudando frío, si pedia mas se estaría humillado, sin embargo no podría disfrutar mas y quedara con hambre, si que tenia hambre.  

 

Serena camino lo más lento pudo, tratando de provocar severamente a este, aun así, no hubo respuesta pero tampoco la hubo de parte de ella.  

 

Un chasquido de lengua resonó en la sala, una sonrisa de parte de Serena resplandeció. 

 

─Quisiera la receta, me interesa para hacer algunos experimentos y mejorar el sabor de esa sopa.

 

─No lo creo, es un legado de mi madre, denegado─ dijo rotundamente.  

 

─No seas indeseable, estas hablando con tu salvador y futuro Monarca─ dijo seriamente. 

 

─Tuviste tu porción de sopa, ¿No es suficiente para su majestad?.  

 

─Termine antes de poder analizar el plato─ dijo arrastradamente. 

 

─¿Oh, admites que estaba demaciada buena y no te contuviste al comerla?.

 

─ Que irritante eres……..

 

Un zumbido sonó en el aire, Zamná se lanzó sobre Serena─ ¡¡Al suelo!!─ una pequeña esfera de luz entró por una ventana, luego hubo un destello cegador, en un segundo una explosión de luz que hizo volar el techo de la choza, los muebles, paredes y suelo, la explosión destruyó casi completa la choza.    

 

2 Draconianos aparecieron velozmente, ambos estaban con capuchas arraigadas y desgastadas. 

 

─Se te paso la mano Unfes, ¿En que mierda estabas pensando? aun sabiendo que la hija del jefe está aquí…

 

─No me sermonees *hip* calcule la potencia indicada, deben estar conscientes y con heridas leves, además *hip* soy tu superior, respetame.  

 

─Lo siento señor……no se volverá a repetir. 

 

─Bien recoge los cuerpos, los necesitamos a los 2, el jefe tiene un asunto importante con ese tal Tael.  

 

El encapuchado asintió y procedió a mover los escombros, entre algunos tablones se encontraban Zamná y Serena, estaban abrazados entre sí, inertes. 

 

─Si, estan inconcientes─ se giró para indicarle a Unfes despreocupadamente.  

 

En una fracción de segundos la mano de Zamná atravesó el omoplato hasta el corazón del encapuchado, con la misma velocidad sacó la mano pero esta vez con el corazón aún palpitante y ensangrentado. La víctima solo lanzo un alarido bajo antes de derrumbarse al suelo, formando un barniz con su sangre.  

 

Serena estaba detrás de Zamná consciente y de pie─ Lo mataste, ese no era el plan─Dijo adolorida.  

 

─Tenemos un problema aún mayor─Zamná mirando fijamente a Unfes, que ni siquiera se inmuto a ver que mataban a su subordinado. 

 

─Ah, es una pena *hip* me caía bien─ dijo sin preocupación─ ¿No piensas huir o me vas a enfrentar?.  

 

«Demasiado fuerte, este tipo emite un aura peligrosa, debo encontrar la forma de escapar» pensaba Zamná. 

 

─Bueno *hip* normalmente huyen o son lo suficientemente estúpidos para enfrentarme, pero nunca se quedan paralizados de miedo, no estoy para quejarme si no se resisten *hip*.  

 

Zamná materializó una pequeña caja, parecida a la que uso para rescatar a Serena, la lanzó y escupió lanzallamas, una densa nube de humo verde se extendió, esta vez no se quedó para enfrentar a su oponente, tomó del brazo a Serena y se escabulleron.  

 

Esta vez corrían y saltaban por los techos a gran velocidad. 

 

─Tenemos que perderlo, es demasiado fuerte para enfrentarlo─dijo Zamná sofocado.

─Unfes, es uno de los tres Generales de Malagap y un alto rango en la banda roca de luz, ¿que fue lo que hiciste que lo enviaron a cazarte? está claro que no fue solo por  mi.  

 

─No estoy muy seguro, sin embargo tengo una teoría.─ Zamná freno de golpe sobre uno de los tejados. 

 

─¿Porque nos detenemos?

 

Serena siguió la mirada de Zamná, en la cima de un árbol enfrente de ellos se encontraba Unfes, se había quitado su capucha dejando ver su lustrosa cabeza sin un gramo de pelo, sus cuernos arqueados atravesados por argollas plateadas.  

 

─Tienes más de un secreto, al jefe le va a encantar, ese humo desnivela el Ork haciendo que sea difícil manejar, muy ingenioso, algo así puede tener muchas aplicaciones, será un placer arrancarlo del cráneo *hip*.  

 

Zamná Chasqueo la lengua─ te va a costar arrancarme mis secretos.    

 

─No tienes ninguna posibilidad contra  mi *hip* es mejor cooperar ¿no lo crees?.  

─Soy un dios entre dragones, te mostraré que tengo más de una oportunidad─ Procedió a sacar un fracos de su pendiente, este era de color rojo─ Aun no esta terminado, no me queda opcion, quiero que corras en dirección a la taberna y avises a mi maestro, se llama Arfon. 

 

─Pero…..tu….

 

─No seas estupida, hace algunas horas que me conoces, no es normal encariñarme tan rápido……..ahora vete.

 

─Que arrogante eres *hip*.  

 

Zamná se tomó el contenido del frasco, no hubo ningún efecto inmediato─ ¿se supone que debo esperar que eso haga efecto?─ pregunto  Unfes aterrizando en el techo.   

 

En poco tiempo Zamná empezó a respirar entrecortado con la mano en el pecho, acto seguido estaba tosiendo sangre. 

 

─Jajaja, que estupido, un brebaje demonio, te hacía más inteligente─ dijo Unfes acercando más a Zamná.  

 

De pronto Zamná inflo el pecho.  

 

─*hip* ¿lanzallamas, gargajo dragon? jaja interesante, dejaré que me lanzes tu ataque, ¡sorpréndeme!. 

Zamna sin más preámbulo atacó  con una llamarada de fuego, no era un juego normal, era de un rojo siniestro, tenía destellos oscuros,  el ataque fue a tal magnitud que desintegra la mitad del techo, el árbol enfrente fue reducido a cenizas, era como si un verdadero dragón liberara su aliento infernal arrasando todo a su paso.  

 

En el área de impacto se encontraba una especie de roca que refulgía con una luz intensa, esta poco a poco se agrieto dando a lugar a a Unfes, su cuerpo expedia humo, respiraba a grandes bocanadas. 

 

Vio a Zamná, de sus ojos brotaba sangre como si llorara, sus oídos y boca también, su respiración era irregular, cayó de rodillas, sacó de su pendiente un frasco más y lo bebió.   

 

─Wow, !!Increible¡¡, jajaja, ese brebaje demoníaco es la bomba, te doy credito muchacho, me llévate a utilizar mi táctica defensiva más poderosa, de lo contrario me había convertido en cenizas,ajajaja.  

 

Zamná no podía moverse el efecto del brebaje lo había devastado, solo estaba limitado a ver como Unfes se acercaba divertido y extasiado.  

 

─No sabes el bien que le harán tus conocimientos a nuestra banda, no puede creer que la tribu Ormen tenga a alguien como tu, no lo merecen jejeje, mira hasta hiciste que se evaporara mi embriaguez ajajajaj.  

 

Unfes se agacho junto con Zamná, en su mirada había algo de lastima, toco la cabeza de Zamná con algo parecido a ternura, lo acaricio. 

 

─No tiene que ser asi, que te parece si te unes a nuestra banda y tribu, tu potencial es exorbitante, ¿que dices?, no tendrás que preocuparte por comida, asilo o entrenamiento, incluso cuando tengas edad muchas Draconianas a tu servicio, ¿o te gustan las goblins?, podemos conseguir, ¿Que dices, eh?.  

 

─*Toser* Soy Zamná……..*Toser*…….el futuro Monarca, no soy………*Toser* subordinado ¡de nadie!. 

 

Zamná en un veloz movimiento sujeto las muñecas de Unfes, inflo su pecho para lanzar su ataque otra vez, una nube de humo verde salió desde atrás de élF. 

 

─Grr……maldito….ese ataque nos matara a los dos. 

 

Cuando Zamná estaba apunto de disparar una fuerza invisible le tapó la boca, acto seguido fue levantado y lanzado a otro tejado con mucha facilidad, no solo eso, Unfes fue también lanzado con rudeza.  

 

─¿Quien es? Muéstrate.  

 

─Soy Sina, de la Tribu Ormen, ya vi suficiente, ustedes me aburrieron─ Sina materializandose en el aire.  

 

 

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