EN OTRO MUNDO - Capítulo 15 – Trato con el diablo
En una fría habitación de la mansión Armendia.
— Mi lord aquí está el informe, en él se muestra que solo cuatro personas incluido usted en todo Austend pueden usar magia de cuarto nivel.
— Gracias Bennet, pero no solo hablaba sobre que investigaras a los ciudadanos de Austend.
— Señor quiere decir…
— Sí Bennet, no creo que alguien de Austend haya asesinado a Giselle, no se atreverían a lastimarnos, no si no desean desafiar al Rey.
— Pero para investigar más afondo tendría que tener acceso a la biblioteca real, y han sido años desde que no se tienen registros de los ciudadanos con ese tipo de poder de otros países, sobre todo después de la guerra, además es casi nulo saber sobre los otros países en este momento.
— Lo sé Bennet pero por el momento es todo lo que podemos hacer, sé que los datos aun así estarían desactualizados pero por algo se empieza. Por el acceso a los archivos no te preocupes, ya le inventaré algo a su alteza para poder ingresar a ellos —hojeaba algunas hojas tranquilamente un hombre que se encontraba sentado sobre su escritorio—. Otra cosa más, quiero que vayas y traigas a Odelisse, necesito hablar con ella.
— Si mi señor —respondía Bennet sorprendido pero no dijo nada al respecto y solo se marchó.
…. ⊰❖⊱ ….
— Este lugar es hermoso —decía mientras caminaba observando la casa “disimuladamente”, aunque ya sabía que llamaba la atención.
Era una verdadera lástima que casi no pudiera disfrutar del paseo de exploración de este “hermoso” lugar por la deprimente atmósfera que rodeaba a todos.
— Vamos Hallie llévame al jardín, démonos prisa —la tomaba de la mano mientras algunas criadas nos miraban resentidas, podía sentir que sus miradas eran como en el funeral, pero no me importaba y solo seguí caminando.
— Señorita sé que está curiosa, pero no será bien visto que andemos de un lado a otro, sabe que apenas ayer fue el funeral —me comentaba nerviosa Hallie.
— Lo sé Hallie, pero este es un buen momento para que no me presten demasiada atención esos dos a lo que hago —le hablaba segura refiriéndome a mi padre y Amelia.
— Aun así ¿no sería demasiado obvio que no apreciaba a la señorita Giselle?
— ¿Cómo es que tú…? — respondí con asombro.
— No hace falta ser tan inteligentes para darnos cuenta de que usted no la quería, aunque no siempre fue así, pues al principio trato de acercarse a ella sinceramente pero esa señorita se encargó de que usted la terminara odiando —aseguraba con confianza—. La gran parte de los que sabíamos en la mansión intentábamos protegerla, pero era verdad que esas dos eran leña de un mismo árbol, despreciables, pero muy buenas actrices frente otros. Es por eso que todos alababan a la señorita Giselle y a su madre, era muy buenas delante de otras personas pero eran viles con usted, solo que eso casi nadie lo sabe.
Así que algunos sabían del maltrato que sufría la verdadera Odelisse por parte de su media hermana y la madre de esta. Sabían que la odiaba pero que nunca le hice daño, tal vez por eso algunos sirvientes me miraban con lástima al ser acusada de su desaparición, pensé.
— Señorita, sabemos que no todos la aprecian, pero los que sí, consideramos que no es necesario actuar de esa forma con las personas cercanas a usted, pero que no es una mala idea montar un espectáculo frente a otras personas que intentaran hacerle daño —me miraba Hallie sinceramente—. En pocas palabras señorita debe comportarse o será mal vista por los demás.
— Tienes razón, la reputación también es importante —susurre, no le había prestado suficiente atención a eso—. Me deje llevar lo siento, este no es un buen momento, será en otra ocasión en la que vayamos al jardín.
Era solo que con todo lo que había pasado y estando tanto tiempo encerrada solo quería salir por un momento y ver con mis propios ojos cuán grande era este lugar, pensaba tratando de justificarme. Por lo menos ahora podía ubicar la mayoría de los lugares de la mansión sin perderme en el intento.
— Está bien señorita no es necesario que se disculpe, ahora regresemos por favor.
Era el momento de usar una máscara frente a los demás, claro que está que intentando no romperme durante en el camino.