EN OTRO MUNDO - Capítulo 45 – Diversión II
— Ugh… ya sabía yo que todo esto era muy extraño como para que mi amo observara casualmente tu muerte, todo fue culpa de esa pequeña mocosa odiosa. No entiendo porque mi amo quiere ayudarte tanto aunque ya no es extraño que lo haga con anomalías como tú pero nunca se había tomado tantas molestias.
— ¿Anomalía?…
— Si escuchaste bien “anomalía”, almas que deben ser elimi…
— Nero, espero que no hayas dicho algo innecesario —interrumpía el pequeño dios mientras lo observaba con un aura siniestra.
— Oh por supuesto que no mi amo —gotas de sudor corrían por su pequeña frente e instantáneamente guardo silencio quedándose callado en un rincón.
— Espero no haberte hecho esperar demasiado querida, es solo que tuve algunos invitados.
— Oh…sí los vi, eran muy deslumbrantes.
— Eh Si…bueno ¿estas preparada para ir por la otra parte de tu alma?
— ¿Tan rápido? —comentaba sorprendida.
— Por supuesto, entre más rápido mejor, oh es que ¿acaso no deseas reencontrarte con tu querido hijo?
— No es eso, es solo que tengo un poco de miedo, no sé porque aun puedo sentirlo si se supone que ya estoy muerta —reía nerviosamente.
— Oh querida no te preocupes, es normal que conserves algunos sentimientos como el miedo pero no hay nada que temer, primero que nada necesito que pongas tus manos sobre este libro —hablaba mientras hacía aparecer frente a ella un enorme libro—. Ahora necesito que cierres los ojos y estés relajada.
— E…está bien —colocaba sus pálidas manos sobre el libro que se abría lentamente mientras flotaba frente a ella. Relajo su mente, cerró los ojos, y pudo sentir como un intenso calor la recorría.
“Puff”
— ¡Amo la convirtió en un libro! —Nero no pudo contener su sorpresa y habló.
— No, esto solo es un contenedor ya que no podemos usar nuevamente los portales de teletransportación para salir junto con ella. Y aunque la puerta de Hierro es otra forma de trasladarnos a diferentes lugares de forma más segura, no puedo confiarme en que sea detectada por los de arriba mientras la transporto hacia la Tierra —le explicaba al pequeño ser—. Mi bestia guardiana te encargo el inframundo.
— ¡Groar, grrr…! —rugía con fervor en señal de aceptación una enorme bestia peluda que resguardaba la gigantesca entrada.
Así los dos cruzaron las puertas mientras se dirigían a un mundo llamado Tierra.
…. ⊰❖⊱ ….
Mientras tanto actualmente en la habitación de un hospital.
Cables, suero y una máquina de soporte vital todo conectado debidamente hacia una jovencita que yacía en estado inconsciente sobre una cama.
— Haru cuándo vas a despertar, tu padre y tu hermano están muy preocupados, los doctores han querido que te desconectemos pero yo me niego, por favor debes resistir no te dejare morir —lloraba lamentable una mujer mientras se aferraba firmemente a la mano de su amada hija.