Generación Z: El despertar - Capitulo 16
El supuesto hijo de Dios (parte 5)
– ¿Bueno entonces a dónde vamos?- Pregunto Gabriel.
– Nos vamos a quedar por aquí algunos días, necesito encontrar a más personas y créeme que no es algo que pueda hacer todos los días, incluso tú fuiste un caso especial, hace tiempo que no sentía a alguien.
– Bueno entonces déjenme mostrarle mi humilde hogar.- Nos dijo Gabriel mirándonos a mí y a Ariel.
Así nos pusimos a recorrer la vieja fábrica donde vivía, tenía muchas cosas robadas, armas, libros, muebles, un poco de todo.
Me impresione cuando vi su colección de espadas.
– ¿Oye de donde sacaste todo esto?-
– No me acuerdo, todos los días recorro nuevos lugares, son de herrerías o tiendas, no se la verdad, pero puedes tomar la que quieras, total nunca las uso, solo las tengo aquí por si acaso surge algo.-
– ¿Enserio la que quiera?-
– Si, no te preocupes total nunca fueron mías para empezar.-
– Ok, ok, vamos a ver.-
Comencé a caminar junto a las repisas y estantes llenos de dagas, espadas y algunas otras cosas interesantes, camine por unos minutos mirando que me podía llevar, hasta que vi unos nudillos negros que llamaron mi atención.
– Quiero estos.- Le dije.
– Tómalos sin ningún problema, ahora son tuyos, no me acuerdo de donde saque esos.- Luego miro a Ariel y le pregunto.- ¿Tú quieres algo?-
– No, no creo que haya algo más afilado que mis garras aquí.-
– No hay problema.-
Seguimos caminando y explorando todo lo que había reunido este muchacho, tenía bolsas llenas de comida, sacamos algunas cosas y seguimos recorriendo.
Luego se nos empezó a hacer tarde, ya bajando el sol no teníamos nada que hacer, así que nos pusimos a jugar en una mesa de pingpong que había, mientras comíamos y bebíamos algunas cosas, solo estábamos Gabriel y yo, Ágata y Ariel se habían ido a entrenar a una zona más despejada de la fábrica.
– Oye Daniel…-
Tck sonaba la pelota rebotando en las paletas.
Tck.
– Dime…-
Tck.
– ¿Te puedo preguntar algo?-
Tck.
-Dime…-
Tck.
– ¿Tú y Ágata están juntos?-
– PSSSHH!-
Se me salió la bebida que tenía en la boca en ese momento, un poco se escapó por mi nariz.
– No, no, claro que no.-
-¿Enserio?-
-¿Por qué me preguntas?-
– Vamos hombre, solo mírala, esta para chuparse los dedos.-
– Si lo sé pero bueno… ella es… ya la conocerás más a fondo.-
– ¿Siquiera sabe que tu estas embobado por ella?-
– No…, bueno que te tengo que estar diciendo eso a ti también.-
– Por dios hombre, eres un marica, se te nota como a cien metros que te trae arrastrando la jeta por el piso.-
– Que sabes tú pendejo de mierda.-
– Jajajaja, no seas así Daniel, seré más joven que tú, pero yo ya tengo mis experiencias.-
– Que experiencia vas a tener mentiroso de mierda.-
– Jajajaja, vamos, mira… ¡Oye!-
– ¡¿Que?!-
– Ahora que lo recuerdo, tú me tomaste del pie cuando estaba por cruzar el portal.-
– Si, ¿Y eso que tiene?-
– Nadie nunca ha sido capaz de hacer eso, quizás ¿Tienes los mismo poderes que yo?-
– No, lo mío es otra cosa, puedo acelerar mi cuerpo, no mejor dicho puedo manipular la velocidad en la que camino por el tiempo y espacio, así te atrape, cuando uso mi poder, puedo ver claramente los cambios en el espacio y moverme de acuerdo al tiempo que puedo manipular.-
– Bueno en resumidas cuentas es como acelerar.-
– Si, en esencia.-
– Quizás por eso fuiste capaz de agarrarme, quizás nuestros poderes son parecidos, solo que yo puedo hacer portales e irme al lugar que escoja, mira para ponértelo claro, cuando la gente intenta tocarme cuando estoy entrando a un portal, terminan con sus extremidades cortadas.-
– Menos mal que te tome yo.-
– Si, sino Ágata podría tener un brazo menos o peor.-
– Bueno a que vamos con todo esto…-
Mientras lo miraba pensar aproveche de comer, pasaron unos minutos y vi que Gabriel comenzó a mover algunas cosas y a despejar el espacio donde estábamos jugando.
– Ven acércate.- Me dijo.
– Bueno, que necesitas que haga.-
– Voy a crear un portal, terminara a unos metros de aquí, así que no te preocupes, necesito probar si mi teoría es correcta.-
– ¿Qué teoría?-
– Que tú eres capaz de cruzar los portales.-
– Bueno hazlo y probemos.- Dije emocionado.
Apenas me dijo eso se me abrieron los ojos, si yo era capaz de cruzar portales, podíamos ir a donde quisiéramos, era un relación ganar-ganar para todos.
Mientras pensaba en las posibilidades de donde podíamos ir Gabriel abrió los portales.
A simple vista no se notaba nada extraño, pero si miraba con el poder del alma, veía claramente cómo se distorsionaba el espacio alrededor de los portales, también pude darme cuenta de que ambos portales están conectados por un hilo muy fino del espacio (lo llamo así porque no se me ocurrió otra cosa).
Mientras más me acerco al portal, puedo ir notando como poco a poco soy aspirado, de manera muy sutil, pero mirando más a fondo, no es como si yo fuera succionado, es como si mi energía lo fuera.
Camine hasta llegar frente al portal y salte sin miedo y de repente aparecí al otro lado del portal, no sentí nada extraño, solo sentí que una pequeña parte de mi energía se quedaba dentro del portal.
– Bien.- Dijo Gabriel mientras me miraba con una cara de maldad.
-¿Qué pasa?-
– Mmm…-
Luego nos reunimos con Ágata y Ariel y le explicamos lo que habíamos descubierto de los portales de Gabriel, ellos quedaron intrigados pero conformes al saber que no debían tocarlos.
Conversamos un rato más mientras preparábamos nuestros lugares donde dormir, hasta que finalmente nos dormimos todos.
֎֎֎