La Guerra de las Flores - La Guerra de las Flores - Capítulo 7 - Primera Orden
Capítulo 7 Primera Orden
Minutos después, localizaron el carro que debían escoltar y partieron hacia el exterior del campamento pasando por encima del puente levadizo de troncos. A parte de los materiales de construcción y la bestia de carga, había un total de seis trabajadores de aspecto hosco, más la capataz. Avidya se sentó junto al conductor mientras que Nelo y Drian estaban sentados en la parte trasera, cubriendo con su mirada todas las direcciones.
Inicialmente el viaje fue silencioso y algo incomodó. Los trabajadores no eran muy habladores, pero la capataz compensó sobradamente las palabras para todo el grupo en poco tiempo.
Provenía de una familia de leñadores que se especializaban en construcciones rápidas temporales como puestos de observación, barricadas, puentes y cosas por el estilo. Varias generaciones habían montado innumerables construcciones de este tipo durante todo tipo de enfrentamientos y dado que no eran personal combatiente, casi nunca estaban en peligro por parte de ninguno de los bandos, causando que la balanza de riesgo/ganancia soliera estar a su favor. Las únicas amenazas eran las criaturas salvajes y los que entorpecieron o derribaron sus trabajos.
El primer kilómetro transcurrió sin incidentes al igual que el segundo, fue únicamente cuando estaban a unas docenas de metros del lugar indicado, que el trío de magos tuvo que entrar en acción. Un grupo de criaturas llamadas Hienas borrachas se habían asentado en el lugar y tuvieron que eliminarlas. La criatura ganó el nombre a causa de que su organismo producía cierto nivel de alcohol que circulaba constantemente por su sangre. Lejos de entorpecer a la criatura, la ayudaba a realizar movimientos impredecibles cuando cazaba sus presas, dejándolas desconcertadas.
Lo que el trío no esperaba era que cuando terminaron de eliminarlas, los trabajadores se abalanzaron sobre los cuerpos para acto seguido empezar a drenarlos la sangre y descuartizarlos. Ante la sorpresa, la capataz se acercó y explicó la razón.
Las Hienas borrachas eran en realidad animales comunes con un rastro extremadamente fino de magia, causante de su conocida mutación. Su nivel era tan bajo, que nada a parte de su sangre había cambiado y por ende, eran comestibles una vez procesados adecuadamente. Su carne era algo dura, pero su sabor era similar a la carne empapada en buen licor y se decía que al comerla, las personas comunes podían llegar a asimilar esa escasa magia para que al tener hijos, estos la heredarán y pudieran ser magos.
Si bien la primera parte del sabor era cierta, la segunda eran puros rumores y habladurías.
Mientras Nelo, Avidya y Drian se aseguraban que los alrededores eran seguros, cuatro de los trabajadores empezaron a descargar los materiales de construcción, organizandolos y comprobaron el terreno bajo sus pies. Los otros dos trabajadores se encargaron de terminar de procesar la carne de los cadáveres de las bestias, desollar las pieles en bruto y extraer los huesos. y órganos.
Sabiendo por la conversación del camino que Nelo era un mago de Agua, le pidieron ayuda para congelar la carne a modo que no se estropeara y a cambio le dieron las pieles. Aunque habían sido los magos los que habían matado las bestias, tenían poco interés en un animal con tan poca magia. Dicho esto, Nelo aceptó las pieles mientras que Avidya reclamó los órganos no deseados y Drian se quedó con los huesos. A los trabajadores solo les interesaba la carne, así que todo el mundo quedó feliz.
Nelo tenía intención de curtir las pieles para intercambiarlas por méritos por pocos que fueran, ya que todos estaban con la cuenta de estos a cero. Avidya utilizará los órganos como cebo para las criaturas de su misión y Drian se quedó con los huesos con el argumento de querer experimentar con ellos. Se aseguró de lavarlos bien antes de meter todos los huesos de los esqueletos en una caja grande, la cual fue cargada en el carro para que de vuelta al campamento, fueran almacenados a su nombre.
Por supuesto, no dió detalles de qué tipo de experimentos.
Tratar con todo ello no le llevó más de una hora, por lo que aún tenían mucho día por delante.
La capataz terminó de reunir y confirmar la información del terreno y empezó a gritar órdenes e instrucciones que los trabajadores se apresuraron a cumplir con eficiencia.
El trío de magos no tardó mucho en tener que volver a entrar en acción. Algunas bestias de tamaño pequeño fueron atraídas por la sangre de los cadáveres que aún no terminó de absorber el suelo y trataron de sondear al grupo de humanos mientras buscaban alrededor la supuesta comida. Después de la muerte de varios de ellos, se retiraron en pánico. Para evitar que se repitiera la situación, Nelo recogió la sangre aun restante del suelo con una burbuja de agua y Avidya la sometió a fuego intenso para secarla y destruirla.
Tras tratar la fuente de problemas potenciales, la construcción avanzó a buen ritmo.
Las pocas criaturas que los magos notaban eran solitarios que al percibir al grupo, se alejaban y no hubo ataques ni sabotajes durante la construcción.
El Sol ascendió y empezó a descender cuando alguien noto problemas.
Los trabajadores empezaron a encontrar sucesos extraños cuando estaban atando las cuerdas, ya que a pesar de su firme nudo y múltiples revisiones, estas terminaban estallando. Al inicio pensaron que las cuerdas se habían podrido por dentro, pero tras revisarlas no encontraron problema alguno. La situación se daba únicamente cuando las usaban para atar o sostener algo, causando que la construcción se frenará prácticamente en seco.
Drian lo encontró demasiado casual. Pidió que repitieran la operación en la misma parte de la construcción una vez más, pero esta vez desplegó discretamente un [Muro comprimido] tan delgado como el grosor de un ala de libélula alrededor de la zona, cubriendola como una burbuja transparente.
Los trabajadores se miraron extrañados ante la rara orden, pero tras ver el visto bueno de su capataz, lo llevaron a cabo. Quizás ellos no pudieron sentir nada, pero Nelo y Avidya eran también magos y pudieron sentir que Drian estaba haciendo algo de magia, aunque no pudieran verla. Se miraron entre sí y esperaron en silencio.
Los trabajadores terminaron de atar la cuerda y se apartaron.
La capataz habiendo notado la mirada de Nelo y Avidya, les dijo a los trabajadores que se tomarán un descanso para comer algo y reponer fuerzas, antes de continuar. Una excusa simple para alejarlos. Ningún trabajador cuestionó la orden, todos estaban hambrientos.
Drian mantuvo el [Muro comprimido] en su lugar y prestó atención a este. Tras unos momentos de espera, algo desgarró y atravesó la magia como si de papel se tratase, para golpear la cuerda recién atada, causando que esta pareciera estallar de nuevo y dejando caer algunos troncos pesados al suelo.
Drian no deshizo ni reparó la magia, mantuvo el daño donde se originó y cálculo tanto el tamaño, la dirección así como la fuerza aproximada del “proyectil” que había roto la cuerda.
Unos instantes después, disipó lentamente la magia.
Se acercó a ver de cerca la cuerda explotada y encontró en el suelo diminutos fragmentos oscuros, que también se hallaban en el punto exacto de rotura de las cuerdas anteriores.
Recogió algunos fragmentos en la palma de su mano y los mostró a dúo de la unidad a su vuelta.
Avidya no pudo reconocerlos por mucho de los observará y Nelo agarró algunos con la manos para examinarlos mejor.
Tras frotar los fragmentos entre las yemas de sus dedos, Nelo confirmó sus sospechas y supo que eran.
-Son semillas- declaró con seguridad.
-¿Semillas?- con esa información, el dúo volvió de nuevo su mirada a los fragmentos oscuros y lograron ver cierto parecido. De hecho, parecían fragmentos de una semilla rota.
-¿Quieres decir…que algo nos están escupiendo semillas?- dijo Avidya algo desconcertado – Eso significa…- su rostro palideció ligeramente al contemplar cierta posibilidad.
-Si, nos enfrentamos a un mago que practica magias de nigromancia- declaró Nelo arrojando los fragmentos lejos de él.
PD: El «Proyecto Especial» se ha confirmado, empezará a llevarse a cabo a finales de mes. Se avisará cuando se liberé a «la bestia»…