¡Mi consorte se ha vuelto loca! - Epilogo
Epilogo: Pequeña familia
En el momento en que entraron a su palacio, el la tomo en sus brazos estilo princesa. Aprovechando en acariciar su cintura.
“¡Pei Nan! Bájame. La gente está mirando”, miro izquierda y luego derecha. Afortunadamente, solo unas pocas criadas estuvieron presentes. Pero todos mantuvieron sus ojos pegados al piso por la vergüenza.
Después de pasar por los múltiples pasillos, llegaron a su habitación, pasaron por la pequeña piscina que se encontraba en su interior. Este lugar fue donde compartieron por primera vez una intimidad física juntos. Ambos lo recordaron y Yu Mei comenzó a sonrojarse.
“¿Deberíamos volver a reproducir lo que paso antes?” el se burlo de ella.
Yu Mei miro la piscina y luego volvió a mirarlo, “¿Estás loco? ¡No lo hare!”
“Bien. Entonces nos dirigiremos directamente a la cama”, dijo casualmente caminando por la piscina. Le tomo cada gramo de su fuerza no presionarla en la piscina y tomarla allí.
“Cambie de opinión, vamos a sumergirnos en la piscina” ella seguía tratando de negociar con el, incluso después de que habían entrado dentro de la habitación privada.
Esta fue la primera vez que había pisado su habitación interior.
Nada fue como ella lo había esperado. Toda la habitación era sencilla, era una habitación grande de madera con una cama en el extremo derecho, ocupando un cuarto de la habitación.
La sencillez se parecía mucho a su personalidad. Tenia un escritorio de trabajo a la izquierda con solo dos cuadros en la pared. Uno era un paisaje de montaña que casi cubre toda la pared y el otro…
Su retrato.
Una imagen de ella sonriendo con dos palillos en la mano.
Y sin mas sucedió, su corazón se derritió. Ella fue completamente conmovida.
Pei Nan la coloco suavemente sobre la cama. Perdiendo el equilibrio, su cuerpo rodo hacia un lado, sus manos la enjaularon a cada lado.
Su garganta se seco.
Ella trago saliva.
“¿Qué estas haciendo?” ella tartamudeo.
“Algo que deberíamos haber hecho hace mucho tiempo”, sus ojos ardían de pasión, su cuerpo se acercaba cada vez mas al de ella.
Yu Mei se inclino mas y mas en la cama hasta que ya no pudo bajar mas.
Se incorporro levemente encima de ella, “¿Me vas a seguir negando?” pregunto provocativamente, su aliento caliente raspo con suavidad su cuello, enviando escalofríos por su columna vertebral.
“Con calma” ella susurro tímidamente, obteniendo una suave risa de el. El coloco su mano sobre su mejilla y la acaricio lentamente, empujando suavemente su cabelo detrás de su oreja, “Esta será una nueva experiencia para los dos. Tenga paciencia conmigo”
El tiernamente le aseguro, “Déjamelo a mí”
Su dedo acaricio suavemente su mejilla, bajando lentamente hasta su nuca y luego trazando la suavidad de su hombro.
El beso la parte delantera de su cuello con tanta gentileza que el cuerpo de Yu Mei se calentó rápidamente. Ardió más intensamente en el momento en que junto sus labios con los de ella. Dejándolos en una ardiente pasión sin aliento.
Su mano encontró el cordón de su vestido. Con un tirón suave, el nudo se su vestido se deshizo. Luego el separo bruscamente la blusa que tapaba su cuello, dejando al descubierto sus tiernos hombros desnudos.
Ella jadeo.
Pei Nan levanto la cabeza para mirar su suave piel como la leche. Solo esto fue suficiente para calentarlo e hincharse allí.
Yu Mei se mordió el labio inferior cuando sintió que esa parte de el empujaba contra su muslo.
“Eres hermosa, ¿Lo sabías?”, su labio chupo ligeramente su suave cuello, dejando una marca roja.
“Dime que pare si te sientes incomoda”, dijo antes de separar más de su ropa, revelando mas y mas piel.
Sus bollos rebotaron y el no tardo en ahuecar cada uno en su palma, sintiendo la suavidad y elasticidad de ellos.
Ella arqueo la espalda dejando que los tocara con más placer.
No perdió un momento en usar sus manos y masajearla hasta que sus dos cerezas se pusieron duras, “No puedo creer que haya podido estar lejos de ti por tanto tiempo, tienes un sabor delicioso” el felicito con plena satisfacción.
Ella golpeo su pecho suavemente, “Sigue diciendo tonterías y cambiare de opinión” dijo entre gemidos.
Una vez más, el dejo escapar una risita juguetona.
Ya no hablo.
El simple placer en ella se intensifico en el memento en que bajo allí. Luego levanto la cabeza y acerco sus labios para besar los de ella una vez más, “Dolerá. Ten paciencia conmigo”
Ella se agarro fuertemente de sus hombros y esa noche, el la hizo suya.
*** 5 meses después ***
Yu Mei estaba sentada en un banco en el jardín de flores con Pei Nan acostado sobre su espalda, su cabeza descansando sobre su muslo.
Su mano estaba sobre su estomago. Su barriga era redonda y muy visible.
Un lado de su rostro tocaba su hinchado vientre mientras escuchaba en silencio.
“¿Qué estás haciendo?” ella le golpeo el brazo suavemente.
“Shhh… estoy escuchando el movimiento de nuestro bebe”, la hizo callar.
*Patear*
“Nuestro pequeño bollo pateo”, el se incorporo en una posición sentada y agarro su mano, colocándola en el area donde sintió la patada, “¿Lo sentiste?” pregunto emocionado.
Ella le sonrio, una sonrisa nerviosa para ser exactos. Por supuesto que ella podía sentir, ¿Cómo podría no hacerlo si el pequeño bollo estaba en su interior?, pero viendo lo emocionado que estaba, ella solo pudo asentir.
Luego deslizo astutamente su brazo alrededor de su cintura, y se acerco hasta que sus muslos se tocaron.
“¿Cómo deberíamos llamar a nuestro bebe?”
Se llevo un dedo a la barbilla y pensó mucho el ello.
“Lin Ming Ming”
“¿Y si es un niño?” pregunto, “Nos odiaría si lo nombramos Ming Ming” Bromeo, “Si es un niño vamos a llamarlo Lin Mu Yan, ¿Suena bien?” el sugirió.
Yu Mei extendió la mano para acariciar su mejilla cariñosamente, “Me encanta”, luego se detuvo un momento y se besaron.
“¡Eeeeek! No vi nada” una voz alta salió de una corta distancia.
Chu’mei tenía la cara vuelta con Feng Ju a su lado. A diferencia de ella, el simplemente se inclino ante ellos como su el contacto físico fuera común para el.
Al ver que tenían espectadores, Yu Mei y Pei Nan rápidamente giraron para verlos.
“Estas aquí”, Yu Mei llamo a Chu’mei.
Chu’mei rápidamente se acerco con albaricoques en sus manos. Ella saludo a los dos.
“Mi señora, los compre del mercado, escuche que son buenos para las mujeres embarazadas”, ella sonrió brillantemente, “¿Cómo está la princesita?”
Feng Ju hablo detrás de ella, “¿Qué te hace pensar que va a ser una niña? Podría ser un principito” el la corrigio.
Chu’mei se volvió y le dio a Feng Ju una mirada competitiva, “¡Apuesta!”
“Bien, ¿Qué apostaremos?” el se cruzo de brazos.
Chu’mei movió sus labios, movió sus ojos de izquierda a derecha. Realmente estaba pensando en ello. Esto tenía que contar. Ella sabía que sería una niña, “Si gano, debes ser mi esclavo durante un mes”
“¡Acepto!” luego dio un paso más cerca de ella. Sus ojos llenos de adoración y travesura, “Pero si gano, tienes que casarte conmigo”.
La mandíbula de Chu’mei casa cae del susto. Sus mejillas comenzaron a arder. Incapaz de mirarlo más, ella observo las frutas en sus manos. “No voy a aceptarlo”.
Pei Nan y Yu Mei se miraron y rieron al unisonó, “Somos testigos de esta apuesta”. Pei Nan defendió fríamente a Feng Ju.
Chu’mei miro a su dama, “Cualquiera sea el resultado, será bueno para los dos”, Yu Mei estuvo de acuerdo con su esposo.
*** 5 años después ***
En ese mismo jardín, Yu Mei y Pei Nan estaban sentados en el banco de la mano. Habían renunciado a su paz y tranquilidad por la risa juguetona que llenaba el jardín.
Entonces un fuerte grito se acerco mas y mas a ellos, hasta que una pequeña mano se extendió hacia Yu Mei.
Vestido con un pequeño atuendo amarillo, un niño pequeño corrió hacia ellos. Parecía un pequeño conejo. Especialmente con sus grandes ojos marrones y nariz que moquea. “Madre, dile que deje de molestarme, tengo miedo”
Era el principito.
Antes de que Yu Mei pudiera calmar al niño, otra pequeña figura corrió hacia ellos.
Con sus pequeñas coletas, corría a toda velocidad con una gran sonrisa en su rostro. Tenía una mano extendida, algo pequeño colgaba de su mano. Yu Mei y Pei Nan no pudieron decir que era hasta que ella abrió la mano.
“¡Mama papa!” ella felizmente saludo a los dos.
Era la pequeña princesa.
“¡Papa! Ayúdame. Ming Ming tiene gusanos en su mano”, el principito extendió sus brazos hacia su padre. Pei Nan lo levanto en su regazo.
“Hermano Yan, es solo un gusano. No hay que tener miedo”, Ming Ming apoyo su pequeño cuerpo sobre la pierna de Yu Mei y sostuvo el gusano contra su hermano.
El era su hermano gemelo.
El solo agarro el cuello de su padre y lloro un poco más fuerte.
Yu Mei acababa de terminar de apaciguar a su pequeño príncipe cuando por el rabillo del ojo vio llegando a Chu’mei.
Parado lado a lado con ella no era otro que Feng Ju. Chu’mei tenía una mano colocada en la suya mientras la sostenía pos la cintura. Esta vez fue ella quien tenía un bollo al horno, para ser exactos el bollo estaba casi listo para ser sacado.
Yu Mei bajo a Ming Ming de sus brazos para ayudar a Chu’mei al banco. Ming ming agarro la otra mano de Chu’mei, “Tia Chu’mei, déjame ayudarte”, ella le dijo descaradamente. Chu’mei no pudo evitar querer pellizcar las mejillas de la niña.
En el momento en que Chu’mei se sentó, suspiro aliviada. Ella no sabía cómo su señora pudo cargar no uno sino dos bebes. “Mi señora, estoy a punto de morir de agotamiento”, Chu’mei se quejo.
“¿Por qué no lo dijiste?” Feng Ju hablo antes de que Yu Mei respondiera. Sin dudarlo se paro detrás de ella y comenzó a masajearle los hombros. Chu’mei sonrió con un poco de satisfacción.
Ella quería burlarse de su buen esposo. “Es demasiado difícil. Realmente lamento estar casada”
Yu Mei miro a Pei Nan limpiando la nariz del pequeño Mu Yan y sonrió, “Pero estas locamente enamorada de Feng Ju, ¿De qué te sirve arrepentirte?” Yu Mei pregunto.
Pei Nan se apresuro a estar de acuerdo con su esposa. Casarse con Yu Mei era lo mejor que había hecho.
Pero Chu’mei era aun mas terca que su dama, “Quien dice que acepte casarme con el voluntariamente” ella puso los ojos en blanco.
“¡EH! ¿Quién dijo que perdieras entonces?”Feng Ju rápidamente lanzo los datos, “Su Alteza tenia gemelos, así que acepte ser tu esclavo durante un mes, pero tu… te llevo DOS años completos decidir casarte conmigo”, el enfatizo.
“Yo… ¡HMPH!” Chu’mei estaba sin palabras.
Pei Nan puso su mano sobre el hombro de Feng Ju y sonrió, “Una esposa feliz es una vida feliz. Te dejare para pacificar a tu esposa”
Yu Mei se inclino y susurro al oído de Chu’mei, “No seas demasiado terca, Feng Ju realmente podría dejarte”, ella bromeo advirtiendo.
Luego se acerco al lado de Pei Nan, beso la mejilla del pequeño Yan, el cual todavía estaba retenido en los brazos de su padre.
“Es hora de su siesta. Deberíamos irnos” Pei Nan le tendió la mano. Yu Mei sonrió mientras tomaba su mano, mientras la otra sostenía la de Ming Ming.
“Si, vamos mi querido esposo”.