Sevens - Capítulo 13
Capítulo 13: Apuntando a Camaradas
El vigésimo noveno piso.
Miranda confirmó la daga y el cuchillo colgando en su cintura.
Como había elegido ropa con la que era más fácil moverse que antes, sus curvas sobresalían.
Incluso si se le llamara equipo ligero, aunque habían protectores de metal en sus rodillas y en otras partes del cuerpo, con un diseño de movimiento fácil, no se podía decir que realmente fuera una armadura.
Aún así…
“Sí, y hemos terminado aquí.”
Le lanzó la daga en su mano al orco envuelto en metal, y apuñaló sus ojos.
En la dirección donde había perdido su visión, estaba Aria.
Habiendo llegado hasta el vigésimo noveno piso, incluso Aria comenzó a usar sus Habilidades.
Aumentar su fuerza física, la mejora de armas… con esas apiladas una encima de otra, un fuerte golpe cayó en la cabeza del orco.
La lanza corta impactó en su cráneo, y después de que colapsó, la retiró y tomó distancia con respecto a los monstruos circundantes.
El orco que trató de acercarse a ella tenía la cabeza arrancada.
Fue Lyle.
Con un arco, usó una de sus limitadas flechas para explotar a los enemigos.
Miranda también lanzó sus cuchillos hacia los monstruos que trataban de acercarse a ella.
Un orco, que había perdido sus ojos debido a los cuchillos, intentó balancear su arma ciegamente, pero ella le lanzó una daga a su garganta.
Sangre brotó de su yugular, y el orco se retorció de dolor, desordenando los movimientos de sus aliados.
Y en ese momento, otra explosión surgió, y el orco que se retorcía era el único que quedaba.
Usando toda su fuerza, finalmente colapsó en el suelo.
Y Aria le dio el golpe final.
Lyle emitió órdenes.
“Sigan vigilando el perímetro. Tomaremos un pequeño descanso aquí. Clara, te lo dejaré a ti. Novem, ¿cómo te sientes?”
La maga, y el poder de fuego principal del grupo, Novem, había estado usando su magia frecuentemente en el vigésimo piso.
Lyle quería conservar su magia para el día siguiente, así que no la incluyó en la batalla anterior.
“Estoy bien. ¿No sería mejor si también peleo?”
Miranda pensó para sí misma.
(La decisión de Lyle no está mal, pero la está subestimando.)
Después de pensar por un rato, Lyle habló.
“… Ya hemos alcanzado la entrada al trigésimo piso. Haré que te prepares para mañana. Aunque puedo usar magia, por lo general te lo dejaré a ti, Novem. Pensando en lo que está por venir, como estás tomando el rol de nuestra sanadora, me gustaría que conservaras tu mana.”
Miranda se volteó hacia la parte trasera de la vigilancia del grupo.
(Si no nos estuvieran siguiendo, Novem habría participado, y la batalla habría terminado fácilmente.)
Había un grupo siguiéndolos, y fue algunos días antes de que su hermana Shannon empezara a advertirles.
Habiendo llegado tan lejos en el séptimo día luego de haber entrado al laberinto, su grupo se estaba moviendo a un ritmo bastante alto.
La última vez, habían derrotado al jefe del cuadragésimo piso y regresado dentro de una semana.
Considerando eso, puede que pareciera lento, pero su ritmo era más que suficiente.
Clara recuperó las dagas y los cuchillos junto con los materiales, y se los entregó a Miranda.
“Miranda-san.”
“Gracias, Clara…”
Miranda se había asegurado de dirigir una sonrisa cuando Lyle invitó a la chica, pero sus verdaderos pensamientos en el asunto eran un poco conflictivos.
A pesar de haber visto el lado feo de ella, la había aceptado tal como era. Pero hasta qué punto había sido eso…
Nadie entendía eso. Ni siquiera ella.
(¿Camaradas?)
Sería una mentira si dijera que no tenía nada que decir con respecto a Clara.
Miranda aún no había sido invitada por Lyle. Ella solo le estaba ofreciendo ayuda.
Aunque estaban registradas oficialmente en el mismo grupo, no podía evitar preguntárselo.
¿Qué piensa Lyle de mí?
Eran palabras cercanas a una confesión. Novem también la percibía como miembro del harem. Y extrañamente…
Ahora mismo, quería quedarse al lado de Lyle.
(Quiero decir, ya estamos en una situación como si hubiéramos sido echadas de la Casa Circry, así que está bien seguir hasta el final, ¿o no?)
La personalidad traída por Shannon, y la cara que nunca había puesto en la superficie.
Las dos se mezclaron, y la actual Miranda no es simplemente una existencia con la disposición de ser amable con todos.
Sus ojos se dirigieron ligeramente hacia Lyle mientras hablaba con Clara.
La acompañó hasta Porter, confirmó su propio equipo, y limpió la sangre.
“Ah, supongo que sería mejor reemplazar estas.”
Encontrando que sería mejor cambiar de cuchillo, llamó a Shannon dentro de Porter.
“Shannon, ¿puedes pasarme mis cuchillos de repuesto?”
Como no habían signos de enemigos, levantó la voz, y una puerta de metal se abrió, de la cual emergió Shannon, y se bajó.
Quizás estaba durmiendo, ya que su cabello estaba desordenado.
“Tú… ¿estabas durmiendo en medio de la batalla?”
Miranda parecía un poco irritada, pero Shannon habló.
“Quiero decir, ustedes no perderían contra estos números miserables, ¿verdad? Además, no tenía nada que hacer, así que estaba aburrida. Debería haber traído algo para matar el tiempo.”
La hermana que pensaba que no podía ver… la chica frágil y dócil parecía ser capaz de adaptarse al opresor aire del laberinto mejor que nadie.
(¿Podría ser el poder en sus ojos?)
Tomando los cuchillos, le entregó a Shannon los que se habían vuelto inútiles.
“… Aún cuando aún tenemos el viaje de regreso, hemos arruinado más de la mitad de nuestro equipo. ¿Estaremos bien así? Los suministros de comida también…”
Shannon dijo eso mirando a Porter, y Miranda respondió.
“Está bien. El regreso es más fácil que el viaje… no, eso está mal. Es debido a que conocemos el camino de regreso que será más fácil. Pero por lo general estaremos cargando piedras mágicas y materiales de monstruos, haciendo que la carga sea más molesta, al parecer…”
Miranda miró a Shannon y a Porter.
El camarada que Lyle y Poyopoyo habían fabricado era realmente una existencia confiable.
“… Bueno, pelearemos contra el jefe mañana, así que volveremos tan pronto como terminemos con eso. Conocemos el camino, así que probablemente será más rápido.”
Confirmaron la entrada al trigésimo piso.
Dando por terminado el día, estaban descansando en preparación para mañana.
Miranda le dijo a Shannon que regresara a Porter, mientras guardaba sus cuchillos.
(Sería bueno si no pasara nada, pero eso es imposible.)
Mirando hacia atrás, Miranda sintió una presencia siniestra.
***
La salida del vigésimo noveno piso… lo que significa el área antes del cuarto del jefe del trigésimo piso. Ahí, encontramos una pequeña habitación, y tomamos un descanso.
Estacioné a Porter en la entrada de la habitación, porque entrar y salir no era posible para él.
“Debería haber hecho eso desde el principio.”
Me quejé, pero Clara se opuso a mi opinión.
“Bloquear habitaciones en el laberinto no es recomendable. Aquí en Arumsaas, el lugar es manejado por el gremio. Siendo ese el caso, las disputas entre los aventureros son odiadas.”
Podríamos perder nuestro derecho a desafiar el laberinto, así que hacer algo como eso en esta área con un gran un número de grupos estaba fuera de cuestión.
“Así que ¿es como una regla en Arumsaas?”
“Es una regla local. Puede que sea diferente en otros lugares.”
Clara me informó acerca de cómo las reglas de aventureros estándar podrían variar según la provincia.
Mientras estaba hablando con Clara, quien iluminó la habitación con magia, estábamos vigilando.
Escuché una voz desde la Joya.
Era el Sexto.
[Lyle… ¿qué tal si te das la vuelta un poco? Si no recibes ninguna información sensorial, nosotros tampoco podemos ver.]
(… Maldición. Trata de considerar por qué Clara está vigilando en primer lugar.)
En la actualidad, detrás de mí, el ejercito femenino…
Todas aparte de mí estaban limpiando sus cuerpos con toallas.
Uno cubo se había llenado con el agua que Clara produjo con magia. Usando eso, se estaban limpiando el sudor, y la sangre de monstruo.
Hablé.
“Hey, ¿el agua creada con magia es bebible?”
Clara sacudió la cabeza.
“Investigadores han llevado a cabo experimentos sobre eso varias veces. Generalmente, arruinarás tu estómago si la ingieres. Hay gente a la que no le afectará, pero… no puedo recomendarla. Además, cómo debería ponerlo, es un poco cuestionable…”
Escuché sus palabras, y hablé.
“¿Así que la probaste?”
“Sí, con la mentalidad de que podría poner suficiente comida en la mesa si me convertía en una ayudante que pudiera hacer agua bebible… fue un fracaso.”
Que desafiante.
El Segundo habló.
[No es bueno depender de la magia para todo.]
El Tercero tenía la misma opinión.
[Cierto. Siempre es lo mismo. [La aldea de los magos], creo que era.]
Al escuchar eso, el Cuarto trató de recordar algo.
[Ese es un cuento de hadas dirigido a los niños, ¿cierto?]
[La aldea de los magos]… también lo he leído.
Pero creo que el caso de Clara es un poco diferente.
“Es eso. Es mejor no sobrepasar tus límites.”
“Sí, juré nunca probarla de nuevo.”
Conversé un poco más con Clara, mientras se agarra la cabeza, hasta que una refrescada Aria nos llamó.
“Ya terminamos.”
Cuando me voltee, el Sexto levantó la voz.
[Ella simplemente no lo entiende. Un poco más de vergüenza sería apreciada aquí.]
El Séptimo también miró a Aria, y habló.
[Esa chica, poco a poco…]
La chica estaba vistiendo una camisa sin ropa interior por debajo.
Lo que es más, se estaba comportando valientemente.
“¿Hay algo malo?”
Hablé.
“Creo que deberías ser un poco más tímida.”
Pero respondió rápidamente.
“¿Y por qué me tengo que preocuparme sobre eso en un lugar como este?”
Tenía razón.
Clara se dirigió a mí.
“Lyle-san, estás soñando demasiado. Así es cómo son generalmente las aventureras. Son solo camaradas que duermen al lado de aventureros… pero creo que este grupo está en el mejor lado de las cosas. Entre ellas, hay mujeres que no visten nada más que ropa interior, o están desnudas. Ah, eso es solo después de asegurar un lugar seguro en el laberinto.“
El Cuarto habló.
[Qué diablos… no es de extrañar que los aventureros eviten a aquellas de la misma profesión.]
El Segundo habló.
[Es porque los hombres son seres que viven a través de los sueños. Pero supongo que no se puede evitar, dado el ambiente.]
Mientras eso ocurría, Miranda-san se acercó.
“¿Qué estás haciendo?”
Estaba envuelta en una toalla, pero llevaba ropa debajo. La razón de su vestimenta era probablemente porque Porter estaba bloqueando la entrada.
Su cabello todavía parecía estar un poco húmedo.
Con su disposición a cosquillear y tentar el corazón masculino, era incapaz de apartar mis ojos de ella.
El Cuarto habló.
[Eso es…]
El Quinto también.
[De verdad que se parece a Milleia…]
El Sexto.
[Esta chica de verdad lo entiende.]
El Séptimo…
[Hmm, completamente diferente Aria.]
Sentí que mi propio rostro se ruborizaba ligeramente.
Clara y Aria me miraron con reproche. Pero en todo lo que podía pensar era en…
(Por qué estoy escuchando este tipo de conversaciones de los ancestros… no, es solo que los escucho y no puedo apagarlo.)
***
Al día siguiente.
Habiendo realizado nuestros preparativos juntos, bajamos por la escalera hasta el trigésimo piso.
Novem preguntó.
“Está bien tener a Shannon-chan en Porter, pero creo que será difícil estacionarlos en la entrada de la habitación.”
El pasillo que dirigía a la habitación del jefe era bastante ancho, y era imposible bloquearlo sólo con Porter.
Shannon era cautelosa con aquellos que nos perseguían, pero eso no daba mucha paz mental.
“Será más peligroso cuando estemos en medio de la pelea con el jefe.”
Después de que dije eso, Poyopoyo dio un paso al frente..
“Bueno entonces, ¡yo, Poyopoyo, protegeré la retaguardia!”
Estaba reflexionando sobre si debería enviarla a la pelea con el jefe. Era demasiado fuerte como para que ganara un sentido de logro.
Y ante esos sentimientos, necesitábamos saber si teníamos la habilidad para derrotar al jefe por nosotros mismos. Por ese bien, Poyopoyo había sido una ayudante hasta ahora.
“… Mantente cerca de Porter, y protege a Shannon. Dudo que pase, pero si vamos a perder, toma a los sobrevivientes y escapa.”
Se encogió de hombros y me miró con cierto cinismo.
“¿Qué pasa?”
“No, si mi gallina babosa va a perecer, entonces esa extraña energía que llamas mana se cortará, y dejaré de funcionar. Probablemente seré capaz de moverme por un rato, pero personalmente, estaría usando ese tiempo para derrotar a los que mataron a mi maestro, y hacerles lamentar el día en que nacieron en este mundo.”
Mientras decía eso con confianza, Novem sonrió cautelosamente.
“Um, ¿no sería mejor echar una mano si se vuelve peligroso?”
“E-estoy siendo hipotética. ¡N-no es como si quisiera ver morir a mi gallina babosa, sabes!”
El Tercero habló.
[Estoy empezando a dudar acerca de si las autómatas son asombrosas o no.]
El Quinto.
[Para tener tales defectos flagrantes en una máquina tan elaborada, no estoy seguro si alabarlos o hablar mal de ellos… que problemático.]
Mientras la conversación se llevaba a cabo, llegamos a la habitación del jefe.
Emití órdenes.
“Asegurénse de revisar su equipo, ¿de acuerdo?”
Me aseguré de que todas asintieran antes de confirmar el plan.
“En la línea frontal estarán Miranda-san y Aria, moviéndose para atraer su atención. Tomaré el centro y las apoyaré con magia. Le dejaré el golpe final a Novem, y Clara, por favor opera a Porter y mantén la habitación cerrada. Shannon estará de guardia en Porter y Poyopoyo la vigilará.
Después de terminar la revisión, hablé sobre las medidas contra los perseguidores que tenían altas probabilidades de interferir con la batalla.
“… Hay una posibilidad de que seamos asaltados por un grupo durante la batalla. También justo después de la batalla. Si pasa durante la batalla, centrense en el jefe. Yo seré quien se hará cargo de nuestros perseguidores.”
Después de la batalla, permaneceremos cautelosos con respecto a la entrada, y estacionaré a Porter para hacer un muro, en caso de que se aproximen ataques.
Ante mi juicio, el Segundo estaba insatisfecho.
[Bueno, si piensas que está bien, entonces hazlo.]
El Tercero habló.
[Es la decisión de Lyle, así que déjalo así. Personalmente, veo un problema.]
No hay garantía… de que el retiro signifique seguridad.
Tenemos muy poca información sobre el enemigo.
La razón de que puse al jefe como prioridad fue debido a que podría usar las Habilidades de los ancestros después de eso.
(Tenemos que derrotar al jefe rápidamente, y prepararnos para nuestros perseguidores. Así es como solucionaremos la situación actual.)
Basado en el testimonio de Shannon, aún nos estaban persiguiendo.
… Le declaré a todos.
“¡Vamos!”
Nos apresuramos hacia adelante, y Aria y Miranda-san corrieron delante de mí.
Podía oír los pasos de los miembros detrás de mí, y las ruedas de Porter.
Dentro de la habitación, estaba la figura de un gran ogro sosteniendo un cilindro.
“No le presté mucha atención antes, pero es mucho más grande que un ogro normal.”
Tenía una gran cantidad de piel expuesta, pero alrededor de la cabeza, el cuello, y el abdomen, había lo que parecía ser una armadura ajustada a él.
El arma en su mano era hueca, y al verlo, Poyopoyo habló.
“Así que tiene un cañón, ¿verdad?… Equípalo en Porter para aumentar el poder.”
En el otro extremo del tubo, tenía un arma cuadrada parecida a una espada. Probablemente la tenía porque es un ogro, pero me gustaría abstenerme de ser golpeado por eso.
Saqué un sable, y preparé magia con mi mano izquierda.
En ese momento, Aria y Miranda-san se posicionaron para atacar desde dos lados, y atraer la atención del ogro.
Encanté magia.
“¡Fire Bullet!”
Varios orbes de fuego fueron hacia su cabeza, sellando su visión temporalmente.
Entonces, Aria usó una Habilidad para cortarlo.
Miranda-san lanzó sus cuchillos en el área de unión de las articulaciones de sus rodillas.
No podía ver su rostro a través de su casco, pero elevó un grito de guerra, así que probablemente estaba furioso. Miré hacia atrás.
(Novem aún no ha terminado sus preparativos.)
Observé al jefe, rezando para que no viniera un ataque enemigo, mientras continuaba lanzándole pequeños hechizos, haciendo que enfocara una cantidad moderada de atención hacia mí.
Y empezando a balancear su arma, la lanzó hacia Clara, quien estaba iluminando la habitación.
“¡Clara, retrocede!”
La arma lanzada hizo un desagradable sonido metálico al caer al suelo.
Quien la detuvo fue Poyopoyo.
“Asegurar la retaguardia, es el trabajo de Poyopoyo… con un maestro sin valor detrás, actualmente estoy reflexionando sobre mi vida.”
Le di las gracias en respuesta a su sarcasmo.
“Bien hecho. Te diré el nombre que pensé cuando terminemos aquí. ¡Sigue vigilando la retaguardia de esa forma!”
“¡¿Qué dijiste?! Por qué quieres decirlo ahora y no en el descanso de ayer…”
Empezó a murmurar algo sobre “banderas”, pero la ignoré, y miré hacia el jefe. Habiendo perdido su arma, estaba golpeando a Aria y a Miranda-san con sus manos desnudas.
“¡Lightning!”
Cuando las dos tomaron algo de distancia, usé magia para hacer algo de daño.
Estaba lejos de ser un golpe fatal, pero definitivamente alteré un poco sus movimientos.
(Como pensaba, la Habilidad del Primero de verdad es útil.)
Pensando en cómo vencí antes a este enemigo de un solo golpe, me recordó lo valiosas que eran las Habilidades.
Y mientras rodeábamos al jefe, lanzando sus ataques, Clara gritó.
“¡Los preparativos están terminados.”
Ante el fuerte grito de la, por lo general, tranquila chica, retrocedimos. Después de haber llegado hasta esta habitación, la temperatura comenzó a subir.
“¡Fire Storm!”
Llamas comenzaron a reunirse, y se condensaron en su objetivo, formando un pilar de fuego. Al ver eso, miré para ver si había decidido nuestra victoria.
Mientras el jefe seguía retorciéndose, no podía escapar. Después de quedarse sin poder, finalmente colapsó.
“¡Bien!”
Cuando dije eso, el Segundo me gritó.
[¡Lyle!]
Al escuchar eso, me voltee hacia la entrada.
Aquellos entrando a la habitación eran aventureros. Era bastante obvio que estábamos peleando en la habitación.
Aparte de su clara violación de modales, las armas en sus manos eran arcos.
“¡Todos, detrás de Porter!”
Aria y Miranda-san saltaron a la acción.
Como Novem acababa de usar magia, tomó prestada la ayuda de Clara para dirigirse hacia Porter.
Pero sus movimientos eran lentos, así que flechas se dirigieron hacia ellas.
Podía ver una luz brillante en la punta.
Dentro de la habitación iluminada por las llamas, lo que vi fue definitivamente las flechas explosivas que yo también usaba.
“¡…!”
El segundo en que empezaron a correr, las flechas encendidas se dirigieron hacia ellas. Basado en el ángulo, no sería capaces de llegar a Porter a tiempo.
Y quien dio un paso al frente fue…
“¡No les dejaré hacer eso!”
Varias flechas alcanzaron su cabeza y explotaron.
Ocurrió en un instante.
Poyopoyo aún seguía manteniendo su forma, y se paró donde estaba.
Y entonces, un aventurero hizo su entrada.
Grité.
“¡Ustedes! ¡¿Cuál es su intención?!”
Una sonrisa apareció en el rostro del aventurero.
(Con esa apariencia… ¿un noble?… el recepcionista dijo que uno quería llevarse a Novem y a las demás… ¡¿es eso?!)
En el pasado, escuché las palabras sobre un aventurero noble intentando reclutar a Novem y al resto del grupo.
Unas cuantas flechas comenzaron a volar en mi dirección, así que las esquivé.
Explotaron mientras golpeaban las paredes, y junto a ellas, empezó a salir humo.
El Quinto habló.
[¡Lyle, sea como sea, cubre tu boca!]
Una especie de veneno.
Cuando pensaba eso, el aventurero se volteó hacia mí y habló. Sus ojos apuntaban a mis camaradas reuniéndose en Porter.
(Este tipo está apuntando a Novem y a las otras, y…)
“Lyle, la Carga… tomaré a tu Porter.”
Por un momento, fui incapaz de comprender lo que estaba diciendo.