The Loud House: New Lincoln - V1C10 - Pelea
Capítulo 10 – Pelea
Cuando él había incitado a que los demás, que eran 4 personas más, a que le hicieran algo en caso de querer el dinero, todos fueron contra él.
Su actitud aquí, ya era diferente a lo que supuestamente era él anteriormente. Es más, esta situación nunca se daría con el Lincoln antes de dicho accidente. Habría buscado esconderse o entregar todo el dinero pero, eso ya no era algo que estaba en la mente del peliblanco.
El que estaba más cerca solamente lo esquivo. Se puede decir que los 4 estaban impresionados al verle esquivar teniéndolo tan cerca, incluso el mismo Lincoln abría los ojos sorprendido.
Al esquivarlo, uso su pierna para dar una patada baja, una patada para barrer las piernas de dicho chico que cayó al suelo y para agregar más daño al impacto contra él, ya habiendo caído al suelo, con un fuerte pisotón apunto directo a la cabeza.
Fue lo suficientemente fuerte para que este gritara pero no tanto como para que algo malo o algo severo le ocurriese. Sólo estaría la marca de su calzado en su cara pero no quitaba el hecho que este gritara de dolor, atrayendo la mirada de los jóvenes que disfrutaban de una tarde y puede que una noche de juegos allí.
El siguiente que se acercó contra Lincoln intentó lanzar y conectar un golpe contra él pero este se agachó y como no podía frenar a tiempo, el peliblanco aprovechó tal acción para tomarlo del brazo y levantarlo y ponerlo encima de sus hombros para tirarlo contra el otro que estaba tirado en el suelo, cayendo de espalda en la boca del estómago de aquel tirado, ambos soltando unos quejidos de dolor.
Dando la espalda, él no se daba cuenta que había dado una apertura y fue tomado por la espalda, siendo sostenido por dos brazos que pasaban por debajo de su axila e incapacitando su posibilidad de moverse.
Como tal, el otro chico que quedaba junto con el otro que lo tenía tomado, le dio tanto un puñetazo con ambas manos, escupiendo sangre por cada golpe que le dieron. Incluso al darle un golpe fuerte en el estómago aparte de escupir algo de sangre, la saliva sumado con un poco de vomito salieron de su boca, ensuciando un poco el piso. Hasta sentía que había perdido un diente nuevamente.
Iba a recibir otro golpe que venía con toda la fuerza que el chico podía poner a lo que el peliblanco pudo reaccionar rápidamente. Sus piernas no estaban tomadas para nada a lo que utilizó una de ellas para darle una patada en el estómago que lo hizo retroceder varios pasos.
Del que lo tenía tomado, luego de darle la patada al otro, tomó del costado de la camiseta que llevaba y con uno de sus pies, lo puso detrás de su pierna y se balanceo para delante, ocasionando que ambos cayeran al suelo. Lincoln cayó encima de este añadiendo un peso más a la caída.
Se levantó rápidamente y viendo que la distancia del único que quedaba de pie no era mucha, miró a uno de los costados y había una máquina de juegos cerca de donde estaban.
Había que aclarar que dicha pelea sucedía entre el lugar donde se podía comer y la sección donde empezaban ya las máquinas de juegos.
Corrió hacía esa máquina. Con el impulso con el que iba, escaló dos pasos en ella para que el tercero sirviera de impulso y se dirigiera contra el muchacho que sólo estaba con los ojos abiertos al ver al peliblanco dar dos giros en el aire para luego aterrizarle una tremenda patada en la cabeza, haciendo que cayera dando un giro en el proceso.
Lincoln cayó al suelo con una de sus piernas sin perder el equilibro pero poniendo muecas de dolor por la patada que acababa de dar. La cabeza de ese muchacho era realmente dura.
Los espectadores vieron toda la escena y cada movimiento que hizo el peliblanco con la boca abiertas, otros con los ojos abiertos y sus amigos, incluyendo a Ronnie, estaban con la cara blanca del shock de tales movimientos que acaba de desplegar él.
Ninguno se estaba levantando y al ver esto, los chicos y chicas de allí habían empezado a grabar tal situación, sacar algunas fotos del resultado final. Unos pocos habían grabado toda la situación completa y no iban a dudar en subirlo a internet para nada.
Cuando Lincoln miraba a los muchachos tirados en el suelo, suspiró. Su cara le dolía un poco al igual que se tomaba el estómago y sentía un pequeño dolor en el pie.
Antes de que sus amigos se acercaran contra él para saber su estado, se acercó primeramente al joven obeso que le quería sacar el dinero. “Espero que con esto no intentes querer quitarle el dinero a los demás” Fue lo que dijo. Se dio la media vuelta y se dirigió con Ronnie quien lo miraba sin decir nada. “¿Vamos a jugar?”
“Eh…” Pero no pudo decir nada.
Lincoln notaba su asombro. Se dio la media vuelta y veía que sus amigos iban a acercarse a él pero les dijo con la mirada y con la cabeza negando, que no se acercaran a él.
¿Razón? El encargado de dicho lugar terminó apareciendo y echando a Lincoln del lugar y que por un mes no podía aparecer en el lugar.
Clyde y los demás entendieron enseguida cuando vieron esto. No iban a quedarse e saldrían con él para ver su estado. Lo mismo ocurría con Ronnie que verlo pelear de tal manera, las cantidades de preguntas que tenían en su cabeza le hicieron seguirlo sin decir ni “ah”.
———
Fuera del lugar, Lincoln se sentó en la cera de la calle, tocándose un poco el mentón y pasando su lengua por sus dientes, sintiendo y teniendo la idea y certeza de perder otro diente nuevamente.
Para su suerte, sólo reconoció una abertura de su dentadura lo cual era el diente que había perdido antes con los “matones” de Ronnie que, si era lista después de verle desprender tal accionar, no le haría nada nuevamente.
Aunque, al salir y sentarse, su cabeza dolía a gritos porque en ese momento de pelea que tuvo, su subconsciente le jugó una mala pasada y su cuerpo no le reaccionaba para nada. Puede decirse que cada movimiento que hizo y realizó, fue por acciones que su cerebro mandaba a cada parte de su cuerpo.
De ser por él, seguro emplearía una solución menos violenta la cual hizo.
“Oye perdedor, ¿estás bien?” La voz de Ronnie apareció detrás de él, logrando que volteara para verla allí con sus manos en sus bolsillos. Luego volvió a mirar al frente, a la nada misma e ignorándola. “No me ignores Lincoln” Se sentó a su lado y le miró de reojo, notando que esta sacaba una pequeña servilleta. “No te muevas, voy a limpiarte la sangre” Tenía un poco de sangre en sus labios que caían un poco. En ningún momento pestañeó cuando esta le limpiaba y viendo la cara de concentración al limpiarle. “Listo… Ah, antes de que preguntes algo, tus amigos se fueron. Les dije que iba a hablar contigo, no te preocupes, no pasará lo de la otra vez”
“Ah sí, cuando me golpeaste junto con otras personas más. Cómo olvidarlo” Su sarcasmo apareció en el mejor momento o eso aparentaba.
“¿Por qué no te defendiste si eras capaz de hacer lo que has hecho hoy?” La curiosidad de Ronnie era alta. Tan alta que quería poder ver lo que pensaba el peliblanco frente a sus ojos. Ella lo miraba directo a los ojos pero él seguía viendo la nada misma.
“No tenía ganas de pelear… Sí, esa es mi excusa”
“¿No tenías ganas? Lincoln, no recuerdo que hayas querido o hayas peleado antes” Le cuestionaba su respuesta. No había memoria alguna de que él peleara y lo que hizo hoy, no había palabras algunas para describirlo. “No, mejor dicho, nunca has matado siquiera a una mosca, ¿cómo es eso posible?”
“Quizás la golpiza que me diste me hizo ser un nuevo Lincoln” Ambos se miraron unos segundos y echaron a reírse un momento hasta que la seriedad volviera a los dos nuevamente. “Ahora que podemos habar bien, ¿por qué fue esa golpiza de todas formas?”
Ronnie se levantó, le miró con una sonrisa y se acercó hasta su rostro hasta quedar a unos centímetros “Nadie me deja plantada” Se separó y se alejaba, dándole un saludo de espalda mientras Lincoln sólo se quedaba mirando la imagen de la piel morena alejarse.
“Como si tuviera la culpa de haberte plantado…” Murmuraba negando la cabeza. Si le dijera que ese día en especial había sufrido un accidente que le costara parte de su memoria, no le iba a creer.
Un breve recuerdo se le vino a la mente, un recuerdo que la involucraba justamente a ella y a él, diciendo algo que era muy poco creíble lo que había terminado recibiendo un golpe en el rostro. Si le contaba ese accidente ahora, estaba seguro que recibiría otro golpe.
Pero su pensamiento anterior volvía a emerger entre las cosas que había dentro de su cerebro: “¿Cómo hice yo de todas formas para moverse de esa manera?” Miraba sus manos y sus pies. Sentía que lo que hizo hoy no fue él, fue alguien más.
¿Quién más podía haber hecho eso que hizo él? No se le ocurría nadie.
Su memoria le mostraba tales movimientos una y otra vez, aquellas que había hecho. Como experimento y en ese lugar, se levantó y entonces probó hacer algo, algo que seguro no podía hacer: un mortal hacia atrás.
La hizo a la perfección y cayó con algo de estilo. Lo hizo de nuevo para asegurarse de nuevo. Nuevamente lo hizo perfecto. No había memoria en su cabeza de hacer esto antes, nada de nada. Pero igual, al ver que era bastante ágil y capaz de hacerlo, en el futuro, lo tendría en cuenta.
Miró que en sus bolsillos el dinero que había ganado no se hubiera caído y por suerte, seguía allí.
Como no le quedaba otro lugar por ir y aparte, la oscuridad y la luna se hacían presenten marcando que ya era de noche, fue directamente para su casa.
Él no era consciente o digamos que no le había dado importancia alguna a la gente que había visto su pequeña pelea con esos chicos.
Aquellos que tomaron fotos así como tomar en video el hecho, no tardarían en subirlo rápidamente al internet para que puedan ver lo mismo que ellos habían podido ver en persona.
Lincoln sin darse cuenta, estaría destinado a pasar los siguientes días de su vida totalmente agobiado y puesto en los ojos de muchas personas debido a su pequeña actuación en el salón de juegos.