The Loud House: New Lincoln - V1C14 - Preocupación I
Capítulo 14 –Preocupación I
“¿Interrumpo… algo?” Preguntó Lincoln viendo que su hermana estaba parada del otro lado, de espalda a la ventana mientras sus ojos parecían estar viendo los suyos, sintiendo un leve dolor de cabeza que le hacía que se tomase la cabeza.
Ver a su hermana, ver a Luna de vez en cuando le hacía doler la cabeza.
Ella notó cómo se tomaba la cabeza y se acercó rápidamente y tomándole de los hombros. “¿Te encuentras bien hermanito?” Su voz sonaba preocupada y cuando miraba la cara de su hermano, empezó a notar los pequeños cambios que tenía y más la marca que tenía en uno de sus ojos, pasando uno de sus dedos por encima de ella. “¿Qué te pasó aquí?” Se acercó bastante a su rostro a lo que Lincoln no pudo moverse por tener un dedo pasando por todo su ojo.
“Una pequeña… marca” La respiración también cercana de ella hacía que sintiera el olor a cigarro y más porque ella parecía respirar por la boca, inundando con ese olor sus fosas nasales. “Oye…”
“¿Qué sucede?” Luna seguía viendo su rostro más de cerca a lo que Lincoln podía notar que su cara de preocupación cambiaba a un rostro serio mientras le veía. Tal rostro, sin saber por qué, le generaba incertidumbre al igual que algo de temor, más porque su dedo empezaba a apretar de a poco su ojo.
“Me haces daño…” Aunque era mentira, debía alejarse por el olor que esta liberaba de su respiración. Cuando se alejó, empezó a respirar normalmente pese a que sentía bastante ese aroma.
Luna se apartó rápidamente cuando oyó eso. Lo que menos buscaba hacerle era daño cuando le revisaba el rostro. Su ojo, ese ojo con esa pequeña marca le llamaba la atención al igual que su altura. Se había vuelto un poco más alto y era algo que no estaba al tanto de él.
“Lo siento. ¿Qué haces aquí de todas formas?” Luna ahora estaba cruzada de brazos viendo a su hermano menor en casa en vez de estar en clases a lo que este, al escuchar su pregunta, le miró muy confundido.
“¿No debería preguntar yo lo mismo o por qué fumas?” Ahora era él quién se acercó a ella, manteniendo aunque sea unos cuantos pasos. Sus ojos miraban los de ella, quedando en silencio viendo como su hermano menor le miraba con tales ojos. Se quedó en silencio unos segundos hasta que habló. “No recuerdo que fumaras, ¿qué te hizo empezar a hacerlo?”
La sorpresa en el rostro de Luna era enorme, tanto que se quedó congelada en su lugar mientras Lincoln miraba el cuarto y caminaba separándose de ella un poco. Le seguía con la mirada, sin desprender un segundo encima de él.
“¿Acaso recuerdas algo?” Preguntó Luna.
“Sólo que no fumaras, lo demás, algún recuerdo, sólo sé que eres mi hermana mayor y que te gusta el rock, después de eso me duele la cabeza mucho si lo hago” Era la pura verdad. Dejó a entender que si recordaba algo, le dolía la cabeza. Pero quiso decir que recordar sobre ella le hacía doler bastante la cabeza.
Luna pudo entender de cierta manera lo que dijo. Recordar le hacía doler la cabeza. Entonces, cualquiera puede sacar que si este empieza a recordar muchas cosas de golpe, haría que la cabeza le explote. Eso era algo que no quería.
“¿Y bien?” Lincoln se dio vuelta para ver a su hermana. “¿Por qué has empezado a fumar?”
“Desde que has perdido la memoria” Fue directa y simple. Aunque, había tomado unos segundos para que respondiera a su hermano. ¿Por qué tardó? Por el simple hecho de que estaba hablando con su hermano menor y tenerlo en frente, su voz no sonaba como siempre, más estando a solas.
Vio cómo Lincoln empezaba a caminar por todo el cuarto, buscando algo pero no encontrando nada al fin y al cabo. Estaban sus cosas, su ropa, sus libros con los que estudiaba, su guitarra y otras pequeñas cosas más. Eso fue lo que encontró. En ningún momento su mirada dejó de ver a su hermano mientras seguía viendo todo mientras ella seguía parada hasta que se acercó nuevamente.
Le mostró un pequeño paquete a lo que se sorprendió nuevamente. Era un paquete de cigarros lo que tenía en la mano. Estaba sin habla. Lo había escondido bien. En eso, lo seguía mirando, dando pequeños pasos a la ventana y abriéndola para tirar dicho paquete.
“En este momento, dejarás de fumar” Cerró la ventana y se cruzó de brazos mientras su cara era bastante seria. “Eso puede matarme, ¿lo sabes? Me preocupa que pueda llegarte a pasar algo”
Suspiró. Ver que su hermano se preocupaba por ella, pese a lo que hacía era malo, le alegraba internamente. “Entiendo” Le respondió seriamente para darle una enorme sonrisa a lo que tomó su guitarra y prendiendo su amplificador para que sonara mucho más fuerte. “¿Quieres escucharme tocar la guitarra? Solías escucharme cuando eras pequeño” Agregó. Lo vio alzar la ceja mientras se acercaba a ella y se ponía a mirar de cerca la guitarra y a ella.
“¿De verdad?” Preguntó rascándose la cabeza. “Perdona, pero no recuerdo nada Luna” Su disculpa no le importó mucho a ella, era entendido que no iba a recordar mucho.
“No te preocupes. Esto era algo que tocaba cuando eras niño y a ti te gustaba mucho que siempre pedías que la tocara para ti” Respiró hondo, tratando de recordar la canción que había hecho para su hermano en aquellos tiempos cuando estaba incursionando al mundo de la música del rock and roll. Lincoln tenía problemas para dormir y ella, como buena hermana en su momento, le había hecho una canción para que este pudiera dormir tranquilamente. Aunque la guitarra que usaba ahora era diferente a la de aquella ocasión, no habría problema alguno de interpretarla.
Empezó a tocar con suavidad la guitarra, haciendo que cada nota de su guitarra eléctrica sonara con bastante elegancia y con una tonada cálida, muy diferente a lo que ella solía tocar con dicha guitarra. Tras unos segundos, empezó a cantar con su voz que sonaba realmente dulce y suave junto con sonido calmado que salía de sus manos y guitarra. Su enfoque y emoción en cantar esto fue tanta que estaba con los ojos cerrados sin ver la cara de su hermano.
Lincoln, por otro lado, estaba con sus manos en su bolsillo, mirando a su hermana que empezaba a tocar suavemente, mostrando realmente su habilidad para usar la guitarra así como la melodía que salía de ella. Estaba sin palabras también. Su boca se abrió un poco al igual que sus ojos se agrandaban a medida que escuchaba a su hermana tocar. La canción que dijo que supuestamente ella la tocaba cuando era niño, empezó a obtener dichas memorias de aquellos momentos.
Pero, conforme su memoria le mostraba dichos momentos, retrocedió varios pasos un poco asustado de lo que estaba viendo que se tomó su cabeza con bastante dolor y no pudo evitar gritar.
Luna, que estaba concentrada, al escuchar a su hermano gritar, abrió los ojos para verlo tirado en el suelo, arrodillado y tomando su cabeza mientras con uno de sus brazos apoyados en el suelo.
Dejó de tocar en seguida, tirando su guitarra a un costado para ver el estado de su hermano que sudaba y respiraba agitadamente.
“¿¡Lincoln!? ¿¡Qué te sucede!?” Preguntó desesperada viendo que el estado de su hermano no mejoraba para nada, gritando nuevamente preso del dolor que estaba sufriendo. No sabía qué hacer ante esta situación por lo que solamente le dio un fuerte abrazo para tratar de calmarlo. “¡Por favor Lincoln! ¡Trata de relajarte!” Parecía que segundos después se había calmado. No hubo más ruido alguno y se separó de él, notando que este tenía los ojos cerrados, desconociendo si se había dormido o desmayado.
No había otra cosa que hacer que llevarlo a su cuarto y dejarlo descansar.
———
La experiencia que acababa de sufrir Luna le hizo darse cuenta de un error que cometió.
Lincoln le dijo frente a ella que recordar algunas cosas a veces le hacía doler la cabeza pero no era nada del otro mundo.
Pensando en una forma de hacer que este le recordara de todas las cosas que había hecho ella por él, decidió a cantarle aquella canción que siempre le calmaba y le daba sueño poniendo una enorme sonrisa cada vez que dormía al compás de su música y canto. Sería bueno que recordara esos tiempos.
Tristemente, al final hizo que su hermano cayera al suelo con un enorme dolor de cabeza mientras parecía recordar aquello. Por la cara que le había visto antes de abrazarlo, la cara de terror que tenía podía ser que aparte de la canción, seguro recordó algo más porque su canción, segura de lo que ella sabía, le hacía apaciguar cualquier problema. Su mirada se había vuelto fría por recordar también pero sacudió su cabeza.
Miraba a su hermano quién reposaba en su pequeño cuarto mientras ella estaba a un costado, viendo si este podía soñar algo traumático que le ocasione sudor.
Investigó acerca de lo que le estaba pasando a su hermano, su amnesia. No pensaba que con lo que él mismo dijo sobre el dolor de cabeza llegara a tanto que le hacía sentir culpable de que estuviera en ese estado y debía estarlo.
“Lo siento mucho…” Pasaba la mano por su frente y todo su rostro, acariciando su mejilla. Antes él se preocupó porque fumaba. Ahora, le tocaba a ella preocuparse y bastante.
Mientras miraba a su hermano dormido y en silencio, el sonido de pasos se podía escuchar dentro de la casa y fuera de la habitación, haciéndose más fuertes cada segundo. Ella pudo intuir que venían a donde estaba ella, muy segura, por Lincoln.
La puerta se abrió violentamente dando un portazo y produciendo un fuerte sonido.
“¡Oye Lincoln! ¡Vayamos a jugar al fútbol!” Una enérgica como siempre acostumbraba ser Lynn, entró dando una patada a la puerta del cuarto de su hermano.
“¡Lincoln! ¡Vamos a jugar al lodo! ¡Afuera está lloviendo!” Lana también entro acompañada de Lynn quién poco le importaba si lloviera. Siempre le parecía un buen tiempo para hacer deporte y bajo la lluvia, intensificaría la emoción de ello. Lana, viendo que se formaban charcos de lodo, no perdería tiempo alguno de jugar en ellos, queriendo invitar a su hermano.
Pero ambas vieron que Luna estaba de espaldas, sentada a un costado de un Lincoln que estaba recostado. Ella se dio vuelta, con una cara mostrando una expresión increíblemente oscura y fea junto con unos ojos que lanzaban llamas de ellos, haciendo que estas dos palidecieran del susto y se fueran en silencio.
Mientras ella seguía viendo a su hermano, las dos recién retiradas contaron de esto a las demás las cuales, a diferencia de ellas dos, se asomaron lentamente y con calma para no cometer el error de Lynn y Lana.
“¿Luna?” La voz de Lori hizo que esta mirara detrás de suya pero volviera a ver a su hermano. Lori notó a su hermano en la cama sin moverse a lo que se acercó a un costado de Luna. “¿Qué sucedió?”
“Él… Vino un poco antes porque se sentía mal… Luego, luego se recostó porque ya no podía ni caminar por lo que lo estoy cuidando” No miraba a la cara a su hermana mayor porque estaba mintiendo. Su rostro era serio pero, se podía llegar a notar si ella mentía por lo que evitó contacto visual. No podía decir lo que pasó, no de momento.
Las demás se miraron unas a las otras, sintiéndose un poco mal pero más que nada Lori. Su enojo por no compartir el dinero que este tenía, le hizo caminar. Si se enfermara por ello, entonces la culpabilidad recaería en sus hombros.
“De… Déjame que lo cuide Luna, ¿sí?” Dijo nerviosamente.
Luna se volteó para verla enojada con ella. “Lo cuidaré yo, no te preocupes”
“Seguro tienes cosas más importantes que hacer, literalmente, estoy insistiendo…”
“¡No hay nada más importante que la salud de Lincoln!” Casi estaba a los gritos pero se tuvo que contener por su hermano. Tomó aire y lo liberó. Miró a Lori nuevamente y calmada dijo, “Dijo que le cuidara y eso voy a hacer” Y se sentó a su costado nuevamente, sin moverse y sin dejar de verlo.
Lori se quedó callada con las palabras de Luna y apretó su labio y se dio la vuelta, despidiéndose y esperando y deseando más que nada que su hermano se recupere.
Las demás se acercaron para verlo, decirle a Luna que le cuidara y se fueron de allí mientras dejaban a ambos solos.
Una vez que se fueron, su actitud dura y rebelde se había ido y unas pequeñas lágrimas salían de sus ojos mientras seguía acariciando el rostro de su hermano inconsciente.
“Lo siento mucho hermano…”